Por qué fracasan los países: Los orígenes del poder, la prosperidad y la pobreza (Sin colección) (Spanish Edition


ÍndicePORTADAELOGIOS PARA POR QUÉ FRACASAN LOS PAÍSESDEDICATORIAPREFACIO1. TAN CERCA Y, SIN EMBARGO, TAN DIFERENTES2. TEORÍAS QUE NO FUNCIONAN3. LA CREACIÓN DE LA PROSPERIDAD Y LA POBREZA4. PEQUEÑAS DIFERENCIAS Y COYUNTURAS CRÍTICAS: EL PESO DE LA HISTORIA5. «HE VISTO EL FUTURO, Y FUNCIONA»: EL CRECIMIENTO BAJO INSTITUCIONESEXTRACTIVAS6. EL DISTANCIAMIENTO7. EL PUNTO DE INFLEXIÓN8. NO EN NUESTRO TERRITORIO: OBSTÁCULOS PARA EL DESARROLLO9. CÓMO REVERTIR EL DESARROLLO10. LA DIFUSIÓN DE LA PROSPERIDAD11. EL CÍRCULO VIRTUOSO12. EL CÍRCULO VICIOSO13. POR QUÉ FRACASAN LOS PAÍSES HOY EN DÍA14. CÓMO ROMPER EL MOLDE15. CLAVES PARA COMPRENDER LA PROSPERIDAD Y LA POBREZAAGRADECIMIENTOSENSAYO Y FUENTES BIBLIOGRÁFICASREFERENCIASFOTOGRAFÍASCRÉDITOS ELOGIOS PARA Por qué fracasan los países«Acemoglu y Robinson han contribuido a dilucidar por qué algunos países, en apariencia similares, difieren tanto en su desarrolloeconómico y político. A través de múltiples ejemplos históricos muestran de qué forma el desarrollo de las instituciones, en ocasionesdebido a circunstancias accidentales, ha tenido consecuencias enormes. De acuerdo con su análisis, una sociedad abierta, dispuesta afavorecer el concepto de Schumpeter de “destrucción creativa” y que cuente con un auténtico Estado de derecho son factores clavepara el desarrollo económico.» KENNETH J. ARROW, premio Nobel de Economía, 1972«Los autores muestran de forma convincente que los países escapan a la pobreza solamente cuando tienen instituciones económicasapropiadas, especialmente en lo referente a competencia y propiedad privada. Además, defienden una idea muy original: existe unamayor probabilidad de que los países desarrollen las instituciones adecuadas cuando tienen un sistema político plural y abierto, concompetencia entre los candidatos a ocupar cargos políticos y un amplio electorado con capacidad de apostar por nuevos líderespolíticos. Esta conexión íntima entre las instituciones políticas y económicas es el núcleo principal de su análisis, y ha dado comoresultado un estudio de gran vitalidad sobre una de las cuestiones cruciales en la economía y la economía política.» GARY S. BECKER, premio Nobel de Economía, 1992«En este libro, repleto de ejemplos históricos reveladores, se defiende que unas instituciones políticas con voluntad integradora queapoyan a instituciones económicas con carácter inclusivo resultan clave para una prosperidad sostenida. Los autores demuestrancómo el impulso de ciertos regímenes nuevos da lugar a una espiral virtuosa, del mismo modo que los regímenes nefastos caen enuna espiral viciosa. En pocas palabras: es un análisis tan importante como imprescindible.» PETER DIAMOND, premio Nobel de Economía, 2010«Para quienes piensan que el destino económico de un país está predeterminado por la situación geográfica o el legado cultural,Daron Acemoglu y Jim Robinson tienen malas noticias. Son las instituciones artificiales, y no la naturaleza del terreno ni la fe denuestros antepasados, lo que determina que un país sea rico o pobre. Con una síntesis brillante del trabajo de teóricos de todos lostiempos, desde Adam Smith a Douglass North, además de una investigación empírica de la actualidad más reciente por parte dehistoriadores económicos, Acemoglu y Robinson han escrito un libro convincente e interesante a partes iguales.» NIALL FERGUSON, autor de El triunfo del dinero«Acemoglu y Robinson, dos de los máximos expertos mundiales en desarrollo, revelan que ni la situación geográfica, ni lasenfermedades, ni la cultura explican por qué algunos países son ricos y otros pobres. La riqueza o la pobreza depende de lasinstituciones y la política. Esta obra aporta una visión esclarecedora tanto para los especialistas como para el público en general.» FRANCIS FUKUYAMA, autor de El fin de la historia y el último hombre y The Origins of Political Order«Un libro fenomenal y edificante, pero también un toque de atención que resulta profundamente turbador. Acemoglu y Robinsonelaboran una teoría convincente de prácticamente todo lo relacionado con el desarrollo económico. Los países mejoran cuandoponen en marcha instituciones políticas adecuadas que favorecen el crecimiento, pero que fracasan (a menudo, estrepitosamente)cuando dichas instituciones se anquilosan o no logran adaptarse a los tiempos cambiantes. En todo momento y lugar, las personaspoderosas siempre procuran hacerse con el control total del gobierno, menoscabando el progreso social en favor de su propiacodicia. Ejerza un férreo control sobre estas personas mediante una democracia efectiva o vea cómo fracasa su país.» SIMON JOHNSON, coautor de 13 Bankers y profesor en la MIT Sloan«Dos de los mejores y más eruditos economistas analizan una cuestión clave en nuestros días: ¿por qué algunos países son pobres yotros ricos? Éste es probablemente el estudio más revelador escrito hasta la fecha en torno a la importancia de las instituciones; unestudio, por cierto, elaborado con un profundo conocimiento de la economía y la historia política. Se trata de una obra provocativa einstructiva, y, a la vez, totalmente fascinante.» JOEL MOKYR, profesor de artes y ciencias del departamento de Económicas e Historia de la Universidad de Northwestern«En esta obra, de lectura gratamente amena y que aborda cuatrocientos años de historia, dos gigantes de las ciencias socialescontemporáneas nos transmiten un mensaje esperanzador y de suma importancia: la riqueza del mundo radica en la libertad. ¡Quetiemblen los tiranos del mundo!» IAN MORRIS, Universidad de Stanford, autor de Why the West Rules-for Now«Imagine que se ha sentado para escuchar a Jared Diamond, Joseph Schumpeter y James Madison reflexionar sobre cientos de añosde historia política y económica. Imagine que entrelazan sus ideas en un marco teórico coherente que apuesta por limitar laexplotación de personas y recursos, promover la destrucción creativa y crear instituciones políticas sólidas que compartan el poder, yempezará a ver lo que aporta este libro brillante y cautivador.» SCOTT E. PAGE, Universidad de Michigan e Instituto de Santa Fe«En este libro de vasto alcance, Acemoglu y Robinson se plantean una pregunta sencilla pero vital: ¿por qué algunos países seenriquecen y otros continúan siendo pobres? Su respuesta también es simple: porque algunos desarrollan instituciones políticas másinclusivas. Lo más destacable del libro es la concisión y claridad de su escritura, la elegancia del argumento y la admirable riqueza delos datos históricos que aporta. Este libro es de lectura obligada en un momento en el que los gobiernos de todo el mundo occidentaldeben alcanzar la voluntad política de abordar una crisis de deuda de proporciones extraordinarias.» STEVEN PINCUS, profesor de historia y estudios internacionales y regionales Bradford Durfee, Universidad de Yale«Es la política, ¡tontos! Así explican Acemoglu y Robinson, de forma sencilla pero convincente, la razón por la que tantos países noconsiguen desarrollarse. Desde el absolutismo de los Estuardo al período prebélico del Sur, de Sierra Leona a Colombia, este trabajomagistral muestra cómo las élites poderosas manipulan las reglas para beneficiarse en detrimento de la mayoría. Trazando un caminocuidadoso entre los pesimistas y los optimistas, los autores demuestran que la historia y la geografía no tienen por qué marcar eldestino de ningún país. Sin embargo, también documentan de qué forma las ideas y las políticas económicas inteligentes a menudologran pocos resultados cuando no existe un cambio político fundamental.» DANI RODRIK, Escuela de Gobierno Kennedy, Universidad de Harvard«Este libro no es sólo fascinante e interesante, sino también imprescindible. La innovadora investigación que han realizado, ycontinúan realizando, los profesores Acemoglu y Robinson sobre cómo las fuerzas económicas, la política y los programas políticoshan evolucionado juntos y juntos se equilibran entre sí, y cómo las instituciones tienen un gran peso en dicha evolución, es esencialpara comprender los éxitos y los fracasos de las sociedades y los países. Por lo demás, estas ideas incisivas se muestran de la formamás accesible que cabe imaginar. Quienes empiecen a leer este libro no podrán soltarlo hasta llegar a la última página.» MICHAEL SPENCE, premio Nobel de Economía, 2001«Este libro, fascinante y ameno, se centra en la evolución conjunta de las instituciones políticas y económicas, así como en susdirigentes buenos y malos. El ensayo ofrece un delicado equilibrio entre la lógica del comportamiento político y económico y loscambios de rumbo provocados por los acontecimientos históricos en momentos críticos como los que vivimos. Acemoglu yRobinson proporcionan un amplio abanico de ejemplos históricos para demostrar cómo el cambio puede tender a institucionesfavorables, innovación progresiva y éxito económico, o, igualmente, hacia instituciones represivas que desembocan en la decadenciao el estancamiento. Los autores logran generar entusiasmo y reflexión al mismo tiempo.» ROBERT SOLOW, premio Nobel de Economía, 1987«Hace tiempo, un filósofo escocés poco conocido escribió un libro sobre qué hace que los países tengan éxito y qué hace quefracasen. La riqueza de las naciones todavía se lee hoy en día. Con la misma perspicacia y la misma perspectiva histórica amplia,Daron Acemoglu y James Robinson han vuelto a abordar esta misma cuestión para nuestra época. Dentro de dos siglos, nuestrostataranietos también leerán Por qué fracasan los países.» GEORGE AKERLOF, premio Nobel de economía, 2001«Hay tres razones para que te guste este libro. Trata de las diferencias de renta nacionales del mundo moderno, quizá el mayorproblema al que nos enfrentamos hoy día. El libro está salpicado de historias fascinantes que te convertirán en un orador espléndidoen cualquier fiesta, como por qué Botsuana es un país próspero y Sierra Leona, no. Y es un libro fantástico. Como yo, quizásucumbas y lo leas de un tirón, y después, vuelvas a releerlo sin parar.» JARED DIAMOND, ganador del premio Pulitzer, autor de bestsellers como Armas, gérmenes y acero y Colapso«Por qué fracasan los países es tan bueno en tantas cosas que no sé ni por dónde empezar. Explica largos periodos de la historiahumana. Se mueve con la misma soltura por Asia, África y el continente americano. Es justo con la izquierda y la derecha y contodos los matices intermedios. No golpea injustamente ni insulta para llamar la atención. Arroja luz sobre el pasado mientras nosofrece una forma nueva de reflexionar sobre los momentos que vivimos. Es uno de los escasos libros de economía que convence allector de que los autores desean lo mejor para toda la gente corriente. Dará a los expertos años de argumentación y a los lectores añosde conversación de sobremesa del tipo “sabías que…”. Además, está salpicado de ocurrencias divertidas, lo que siempre se agradece.Es un libro excelente y debería comprarse de inmediato para animar a los autores a seguir trabajando.» CHARLES C. MANN, autor de 1491 y 1493 Para Arda y Asu D. A.Para María Angélica, mi vida y mi alma J. R. PrefacioEste libro trata de las enormes diferencias en ingresos y nivel de vida que separan a los países ricosdel mundo, como Estados Unidos, Gran Bretaña y Alemania, de los pobres, como los del Áfricasubsahariana, América Central y el sur de Asia. Mientras escribimos este prefacio, el Norte de África y Oriente Próximo han sido sacudidos por laPrimavera Árabe originada por la denominada revolución de los Jazmines, que comenzó debido a laindignación pública provocada por la autoinmolación de un vendedor ambulante, Mohamed Bouazizi,el 17 de diciembre de 2010. El 14 de enero de 2011, el presidente Zine el Abidine Ben Ali, quegobernaba Túnez desde 1987, dimitió, pero, lejos de disminuir, el fervor revolucionario contra eldominio de las élites privilegiadas tunecinas se hacía cada vez más fuerte y ya se había extendido alresto de Oriente Próximo. Hosni Mubarak, que había gobernado Egipto con un férreo control durantecasi treinta años, fue derrocado el 11 de febrero de 2011. El destino de los regímenes de Baréin, Libia,Siria y Yemen se desconoce en el momento de acabar este prefacio. Las raíces del descontento de estos países se encuentran en su pobreza. El egipcio medio tiene unnivel de ingresos de alrededor del 12 por ciento del ciudadano medio de Estados Unidos y suesperanza de vida es diez años menor. Además, el 20 por ciento de la población vive en una pobrezaextrema. A pesar de que estas diferencias sean significativas, en realidad, son bastante pequeñas encomparación con las que existen entre Estados Unidos y los países más pobres del mundo, como Coreadel Norte, Sierra Leona y Zimbabue, donde más de la mitad de la población vive en la pobreza. ¿Por qué Egipto es mucho más pobre que Estados Unidos? ¿Qué limitaciones existen para que losegipcios lleguen a ser más prósperos? ¿La pobreza de Egipto es inmutable o puede ser erradicada?Una forma natural de empezar a pensar en ello es ver qué dicen los propios egipcios sobre losproblemas a los que se enfrentan y por qué se alzaron contra el régimen de Mubarak. Noha Hamed, deveinticuatro años, trabajadora de una agencia de publicidad de El Cairo, dejó clara su opinión mientrasse manifestaba en la plaza de Tahrir: «Sufrimos debido a la corrupción, la opresión y la educacióndeficiente. Vivimos en un sistema corrupto que debe cambiar». Otra persona de la plaza, Mosaab elShami, de veinte años, estudiante de Farmacia, estaba de acuerdo con ella: «Espero que, para finalesde este año, tengamos un gobierno electo, que se apliquen las libertades universales y que pongamosfin a la corrupción que se ha apoderado de este país». Los manifestantes de la plaza de Tahrir hablaroncon una sola voz sobre la corrupción del gobierno, su incapacidad para ofrecer servicios públicos y lafalta de igualdad de oportunidades de su país. Se quejaban sobre todo de la represión y la falta dederechos políticos. Tal y como Mohamed el Baradei, ex director del Organismo Internacional deEnergía Atómica, escribió en Twitter el 13 de enero de 2011: «Túnez: represión + ausencia de justiciasocial + negación de canales para el cambio pacífico = bomba de relojería». Tanto los egipcios comolos tunecinos vieron que sus problemas económicos se debían fundamentalmente a su falta dederechos políticos. Cuando los manifestantes empezaron a formular sus demandas de una forma mássistemática, se hizo evidente que las primeras doce demandas inmediatas planteadas por Wael Jalil, elingeniero de software y blogger que emergió como uno de los líderes del movimiento de protestaegipcio, se centraban en el cambio político. Cuestiones como el aumento del sueldo mínimo aparecíansolamente entre las demandas transitorias que se implantarían posteriormente. Para los egipcios, las cosas que los han retrasado incluyen un Estado ineficaz y corrupto y unasociedad en la que no pueden utilizar su talento, su ambición, su ingenio ni la formación académicaque puedan conseguir. Sin embargo, también reconocen que las raíces de estos problemas sonpolíticas. Todos los impedimentos económicos a los que se enfrentan proceden de cómo se ejerce elpoder político en Egipto y del monopolio de dicho poder por parte de una élite reducida. Y creen queéste es el primer elemento que debe cambiar. No obstante, por creer esto, los manifestantes de la plaza de Tahrir se han desmarcadonotablemente de la sabiduría convencional sobre el tema. La mayoría de los teóricos y comentaristasque analizan por qué un país como Egipto es pobre lo atribuyen a factores completamente distintos.Algunos subrayan que la pobreza del país viene determinada principalmente por su situacióngeográfica, por el hecho de que es casi todo desierto, carece de una pluviosidad adecuada y su suelo ysu clima no permiten que exista una agricultura productiva. Sin embargo, otros apuntan a los atributosculturales de los egipcios, que supuestamente son hostiles a la prosperidad y al desarrollo económico.Defienden la idea de que los egipcios carecen del tipo de rasgos culturales y de ética del trabajo quehan permitido que otros pueblos prosperen y que han aceptado creencias islámicas que no concuerdancon el éxito económico. Un tercer enfoque, el dominante entre los economistas y expertos políticos, sebasa en la idea de que los gobernantes de Egipto sencillamente no saben qué es necesario para que supaís prospere y han seguido políticas y estrategias incorrectas en el pasado. Creen que, si estosgobernantes consiguieran el asesoramiento apropiado de los asesores adecuados, se lograría laprosperidad. De acuerdo con estos académicos y expertos, el hecho de que Egipto haya sido gobernadopor reducidas élites que buscan su beneficio personal a costa de la sociedad parece irrelevante a lahora de comprender los problemas económicos del país. En este libro, defenderemos que los que están en lo cierto son los egipcios de la plaza de Tahrir, yno la mayoría de los teóricos y comentaristas. De hecho, Egipto es pobre precisamente porque ha sidogobernado por una reducida élite que ha organizado la sociedad en beneficio propio a costa de lamayor parte de la población. El poder político se ha concentrado en pocas manos y se ha utilizado paracrear una gran riqueza para quienes lo ostentan, como la fortuna valorada, según parece, en setenta milmillones de dólares acumulada por el ex presidente Mubarak. Los perdedores han sido los egipcios,como ellos mismos saben de sobra. Mostraremos que esta interpretación de la pobreza egipcia, la interpretación del pueblo, aparecepara dar una explicación general de por qué los países pobres son pobres. Mostraremos que paísescomo Corea del Norte, Sierra Leona o Zimbabue son pobres por la misma razón que lo es Egipto.Otros, como Gran Bretaña y Estados Unidos, se hicieron ricos porque sus ciudadanos derrocaron a lasélites que controlaban el poder y crearon una sociedad en la que los derechos políticos estaban muchomás repartidos, en la que el gobierno debía rendir cuentas y responder a los ciudadanos y en la que lagran mayoría de la población podía aprovechar las oportunidades económicas. Mostraremos que, paracomprender por qué existe esta desigualdad en el mundo actual, tenemos que hurgar en el pasado yestudiar las dinámicas históricas de las sociedades. Veremos que la razón de que Gran Bretaña seamás rica que Egipto es que, en 1688, se produjo una revolución en Gran Bretaña (o Inglaterra, para serexactos) que transformó la política y, por tanto, también la economía del país. El pueblo luchó poralcanzar más derechos políticos, los ganó y los utilizó para ampliar sus oportunidades económicas. Elresultado fue una trayectoria política y económica fundamentalmente distinta que culminó en larevolución industrial. La revolución industrial y las tecnologías que impulsó no llegaron a Egipto, ya que este país estababajo el control del Imperio otomano, que trataba a Egipto de una forma parecida a como lo trataríaposteriormente la familia Mubarak. El dominio otomano en Egipto fue derrocado por NapoleónBonaparte en 1798, pero después el país cayó en manos del colonialismo británico, que tenía tan pocointerés como los otomanos en promover la prosperidad egipcia. A pesar de que los egipcios sedeshicieron de los imperios otomano y británico y de que, en 1952, derrocaron a su monarquía, nofueron revoluciones como la de 1688 en Inglaterra. En lugar de transformar fundamentalmente lapolítica de Egipto, condujeron al poder a otra élite tan poco interesada como los otomanos y losbritánicos en lograr la prosperidad para los egipcios de a pie. En consecuencia, la estructura básica dela sociedad no cambió y Egipto continuó siendo pobre. En este libro, estudiaremos cómo se reproducen estos patrones con el tiempo y por qué a veces sealteran, como en el caso de Inglaterra en 1688 y de Francia con la revolución de 1789. Esto nosayudará a comprender si la situación de Egipto ha cambiado actualmente y si la revolución quederrocó a Mubarak conducirá a un conjunto nuevo de instituciones capaces de llevar la prosperidad alegipcio medio. Egipto ha tenido revoluciones en el pasado que no cambiaron las cosas porque quienesorganizaron las revoluciones se limitaron a arrebatar las riendas a los que las tenían antes que ellos y arecrear un sistema parecido. De hecho, es realmente difícil que los ciudadanos corrientes logren unverdadero poder político y cambien la forma de funcionar de la sociedad. Sin embargo, es posible, yveremos cómo sucedió en Inglaterra, Francia y Estados Unidos, y también en Japón, Botsuana yBrasil. Fundamentalmente, es una transformación política de este tipo lo que se necesita para que unasociedad pobre pase a ser rica. Existen pruebas de que esto podría estar sucediendo en Egipto. RedaMetwaly, manifestante de la plaza de Tahrir, defendió: «Ahora ves a musulmanes y cristianos juntos,y a viejos y jóvenes juntos, todos quieren lo mismo». Veremos que un movimiento así de amplio de lasociedad fue fundamental para que ocurriera lo que sucedió en estas otras transformaciones políticas.Si entendemos cuándo y por qué ocurren estas transiciones, estaremos en mejor posición para evaluarcuándo esperamos que fracasen dichos movimientos de acuerdo con lo que ha ocurrido normalmenteen el pasado y cuándo podemos esperar que tengan éxito y mejoren la vida de millones de personas. 1 Tan cerca y, sin embargo, tan diferentesLa economía de Río GrandeLa ciudad de Nogales está dividida en dos por una alambrada. Si uno se queda de pie al lado de lavalla y mira al norte, ve Nogales (Arizona), perteneciente al condado de Santa Cruz. La renta media deun hogar es de unos 30.000 dólares estadounidenses al año. La mayoría de los adolescentes van alinstituto y la mayoría de los adultos tienen estudios secundarios. A pesar de toda la controversia quegeneran las deficiencias del sistema sanitario de Estados Unidos, la población está relativamente sana,y tiene una esperanza de vida elevada de acuerdo con criterios mundiales. Muchos de los residentesson mayores de sesenta y cinco años y tienen acceso al programa de asistencia sanitaria Medicare.Éste es uno de los muchos servicios que proporciona el gobierno que la mayoría de las personas da porsentado, igual que ocurre con la electricidad, el teléfono, el alcantarillado, la sanidad pública, una redde carreteras que las une a otras ciudades de la zona y al resto de Estados Unidos y, por último pero nomenos importante, la ley y el orden. Los habitantes de Nogales (Arizona) pueden realizar susactividades diarias sin temer por su vida ni su seguridad y no tienen un miedo constante al robo, laexpropiación u otras cosas que podrían poner en peligro las inversiones en sus negocios y sus casas.Igualmente importante es que los residentes de Nogales (Arizona) dan por sentado que, a pesar de suineficiencia y corrupción esporádica, el gobierno es su agente. Pueden votar para sustituir a su alcalde,y a congresistas y senadores; votan en las elecciones presidenciales que determinan quién dirigirá elpaís. La democracia es algo natural para ellos. La vida al sur de la alambrada, a solamente unos metros de allí, es bastante distinta. A pesar deque los habitantes de Nogales (Sonora) viven en una parte relativamente próspera de México, la rentamedia de cualquier hogar es de alrededor de una tercera parte de la que tienen en Nogales (Arizona).La mayor parte de los adultos de Nogales (Sonora) no poseen el título de secundaria y muchosadolescentes no van al instituto. Las madres se preocupan por los altos índices de mortalidad infantil.Las condiciones de la sanidad pública son deficientes, lo que significa que no es de extrañar que loshabitantes de Nogales (Sonora) no sean tan longevos como sus vecinos del norte. Además, no tienenacceso a muchos servicios públicos. Las carreteras están en mal estado al sur de la valla. La ley y elorden están en peor estado aún. Hay mucha delincuencia y abrir un negocio es una actividad peligrosa.Además de correr el riesgo de que le roben a uno, el hecho de conseguir todos los permisos y sobornossolamente para abrir no resulta nada fácil. Los habitantes de Nogales (Sonora) viven a diario con lacorrupción y la ineptitud de los políticos. A diferencia de lo que ocurre con sus vecinos del norte, la democracia es una experiencia muyreciente para ellos. Hasta las reformas políticas del año 2000, Nogales (Sonora), igual que el resto deMéxico, estaba bajo el control corrupto del Partido Revolucionario Institucional (PRI). ¿Cómo pueden ser tan distintas las dos mitades de lo que es, esencialmente, la misma ciudad? Nohay diferencias en el clima, la situación geográfica ni los tipos de enfermedades presentes en la zona,ya que los gérmenes no se enfrentan a ninguna restricción al cruzar la frontera entre ambos países.Evidentemente, las condiciones sanitarias son muy distintas, pero esto no tiene nada que ver con elentorno de las enfermedades, sino que se debe a que la población al sur de la frontera vive en peorescondiciones sanitarias y carece de una atención médica digna. Pero quizá los habitantes sean muy distintos. ¿Podría deberse a que los de Nogales (Arizona) sonnietos de inmigrantes de Europa, mientras que los del sur son descendientes de los aztecas? No. Losorígenes de las personas de ambos lados de la frontera son bastante similares. Después de que Méxicose independizara de España en 1821, la zona de alrededor de «las dos Nogales» formaba parte delestado mexicano de Vieja California y continuó así después de la guerra entre México y EstadosUnidos que tuvo lugar entre 1846 y 1848. De hecho, fue después de la compra de Gadsden de 1853cuando la frontera estadounidense se amplió a esta zona. Fue el teniente N. Michler quien, mientrasvigilaba la frontera, advirtió la presencia del «pequeño y bonito valle de los Nogales». Aquí, en amboslados de la frontera, crecieron las dos ciudades. Los habitantes de Nogales (Arizona) y Nogales(Sonora) comparten antepasados, disfrutan de la misma comida y música e incluso nosaventuraríamos a decir que tienen la misma «cultura». Evidentemente, hay una explicación muy sencilla y obvia de las diferencias entre las dos mitadesde Nogales que el lector ya habrá adivinado: la propia frontera que define a las dos mitades. Nogales(Arizona) está en Estados Unidos. Sus habitantes tienen acceso a las instituciones económicasestadounidenses, lo que les permite elegir su trabajo libremente, adquirir formación académica yprofesional y animar a sus empleadores a que inviertan en la mejor tecnología, lo que, a su vez, haceque ganen sueldos más elevados. También tienen acceso a instituciones políticas que les permitenparticipar en el proceso democrático, elegir a sus representantes y sustituirlos si tienen uncomportamiento inadecuado. Por tanto, los políticos proporcionan los servicios básicos (desde sanidadpública hasta carreteras y ley y orden) que demandan los ciudadanos. Los de Nogales (Sonora) notienen tanta suerte. Viven en un mundo distinto moldeado por diferentes instituciones. Éstas creanincentivos muy dispares para los habitantes de las dos Nogales y para los emprendedores y lasempresas que desean invertir allí. Los incentivos creados por las distintas instituciones de las dosNogales y los países en los que están situadas son la razón principal que explica las diferencias enprosperidad económica a ambos lados de la frontera. ¿Por qué las instituciones de Estados Unidos conducen mucho más al éxito económico que las deMéxico o, de hecho, que las del resto de América Latina? La respuesta a esta pregunta se encuentra encómo se formaron las distintas sociedades en el inicio del período colonial. En aquel momento, seprodujo una divergencia institucional cuyas implicaciones todavía perduran. Para comprender estadivergencia, debemos empezar a observar la fundación de las colonias de Norteamérica y AméricaLatina.La fundación de Buenos AiresA principios de 1516, el navegante español Juan Díaz de Solís llegó a un estuario amplio de la costaoriental de Sudamérica. Díaz de Solís vadeó hacia la orilla, reclamó ese territorio para España y dionombre al Río de la Plata porque los lugareños tenían aquel metal precioso. Los pueblos indígenas deambos lados del estuario (los charrúas en lo que actualmente es Uruguay y los querandíes en lasllanuras que se conocerían como la pampa en la Argentina moderna) vieron a los recién llegados conhostilidad. Eran cazadores-recolectores que vivían en pequeños grupos sin autoridades políticascentralizadas fuertes. De hecho, fue una banda de charrúas la que mató a palos a Juan Díaz de Solíscuando éste exploraba los nuevos dominios que intentaba ocupar para España. En 1534, los españoles, todavía optimistas, enviaron una primera misión de colonos desde Españabajo el liderazgo de Pedro de Mendoza. Fundaron una ciudad en el emplazamiento de Buenos Airesese mismo año que debía de haber sido un lugar ideal para los europeos. Buenos Aires tenía un climatemplado y hospitalario. Sin embargo, la primera estancia de los españoles allí duró poco tiempo. Noestaban allí para conseguir buenos aires, sino para obtener recursos que extraerían los nativos bajocoacción. Sin embargo, los charrúas y los querandíes no cooperaron. Se negaron a proporcionarcomida a los españoles y a trabajar cuando eran apresados. Atacaron el nuevo asentamiento con susarcos y flechas. Los españoles estaban hambrientos, ya que no habían previsto tener que buscar supropio sustento. Buenos Aires no era lo que habían soñado. No podían coaccionar a los lugareños paraque trabajaran para ellos. Y allí no había plata ni oro que explotar; la plata que Juan Díaz de Solísencontró, de hecho, procedía del Estado inca en los Andes, muy lejos hacia el oeste. Mientras intentaban sobrevivir, los españoles empezaron a enviar expediciones para encontrar unnuevo lugar que ofreciera mayores riquezas y poblaciones más fáciles de someter. En 1537, una deaquellas expediciones, bajo el liderazgo de Juan de Ayolas, siguió aguas arriba el río Paraná, en buscade una ruta hacia los incas. En el camino, estableció contacto con los guaraníes, pueblo sedentario deeconomía agrícola basada en el maíz y la mandioca. Juan de Ayolas en seguida se dio cuenta de quelos guaraníes eran completamente distintos de los charrúas y los querandíes. Tras un breve conflicto,los españoles vencieron la resistencia guaraní y fundaron una ciudad, Nuestra Señora de Santa Maríade la Asunción, que sigue siendo la capital de Paraguay. Los conquistadores se casaron con lasprincesas guaraníes y se establecieron rápidamente como una nueva aristocracia. Adaptaron lossistemas ya existentes de trabajos forzados y tributos de los guaraníes, pero con ellos al mando. Aquélera el tipo de colonia que deseaban establecer y, al cabo de cuatro años, habían abandonado BuenosAires y todos los españoles establecidos allí se trasladaron a la nueva ciudad. Buenos Aires, el «París de Sudamérica», una ciudad de avenidas anchas de estilo europeo basadaen la gran riqueza agrícola de la pampa, no fue colonizada de nuevo hasta 1580. El abandono deBuenos Aires y la conquista de los guaraníes reflejan la lógica de la colonización europea de América.Los primeros españoles y, como veremos, también los colonos ingleses, no estaban interesados encultivar la tierra ellos mismos, querían que lo hicieran otros por ellos y saquear sus riquezas, oro yplata.De Cajamarca…Las expediciones de Juan Díaz de Solís, Pedro de Mendoza y Juan de Ayolas llegaron tras las másfamosas que siguieron al avistamiento de Cristóbal Colón de una de las islas Bahamas el 12 de octubrede 1492. La expansión y la colonización española de América empezaron en serio con la invasión deMéxico por parte de Hernán Cortés en 1519, con la expedición de Francisco Pizarro a Perú una décaday media después y con la de Pedro de Mendoza al Río de la Plata solamente dos años más tarde.Durante el siglo siguiente, España conquistó y colonizó la mayor parte de la América Central, y eloeste y el sur de Sudamérica, mientras que Portugal reclamó el este, Brasil. La estrategia de colonización española fue muy efectiva. La inició Hernán Cortés en México,basándose en la observación de que la mejor forma de dominar al adversario era capturar al líderindígena. Esta estrategia le permitió reclamar la riqueza acumulada de los líderes y coaccionar a lospueblos indígenas para que le entregaran tributos y comida. El paso siguiente consistía en establecersecomo la nueva élite de la sociedad indígena y hacerse con el control de los impuestos y tributos yaexistentes y, sobre todo, de los trabajos forzados. Cuando Cortés y sus hombres llegaron a la gran capital azteca de Tenochtitlán el 8 de noviembrede 1519, fueron recibidos por Moctezuma, el emperador azteca, que había decidido, aconsejado porsus asesores, dar la bienvenida a los españoles de forma pacífica. Lo que ocurrió después fue descritoen la obra compilada después de 1545 por el religioso franciscano Bernardino de Sahagún en sufamoso Códice florentino. Los españoles se apoderaron enseguida de Moctezuma… entonces, se dispararon cada una de las armas… Reinaba el miedo. Era como si todo el mundo se hubiera tragado el corazón. Incluso antes de que hubiera oscurecido, había terror, estupefacción, aprensión, la gente estaba aturdida. Y, con la puesta de sol, se proclamaron todas las cosas que los españoles necesitaban: tortillas blancas, pavas asadas, huevos, agua dulce, madera, leña, carbón… Moctezuma recibía órdenes. Y, cuando los españoles se hubieron asentado bien, preguntaron a Moctezuma sobre todo el tesoro de la ciudad… buscaban oro con gran celo. Y Moctezuma fue allí para dirigir a los españoles. Ellos fueron rodeándole… le abrazaban, le agarraban. Y, cuando llegaron al almacén, a un lugar llamado Teocalco, llevaron todas las cosas brillantes; el abanico de cabeza de plumas quetzal, los artefactos, los escudos, los discos dorados… las narigueras de oro con forma de luna creciente, las bandas de oro para las piernas, los brazos y la frente. Acto seguido, se separó el oro… enseguida prendieron fuego a todas las cosas preciosas. Lo quemaron todo. Y los españoles hicieron barras a partir de aquel oro… Y los españoles fueron caminando a todas partes… Lo tomaron todo, todo lo que veían que fuera bueno. Más tarde, fueron al propio almacén de Moctezuma, al lugar llamado Totocalcoy se llevaron las posesiones del propio Moctezuma… todo objetos preciosos; collares con colgantes, bandas de brazo con penachos de plumas de quetzal, bandas de oro para los brazos, brazaletes, bandas de oro con conchas… y la diadema de turquesas, característica del gobernante. Se lo llevaron todo. La conquista militar de los aztecas se completó en 1521. Cortés, como gobernador de la provinciade Nueva España, empezó a dividir el recurso más valioso, la población indígena, a través de lainstitución de la encomienda. La encomienda había aparecido por primera vez durante el siglo XV enEspaña como parte de la reconquista del sur del país a los árabes que se habían establecido allí a partirdel siglo VIII. En el Nuevo Mundo, la encomienda adoptó una forma mucho más perniciosa: se tratabade una cesión de indígenas a un español que recibía el nombre de encomendero. Los indígenas teníanque dar al encomendero tributos y mano de obra y, a cambio, él debía convertirlos al cristianismo. El funcionamiento de la encomienda ha llegado hasta nosotros a través de la crónica vívida ypronta escrita por Bartolomé de las Casas, fraile dominico que formuló una de las primeras críticasmás devastadoras al colonialismo español. De Las Casas llegó a la isla La Española en 1502 con unaflota de barcos dirigida por el nuevo gobernador, Nicolás de Ovando. Con el paso del tiempo,Bartolomé de las Casas quedó muy desilusionado y afectado por el trato cruel y explotador querecibían los pueblos indígenas, y que él presenciaba día tras día. En 1513, de Las Casas participó comocapellán en la conquista española de Cuba, e incluso se le concedió una encomienda por sus servicios.Sin embargo, renunció a ella y empezó una larga campaña para reformar las instituciones colonialesespañolas. Sus esfuerzos culminaron en su obra Brevísima relación de la destrucición de las Indias ,escrita en 1542, un ataque fulminante a la barbarie del dominio español. Respecto a la encomienda,dice lo siguiente en el caso de Nicaragua: Como los pueblos que tenían eran todos una muy graciosa huerta cada uno, como se dijo, aposentáronse en ellos los cristianos, cada uno en el pueblo que le repartían (o, como dicen ellos, le encomendaban y hacía en él sus labranzas, manteniéndose de las comidas pobres de los indios, y así les tomaron sus particulares tierras y heredades de que se mantenían. Por manera que tenían los españoles dentro de sus mesmas casas todos los indios, señores, viejos, mujeres y niños, y a todos hacen que les sirvan noches y días, sin holganza. En lo que se refiere a la conquista de Nueva Granada, la moderna Colombia, Bartolomé de LasCasas señala el funcionamiento de toda la estrategia española: Repartidos los pueblos y señores y gentes dellos por los españoles (que es todo lo que pretenden por medio para alcanzar su fin último, que es el oro), y puestos todos en la tiranía y servidumbre acostumbrada, el tirano capitán principal que aquella tierra mandaba prendió al señor y rey de todo aquel reino, y túvolo preso seis o siete meses, pidiéndole oro y esmeraldas sin otra causa ni razón alguna. El dicho rey, que se llamaba Bogotá, por el miedo que le pusieron, dijo que él daría una casa de oro que le pedían, esperando de soltarse de las manos de quien así lo afligía, y envió indios a que le trajesen oro; y por veces trajeron mucha cantidad de oro y piedras, pero porque no daba la casa de oro, decían los españoles que lo matase, pues no cumplía lo que había prometido. El tirano dijo que se lo pidiesen por justicia ante él mesmo. Pidiéronlo así por demanda, acusando al dicho rey de la tierra; él dio sentencia condenándolo a tormentos si no diese la casa de oro. Danle el tormento del tracto de cuerda, echábanle sebo ardiendo en la barriga, pónenle a cada pie una herradura hincada en un palo, y el pescuezo atado a otro palo, y dos hombres que le tenían las manos; y así le pegaban fuego a los pies; y entraba el tirano de rato en rato, y le decía que así lo había de matar poco a poco a tormentos si no le daba el oro. Y así lo cumplió y mató al dicho señor con los tormentos. La estrategia y las instituciones de la conquista perfeccionadas en México fueron ávidamenteadoptadas en el resto del imperio español. En ningún lugar se hizo de una forma más efectiva que en laconquista de Perú efectuada por Pizarro. Como relata De Las Casas: En el año de mil y quinientos y treinta y uno fue otro tirano grande con cierta gente a los reinos del Perú, donde entrando con el título e intención y con los principios que los otros todos pasados (porque era uno de los que se habían más ejercitado y más tiempo en todas las crueldades y estragos que en la tierra firme desde el año de mil y quinientos y diez, se habían hecho). Pizarro empezó en la costa cerca de la ciudad peruana de Tumbes y fue hacia el sur. El 15 denoviembre de 1532, llegó a la ciudad montañosa de Cajamarca, donde el emperador inca Atahualpahabía acampado con su ejército. Al día siguiente, Atahualpa, que acababa de vencer a su hermanoHuáscar en una competición para determinar quién sucedería a su difunto padre, Huayna Capac, llegócon su séquito al lugar en el que habían acampado los españoles. Atahualpa estaba irritado porque lehabían llegado noticias de las atrocidades que ya habían cometido los españoles, como violar untemplo del dios sol Inti. Lo que ocurrió después es muy conocido. Los españoles les tendieron unatrampa. Mataron a los guardias y criados de Atahualpa, posiblemente unas dos mil personas, ycapturaron al rey. Para lograr su libertad, Atahualpa tuvo que prometer que llenaría una sala con oro ydos más del mismo tamaño con plata. Así lo hizo, pero los españoles incumplieron sus promesas y loestrangularon en julio de 1533. Aquel noviembre, los españoles capturaron la capital inca de Cuzco,donde los aristócratas incas recibieron el mismo tratamiento que Atahualpa: fueron encarcelados hastahaber entregado oro y plata. Cuando los capturados no satisfacían las demandas españolas, eranquemados vivos. Los grandes tesoros artísticos de Cuzco, como el templo del Sol, fueron despojadosde su oro para ser fundido en lingotes. En este punto, los españoles se concentraron en la población del Imperio inca. Igual que en el casode México, los nativos fueron divididos en encomiendas, y una de éstas fue concedida a losconquistadores que habían acompañado a Pizarro. La encomienda era la institución principal que seutilizaba para el control y la organización del trabajo en el período colonial inicial, sin embargo,pronto se enfrentó a un fuerte competidor. En 1545, un lugareño llamado Diego Gualpa estababuscando un santuario indígena en lo alto de los Andes en lo que actualmente es Bolivia. De repente,fue lanzado al suelo por una ráfaga de viento y ante él apareció un alijo de mineral de plata queformaba parte de una vasta montaña de plata que los españoles bautizaron como el Cerro Rico.Alrededor del cerro creció la ciudad de Potosí que, en su punto álgido en 1650, llegó a tener unapoblación de 160.000 personas, mayor que la de Lisboa o Venecia en aquel período. Para explotar la plata, los españoles necesitaban muchísimos mineros. Enviaron a un nuevo virrey,el oficial jefe colonial Francisco de Toledo, cuya misión principal era resolver el problema de la manode obra. Toledo, que llegó a Perú en 1569, pasó cinco años viajando e investigando cuáles serían susnuevas responsabilidades. También encargó un gran estudio censal de toda la población adulta. Paraconseguir la mano de obra necesaria, primero trasladó a prácticamente toda la población indígena y laconcentró en nuevas ciudades, llamadas reducciones. Éstas facilitarían la explotación de dicha manode obra por parte de la Corona española. A continuación, revivió y adaptó una institución del trabajoinca conocida como mita que, en el idioma de los incas, el quechua, significa «turno». Bajo el sistemade la mita, los incas utilizaban el trabajo forzado para dirigir plantaciones destinadas a proporcionarcomida para los templos, la aristocracia y el ejército. A cambio, la élite inca proporcionaba seguridady ayuda en caso de hambruna. Pero en manos de Francisco de Toledo, la mita, sobre todo la de Potosí,se convertiría en el esquema de explotación de mano de obra más grande y oneroso del períodocolonial español. Toledo definió una zona de influencia enorme, desde el centro del Perú actual hastala mayor parte de la Bolivia moderna, que cubría más de quinientos mil kilómetros cuadrados. En estazona, una séptima parte de los hombres, recién llegados a sus reducciones, tuvieron que trabajar en lasminas de Potosí. La mita de Potosí se mantuvo durante todo el período colonial y fue abolida en 1825.En el mapa 1, se muestra la zona de influencia de la mita superpuesta a la extensión del Imperio incaen el momento de la conquista española. Ilustra hasta qué punto la mita se solapaba con el corazón delImperio, incluyendo la capital, Cuzco.Cabe señalar que hoy en día todavía se puede ver el legado de la mita en Perú. Veamos lasdiferencias entre las provincias de Calca y la cercana Acomayo, que aparentemente son pocas. Ambasse encuentran en lo alto de las montañas y están habitadas por descendientes de los incas que hablanquechua. Sin embargo, Acomayo es mucho más pobre y sus habitantes consumen alrededor de untercio menos que los de Calca. La gente lo sabe. En Acomayo preguntan a los extranjeros intrépidos:«¿No sabe que la gente aquí es mucho más pobre que la de Calca? ¿Por qué querría venir aquí?». Sonintrépidos porque es mucho más difícil ir a Acomayo desde la capital regional de Cuzco, antiguocentro del Imperio inca, que ir a Calca. La carretera que lleva a Calca está pavimentada, mientras quela que va hasta Acomayo se encuentra en muy mal estado. Para ir más allá de Acomayo, se necesita uncaballo o un mulo. En Calca y en Acomayo se cultivan las mismas cosas, pero en Calca las venden enel mercado por dinero, mientras que en Acomayo las cultivan para su propia subsistencia. Estasdesigualdades, que saltan a la vista y son evidentes para la gente que vive allí, se pueden entender entérminos de las diferencias institucionales entre estos departamentos: las diferencias institucionales,de raíces históricas, se remontan a Francisco de Toledo y su plan para la explotación efectiva de lamano de obra indígena. La principal diferencia histórica entre Acomayo y Calca es que Acomayoestaba en la zona de influencia de la mita de Potosí. Calca, no. Además de la concentración de la mano de obra y la mita, Francisco de Toledo consolidó laencomienda en un impuesto per cápita, una cantidad fija de plata que debía pagar anualmente cadahombre adulto. Se trataba de otro plan para obligar a que la gente trabajara y reducir los sueldos quedebían pagar los terratenientes españoles. Otra institución, el repartimiento de mercancías, también seextendió mientras Toledo ocupó su cargo. El repartimiento, derivado del verbo «repartir», implicabala venta forzosa de mercancías a lugareños a precios determinados por los españoles. Finalmente,Toledo introdujo el trajín (literalmente, «la carga») que empleaba a los indígenas como sustitutos deanimales de carga para llevar pesadas mercancías, como vino, artículos textiles u hojas de coca, en lasaventuras empresariales de la élite española. A lo largo y ancho del mundo colonial español en América, aparecieron instituciones y estructurassociales parecidas. Tras una fase inicial de codicia y saqueo de oro y plata, los españoles crearon unared de instituciones destinadas a explotar a los pueblos indígenas. El conjunto formado porencomienda, mita, repartimiento y trajín tenía como objetivo obligar a los pueblos indígenas a tenerun nivel de vida de subsistencia y extraer así toda la renta restante para los españoles. Esto se logróexpropiando su tierra, obligándolos a trabajar, ofreciendo sueldos bajos por el trabajo, imponiendoimpuestos elevados y cobrando precios altos por productos que ni siquiera se comprabanvoluntariamente. A pesar de que estas instituciones generaban mucha riqueza para la Corona españolae hicieron muy ricos a los conquistadores y a sus descendientes, también convirtieron América Latinaen uno de los continentes más desiguales del mundo y socavaron gran parte de su potencialeconómico…. a JamestownMientras los españoles empezaban su conquista de América a partir de 1492, Inglaterra era unapotencia europea menor que se recuperaba de los devastadores efectos de una guerra civil, la guerra delas Dos Rosas. Inglaterra no estaba en condiciones de aprovechar la lucha por el saqueo y el oro y laoportunidad de explotar a los pueblos indígenas de América. Sin embargo, casi cien años después, en1588, Europa quedó conmocionada por la derrota de la armada española, que fue un intento del reyespañol Felipe II de invadir Inglaterra. La victoria de Inglaterra fue fruto de la suerte, pero también seconvirtió en una señal de la confianza creciente de los ingleses en el mar, lo que les permitiríaparticipar finalmente en la búsqueda del imperio colonial. Por lo tanto, no es ninguna coincidencia que los ingleses empezaran su colonización deNorteamérica exactamente en aquel momento. De todas formas, llegaban tarde. No eligieronNorteamérica porque fuera una zona atractiva, sino porque era lo único que estaba disponible. Laspartes «deseables» de América, con abundancia de población indígena y minas de oro y plata queexplotar, ya habían sido ocupadas. Los ingleses consiguieron las sobras. Cuando el escritor yagrónomo inglés Arthur Young comentaba dónde se producían alimentos básicos rentables, enreferencia a productos agrícolas exportables, observó: En general, parece que las producciones básicas de nuestras colonias reducen su valor en proporción a su distancia del sol. En las Antillas, que son las más calurosas de todas, llegan a ser de 8 libras 12 chelines y 1 penique por cabeza. En las continentales del sur, suman 5 libras y 10 chelines. En las centrales, son de 9 chelines con 6 peniques y medio. En los asentamientos del norte, son de 2 chelines con 6 peniques. Esta escala sin duda sugiere una lección crucial: evitar colonizar las latitudes más al norte. El primer intento inglés de establecer una colonia en Roanoke (Carolina del Norte), entre 1585 y1587, fue un rotundo fracaso. En 1607, lo intentaron de nuevo. Poco antes del final de 1606, tresbarcos, Susan Constant, Godspeed y Discovery, bajo el mando del capitán Christopher Newport,zarparon hacia Virginia. Los colonos, bajo los auspicios de la Virginia Company, navegaron hasta labahía de Chesapeake y remontaron el río que llamaron James en honor al monarca inglés reinante. El14 de mayo de 1607 fundaron el asentamiento de Jamestown. A pesar de que los colonos que iban a bordo de los barcos propiedad de la Virginia Companyfueran ingleses, su modelo de colonización estaba fuertemente influido por el patrón fijado por Cortés,Pizarro y Toledo. Su plan inicial era capturar al jefe local y utilizarlo para conseguir provisiones yobligar a la población a cultivar alimentos y crear riqueza para ellos. La primera vez que desembarcaron en Jamestown, los ingleses no sabían que estaban dentro delterritorio reclamado por la Confederación Powhatan, coalición de unos treinta grupos políticos quedebían lealtad a un rey llamado Wahunsunacock. La capital de Wahunsunacock estaba en la ciudad deWerowocomoco, a poco más de 30 kilómetros de Jamestown. El plan de los colonos era obtener másdatos sobre la situación. Si no se podía obligar a los lugareños a que les proporcionaran comida y aque trabajaran para ellos, como mínimo podrían comerciar con ellos. Al parecer, la idea de que fueranlos propios colonos quienes trabajaran y cultivaran sus propios alimentos no se les pasó por la cabeza.Eso no era lo que hacían los conquistadores del Nuevo Mundo. Wahunsunacock en seguida se percató de la presencia de los colonos y observó sus intenciones conuna gran sospecha. Dominaba lo que, para Norteamérica, era un imperio bastante grande. Sinembargo, tenía muchos enemigos y carecía del control político aplastante y centralizado de los incas.Wahunsunacock decidió esperar a ver cuáles eran las intenciones de los ingleses, así que, al principio,envió mensajeros que afirmaban que deseaba entablar relaciones amistosas con ellos. A medida que el invierno de 1607 avanzaba, los colonos de Jamestown empezaron a quedarse sinvíveres, y el líder designado por el consejo al mando de la colonia, Edward Marie Wingfield, perdíatiempo con su indecisión. Quien salvó la situación fue el capitán John Smith, cuyos textosproporcionan una de nuestras principales fuentes de información sobre el desarrollo inicial de lacolonia. Smith era un personaje fuera de lo común. Nacido en Inglaterra, en el Lincolnshire rural,ignoró el deseo de su padre de dedicarse al comercio y se convirtió en un soldado de fortuna. Primeroluchó con el ejército inglés en los Países Bajos, posteriormente se unió a las fuerzas austriacas queservían en Hungría luchando contra los ejércitos del Imperio otomano, y fue capturado en Rumanía yvendido como esclavo para trabajar en el campo. Un día consiguió superar a su amo y, tras robarle laropa y el caballo, escapó de vuelta a territorio austriaco. Pero Smith se había metido en problemas enel viaje a Virginia y fue encarcelado en el Susan Constant por motín tras desafiar las órdenes deWingfield. Cuando los barcos alcanzaron el Nuevo Mundo tenían previsto llevarlo a juicio. Sinembargo, para inmenso horror de Wingfield, Newport y otros colonos de la élite, tras abrir sus órdenesselladas, descubrieron que la Virginia Company había designado a Smith como uno de los miembrosdel consejo que iba a gobernar Jamestown. Mientras Newport navegaba de vuelta a Inglaterra en busca de provisiones y más colonos, yWingfield no estaba seguro de qué hacer, fue Smith quien salvó la colonia. Inició una serie demisiones comerciales que garantizaban las provisiones de víveres. En una de ellas, fue capturado porOpechancanough, uno de los hermanos pequeños de Wahunsunacock, y fue llevado ante el rey enWerowocomoco. Fue el primer inglés que conoció a Wahunsunacock y en esa reunión inicial, según secuenta, Smith se salvó de la muerte gracias a la intervención de la hija menor de Wahunsunacock,Pocahontas. El 2 de enero de 1608, Smith fue liberado y volvió a Jamestown, que aún carecíapeligrosamente de comida, hasta el oportuno regreso de Newport desde Inglaterra más tarde el mismodía. No obstante, los colonos de Jamestown aprendieron poco de esta experiencia inicial. A medida queavanzaba el año 1608, continuaban su búsqueda de oro y metales preciosos. Todavía no parecían haberentendido que, para sobrevivir, no podían confiar en que los lugareños los alimentaran a través de lacoacción ni del comercio. Fue Smith el primero que se dio cuenta de que el modelo de colonizaciónque había funcionado tan bien para Cortés y Pizarro no funcionaría en Norteamérica. Lascircunstancias subyacentes eran demasiado distintas. Smith observó que, a diferencia de aztecas eincas, los pueblos de Virginia no tenían oro. Así lo anotó en su diario: «Debéis saber que los víveresson toda su riqueza». Anas Todkill, uno de los primeros colonos que dejó un amplio diario, expresababien las frustraciones de Smith y de los otros que cayeron en la cuenta de este hecho: «No había conversación, esperanza, ni trabajo, sino busca oro, refina oro, carga oro». Cuando Newport partió hacia Inglaterra en abril de 1608, llevaba un cargamento de pirita,conocida como «el oro de los tontos». Volvió a finales de setiembre con órdenes de la VirginiaCompany de controlar con más firmeza a los lugareños. El plan que habían elaborado era coronar aWahunsunacock con la esperanza de que así quedara sometido al rey inglés Jacobo I. Lo invitaron aJamestown, pero Wahunsunacock, que todavía desconfiaba profundamente de los colonos, no teníaintención de arriesgarse a que lo capturaran. John Smith anotó la respuesta de Wahunsunacock: «Si turey me ha enviado regalos, yo también soy rey, y ésta es mi tierra… Tu padre debe venir a mí, no yo aél, ni a tu fuerte, no morderé ese anzuelo». Si Wahunsunacock no iba a «morder ese anzuelo», Newport y Smith tendrían que ir aWerowocomoco a representar la coronación. Aparentemente, todo el asunto fue un fiasco absoluto, ylo único que consiguieron fue que Wahunsunacock decidiera que había llegado el momento dequitarse de encima la colonia. Impuso un embargo que impedía que Jamestown pudiera comerciar convíveres. Wahunsunacock haría que se murieran de hambre. Newport, que partió de nuevo hacia Inglaterra en diciembre de 1608, esta vez llevaba consigo unacarta escrita por Smith en la que insistía a los directores de la Virginia Company para que cambiaransu forma de pensar en la colonia. No había ninguna posibilidad de establecer una explotación para«hacerse rico rápidamente» en Virginia del estilo de las de México y Perú. No había oro ni metalespreciosos y no se podía obligar a los indígenas a que trabajaran para ellos ni a que les proporcionarancomida. Smith se dio cuenta de que, para que la colonia fuera viable, serían los propios colonosquienes tendrían que trabajar. Por eso, instó a los directores para que enviaran el tipo adecuado depersonas: «Cuando vuelvan a enviar personas, les rogaría que enviaran a unos treinta carpinteros,labradores, jardineros, pescadores, herreros y albañiles, así como excavadores de árboles y raíces, bienprovistos, y, después, mil personas como las que ya tenemos». John Smith no quería más orfebres inútiles. Una vez más, Jamestown sobrevivió solamente graciasa su capacidad de improvisación. Smith consiguió persuadir e intimidar a varios grupos indígenas dellugar para que comerciaran con él, y cuando se negaban, él cogía lo que podía. De vuelta alasentamiento, Smith tomó el mando absoluto e impuso la siguiente regla: «Quien no trabaja nocome». Jamestown sobrevivió un segundo invierno. La Virginia Company era una empresa con ánimo de lucro pero, tras dos años desastrosos, nohabía el mínimo atisbo de beneficios. Los directores de la empresa decidieron que necesitaban unnuevo modelo de gobierno que sustituyera el consejo gobernante por un gobernador único. El primerhombre que ocupó este cargo fue sir Thomas Gates. Teniendo en consideración algunos aspectos delaviso de John Smith, los responsables de la Virginia Company se dieron cuenta de que tenían queintentar algo nuevo. Esta toma de conciencia se hizo más evidente durante los acontecimientos delinvierno de 1609-1610, en el «período de la hambruna». El nuevo modelo de gobierno no dejabaespacio para Smith, quien, disgustado, volvió a Inglaterra en el otoño de 1609. Sin su capacidad deimprovisación, y con Wahunsunacock estrangulando el suministro de alimentos, los colonos deJamestown perecían. De los quinientos que empezaron el invierno, solamente quedaban sesenta vivosen marzo. La situación era tan desesperada que recurrieron al canibalismo. La «novedad» impuesta en la colonia por Gates y su ayudante, sir Thomas Dale, fue un régimen detrabajo de una severidad draconiana para los colonos ingleses (aunque, evidentemente, no para la éliteque dirigía la colonia). Fue Dale quien difundió las «leyes divinas, morales y marciales», que incluíanlas cláusulas: Ningún hombre o mujer escapará de la colonia para ir con los indios, bajo pena de muerte. Todo aquel que robe en un huerto, público o privado, o en un viñedo, o que robe mazorcas de maíz será castigado con la muerte. Ningún miembro de la colonia venderá ni dará ningún producto de este país a ningún capitán, patrón o marinero para que lo transporte fuera de la colonia, para su uso privado, bajo pena de muerte. Si los pueblos indígenas no podían ser explotados, razonó la Virginia Company, quizá los colonossí. El nuevo modelo de desarrollo colonial implicaba que la Virginia Company era propietaria de latierra. Los hombres fueron albergados en barracones y recibían raciones determinadas por lacompañía. Se eligieron grupos de trabajo, cada uno supervisado por un agente de la compañía. Eramuy parecido a la ley marcial, y la ejecución era el castigo al que se recurría primero. Como parte delas nuevas instituciones para la colonia, la primera cláusula que se acaba de dar es significativa. Lacompañía amenazaba con la muerte a los que huyeran. Teniendo en cuenta el nuevo régimen detrabajo, escaparse y vivir con los lugareños se convirtió en una opción cada vez más atractiva para loscolonos que debían someterse al trabajo. Asimismo, la baja densidad de las poblaciones indígenas deVirginia en aquel momento también abría la posibilidad de escapar uno solo a la frontera que quedabafuera del control de la Virginia Company. El poder de la compañía frente a aquellas opciones eralimitado. No podía coaccionar a los colonos para que hicieran un trabajo muy duro con raciones decomida de mera subsistencia. En el mapa 2 se muestra una estimación de la densidad de población de distintas regiones delcontinente americano en el momento de la conquista española. La densidad de población de EstadosUnidos, excepto en un número limitado de núcleos, era, como máximo, de tres cuartas partes depersona por cada 2,59 kilómetros cuadrados. En el centro de México o en el Perú andino, la densidadde población era muy elevada, cuatrocientas personas por 2,59 kilómetros cuadrados, más dequinientas veces superior. Lo que era posible en México o Perú no era factible en Virginia. La Virginia Company tardó tiempo en reconocer que aquel modelo inicial de colonización nofuncionaba en Virginia, y también pasó tiempo hasta que comprendió el fracaso de las «leyes divinas,morales y marciales». A partir de 1618, se adoptó una estrategia radicalmente nueva. Como no eraposible coaccionar ni a los lugareños ni a los colonos, la única alternativa que quedaba era darincentivos a los colonos. En 1618 empezó el «sistema de reparto de tierras por cabeza», que daba acada colono adulto hombre cincuenta acres de tierra y cincuenta acres más por cada miembro de sufamilia y por casa sirviente que pudiera llevar a Virginia. Los colonos recibieron sus casas y fueronliberados de sus contratos y, en 1619, se introdujo una Asamblea General que daba voz efectiva atodos los hombres adultos en las leyes y las instituciones que gobernaban la colonia. Era el inicio de lademocracia en Estados Unidos. La Virginia Company tardó doce años en aprender su primera lección, es decir, que lo que habíafuncionado para los españoles en México, Centroamérica y Sudamérica no funcionaría en el norte delcontinente americano. El resto del siglo XVII fue testigo de una larga serie de luchas por la segundalección: la única opción para lograr una colonia viable económicamente era crear instituciones quedieran incentivos a los colonos para invertir y trabajar duro. A medida que Norteamérica se desarrollaba, las élites inglesas intentaban una y otra vez establecerinstituciones que restringieran fuertemente los derechos económicos y políticos para todos loshabitantes de la colonia, excepto para una minoría privilegiada, igual que habían hecho los españoles.Sin embargo, una y otra vez fracasó el modelo, como había sucedido en Virginia. Uno de los intentos más ambiciosos empezó poco después del cambio de estrategia de la VirginiaCompany. En 1632, diez millones de acres de tierra de la parte alta de la bahía de Chesapeake fueronconcedidos por el rey inglés Carlos I a Cecilius Calvert, lord Baltimore. La Carta de Maryland daba alord Baltimore libertad absoluta para crear un gobierno siguiendo sus deseos, y la cláusula VIIestablecía que Baltimore tenía «por el buen y feliz gobierno de dicha provincia, la libre, total yabsoluta potestad, de acuerdo con las presentes cláusulas, para ordenar, hacer y decretar leyes decualquier tipo». Lord Baltimore elaboró un plan detallado para crear una sociedad señorial, la variantenorteamericana de una versión idealizada de la Inglaterra rural del siglo XVII. Esto implicaba dividir latierra en parcelas de miles de acres que serían dirigidas por lores, quienes contratarían a arrendatariosque trabajarían la tierra y pagarían alquileres a la élite privilegiada que controlaba la tierra. Otrointento similar se hizo posteriormente, en 1663, con la fundación de Carolina por ocho propietarios,entre los que se incluía sir Anthony Ashley-Cooper, quien, junto con su secretario, el gran filósofoinglés John Locke, redactó las Constituciones Fundamentales de Carolina. Este documento, al igualque la Carta de Maryland elaborada anteriormente, proporcionaba un esquema para una sociedadelitista y jerárquica basada en el control por parte de una élite terrateniente. En el preámbulo, seobservaba que «el gobierno de esta provincia puede ser de lo más agradable para la monarquía en laque vivimos y de la que esta provincia forma parte y podemos evitar establecer una democracianumerosa». Los artículos de las Constituciones Fundamentales fijaban una rígida estructura social. En la parteinferior estaban los leet-men. El artículo 23 apuntaba: «Todos los hijos de leet-men serán leet-men yasí todas las generaciones». Por encima de los leet-men, que no tenían poder político, estaban loslandgraves y los caciques, que formarían la aristocracia. Se asignaría 48.000 acres de tierra a cadalandgrave y 24.000 acres a cada cacique. Habría un parlamento, en el que estarían representadoslandgraves y caciques, pero sólo se permitiría debatir las medidas que hubieran aprobado los ochopropietarios previamente. Igual que el intento de imponer un gobierno draconiano en Virginia, también fracasaron los planespara establecer el mismo tipo de instituciones en Maryland y Carolina. Y por razones similares. Entodos los casos, fue imposible imponer a los colonos una rígida sociedad jerárquica porquesencillamente tenían demasiadas opciones en el Nuevo Mundo. Lo que se debía hacer era darlesincentivos para que quisieran trabajar. Y pronto exigieron mayor libertad económica y más derechospolíticos. En Maryland, los colonos también insistieron en conseguir más libertad y derechos, yobligaron a lord Baltimore a crear una asamblea. En 1691, la asamblea hizo que el rey declarara aMaryland colonia de la Corona, por lo que se eliminaban los privilegios políticos de lord Baltimore ysus grandes lores. En las dos Carolinas se produjo una larga lucha en la que volvieron a perder lospropietarios. Carolina del Sur se convirtió en colonia real en 1729. A partir de 1720, las trece colonias de lo que llegaría a ser Estados Unidos tendrían estructuras degobierno similares. En todos los casos había un gobernador y una asamblea basada en el derecho avoto de los propietarios masculinos. No eran democracias, puesto que las mujeres, los esclavos y laspersonas sin propiedad no podían votar. Sin embargo, los derechos políticos eran muy amplioscomparados con los de las sociedades contemporáneas de otros lugares. Fueron aquellas asambleas ysus líderes los que se unieron para formar el Primer Congreso Continental en 1774, el preludio de laindependencia de Estados Unidos. Las asambleas creían que tenían el derecho de determinar quiénesserían sus miembros y el derecho a cobrar impuestos. Como sabemos, esto creó problemas para elgobierno colonial inglés.Historia de dos constitucionesLlegados a este punto, debería ser evidente que no es casualidad que fuera en Estados Unidos, y no enMéxico, donde se adoptó y entró en vigor una constitución que incluía principios democráticos, creabalímites al uso del poder político y repartía dicho poder ampliamente entre la sociedad. El documentoque los delegados se sentaron a redactar en Filadelfia en mayo de 1787 fue el resultado de un largoproceso iniciado por la formación de la Asamblea General de Jamestown en 1619. El contraste entre el proceso constitucional que tuvo lugar en la época de la independencia deEstados Unidos y el que sucedió poco después en México es evidente. En febrero de 1808, el ejércitofrancés de Napoleón Bonaparte invadió España. En mayo tomó la capital, Madrid, y en setiembre, elrey español, Fernando VII, fue capturado y abdicó. Una junta nacional, la Junta Central, ocupó sulugar, tomando el testigo en la lucha contra los franceses. La Junta se reunió por primera vez enAranjuez, pero se retiró al sur para hacer frente al ejército francés. Finalmente, llegó al puerto deCádiz, que, a pesar de estar sitiado por fuerzas napoleónicas, resistía. Allí, la Junta formó unparlamento, denominado las Cortes. En 1812, las Cortes elaboraron lo que se llegó a conocer como laConstitución de Cádiz, que exigía la introducción de una monarquía constitucional basada en ideas desoberanía popular, así como el fin de los privilegios especiales y la introducción de la igualdad de laspersonas ante la ley. Todas estas demandas resultaban abominables para las élites de Sudamérica, quetodavía gobernaban en un entorno institucional formado por la encomienda, el trabajo forzoso, elEstado colonial y el poder absoluto que se les otorgaba. El hundimiento del Estado español con la invasión napoleónica creó una crisis constitucional entoda la América Latina colonial. Había mucha controversia sobre si reconocer la autoridad de la JuntaCentral y, en respuesta, muchos latinoamericanos empezaron a formar sus propias juntas. Erasolamente cuestión de tiempo que empezaran a considerar la posibilidad de llegar a ser realmenteindependientes de España. La primera declaración de independencia tuvo lugar en La Paz (Bolivia), en1809, aunque fue rápidamente aplastada por las tropas españolas enviadas desde Perú. En México, lasactitudes políticas de la élite habían sido perfiladas por la Revuelta de Hidalgo de 1810, dirigida por elsacerdote fray Miguel Hidalgo. Cuando el ejército de Hidalgo saqueó Guanajuato el 23 de setiembre,mataron al intendente, el oficial colonial superior y, después, asesinaron a gente blancaindiscriminadamente. Era más una guerra étnica o de clases que un movimiento de independencia yunía a todas las élites de la oposición. Si la independencia permitía la participación popular enpolítica, las élites locales, no solamente los españoles, estaban en contra de ésta. En consecuencia, lasélites mexicanas vieron la Constitución de Cádiz, que abría la puerta a la participación popular, con ungran escepticismo; nunca reconocerían su legitimidad. En 1815, mientras se hundía el Imperio europeo de Napoleón, el rey Fernando VII volvió al podery la Constitución de Cádiz fue derogada. Cuando la Corona española empezó a intentar reclamar suscolonias americanas, no tuvo problemas con el leal México. Sin embargo, en 1820, el ejército españolque se había reunido en Cádiz para zarpar hacia América para ayudar a restaurar la autoridad españolase amotinó contra Fernando VII. Pronto se les unieron unidades del ejército de todo el país, yFernando VII fue obligado a restaurar la Constitución de Cádiz y convocar a las Cortes. AquellasCortes eran mucho más radicales que las que habían redactado la Constitución de Cádiz y propusieronabolir todas las formas de coacción al trabajo. También atacaban los privilegios especiales, porejemplo, el derecho de los militares a ser juzgados por delitos en sus propios tribunales. Finalmente,las élites de México, ante la imposición de este documento en el país, decidieron que era mejor ir porsu cuenta y declarar la independencia. Este movimiento independentista fue dirigido por Agustín de Iturbide, que había sido oficial delejército español. El 24 de febrero de 1821 publicó el Plan de Iguala, su visión de un Méxicoindependiente, que presentaba una monarquía constitucional con un emperador mexicano y eliminabalas disposiciones de la Constitución de Cádiz que las élites mexicanas consideraban tan amenazadoraspara su estatus y privilegios. Recibió un apoyo instantáneo y España rápidamente se dio cuenta de queno podía detener lo inevitable. No obstante, Iturbide no organizó solamente la secesión mexicana.Reconoció el vacío de poder, y rápidamente se aprovechó de su respaldo militar para ser declaradoemperador, el puesto que el gran líder de la independencia sudamericana, Simón Bolívar, describiócomo «emperador por la gracia de Dios y de las bayonetas». Iturbide no estaba limitado por lasmismas instituciones políticas que limitaban a los presidentes de Estados Unidos; se convirtiórápidamente en dictador y, en octubre de 1822, había anulado el congreso aprobadoconstitucionalmente y lo había sustituido con una junta de su elección. Iturbide no duró muchotiempo, pero este modelo que se desarrollaba siguiendo unas mismas pautas se repetiría una y otra vezen el México del siglo XIX. La Constitución de Estados Unidos no creó una democracia de acuerdo con criterios modernos.Cada estado determinaba quién podía votar en las elecciones. Mientras los estados del norterápidamente concedieron el voto a todos los hombres blancos independientemente de sus ingresos osus propiedades, los estados del Sur lo concedieron solamente de forma gradual. Ningún estadoconcedió el derecho de voto a las mujeres ni a los esclavos y, como se eliminaron las restricciones depropiedad y riqueza para los hombres blancos, se introdujeron sufragios raciales que privaron de votoexplícitamente a los hombres negros. Evidentemente, la esclavitud se consideraba constitucionalcuando se redactó la Constitución de Estados Unidos en Filadelfia y la negociación más sórdida era ladivisión de los escaños en la Cámara de Representantes entre los estados. Éstos fueron asignados enfunción de la población de un estado, sin embargo, los representantes en el Congreso de los estadosdel Sur exigieron que se contara a los esclavos. Los representantes del norte objetaron. El acuerdo fueque, al asignar escaños a la Cámara de Representantes, un esclavo contara como tres quintas partes deuna persona libre. Los conflictos entre el norte y el sur de Estados Unidos fueron reprimidos duranteel proceso constitucional mientras se elaboraba la regla de las tres quintas partes y otros acuerdos.Con el tiempo, se añadieron nuevos pactos, por ejemplo, el Acuerdo de Misuri, por el que un estadoproesclavista y uno antiesclavista siempre se añadían a la unión juntos, para mantener el equilibrio enel Senado entre los que estaban a favor y en contra de la esclavitud. Como se eludieron ciertascuestiones, lograron mantener las instituciones políticas de Estados Unidos en un funcionamientopacífico hasta que la guerra civil finalmente resolvió los conflictos a favor del norte. La guerra civil fue sangrienta y destructiva. Sin embargo, antes y después de ésta, hubo muchasoportunidades económicas para gran parte de la población, sobre todo en Estados Unidos del norte y eloeste. En México, la situación era muy distinta. Si Estados Unidos experimentó cinco años deinestabilidad política entre 1860 y 1865, México experimentó una inestabilidad prácticamenteconstante durante sus primeros cincuenta años de independencia. El mejor ejemplo de esta situaciónfue la carrera profesional de Antonio López de Santa Ana. Antonio López de Santa Ana, hijo de un oficial colonial de Veracruz, destacó como soldadoluchando para los españoles en las guerras de independencia. En 1821, cambió de bando con Iturbide ynunca miró atrás. Se convirtió en presidente de México por primera vez en mayo de 1833, aunqueejerció el poder durante menos de un mes, y prefirió dejar que Valentín Gómez Farías hiciera depresidente. La presidencia de Gómez Farías duró quince días y, después, Santa Ana retomó el poder.Sin embargo, fue tan breve como su primer período y a principios de julio lo sustituyó de nuevoGómez Farías. Santa Ana y Gómez Farías continuaron este baile hasta mediados de 1835, cuandoSanta Ana fue reemplazado por Miguel Barragán. Pero Santa Ana no se rendía fácilmente. Volvió aser presidente en 1839, 1841, 1844, 1847 y, por último, entre 1853 y 1855. En total, fue presidenteonce veces, durante las cuales presidió la pérdida de El Álamo y Texas, y la desastrosa guerra méxico-estadounidense, que condujo a la pérdida de lo que se llegaría a conocer como Nuevo México yArizona. Entre 1824 y 1867, hubo 52 presidentes en México, pocos de los cuales asumieron el poderde acuerdo con algún procedimiento aprobado constitucionalmente. Las consecuencias de esta inestabilidad política sin precedentes para los incentivos y lasinstituciones económicas deberían ser evidentes. Aquella inestabilidad condujo a derechos depropiedad muy inseguros. Asimismo, produjo un debilitamiento grave del Estado mexicano, que pasóa tener poca autoridad y capacidad para aumentar los impuestos o proporcionar servicios públicos. Dehecho, aunque Santa Ana fue presidente de México, grandes zonas del país no estaban bajo su control,lo que permitió la anexión de Texas por parte de Estados Unidos. Además, como acabamos de ver, lamotivación para la declaración de independencia de México fue proteger el conjunto de institucioneseconómicas desarrolladas durante el período colonial, que había hecho de México, en palabras delgran explorador y geógrafo alemán de Latinoamérica, Alexander von Humbolt, «el país de ladesigualdad». Aquellas instituciones, que basaban la sociedad en la explotación de los pueblosindígenas y la creación de monopolios, bloquearon los incentivos y las iniciativas de la gran masa dela población. Mientras Estados Unidos empezaba a experimentar la revolución industrial en la primeramitad del siglo XIX, México se hacía cada vez más pobre.Tener una idea, crear una empresa y conseguir un préstamoLa revolución industrial empezó en Inglaterra. Su primer éxito fue revolucionar la producción detejido de algodón utilizando nuevas máquinas accionadas por ruedas de agua y, posteriormente, pormotores de vapor. La mecanización de la producción de algodón aumentó extraordinariamente laproductividad de los trabajadores, primero en el sector textil y más adelante en otros sectores. Elmotor de los avances tecnológicos en la economía era la innovación, encabezada por nuevosemprendedores y hombres de negocios dispuestos a aplicar sus nuevas ideas. Este florecimientoinicial pronto se extendió a través del Atlántico Norte a Estados Unidos. La gente vio las grandesoportunidades económicas que aparecían al adoptar las nuevas tecnologías desarrolladas en Inglaterra.Y los inspiró para desarrollar sus propias invenciones. Podemos intentar comprender la naturaleza de estas invenciones observando a quiénes lesconcedieron patentes. El sistema de patentes, que protege los derechos de propiedad de las ideas, sesistematizó en el Estatuto de los Monopolios legislado por el Parlamento inglés en 1623, en partecomo intento de impedir que el rey continuara concediendo arbitrariamente «cartas de patente» aquien quisiera, con lo que concedía derechos exclusivos para llevar a cabo actividades o negociosconcretos. Las pruebas que existen sobre las patentes concedidas en Estados Unidos resultansorprendentes porque las personas a las que se les concedían procedían de todo tipo de orígenes yprofesiones, no eran solamente personas ricas y de la élite. Muchos amasaron fortunas gracias a suspatentes, como por ejemplo Thomas Edison, inventor del fonógrafo y la bombilla, y fundador deGeneral Electric, que todavía es una de las empresas más grandes del mundo. Era el menor de sietehermanos. Su padre, Samuel Edison, tuvo muchos trabajos, de cortador de tejas para cubiertas a sastreo tabernero. Thomas cursó pocos estudios formales, pero su madre le hacía seguir lecciones en casa. Entre 1820 y 1845, solamente el 19 por ciento de los titulares de patentes de Estados Unidos teníanpadres que fueran profesionales o de grandes familias terratenientes conocidas. Durante el mismoperíodo, el 40 por ciento de los que poseían patentes solamente habían cursado estudios primarios omenos, igual que Edison. Además, a menudo explotaban su patente creando una empresa, tambiéncomo Edison. Estados Unidos, en el siglo XIX, era un país más democrático en el ámbito político queprácticamente cualquier otro en aquel momento, y también lo era en lo relativo a la innovación. Estehecho fue fundamental para que se convirtiera en el país más innovador del mundo en el terrenoeconómico. Si uno era pobre y tenía una buena idea, podía conseguir una patente, lo que, al fin y al cabo, noera demasiado caro. No obstante, muy distinto era utilizar aquella patente para ganar dinero.Evidentemente, una forma de conseguirlo era vendérsela a alguien. Eso es lo que hizo Edison alprincipio, para conseguir un poco de capital, cuando vendió su telégrafo cuádruple a Western Unionpor 10.000 dólares. Sin embargo, vender patentes era buena idea solamente para alguien como Edison,que tenía ideas mucho más rápido de lo que las podía poner en práctica. (Consiguió un récordmundial, 1.093 patentes registradas a su nombre en Estados Unidos y 1.500 en todo el mundo.) Laverdadera forma de ganar dinero gracias a una patente era crear un negocio, pero requería capital, ybancos que se lo prestaran a uno. Los inventores de Estados Unidos tenían suerte. Durante el siglo XIX, hubo una rápida expansiónde la banca y la intermediación financiera, que fueron decisivas para facilitar la industrialización y elrápido crecimiento que experimentó la economía. Mientras que en 1818 había 338 bancos enfuncionamiento en Estados Unidos, con activos totales por valor de 160 millones de dólares, en 1914ya había 27.864 bancos, con activos totales valorados en 27.300 millones de dólares. Los inventores enpotencia tenían fácil acceso al capital para crear sus empresas. Además, la intensa competencia entrebancos e instituciones financieras provocaba que el capital estuviera disponible a tipos de interésbastante bajos. El caso de México era muy distinto. De hecho, en 1910, cuando empezó la revolución mexicana,solamente había 42 bancos en México y dos de ellos controlaban el 60 por ciento de todos los activosbancarios. A diferencia de Estados Unidos, donde la competencia era feroz, prácticamente no habíacompetencia entre los bancos mexicanos. Esta falta de competencia significaba que los bancos podíancobrar a sus clientes tipos de interés muy elevados y, normalmente, limitaban los préstamos a losprivilegiados y a los que ya eran ricos, que utilizaban su acceso al crédito para aumentar su control enlos distintos sectores de la economía. La forma que adoptó el sector bancario mexicano en los siglos XIX y XX fue el resultado directo delas instituciones políticas posteriores a la independencia del país. Tras el caos de la era de AntonioLópez de Santa Ana, hubo un intento fallido del gobierno francés del emperador Napoleón II de crearun régimen colonial en México bajo el emperador Maximiliano entre 1864 y 1867. Los francesesfueron expulsados y se redactó una nueva Constitución. Sin embargo, el gobierno formado, primero,por Benito Juárez y, tras su muerte, por Sebastián Lerdo de Tejada, pronto fue cuestionado por unjoven militar llamado Porfirio Díaz. Éste había sido un general victorioso en la guerra contra losfranceses que desarrolló aspiraciones de poder. Formó un ejército rebelde y, en noviembre de 1876,derrotó al ejército del gobierno en la batalla de Tecoac. En mayo del año siguiente se autoproclamópresidente. Más adelante, gobernó México de una forma más o menos ininterrumpida y cada vez másautoritaria hasta su derrocamiento durante el estallido de la revolución, treinta y cuatro años mástarde. Como Iturbide y Santa Ana antes que él, Díaz inició su carrera como comandante militar. No cabeduda de que aquel itinerario profesional hasta llegar a la política era conocido en Estados Unidos. Elprimer presidente estadounidense, George Washington, también fue un general de éxito en la guerrade Independencia. Ulysses S. Grant, uno de los generales de la Unión que ganaron la guerra civil, seconvirtió en presidente en 1869, y Dwight D. Eisenhower, el comandante supremo de las fuerzasaliadas en Europa durante la segunda guerra mundial, fue presidente de Estados Unidos entre 1953 y1961. Sin embargo, a diferencia de Iturbide, Santa Ana y Díaz, ninguno de aquellos militares utilizó lafuerza para llegar al poder. Tampoco la emplearon para evitar tener que renunciar al poder. Ellosacataban la Constitución. Y a pesar de que México tuviera constituciones en el siglo XIX, éstasimponían pocos límites a lo que podían hacer Iturbide, Santa Ana y Díaz. Aquellos hombres sólopodían ser apartados del poder de la misma forma en la que lo habían logrado: mediante el uso de lafuerza. Díaz violaba los derechos de propiedad de la población, facilitando la expropiación de enormesextensiones de tierra, y concedía monopolios y favores a sus seguidores en todo tipo de negocios,incluida la banca. Aquel comportamiento no era nuevo, sino que reproducía exactamente lo que habíanhecho los conquistadores españoles y también Santa Ana siguiendo su ejemplo. La razón de que Estados Unidos tuviera un sector bancario radicalmente mejor para la prosperidadeconómica del país no tenía nada que ver con las diferencias en la motivación de aquellos que poseíanlos bancos. De hecho, el ánimo de lucro que sostenía la naturaleza monopolística del sector bancarioen México también estaba presente en Estados Unidos. Sin embargo, se canalizó de formas distintasdebido a que las instituciones estadounidenses eran radicalmente distintas. Los banqueros seenfrentaban a instituciones económicas diferentes que los sometían a una competencia mucho mayor.Y aquello se debía, en gran parte, a que los políticos que elaboraron las reglas para los banqueros seenfrentaban a incentivos muy distintos personalmente, forjados por diferentes instituciones políticas.De hecho, a finales del siglo XVIII, poco después de que la Constitución de Estados Unidos entrara envigor, empezó a aparecer un sistema bancario de aspecto similar al que posteriormente dominaríaMéxico. Los políticos intentaron establecer monopolios bancarios estatales que podían dar a susamigos y socios a cambio de parte de los beneficios del monopolio. Los bancos pronto iniciaron elnegocio de prestar dinero a los políticos que los regulaban, igual que en México. No obstante, estasituación no era sostenible en Estados Unidos, porque los políticos que intentaban crear aquellosmonopolios bancarios, a diferencia de sus homólogos mexicanos, estaban sujetos a elección yreelección. Crear monopolios bancarios y dar préstamos a los políticos es un buen negocio para lospolíticos, si nadie se lo impide. Sin embargo, no es especialmente bueno para los ciudadanos. Adiferencia de México, en Estados Unidos los ciudadanos podían mantener a raya a los políticos ylibrarse de aquellos que utilizaran su cargo para enriquecerse o crear monopolios para sus secuaces.En consecuencia, los monopolios bancarios se desmoronaron. La amplia distribución de los derechospolíticos en Estados Unidos, especialmente si se compara con México, aseguró un acceso igualitario ala financiación y los créditos, lo que, a su vez, garantizó que quienes tuvieran ideas e invencionespudieran beneficiarse de ellos.El cambio que depende del caminoEntre 1870 y 1890, el mundo estaba cambiando, y América Latina no era una excepción. Lasinstituciones que Porfirio Díaz estableció no eran idénticas a las de Santa Ana ni al estado colonialespañol. La economía mundial marchaba muy bien en la segunda mitad del siglo XIX, y lasinnovaciones en el transporte como el barco de vapor y el ferrocarril condujeron a una enormeexpansión del comercio internacional. Aquella ola de globalización significó que países ricos enrecursos como México (o, mejor dicho, las élites de esos países) se podían enriquecer exportandomaterias primas y recursos naturales a Norteamérica o Europa occidental que estaban en proceso deindustrialización. Por lo tanto, Díaz y sus secuaces se encontraron en un mundo distinto que cambiabarápidamente, y se dieron cuenta de que México también tenía que cambiar. Sin embargo, el cambio nosignificaba arrancar las instituciones coloniales y sustituirlas por unas similares a las de EstadosUnidos. Su cambio dependía del camino, solamente conducía a la siguiente etapa de las institucionesque ya habían hecho que gran parte de América Latina fuera pobre y poco igualitaria. La globalización hizo que los grandes espacios abiertos de América, sus «fronteras abiertas»,fueran valiosos. A menudo, aquellas fronteras solamente estaban abiertas de forma ficticia, ya queestaban habitadas por pueblos indígenas a los que se los desposeía de forma brutal. De todas formas,la lucha por este nuevo y valioso recurso fue uno de los procesos definitorios de América en lasegunda mitad del siglo XIX. La apertura repentina de esta valiosa frontera no condujo a procesosparalelos en Estados Unidos y América Latina, sino a una mayor divergencia, perfilada por lasdiferencias institucionales existentes, especialmente las relacionadas con quién tenía acceso a latierra. En Estados Unidos, una larga serie de leyes legislativas, desde la Ordenanza territorial de 1785hasta la Ley de asentamientos rurales de 1862, dieron un amplio acceso a las tierras fronterizas. Apesar de que los pueblos indígenas habían sido marginados, aquello creó una frontera igualitaria yeconómicamente dinámica. En cambio, en la mayoría de los países latinoamericanos, las institucionespolíticas condujeron a un resultado muy distinto. Las tierras fronterizas fueron asignadas a los quetenían poder político, riqueza y contactos, y aquello hizo que aquellas personas fueran todavía máspoderosas. Porfirio Díaz también empezó a desmantelar muchos de los legados institucionales colonialesespecíficos que impedían el comercio internacional, e imaginaba que podría enriquecerseenormemente, él y sus seguidores. Su modelo continuaba sin ser el tipo de desarrollo económico queveía al norte de Río Grande. Era el modelo de Cortés, Pizarro y Toledo, en el que la élite amasabafortunas enormes mientras que el resto de la población quedaba excluida. Cuando la élite invertía, laeconomía crecía un poco, pero aquel crecimiento económico siempre iba a ser decepcionante.También se produjo a costa de quienes no tenían derechos en aquel nuevo orden, como el pueblo yaquide Sonora, en el hinterland de Nogales. Entre 1900 y 1910, unos treinta mil yaquis fueron deportados,esencialmente esclavizados y enviados a trabajar a las plantaciones de henequén del Yucatán. (Lasfibras de esta planta eran una exportación valiosa porque se podían utilizar para hacer cuerda ycordel.) Un buen ejemplo de la persistencia hasta el siglo XX de un modelo institucional específico hostilpara el crecimiento en México es el hecho de que, igual que en el siglo XIX, el modelo generóestancamiento económico e inestabilidad política, guerras civiles y golpes de Estado mientras losdistintos grupos luchaban por los beneficios que acarreaba el poder. Finalmente, Díaz perdió el poder,que quedó en manos de los revolucionarios en 1910. La revolución mexicana fue seguida por otras enBolivia en 1952, Cuba en 1959 y Nicaragua en 1979. Mientras tanto, las guerras civiles continuas yencarnizadas se prolongaban en Colombia, El Salvador, Guatemala y Perú. La expropiación o laamenaza de expropiación de activos continuaba a un ritmo acelerado, con las reformas agrariasmasivas (o el intento de reformas) en Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Guatemala, Perú y Venezuela.Las revoluciones, las expropiaciones y la inestabilidad política llegaron acompañadas de gobiernosmilitares y varios tipos de dictadura. A pesar de que también había una deriva gradual hacia mayoresderechos políticos, no ha sido hasta la década de los noventa cuando la mayoría de los paíseslatinoamericanos se han convertido en democracias, e incluso así continúan sumidas en lainestabilidad. Esta inestabilidad vino acompañada por el asesinato y la represión en masa. El informe de 1991 dela Comisión Nacional de Verdad y Reconciliación de Chile determinó que 2.279 personas habían sidoasesinadas por motivos políticos durante la dictadura de Pinochet entre 1973 y 1990. Posiblemente50.000 fueron encarceladas y torturadas y cientos de miles fueron despedidas de su trabajo. El informede la Comisión para la Clarificación Histórica de Guatemala de 1999 señalaba un total de 42.275víctimas identificadas, aunque otros han señalado que hasta 200.000 fueron asesinadas entre 1962 y1996, 70.000 durante el régimen del general Efraín Ríos Montt, que fue capaz de cometer estoscrímenes con tal impunidad que pudo presentarse a presidente en el año 2003; afortunadamente, noganó. La Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas de Argentina cifra en 9.000 el númerode personas asesinadas por los militares en aquel país entre 1976 y 1983, a pesar de que apunta que elnúmero real podría ser superior. (Las organizaciones de derechos humanos calculan que fueron unos30.000.)Ganar 1.000 o 2.000 millonesLas implicaciones persistentes de la organización de la sociedad colonial y de los legadosinstitucionales de estas sociedades perfilan las actuales diferencias entre Estados Unidos y México y,por lo tanto, entre las dos partes de Nogales. El contraste entre cómo Bill Gates y Carlos Slim seconvirtieron en los hombres más ricos del mundo (Warren Buffett también es un aspirante) ilustra lasfuerzas imperantes. El auge de Gates y Microsoft es muy conocido, pero el estatus de Gates comopersona más rica del mundo y fundador de una de las empresas más innovadoras desde el punto devista tecnológico no impidió que el Departamento de Justicia de Estados Unidos entablara demandasciviles contra Microsoft el 8 de mayo de 1998 y afirmara que esta empresa había abusado del poderdel monopolio. Una cuestión crucial era la forma en la que Microsoft había vinculado su navegadorweb, Internet Explorer, a su sistema operativo Windows. El gobierno había estado vigilando a BillGates durante bastante tiempo y, ya en 1991, la Comisión Federal de Comercio había iniciado unainvestigación para estudiar si esta empresa estaba abusando de su monopolio en sistemas operativospara PC. En noviembre de 2001, Microsoft llegó a un trato con el Departamento de Justicia. Lecortaron las alas, aunque el castigo fuera menor de lo que se pedía. En México, Carlos Slim no ganó dinero mediante la innovación. Al principio, destacó en negociosbursátiles y en comprar y modernizar empresas que no eran rentables. Su golpe maestro fue laadquisición de Telmex, el monopolio de telecomunicaciones mexicano que fue privatizado por elpresidente Carlos Salinas en 1990. El gobierno anunció su intención de vender el 51 por ciento de lasacciones con derecho a voto (el 20,4 por ciento de las acciones totales) en la empresa en setiembre de1989 y recibió ofertas en noviembre de 1990. A pesar de que Slim no hizo la oferta más elevada, unconsorcio liderado por su Grupo Carso ganó la subasta. Y en lugar de pagar las accionesinmediatamente, Slim consiguió retrasar el pago, y utilizó los dividendos del mismo Telmex parapagar las acciones. Lo que una vez fue un monopolio público se había convertido en el monopolio deSlim, y era enormemente rentable. Las instituciones económicas que hicieron que Carlos Slim fuera quien es son muy distintas de lasde Estados Unidos. Para un emprendedor mexicano, los obstáculos de entrada serán cruciales en todaslas etapas de su carrera profesional. Estos obstáculos incluyen licencias caras que obtener, burocraciacon la que lidiar, políticos y titulares de otros cargos que obstaculizan el camino y la dificultad deconseguir financiación en un sector financiero a menudo confabulado con los titulares de los cargoscon los que el emprendedor está tratando de competir. Estos obstáculos pueden ser insuperables, ymantener al emprendedor fuera de las áreas lucrativas, o ser su mejor amigo, y mantener a distancia ala competencia. Evidentemente, la diferencia entre ambos casos radica en a quién conoce uno y enquién puede influir, y, sí, también a quién puede sobornar. Carlos Slim es un hombre ambicioso y contalento, de origen relativamente humilde, procedente de una familia de inmigrantes libaneses, que hasido un maestro a la hora de obtener contratos exclusivos. Consiguió monopolizar el lucrativomercado de las telecomunicaciones de México y, posteriormente, amplió su alcance al resto deAmérica Latina. El monopolio Telmex de Slim ha topado con dificultades, pero las ha superado. En 1996, Avantel,un proveedor de telefonía a larga distancia, solicitó ante la Comisión Federal de la Competenciamexicana que comprobara si Telmex tenía una posición dominante en el mercado de lastelecomunicaciones. En 1997, la Comisión declaró que Telmex tenía un poder de monopoliosustancial respecto a la telefonía local, las llamadas nacionales a larga distancia y las internacionales alarga distancia, entre otras cosas. Sin embargo, los intentos por parte de las autoridades reguladoras deMéxico de limitar estos monopolios fueron en vano. Una razón es que Slim y Telmex pueden utilizarlo que se conoce como recurso de amparo. Un amparo, de hecho, es una petición para que una leyconcreta no sea aplicable en el propio caso. La idea del amparo se remonta a la Constitución mexicanade 1857 y, originalmente, su intención era salvaguardar los derechos y las libertades individuales. Noobstante, en manos de Telmex y otros monopolios mexicanos, se ha convertido en una herramientaformidable para consolidar el poder de monopolio. En lugar de proteger los derechos de las personas,el amparo proporciona una laguna legal que impide la igualdad ante la ley. Slim ha ganado este dinero en la economía mexicana en gran parte gracias a sus conexionespolíticas. En los momentos en los que se ha aventurado a ir a Estados Unidos, no ha tenido éxito. En1999, su Grupo Carso adquirió la empresa de distribución de productos informáticos CompUSA. Enaquel momento, CompUSA había acordado una franquicia con una empresa llamada COC Servicespara vender sus productos en México. Slim inmediatamente rompió ese contrato con la intención deestablecer su propia cadena de tiendas, evitando la competencia de COC. Sin embargo, COC demandóa CompUSA en un tribunal de Dallas. No hay amparos en Dallas, así que Slim perdió, y le impusieronuna multa de 454 millones de dólares. El abogado de COC, Mark Werner, apuntó después que «elmensaje de este veredicto es que, en esta economía global, las empresas deben respetar las reglas deEstados Unidos si quieren venir aquí». Cuando Slim estuvo sometido a las instituciones de EstadosUnidos, sus tácticas habituales para ganar dinero no funcionaron.Hacia una teoría de la desigualdad mundialVivimos en un mundo que no es igualitario. Las diferencias que existen entre los países son similaresa las que hay entre las dos partes de Nogales, pero a mayor escala. En los países ricos, las personasestán más sanas, viven más tiempo y tienen unos niveles de educación más altos. Asimismo, puedenacceder a una serie de comodidades y opciones en la vida, desde vacaciones hasta carrerasprofesionales, con las que las personas de los países pobres solamente pueden soñar. Además, loshabitantes de los países ricos conducen por carreteras sin baches y disfrutan de lavabos, electricidad yagua corriente en sus hogares. Normalmente, sus gobiernos no los detienen ni los hostiganarbitrariamente; al contrario, les proporcionan servicios que incluyen educación, atención sanitaria,carreteras y ley y orden. También hay que señalar que los ciudadanos votan en las elecciones y tienencierta voz en la dirección política que toman sus países. Las grandes diferencias en la desigualdad mundial son evidentes para todos, incluso para loshabitantes de países pobres, aunque muchos carezcan de acceso a la televisión o a Internet. Es lapercepción y la realidad de estas diferencias lo que empuja a la gente a cruzar el río Grande o el marMediterráneo ilegalmente para tener la ocasión de experimentar las oportunidades y el nivel de vidade los países ricos. Esta desigualdad no tiene consecuencias solamente para la vida de las personas delos países pobres, sino que también provoca agravio y resentimiento, con consecuencias políticasenormes en Estados Unidos y en otros lugares. Comprender por qué existen estas diferencias y qué lasprovoca es nuestro objetivo central al escribir este libro. Lograr comprenderlo no es un fin en símismo, sino un primer paso para generar ideas sobre cómo mejorar la vida de miles de millones depersonas que todavía viven en la pobreza. Las disparidades entre los dos lados de la valla en Nogales son solamente la punta del iceberg.Igual que ocurre en el norte de México, que se beneficia del comercio con Estados Unidos, inclusoaunque no todo sea legal, los residentes de Nogales son más prósperos que otros mexicanos, cuyarenta anual media por hogar es del orden de cinco mil dólares. Esta mayor prosperidad relativa deNogales (Sonora) procede de las fábricas maquiladoras centralizadas en polígonos industriales, laprimera de las cuales fue montada por Richard Campbell Jr., un fabricante de cestas de California. Elprimer arrendatario fue Coin-Art, la empresa de instrumentos musicales de Richard Bosse, propietariode la fábrica de flautas y saxofones Artley de Nogales (Arizona). Después de Coin-Art, llegóMemorex (cableado informático), Avent (confección para hospitales), Grant (gafas de sol),Chamberlain (fabricante de dispositivos abrepuertas de garaje para Sears), y Samsonite (maletas). Essignificativo que todos sean hombres de negocios y empresas de Estados Unidos, que utilizan capital yknow how estadounidense. Por lo tanto, la mayor prosperidad de Nogales (Sonora) respecto al resto deMéxico procede del exterior. Las diferencias entre Estados Unidos y México, a su vez, son pequeñas comparadas con las queexisten en todo el mundo. El ciudadano medio estadounidense es siete veces más próspero que elmexicano medio y más de diez veces más que el de Perú o América Central. Es unas veinte veces máspróspero que el habitante medio del África subsahariana y casi cuarenta veces más que los naturalesde los países africanos más pobres, como Mali, Etiopía y Sierra Leona. Y no sólo es en EstadosUnidos. Existe un grupo pequeño pero creciente de países ricos (principalmente en Europa yNorteamérica, junto con Australia, Japón, Nueva Zelanda, Singapur, Corea del Sur y Taiwán) cuyosciudadanos disfrutan de vidas muy distintas a las de los del resto del mundo. La razón de que Nogales (Arizona) sea mucho más rica que Nogales (Sonora) es sencilla: se debe alas diferencias existentes entre las instituciones de ambos lados de la frontera, que crean incentivosmuy distintos para los habitantes de Nogales (Arizona) y de Nogales (Sonora). Estados Unidostambién es un país mucho más rico actualmente que México o Perú debido a que sus instituciones,tanto económicas como políticas, determinan de forma distinta los incentivos para empresas,individuos y políticos. Cada sociedad funciona con una serie de reglas políticas y económicas creadase impuestas por el Estado y los ciudadanos colectivamente. Las instituciones económicas dan forma alos incentivos económicos: los incentivos para recibir una educación, ahorrar e invertir, innovar yadoptar nuevas tecnologías, etcétera. Es el proceso político lo que determina bajo qué institucioneseconómicas se vivirá y son las instituciones políticas las que determinan cómo funciona este proceso.Por ejemplo, las instituciones políticas de una nación determinan la capacidad de los ciudadanos decontrolar a los políticos e influir en su comportamiento. Esto, a su vez, determina si los políticos sonagentes (aunque sea imperfectos) de los ciudadanos, o si son capaces de abusar del poder que se lesconfía o que han usurpado, para amasar sus propias fortunas y seguir sus objetivos personales endetrimento de los de los ciudadanos. Las instituciones políticas incluyen constituciones escritas y si lasociedad es una democracia, pero no se limitan a ello. Incluyen el poder y la capacidad del Estado pararegular y gobernar la sociedad. También es necesario considerar más ampliamente los factores quedeterminan cómo se reparte el poder político en la sociedad, sobre todo la capacidad de los distintosgrupos de actuar colectivamente para conseguir sus objetivos o impedir que otras personas consiganlos suyos. Como las instituciones influyen en el comportamiento y los incentivos en la vida real, forjan eléxito o el fracaso de los países. El talento individual importa en todos los niveles de la sociedad, peroincluso este factor requiere un marco institucional para transformarse en una fuerza positiva. BillGates, al igual que otras figuras legendarias del sector de la tecnología de la información (como PaulAllen, Steve Ballmer, Steve Jobs, Larry Page, Sergey Brin y Jeff Bezos), tenía una ambición y untalento inmensos, pero, en última instancia, respondía a incentivos. El sistema escolar estadounidensepermitió que Bill Gates y otros como él adquirieran un conjunto único de habilidades con las quecomplementar sus talentos. Las instituciones económicas de este país permitieron que estos hombrescrearan empresas con facilidad, sin enfrentarse a obstáculos infranqueables. E hicieron que lafinanciación de sus proyectos fuera factible. El mercado laboral estadounidense les permitió contratara personal cualificado y el entorno de mercado relativamente competitivo posibilitó que ampliaran susempresas y comercializaran sus productos. Estos emprendedores tenían confianza desde el principioen que podrían llevar a la práctica sus proyectos soñados: confiaban en las instituciones y en el Estadode derecho que éstas generaban y no se preocupaban por la seguridad de sus derechos de propiedad.Por último, las instituciones políticas garantizaban la estabilidad y la continuidad. Se aseguraban deque no había ningún riesgo de que un dictador se hiciera con el poder y cambiara las reglas del juego,expropiara la riqueza de los emprendedores o amenazara sus vidas o su trabajo. También seaseguraban de que ningún interés concreto de la sociedad pudiera hacer que el gobierno tomara unrumbo desastroso desde el punto de vista económico. Y esto era posible porque el poder políticoestaba limitado y suficientemente repartido. De esta forma, podía haber prosperidad, porque unconjunto de instituciones económicas creaban los incentivos para que fuera factible. En este libro se mostrará que, aunque las instituciones económicas sean críticas para establecer siun país es pobre o próspero, son la política y las instituciones políticas las que determinan lasinstituciones económicas que tiene un país. En última instancia, las buenas instituciones económicasde Estados Unidos fueron el resultado de las instituciones políticas que aparecieron gradualmentedespués de 1619. Nuestra teoría para explicar la desigualdad mundial señala cómo interactúan lasinstituciones políticas y económicas para crear pobreza o prosperidad y cómo las distintas partes delmundo acabaron con conjuntos de instituciones tan distintos. Nuestra breve revisión de la historia delas distintas zonas de América empieza a dar un sentido de las fuerzas que perfilan las institucionespolíticas y económicas. Los distintos modelos de las instituciones actuales están profundamentearraigados en el pasado, porque, una vez que una sociedad se organiza de una forma concreta, éstatiende a persistir. Mostraremos que este hecho procede de la forma en la que interactúan lasinstituciones políticas y económicas. Esta persistencia y las fuerzas que la crean también explican por qué es tan difícil eliminar ladesigualdad mundial y hacer que los países pobres sean prósperos. A pesar de que las institucionessean clave para establecer las diferencias entre las dos Nogales y entre México y Estados Unidos, estono significa que haya un consenso en México para cambiar las instituciones. No es necesario que unasociedad desarrolle o adopte las instituciones que son mejores para el crecimiento económico o elbienestar de sus ciudadanos, porque otras instituciones pueden ser incluso mejores para las personasque controlan la política y las instituciones políticas. Los poderosos y el resto de la sociedad a menudoestán en desacuerdo sobre qué conjunto de instituciones deberían continuar en vigor y cuáles sedeberían cambiar. Carlos Slim no se habría alegrado de ver cómo se esfumaban sus conexionespolíticas y los obstáculos de entrada que protegen sus empresas (independientemente de que la entradade nuevas empresas enriquecería a millones de mexicanos). Como no existe este consenso, las reglascon las que acaba la sociedad están determinadas por los políticos: quién tiene poder y cómo se puedeejercer. Carlos Slim tiene el poder de conseguir lo que quiera. El poder de Bill Gates está mucho máslimitado. Por eso, nuestra teoría no trata sólo de la economía, sino también de la política, de losefectos de las instituciones en el éxito y el fracaso de los países y, en consecuencia, en la economía dela pobreza y la prosperidad. También trata de cómo se determinan y cambian las instituciones con eltiempo y cómo no cambian aunque creen pobreza y miseria para millones de personas. Por lo tanto,trata de la política de la pobreza y la prosperidad. 2 Teorías que no funcionanEl estado de la cuestiónEl objetivo de nuestro libro es explicar la desigualdad mundial y también algunos de los ampliosmodelos fácilmente visibles que anidan en su interior. El primer país que experimentó un crecimientoeconómico sostenido fue Inglaterra (o Gran Bretaña, como se conoce a la unión de Inglaterra, Gales yEscocia después de 1707). El crecimiento emergió lentamente en la segunda mitad del siglo XVIII conel desarrollo de la revolución industrial, que se basó en grandes avances tecnológicos y en suaplicación a la industria. La industrialización de Inglaterra pronto dio paso a la de la mayor parte deEuropa occidental y Estados Unidos. La prosperidad inglesa también se expandió rápidamente a los«asentamientos de colonos» británicos de Canadá, Australia y Nueva Zelanda. En una lista de lostreinta países más ricos actualmente, se incluirían éstos y Japón, Singapur y Corea del Sur. Laprosperidad de estos tres últimos, a su vez, forma parte de un modelo más amplio en el que muchospaíses del este de Asia, incluidos Taiwán y más adelante China, han experimentado recientemente unrápido crecimiento. La parte inferior de la distribución de la renta mundial dibuja una imagen tan marcada y distintivacomo la parte superior. Si se hace una lista de los treinta países más pobres del mundo actualmente, seve que casi todos se encuentran en el África subsahariana. Además, también aparecen otros comoAfganistán, Haití y Nepal, que, aunque no estén en África, comparten algo crítico con los paísesafricanos, como explicaremos más adelante. Si retrocediéramos cincuenta años, los países de la partesuperior e inferior no cambiarían mucho. Singapur y Corea del Sur no estarían entre los más ricos, yhabría varios cambios entre los treinta últimos, pero la imagen general sería notablemente parecida ala que vemos hoy en día. Si retrocediéramos cien años, o ciento cincuenta, encontraríamosprácticamente los mismos países en los mismos grupos. En el mapa 3, se indica la situación en 2008. Los países que muestran el color más oscuro son losmás pobres del mundo, con una renta media per cápita (denominada PIB, producto interior bruto, porlos economistas) inferior a 2.000 dólares anuales. La mayor parte de África está pintada de este color,igual que Afganistán, Haití y partes del Sudeste asiático (por ejemplo, Camboya y Laos). Corea delNorte también se encuentra en este grupo. Los países en blanco son los más ricos, es decir, los quetienen una renta anual per cápita de 20.000 dólares o más. Aquí encontramos a los sospechososhabituales: Norteamérica, Europa occidental, Australasia y Japón. Además, se puede percibir otro patrón interesante en América. Si se elabora una lista de los paísesdel continente americano, del más rico al más pobre, se ve que los que aparecen en primer lugar sonEstados Unidos y Canadá. A continuación, Chile, Argentina, Brasil, México y Uruguay, y quizátambién Venezuela, en función del precio del petróleo. Luego aparecen Colombia, RepúblicaDominicana, Ecuador y Perú. Al final de la lista, otro grupo, mucho más pobre, que incluye a Bolivia,Guatemala y Paraguay. Si retrocedemos cincuenta años, veremos que la clasificación es idéntica. Cienaños: lo mismo. Ciento cincuenta años: lo mismo otra vez. Por lo tanto, no es sólo que Estados Unidosy Canadá sean más ricos que América Latina, sino que existe una brecha definitiva y persistente entrelos países ricos y pobres dentro de América Latina. Por último, un modelo interesante es el de Oriente Próximo. Allí, encontramos países ricos enpetróleo como Arabia Saudí y Kuwait, que tienen niveles de renta cercanos a los de nuestro «toptreinta». Sin embargo, si cayera el precio del petróleo, rápidamente bajarían en la tabla. Los países deOriente Próximo con poco o nada de petróleo, como Egipto, Jordania y Siria, se agrupan en un nivel derenta similar al de Guatemala o Perú. Sin petróleo, los países de Próximo Oriente también son todospobres, pero como los de América Central y los Andes, no tan pobres como los del Áfricasubsahariana. Aunque los patrones de prosperidad que vemos a nuestro alrededor hoy en día puedan parecerpersistentes, estos patrones no son inalterables o inmutables. En primer lugar, como ya hemosseñalado, la mayor parte de la desigualdad del mundo apareció a partir de finales del siglo XVIII, pocodespués de la revolución industrial. No solamente había brechas mucho menores en la prosperidad amediados del siglo XVIII, sino que las clasificaciones, tan estables, hasta entonces, no son las mismascuando retrocedemos en la historia. Por ejemplo, en América, la clasificación para los últimos cientocincuenta años era completamente distinta hace quinientos años. En segundo lugar, muchos países hanexperimentado varias décadas de crecimiento rápido, como gran parte del este de Asia desde lasegunda guerra mundial y, más recientemente, China. Muchos de estos países vieron posteriormentecómo se invertía la tendencia de este crecimiento. Por ejemplo, Argentina creció rápidamente durantecinco décadas hasta 1920 y se convirtió en uno de los países más ricos del mundo, pero despuésempezó una larga cuesta abajo. La Unión Soviética es un ejemplo todavía más destacable. Creciórápidamente entre 1930 y 1970, pero después se desplomó rápidamente. ¿Qué explica estas diferencias cruciales en la pobreza y la prosperidad y los modelos decrecimiento? ¿Por qué los países de Europa occidental y sus ramificaciones coloniales llenas decolonos europeos empezaron a crecer en el siglo XIX, sin apenas mirar atrás? ¿Qué explica laclasificación persistente de la desigualdad entre las distintas zonas de América? ¿Por qué los países deÁfrica subsahariana y Oriente Próximo no lograron el tipo de crecimiento económico observado enEuropa occidental, mientras que gran parte del este asiático ha experimentado ritmos de crecimientoeconómico de vértigo? Se podría pensar que el hecho de que la desigualdad mundial sea tan enorme y significativa y conmodelos tan marcados querría decir que tiene una explicación bien aceptada. Sin embargo, no es así.La mayoría de las hipótesis que han propuesto los sociólogos para los orígenes de la pobreza y laprosperidad simplemente no funcionan y no explican convincentemente la situación.La hipótesis geográficaUna teoría ampliamente aceptada de las causas de la desigualdad mundial es la hipótesis de lageografía, que afirma que la gran brecha entre países ricos y pobres se debe a las diferenciasgeográficas. Muchos países pobres, como los de África, América Central y el sur de Asia, seencuentran entre los trópicos de Cáncer y Capricornio. En cambio, los países ricos suelen estar enlatitudes templadas. Esta concentración geográfica de la pobreza y la prosperidad da un atractivosuperficial a la hipótesis geográfica, que es el punto de partida de las teorías e ideas de muchossociólogos y expertos. No obstante, no por eso está menos equivocada. Ya a finales del siglo XVIII, el gran filósofo político francés Montesquieu observó la concentracióngeográfica de la prosperidad y la pobreza y propuso una explicación para ello. Afirmó que loshabitantes de los climas tropicales tendían a ser holgazanes y a no ser nada curiosos. En consecuencia,no se esforzaban en el trabajo, ni innovaban, y ésa era la razón de que fueran pobres. Tambiénafirmaba que los individuos holgazanes tendían a estar gobernados por déspotas, lo que sugería queuna ubicación tropical podía explicar no solamente la pobreza, sino también algunos de los fenómenospolíticos asociados con el fracaso económico, como las dictaduras. La teoría de que los países cálidos son intrínsecamente pobres, a pesar de contradecirse por elreciente y rápido avance económico de países como Singapur, Malasia y Botsuana, todavía esdefendida enérgicamente por algunas voces, como la del economista Jeffrey Sachs. La versiónmoderna de esta idea hace énfasis no en los efectos directos del clima en el esfuerzo a la hora detrabajar o pensar, sino en dos argumentos adicionales: en primer lugar, que las enfermedadestropicales, sobre todo la malaria, tienen consecuencias muy adversas para la salud y, en consecuencia,para la productividad en el trabajo; en segundo lugar, que el suelo tropical no permite desarrollar unaagricultura productiva. De todas formas, la conclusión es la misma: los climas templados tienen unaventaja relativa frente a las zonas tropicales y semitropicales. Sin embargo, la desigualdad mundial no se puede explicar mediante climas o enfermedades, niotras versiones de las hipótesis geográficas. Simplemente, pensemos en Nogales. Lo que separa a lasdos partes no es el clima, la geografía ni las enfermedades medioambientales, sino la frontera entreEstados Unidos y México. Si la hipótesis geográfica no puede explicar las diferencias entre el norte y el sur de Nogales, oCorea del Norte y del Sur, o entre las dos Alemanias antes de la caída del Muro de Berlín, ¿podría sertodavía una teoría útil para explicar las diferencias entre Norteamérica y Sudamérica? ¿O entreEuropa y África? Sencillamente, no. La historia ilustra que no existe una conexión sencilla ni duradera entre el clima o la geografía y eléxito económico. Por ejemplo, no es cierto que los trópicos siempre hayan sido más pobres que laslatitudes templadas. Como vimos en el primer capítulo, en el momento de la conquista de América porparte de Cristóbal Colón, las zonas al sur del trópico de Cáncer y al norte del trópico de Capricornio,que hoy en día incluyen México, América Central, Perú y Bolivia, fueron los lugares en los que sedesarrollaron las grandes civilizaciones azteca e inca. Aquellos imperios estaban centralizadospolíticamente y eran complejos, construyeron carreteras y eran capaces de aliviar las hambrunas. Losaztecas tenían dinero y escritura, y los incas, a pesar de carecer de estos dos elementos clave,registraron una cantidad ingente de información en cuerdas con nudos llamadas quipus. En cambio, enla época de los aztecas y los incas, el norte y el sur de la zona habitada por estos dos pueblos, queactualmente incluye Estados Unidos, Canadá, Argentina y Chile, estaban habitados en su mayoría porcivilizaciones en la edad de Piedra que carecían de aquellas tecnologías. Por lo tanto, los trópicos deAmérica eran mucho más ricos que las zonas templadas, lo que sugiere que el «hecho obvio» de lapobreza tropical ni es obvio ni es un hecho. Al contrario, la mayor riqueza de Estados Unidos yCanadá representa un cambio radical respecto a lo que había allí cuando llegaron los europeos. Este cambio radical, sin duda, no tuvo nada que ver con la geografía, sino que, como hemos visto,estuvo relacionado con la forma en la que aquellas zonas fueron colonizadas. Además, no se trata deun cambio limitado a las distintas zonas de América. Los pueblos del sur de Asia, sobre todo los delsubcontinente indio y China, eran más prósperos que la mayoría de los pueblos de muchas otras partesde Asia y, sin duda, más que los de Australia y Nueva Zelanda. Aquello también sufrió un cambiobrusco cuando Corea del Sur, Singapur y Japón aparecieron como los países más ricos de Asia, yAustralia y Nueva Zelanda superaron a prácticamente toda Asia en lo que respecta a la prosperidad.Incluso en el África subsahariana hubo un cambio similar. Más recientemente, antes del inicio delintenso contacto europeo con África, la zona sur de África era la que tenía asentamientos másdispersos y estaba más lejos de lograr Estados desarrollados con algún tipo de control en su territorio.Sin embargo, ahora, Sudáfrica es uno de los países más prósperos del África subsahariana. Siretrocedemos más en la historia, veremos que hubo mucha prosperidad en los trópicos; algunas de lasgrandes civilizaciones premodernas, como la angkor en la Camboya moderna, la vijayanagara en elsur de la India y la aksum en Etiopía, florecieron en los trópicos, así como las grandes civilizacionesdel valle del Indo de Mohenjo-Daro y Harappa en el Pakistán moderno. Por lo tanto, la historia dejapocas dudas de que no existe una simple conexión entre una ubicación tropical y el éxito económico. Evidentemente, las enfermedades tropicales causan mucho sufrimiento y altas tasas de mortalidadinfantil en África, pero no son la razón de que este continente sea pobre. La enfermedad, en gran parte,es consecuencia de la pobreza y de que los gobiernos son incapaces o no tienen la voluntad de poneren marcha las medidas de atención sanitaria pública necesarias para erradicarlas. En el siglo XIX,Inglaterra también era un sitio muy poco saludable, pero el gobierno invirtió gradualmente en agualimpia, alcantarillado y tratamiento de las aguas residuales y, finalmente, en un servicio de saludefectivo. La mejora de la salud y de la esperanza de vida no eran la causa del éxito económico deInglaterra, sino uno de los frutos de sus cambios políticos y económicos anteriores. Lo mismo sucedeen el caso de Nogales (Arizona). La otra parte de la hipótesis geográfica es que los trópicos son pobres porque la agriculturatropical es intrínsecamente improductiva. Según afirman, la tierra tropical es fina e incapaz demantener los nutrientes, y dicen que esas tierras se erosionan rápidamente debido a las lluviastorrenciales. Sin duda, este argumento tiene cierto mérito, pero, como veremos, el determinanteprincipal de por qué la productividad agrícola (la producción agrícola por unidad de superficie) es tanbaja en muchos países pobres, sobre todo del África subsahariana, tiene poco que ver con la calidad dela tierra. De hecho, es consecuencia de la estructura de propiedad de la tierra y de los incentivos que elgobierno y las instituciones crean para los agricultores. También mostraremos que la desigualdad delmundo no se puede explicar por las diferencias en la productividad agrícola. La gran desigualdad delmundo moderno que apareció en el siglo XIX fue debida a la desigual distribución de las tecnologíasindustriales y la producción manufacturera, no a la divergencia en los resultados agrícolas. Otra versión influyente de la hipótesis geográfica es la que avanza el ecologista y biólogoevolucionista Jared Diamond, quien defiende que el origen de la desigualdad intercontinental alprincipio del período moderno, hace quinientos años, radicó en las distintas dotaciones históricas deplantas y especies de animales que, posteriormente, influirían en la productividad agrícola. En algunoslugares, como el Creciente Fértil del moderno Oriente Próximo, había un gran número de especies quepudieron ser domesticadas por los humanos. En otros, como en el continente americano, no existían.Tener muchas especies que podían ser domesticadas hizo que la transición del estilo de vida decazador-recolector al de agricultor fuera atractivo para aquellas sociedades. En consecuencia, laagricultura se desarrolló antes en el Creciente Fértil que en América. La densidad de la poblaciónaumentó, lo que permitió la especialización del trabajo, el comercio, la urbanización y el desarrollopolítico. Resulta significativo que, en lugares en los que dominaba la agricultura, la innovacióntecnológica tuviera lugar con mucha más rapidez que en otras partes del mundo. Por lo tanto, segúnDiamond, la diferencia en la disponibilidad de animales y especies de plantas creó distintasintensidades de agricultura, lo que condujo a diferentes caminos de prosperidad y cambio tecnológicoen los distintos continentes. A pesar de que la tesis de Diamond es una aportación sólida al rompecabezas en el que se centra,no se puede generalizar para explicar la desigualdad mundial moderna. Por ejemplo, Diamond afirmaque los españoles fueron capaces de dominar las civilizaciones de América por su amplio dominio dela agricultura y porque, por lo tanto, disponían de una tecnología superior. Pero ahora tenemos queexplicar por qué los mexicanos y los peruanos que vivían en las antiguas tierras de los aztecas y losincas eran pobres. A pesar de que el acceso al trigo, la cebada y los caballos podría haber hecho a losespañoles más ricos que a los incas, la brecha entre sus rentas no era muy grande. La renta media deun español era probablemente menos del doble que la de un ciudadano del Imperio inca. La tesis deDiamond implica que, una vez que los incas hubieran estado expuestos a todas las especies ytecnologías resultantes que no habían sido capaces de desarrollar por sí mismos, deberían haberalcanzado rápidamente el nivel de vida de los españoles. Sin embargo, no ocurrió nada de esto. Alcontrario, en los siglos XIX y XX, apareció una brecha mucho mayor en las rentas entre España y Perú.Actualmente, el español medio es más de seis veces más rico que el peruano medio. Esta brecha en lasrentas está estrechamente relacionada con el reparto desigual de las tecnologías industriales modernas,pero no tiene mucho que ver con el potencial de domesticación de animales y plantas ni con lasdiferencias de productividad agrícola intrínseca entre España y Perú. Mientras que España, aunque con cierto retraso, adoptó las tecnologías de la energía de vapor, elferrocarril, la electricidad, la mecanización y la producción fabril, Perú no lo hizo, o, en el mejor delos casos, lo hizo de forma muy lenta e imperfecta. Esta brecha tecnológica persiste hoy en día y sereproduce a mayor escala a medida que las nuevas tecnologías, en particular las relacionadas con latecnología de la información, impulsan un crecimiento mayor en muchos países desarrollados y enalgunos de desarrollo rápido. La tesis de Diamond no nos dice por qué esas tecnologías cruciales no sedifundieron e igualaron las rentas de todo el mundo, ni explica por qué la mitad norte de Nogales esmucho más rica que su gemela que está justo al sur de la valla, a pesar de que ambas formaran partede la misma civilización hace quinientos años. La historia de Nogales destaca otro problema crucial para adoptar la tesis de Diamond: como yahemos visto, fueran cuales fuesen los inconvenientes de los imperios inca y azteca en 1532, Perú yMéxico eran, sin duda, más prósperos que aquellas partes de América que se convertirían en EstadosUnidos y Canadá. Norteamérica llegó a ser próspera precisamente porque adoptó con entusiasmo lastecnologías y los avances de la revolución industrial. La población recibió educación y el ferrocarril seextendió a través de las grandes llanuras en claro contraste con lo que sucedió en Sudamérica. Esto nose puede explicar en función de las distintas dotaciones geográficas del norte y el sur de América, que,en todo caso, habrían favorecido a Sudamérica. La desigualdad del mundo moderno es, en gran medida, el resultado del reparto y la adopcióndesiguales de tecnologías, y la tesis de Diamond no incluye argumentos importantes sobre este asunto.Por ejemplo, él afirma, siguiendo al historiador William McNeill, que la orientación este-oeste deEurasia permitió que los cultivos, los animales y las innovaciones se extendieran desde el CrecienteFértil hasta Europa occidental, mientras que la orientación norte-sur de América explica por qué lossistemas de escritura, como el que se creó en México, no se extendieron a los Andes ni aNorteamérica. Sin embargo, la orientación de los continentes no puede proporcionar una explicaciónpara la desigualdad del mundo actual. Veamos el caso de África. A pesar de que el desierto del Sáharapresentaba realmente una barrera importante para el traslado de productos e ideas desde el norte hastael África subsahariana, no era una barrera insuperable. Los portugueses, y después otros europeos,navegaron cerca de la costa y eliminaron las posibles diferencias de conocimiento en un momento enel que la brecha entre las rentas era muy pequeña en comparación con la que existe actualmente.Desde entonces, África no ha podido seguir el ritmo de Europa; al contrario, ahora la brecha entre lasrentas de la mayoría de los países africanos y europeos es mucho mayor. También debería quedar claro que el argumento de Diamond, que trata de la desigualdadcontinental, no permite explicar la variación entre los continentes, parte esencial de la desigualdad delmundo moderno. Por ejemplo, aunque la orientación del territorio euroasiático podría explicar cómoconsiguió Inglaterra beneficiarse de las innovaciones de Oriente Próximo sin tener que reinventarlas,no explica por qué la revolución industrial tuvo lugar en Inglaterra y no, por ejemplo, en Moldavia.Además, como indica el propio Diamond, China y la India se beneficiaron mucho de grupos muy ricosde animales y plantas y de la orientación de Eurasia. No obstante, la mayor parte de los pobres delmundo actual se encuentran en estos dos países. De hecho, la mejor forma de ver el alcance de la tesis de Diamond es en términos de sus propiasvariables explicativas. El mapa 4 muestra datos sobre el reparto de Sus scrofa, el antepasado del cerdomoderno, y el uro, antepasado de la vaca moderna. Ambas especies estaban ampliamente repartidas alo largo de Eurasia e incluso el Norte de África. El mapa 5 muestra la distribución de algunas de lasvariedades silvestres de cultivos domesticados modernos, como la Oryza sativa, antecesora del arrozcultivado asiático y las variedades primitivas del trigo y la cebada. Demuestra que la variedadsilvestre del arroz estaba distribuida ampliamente en el sur y el Sudeste de Asia, mientras que las deltrigo y la cebada estaban repartidas a través de un arco largo desde el Levante hasta Irán y Afganistány el núcleo de los actuales Turkmenistán, Tayikistán y Kirguistán. Estas especies ancestrales estánpresentes en gran parte de Eurasia. Sin embargo, su amplia distribución sugiere que la desigualdaddentro de Eurasia no se puede explicar mediante una teoría basada en la frecuencia de las especies. La hipótesis geográfica no solamente no ayuda a explicar el origen de la prosperidad a lo largo dela historia, sino que es en gran parte incorrecta en su énfasis y no es capaz de explicar la situación conla que empezamos este capítulo. Se podría pensar que cualquier modelo persistente, como la jerarquíade las rentas en América o las diferencias muy marcadas y de largo alcance entre Europa y OrientePróximo, se puede explicar por una geografía inalterable. Sin embargo, no es así. Ya hemos visto quees bastante improbable que los modelos existentes en las Américas hayan sido impulsados porfactores geográficos. Antes de 1492, fueron las civilizaciones del valle central de México, AméricaCentral y los Andes las que tenían una tecnología y un nivel de vida superiores a los de Norteaméricao lugares como Argentina y Chile. A pesar de que la geografía continuaba siendo la misma, lasinstituciones impuestas por los colonos europeos crearon un «revés de la fortuna». Además, tambiénes poco probable que la geografía pueda explicar la pobreza de Oriente Próximo por razones similares.Al fin y al cabo, este territorio fue pionero mundial en la revolución neolítica y las primeras ciudadesse desarrollaron en el Irak moderno. El hierro fue fundido por primera vez en Turquía y no fue hasta laEdad Media cuando Oriente Próximo fue tecnológicamente dinámico. No fue la geografía de esteterritorio lo que hizo que la revolución neolítica floreciera en esa parte del mundo, como veremos enel capítulo 5, y tampoco fue la geografía la que hizo que fuera pobre. De hecho, fueron la expansión yla consolidación del Imperio otomano y es el legado institucional de este imperio lo que mantienepobre a Oriente Próximo hoy en día. Por último, los factores geográficos no ayudan a explicar no solamente las diferencias que vemosen distintas partes del mundo hoy en día, sino tampoco por qué muchos países como Japón o China seestancan durante largos períodos y, posteriormente, inician procesos de rápido crecimiento.Necesitamos una teoría que sea mejor.La hipótesis de la culturaLa segunda teoría ampliamente aceptada, la hipótesis de la cultura, relaciona la prosperidad con lacultura. La hipótesis de la cultura, igual que la geográfica, tiene un linaje distinguido, que se remontacomo mínimo al gran sociólogo alemán Max Weber, que defendía que la Reforma protestante y laética protestante que estimuló tuvieron un papel clave a la hora de facilitar el ascenso de la sociedadindustrial moderna en la Europa occidental. La hipótesis de la cultura ya no se basa solamente en lareligión, sino que destaca también otros tipos de creencias, valores y ética. A pesar de que no sea políticamente correcto decirlo en público, mucha gente todavía afirma quelos africanos son pobres porque carecen de una buena ética del trabajo, todavía creen en la brujería yla magia y se resisten a las nuevas tecnologías occidentales. Muchos piensan también que AméricaLatina nunca será rica porque sus habitantes son intrínsecamente derrochadores, carecen de medioseconómicos y sufren de la cultura «ibérica» o del «ya lo haré mañana». Evidentemente, muchoscreyeron también una vez que la cultura china y los valores del confucianismo eran perjudiciales parael desarrollo económico, aunque ahora la importancia de la ética de trabajo china como motor delcrecimiento en China, Hong Kong y Singapur se pregona a los cuatro vientos. ¿La hipótesis de la cultura es útil para comprender la desigualdad del mundo? Sí y no. Sí, en elsentido de que las normas sociales, que están relacionadas con la cultura, importan y pueden serdifíciles de cambiar y, en ocasiones, apoyan diferencias institucionales, la explicación de este libro dela desigualdad mundial. Pero, en gran medida, no, porque los aspectos de la cultura que se suelendestacar (religión, ética nacional, valores africanos o latinos) no son importantes para comprendercómo llegamos aquí y por qué persisten las desigualdades en el mundo. Otros aspectos, como hastaqué punto la gente confía en los demás o es capaz de cooperar, son importantes, pero sobre todo sonresultados de las instituciones, no una causa independiente. Volvamos a Nogales. Como vimos anteriormente, muchos aspectos de la cultura son los mismos alnorte y al sur de la valla. Sin embargo, puede que haya algunas diferencias notables en prácticas,normas y valores, aunque éstas no sean causas sino resultados de los dos caminos de desarrollodivergentes en los dos lugares. Por ejemplo, en las encuestas, los mexicanos suelen afirmar queconfían en los demás menos de lo que dicen que confían en los demás los estadounidenses. Pero no esde extrañar que los mexicanos carezcan de confianza cuando su gobierno no puede eliminar loscárteles de la droga ni proporcionar un sistema legal imparcial que funcione. Lo mismo sucede conCorea del Norte y del Sur, como veremos en el capítulo siguiente. Corea del Sur es uno de los paísesmás ricos del mundo, mientras que Corea del Norte lucha contra las hambrunas periódicas y laabsoluta pobreza. A pesar de que la «cultura» es muy distinta entre el sur y el norte actualmente, notuvo ningún papel a la hora de causar la distinta fortuna económica de estas dos mitades de laPenínsula coreana. Este territorio tuvo un largo período de historia en común. Antes de la guerra deCorea y la posterior división en el paralelo 38, tenía una homogeneidad sin precedentes en lo querespecta a idioma, etnia y cultura. Igual que en el caso de Nogales, lo importante es la frontera. En elnorte existe un régimen distinto, que impone instituciones diferentes y crea incentivos distintostambién. Por lo tanto, cualquier diferencia en la cultura al sur y al norte de la frontera que cortaNogales o Corea en dos no es una causa de las diferencias en la prosperidad, sino, más bien, unaconsecuencia. ¿Y qué hay acerca de África y la cultura africana? Desde el punto de vista histórico, el Áfricasubsahariana era mucho más pobre que la mayoría de las otras partes del mundo y sus civilizacionesantiguas no desarrollaron la rueda, la escritura (excepto Etiopía y Somalia) ni el arado. A pesar de queestas tecnologías no se utilizaron ampliamente hasta la colonización formal europea a finales del sigloXIX y principios del XX, las sociedades africanas las conocían desde mucho antes. Los europeosempezaron a circunnavegar la costa occidental a finales del siglo XV y los asiáticos navegabancontinuamente al este de África desde mucho antes. Podemos entender por qué no se adoptaron estas tecnologías teniendo en cuenta la historia delreino del Congo en la desembocadura del río Congo, que ha dado nombre a la moderna RepúblicaDemocrática del Congo. En el mapa 6 se muestra dónde estaba el Congo junto a otro Estado africanocentral, el reino de Kuba, que comentaremos más adelante en este libro. El Congo tuvo un contacto intenso con los portugueses después de la primera visita del marineroDiogo Cão en 1483. En aquel entonces, era un Estado altamente centralizado para los parámetrosafricanos. Su capital, Mbanza, tenía una población de 60.000 habitantes, aproximadamente del mismotamaño que la capital portuguesa, Lisboa, y mucho más grande que Londres, que tenía alrededor de50.000 habitantes en el año 1500. El rey del Congo, Nzinga a Nkuwu, se convirtió al catolicismo yadoptó el nombre de João I. Más adelante, Mbanza fue rebautizada como São Salvador. Gracias a losportugueses, los congoleños conocieron la rueda y el arado, y los portugueses incluso fomentaron suadopción con las misiones agrícolas de 1491 y 1512. Sin embargo, todas estas iniciativas fracasaron.Pero los congoleños no se mostraron contrarios a las tecnologías modernas en general, y adoptaronrápidamente una innovación occidental venerable: las armas de fuego. Utilizaron estas nuevas ypoderosas herramientas para responder a los incentivos del mercado: capturar y exportar esclavos. Nohay ninguna señal aquí de que los valores o la cultura africana impidieran la adopción de nuevastecnologías y prácticas. A medida que profundizaban su contacto con los europeos, los congoleñosadoptaron otras prácticas occidentales: alfabetización, estilos de vestir y diseños de casas. En el sigloXIX, muchas sociedades africanas también aprovecharon las oportunidades económicas crecientescreadas por la revolución industrial y cambiaron sus modelos de producción. En África occidental seprodujo un rápido desarrollo económico basado en la exportación de aceite de palma y cacahuetes; através del sur de África, los africanos llevaron sus exportaciones a las zonas industriales y mineras delRand que se expandían con rapidez en Sudáfrica. Sin embargo, estas experiencias económicasprometedoras fueron destruidas no por la cultura africana o por la incapacidad de los africanoscorrientes de actuar en su propio interés, sino, primero, por el colonialismo europeo y, posteriormente,por los gobiernos africanos que se instauraron después de la independencia. La verdadera razón de que los congoleños no adoptaran una tecnología superior fue que carecíande incentivos para hacerlo. Se enfrentaban a un alto riesgo de que su producción fuera expropiada ygravada con impuestos por el todopoderoso rey, independientemente de que se hubiera convertido o noal catolicismo. De hecho, no solamente su propiedad era insegura, su propia vida pendía de un hilo.Muchos de ellos eran capturados y vendidos como esclavos. Un entorno como éste difícilmenteanimaría a invertir para aumentar la productividad a largo plazo. Tampoco el rey tenía incentivos paraque se adoptara el arado a gran escala ni para hacer que su prioridad fuera aumentar la productividadagrícola, ya que la exportación de esclavos era muchísimo más rentable. Actualmente, podría ser cierto que los africanos confían menos en los demás de lo que lo hacen loshabitantes de otras partes del mundo. Pero esto es el resultado de una larga historia de institucionesque han minado los derechos humanos y de propiedad en África. Sin duda, la posibilidad de sercapturado y vendido como esclavo influyó en la falta de confianza histórica de los africanos en losdemás. ¿Y la ética protestante de Max Weber? Aunque pueda ser verdad que los paísespredominantemente protestantes, como los Países Bajos e Inglaterra, fueron los primeros con éxitoseconómicos de la era moderna, hay poca relación entre la religión y el éxito económico. Francia, paíspredominantemente católico, copió rápidamente los resultados económicos de los holandeses y losingleses en el siglo XIX e Italia es tan próspera como cualquiera de esos países hoy en día. Si miramosmás hacia el este, veremos que ninguno de los éxitos económicos del este de Asia tiene nada que vercon ningún tipo de religión cristiana, así que no hay muchos argumentos que apoyen la existencia deuna relación especial entre el protestantismo y el éxito económico en este aspecto. Volvamos a una zona favorita para los entusiastas de la hipótesis de la cultura: Oriente Próximo.Los países de Oriente Próximo son principalmente islámicos, y, de ellos, los que no son productoresde petróleo son muy pobres, como hemos señalado anteriormente. Los productores de petróleo sonricos, pero esa riqueza caída del cielo tiene poco que ver con crear economías modernas diversificadasen Arabia Saudí o Kuwait. ¿No muestran estos hechos convincentemente que la religión importa? Apesar de que sea plausible, este argumento tampoco es acertado. Sí, países como Siria y Egipto sonpobres, y su población es principalmente musulmana. Sin embargo, estos países también difierensistemáticamente en otros elementos que son mucho más importantes para la prosperidad. Todosfueron provincias del Imperio otomano, que perfiló con fuerza y de forma adversa cómo sedesarrollarían. Después del colapso del control otomano, Oriente Próximo fue absorbido por losimperios coloniales inglés y francés que, de nuevo, limitaron las posibilidades de estos países. Tras laindependencia, siguieron en gran medida con el mundo colonial anterior, desarrollando regímenespolíticos jerárquicos y autoritarios con pocas de las instituciones políticas y económicas que, comodefenderemos, son cruciales para generar éxito económico. Este camino de desarrollo fue forjado engran medida por la historia del dominio otomano y europeo. En general, la relación entre la religiónislámica y la pobreza en Oriente Próximo carece de validez. El papel de estos acontecimientos históricos, más que los factores culturales, a la hora de perfilarla trayectoria económica de Oriente Próximo, también se ve en el hecho de que las partes de OrientePróximo que temporalmente se separaron del control del Imperio otomano y las potencias europeas,como Egipto entre 1805 y 1848 bajo el dominio de Muhammad Alí, podían embarcarse en un caminode rápido cambio económico. Muhammad Alí usurpó el poder tras la retirada de las fuerzas francesasque habían ocupado Egipto bajo el mando de Napoleón Bonaparte. Mediante la explotación de lospuntos débiles del dominio otomano en territorio egipcio en aquel momento, pudo fundar su propiadinastía, que, de una forma u otra, tuvo el control hasta la Revolución egipcia comandada por Nasseren 1952. Las reformas de Muhammad Alí, a pesar de ser coercitivas, ayudaron al desarrollo de Egiptoya que modernizaron la burocracia estatal, el ejército y el sistema impositivo, y hubo un desarrollo dela agricultura y la industria. Sin embargo, este proceso de modernización y crecimiento acabó tras lamuerte de Alí, cuando Egipto cayó bajo la influencia europea. Pero quizá sea una forma equivocada de pensar en la cultura. Tal vez los factores culturales queimportan no estén relacionados con la religión, sino más concretamente con «culturas nacionales».¿Podría ser la influencia de la cultura inglesa lo que importa y explica por qué países como EstadosUnidos, Canadá y Australia son tan prósperos? A pesar de que esta idea pueda sonar atractivainicialmente, tampoco funciona. Sí, Canadá y Estados Unidos fueron colonias inglesas, pero tambiénlo fueron Sierra Leona y Nigeria. La variación en términos de prosperidad entre las antiguas coloniasinglesas es tan grande como en todo el mundo. El legado inglés no es la razón del éxito deNorteamérica. No obstante, existe una versión más de la hipótesis de la cultura: quizá no sea lo inglés frente a lono inglés lo que importa, sino lo europeo frente a lo no europeo. ¿Cabría la posibilidad de que loseuropeos fueran superiores de alguna forma debido a su ética de trabajo, visón de la vida, valoresjudeocristianos o legado romano? Es cierto que Europa occidental y Norteamérica, con poblaciónmayoritariamente de origen europeo, son las partes más prósperas del mundo. Quizá el legado culturaleuropeo superior sea la base de la prosperidad (y el último refugio de la hipótesis de la cultura). Sinembargo, esta versión de la hipótesis de la cultura tiene tan poco potencial explicativo como lasdemás. La mayor parte de la población argentina y uruguaya, en comparación con la canadiense yestadounidense, es de ascendencia europea, pero el resultado económico de Argentina y Uruguay dejabastante que desear. Japón y Singapur nunca tuvieron más que unos pocos habitantes de ascendenciaeuropea y, no obstante, son países tan prósperos como muchas partes de Europa occidental. China, a pesar de las muchas imperfecciones de su sistema político y económico, ha sido el paíscon un crecimiento más rápido de los últimos treinta años. La pobreza china hasta la muerte de MaoZedong no tiene nada que ver con la cultura del país, sino que se debió a la desastrosa organización dela economía y a cómo llevó a cabo Mao sus políticas. En los años cincuenta, impulsó el Gran SaltoAdelante, una política de industrialización llevada a rajatabla que condujo a la hambruna y la muertepor inanición. A partir de 1960, difundió la Revolución cultural, que condujo a la persecución en masade intelectuales y personas con estudios (de cualquiera cuya lealtad al partido fuera dudosa). Aquellovolvió a conducir al terror y a un gran desperdicio del talento y los recursos de la sociedad. Del mismomodo, el desarrollo actual de este país no tiene nada que ver con los valores o los cambios en lacultura china, sino que es el resultado de un proceso de transformación económica desencadenado porlas reformas implantadas por Deng Xiaoping y sus aliados, quienes, tras la muerte de Mao Zedong,abandonaron gradualmente las instituciones y políticas económicas socialistas, primero en laagricultura y después en la industria. Igual que sucede con la hipótesis geográfica, la hipótesis de la cultura no ayuda a explicar otrosaspectos de la situación actual. Evidentemente, existen diferencias en cuanto a creencias, actitudesculturales y valores entre Estados Unidos y América Latina, pero igual que las que existen entreNogales (Arizona) y Nogales (Sonora) o entre Corea del Sur y Corea del Norte, estas diferencias son laconsecuencia de las distintas instituciones e historias institucionales de los dos lugares. Los factoresculturales que hacen hincapié en cómo la cultura «hispánica» o «latina» moldeó el imperio español nopueden explicar las diferencias entre los países de América Latina, por ejemplo, por qué Argentina yChile son más prósperos que Perú y Bolivia. Otros tipos de argumentos culturales, como los quedestacan la cultura indígena contemporánea, tampoco funcionan. Argentina y Chile tienen pocosindígenas en comparación con Perú y Bolivia. A pesar de ello, la cultura indígena como explicacióntampoco funciona. Colombia, Ecuador y Perú tienen niveles de renta similares, pero Colombia tienemuy pocos indígenas actualmente, mientras que Ecuador y Perú tienen muchos. Por último, lasactitudes culturales, que, en general, tardan mucho en cambiar, es poco probable que puedan explicarpor sí solas el milagroso desarrollo del este de Asia y China. A pesar de que las instituciones seanpersistentes, en ciertas circunstancias cambian realmente rápido, como veremos.La hipótesis de la ignoranciaLa última teoría popular para explicar por qué algunos países son pobres y otros ricos es la hipótesisde la ignorancia, que afirma que la desigualdad del mundo existe porque nosotros o nuestrosgobernantes no sabemos cómo hacer que un país pobre sea rico. Esta idea es la que defienden lamayoría de los economistas, que siguen el ejemplo de la famosa definición del economista inglésLionel Robbins, que en 1935 afirmó que «la economía es una ciencia que estudia el comportamientohumano como relación entre fines y medios escasos que tienen usos alternativos». Por lo tanto, es un pequeño paso concluir que la ciencia económica debería centrarse en el mejoruso de los medios escasos para satisfacer los fines sociales. De hecho, el resultado teorético másfamoso en economía, el denominado primer teorema del bienestar, identifica las circunstancias bajolas cuales la asignación de recursos en una «economía de mercado» es socialmente deseable desde elpunto de vista económico. Una economía de mercado es una abstracción que tiene por objetivocapturar una situación en la que todos los individuos y empresas puedan producir, comprar y venderlibremente cualquier producto o servicio que deseen. Cuando estas circunstancias no están presentes,existe un «fallo de mercado». Dichos fallos proporcionan la base para una teoría de la desigualdad delmundo, ya que, cuantos más fallos del mercado dejen de abordarse, más probable es que el país seempobrezca. La hipótesis de la ignorancia afirma que los países pobres lo son porque tienen muchosfallos de mercado y porque los economistas y los diseñadores de políticas no saben cómo eliminarlosy han hecho caso de consejos equivocados en el pasado. Los países ricos son ricos porque han aplicadomejores políticas y han eliminado con éxito esos fallos. ¿Podría la hipótesis de la ignorancia explicar la desigualdad del mundo? ¿Podría ser que los paísesafricanos sean más pobres que el resto del mundo porque sus líderes tienden a tener las mismas ideasequivocadas sobre cómo dirigir sus países, lo que conduce a la pobreza allí, mientras que los líderesde la Europa occidental están mejor informados o asesorados, lo que explica su éxito relativo? Aunqueexistan ejemplos famosos de líderes que adoptaron políticas desastrosas porque se equivocaron sobrelas consecuencias de dichas políticas, la ignorancia puede explicar, en el mejor de los casos, unapequeña parte de la desigualdad del mundo. A primera vista, el declive económico sostenido que pronto se extendió en Ghana después de laindependencia de Gran Bretaña fue causado por la ignorancia. El economista británico Tony Killick,que entonces trabajaba como asesor para el gobierno de Kwame Nkrumah, tomó nota de muchos delos problemas con gran detalle. Las políticas de Nkrumah se centraban en desarrollar la industriaestatal, que resultó ser muy ineficiente. Killick recordaba: La fábrica de calzado… que habría conectado la fábrica de carne del norte a través del transporte del cuero con el sur (a una distancia de más de 800 kilómetros) a una curtiduría (ahora, abandonada); las pieles tenían que volver a la fábrica de calzado de Kumasi, en el centro del país y a unos 320 kilómetros al norte de la curtiduría. Como el mercado de calzado principal está en el área metropolitana de Acra, los zapatos tendrían que transportarse otros 320 kilómetros al sur. Killick señala sutilmente que era una empresa «cuya viabilidad fue minada por el emplazamientoinadecuado». La fábrica de calzado fue uno de los muchos proyectos de este tipo, como el de la plantade enlatado de mangos situada en una parte de Ghana en la que no se cultivaban mangos y cuyaproducción iba a ser superior a la demanda mundial del producto. Este flujo ilimitado de proyectosirracionales desde el punto de vista económico no era debido al hecho de que Nkrumah o sus asesoresestuvieran mal informados o ignoraran las políticas económicas adecuadas. Contaban con personascomo Killick e incluso habían sido asesorados por el premio Nobel sir Arthur Lewis, que sabía queaquellas políticas no eran buenas. Lo que impulsó la forma que adoptaron las políticas económicas fueel hecho de que Nkrumah necesitaba utilizarlas para comprar apoyo político y mantener su régimenantidemocrático. Ni el rendimiento decepcionante de Ghana tras la independencia ni los innumerables casos deaparente mala gestión económica se pueden atribuir a la ignorancia. Al fin y al cabo, si el problemafuera la ignorancia, los líderes bienintencionados aprenderían rápidamente qué tipos de políticas sonlas que aumentarían la renta y el bienestar de sus ciudadanos y tenderían a implantarlas. Veamos los caminos divergentes de Estados Unidos y México. Culpar de la disparidad a laignorancia de los líderes de los dos países es, en el mejor de los casos, altamente inverosímil. Nofueron las divergencias de conocimiento o de intenciones entre John Smith y Cortés lo que sentó lasbases de la disparidad durante el período colonial, y no fueron las diferencias en cuanto aconocimientos entre los presidentes estadounidenses posteriores, como Teddy Roosevelt o WoodrowWilson y Porfirio Díaz lo que hizo que México eligiera instituciones económicas que enriquecían a lasélites a costa del resto de la sociedad a finales del siglo XIX y comienzos del XX, mientras queRoosevelt y Wilson hacían lo contrario. Fueron las diferencias en los límites institucionales a los quese enfrentaban los presidentes y las élites de ambos países. Un caso parecido es el de los líderes de lospaíses africanos que han languidecido durante el último medio siglo bajo instituciones económicas yderechos de propiedad inseguros, que han empobrecido a gran parte de su población. Estos líderes nodejaron que pasara esto porque pensaran que fuera una buena economía; lo hicieron porque podíanhacerlo y salir indemnes y enriquecerse a costa de los demás, o porque pensaban que era una buenapolítica, una forma de mantenerse en el poder comprando el apoyo de grupos o élites cruciales. La experiencia del primer ministro de Ghana en 1971, Kofi Abrefa Busia, ilustra lo errónea quepuede ser la hipótesis de la ignorancia. Busia se enfrentaba a una peligrosa crisis económica. Trashacerse con el poder en 1969, él, igual que Nkrumah antes que él, siguió políticas económicasexpansionistas y mantuvo varios controles de precios a través de juntas de comercialización y un tipode cambio sobrevalorado. A pesar de que Busia había sido adversario de Nkrumah, y dirigía ungobierno democrático, se enfrentaba a muchos de los mismos límites políticos. Igual que conNkrumah, sus políticas económicas no se adoptaron porque fuera «ignorante» y creyera que aquellaspolíticas fueran buena economía o una forma ideal para desarrollar el país. Las eligió porque eranbuenas políticas y permitían que Busia transfiriera recursos a grupos políticamente poderosos, porejemplo, en áreas urbanas, a los que debía mantener contentos. Los controles de precios exprimían laagricultura para dar comida barata a los distritos urbanos y generar ingresos para financiar el gasto delgobierno. Sin embargo, aquellos controles eran insostenibles. Ghana pronto empezó a sufrir una seriede crisis de la balanza de pagos y escasez de divisas. Frente a estos dilemas, el 27 de diciembre de1971, Busia firmó un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional que incluía una devaluaciónmasiva de la moneda. El FMI, el Banco Mundial y toda la comunidad internacional presionaron a Busia para queimplantara las reformas del acuerdo. Pero a pesar de que las instituciones internacionales permanecíanen una feliz ignorancia, Busia sabía que estaba haciendo una gran apuesta política. La consecuenciainmediata de la devaluación de la moneda fueron disturbios y descontento en Acra, la capital deGhana, que aumentaron incontrolablemente hasta que Busia fue derrocado por los militares, dirigidospor el teniente coronel Acheampong, que invirtió la devaluación de inmediato. La hipótesis de la ignorancia difiere de las hipótesis de la geografía y la cultura en que aporta unasugerencia fácil sobre cómo «resolver» el problema de la pobreza. Si la ignorancia nos ha llevadohasta aquí, los gobernantes y los diseñadores de políticas ilustrados e informados nos pueden sacar delatolladero. Deberíamos ser capaces de crear prosperidad proporcionando el asesoramiento adecuado yconvenciendo a los políticos de lo que es una buena economía. Sin embargo, la experiencia de Busiahace hincapié en que el obstáculo principal para la adopción de políticas que reducirían los fallos delmercado y fomentarían el crecimiento económico no es la ignorancia de los políticos, sino losincentivos y los límites a los que se enfrentan desde las instituciones políticas y económicas de sussociedades. A pesar de que la hipótesis de la ignorancia todavía impera entre la mayoría de los economistas yen los círculos de elaboración de políticas occidentales (lo que, casi excluyendo a cualquier otra cosa,se centra en cómo crear prosperidad) es solamente otra hipótesis que no funciona. No explica ni losorígenes de la prosperidad en el mundo ni la situación a nuestro alrededor. Por ejemplo, por quéalgunos países, como México y Perú, pero no Estados Unidos o Inglaterra, adoptaron instituciones ypolíticas que empobrecerían a la mayor parte de sus ciudadanos o por qué casi toda el Áfricasubsahariana y la mayor parte de América Central son mucho más pobres que Europa occidental o eleste de Asia. Cuando los países escapan de modelos institucionales que los condenan a la pobreza y consigueniniciar un camino hacia el crecimiento económico, no es porque sus líderes ignorantes de repenteestén mejor informados o sean menos egoístas o porque hayan sido asesorados por mejoreseconomistas. China, por ejemplo, es uno de los países que cambió las políticas económicas quecondenaron a la pobreza y el hambre a millones de personas por políticas que fomentaban elcrecimiento económico. No obstante, como analizaremos con más detalle más adelante, esto nosucedió porque el Partido Comunista Chino finalmente entendiera que la propiedad colectiva de latierra agrícola y la industria creaba incentivos económicos terribles, sino porque Deng Xiaoping y susaliados, que no eran menos egoístas que sus rivales pero tenían objetivos políticos e interesesdistintos, derrotaron a sus poderosos oponentes del Partido Comunista y planearon una especie derevolución política que cambiaría radicalmente el liderazgo y la dirección del partido. Sus reformaseconómicas, que crearon incentivos de mercado en la agricultura y, posteriormente, en la industria,siguieron a aquella revolución política. Fue la política lo que determinó que se pasara del comunismoa los incentivos de mercado de China, no la mejora del asesoramiento ni de la comprensión de cómofunciona la economía.Defenderemos la idea de que, para comprender la desigualdad del mundo, tenemos que entender porqué algunas sociedades están organizadas de una forma muy ineficiente y socialmente indeseable.Algunos países consiguen adoptar instituciones eficientes y alcanzan la prosperidad, pero, pordesgracia, son un número reducido de casos. La mayoría de los economistas y los encargados deformular políticas se han centrado en «hacerlo bien», mientras que lo que se necesita realmente es unaexplicación de por qué los países pobres «lo hicieron mal». En general, su situación no se debe a suignorancia ni a su cultura. Como mostraremos, los países pobres lo son porque quienes tienen el podertoman decisiones que crean pobreza. No lo hacen bien, no porque se equivoquen o por su ignorancia,sino a propósito. Para comprenderlo, tenemos que ir más allá de la economía y el asesoramientoexperto sobre lo mejor que se puede hacer y, en su lugar, debemos estudiar cómo se toman realmentelas decisiones, quién las toma y por qué estas personas deciden hacer lo que hacen. Éste es el estudiode la política y los procesos políticos. Tradicionalmente, la economía ha ignorado la política, pero lacomprensión de la política resulta esencial para explicar la desigualdad del mundo. Tal y como señalóel economista Abba Lerner en la década de 1970: «La economía ha ganado el título de reina de lasciencias sociales eligiendo como campo los problemas políticos resueltos». Defenderemos la idea de que lograr la prosperidad depende de la resolución de algunos problemaspolíticos básicos. Y es precisamente porque la economía ha asumido que los problemas políticos estánresueltos por lo que no ha sido capaz de aportar una explicación convincente de la desigualdadmundial. Para explicar la desigualdad mundial, todavía es necesario que la economía comprenda quelos distintos tipos de Estados y acuerdos sociales afectan a los incentivos y a los comportamientoseconómicos. Pero también es necesaria la política. 3 La creación de la prosperidad y la pobrezaLa economía del paralelo 38En el verano de 1945, cuando la segunda guerra mundial tocaba a su fin, la colonia japonesa de Coreaempezó a hundirse. Al cabo de un mes de la rendición incondicional de Japón el 15 de agosto, Coreafue dividida en dos esferas de influencia siguiendo el paralelo 38. La zona al sur de éste fueadministrada por Estados Unidos y la del norte, por Rusia. La frágil paz de la guerra fría terminó enjunio de 1950, cuando el ejército de Corea del Norte invadió Corea del Sur. A pesar de queinicialmente los norcoreanos hicieron grandes incursiones y conquistaron la capital, Seúl, en el otoñoya se habían retirado por completo. Fue entonces cuando Hwang Py ng W n y su hermano fueronseparados. Hwang Py ng W n consiguió esconderse y evitó ser reclutado por el ejército norcoreano.Se quedó en el sur y trabajó como farmacéutico. Su hermano era médico, trabajaba en Seúlocupándose de los soldados heridos del ejército de Corea del Sur, y fue llevado al norte durante laretirada del ejército de Corea del Norte. Fueron separados en 1950, y se volvieron a ver en 2000, enSeúl, por primera vez en cincuenta años, después de que los dos gobiernos finalmente aceptaraniniciar un programa limitado para la reunificación familiar. Como el hermano de Hwang Py ng W n era médico, acabó trabajando para las fuerzas aéreas, unbuen trabajo en una dictadura militar. Sin embargo, ni siquiera a los privilegiados en Corea del Norteles va demasiado bien. Cuando se reencontraron, Hwang Py ng W n le preguntó a su hermano cómoera la vida al norte del paralelo 38. Él tenía coche, pero su hermano, no. «¿Tienes teléfono?», preguntóa su hermano. «No», le contestó. «Mi hija, que trabaja en el Ministerio de Asuntos Exteriores, tieneteléfono, pero si no sabes el código, no puedes llamar». Hwang Py ng W n recordó que todas laspersonas del norte que habían acudido a la reunión pedían dinero, así que le ofreció unos billetes a suhermano. No obstante, éste le dijo: «Si vuelvo con dinero, el gobierno me lo pedirá, así quequédatelo». Hwang Py ng W n se fijó en que el abrigo de su hermano estaba raído: «Quítate eseabrigo y déjalo, y, cuando vuelvas, ponte éste», sugirió. «No puedo hacerlo», respondió su hermano.«Me lo ha prestado el gobierno para venir aquí.» Hwang Py ng W n recordaba que, cuando sesepararon, su hermano estaba incómodo y muy nervioso, como si alguien los estuviera escuchando.Era más pobre de lo que había imaginado. Su hermano decía que vivía bien, pero Hwang Py ng W npensó que tenía un aspecto horrible y estaba muy delgado. El nivel de vida de los habitantes de Corea del Sur es similar al de la población de Portugal yEspaña. En el norte, en la denominada República Popular Democrática de Corea, o Corea del Norte, elnivel de vida es parecido al de un país subsahariano, alrededor de una décima parte del nivel de vidamedio en Corea del Sur. La salud de los norcoreanos es aún peor; el norcoreano medio tiene unaesperanza de vida diez años menor que la de sus primos al sur del paralelo 38. En el mapa 7 se ilustrala increíble brecha económica que existe entre los dos países. Muestra la intensidad de la luz de nochecaptada con imágenes por satélite. Corea del Norte está prácticamente a oscuras debido a la falta deelectricidad, mientras que Corea del Sur luce resplandeciente. Estas diferencias tan marcadas son recientes. De hecho, no existían antes del final de la segundaguerra mundial. Sin embargo, después de 1945, los distintos gobiernos del norte y del sur adoptaronmaneras muy diferentes de organizar sus economías. Corea del Sur estaba dirigida, y sus incipientesinstituciones políticas y económicas estaban perfiladas, por el anticomunista Syngman Rhee, queestudió en Harvard y Princeton, y contaba con el apoyo significativo de Estados Unidos. Rhee fueelegido presidente en 1948. Forjada en medio de la guerra de Corea y contra la amenaza delcomunismo que se extendía al sur del paralelo 38, Corea del Sur no era una democracia. Tanto Rheecomo su sucesor, el general Park Chung Hee, tan famoso como él, pasaron a la historia comopresidentes autoritarios. Ambos gobernaron una economía de mercado en la que se reconocía lapropiedad privada y, después de 1961, Park, de hecho, apoyó con todas sus fuerzas el rápidocrecimiento económico, canalizando los créditos y subsidios a las empresas prósperas. La situación al norte del paralelo 38 era distinta. Kim Il Sung, líder de los partisanos comunistasantijaponeses durante la segunda guerra mundial, se autoproclamó dictador en 1947 y, con la ayuda dela Unión Soviética, introdujo una forma estricta de economía planificada central que formaba partedel denominado sistema Juche. Se prohibieron la propiedad privada y los mercados. También serestringieron las libertades, no solamente en el mercado, sino en todas las esferas de la vida, exceptolas de aquellos que formaban parte de la pequeña élite gobernante de Kim Il Sung y, posteriormente,de su hijo y sucesor Kim Jong Il. No es de extrañar que la fortuna económica de Corea del Sur y Corea del Norte fuera tanincreíblemente distinta. La economía planificada de Kim Il Sung y el sistema Juche prontodemostraron ser un desastre. No se dispone de estadísticas detalladas de este país, ya que es un Estadocuando menos hermético. De todas formas, las pruebas disponibles confirman lo que sabemos de lashambrunas recurrentes con demasiada frecuencia: no solamente la producción industrial no despegó,sino que la productividad agrícola de Corea del Norte se desplomó. Al no existir la propiedad privada,pocas personas tenían incentivos para invertir o para esforzarse en aumentar o mantener laproductividad. El régimen represivo y sofocante era hostil a la innovación y a la adopción de nuevastecnologías. Kim Il Sung, Kim Jong Il y sus secuaces no tenían ninguna intención de reformar elsistema ni de introducir la propiedad privada, los mercados, los contratos privados, ni de cambiar lasinstituciones políticas y económicas. Corea del Norte continúa estancada económicamente. Mientras tanto, en el sur, las instituciones económicas fomentaban la inversión y el comercio. Lospolíticos de Corea del Sur invirtieron en educación, con lo que lograron alcanzar unos índiceselevados de alfabetización y escolarización. Las empresas de Corea del Sur no tardaron en aprovecharaquella población relativamente formada, mientras que las políticas fomentaban la inversión, laindustrialización, las exportaciones y la transferencia de tecnología. Corea del Sur se convirtiórápidamente en una de las «economías milagrosas» del este asiático, uno de los países con uncrecimiento más rápido del mundo. A finales de los años noventa, en solamente medio siglo, el desarrollo de Corea del Sur y elestancamiento de Corea del Norte condujeron a una brecha que se multiplicó por diez entre las dosmitades de aquel país que estuvo unido en el pasado. Imaginemos qué diferencia puede llegar a haberdespués de doscientos años. El desastre económico de Corea del Norte, que condujo a la muerte porinanición de millones de personas, frente al éxito económico de Corea del Sur, resulta increíble: ni lacultura, ni la geografía ni la ignorancia pueden explicar los caminos divergentes que tomaron Coreadel Norte y Corea del Sur. Para alcanzar una respuesta, debemos analizar las instituciones.Instituciones económicas extractivas e inclusivasEl éxito económico de los países difiere debido a las diferencias entre sus instituciones, a las reglasque influyen en cómo funciona la economía y a los incentivos que motivan a las personas.Imaginemos a los adolescentes de Corea del Norte y de Corea del Sur y lo que esperan de la vida. Losde Corea del Norte crecen en la pobreza, sin iniciativa empresarial, ni creatividad ni una educaciónadecuada para prepararlos para el trabajo cualificado. Gran parte de la educación que reciben en laescuela es pura propaganda, destinada a dar apoyo a la legitimidad del régimen, hay pocos libros, y yano digamos ordenadores. Al acabar los estudios, todos deben pasar diez años en el ejército. Estosadolescentes saben que no podrán ser propietarios, ni crear una empresa ni ser más prósperos, aunquemucha gente se dedica ilegalmente a actividades económicas privadas para ganarse la vida. Tambiénsaben que no tendrán acceso a los mercados en los que puedan utilizar sus habilidades o sus ingresospara comprar los productos que necesitan y desean. Ni siquiera saben con certeza el tipo de derechoshumanos que tendrán. En cambio, los de Corea del Sur reciben una buena educación y tienen incentivos que los animan aesforzarse y a destacar en la profesión elegida. Este país posee una economía de mercado basada en lapropiedad privada. Los adolescentes de Corea del Sur saben que, si tienen éxito como emprendedoreso trabajadores, un día podrán disfrutar de las ganancias obtenidas de sus inversiones y esfuerzos;pueden mejorar su nivel de vida y comprar coches, casas y atención sanitaria. En Corea del Sur, el Estado apoya la actividad económica, por lo que los emprendedores puedenpedir préstamos a los bancos y a los mercados financieros, las empresas extranjeras pueden asociarsecon firmas surcoreanas y la población puede conseguir hipotecas para comprar casas. En el sur, engeneral, uno es libre de crear la empresa que quiera. En Corea del Norte, no. En Corea del Sur, unopuede contratar trabajadores, vender productos o servicios y gastar el dinero en el mercado comoquiera. En Corea del Norte, solamente hay mercados negros. Estas reglas distintas son lasinstituciones bajo las que viven los norcoreanos y los surcoreanos. Las instituciones económicas inclusivas, como las de Corea del Sur o las de Estados Unidos,posibilitan y fomentan la participación de la gran mayoría de las personas en actividades económicasque aprovechan mejor su talento y sus habilidades y permiten que cada individuo pueda elegir lo quedesea. Para ser inclusivas, las instituciones económicas deben ofrecer seguridad de la propiedadprivada, un sistema jurídico imparcial y servicios públicos que proporcionen igualdad de condicionesen los que las personas puedan realizar intercambios y firmar contratos; además de permitir la entradade nuevas empresas y dejar que cada persona elija la profesión a la que se quiere dedicar. El contraste entre Corea del Sur y Corea del Norte y entre Estados Unidos y América Latina ilustraun principio general. Las instituciones económicas inclusivas fomentan la actividad económica, elaumento de la productividad y la prosperidad económica. Garantizar el derecho a tener propiedadprivada es crucial, ya que solamente quienes disfruten de este derecho estarán dispuestos a invertir yaumentar la productividad. Una persona de negocios que teme que su producción sea robada,expropiada o absorbida totalmente por los impuestos tendrá pocos incentivos para trabajar, y muchosmenos incentivos aún para llevar a cabo inversiones o innovaciones. Es imprescindible que la mayoríade los integrantes de la sociedad puedan disfrutar de estos derechos. En 1680, el gobierno inglés hizo un censo de la población de su colonia antillana de Barbados. Losdatos revelaron que, de la población total de la isla, de alrededor de sesenta mil personas, casi treinta ynueve mil eran esclavos africanos propiedad del tercio restante de la población. De hecho, casi todospertenecían a los ciento setenta y cinco propietarios de plantaciones de caña de azúcar más grandes,que también poseían casi todas las tierras. Aquellos grandes hacendados tenían derechos de propiedadseguros, que hacían que se respetaran tanto sus tierras como el derecho a tener sus esclavos. Si unpropietario deseaba vender esclavos a otro, podía hacerlo y esperar que un tribunal hiciera respetaraquella venta o cualquier otro contrato que él firmara. ¿Por qué? Pues porque, de los cuarenta jueces yjueces de paz de la isla, veintinueve eran grandes propietarios de plantaciones. Y también lo eran losocho oficiales militares de mayor rango. A pesar de que la élite de la isla tenía derechos de propiedady contratos bien definidos, seguros y de obligado cumplimiento, Barbados no disponía de institucioneseconómicas inclusivas, ya que dos tercios de la población eran esclavos sin acceso a educación nioportunidades económicas, y sin capacidad ni incentivos para utilizar su talento ni su habilidad. Lasinstituciones económicas inclusivas implican la existencia de derechos de propiedad seguros yoportunidades económicas no solamente para la élite, sino también para la mayor parte de la sociedad. Los derechos de propiedad seguros, las leyes, los servicios públicos y la libertad de contratación eintercambio recaen en el Estado, la institución con capacidad coercitiva para imponer el orden, lucharcontra el robo y el fraude y hacer que se cumplan los contratos entre particulares. Para que funcionebien, la sociedad también necesita otros servicios públicos: red de carreteras y de transportes parapoder trasladar las mercancías; infraestructuras públicas para que pueda florecer la actividadeconómica, y algún tipo de regulación básica para impedir el fraude y las malas conductas. A pesar deque muchos de estos servicios públicos los pueden ofrecer los mercados y los particulares, el grado decoordinación necesario para hacerlo a gran escala suele ser exclusivo de una autoridad central. Por lotanto, el Estado está inexorablemente entrelazado con las instituciones económicas, como responsablede la ley y el orden, de garantizar la propiedad privada y los contratos y, a menudo, como proveedorclave de servicios públicos. Las instituciones económicas inclusivas necesitan al Estado y lo utilizan. Las instituciones económicas de Corea del Norte o de la América Latina colonial (la mita, laencomienda o el repartimiento descritos anteriormente) no tienen estas propiedades. La propiedadprivada no existe en Corea del Norte. En la América Latina colonial existía la propiedad privada paralos españoles, pero la propiedad de los pueblos indígenas era muy insegura. En ninguno de estos tiposde sociedades era posible que la amplia mayoría de la población tomara las decisiones económicasque quería, sino que estaba sujeta a la coacción en masa. En ninguno de estos tipos de sociedad seutilizaba el poder del Estado para proporcionar servicios públicos clave que fomentaran laprosperidad. En Corea del Norte, el Estado construyó un sistema educativo para inculcar propaganda,pero fue incapaz de impedir la hambruna. En la América Latina colonial, el Estado se concentró encoaccionar a los pueblos indígenas. En ninguno de estos tipos de sociedad había igualdad deoportunidades ni un sistema legal imparcial. En Corea del Norte, el sistema legal es un brazo delPartido Comunista en el poder, y en América Latina, fue una herramienta de discriminación contra lamayor parte del pueblo. Denominamos instituciones económicas extractivas a las que tienenpropiedades opuestas a las instituciones inclusivas. Son extractivas porque tienen como objetivoextraer rentas y riqueza de un subconjunto de la sociedad para beneficiar a un subconjunto distinto.Motores de prosperidadLas instituciones económicas inclusivas crean mercados inclusivos, que no solamente dan a laspersonas libertad para ejercer la profesión que mejor se adapte a su talento, sino que tambiénproporcionan igualdad de condiciones que les dé la oportunidad de hacerlo. Quienes tengan buenasideas, serán capaces de crear empresas, los trabajadores tenderán a ejercer actividades en las que suproductividad sea mayor y las empresas menos eficientes serán sustituidas por las más eficientes.Comparemos cómo eligen las personas sus profesiones en mercados inclusivos frente a Perú y Boliviaen la época colonial, donde, bajo la mita, muchos fueron forzados a trabajar en las minas de plata ymercurio, sin tener en cuenta sus habilidades ni si querían hacerlo. Los mercados inclusivos no sonúnicamente mercados libres. Barbados, en el siglo XVII, también tenía mercados. Sin embargo, de lamisma forma que todos, excepto la reducida élite de propietarios de plantaciones, carecían dederechos de propiedad, sus mercados, lejos de ser inclusivos —los mercados de esclavos, de hecho—,fueron una parte de las instituciones económicas que coaccionaban sistemáticamente a la mayoría dela población y le hurtaban la capacidad de elegir su profesión y cómo utilizar su talento. Las instituciones económicas inclusivas también allanan el camino para otros dos motores deprosperidad: la tecnología y la educación. El desarrollo económico sostenido casi siempre vaacompañado de mejoras tecnológicas que permiten que las personas (mano de obra), las tierras y elcapital existente (edificios, maquinaria, etc.) pasen a ser más productivos. Pensemos que nuestrostatarabuelos, hace solamente un siglo, no tenían acceso a aviones ni automóviles, ni a la mayoría delos medicamentos y la atención sanitaria que ahora damos por hechos, por no mencionar lasinstalaciones sanitarias domésticas, el aire acondicionado, los centros comerciales, la radio, el cine y,por supuesto, la tecnología de la información, la robótica o la maquinaria controlada por ordenador. Ysi retrocedemos algunas generaciones más, el saber hacer tecnológico y el nivel de vida estabantodavía más atrasados, tanto que nos costaría imaginar cómo podía salir adelante la mayoría de lapoblación. Este desarrollo del nivel de vida procedía de la ciencia y de emprendedores como ThomasEdison, que aplicaron la ciencia para crear negocios rentables. Este proceso de innovación es posiblegracias a instituciones económicas que fomentan la propiedad privada, hacen cumplir los contratos,crean igualdad de condiciones y fomentan y permiten la creación de nuevas empresas que pueden darvida a las nuevas tecnologías. Por lo tanto, no es de extrañar que fuera la sociedad estadounidense, yno la de México ni la de Perú, la que produjera a un Thomas Edison, y que sea Corea del Sur, y noCorea del Norte, la que produce actualmente empresas tecnológicas innovadoras como Samsung yHyundai. Íntimamente relacionados con la tecnología están la educación, las habilidades, las competencias yel saber hacer del personal laboral, que se aprenden en la escuela, en casa y en el trabajo. Actualmente,somos mucho más productivos que hace cien años, no solamente por la mejora de la tecnología enforma de máquinas, sino también por el mayor saber hacer que poseen los trabajadores. Toda latecnología del mundo serviría de poco sin trabajadores que sepan cómo emplearla. Sin embargo, lashabilidades y las competencias incluyen algo más que la mera capacidad de hacer funcionar máquinas.La educación y las habilidades de los trabajadores son lo que genera el conocimiento científico sobreel que se construye nuestro progreso y lo que permite la adaptación y adopción de estas tecnologías envarias líneas de negocio. Aunque en el capítulo 1 vimos que muchos de los innovadores de larevolución industrial y posteriores, como Thomas Edison, no tenían muchos estudios, esasinnovaciones eran mucho más sencillas que la tecnología moderna. Hoy en día, el cambio tecnológicorequiere formación tanto en el caso del innovador como en el del trabajador. Y aquí vemos laimportancia de que las instituciones económicas sean capaces de crear igualdad de condiciones.Estados Unidos pudo producir, o atraer del extranjero, a personas como Bill Gates, Steve Jobs, SergeyBrin, Larry Page y Jeff Bezos, y a los cientos de científicos que realizaron descubrimientosfundamentales en tecnología de la información, energía nuclear, biotecnología y otros campos en losque construyeron sus empresas estos emprendedores. La oferta de talento estaba allí para ser utilizadaporque, en general, los adolescentes de Estados Unidos tienen acceso a toda la escolarización quedesean o que son capaces de lograr. Ahora, imaginemos un tipo de sociedad distinto, por ejemplo, elCongo o Haití, donde la gran mayoría de la población no tiene medios para asistir a la escuela o, si seconsigue ir al colegio, la calidad de la enseñanza es lamentable, algunos profesores no aparecen porclase, y cuando hay profesores puede que no haya libros. El bajo nivel educativo de los países pobres se debe a las instituciones económicas que no lograncrear incentivos para que los padres eduquen a sus hijos, y a las instituciones políticas que no inducenal gobierno a construir, financiar y dar apoyo a las escuelas y a los deseos de los padres y sus hijos. Elprecio que pagan estos países por el bajo nivel educativo de su población y la falta de mercadosinclusivos es elevado. No consiguen movilizar su talento incipiente. Tienen muchos Bill Gates enpotencia y quizá uno o dos Albert Einstein que ahora trabajan como agricultores pobres, sin estudios,forzados a hacer lo que no quieren hacer o reclutados para el ejército, porque nunca han tenido laoportunidad de elegir la profesión que quieren ejercer en la vida. La capacidad de las instituciones económicas para aprovechar el potencial de los mercadosinclusivos, fomentar la innovación tecnológica, invertir en personas y movilizar el talento y lashabilidades de un gran número de individuos es esencial para el desarrollo económico. Explicar porqué tantas instituciones económicas no cumplen estos objetivos tan sencillos es el tema principal deeste libro.Instituciones políticas extractivas e inclusivasTodas las instituciones económicas están creadas por la sociedad. Las de Corea del Norte, porejemplo, fueron impuestas a sus ciudadanos por los comunistas que se hicieron con el control del paísa partir de 1940, mientras que las de la América Latina colonial fueron impuestas por losconquistadores españoles. Corea del Sur acabó con instituciones económicas muy distintas de las deCorea del Norte porque personas distintas, con intereses y objetivos diferentes, tomaron las decisionessobre cómo estructurar la sociedad. Es decir, Corea del Sur tenía políticas distintas. La política es el proceso mediante el cual una sociedad elige las reglas que la gobernarán. Lapolítica acompaña a las instituciones por la sencilla razón de que, aunque las instituciones inclusivaspueden ser buenas para la prosperidad económica de un país, algunas personas o grupos, como la élitedel Partido Comunista de Corea de Norte o los propietarios de plantaciones de caña de azúcar de laBarbados colonial, estarán mucho mejor estableciendo instituciones que sean extractivas. Cuando hayconflictos sobre las instituciones, lo que suceda dependerá de qué personas o grupos ganen en el juegopolítico: quién puede conseguir más apoyo, obtener recursos adicionales y formar alianzas másefectivas. En resumen, el ganador depende de la distribución del poder político en la sociedad. Las instituciones políticas de una sociedad son un elemento determinante del resultado de estejuego. Y hay algunas reglas que rigen cómo se establecen los incentivos en política, determinan cómose elige al gobierno y qué parte de éste tiene derecho a hacer qué. Las instituciones políticas estipulanquién tiene poder en la sociedad y para qué fines puede utilizarse. Si el reparto del poder es restrictivoe ilimitado, las instituciones políticas son absolutistas, como las monarquías que reinaron en el mundodurante gran parte de la historia. Con instituciones políticas absolutistas como las de Corea del Nortey la América Latina colonial, quienes ejerzan este poder serán capaces de establecer institucioneseconómicas para enriquecerse y aumentar su poder a costa de la sociedad. En cambio, las institucionespolíticas que reparten el poder ampliamente en la sociedad y lo limitan son pluralistas. En lugar deconcederlo a un individuo o a un pequeño grupo, el poder político reside en una amplia coalición opluralidad de grupos. Evidentemente, existe una estrecha conexión entre el pluralismo y las instituciones económicasinclusivas. Sin embargo, la clave para comprender por qué Corea del Sur y Estados Unidos tieneninstituciones económicas inclusivas no está solamente en sus instituciones políticas pluralistas, sinotambién en sus Estados poderosos y suficientemente centralizados. Un contraste revelador es Somalia,país situado al este de África. Como veremos más adelante, el poder político de Somalia hace tiempoque está repartido ampliamente, de forma casi pluralista. De hecho, no existe una autoridad real quepueda controlar o sancionar a alguien. La sociedad está dividida en clanes profundamente antagónicosy ninguno de ellos puede dominar a los demás. El poder de un clan está limitado solamente por lasarmas de otro. Esta distribución del poder no conduce a instituciones inclusivas, sino al caos, y sedebe a que el Estado somalí no cuenta con ningún tipo de centralización política o estatal, y es incapazde imponer siquiera un mínimo nivel de ley y orden para dar apoyo a la actividad económica, elcomercio o la seguridad básica de sus ciudadanos. Max Weber, a quien mencionamos en el capítulo anterior, proporcionó la definición más famosa yampliamente aceptada de Estado, que identificó con el «monopolio de la violencia legítima» en lasociedad. Sin este monopolio y el grado de centralización que implica, el Estado no puede representarsu papel de órgano encargado de imponer la ley y el orden, y mucho menos proporcionar serviciospúblicos y fomentar y regular la actividad económica. Cuando el Estado no logra prácticamenteninguna centralización política, la sociedad, tarde o temprano, llega al caos, como en el caso deSomalia. Denominaremos instituciones políticas inclusivas a aquellas que están suficientementecentralizadas y que son pluralistas. Cuando falle alguna de estas condiciones, nos referiremos a ellascomo instituciones políticas extractivas. Existe una fuerte sinergia entre las instituciones económicas y las políticas. Las institucionespolíticas extractivas concentran el poder en manos de una élite reducida y fijan pocos límites alejercicio de su poder. Las instituciones económicas a menudo están estructuradas por esta élite paraextraer recursos del resto de la sociedad. Por lo tanto, las instituciones económicas extractivasacompañan de forma natural a las instituciones políticas extractivas. De hecho, deben dependerinherentemente de las instituciones políticas extractivas para su supervivencia. Las institucionespolíticas inclusivas, que confieren el poder ampliamente, tenderían a eliminar las institucioneseconómicas que expropian los recursos de la mayoría, levantan barreras de entrada y suprimen elfuncionamiento de mercados que solamente benefician a un número reducido de personas. Por ejemplo, en Barbados, el sistema de plantaciones basado en la explotación de esclavos nopodría haber sobrevivido sin las instituciones políticas que suprimieron y excluyeron completamente alos esclavos del proceso político. El sistema económico que empobrece a millones de personas enbeneficio de una reducida élite comunista en Corea del Norte también sería impensable sin el dominiopolítico absoluto del Partido Comunista. La relación sinérgica entre las instituciones económicas y políticas extractivas introduce un buclede fuerte retroalimentación: las instituciones políticas permiten que las élites controlen el poderpolítico para elegir instituciones económicas con menos limitaciones o fuerzas que se opongan.También permiten que las élites estructuren las futuras instituciones políticas y su evolución. A suvez, las instituciones económicas extractivas enriquecen a esas mismas élites, y su riqueza económicay su poder ayudan a consolidar su dominio político. En Barbados o en América Latina, por ejemplo,los colonos utilizaron su poder político para imponer un conjunto de instituciones económicas con lasque consiguieron grandes fortunas a costa del resto de la población. Los recursos que generaronaquellas instituciones económicas permitieron que estas élites crearan ejércitos y fuerzas de seguridadpara defender su monopolio absolutista del poder político. Evidentemente, la implicación es que lasinstituciones políticas y económicas extractivas se apoyan entre sí y tienden a perdurar. De hecho, la sinergia entre las instituciones económicas y políticas extractivas es aún mayor.Cuando las élites existentes son cuestionadas bajo instituciones políticas extractivas y los reciénllegados van avanzando, es probable que estos recién llegados estén sujetos a un número reducido delimitaciones. Por lo tanto, tienen incentivos para mantener estas instituciones políticas y crear unconjunto similar de instituciones económicas, como hicieron Porfirio Díaz y la élite que lo rodeaba afinales del siglo XIX en México. Las instituciones económicas inclusivas, a su vez, se forjan sobre bases establecidas por lasinstituciones políticas inclusivas, que reparten ampliamente el poder en la sociedad y limitan suejercicio arbitrario. Estas instituciones políticas también dificultan que otras personas usurpen elpoder y socaven las bases de las instituciones inclusivas. Quienes controlan el poder político nopueden utilizarlo fácilmente para establecer instituciones económicas extractivas en beneficio propio.Y estas instituciones económicas inclusivas, a su vez, crean un reparto más equitativo de los recursos,facilitando la persistencia de las instituciones políticas inclusivas. No fue casualidad que un año después de que, en 1618, la Virginia Company diera tierras a loscolonos y los liberara de sus contratos draconianos con los que previamente los había intentadocoaccionar, la Asamblea General permitiera que los colonos empezaran a gobernarse a sí mismos.Éstos no habrían confiado en tener derechos económicos sin derechos políticos, ya que habían sufridolos esfuerzos persistentes de la Virginia Company por coaccionarlos. Tampoco ninguna de estaseconomías habría sido estable y duradera. De hecho, las combinaciones de instituciones extractivas einclusivas, en general, son inestables. Las instituciones económicas extractivas bajo institucionespolíticas inclusivas no es probable que sobrevivan durante mucho tiempo, tal y como sugiere nuestroanálisis de Barbados. De forma similar, las instituciones económicas inclusivas ni darán apoyo ni serán apoyadas por lasinstituciones políticas extractivas. Serán transformadas en instituciones económicas extractivas enbeneficio de los intereses que controlan el poder o el dinamismo económico que crean desestabilizaráa las instituciones políticas extractivas y abrirá el camino para que aparezcan instituciones políticasinclusivas. Las instituciones económicas inclusivas también tienden a reducir los beneficios de los quepueden disfrutar las élites gobernantes en instituciones políticas extractivas, ya que esas institucionesse enfrentan a la competencia en el mercado y están limitadas por los contratos y los derechos depropiedad del resto de la sociedad.¿Por qué no elegir siempre la prosperidad?Las instituciones políticas y económicas que, en última instancia, son elegidas por la sociedad, puedenser inclusivas y fomentar el crecimiento económico o pueden ser extractivas y convertirse enimpedimentos para el desarrollo económico. Los países fracasan cuando tienen institucioneseconómicas extractivas, apoyadas por instituciones políticas extractivas que impiden e inclusobloquean el crecimiento económico. Sin embargo, esto significa que la elección de las instituciones(es decir, la política de las instituciones) es crucial para nuestro esfuerzo por comprender las razonesdel éxito y el fracaso de los países. Tenemos que comprender por qué las políticas de algunassociedades conducen a instituciones inclusivas que fomentan el desarrollo económico, mientras quelas políticas de la amplia mayoría de las sociedades a lo largo de la historia han conducido, y todavíalo hacen, a instituciones extractivas que lo dificultan. Podría parecer obvio que todo el mundo debería estar interesado en crear el tipo de institucioneseconómicas que aportan prosperidad. ¿Acaso no querría todo ciudadano, político e incluso dictadordepredador que su país fuera lo más rico posible? Volvamos al reino del Congo que comentamos anteriormente. A pesar de que desapareció como talen el siglo XVII, dio nombre al país moderno que se independizó del dominio colonial belga en 1960.Como Estado independiente, el Congo experimentó prácticamente un declive económico y unapobreza constantes y crecientes bajo el control de Mobutu, entre 1965 y 1997. Y este declive continuódespués de que Mobutu fuera derrocado por Laurent Kabila. Mobutu creó un conjunto altamenteextractivo de instituciones económicas. Los ciudadanos eran más pobres, pero Mobutu y la élite que lerodeaba, conocida como les grosses legumes, pasaron a ser tremendamente ricos. Mobutu se construyóun palacio en su lugar de origen, Gbadolite, al norte del país, con un aeropuerto lo suficientementegrande para que pudiera aterrizar un jet Concord supersónico, el avión que solía alquilar a Air Francepara viajar a Europa. En Europa, compró varios castillos y era propietario de grandes extensiones enBruselas, la capital belga. ¿No habría sido mejor para Mobutu montar instituciones económicas que incrementaran la riquezade los congoleños en lugar de aumentar su pobreza? Si Mobutu hubiera conseguido incrementar laprosperidad de su nación, ¿acaso no habría podido apropiarse de incluso más dinero, no habría podidocomprar un Concord en lugar de alquilarlo, no habría tenido más castillos y mansiones, yposiblemente un ejército más grande y potente? Por desgracia para los ciudadanos de muchos paísesdel mundo, la respuesta es negativa. Las instituciones económicas que crean incentivos para elprogreso económico también pueden redistribuir simultáneamente la renta y el poder de forma que eldictador depredador y sus subordinados con poder político empeoren su situación. El problema fundamental es que necesariamente habrá disputas y conflictos sobre las institucioneseconómicas. Diferentes instituciones tienen distintas consecuencias para la prosperidad de una nación,sobre cómo se reparte esa prosperidad y quién tiene el poder. El desarrollo económico que puedeninducir las instituciones crea ganadores y perdedores. Esto fue evidente durante la revoluciónindustrial en Inglaterra, que sentó las bases de la prosperidad que vemos actualmente en los paísesricos del mundo. Se centraba en una serie de cambios tecnológicos pioneros en los campos de laenergía de vapor, el transporte y la producción textil. A pesar de que la mecanización condujo a unaumento enorme de la renta total y, en última instancia, se convirtió en la base de la sociedadindustrial moderna, muchos se opusieron duramente a la mecanización. Y no fue por su ignorancia oestrechez de miras, sino todo lo contrario. Por desgracia, aquella oposición al desarrollo económicotiene su propia lógica coherente. El crecimiento económico y el cambio tecnológico estánacompañados por lo que el gran economista Joseph Schumpeter denominó «destrucción creativa».Sustituyen lo viejo por lo nuevo. Los sectores nuevos atraen recursos que antes se destinaban a losviejos. Las empresas nuevas quitan negocio a las ya establecidas. Las nuevas tecnologías hacen quelas habilidades y las máquinas existentes queden obsoletas. El proceso de crecimiento económico y lasinstituciones inclusivas en las que se basan crean perdedores y ganadores en el escenario político y enel mercado económico. A menudo, el temor a la destrucción creativa tiene su origen en la oposición ainstituciones políticas y económicas inclusivas. La historia europea proporciona un ejemplo vívido de las consecuencias de la destrucción creativa.En vísperas de la revolución industrial en el siglo XVIII, los gobiernos de la mayoría de los paíseseuropeos estaban controlados por aristocracias y élites tradicionales, cuya fuente principal de ingresosera la tenencia de tierras o los privilegios comerciales de los que disfrutaban gracias a los monopoliosy a los aranceles impuestos por los monarcas. En consonancia con la idea de la destrucción creativa, laexpansión de industrias, fábricas y pueblos se llevó recursos de la tierra, redujo las rentas de losterratenientes y aumentó los sueldos que éstos tenían que pagar a sus trabajadores. Estas élitestambién vieron que la aparición de nuevos comerciantes y hombres de negocios perjudicaba susprivilegios comerciales. En términos generales, fueron los mayores perdedores económicos de laindustrialización. La urbanización y la aparición de una clase obrera y media con conciencia socialtambién cuestionaba el monopolio político de las aristocracias terratenientes. Así, con la expansión dela revolución industrial, los aristócratas no fueron únicamente los perjudicados económicos, sino quetambién corrían el riesgo de convertirse en infortunados políticos, al perder su control sobre el poderpolítico. Al ver amenazado su poder político y económico, estas élites a menudo constituían unaoposición notable contra la industrialización. Pero la aristocracia no era la única perdedora de la industrialización. Los artesanos cuyashabilidades manuales estaban siendo reemplazadas por la mecanización también se oponían a laexpansión de la industria. Muchos mostraron su disconformidad organizando disturbios y destruyendolas máquinas que consideraban responsables del empeoramiento de su forma de ganarse la vida. Eranlos luditas, una palabra que hoy en día es sinónimo de resistencia al cambio tecnológico. A John Kay,el inglés que inventó la lanzadera flying shuttle en 1733, una de las primeras mejoras significativas enla mecanización del tejido, le quemaron la casa los luditas en 1753. A James Hargreaves, inventor deuna mejora revolucionaria en el hilado, la hiladora con husos múltiples conocida como spinning jenny,le ocurrió algo similar. No obstante, los artesanos fueron mucho menos efectivos que los terratenientes y las élites a lahora de oponerse a la industrialización. Los luditas no poseían el poder político (la capacidad paraafectar al resultado político contra los deseos de otros grupos) de la aristocracia terrateniente. EnInglaterra, la industrialización continuó, a pesar de la oposición de los luditas, porque la oposiciónaristocrática, aunque real, fue silenciada. En cambio, en los imperios austro-húngaro y ruso, en los quelos aristócratas y las monarquías absolutistas tenían mucho más que perder, la industrialización fuebloqueada. En consecuencia, las economías de estos dos imperios se estancaron. Quedaron rezagadosrespecto a otros países europeos en los que el desarrollo económico despegó durante el siglo XIX. A pesar del éxito y el fracaso de algunos grupos específicos, hay algo que es evidente: los grupospoderosos suelen oponer resistencia al poder económico y a los motores de prosperidad. Elcrecimiento económico no es solamente un proceso de más y mejores máquinas, y de más y mejorespersonas con estudios, sino que también es un proceso transformador y desestabilizador asociado conuna destrucción creativa generalizada. Por lo tanto, el movimiento solamente avanza si no quedabloqueado por los perdedores económicos, que prevén que perderán sus privilegios económicos, y porlos perdedores políticos, que temen que se erosione su poder político. El conflicto por la escasez de recursos, rentas y poder se traduce en conflicto por las reglas deljuego, las instituciones económicas, lo que determinará las actividades económicas y quién sebeneficiará de ellas. Cuando hay un conflicto, no se puede dar respuesta a los deseos de todas laspartes simultáneamente. Algunos serán derrotados y fracasarán, mientras que otros lograrán protegeraquello que desean. Los ganadores de este conflicto son una pieza fundamental de la trayectoriaeconómica de un país. Si los grupos que se oponen al crecimiento son los ganadores, pueden bloquearcon éxito el desarrollo económico y la economía se estancará. La lógica de por qué los poderosos no querrán establecer necesariamente las institucioneseconómicas que fomentan el éxito económico se amplía fácilmente a la elección de las institucionespolíticas. En un régimen absolutista, algunas élites pueden ejercer el poder para establecer lasinstituciones económicas que prefieran. ¿Estarían estas élites interesadas en cambiar las institucionespolíticas para hacerlas más pluralistas? En general no, ya que, de esta forma, solamente reducirían supoder político, y harían más difícil, quizá imposible, para ellas estructurar instituciones económicaspara promover sus propios intereses. De nuevo, vemos una fuente fácil de conflicto. Las personas quesufren por las instituciones económicas extractivas no pueden esperar que los gobernantes absolutistascambien voluntariamente las instituciones políticas y redistribuyan el poder entre la sociedad. Laúnica forma de cambiar estas instituciones políticas es obligar a las élites a crear instituciones másplurales. De la misma forma que no existe ninguna razón por la que las instituciones políticas deban serautomáticamente pluralistas, tampoco hay ninguna tendencia natural hacia la centralización política.Sin duda, habría incentivos para crear instituciones estatales más centralizadas en cualquier sociedad,sobre todo en las que no tienen esa centralización en absoluto. Por ejemplo, en Somalia, si un clancreara un Estado centralizado capaz de imponer orden en el país, la nueva situación podría conducir ala creación de beneficios económicos y podría aumentar la riqueza de este clan. ¿Qué lo impide? Elprincipal obstáculo para la centralización política vuelve a ser el miedo al cambio: cualquier clan,grupo o político que intente centralizar el poder en el Estado también lo estará centralizando en suspropias manos, y esto es probable que provoque la ira de otros clanes, grupos e individuos que seríanlos perdedores políticos de este proceso. La falta de centralización política no se traduciría solamenteen el caos en gran parte de un territorio, sino que también existen muchos actores con poder suficientepara bloquear o trastornar la situación, y el miedo a su oposición y a una reacción violenta a menudodisuadirá a muchos posibles centralizadores. La centralización política solamente es probable cuandoun grupo de personas es lo suficientemente más poderoso que otro para construir un Estado. EnSomalia, el poder está equilibrado equitativamente, y ningún clan puede imponer su voluntad sobreotro. Por lo tanto, la falta de centralización política persiste.La larga agonía del CongoEl Congo es uno de los ejemplos mejores, y más deprimentes, de las fuerzas que explican la lógica depor qué la prosperidad económica es tan persistentemente escasa bajo instituciones extractivas, eilustra la sinergia entre instituciones económicas y políticas extractivas. Los portugueses y losholandeses que visitaron el Congo en los siglos XV y XVI destacaron la «pobreza miserable» del país.La tecnología era rudimentaria desde el punto de vista europeo y los congoleños no tenían ni escritura,ni rueda ni arado. Los relatos históricos dejan claro cuál era la causa de esta pobreza, así como elhecho de que los campesinos congoleños fueran reacios a adoptar tecnologías mejores. La causa era lanaturaleza extractiva de las instituciones económicas del país. Como hemos visto, el reino del Congo estaba gobernado por un rey que vivía en Mbanza, ciudadque posteriormente recibiría el nombre de São Salvador. Las zonas situadas lejos de la capital estabangobernadas por una élite que representaba a los gobernantes de distintas partes del reino. La riqueza deesta élite se basaba en las plantaciones esclavistas situadas cerca de São Salvador y en la recaudaciónde impuestos del resto del país. La esclavitud era crucial para la economía, la élite utilizaba esclavospara abastecer a sus propias plantaciones y los europeos enviaban esclavos a la costa. Los impuestoseran arbitrarios, e incluso se cobraba un impuesto cada vez que al rey le venía en gana. Para ser máspróspero, el pueblo congoleño tendría que haber ahorrado e invertido, por ejemplo, en comprar arados.Pero no habría valido la pena, porque cualquier excedente de producción que hubieran conseguidoutilizando una tecnología mejor habría sido expropiado por el rey y su élite. Así que, en lugar deinvertir para aumentar su productividad y vender sus productos en mercados, los congoleños alejaronsus pueblos del mercado para intentar estar tan lejos como fuera posible de las carreteras y reducir asíla frecuencia de los saqueos y escapar de los traficantes de esclavos. Por lo tanto, la pobreza del Congo fue el resultado de instituciones económicas extractivas quebloquearon los motores de prosperidad o que incluso los hicieron trabajar en sentido inverso. Elgobierno del Congo proporcionó muy pocos servicios públicos a sus ciudadanos, ni siquiera losbásicos, como los derechos de propiedad, respeto a la ley y el orden. Al contrario, el gobierno en sí erala mayor amenaza para la propiedad y los derechos humanos de sus súbditos. La institución de laesclavitud significó que no pudo existir el mercado más fundamental de todos, el mercado de trabajoinclusivo en el que las personas pueden elegir su profesión o su trabajo de manera que puedencontribuir a una economía próspera. Además, el comercio a larga distancia y las actividadesmercantiles estaban controladas por el rey y vetadas a quienes no estaban relacionados con él. Y apesar de que la élite pronto se alfabetizó después de que los portugueses introdujeran la escritura, elrey no intentó extender la alfabetización al resto de la población. Sin embargo, a pesar de que la «pobreza miserable» fuera generalizada, las institucionesextractivas congoleñas tenían su propia lógica impecable: un número reducido de personas, las queocupaban el poder político, se hacían muy ricas. En el siglo XVI, el rey del Congo y la aristocraciafueron capaces de importar productos de lujo europeos y vivían rodeados de siervos y esclavos. Las raíces de las instituciones económicas de la sociedad congoleña fluían desde la distribucióndel poder político en la sociedad y, por lo tanto, desde la naturaleza de las instituciones políticas.Excepto la amenaza de una revuelta, nada le impedía al rey tomar las posesiones o los cuerpos de lagente. Y a pesar de que aquella amenaza fuera real, no era suficiente para garantizar la seguridad delas personas ni de su riqueza. Las instituciones políticas del Congo eran verdaderamente absolutistas,por consiguiente, el rey y su élite no estaban sujetos esencialmente a ningún límite y no se daba voz nivoto a los ciudadanos respecto a cómo organizar su sociedad. Evidentemente, no es difícil ver que las instituciones políticas del Congo contrastan claramentecon instituciones políticas inclusivas en las que el poder es limitado y está repartido ampliamente. Lasinstituciones absolutistas del Congo mantuvieron su posición gracias al ejército. El rey tenía unejército permanente de cinco mil soldados a mediados del siglo XVII, con un núcleo de quinientosmosqueteros, una fuerza formidable para su época. Por eso, es fácil comprender por qué el rey y laaristocracia adoptaron con tanto interés las armas de fuego europeas. No había posibilidades de crecimiento económico sostenido bajo este conjunto de institucioneseconómicas e incluso los incentivos para generar un desarrollo temporal estaban muy limitados.Reformar las instituciones económicas para mejorar los derechos de propiedad individual habríahecho que la sociedad congoleña en general fuera más próspera. Sin embargo, es poco probable que laélite se hubiera beneficiado de esta mayor prosperidad porque, en primer lugar, estas reformas habríanprovocado que la élite fuera la perdedora económica, al reducir la riqueza que aportaban el tráfico deesclavos y las plantaciones esclavistas. Y en segundo lugar, estas reformas sólo habrían sido posiblessi el poder político del rey y de la élite se hubiera reducido. Por ejemplo, si el rey continuaba al mandode sus quinientos mosqueteros, ¿quién se habría creído el anuncio de que se había abolido laesclavitud? ¿Qué habría impedido que el rey cambiara de idea más adelante? La única garantía realhabría sido un cambio de las instituciones políticas para que los ciudadanos obtuvieran algún poderpolítico que lo contrarrestara y que les dejara expresar sus ideas sobre los impuestos o sobre lo quehacían los mosqueteros. Sin embargo, en este caso, es poco probable que mantener el consumo y elestilo de vida del rey y de la élite hubiera sido una de sus prioridades. Los cambios que habrían creadoinstituciones económicas mejores en la sociedad habrían convertido al rey y a la aristocracia enperdedores políticos y económicos. La interacción entre las instituciones económicas y políticas de hace quinientos años es relevantepara comprender por qué el moderno Estado del Congo todavía es miserablemente pobre hoy en día.La llegada del dominio europeo a esta zona, y más profundamente en la cuenca del río Congo en laépoca de la «lucha por África» a finales del siglo XIX, condujo a una inseguridad en cuanto a losderechos humanos y de propiedad aún más atroz que la que había caracterizado al Congo precolonial.Además, reprodujo el modelo de instituciones extractivas y absolutismo político que otorgó poder yenriqueció a unos pocos a costa de la mayoría, aunque esos pocos pasaran a ser los colonos belgas,sobre todo el rey Leopoldo II. Cuando el Congo se independizó en 1960, se reprodujo el mismo modelo de instituciones,incentivos y resultados económicos. Las instituciones congoleñas extractivas de nuevo recibieron elapoyo de instituciones políticas altamente extractivas. La situación empeoró porque el colonialismoeuropeo creó un Estado, el Congo, formado por muchos territorios y sociedades precolonialesdiferentes que el Estado nacional, dirigido desde Kinsasa, poco podía controlar. A pesar de que elpresidente Mobutu utilizó el Estado para enriquecerse a sí mismo y a sus compinches (por ejemplo,mediante el programa Zairianization de 1973, que significó la expropiación masiva de intereseseconómicos extranjeros), presidió un Estado no centralizado con poca autoridad sobre gran parte delpaís y tuvo que apelar a la ayuda extranjera para impedir que las provincias de Katanga y Kasai sesepararan en los años sesenta. Esa falta de centralización política, que casi condujo al punto decolapso total del Estado, es un rasgo que comparte el Congo con gran parte del África subsahariana. La moderna República Democrática del Congo continúa siendo pobre porque sus ciudadanostodavía carecen de las instituciones económicas que crean los incentivos básicos para que unasociedad sea próspera. No es la situación geográfica, ni la cultura ni la ignorancia de sus ciudadanos ode sus políticos lo que mantiene pobre al país, sino sus instituciones económicas extractivas. Éstas aúnestán en vigor después de todos estos siglos porque el poder político continúa concentrado en manosde una reducida élite que tiene pocos incentivos para obligar a que se garanticen los derechos de laspersonas, proporcionar los servicios públicos básicos que mejorarían la calidad de vida o impulsar elprogreso económico. Bien al contrario, sus intereses consisten en obtener rentas y mantenerse en elpoder. No han utilizado este poder para construir un Estado centralizado porque hacerlo les crearía losmismos problemas de oposición y retos políticos que fomentar el desarrollo económico. Además,como en gran parte del resto del África subsahariana, las luchas internas provocadas por gruposrivales que intentaban hacerse con el control de las instituciones extractivas destruyeron cualquiertendencia a la centralización estatal que hubiera podido existir. La historia del reino del Congo, y la historia más reciente de la República Democrática del Congo,ilustra gráficamente cómo las instituciones políticas determinan las instituciones económicas y, através de éstas, los incentivos económicos y el alcance del desarrollo económico. También muestra larelación simbiótica entre el absolutismo político y las instituciones económicas que otorgan poder yenriquecen a unos cuantos a costa de la mayoría.El desarrollo bajo instituciones políticas extractivasHoy en día, el Congo es un ejemplo extremo, con caos generalizado y derechos de propiedad muyinseguros. Sin embargo, en la mayoría de los casos, este extremismo no serviría a los intereses de laélite, ya que destruiría todos los incentivos económicos y generaría pocos recursos que extraer. Latesis central de este libro es que el desarrollo y la prosperidad económicos están asociados coninstituciones económicas y políticas inclusivas, mientras que las instituciones extractivasnormalmente conducen al estancamiento y la pobreza. No obstante, esto no implica que lasinstituciones extractivas no puedan generar nunca crecimiento ni que todas las institucionesextractivas se hayan creado igual. Existen dos formas distintas pero complementarias en las que puede haber desarrollo económicobajo instituciones políticas extractivas. Primero, incluso aunque las instituciones económicas seanextractivas, el crecimiento es posible cuando las élites pueden asignar recursos directamente aactividades de alta productividad que controlan personalmente. Un ejemplo destacado de este tipo decrecimiento bajo instituciones extractivas fueron las islas caribeñas entre los siglos XVI y XVIII. Lamayoría de la población eran esclavos que trabajaban en condiciones horribles en las plantaciones, yque apenas vivían por encima del nivel de subsistencia. Muchos murieron de malnutrición yagotamiento. En las islas Barbados, Cuba, Haití y Jamaica, en los siglos XVII y XVIII, una minoríareducida, la élite de los propietarios de las plantaciones, controlaba todo el poder político y poseíatodos los bienes, lo que incluía a todos los esclavos. Mientras que la mayoría de la población no teníaderechos, la propiedad y los bienes de la élite de los propietarios estaban bien protegidos. A pesar delas instituciones económicas extractivas que explotaban despiadadamente a la mayoría de lapoblación, estas islas eran de los lugares más ricos del mundo, porque podían producir azúcar yvenderlo en los mercados mundiales. La economía de las islas sólo se estancó cuando hubo lanecesidad de cambiar a nuevas actividades económicas, que amenazaron tanto las rentas como elpoder político de la élite de propietarios de plantaciones. Otro ejemplo es el desarrollo económico y la industrialización de la Unión Soviética desde elprimer plan quinquenal de 1928 hasta los años setenta. Las instituciones políticas y económicas eranaltamente extractivas y los mercados estaban fuertemente limitados. Sin embargo, la Unión Soviéticapudo lograr un desarrollo económico rápido porque utilizó el poder del Estado para trasladar recursosde la agricultura, donde se utilizaban de forma muy ineficiente, a la industria. El segundo tipo de crecimiento bajo instituciones políticas extractivas aparece cuando se permiteel desarrollo de instituciones económicas inclusivas, aunque sea solamente de forma limitada eincompleta. Muchas sociedades con instituciones políticas extractivas evitarán las institucioneseconómicas inclusivas debido al miedo que les provoca la destrucción creativa. No obstante, el gradohasta el cual la élite consigue monopolizar el poder varía según las sociedades. En algunas, la posiciónde la élite podría ser lo suficientemente segura como para permitir algunos cambios haciainstituciones económicas inclusivas porque sabe que éstas no amenazarán su poder político.Alternativamente, la situación histórica podría ser tal que dotara a un régimen político extractivo deinstituciones económicas bastante inclusivas que decidan no bloquear. Éstas proporcionan la segundaforma de producir crecimiento bajo instituciones políticas extractivas. La rápida industrialización de Corea del Sur bajo el mandato del general Park es un ejemplo de loanterior. Park llegó al poder mediante un golpe militar en 1961, pero lo hizo en una sociedadfuertemente apoyada por Estados Unidos y con una economía en la que las instituciones económicaseran esencialmente inclusivas. A pesar de que el régimen de Park fuera autoritario, parecía losuficientemente seguro para impulsar el crecimiento económico y, de hecho, lo hizo muy activamente,quizá en parte porque el régimen no estaba directamente apoyado por instituciones económicasextractivas. A diferencia de la Unión Soviética y la mayor parte de los otros casos de crecimiento bajoinstituciones extractivas, Corea del Sur hizo la transición desde instituciones políticas extractivashacia instituciones políticas inclusivas en los años ochenta. El éxito de esta transición se debió a laconfluencia de varios factores. En los años setenta, las instituciones económicas de Corea del Sur habían pasado a ser losuficientemente inclusivas para reducir uno de los fuertes fundamentos para las instituciones políticasextractivas: la élite económica tenía muy poco que ganar de su propio dominio o del dominio militarde la política. La relativa igualdad de rentas de Corea del Sur también significó que la élite teníamenos que temer del pluralismo y la democracia. La influencia clave de Estados Unidos, dada laamenaza de Corea del Norte, también significó que el importante movimiento prodemocracia quehabía cuestionado la dictadura militar no pudiera ser reprimido durante mucho tiempo. A pesar de queel asesinato del general Park en 1979 fue seguido por otro golpe militar, dirigido por Chun Doo Hwan,el sucesor elegido por Chun, Roh Tae Woo, inició un proceso de reformas políticas que condujo a laconsolidación de una democracia plural después de 1992. Evidentemente, en la Unión Soviética no seprodujo ninguna transición de este tipo y, en consecuencia, el desarrollo soviético perdió impulso, laeconomía empezó a hundirse en los años ochenta y se desplomó totalmente en los noventa. El desarrollo económico chino actual también tiene varios puntos en común con las experienciassoviética y surcoreana. Mientras que las etapas iniciales del desarrollo chino fueron encabezadas porreformas radicales del mercado en el sector agrícola, las reformas en el sector industrial fueron másmoderadas. Incluso hoy, el Estado y el Partido Comunista tienen un papel central a la hora de decidirqué sectores y empresas recibirán un capital adicional y se expandirán (proceso que provocará que secreen y se pierdan fortunas). Igual que la Unión Soviética en su apogeo, China crece de prisa, pero coninstituciones extractivas, bajo el control del Estado, con pocas señales de transición a institucionespolíticas inclusivas. El hecho de que las instituciones económicas chinas estén todavía lejos de sertotalmente inclusivas también sugiere que es menos probable una transición de estilo surcoreano,aunque, por supuesto, no es imposible. Vale la pena destacar que la centralización política es clave para las dos formas en las que sepuede dar el crecimiento bajo instituciones políticas extractivas. Si no hubiera contado con algún tipode centralización política, la élite de propietarios de plantaciones de Barbados, Cuba, Haití y Jamaicano habría sido capaz de mantener la ley y el orden, ni de defender sus propios bienes y propiedades.Sin una centralización política importante y un control férreo del poder político, ni las élites militaresde Corea del Sur ni el Partido Comunista Chino se habrían sentido lo suficientemente seguros parahacer unas reformas económicas tan significativas e, incluso así, conseguir aferrarse al poder. Y sinesa centralización, el Estado, en la Unión Soviética o en China, no habría sido capaz de coordinar laactividad económica para canalizar los recursos hacia áreas de productividad elevada. Por lo tanto,una línea divisoria central entre las instituciones políticas extractivas es su grado de centralizaciónpolítica. Los que no la tienen, como muchos países del África subsahariana, tendrán dificultadesincluso para lograr un desarrollo limitado. Aunque las instituciones extractivas puedan generar algo de crecimiento, normalmente no generanun desarrollo económico sostenido y, sin duda, no el tipo del que llega acompañado por unadestrucción creativa. Cuando tanto las instituciones políticas como las económicas son extractivas, nohay incentivos para la destrucción creativa y el cambio tecnológico. Durante un tiempo, el Estadopuede ser capaz de crear un desarrollo económico rápido asignando recursos y personas por decreto,pero este proceso está limitado intrínsecamente. Cuando se alcanzan los límites, el desarrollo sedetiene, como ocurrió en la Unión Soviética en los años setenta. A pesar de que los soviéticos lograronun crecimiento económico rápido, hubo muy poco cambio tecnológico en la mayor parte de laeconomía; no obstante, destinaron enormes recursos al campo militar, y pudieron desarrollartecnologías militares e incluso adelantarse a Estados Unidos en la carrera espacial y nuclear duranteun período corto de tiempo. Sin embargo, este desarrollo sin destrucción creativa y sin innovacióntecnológica de base amplia no era sostenible y terminó abruptamente. Además, los acuerdos que apoyan el crecimiento económico con instituciones políticas extractivasson, por su propia naturaleza, frágiles. Se pueden hundir o destruir fácilmente por las luchas internasque generan las propias instituciones extractivas. De hecho, las instituciones políticas y económicasextractivas crean una tendencia general de luchas internas, porque conducen a la concentración de lariqueza y el poder en manos de una reducida élite. Si existe otro grupo que pueda superar y ser mejorestratega que esta élite y toma el control del Estado, será éste el que disfrutará de la riqueza y elpoder. En consecuencia, tal y como ilustrará nuestro debate sobre el colapso del último Imperioromano y las ciudades mayas (capítulos 5 y 6), la lucha por el control del Estado todopoderososiempre está latente, y periódicamente se intensifica y produce la ruina de estos regímenes, cuando seconvierte en guerra civil y, en ocasiones, la quiebra total y el hundimiento del Estado. Unaimplicación de lo anterior es que ninguna sociedad con instituciones extractivas logra pervivir a pesarde que inicialmente exista algún tipo de centralización estatal. De hecho, las luchas internas parahacerse con el control de las instituciones extractivas a menudo conducen a guerras civiles y al caosgeneralizado, lo que consagra la inexistencia permanente de la centralización estatal, como en muchospaíses del África subsahariana y algunos de América Latina y del sur de Asia. Por último, cuando el desarrollo llega con instituciones políticas extractivas, pero en lugares en losque las instituciones económicas tienen aspectos inclusivos, como en el caso de Corea del Sur,siempre existe el peligro de que las instituciones económicas se vuelvan más extractivas y se detengael crecimiento. Los que controlan el poder político finalmente encontrarán más beneficioso utilizar supoder para limitar la competencia, aumentar su trozo del pastel o incluso robar y saquear en vez deapoyar el progreso económico. La distribución del poder y la capacidad para ejercerlo socavarán, enúltima instancia, las propias bases de la prosperidad económica, a menos que las institucionespolíticas pasen de ser extractivas a ser inclusivas. 4 Pequeñas diferencias y coyunturas críticas: el peso de la historiaEl mundo creado por la pesteEn 1346, la plaga bubónica, también conocida como peste negra, llegó a la ciudad portuaria de Tana,en la desembocadura del río Don, en el mar Negro. La plaga se transmitía a través de las pulgas quevivían en las ratas y la trajeron desde China los comerciantes que viajaban por la Ruta de la Seda, lagran arteria comercial transasiática. Por culpa de los comerciantes genoveses, las ratas no tardaron enpropagar las pulgas y la peste desde Tana hasta el resto del Mediterráneo. A principios de 1347, lapeste había alcanzado Constantinopla. En la primavera de 1348, se extendía por Francia y el Norte deÁfrica y subía por la bota de Italia. La peste acababa con alrededor de la mitad de la población decualquier zona afectada. El escritor italiano Giovanni Boccaccio presenció la llegada de la peste negraa la ciudad italiana de Florencia. La recordaría así: Y no valiendo contra ella ningún saber ni providencia humana… casi al principio de la primavera del año antes dicho empezó horriblemente y en asombrosa manera a mostrar sus dolorosos efectos. Y no era como en Oriente, donde a quien salía sangre de la nariz le era manifiesto signo de muerte inevitable, sino que en su comienzo nacían a los varones y a las hembras semejantemente en las ingles o bajo las axilas ciertas hinchazones que algunas crecían hasta el tamaño de una manzana y otras de un huevo, y algunas más y algunas menos… Y de las dos dichas partes del cuerpo, en poco espacio de tiempo empezó la pestífera buba a extenderse a cualquiera de sus partes indiferentemente, e inmediatamente comenzó la calidad de la dicha enfermedad a cambiarse en manchas negras o lívidas que aparecían a muchos en los brazos y por los muslos y en cualquier parte del cuerpo… Y para curar tal enfermedad … no parecía que valiese ni aprovechase consejo de médico o virtud de medicina alguna; casi todos antes del tercer día de la aparición de las señales antes dichas, quien antes, quien después, y la mayoría sin alguna fiebre u otro accidente, morían. La población de Inglaterra sabía que la plaga iba a llegar y todos eran muy conscientes de lafatalidad inminente. A mediados de agosto de 1348, el rey Eduardo III pidió al arzobispo deCanterbury que organizara plegarias y muchos obispos escribieron cartas para que los curas lasleyeran en voz alta en misa para ayudar a la población a soportar lo que estaba a punto de caerlesencima. Ralph de Shrewsbury, obispo de Bath, escribió a sus sacerdotes: Dios todopoderoso utiliza truenos, relámpagos y otros golpes que emanan de su trono para azotar a los hijos que desea redimir. Por consiguiente, como ha llegado una peste catastrófica de Oriente a un reino vecino, hay peligro de que, a menos que recemos devotamente y sin parar, una peste similar despliegue sus ramas venenosas en este reino y azote y consuma a sus habitantes. Por lo tanto, todos debemos llegar ante el Señor a confesarnos recitando salmos. Pero no sirvió de nada. La peste atacó y mató rápidamente a alrededor de la mitad de la poblacióninglesa. Estas catástrofes pueden tener un efecto enorme en las instituciones de la sociedad. Quizá seacomprensible que muchísima gente se volviera loca. Boccaccio observó que «otros, inclinados a laopinión contraria, afirmaban que la medicina certísima para tanto mal era el beber mucho y el gozar yandar cantando de paseo y divirtiéndose y satisfacer el apetito con todo aquello que se pudiese, yreírse y burlarse de todo lo que sucediese; lo que en aquellas mujeres que se curaron fue razón dehonestidad menor en el tiempo que sucedió». Sin embargo, la peste también tuvo un impactotransformador en el aspecto social, económico y político en las sociedades europeas medievales. A finales del siglo XIV, Europa tenía un orden feudal, una organización de la sociedad que aparecióprimero en Europa occidental tras el declive del Imperio romano. Se basaba en una relación jerárquicaentre el rey, los señores (que ocupaban el estrato medio) y los campesinos (que formaban el estratofinal). El rey poseía la tierra y la concedía a los señores a cambio de servicios militares. Acontinuación, los señores asignaban tierras a los campesinos, a cambio de lo cual éstos debíantrabajarlas para ellos sin obtener remuneración y estaban sujetos a múltiples multas e impuestos. Loscampesinos, que a causa de su estatus «servil» eran denominados siervos, estaban atados a la tierra, nopodían trasladarse sin el permiso de su señor, que no era solamente el terrateniente, sino también juez,jurado y fuerza policiaca. Era un sistema muy extractivo, en el que la riqueza fluía de abajo arriba, delos muchos campesinos a un número reducido de señores. La enorme escasez de mano de obra que originó la peste negra sacudió violentamente loscimientos del orden feudal. Animó a los campesinos a exigir que cambiaran las cosas. En la abadía deEynsham, por ejemplo, los campesinos exigieron la reducción de muchas de las multas y del trabajono remunerado. Consiguieron lo que querían y su nuevo contrato empezaba con la afirmación: «En eltiempo de la mortandad o la pestilencia, que tuvo lugar en 1349, apenas dos arrendatarios permanecíanen el feudo, y expresaron su intención de marcharse a menos que el hermano Nicolás de Upton,entonces abad y señor del feudo, llegara a un nuevo acuerdo con ellos». Y lo hizo. Lo sucedido en Eynsham se repetía en todas partes. Los campesinos empezaron a liberarse de lostrabajos obligatorios y de las muchas obligaciones que tenían con sus señores. Los sueldos empezarona aumentar. El gobierno intentó poner fin a la situación y, en 1351, aprobó el Estatuto de losTrabajadores, que empezaba así: Como una gran parte de las personas y sobre todo de los trabajadores y siervos han perecido debido a la peste, algunos de ellos, viendo la abundancia de los señores y la escasez de los siervos, no están dispuestos a servir a menos que reciban sueldos excesivos… Nosotros, considerando los graves inconvenientes que podrían causar la falta sobre todo de labradores y otros trabajadores agrícolas, hemos […] considerado adecuado decretar: que todo hombre y mujer de nuestro reino de Inglaterra estará obligado a servir a quien haya considerado adecuado buscarlo; y que solamente tomará los sueldos, tierras, remuneración o salario que, en el lugar en el que desee servir, sean costumbre pagar en el año veinte de nuestro reino de Inglaterra [el rey Eduardo III llegó al trono el 25 de enero de 1327, así que la referencia aquí es a 1347] o los cinco o seis años comunes inmediatamente anteriores. De hecho, el estatuto intentaba fijar los sueldos en el nivel que se pagaba antes de la peste negra.Particularmente preocupante para la élite inglesa era el «incentivo», el intento de un señor de atraer alos escasos campesinos de otro. La solución fue hacer que el castigo por dejar el empleo sin permisodel empleador fuera la cárcel: Si un cosechador o segador, o algún otro trabajador o sirviente, de cualquier nivel o condición, que permanezca al servicio de alguien, dejara dicho servicio antes del final del período acordado, sin permiso ni causa razonable, será castigado con pena de cárcel y no se dejará que nadie… además, pague o permita que se pague a alguien ningún sueldo, tierra, remuneración o salario de lo que era costumbre tal y como se ha mencionado anteriormente. El intento por parte del Estado inglés de poner fin a los cambios de las instituciones y los sueldostras la peste negra no funcionó. En 1381 estalló la revuelta campesina, y los rebeldes, encabezados porWat Tyler, incluso llegaron a dominar la mayor parte de Londres. A pesar de que acabaron siendoderrotados, y de que Tyler fuera ejecutado, no hubo más intentos de imponer el Estatuto de losTrabajadores. Los trabajos feudales se redujeron, empezó a aparecer un mercado de trabajo inclusivoen Inglaterra y los sueldos aumentaron. En principio, la peste negra afectó a la mayor parte del mundo, y en todos lados pereció unaproporción similar de la población. Por lo tanto, el impacto demográfico en Europa oriental fue elmismo que en Inglaterra y en Europa occidental. Las fuerzas sociales y económicas en vigor tambiéneran las mismas. La mano de obra escaseaba y la población exigía mayores libertades. Pero en el estefuncionaba una lógica contradictoria más potente. Menos personas significaba sueldos mayores en unmercado de trabajo inclusivo. Sin embargo, eso dio a los señores un mayor incentivo para mantener elmercado de trabajo extractivo y a los campesinos como siervos. En Inglaterra esta motivación tambiénhabía estado presente, tal y como reflejó el Estatuto de los Trabajadores. No obstante, los trabajadorestenían el poder suficiente, y consiguieron ciertos avances. No ocurrió lo mismo en Europa oriental.Tras la plaga, los terratenientes de la parte oriental empezaron a adueñarse de grandes extensiones detierra para ampliar sus posesiones, que ya eran más grandes que las de Europa occidental. Lasciudades eran más débiles y estaban menos pobladas y los trabajadores, en lugar de llegar a ser máslibres, empezaron a ver atacadas las libertades que ya tenían. Los efectos fueron especialmente claros después del año 1500, cuando Europa occidental empezó ademandar productos agrícolas como trigo, centeno y también ganado, procedentes de Europa oriental.El 80 por ciento de las importaciones de centeno en Ámsterdam procedían de los valles de los ríosElba, Vístula y Oder. Pronto, la mitad del floreciente comercio de los Países Bajos se realizaba con eleste de Europa. A medida que se ampliaba la demanda occidental, los señores de la zona orientalelevaron al máximo su control sobre la mano de obra para aumentar su oferta. Esta etapa recibiría elnombre de segunda Servidumbre, distinta y más intensa que su forma original a principios de la EdadMedia. Los señores aumentaron los impuestos que recaudaban de las propias parcelas de los inquilinosy se quedaban con la mitad de la producción bruta. En Korczyn (Polonia) todo el trabajo para un señoren 1533 era remunerado. Sin embargo, en 1600 casi la mitad era trabajo forzado y no remunerado. En1500, los trabajadores de Mecklemburgo, en el este de Alemania, solamente tenían un númeroreducido de días de servicios de mano de obra no remunerados al año. En 1550, era de un día a lasemana, y en 1600, de tres días a la semana. Los hijos de los trabajadores tenían que trabajar para elseñor gratuitamente durante varios años. En Hungría, los señores se hicieron con el control total de latierra en 1514 y legislaron que habría un día por semana de servicios de mano de obra no remuneradospara cada trabajador. En 1550, en vez de un día, se pasó a dos días por semana. A finales de siglo, erantres días. Los siervos sujetos a estas reglas eran el 90 por ciento de la población rural en aquelmomento. A pesar de que en 1346 había pocas diferencias entre Europa occidental y oriental en lo referente ainstituciones políticas y económicas, en el año 1600 eran dos mundos distintos. En Europa occidental,los trabajadores ya no tenían deudas, multas, ni regulaciones feudales y se estaban convirtiendo en unaparte clave de una economía de mercado floreciente. En cambio, en Europa oriental tambiénparticipaban en esa economía, pero como siervos coaccionados que cultivaban los alimentos y losproductos agrícolas que demandaban en Europa occidental. Era una economía de mercado, pero no erainclusiva. Esta divergencia institucional fue el resultado de una situación en la que las diferenciasentre estas áreas inicialmente parecían muy pequeñas: en el este, los señores estaban un poco mejororganizados; tenían algunos derechos más y más tierras. Las ciudades eran más débiles y pequeñas, ylos campesinos estaban menos organizados. Desde una gran perspectiva histórica, se trataba depequeñas diferencias. No obstante, estas diferencias entre el este y el oeste de Europa revistieronmucha importancia para la vida de la población y para el camino futuro que seguiría el desarrolloinstitucional cuando el orden feudal fue sacudido por la peste negra. La peste negra es un ejemplo claro de una coyuntura crítica, un gran acontecimiento o unaconfluencia de factores que trastorna el equilibrio económico o político existente en la sociedad. Unacoyuntura crítica es una arma de doble filo que puede provocar un giro decisivo en la trayectoria de unpaís. Por una parte, puede allanar el camino para romper el ciclo de instituciones extractivas ypermitir que aparezcan otras más inclusivas, como en Inglaterra. O puede intensificar la aparición deinstituciones extractivas, como en el caso de la segunda Servidumbre en la Europa oriental. El hecho de comprender cómo la historia y las coyunturas críticas perfilan el camino de lasinstituciones económicas y políticas nos permite tener una teoría más completa de los orígenes de lasdiferencias en pobreza y prosperidad. Y además, nos permite explicar la situación actual y por quéalgunos países hacen la transición a instituciones económicas y políticas inclusivas y otros, no.La creación de instituciones inclusivasInglaterra fue el país que dio el primer paso hacia el crecimiento económico sostenido en el siglo XVII.Los grandes cambios económicos fueron precedidos por una revolución política que aportó unconjunto de instituciones económicas y políticas distintas, mucho más inclusivas que las de cualquiersociedad anterior. Estas instituciones tendrían implicaciones profundas no solamente para losincentivos y la prosperidad económicos, sino también para quienes cosecharían los beneficios de laprosperidad. No se basaban en el consenso, sino que eran el resultado de un conflicto intenso ya quehabía distintos grupos que competían por el poder, cuestionaban la autoridad de los demás eintentaban estructurar instituciones a su favor. La culminación de las luchas institucionales de lossiglos XVI y XVII fueron dos acontecimientos históricos: la guerra civil inglesa entre 1642 y 1651 y,sobre todo, la Revolución gloriosa de 1688. La Revolución gloriosa limitó el poder del rey y del ejecutivo, y devolvió al Parlamento el poderpara determinar las instituciones económicas. Al mismo tiempo, abrió el sistema político a una ampliamuestra representativa de la sociedad, que fue capaz de ejercer una influencia considerable sobre lamanera de funcionar del Estado. La Revolución gloriosa fue la base para la creación de una sociedadplural, que se desarrolló a partir de un proceso de centralización político que también la aceleró. Creóel primer conjunto de instituciones políticas inclusivas del mundo. En consecuencia, las instituciones económicas también empezaron a ser más inclusivas. Ni laesclavitud ni las estrictas limitaciones económicas del período medieval feudal, como la servidumbre,existían en la Inglaterra de principios del siglo XVII. Sin embargo, había muchas restricciones respectoa las actividades económicas que podía realizar una persona. Tanto la economía nacional como lainternacional estaban ahogadas por los monopolios. El Estado recaudaba impuestos de formaarbitraria y manipulaba el sistema jurídico. La mayor parte de la tierra estaba sujeta a formas arcaicasde derechos de propiedad que hacían que fuera imposible de vender y muy arriesgado invertir en ella. Este panorama cambió tras la Revolución gloriosa. El gobierno adoptó una serie de institucioneseconómicas que proporcionaron incentivos para la inversión, el comercio y la innovación. Impusofirmemente derechos de propiedad, lo que incluía las patentes que concedían derechos de propiedad alas ideas, con lo que proporcionaba un gran estímulo a la innovación. Protegía la ley y el orden. Laaplicación de la ley inglesa a todos los ciudadanos no tenía precedentes históricos. Se puso fin a losimpuestos arbitrarios y se abolieron los monopolios prácticamente por completo. El Estado inglésfomentaba intensamente las actividades mercantiles y procuraba impulsar la industria nacional, nosolamente eliminando obstáculos para la ampliación de la actividad industrial, sino también prestandotoda la potencia de la marina inglesa para defender los intereses mercantiles. Al racionalizar losderechos de propiedad, facilitó la construcción de infraestructuras, sobre todo de carreteras, canales y,más adelante, vías férreas, que demostrarían ser cruciales para el desarrollo industrial. Estas bases cambiaron decididamente los incentivos para todas las personas e impulsaron losmotores de la prosperidad, allanando el camino para la revolución industrial. En primer lugar, larevolución industrial dependía de que los grandes avances tecnológicos explotaran la base deconocimiento que había acumulado Europa durante los siglos pasados. Era una ruptura radical con elpasado, posibilitada por la investigación científica y el talento de individuos únicos. Toda la fuerza deesta revolución procedía del mercado que creó oportunidades rentables para que se desarrollaran yaplicaran las tecnologías. Fue la naturaleza inclusiva de los mercados lo que permitió que las personasasignaran su talento a las líneas de negocio adecuadas. También se basaba en la educación y lashabilidades, ya que fue el nivel relativamente elevado de estudios —como mínimo, según los cánonesde la época— lo que permitió que aparecieran emprendedores con la visión para emplear las nuevastecnologías en sus negocios y encontrar trabajadores que tuvieran las habilidades para utilizarlas. No es casualidad que la revolución industrial empezara en Inglaterra unas cuantas décadas despuésde la Revolución gloriosa. Grandes inventores como James Watt (perfeccionador de la máquina devapor), Richard Trevithick (constructor de la primera locomotora de vapor), Richard Arkwright(inventor del torno de hilar de agua) o Isambard Kingdom Brunel (creador de varios barcos de vaporrevolucionarios) fueron capaces de aprovechar las oportunidades económicas generadas por sus ideas,confiaban en que sus derechos de propiedad fueran respetados y tenían acceso a mercados en los quesus innovaciones se pudieron utilizar y vender provechosamente. En 1775, justo después de haberrenovado la patente de su máquina de vapor, que llamó «máquina de fuego», James Watt escribió a supadre: Querido padre: Tras una serie de varias y violentas oposiciones, por fin tengo una ley parlamentaria que me concede la propiedad de mi nueva máquina de fuego a mí y a mis concesionarios, en toda Gran Bretaña y las plantaciones durante los veinticinco próximos años, que espero que sean muy beneficiosos para mí, puesto que ya existe una demanda considerable de esta máquina. Esta carta revela dos cosas. La primera es que Watt estaba motivado por las oportunidades demercado que esperaba, por la «demanda considerable» en Gran Bretaña y sus plantaciones, lascolonias inglesas de ultramar. La segunda muestra cómo fue capaz de influir en el Parlamento paraconseguir lo que quería dado que daba respuesta al interés de individuos e innovadores. Los avances tecnológicos, el impulso de los negocios para ampliar e invertir y el uso eficiente dehabilidades y talento fueron posibles gracias a las instituciones económicas inclusivas que desarrollóInglaterra. Éstas, a su vez, se fundaron en sus instituciones políticas inclusivas. Inglaterra desarrolló esas instituciones políticas inclusivas a causa de dos factores. Primero, habíainstituciones políticas, que incluían a un Estado centralizado, que le permitieron dar el siguiente pasoradical (de hecho, sin precedentes) hacia las instituciones inclusivas con el comienzo de la Revolucióngloriosa. A pesar de que este factor distinguiera a Inglaterra de gran parte del mundo, no ladiferenciaba significativamente del resto de los países de Europa occidental como Francia y España.El segundo factor revestía mayor importancia. Los acontecimientos que condujeron a la Revolucióngloriosa forjaron una coalición amplia y poderosa capaz de imponer limitaciones duraderas al poderde la monarquía y al ejecutivo, que se vieron obligados a permanecer abiertos a las demandas de estacoalición. De este modo, se sentaron las bases para las instituciones políticas plurales, que entoncespermitieron el desarrollo de instituciones económicas que respaldarían la primera revoluciónindustrial.Pequeñas diferencias que importanLa desigualdad mundial aumentó notablemente con la revolución industrial británica, o inglesa,porque solamente algunas partes del mundo adoptaron las innovaciones y las nuevas tecnologías quedesarrollaron hombres como Arkwright y Watt, y otros muchos posteriormente. La respuesta de lospaíses a aquella ola de tecnologías, que determinó si languidecerían en la pobreza o lograrían uncrecimiento económico sostenido, se debía, en gran parte, a los distintos caminos históricos de susinstituciones. A mediados del siglo XVIII, ya existían diferencias notables entre las institucionespolíticas y económicas de todo el mundo. Pero ¿de dónde procedían esas diferencias? Las instituciones políticas inglesas se dirigían a un pluralismo mucho mayor en 1688, encomparación con sus homólogas en Francia y España, pero, cien años antes, en 1588, las diferenciaseran prácticamente inexistentes. Los tres países estaban gobernados por monarcas relativamenteabsolutistas: Isabel I en Inglaterra, Felipe II en España y Enrique II en Francia. Las tres luchabancontra asambleas de ciudadanos (el Parlamento en Inglaterra, las Cortes en España y los EstadosGenerales en Francia) que demandaban más derechos y control sobre la monarquía. Todas estasasambleas tenían distintos poderes y ámbitos. Por ejemplo, el Parlamento inglés y las Cortesespañolas tenían poderes para recaudar impuestos, pero los Estados Generales, no. En España, era unasunto poco importante, porque, a partir de 1492, la Corona española tenía un vasto imperioamericano y se beneficiaba intensamente del oro y la plata que encontraba allí. En Inglaterra, lasituación era distinta. Isabel I era mucho menos independiente desde el punto de vista financiero, asíque tenía que pedir al Parlamento que recaudara más impuestos. A cambio, el Parlamento exigíaconcesiones, sobre todo, restricciones al derecho de Isabel I a crear monopolios. Fue un conflicto queel Parlamento ganó poco a poco. En España, las Cortes perdieron un conflicto similar. El comercio nosolamente se monopolizó, sino que fue monopolizado por la monarquía española. Estas diferencias, que al principio parecían pequeñas, empezaron a importar mucho en el sigloXVII. A pesar de que América había sido descubierta en 1492 y Vasco de Gama había llegado a la Indiarodeando el cabo de Buena Esperanza, en el extremo sur de África, en 1498, hubo que esperar hasta1600 para que hubiera una enorme expansión del comercio mundial, sobre todo en el Atlántico. En1585 comenzó la primera colonización inglesa de Norteamérica en Roanoke, lo que hoy en día esCarolina del Norte. En el año 1600, se fundó la Compañía Inglesa de las Indias Orientales. En 1602, secreó su equivalente holandesa. En 1607, la Virginia Company fundó la colonia de Jamestown. En ladécada de 1620, fue colonizado el Caribe, y Barbados fue ocupado en 1627. Francia también se estabaexpandiendo en el Atlántico y fundó la ciudad de Quebec en 1608 como capital de la Nueva Francia,en lo que actualmente es Canadá. Las consecuencias de esta expansión económica para lasinstituciones fueron muy distintas en Inglaterra, España y Francia debido a pequeñas diferenciasiniciales. Isabel I y sus sucesores no podían monopolizar el comercio con América. Pero sí lo hicieron otrosmonarcas europeos. Así, mientras en Inglaterra, el comercio y la colonización en el Atlánticoempezaron a crear un amplio grupo de comerciantes ricos poco vinculados con la Corona, no ocurriólo mismo en España ni en Francia. Los comerciantes ingleses no aceptaban el control real y exigíancambios en las instituciones políticas y la restricción de las prerrogativas reales. Tuvieron un papelcrítico en la guerra civil inglesa y en la Revolución gloriosa. Hubo conflictos similares por doquier.Por ejemplo, los reyes franceses se enfrentaron a la rebelión de la Fronda entre 1648 y 1652. Ladiferencia fue que en Inglaterra era mucho más probable que los que se oponían al absolutismotriunfaran, porque eran relativamente ricos y más numerosos que los contrarios al absolutismo enEspaña y Francia. Los caminos divergentes de las sociedades inglesa, francesa y española en el siglo XVII ilustran laimportancia de la interacción de pequeñas diferencias institucionales con coyunturas críticas. Durantelas coyunturas críticas, un gran acontecimiento o una confluencia de factores perturba el equilibrioexistente de poder político o económico en una nación. Esto puede afectar solamente a un único país,como la muerte del presidente Mao Zedong en 1976, que, al principio, creó una coyuntura críticasolamente para la China comunista. Sin embargo, a menudo, las coyunturas críticas afectan a un grupode sociedades, del mismo modo que, por ejemplo, la colonización y, posteriormente, ladescolonización, afectaron a la mayor parte del mundo. Estas coyunturas críticas son importantes porque existen enormes obstáculos contra las mejorasgraduales, debido a la sinergia entre instituciones políticas y económicas extractivas y el apoyo que seprestan entre sí. La persistencia de este bucle de retroalimentación crea un círculo vicioso. Quienes sebenefician del statu quo son ricos y están bien organizados, y pueden luchar eficientemente contra losgrandes problemas que les arrebatarán sus privilegios económicos y su poder político. Una vez que se produce una coyuntura crítica, las pequeñas diferencias que importan son lasdesigualdades institucionales iniciales que activan respuestas muy distintas. Por esa razón, lasdiferencias institucionales relativamente pequeñas en Inglaterra, Francia y España condujeron acaminos de desarrollo fundamentalmente distintos. Los caminos fueron resultado de la coyunturacrítica creada por las oportunidades económicas que representó el comercio atlántico para loseuropeos. Aunque las pequeñas diferencias institucionales importen mucho durante las coyunturas críticas,no todas son pequeñas y, naturalmente, las más grandes conducen a modelos todavía más divergentesdurante esas coyunturas. A pesar de que las desigualdades institucionales entre Inglaterra y Franciafueran pequeñas en 1588, las que había entre Europa occidental y oriental eran mucho mayores. En laparte occidental, Estados fuertemente centralizados como Inglaterra, Francia y España teníaninstituciones constitucionales latentes (el Parlamento inglés, los Estados Generales en Francia y lasCortes españolas). Además, había similitudes subyacentes en las instituciones económicas, como lainexistencia de servidumbre. Europa oriental era muy distinta. Por ejemplo, el reino de Polonia-Lituania estaba dominado poruna clase de élite, denominada szlachta, tan poderosa que incluso había introducido la elección de losreyes. No se trataba del control absoluto como en la Francia de Luis XIV, el Rey Sol, sino delabsolutismo de una élite, que igualmente tenía instituciones políticas extractivas. Los szlachtagobernaron una sociedad en su mayoría rural cuyos siervos no tenían libertad de movimiento nioportunidades económicas. Más al este, el emperador ruso Pedro el Grande también estabaconsolidando un absolutismo mucho más intenso y extractivo de lo que incluso Luis XIV podíaconseguir. En el mapa 8 se ofrece una forma sencilla de ver el alcance de la divergencia entre Europaoccidental y oriental a principios del siglo XIX. Señala los países que todavía tenían servidumbre en elaño 1800. Los países pintados de oscuro, la tenían, y los que muestran un color claro, no. Europaoriental está oscura y la occidental, clara. Sin embargo, las instituciones de Europa occidental no siempre habían sido tan distintas a las deEuropa oriental. Como vimos anteriormente, empezaron a diferenciarse en el siglo XIV con el avancede la peste negra en 1346. Hasta entonces había pequeñas diferencias entre las instituciones políticas yeconómicas de Europa occidental y oriental. Inglaterra y Hungría incluso estaban gobernadas pormiembros de la misma familia, los angevinos. Las diferencias institucionales más importantes queaparecieron tras la peste negra crearon el trasfondo en el que se producirían las divergencias mássignificativas entre Oriente y Occidente durante los siglos XVII, XVIII y XIX. Pero ¿dónde surgieron estas pequeñas diferencias institucionales que iniciaron este proceso dedivergencia? ¿Por qué Europa oriental tenía instituciones políticas y económicas distintas a las deEuropa occidental en el siglo XIV? ¿Por qué el equilibrio de poder entre la Corona y el Parlamento eradistinto en Inglaterra, Francia y España? Como veremos en el siguiente capítulo, incluso sociedadesmucho menos complejas que nuestra sociedad moderna crean instituciones políticas y económicas quetienen poderosos efectos en las vidas de sus miembros. Esto sucedió incluso en el caso de loscazadores-recolectores, como sabemos por las sociedades que han sobrevivido, como el pueblo san dela actual Botsuana, cuyos miembros no son agricultores y ni siquiera viven en asentamientospermanentes. No existen dos sociedades que creen las mismas instituciones, siempre habrá distintas costumbres,diferentes sistemas de derechos de propiedad y variadas formas de despiezar un animal que se hamatado o de repartir un botín robado. Algunas sociedades reconocerán la autoridad de los ancianos,otras, no; unas lograrán algún tipo de centralización política temprana, otras, no. Las sociedades estánconstantemente sujetas al conflicto económico y político que se resuelve de distinta forma debido adiferencias históricas específicas, al papel de los individuos o simplemente, a factores aleatorios. A menudo, estas diferencias son pequeñas en un principio, pero se acumulan y crean así unproceso de deriva institucional. Igual que dos poblaciones de organismos aisladas se empezarían adistanciar lentamente en un proceso de deriva genética, porque las mutaciones genéticas aleatorias seacumulan, dos sociedades, por lo demás similares, también se empezarán a distanciar poco a poco ensus instituciones. E igual que en la deriva genética, la deriva institucional no tiene un caminopredeterminado y ni siquiera tiene que ser acumulativa; con los siglos, puede conducir a diferenciasperceptibles y, en ocasiones, importantes. Las diferencias creadas por la deriva institucional llegan aser especialmente importantes porque influyen en cómo reacciona la sociedad a los cambios decircunstancias económicas o políticas durante coyunturas críticas. Los modelos ricamente divergentes de desarrollo económico en el mundo dependen de lainteracción entre las coyunturas críticas y la deriva institucional. Las instituciones políticas yeconómicas existentes (en ocasiones formadas por un largo proceso de deriva institucional y en otroscasos, como resultado de respuestas divergentes a coyunturas críticas previas) crean el yunque sobreel que se forjará el cambio futuro. La peste negra y la expansión del comercio mundial después de1600 fueron grandes coyunturas críticas para los poderes europeos e interactuaron con distintasinstituciones iniciales para crear una gran divergencia. Como en el año 1346, los campesinos deEuropa occidental tenían más poder y autonomía que en Europa oriental, la peste negra condujo a ladisolución del feudalismo en la parte occidental y a la Segunda Servidumbre en la oriental. ComoEuropa oriental y occidental habían empezado a divergir en el siglo XIV, las nuevas oportunidadeseconómicas de los siglos XVII, XVIII y XIX también tendrían implicaciones fundamentalmente diferentespara estas distintas partes de Europa. Como en el año 1600 el control de la Corona era más débil enInglaterra que en Francia y España, el comercio atlántico abrió el camino a la creación de nuevasinstituciones con un mayor pluralismo en Inglaterra, mientras que en Francia y España reforzó a susmonarcas.El devenir circunstancial de la historiaLos resultados de los acontecimientos durante coyunturas críticas están perfilados por el peso de lahistoria, porque las instituciones económicas y políticas existentes perfilan el equilibrio de poder ydefinen lo que es factible políticamente. No obstante, el resultado no está predeterminadohistóricamente, sino que es contingente. El camino exacto del desarrollo institucional durante estosperíodos depende de cuál de las fuerzas en oposición logra tener éxito, de qué grupos son capaces deformar coaliciones efectivas y de qué líderes pueden estructurar los acontecimientos en provechopropio. El papel de la contingencia puede ilustrarse a través de los orígenes de las instituciones políticasinclusivas de Inglaterra. No solamente no había nada predeterminado en la victoria de los grupos quecompetían para limitar el poder de la Corona y que deseaban instituciones más plurales en laRevolución gloriosa de 1688, sino que todo el camino que conducía a esta revolución política estaba amerced de acontecimientos circunstanciales. La victoria de los grupos ganadores estabainexorablemente relacionada con la coyuntura crítica creada por el auge del comercio atlántico queenriqueció y alentó a los comerciantes que se oponían a la Corona inglesa. Sin embargo, un siglo atrás,no resultaba nada obvio que Inglaterra tuviera capacidad para dominar el mar, colonizar muchosterritorios del Caribe y Norteamérica ni abarcar gran parte del comercio lucrativo con América yOriente. Ni Isabel I ni otros monarcas Tudor antes que ella habían construido una marina poderosa yunificada. La marina inglesa se nutría de barcos de comerciantes independientes y corsarios y eramucho menos potente que la flota española. Sin embargo, los beneficios del Atlántico atrajeron adichos corsarios, que se enfrentaron al monopolio español del océano. En 1588, los españolesdecidieron acabar con esos enfrentamientos contra su monopolio, y con la intromisión inglesa en losPaíses Bajos españoles que, en aquel momento, luchaban contra España por la independencia. El monarca español, Felipe II, envió una flota potente, la armada española, bajo el mando delduque de Medina Sidonia. Muchos preveían que los españoles derrotarían definitivamente a losingleses, reforzarían su monopolio del Atlántico y probablemente derrocarían a Isabel I, quizálogrando, por último, el control de las islas Británicas. Sin embargo, ocurrió algo muy distinto. El maltiempo y los errores estratégicos que cometió Sidonia, al que habían puesto al mando en el últimominuto tras la muerte de un comandante más experimentado, provocaron que la armada españolaperdiera su ventaja. Contra todo pronóstico, los ingleses destruyeron gran parte de la flota de susadversarios, que eran más potentes. A partir de aquel momento, el Atlántico se abrió a los ingleses concondiciones más equitativas. Sin aquella improbable victoria inglesa, los acontecimientos que habríancreado la coyuntura crítica transformadora y que generaron las instituciones políticas distintivamenteplurales del período posterior a 1688, Inglaterra nunca se habría puesto en movimiento. En el mapa 9se muestra el rastro de los naufragios españoles producidos en el momento en el que la Armada eraperseguida alrededor de las islas Británicas. Evidentemente, en 1588, nadie podía prever las consecuencias de la afortunada victoria inglesa.Probablemente, pocos comprendieron en aquel momento que aquello crearía una coyuntura crítica queconduciría a una gran revolución política un siglo después. No se debe presuponer que cualquier coyuntura crítica conducirá a una revolución política de éxitoo a un cambio para mejor. La historia está llena de ejemplos de revoluciones y movimientos radicalesque sustituyen una tiranía por otra, en un modelo que el sociólogo alemán Robert Michels describiócomo la ley de hierro de la oligarquía, una forma particularmente perniciosa del círculo vicioso. El findel colonialismo en las décadas posteriores a la segunda guerra mundial creó coyunturas críticas paramuchas antiguas colonias. Sin embargo, en la mayoría de los casos del África subsahariana y enmuchos de Asia, los gobiernos posteriores a la independencia simplemente arrancaron una página dellibro de Robert Michels y repitieron e intensificaron los abusos de sus antecesores, a menudoreduciendo gravemente el reparto del poder político, desmantelando limitaciones y socavando los yaexiguos incentivos que proporcionaban las instituciones económicas para la inversión y el progresoeconómico. Solamente en algunos casos, en sociedades como Botsuana (véase el capítulo 14)utilizaron coyunturas críticas para iniciar un proceso de cambio político y económico que preparó elterreno para el desarrollo económico. Las coyunturas críticas también pueden dar como resultado un gran cambio hacia institucionesextractivas, en lugar de provocar el alejamiento de ellas. Las instituciones inclusivas, aunque tengansu propio bucle de retroalimentación, el círculo virtuoso, también pueden cambiar radicalmente desentido y hacerse gradualmente más extractivas debido a los retos que surgen durante las coyunturascríticas (y la posibilidad de que esto ocurra es, de nuevo, contingente). La república veneciana, comoveremos en el capítulo 6, hizo grandes progresos hacia las instituciones políticas y económicasinclusivas en el período medieval. Sin embargo, mientras esas instituciones cobraban cada vez másfuerza en Inglaterra tras la Revolución gloriosa de 1688, en Venecia se acabaron transformando eninstituciones extractivas bajo el control de una reducida élite que monopolizó tanto las oportunidadeseconómicas como el poder político.Elementos para comprender el estado de la cuestiónLa aparición de una economía de mercado basada en instituciones inclusivas y en el desarrolloeconómico sostenido en el siglo XVIII en Inglaterra se extendió por todo el mundo, entre otras razonesporque permitió a Inglaterra colonizar gran parte del mundo. La influencia del desarrollo económicoinglés llegó claramente a todas partes, pero no ocurrió lo mismo con las instituciones económicas ypolíticas que creó. La difusión de la revolución industrial tuvo distintos efectos en el mundo, de lamisma forma que la peste negra tuvo diferentes efectos en Europa occidental y oriental, y comodistintos fueron también los efectos de la expansión del comercio por el Atlántico en Inglaterra y enEspaña. Fueron las instituciones que había en las distintas partes del mundo las que determinaron elimpacto, y éstas eran realmente diferentes entre sí, puesto que las pequeñas diferencias iniciales sehabían ampliado con el tiempo debido a coyunturas críticas anteriores. Estas desigualdadesinstitucionales y sus implicaciones han tendido a persistir hasta el presente debido a los círculosviciosos y virtuosos, aunque de forma imperfecta, y son la clave para comprender cómo apareció ladesigualdad mundial y cuál es la situación en la que nos encontramos. Algunas partes del mundo desarrollaron instituciones muy parecidas a las de Inglaterra, pero porvías muy distintas. Fueron los casos de algunos «asentamientos de colonos» europeos como Australia,Canadá y Estados Unidos, aunque sus instituciones aún se estaban formando cuando la revoluciónindustrial se inició. Como vimos en el capítulo 1, el proceso que empezó con la fundación de lacolonia de Jamestown en 1607 y que culminó con la guerra de la Independencia y la promulgación dela Constitución estadounidense comparte muchas de las características de la larga lucha en Inglaterraentre el Parlamento y la monarquía, ya que también condujo a un Estado centralizado coninstituciones políticas plurales. La revolución industrial se extendió entonces rápidamente a dichospaíses. Europa occidental experimentó muchos de los mismos procesos históricos, y tenía institucionessimilares a las de Inglaterra en el momento de la revolución industrial. No obstante, había diferenciaspequeñas pero importantes entre Inglaterra y el resto de los países, y por esa razón la revoluciónindustrial se dio en Inglaterra y no en Francia. Esta revolución creó una situación completamentenueva y varios retos considerablemente distintos para los regímenes europeos, lo que a su vez generónuevos conflictos que culminaron en la Revolución francesa. La Revolución francesa fue otracoyuntura crítica que condujo a las instituciones de Europa occidental a converger con las deInglaterra, mientras que Europa oriental divergía cada vez más. El resto del mundo siguió trayectorias institucionales distintas. La colonización europea preparó elcamino para la divergencia institucional en América, donde, frente a las instituciones inclusivasdesarrolladas en Estados Unidos y Canadá, aparecieron instituciones extractivas en América Latina, loque explica los modelos de desigualdad que vemos en el continente americano. Las institucionespolíticas y económicas extractivas de los conquistadores españoles en Latinoamérica han perdurado,condenando así a gran parte de esta región a la pobreza. Sin embargo, a Argentina y Chile les ha idomucho mejor que a la mayoría de los países de la región. Había allí pocos pueblos indígenas y escasasriquezas minerales, por lo que los españoles «no les prestaron atención» y se concentraron en lastierras ocupadas por las civilizaciones azteca, maya e inca. No es ninguna casualidad que la parte máspobre de Argentina sea el noroeste, la única zona del país que estuvo integrada en la economíacolonial española. Su pobreza persistente, como legado de las instituciones extractivas, es similar a laque creó la mita de Potosí en Bolivia y Perú (véase el capítulo 1). África fue la parte del mundo que tuvo instituciones menos capaces de aprovechar lasoportunidades que ofreció la revolución industrial. Como mínimo durante los últimos mil años,excepto pequeños núcleos y durante períodos de tiempo limitados, África ha quedado rezagada conrelación al resto del mundo en tecnología, prosperidad y desarrollo político. Es la parte del mundo enla que los Estados centralizados se formaron más tarde y de forma muy frágil. Una vez formados, eraprobable que fueran tan absolutistas como el Congo y, a menudo, tenían una vida corta, ya quenormalmente desaparecían. África comparte esta trayectoria de falta de centralización estatal conpaíses como Afganistán, Haití y Nepal, que tampoco han podido imponer el orden en su territorio ycrear algo parecido a la estabilidad para lograr un mínimo de progreso económico. A pesar deencontrarse en partes del mundo muy distintas, Afganistán, Haití y Nepal tienen mucho en comúninstitucionalmente con la mayoría de los países del África subsahariana, por lo que son algunos de losmás pobres del mundo hoy en día. La manera en la que las instituciones africanas evolucionaron a su forma extractiva actual ilustrade nuevo el proceso de deriva institucional marcado por coyunturas críticas, pero esta vez a menudocon resultados muy perversos, sobre todo durante la expansión del tráfico de esclavos a través delAtlántico. Al llegar los comerciantes europeos, se crearon nuevas oportunidades económicas para elreino del Congo. El comercio de larga distancia que transformó Europa también transformó al reinodel Congo, pero, de nuevo, cobraban importancia las diferencias institucionales iniciales. Elabsolutismo congoleño pasó de ser una sociedad completamente dominante, con institucioneseconómicas extractivas, que se limitaba a apropiarse de toda la producción agrícola de sus ciudadanos,a esclavizar en masa a la población y enviarla a los portugueses a cambio de armas y productos de lujopara la élite congoleña. Las diferencias iniciales entre Inglaterra y el Congo supusieron que las oportunidades del nuevocomercio a larga distancia que crearon una coyuntura crítica para las instituciones políticas pluralesen Inglaterra también eliminaran cualquier esperanza de derrotar al absolutismo en el Congo. En granparte de África, los beneficios sustanciales procedentes de la esclavitud condujeron no solamente a suintensificación e incluso a derechos de propiedad más inseguros para las personas, sino también a unaguerra intensa y a la destrucción de muchas instituciones existentes; al cabo de pocos siglos, cualquierproceso de centralización estatal había cambiado completamente de sentido y muchos de los Estadosafricanos habían desaparecido. A pesar de que se crearon algunos nuevos y, en ocasiones, potentes,para explotar el tráfico de esclavos, estos Estados se basaban en la guerra y el saqueo. La coyunturacrítica del descubrimiento de América pudo ayudar a Inglaterra a desarrollar instituciones inclusivas,pero hizo que las instituciones de África fueran todavía más extractivas. Aunque el tráfico de esclavos acabara en general después de 1807, el colonialismo europeoposterior no solamente revirtió una modernización económica incipiente en algunas partes del sur y eloeste de África, sino que también eliminó cualquier posibilidad de reforma institucional indígena.Aquello significó que, incluso fuera de áreas como el Congo, Madagascar, Namibia y Tanzania —zonas en las que el saqueo, el caos en masa e incluso el asesinato a gran escala eran la norma—, fueramuy poco probable que África cambiara su camino institucional. Aún peor, las estructuras del dominio colonial dejaron África con un legado institucional máscomplejo y perjudicial en la década de los sesenta que al comienzo del período colonial. El desarrollode las instituciones políticas y económicas en muchas colonias africanas significó que, en lugar deinstaurar una coyuntura crítica para la mejora de sus instituciones, la independencia creó unaoportunidad para que los líderes sin escrúpulos consiguieran e intensificaran la extracción que loscolonianistas europeos presidieron. Los incentivos políticos que crearon estas estructuras condujeron aun estilo de política que reproducía los modelos históricos de derechos de propiedad inseguros eineficientes en Estados con tendencias absolutistas fuertes que, sin embargo, carecían de cualquierautoridad centralizada sobre sus territorios. La revolución industrial todavía no se ha extendido a África porque dicho continente haexperimentado un largo círculo vicioso de persistencia y recreación de instituciones políticas yeconómicas extractivas. Botsuana es la excepción. Como veremos en el capítulo 14, en el siglo XIX, elrey Khama, abuelo del primer ministro de Botsuana tras la independencia, Seretse Khama, inicióalgunos cambios para modernizar las instituciones políticas y económicas de su tribu. Resultaexcepcional que dichos cambios no fueran destruidos en el período colonial, y en parte esto fue debidoa los inteligentes desafíos que Khama y otros jefes supusieron para la autoridad colonial. Suinteracción con la coyuntura crítica que creó la independencia del control colonial sentó las bases parael éxito político y económico de Botsuana. Es otro caso que demuestra la importancia que tienen laspequeñas diferencias históricas. La tendencia a ver los acontecimientos históricos como consecuencias inevitables de fuerzasprofundamente arraigadas es real. Aunque hagamos mucho hincapié en cómo la historia de lasinstituciones económicas y políticas crea círculos viciosos y virtuosos, la casualidad, como hemosdestacado en el contexto del desarrollo de las instituciones inglesas, siempre puede ser un factordeterminante. Seretse Khama, que estudiaba en Inglaterra en la década de los cuarenta, se enamoró deRuth Williams, una mujer blanca. Por esta razón, el régimen racista del apartheid de Sudáfricaconvenció al gobierno inglés para que le prohibieran entrar en el protectorado, después llamadoBechuanalandia (cuya administración estaba bajo el Alto Comisionado de Sudáfrica), y él renunció asu reinado. Cuando volvió a dirigir la lucha anticolonial, lo hizo con la intención no de afianzar lasinstituciones tradicionales, sino de adaptarlas al mundo moderno. Khama era un hombreextraordinario, sin interés por la riqueza personal y entregado a la construcción de su país. La mayorparte de los países africanos no han tenido tanta suerte. Las dos cosas fueron importantes, el desarrollohistórico de las instituciones en Botsuana y los factores circunstanciales que provocaron que fueranconstruidas en lugar de ser derrocadas o distorsionadas como sucedió en el resto de África.En el siglo XIX, un absolutismo no muy distinto al de África o Europa oriental bloqueaba el camino ala industrialización de gran parte de Asia. En China, el Estado era fuertemente absolutista y lasciudades, los comerciantes y los industriales independientes prácticamente no existían o bien eranmuy débiles desde el punto de vista político. China fue una gran potencia naval y ya participaba en elcomercio a larga distancia siglos antes que los europeos. Sin embargo, se alejó de los océanos justo enel peor momento, cuando los emperadores Ming decidieron, a finales del siglo XIV y principios del XV,que aumentar el comercio a larga distancia y la destrucción creativa que ello podría aportarprobablemente amenazaría su control. En la India, la deriva institucional funcionó de una forma distinta y condujo al desarrollo de unsistema de castas hereditario excepcionalmente rígido, que limitaba el funcionamiento de losmercados y la asignación de la mano de obra en las profesiones de una manera más estricta que elorden feudal en la Europa medieval. Además, también apoyó otro tipo de absolutismo bajo losgobernantes mogoles. La mayoría de los países europeos tenían sistemas similares en la Edad Media.Algunos apellidos anglosajones modernos como Baker (panadero), Cooper (tonelero) y Smith(herrero) son descendientes directos de categorías ocupacionales hereditarias. Los Baker hacían pan,los Cooper hacían toneles y los Smith forjaban metales. Sin embargo, estas categorías nunca fuerontan rígidas como las distinciones de castas indias y fueron perdiendo el significado como elementopara predecir la profesión de una persona. Los comerciantes indios comerciaban a través del océanoÍndico y se desarrollaba una gran industria textil, pero el sistema de castas y el absolutismo mogolimpidieron el desarrollo de instituciones económicas inclusivas en la India. En el siglo XIX, lasituación era incluso menos propicia para la industrialización dado que la India pasó a ser una coloniaextractiva de los ingleses. China nunca fue formalmente colonizada por una potencia europea, perodespués de que los ingleses derrotaran a los chinos en las guerras del Opio entre 1839 y 1842, y denuevo entre 1856 y 1860, tuvo que firmar varios tratados humillantes y permitir la entrada deexportaciones europeas. China, como la India y otros países, no aprovechó las oportunidadescomerciales e industriales. Asia, excepto Japón, quedó rezagada mientras que Europa occidental salíaadelante.El camino del desarrollo institucional que trazó Japón en el siglo XIX ilustra de nuevo la interacciónentre coyunturas críticas y pequeñas diferencias creadas por la deriva institucional. Japón, comoChina, estaba bajo el dominio absolutista. La familia Tokugawa se hizo con el poder en 1600 ygobernó con un sistema feudal que también prohibía el comercio internacional. Japón asimismo seenfrentó a una coyuntura crítica provocada por la intervención occidental cuando cuatro buques deguerra estadounidenses, dirigidos por Matthew C. Perry, entraron en la bahía de Edo en julio de 1853 yexigieron concesiones comerciales similares a las que había obtenido Inglaterra de los chinos en lasguerras del Opio. Sin embargo, esta coyuntura crítica se desarrolló de una forma muy distinta enJapón. A pesar de su proximidad y de las frecuentes interacciones, en el siglo XIX, China y Japón ya sehabían distanciado institucionalmente. El dominio Tokugawa en Japón era absolutista y extractivo, pero ejercía un control frágil sobre loslíderes de los otros grandes dominios feudales y podía ser cuestionado. Por el contrario, y aunquehubiera rebeliones de campesinos y conflictos civiles, el absolutismo de China era más fuerte, laoposición estaba menos organizada y tenía menos autonomía. No había equivalentes de los líderes delos otros dominios en China que pudieran cuestionar el dominio absolutista del emperador y marcarun camino institucional alternativo. Esta diferencia institucional, en muchos aspectos pequeña deacuerdo con las diferencias existentes entre China y Japón y Europa occidental, tuvo consecuenciasdecisivas durante la crítica coyuntura que se produjo por la contundente llegada de ingleses ynorteamericanos. China continuó su camino absolutista después de las guerras del Opio, mientras quela amenaza estadounidense fortaleció la oposición al dominio Tokugawa en Japón y condujo al país auna revolución, la restauración Meiji, como veremos en el capítulo 10. Esta revolución políticajaponesa permitió que hubiera más instituciones políticas inclusivas y muchas más institucioneseconómicas inclusivas que desarrollar y sentó las bases para el rápido desarrollo japonés posterior,mientras China languidecía bajo el absolutismo. La forma de reaccionar de Japón ante la amenaza de los buques de guerra estadounidenses fueempezar un proceso de transformación institucional fundamental, lo que nos ayuda a entender otroaspecto de la situación en la que nos encontramos: las transiciones del estancamiento al rápidocrecimiento. Corea del Sur, Taiwán y finalmente China lograron un ritmo de crecimiento económicode vértigo a partir de la segunda guerra mundial por una vía similar a la de Japón. En cada uno deestos casos, este desarrollo económico fue precedido por cambios históricos en las institucioneseconómicas de estos países, aunque no siempre en sus instituciones políticas, como deja claro elejemplo chino. También existe una relación con la lógica de cómo los episodios del rápido desarrollo económicollegaron a un fin abrupto e involucionaron. Del mismo modo que los pasos decisivos hacia lasinstituciones económicas inclusivas pueden iniciar un rápido desarrollo económico, un cambio radicalrespecto a las instituciones inclusivas puede conducir al estancamiento económico. Sin embargo, esmás frecuente que el colapso del rápido desarrollo económico sea consecuencia de que el crecimientobajo instituciones extractivas haya llegado a su fin, como fue el caso de Argentina o la UniónSoviética. Como hemos visto, esto puede suceder debido a luchas internas por el botín de laextracción, lo que conduciría al colapso del régimen o por la falta inherente de innovación ydestrucción creativa bajo instituciones extractivas que ponen límites al desarrollo sostenido. En elsiguiente capítulo, se analizará en detalle cómo los soviéticos toparon seriamente con estos límites.Si las instituciones políticas y económicas de América Latina durante los últimos quinientos añosestuvieron marcadas por el colonialismo español, las de Oriente Próximo lo estuvieron por elcolonialismo otomano. En 1453, los otomanos, bajo el sultán Mehmet II, tomaron Constantinopla y laconvirtieron en su capital. Durante el resto del siglo, conquistaron gran parte de los Balcanes y lamayor parte del resto de Turquía. En la primera mitad del siglo XVI, el dominio otomano se extendiópor todo Oriente Próximo y el Norte de África. En 1566, tras la muerte del sultán Solimán I, conocidocomo el Magnífico, su imperio se extendía desde Túnez en el este, pasando por Egipto, hasta llegar ala Meca en la península Arábiga y hasta lo que actualmente es Irak. El Estado otomano era absolutista,el sultán rendía cuentas a pocas personas y no compartía el poder con nadie. Las institucioneseconómicas que imponían los otomanos eran muy extractivas. No existía la propiedad privada de latierra, ya que toda pertenecía formalmente al Estado. Los impuestos sobre la tierra y la producciónagrícola, junto con los botines de guerra, eran la principal fuente de ingresos del gobierno. Sinembargo, el Estado otomano no dominaba Oriente Próximo de la misma forma que podía dominar sunúcleo tradicional, Anatolia, ni hasta el punto en que el Estado español dominaba la sociedadlatinoamericana. El Estado otomano era cuestionado continuamente por los beduinos y otros poderestribales de la península Arábiga. Carecía de suficente poder para imponer un orden estable en granparte de Oriente Próximo, y de capacidad administrativa para recaudar impuestos, así que encargabaesta función a terceros, vendiéndoles el derecho a recaudar impuestos, actividad que podían ejercer dela forma que considerasen más oportuna. Así que aquellos campesinos que cobraban impuestos sehicieron autónomos y poderosos. Los impuestos en los territorios de Oriente Próximo llegaron a sermuy altos, de uno a dos tercios de lo que produjeran los campesinos, y gran parte de ellos se losquedaban los cobradores de impuestos. Como el Estado otomano no fijó un orden estable en estasáreas, no estaban garantizados los derechos de propiedad, y reinaba un caos dominado por bandidos yen el que los distintos grupos armados rivalizaban por el control local. Por ejemplo, en Palestina, lasituación era tan extrema que, a finales del siglo XVI, los campesinos abandonaron la tierra más fértil yse trasladaron a zonas montañosas para conseguir una mayor protección frente a los bandidos. Las instituciones económicas extractivas de las zonas urbanas del Imperio otomano no eran menossofocantes. El comercio estaba bajo control estatal y las profesiones, estrictamente reguladas porgremios y monopolios. Así pues, durante la revolución industrial, las instituciones económicas deOriente Próximo eran extractivas y la zona experimentó un estancamiento económico. A partir de la década de 1840, los otomanos intentaron reformar las instituciones, revocaron losimpuestos agrarios y consiguieron controlar a algunos grupos autónomos. Sin embargo, el absolutismopersistió hasta la primera guerra mundial y los esfuerzos por lograr una reforma fueron frustrados porel temor habitual de la élite dirigente a la destrucción creativa y a perder sus privilegios económicos ypolíticos. Mientras los reformadores otomanos hablaban de introducir derechos de propiedad privadaen la tierra para aumentar la productividad agrícola, persistía el statu quo debido al deseo de recaudarimpuestos y controlar la política. A partir de 1918, se puso fin a la colonización otomana y empezó lacolonización europea. Cuando acabó el control europeo, se produjo la misma dinámica que vimos enel África subsahariana, cuando las élites independientes se apoderaron de las instituciones colonialesextractivas. En algunos casos, como en la monarquía de Jordania, estas élites eran creaciones directasde los poderes coloniales, lo que también sucedía con frecuencia en África, como veremos. Losniveles de renta de los países de Oriente Próximo que hoy día no tienen petróleo son similares a los delos países pobres de América Latina. No sufrieron los efectos de fuerzas tan empobrecedoras como eltráfico de esclavos, y se beneficiaron durante un período más largo de los flujos de tecnologíaeuropea. En la Edad Media, Oriente Próximo era una parte relativamente avanzada del mundo desde elpunto de vista económico. Hoy en día, no es tan pobre como África, pero la mayor parte de supoblación todavía vive en la pobreza.Hemos visto que ni las teorías basadas en la geografía, ni en la cultura ni en la ignorancia ayudan aexplicar la situación en la que estamos inmersos. No proporcionan una justificación satisfactoria delos principales patrones de la desigualdad mundial: el hecho de que el proceso de divergenciaeconómica empezara con la revolución industrial en Inglaterra durante los siglos XVIII y XIX y seextendiera después a Europa occidental y a las colonias europeas; la persistente divergencia entredistintas partes de América; la pobreza de África u Oriente Próximo; la diferencia entre Europaoriental y occidental; las transiciones desde el estancamiento hasta el desarrollo económico, y el fin,en ocasiones, abrupto, de los impulsos de crecimiento. Sin embargo, nuestra teoría institucional sí quelo explica. En los capítulos restantes, analizaremos con mayor detalle cómo funciona esta teoría institucionale ilustraremos la amplia gama de fenómenos que puede explicar: desde el origen de la revoluciónneolítica hasta el desmoronamiento de varias civilizaciones, ya fuera por los límites intrínsecos alcrecimiento impuestos por las propias instituciones extractivas o por los pasos limitados que se dieronpara conseguir el cambio a la inclusividad. Conoceremos cómo y por qué se dieron los pasos decisivos hacia instituciones políticas inclusivasdurante la Revolución gloriosa en Inglaterra. Veremos más específicamente lo siguiente: • Cómo aparecieron las instituciones inclusivas a partir de la interacción entre la coyuntura crítica creada por el comercio atlántico y la naturaleza de las instituciones inglesas preexistentes. • Cómo persistieron esas instituciones y cómo cobraron fuerza para sentar las bases para la revolución industrial, gracias, en parte, al círculo virtuoso y, en parte, a afortunados cambios de contingencia. • Cuántos regímenes que gobiernan con instituciones absolutistas y extractivas rechazaron firmemente la expansión de nuevas tecnologías desencadenadas por la revolución industrial. • Cómo los propios europeos acabaron con la posibilidad de crecimiento económico en muchas partes del mundo que conquistaron. • Cómo el círculo vicioso y la ley de hierro de la oligarquía han creado una potente tendencia para que persistan las instituciones extractivas y, así, las zonas en las que la revolución industrial no se extendió originalmente continúan siendo relativamente pobres. • Por qué la revolución industrial y otras nuevas tecnologías no se han ampliado y es poco probable que lo hagan en lugares del mundo en los que no se ha logrado un mínimo grado de centralización del Estado. Nuestro análisis también mostrará que determinadas áreas que consiguieron transformar susinstituciones en una dirección más inclusiva, como Francia o Japón, o que impidieron elestablecimiento de instituciones extractivas, como Estados Unidos o Australia, eran más receptivas ala extensión de la revolución industrial y se adelantaron a las demás. No siempre fue un procesoexento de problemas y, como en Inglaterra, en el camino se superaron muchos retos a las institucionesinclusivas gracias a la dinámica del círculo virtuoso o bien al devenir circunstancial de la historia. Por último, también analizaremos cómo el fracaso actual de los países está fuertemente influidopor sus historias institucionales, cómo una parte del asesoramiento en materia política está basado enhipótesis incorrectas y es potencialmente engañoso y cómo los países todavía pueden controlarcoyunturas críticas y romper el molde para reformar sus instituciones y embarcarse en un camino quelos conduzca a una mayor prosperidad. 5 «He visto el futuro, y funciona»: el crecimiento bajo instituciones extractivasHe visto el futuroLas diferencias institucionales son fundamentales para explicar el desarrollo económico a lo largo delos tiempos. No obstante, dado que la mayoría de las sociedades de la historia se basan eninstituciones políticas y económicas extractivas, ¿implica esto que nunca aparece el crecimientoeconómico? Evidentemente no. Las instituciones extractivas, por su propia lógica, deben crear riquezapara que ésta pueda ser extraída. Un gobernante que monopoliza el poder político y que controla unEstado centralizado puede introducir cierto grado de ley y orden y un sistema de regulaciones yestimular la actividad económica. Sin embargo, la naturaleza del desarrollo bajo instituciones extractivas es diferente de la del quese obtiene mediante instituciones inclusivas. Lo más importante es que no será un desarrollosostenible que implique un cambio tecnológico, sino que estará basado en las tecnologías existentes.La trayectoria económica de la Unión Soviética proporciona un ejemplo claro de cómo la autoridad ylos incentivos proporcionados por el Estado pueden dirigir un desarrollo económico rápido coninstituciones extractivas y cómo este tipo de crecimiento, en última instancia, llega a su fin y sehunde.La primera guerra mundial había acabado y las potencias vencedoras y vencidas se reunieron en elgran palacio de Versalles, a las afueras de París, para decidir los parámetros de la paz. Uno de losasistentes destacados era Woodrow Wilson, presidente de Estados Unidos. Resulta destacable que nohubiera ninguna representación de Rusia. El viejo régimen zarista había sido derrocado por losbolcheviques en octubre de 1917. La guerra civil enfrentaba encarnecidamente a los rojos(bolcheviques) y a los blancos. Los ingleses, los franceses y los estadounidenses habían enviado unafuerza expedicionaria para luchar contra los bolcheviques. Una comisión dirigida por un jovendiplomático, William Bullitt, y el veterano intelectual y periodista Lincoln Steffens fue enviada aMoscú para celebrar una reunión con Lenin y tratar de comprender las intenciones de losbolcheviques. Steffens se había hecho un nombre como iconoclasta, como periodista especializado endestapar escándalos que había denunciado sistemáticamente los males del capitalismo en EstadosUnidos. Estuvo en Rusia durante la Revolución. Su presencia tenía como objetivo hacer que la misiónpareciera creíble y no demasiado hostil. La misión volvió con un esbozo de oferta de Lenin sobre quéimplicaría la paz con la Unión Soviética recientemente creada. Steffens estaba asombrado por lo queconsideró un gran potencial del régimen soviético. «La Rusa soviética —recordaba en su biografía de 1931— era un gobierno revolucionario con unplan evolucionario. Su plan no era acabar con males como la pobreza y la riqueza, la corrupción, losprivilegios, la tiranía y la guerra mediante la acción directa, sino buscar y eliminar sus causas. Habíanfijado una dictadura, apoyada por una minoría pequeña y entrenada, para que hiciera la reordenacióncientífica de las fuerzas económicas y la mantuviera durante algunas generaciones, lo que daría comoresultado la democracia económica primero y la democracia política al final.» Cuando Steffens regresó de su misión diplomática, fue a ver a su viejo amigo escultor Jo Davidsony lo encontró haciendo un busto del rico financiero Bernard Baruch. «Así que has ido a Rusia», dijoBaruch. Steffens respondió: «He estado en el futuro, y funciona». Steffens perfeccionaría esta frase yla cambiaría por otra que pasaría a la historia: «He visto el futuro, y funciona». Hasta principios de la década de los ochenta, muchos occidentales todavía veían el futuro en laUnión Soviética y continuaban creyendo que funcionaba. En cierto sentido, era así, o, como mínimo,lo fue durante algún tiempo. Lenin había muerto en 1924, y en 1927 Stalin había consolidado sucontrol sobre el país. Purgó a sus oponentes e impulsó la rápida industrialización del país. Y lo hizo através de la reactivación del Comité de Planificación Estatal, el Gosplan, fundado en 1921. El Gosplanelaboró el primer plan quinquenal, que estuvo en vigor entre 1928 y 1933. El crecimiento económicosegún el estilo de Stalin era sencillo: desarrollo de la industria por orden gubernamental y obtenciónde los recursos necesarios para hacerlo recaudando impuestos elevados en la agricultura. El Estadocomunista no tenía un sistema impositivo efectivo, así que Stalin «colectivizó» la agricultura, procesoque implicó que se abolieran los derechos de propiedad privada de la tierra y que todas las personasdel campo fueran agrupadas en granjas colectivas gigantes dirigidas por el Partido Comunista.Aquello facilitaba a Stalin tomar la producción agrícola y utilizarla para alimentar a todas laspersonas que construían y dotaban las nuevas fábricas. Las consecuencias de esta situación para lapoblación rural fueron desastrosas. Las granjas colectivas carecían por completo de incentivos paraque la gente se esforzara por trabajar, así que la producción cayó en picado. Se llevaban tanto de loque se producía que no había suficiente para comer, y la gente empezó a morirse de hambre. Al final,probablemente unos seis millones de personas murieron de inanición, y cientos de miles fueronasesinadas o enviadas a Siberia durante la colectivización forzosa. Ni la recién creada industria ni las granjas colectivizadas eran económicamente eficientes en elsentido de aprovechar al máximo los recursos que poseía la Unión Soviética. Parece una receta para elestancamiento y el desastre económico, o directamente para el colapso. Sin embargo, la UniónSoviética creció con rapidez. La razón que lo explica no es difícil de entender. Permitir que la gentetome sus propias decisiones a través de los mercados es la mejor forma de que una sociedad utiliceeficientemente sus recursos. Cuando el Estado o una reducida élite controla todos estos recursos, ni secrearán los incentivos adecuados ni habrá una asignación eficiente de la habilidad y el talento de laspersonas. No obstante, en algunos casos, la productividad del trabajo y el capital puede ser tansuperior en un sector o actividad, como la industria pesada en la Unión Soviética, que incluso unproceso topdown bajo instituciones extractivas que asigne recursos a dicho sector puede generarcrecimiento. Como vimos en el capítulo 3, las instituciones extractivas de las islas caribeñas comoBarbados, Cuba, Haití y Jamaica podían generar niveles relativamente elevados de renta porqueasignaban recursos a la producción de azúcar, un producto codiciado en todo el mundo. La producciónde azúcar basada en grupos de esclavos sin duda no era «eficiente» y no había cambio tecnológico nidestrucción creativa en estas sociedades, pero esto no impidió que lograran cierto desarrollo bajoinstituciones extractivas. La situación era similar en la Unión Soviética, pero allí era la industria laque representaba el papel del azúcar en el Caribe. El desarrollo industrial de la Unión Soviéticaavanzó mucho porque su tecnología estaba muy atrasada en relación con la de Europa y EstadosUnidos, por eso se podían lograr grandes beneficios reasignando recursos al sector industrial, aunquese hiciera de forma ineficiente y por la fuerza. Antes de 1928, la mayoría de los rusos vivía en el campo. La tecnología utilizada por loscampesinos era primitiva y había pocos incentivos para ser productivos. De hecho, los últimosvestigios del feudalismo ruso fueron erradicados poco antes de la primera guerra mundial. Por lotanto, había un enorme potencial económico sin explotar con la reasignación de esta mano de obra dela agricultura a la industria. La industrialización estalinista fue una manera brutal de desbloquear estepotencial. Stalin trasladó, por decreto, esos recursos utilizados de forma insuficiente a la industria,donde se podrían emplear de un modo mucho más productivo, aunque la propia industria estuvieraorganizada muy ineficientemente en relación con lo que se podría haber logrado. De hecho, entre 1928y 1960, la renta nacional creció un 6 por ciento anual, probablemente el esfuerzo de desarrolloeconómico más rápido de la historia hasta entonces. Este rápido desarrollo económico no fue creadopor el cambio tecnológico, sino por la reasignación de la mano de obra y la acumulación de capitalmediante la creación de nuevas herramientas y fábricas. El crecimiento fue tan rápido que cautivó a varias generaciones de occidentales, no solamente aLincoln Steffens, sino también a la CIA de Estados Unidos e incluso a los propios líderes de la UniónSoviética, como Nikita Jruschov, quien presumió ante distintos diplomáticos occidentales, en 1956,con la célebre frase: «Os enterraremos [a Occidente]». Ya tarde, en 1977, un importante libroacadémico escrito por un economista inglés defendía la idea de que las economías de estilo soviéticoeran superiores a las capitalistas en términos de crecimiento económico, ya que proporcionaban plenoempleo, estabilidad de precios e incluso daban una motivación altruista a las personas. El pobre yviejo capitalismo occidental solamente era mejor a la hora de proporcionar libertad política. De hecho,el libro de texto universitario más utilizado en economía, escrito por el ganador del Premio NobelPaul Samuelson, predijo repetidamente el futuro dominio económico de la Unión Soviética. En laedición de 1961, Samuelson predijo que la renta nacional soviética superaría a la de Estados Unidosposiblemente en 1984, pero probablemente en 1997. En la edición de 1980, hubo pocos cambios en elanálisis, aunque las dos fechas se retrasaran a los años 2002 y 2012. A pesar de que las políticas de Stalin y los posteriores líderes soviéticos pudieran favorecer undesarrollo económico rápido, no podían hacerlo de forma sostenida. En la década de los setenta, eldesarrollo económico prácticamente había acabado. La lección más importante que se puede aprenderes que las instituciones extractivas no pueden generar un cambio tecnológico sostenido por dosrazones: la falta de incentivos económicos y la resistencia por parte de las élites. Además, una vez quetodos los recursos que se utilizaban muy ineficientemente se habían reasignado a la industria, pocosbeneficios económicos podían obtenerse por decreto. En ese momento, el sistema soviético seenfrentó a un nuevo obstáculo por la falta de innovación y los pobres incentivos económicos queimpidieron seguir avanzando. El único sector en el que sí que lograron sostener algún tipo deinnovación fue a través de enormes esfuerzos en tecnología militar y aeroespacial. En consecuencia,lograron enviar a la primera perra, Laika, y al primer hombre, Yuri Gagarin, al espacio. Otro de loslegados que dejaron al mundo fue el rifle AK-47. El Gosplan era el supuestamente todopoderoso comité encargado de la planificación central de laeconomía soviética. Una de las ventajas de la serie de planes quinquenales elaborados y administradospor el Gosplan se suponía que debía ser el amplio horizonte de tiempo necesario para la inversión y lainnovación racionales. En realidad, lo que se implantó en la industria soviética tenía poco que ver conlos planes quinquenales, que se revisaban y reescribían frecuentemente o que incluso se pasaban poralto. El desarrollo de la industria tuvo lugar basándose en las órdenes de Stalin y el Politburó, quecambiaban de opinión con frecuencia y a menudo modificaban por completo las decisiones que yahabían tomado. Todos los planes llevaban la etiqueta de «borrador» o «preliminar». Solamente unacopia de un plan denominado «final» (para la industria ligera en 1939) ha salido a la luz. El propioStalin dijo, en 1937, que «sólo los burócratas pueden pensar que el trabajo de planificación acaba conla creación del plan. La elaboración del plan es solamente el principio. El rumbo verdadero del plan sedesarrolla solamente después de haberlo elaborado». Stalin deseaba maximizar su discreción pararecompensar a personas o grupos que fueran leales políticamente y castigar a los que no lo fueran.Respecto al Gosplan, su papel principal era proporcionar información a Stalin para que pudieracontrolar mejor a sus amigos y a sus enemigos. De hecho, intentaban evitar tomar decisiones. Si unotomaba una decisión que salía mal, podía acabar fusilado. Lo mejor era evitar cualquierresponsabilidad. El censo soviético de 1937 proporciona un ejemplo de lo que podía ocurrir si uno se tomaba sutrabajo demasiado en serio, en lugar de suponer lo que quería el Partido Comunista. Cuando llegaronlos datos de aquel censo, se hizo evidente que mostraría una población de unos 162 millones dehabitantes, muchos menos que los 180 millones que Stalin había previsto y, de hecho, por debajo de lacifra de 168 millones que el propio Stalin había anunciado en 1934. El censo de 1937 fue el primeroque se hacía desde 1926, por lo tanto, el que siguió a las purgas y a las hambrunas masivas deprincipios de la década de los treinta. El número preciso de habitantes lo reflejaba. La respuesta deStalin fue ordenar que los que organizaron el censo fueran arrestados y enviados a Siberia o bienfusilados. Mandó que se realizara otro censo, que tuvo lugar en 1939. Esta vez los organizadores lohicieron bien; averiguaron que la población, en realidad, era de 171 millones. Stalin comprendió que, en la economía soviética, la gente tenía pocos incentivos para esforzarseen el trabajo. Una respuesta natural habría sido introducir tales incentivos y, en ocasiones, lo hizo (porejemplo, llevando suministros de comida a áreas en las que la productividad se había reducido) paracompensar las mejoras. Además, ya en 1931, renunció a la idea de crear «hombres y mujeressocialistas» que trabajaran sin incentivos monetarios. En un famoso discurso, criticó la «política de laigualdad» y, posteriormente, no sólo los distintos trabajos recibieron sueldos diferentes, sino quetambién se introdujo un sistema de primas. Resulta instructivo comprender cómo funcionaba.Normalmente, una empresa con planificación central tenía que lograr un objetivo de producciónestablecido en el plan, aunque éste a menudo se renegociara y se cambiara. A partir de la década de lostreinta, si se lograban determinados niveles de producción, los trabajadores recibían primas quepodían ser bastante elevadas (por ejemplo, hasta el 37 por ciento del sueldo para la dirección o losingenieros superiores). Sin embargo, pagar esas primas creaba toda clase de desincentivos para elcambio tecnológico. Por una razón: la innovación, que tomaba recursos de la producción actual, poníaen riesgo los objetivos de producción, lo que provocaría que no se pagaran las primas. Y por otrarazón: los objetivos de producción normalmente se basaban en niveles de producción previos. Aquellocreaba un enorme incentivo para no ampliar nunca la producción, porque entonces se tendría queproducir más en el futuro, ya que los objetivos futuros estarían elevados al máximo. Tener unrendimiento por debajo de lo exigido siempre ha sido la mejor forma de lograr los objetivos yconseguir la prima. El hecho de que éstas se pagaran mensualmente también mantuvo a todo el mundoconcentrado en el presente, mientras que la innovación implica hacer sacrificios hoy para tener másmañana. Pero, incluso cuando las primas y los incentivos resultaban eficientes para cambiar elcomportamiento, a menudo creaban otros problemas. La planificación central simplemente no erabuena para sustituir lo que el gran economista del siglo XVIII, Adam Smith, denominó la «manoinvisible» del mercado. Cuando el plan se formulaba en toneladas de hojas de acero, la hoja erademasiado pesada. Cuando se hacía en superficie de hojas de acero, la hoja era demasiado fina.Cuando el plan de producción de lámparas se realizaba en toneladas, eran tan pesadas que apenaspodían colgar de los techos. En la década de los cuarenta, los líderes de la Unión Soviética, aunque no sus admiradoresoccidentales, eran muy conscientes de aquellos incentivos perversos. Y actuaron como si se debieran aproblemas técnicos que se podían arreglar. Por ejemplo, dejaron de pagar primas basadas en objetivosde producción y permitieron que las empresas reservaran parte de los beneficios para pagar primas.Sin embargo, un «motivo de beneficios» no era más motivador para innovar que uno basado enobjetivos de producción. El sistema de precios utilizado para calcular beneficios no guardabaprácticamente ninguna relación con el valor de la tecnología o las innovaciones. A diferencia de lo quesucede en una economía de mercado, los precios en la Unión Soviética eran fijados por el gobierno,con lo que tenían poca relación con el valor. Para crear más específicamente incentivos para lainnovación, la Unión Soviética introdujo primas de innovación explícitas en 1946. Ya en 1918, sehabía reconocido el principio de que un innovador debía recibir una recompensa monetaria por suinnovación. Sin embargo, dichas recompensas eran pequeñas y se fijaron sin relación alguna con elvalor de la nueva tecnología. Esto no cambió hasta 1956, cuando se estipuló que la prima debía serproporcional a la productividad de la innovación. No obstante, ésta se calculaba en términos debeneficio económico medido utilizando el sistema de precios existentes. De nuevo, no resultó ser ungran incentivo para innovar. Se podrían llenar muchas páginas con ejemplos de los incentivosperversos que generaron estos métodos de planificación. Por ejemplo, como el tamaño de un fondo deprimas de innovación estaba limitado por los costes salariales de una empresa, aquello reducíainmediatamente el incentivo para producir o adoptar cualquier innovación que podría haber ahorradocostes de mano de obra. Concentrarse en las distintas reglas y sistemas de primas tiende a enmascarar los problemasinherentes del sistema. Mientras la autoridad y el poder político estuvieran en manos del PartidoComunista, era imposible cambiar de manera fundamental los incentivos básicos a los que seenfrentaba la gente, fueran primas o no. Desde su creación, el Partido Comunista no había utilizadosolamente zanahorias, sino también palos, palos grandes, para imponer su voluntad. La productividaden la economía no era un caso distinto. Una serie entera de leyes fijó delitos criminales para lostrabajadores que se percibía que holgazaneaban. Por ejemplo, en junio de 1940, una ley hizo que elabsentismo, definido como veinte minutos de ausencia sin autorización o de estar sin hacer nada en eltrabajo, fuera un delito criminal que podía ser castigado con seis meses de trabajos forzados y unareducción de sueldo del 25 por ciento. Se introdujeron todo tipo de castigos similares y se implantaroncon una frecuencia sorprendente. Entre 1940 y 1955, 36 millones de personas, alrededor de una terceraparte de la población adulta, fueron consideradas culpables de dichos delitos. De éstas, 15 millonesfueron encarceladas y 250.000, fusiladas. En un año cualquiera, había un millón de adultos en la cárcelpor delitos en el trabajo, sin contar los 2,5 millones de personas que Stalin envió al exilio a los gulagsde Siberia. Sin embargo, aquello no funcionaba. Se puede trasladar a una persona a una fábrica, perono se la puede obligar a pensar y a tener buenas ideas amenazándola con la muerte. Una coaccióncomo ésa podría haber generado una producción elevada de azúcar en las islas Barbados o en Jamaica,pero no podía compensar la falta de incentivos en una economía industrial moderna. El hecho de que no se pudieran introducir incentivos realmente efectivos en la economía deplanificación central no se debía a errores técnicos en el diseño de los sistemas de primas, sino que eraintrínseco a todo el método por el que se había logrado el crecimiento extractivo. Se había hecho pororden del gobierno, lo que podía resolver algunos problemas económicos básicos. Sin embargo,estimular el crecimiento económico sostenido exigía que los individuos utilizaran su talento y susideas, y eso nunca se podría hacer con un sistema económico de estilo soviético. Los gobernantes de laUnión Soviética tendrían que haber abandonado las instituciones económicas extractivas, pero uncambio así habría puesto en peligro su poder político. De hecho, cuando Mijaíl Gorbachov empezó adistanciarse de las instituciones económicas extractivas a partir de 1987, se desmoronó el poder delPartido Comunista y, con él, la Unión Soviética.La Unión Soviética fue capaz de generar un rápido desarrollo incluso con instituciones extractivasporque los bolcheviques construyeron un Estado centralizado poderoso y lo utilizaron para asignarrecursos a la industria. No obstante, como en todos los casos de desarrollo con institucionesextractivas, esta experiencia no incluyó un cambio tecnológico y el desarrollo no fue prolongado. Elcrecimiento primero se ralentizó y después se desplomó por completo. Aunque sea efímero, este tipode desarrollo demuestra que las instituciones extractivas pueden estimular la actividad económica. A lo largo de la historia, la mayoría de las sociedades han sido gobernadas por institucionesextractivas, y las que han conseguido imponer algún tipo de orden en los países han generado undesarrollo limitado, aunque ninguna de estas sociedades extractivas haya conseguido que fueraprolongado. De hecho, algunos de los puntos de inflexión más importantes de la historia estáncaracterizados por innovaciones institucionales que consolidaron las instituciones extractivas yaumentaron la autoridad de un grupo para imponer la ley y el orden y beneficiarse de la extracción. Enel resto de este capítulo, primero, comentaremos la naturaleza de las innovaciones institucionales queestablecen algún tipo de centralización estatal y permiten el crecimiento bajo institucionesextractivas. A continuación, veremos cómo estas ideas nos ayudan a comprender la revoluciónneolítica, la transición crucial a la agricultura, en la que se fundamentan muchos aspectos de nuestracivilización actual. Por último, ilustraremos, con el ejemplo de las ciudades-Estado mayas, que eldesarrollo bajo instituciones extractivas está limitado no solamente por la falta de avance tecnológico,sino también porque fomenta luchas internas de grupos rivales que desean hacerse con el control delEstado y la extracción que genera.En las orillas del KasaiUno de los grandes afluentes del río Congo es el Kasai, que nace en Angola, se dirige al norte y se uneal Congo en el noreste de Kinsasa, la capital de la actual República Democrática del Congo. A pesarde que este país es pobre en comparación con el resto del mundo, siempre ha habido diferenciassignificativas en la prosperidad de los distintos grupos del Congo. El Kasai es la frontera entre dos deellos. Poco después de pasar al Congo a lo largo de la orilla oeste, uno encuentra al pueblo lele, y en laorilla este, a los bushongs (mapa 6). A primera vista, tendría que haber pocas diferencias entre estosdos grupos respecto a su prosperidad. Solamente están separados por un río, que cualquiera de los dosgrupos puede cruzar en barca. Las dos tribus tienen un origen común y lenguas relacionadas. Además,muchas de las cosas que hacen son de un estilo parecido, desde casas o barcas hasta prendas de ropa. Sin embargo, cuando la antropóloga Mary Douglas y el historiador Jan Vansina estudiaron aambos grupos en la década de los cincuenta, descubrieron algunas diferencias sorprendentes. Tal ycomo afirmó Douglas: «Los leles son pobres, mientras que los bushongs son ricos… De cualquier cosaque tengan o hagan los leles, los bushongs tienen más y la pueden hacer mejor». Es fácil explicar estadesigualdad. Una diferencia, que recuerda a la de lugares de Perú que estuvieron o no sujetos a la mitade Potosí, era que los leles producían para la subsistencia y los bushongs, para el intercambio en elmercado. Douglas y Vansina también observaron que los leles utilizaban una tecnología inferior. Porejemplo, no empleaban redes para cazar, aunque éstas mejoran mucho la productividad. Douglasargumentaba lo siguiente: «La ausencia de redes concuerda con la tendencia general lele de no invertirtiempo y trabajo en equipo a largo plazo». También había diferencias importantes en cuanto a tecnologías y organización agrícolas. Losbushongs practicaban un tipo sofisticado de agricultura mixta en la que se plantaban cinco cultivossucesivamente en un sistema de rotación cada dos años. Cosechaban ñame, boniatos, mandioca yjudías, y recogían dos y en ocasiones tres cosechas de maíz al año. Los leles no tenían ese sistema yconseguían solamente una cosecha de maíz anual. También había diferencias abismales en la ley y el orden. Los leles estaban dispersos en pueblosfortificados, que estaban en conflicto permanente. Cualquier persona que viajara entre dos pueblos oque se aventurara a ir al bosque a por comida probablemente sería atacada o secuestrada. En el país delos bushongs aquello raramente pasaba, si es que pasaba alguna vez. ¿Qué se esconde tras estas diferencias en los modelos de producción, tecnología agrícola ypredominio del orden? Evidentemente, no era la situación geográfica lo que inducía a los leles autilizar una tecnología agrícola y de caza inferior. Sin duda, tampoco era la ignorancia, porqueconocían las herramientas que utilizaban los bushongs. Una explicación alternativa sería la cultura;¿podría ser que los leles tuvieran una cultura que no fomentara la inversión en redes para cazar y encasas más robustas y mejor construidas? Esto tampoco parece ser cierto. Los leles estaban muyinteresados en comprar armas de fuego, como la población del Congo, y Douglas incluso observó que«su entusiasmo por comprar armas de fuego muestra que su cultura no los limita a técnicas inferiorescuando éstas no requieren colaboración y esfuerzo a largo plazo». Por lo tanto, ni la aversión cultural ala tecnología, ni la ignorancia ni la geografía ofrecen una buena explicación a la mayor prosperidad delos bushongs respecto de los leles. La razón que explica las diferencias entre ambos pueblos radica en las distintas institucionespolíticas que aparecieron en las tierras de los bushongs y los leles. Anteriormente, apuntamos que losleles vivían en pueblos fortificados que no formaban parte de una estructura política unificada. Encambio, la situación era distinta al otro lado del río Kasai. Alrededor de 1620, se produjo unarevolución política dirigida por un hombre llamado Shyaam, que creó el reino Kuba, que vimos en elmapa 6, con los bushongs en su centro y con él como rey. Antes de este período, probablementehubiera pocas diferencias entre los bushongs y los leles; éstas aparecieron como consecuencia de laforma en la que Shyaam reorganizó la sociedad al este del río. Construyó un Estado y una pirámide deinstituciones políticas, que no estaban sólo significativamente más centralizados que en el pasado,sino que también implicaban estructuras muy elaboradas. Shyaam y sus sucesores crearon unaburocracia para aumentar los impuestos y un sistema legal y una fuerza de policía para administrar laley. Los líderes eran controlados por consejos, a los que debían consultar antes de tomar decisiones.Incluso había juicios ante un jurado, algo aparentemente único en el África subsahariana antes delcolonialismo europeo. Sin embargo, el Estado centralizado que construyó Shyaam fue una herramientade extracción y era muy absolutista. Nadie le votaba y la política estatal estaba dictada desde lo másalto, no existía la participación popular. Esta revolución política que introdujo la centralización del Estado y la ley y el orden en el paísKuba condujo, a su vez, a la revolución económica. La agricultura fue reorganizada y se adoptaronnuevas tecnologías para aumentar la productividad. Los cultivos que previamente habían sido losalimentos básicos fueron sustituidos por otros nuevos de mayor rendimiento procedentes de América(sobre todo maíz, mandioca y guindillas). En esa época se introdujo el intenso ciclo de agriculturamixta y la cantidad de comida producida por cápita se duplicó. Para adoptar estos cultivos yreorganizar el ciclo agrícola, se necesitaban más manos en los campos. Por lo tanto, la edad paracasarse se redujo hasta los veinte años, lo que condujo a los hombres a la fuerza de trabajo agrícola auna edad más temprana. El contraste con los leles es profundo. Sus hombres tendían a casarse a lostreinta y cinco años y solamente entonces trabajaban en los campos. Hasta entonces, se dedicaban aluchar y robar. La conexión entre la revolución política y económica fue sencilla. El rey Shyaam y quienes loapoyaban querían recaudar impuestos y riqueza de los kubas, que tenían que producir un excedenteademás de la cantidad para el consumo propio. Aunque Shyaam y sus hombres no introdujeroninstituciones inclusivas en la orilla este del río Kasai, cierto grado de prosperidad económica esintrínseca a las instituciones extractivas que logran cierto grado de centralización estatal e imponen laley y el orden. Evidentemente, fomentar la actividad económica era interesante para Shyaam y sushombres puesto que, sin ella, no habría nada que extraer. Igual que Stalin, Shyaam ordenó crear unaserie de instituciones que generaran la riqueza necesaria para sustentar aquel sistema. En comparacióncon la ausencia total de ley y orden que reinaba en la otra orilla del río Kasai, esto generaba unaprosperidad económica significativa, aunque gran parte de ésta fue a parar probablemente a Shyaam ysus élites. Sin embargo, estaba necesariamente limitada. Igual que en la Unión Soviética, no había unadestrucción creativa en el reino kuba y no hubo una innovación tecnológica tras este cambio inicial.Aquella situación permaneció sin cambios significativos hasta el momento en el que el reino fue«descubierto» por primera vez por oficiales coloniales belgas a finales del siglo XIX.El logro del rey Shyaam ilustra que mediante instituciones extractivas se puede lograr cierto gradolimitado de éxito económico. Crear tal desarrollo exige un Estado centralizado, y para ello a menudoes necesaria una revolución política. Una vez que Shyaam creó este Estado, podía utilizar su poderpara reorganizar la economía e impulsar la productividad agrícola, para poder cobrar impuestos. ¿Por qué fueron los bushongs y no los leles los sujetos de una revolución política? ¿No podíanhaber tenido los leles su propio rey Shyaam? Lo que éste logró fue una innovación institucional norelacionada de ninguna forma determinista con la geografía, la cultura ni la ignorancia. Los lelespodrían haber tenido esa revolución y haber transformado sus instituciones de forma similar, pero nolo hicieron. Quizá fuera por razones que no entendemos, por nuestro conocimiento limitado de susociedad actual. Lo más probable es que se deba a la naturaleza contingente de la historia. La mismacasualidad se dio probablemente cuando, hace doce mil años, algunas de las sociedades de OrientePróximo se embarcaron en una serie más radical de innovaciones institucionales que condujeron alestablecimiento de las sociedades sedentarias y, posteriormente, a la domesticación de plantas yanimales, como comentaremos posteriormente.El Largo VeranoAlrededor de 15000 a. C., la era glacial llegaba a su fin a medida que el clima de la Tierra se hacíamás cálido. Las pruebas encontradas en el núcleo de hielo de Groenlandia sugieren que lastemperaturas medias aumentaron hasta los quince grados Celsius en un corto período de tiempo. Estecalentamiento parece haber coincidido con rápidos aumentos de la población humana, cuando elcalentamiento global condujo a la expansión de poblaciones animales y a una mayor disponibilidad deplantas y alimentos silvestres. Este proceso se revirtió rápidamente alrededor de 14000 a. C., duranteun período de enfriamiento conocido como Dryas Reciente, pero, después de 9600 a. C., lastemperaturas globales volvieron a aumentar siete grados Celsius en menos de una década y, desdeentonces, permanecen elevadas. El arqueólogo Brian Fagan lo denomina el Largo Verano. Elcalentamiento del clima fue una coyuntura crítica enorme que preparó el trasfondo para la revoluciónneolítica en la que las sociedades humanas hicieron la transición a la vida sedentaria, la agricultura yla ganadería. Esto y el resto de la historia humana posterior se han desarrollado disfrutando de esteLargo Verano. Existe una diferencia fundamental entre la agricultura-ganadería, y la caza-recolección. Lasprimeras se basan en la domesticación de especies de plantas y animales, conllevan una intervenciónactiva en sus ciclos de vida para cambiar la genética y hacer que sean más útiles para los humanos. Ladomesticación es un cambio tecnológico que permite que los humanos produzcan mucha más comidaa partir de las plantas y los animales disponibles. Por ejemplo, el cultivo del maíz empezó cuando loshumanos recogieron teocinte, el antepasado silvestre del maíz. Las mazorcas de teocinte son muypequeñas, apenas miden unos centímetros de largo. Son de un tamaño muy reducido en comparacióncon una mazorca de maíz actual. Sin embargo, gradualmente, seleccionado las mazorcas más grandesde teocinte y las plantas que no se rompían, sino que permanecían en el tallo para ser cosechadas, loshumanos crearon el maíz moderno, que proporciona mucho más alimento en la misma superficie detierra. Las primeras pruebas conocidas de agricultura, ganadería y domesticación de plantas y animalesproceden de Oriente Próximo, concretamente de la zona conocida como Hilly Flanks, que se extiendedesde el sur del actual Israel hasta Palestina y la orilla oeste del río Jordán, a través de Siria y hasta elsureste de Turquía, el norte de Irak y el oeste de Irán. De alrededor del año 9500 a. C., datan lasprimeras plantas domésticas. Farro y cebada se hallaron en dos carreras en Jericó, en la orilla oeste delrío Jordán, en Palestina. Farro, guisantes y lentejas se encontraron en Tell Aswad, mucho más al norte,en Siria. En estos lugares se desarrolló la denominada cultura natufiense y ambos tenían grandesciudades. La ciudad de Jericó tenía una población aproximada de quinientas personas en aquelmomento. ¿Por qué aparecieron allí los primeros pueblos agrícolas y no en otro lugar? ¿Por qué losnatufienses, y no otros pueblos, fueron quienes domesticaron los guisantes y las lentejas? ¿Tuvieronsuerte y sencillamente vivían allí donde había muchos candidatos potenciales para la domesticación?Aunque sea verdad, muchas otras personas vivían entre esas especies, pero no las domesticaron. Comovimos en el capítulo 2, en los mapas 4 y 5, la investigación de genetistas y arqueólogos paradeterminar la distribución de los antepasados silvestres de los animales y plantas domesticadosmodernos revela que muchos de estos antepasados se habían diseminado en áreas muy grandes, demillones de kilómetros cuadrados. Los antepasados silvestres de las especies de animalesdomesticados se habían dispersado a través de Eurasia. Los Hilly Flanks estaban particularmente bienprovistos de especies de cultivos silvestres, pero no era eso lo que diferenciaba este lugar de cualquierotro. No era el hecho de que los natufienses vivieran en una zona únicamente provista con especiessilvestres lo que los hizo especiales, sino el hecho de que eran sedentarios antes de empezar adomesticar plantas o animales. Una prueba de ello procede de los dientes de gacela, que estáncompuestos por cemento, un tejido óseo conectivo que crece en capas. Durante la primavera y elverano, cuando el crecimiento del cemento es más rápido, las capas son de un color distinto a las quese forman en invierno. Si se corta una parte del diente, se puede ver el color de la última capa creadaantes de que muriera la gacela. Y utilizando esta técnica, se puede determinar si mataron a la gacelaen verano o en invierno. En los sitios natufienses, se encuentran gacelas a las que mataron en todas lasestaciones, lo que sugiere que vivían allí durante todo el año. El pueblo de Abu Hureyra, en el ríoÉufrates, es uno de los asentamientos natufienses que se han investigado más intensamente. Durantecasi cuarenta años, los arqueólogos han examinado las capas del suelo, lo que proporciona uno de losejemplos mejor documentados de vida sedentaria antes y después de la transición a la agricultura. Elasentamiento probablemente empezó alrededor de 9500 a. C., y los habitantes continuaron su estilo devida de cazadores-recolectores otros quinientos años antes de iniciar la transición a la agricultura. Losarqueólogos estiman que la población del poblado antes de la agricultura era de entre cien ytrescientas personas. Se pueden imaginar toda clase de razones por las que una sociedad se beneficiaría al convertirse ensedentaria. Trasladarse de un sitio a otro resultaba costoso; los niños y los ancianos debían sertransportados y era imposible almacenar comida para los períodos de carestía cuando se iba de un sitioa otro. Además, ciertas herramientas, como las piedras de moler y las hoces, útiles para procesarcomida salvaje, pesaban mucho. Existen pruebas de que incluso los cazadores-recolectores nómadasalmacenaban comida en sitios escogidos, como, por ejemplo, en cuevas. El maíz se almacena muybien, y ésa es la razón de que fuera muy atractivo y explica que se cultivara tan intensamente en todoel continente americano. La capacidad para manejar con eficacia el almacenamiento y acumularreservas de alimentos seguramente fuera un importante incentivo para adoptar una forma de vidasedentaria. A pesar de que fuera colectivamente deseable convertirse en sedentario, esto no significa quetuviera que pasar necesariamente. Un grupo nómada de cazadores-recolectores tenía que ponerse deacuerdo para hacerlo, o alguien los tuvo que obligar. Algunos arqueólogos han sugerido que elaumento de la densidad de la población y la reducción del nivel de vida fueron factores clave en laaparición de la vida sedentaria, lo que obligó a la población nómada a quedarse en un lugar. Sinembargo, la densidad de los lugares natufienses no es mayor que la que había en los grupos anteriores,así que no parece haber pruebas del aumento de la densidad de la población. Tampoco los fósilesdentales y de esqueletos sugieren que su salud se deteriorara. Por ejemplo, la escasez de alimentostiende a crear hipoplasia, líneas finas en el esmalte dental, pero éstas son menos frecuentes en elpueblo natufiense que en otros pueblos agrícolas posteriores. Lo más importante es que, aunque la vida sedentaria tuviera ventajas, también teníainconvenientes. La resolución de conflictos probablemente fuera más complicada para los grupossedentarios, ya que entre los nómadas los desacuerdos se resolvían cuando ciertas personas o gruposse marchaban. En cuanto se construyeron edificios permanentes y se disponía de más bienes de los quese podían transportar, trasladarse se convirtió en una opción mucho menos atractiva. Así que lospueblos tenían que dotarse de formas más efectivas de resolver conflictos y de nociones de propiedadmás elaboradas. Había que tomar decisiones sobre quién tenía acceso a qué parte de tierra cerca delpueblo o quién recogería fruta de qué filas de árboles y quién pescaría en qué parte del arroyo. Huboque desarrollar reglas, y también las instituciones que debían crearlas y hacerlas cumplir. Para que apareciera la vida sedentaria, parece plausible que los cazadores-recolectores hayan sidoobligados a establecerse, lo que debió estar precedido por una innovación institucional queconcentrara el poder en manos de un grupo que se convertiría en la élite política, que impusieraderechos de propiedad, mantuviera el orden y también se beneficiara de su estatus obteniendo losrecursos del resto de la sociedad. De hecho, es probable que se produjera una revolución políticasimilar a la iniciada por el rey Shyaam, aunque a menor escala, y ése sería el avance que habríaconducido a la vida sedentaria. De hecho, las pruebas arqueológicas sugieren que los natufienses desarrollaron una sociedadcompleja caracterizada por jerarquía, orden y desigualdad (el comienzo de lo que reconoceríamoscomo instituciones extractivas) mucho tiempo antes de convertirse en agricultores. Una prueba sólidade esta jerarquía y desigualdad se encuentra en las tumbas. Algunas personas eran enterradas con unagran cantidad de conchas de obsidiana y dentalium, que procedían de la costa del Mediterráneopróxima al monte Carmelo. Otros tipos de ornamentación incluyen collares, bandas y brazaletes,realizados con conchas, dientes caninos y falanges de ciervos. Otras personas eran enterradas sinninguna de estas cosas. Se comerciaba con conchas y con obsidiana, y el control de este comercio,muy probablemente, era una fuente de desigualdad y acumulación de poder. Existen más pruebas dedesigualdad económica y política en el sitio natufiense de Ain Mallaha, al norte del mar de Galilea.Entre un grupo de alrededor de cincuenta cabañas redondas y muchos pozos, claramente utilizadoscomo almacén, existe un gran edificio intensamente enlucido próximo a una plaza central despejada.Lo más seguro es que fuera la casa de un jefe. Aparte de las sepulturas del lugar, algunas de las cualesson mucho más elaboradas, también hay pruebas del culto a las calaveras, lo que posiblemente indiqueadoración a los antepasados. Estos cultos están extendidos por los sitios natufienses, sobre todo enJericó. El predominio de pruebas de lugares natufienses sugiere que probablemente ya se trataba desociedades con instituciones elaboradas que determinaban la herencia del estatus de la élite.Comerciaban con lugares lejanos y tenían formas incipientes de jerarquías políticas y religiosas. Lo más probable es que la aparición de las élites políticas provocara, en primer lugar, la transicióna la vida sedentaria y, después, a la agricultura. Tal y como muestran los lugares natufienses, la vidasedentaria no significaba necesariamente agricultura y ganadería. La población se establecía en unsitio, pero continuaba cazando y recolectando para vivir. Al fin y al cabo, el Largo Verano hizo que lascosechas silvestres fueran más abundantes y la caza y la recolección, probablemente, más atractivas.La mayoría de la población habría estado bastante satisfecha con una vida de subsistencia basada en lacaza y la recolección, que no exigían mucho esfuerzo. Ni siquiera la innovación tecnológica conducenecesariamente a un aumento de la producción agrícola. De hecho, se sabe que una innovacióntecnológica importante como la introducción del hacha de acero entre los aborígenes australianosconocidos como Yir Yoront no condujo a una producción más intensa, sino a más tiempo para dormir,porque les permitía alcanzar los requisitos de subsistencia con más facilidad y había pocos incentivospara trabajar para lograr más. La explicación tradicional, basada en la situación geográfica, para justificar la revolución neolítica(eje central del argumento de Jared Diamond, descrita en el capítulo 2) es que fue impulsada por ladisponibilidad inesperada de muchas especies de plantas y animales que se podían domesticarfácilmente. Aquello hizo que la agricultura y la ganadería fueran atractivas y provocó la vidasedentaria. Después de que las sociedades se volvieran sedentarias y empezaran a dedicarse a laagricultura, comenzaron a desarrollarse la jerarquía política, la religión y otras institucionessignificativamente más complejas. Las pruebas de los natufienses sugieren que esta explicacióntradicional, aunque esté ampliamente aceptada, empieza la casa por el tejado. Los cambiosinstitucionales tuvieron lugar en sociedades mucho antes de que iniciaran la transición a la agriculturay probablemente fueron la causa tanto del paso al sedentarismo, que reforzó los cambiosinstitucionales, como, posteriormente, de la revolución neolítica. Este patrón es sugerido no solamentepor las pruebas de los Hilly Flanks, el área estudiada con más intensidad, sino también por la mayoríade las pruebas encontradas en América, el África subsahariana y el este de Asia. Sin duda, la transición a la agricultura condujo a una mayor productividad agrícola y permitió unaexpansión significativa de la población. Por ejemplo, en lugares como Jericó y Abu Hureyra seobserva que el pueblo agrícola inicial era mucho mayor que el preagrícola. En general, los puebloscrecieron entre dos y seis veces después de la transición. Además, muchas de las consecuencias quetradicionalmente se ha defendido que fluyeron tras esta transición sin duda tuvieron lugar. Hubo unamayor especialización en las profesiones, un progreso tecnológico mucho más rápido y,probablemente, se desarrollaron instituciones políticas más complejas y posiblemente menosigualitarias. Sin embargo, que esto ocurriera en un sitio concreto no estuvo determinado por ladisponibilidad de especies de plantas y animales, sino porque la sociedad experimentó los tipos deinnovaciones institucionales, sociales y políticas que habrían permitido que apareciera la vidasedentaria y, posteriormente, la agricultura. El Largo Verano y la presencia de cultivos y especies de animales permitieron que esto tuvieralugar, pero no determinaron dónde ni cuándo exactamente, sino que sucediera después de que el climase hubiera vuelto más cálido. De hecho, lo determinaron la interacción de una coyuntura crítica, elLargo Verano, con pequeñas pero importantes diferencias institucionales. A medida que el clima sehizo más cálido, algunas sociedades, como la natufiense, desarrollaron elementos de jerarquía einstituciones centralizadas, pero a una escala muy pequeña en relación con la de los Estados-naciónmodernos. Como los bushongs bajo Shyaam, las sociedades se reorganizaron para aprovechar lasmayores oportunidades que ofrecía el exceso de animales y plantas silvestres y, sin duda, fueron losmiembros de la élite política los principales beneficiados de estas nuevas oportunidades y del procesode centralización política. Otros lugares que tenían instituciones un poco distintas no permitieron asus élites políticas que aprovecharan del mismo modo esta coyuntura y quedaron rezagados en suproceso de centralización política y en la creación de sociedades asentadas, agrícolas y máscomplejas. Aquello sentó las bases para una divergencia posterior exactamente del tipo que hemosvisto con anterioridad. Una vez que aparecían estas diferencias, se extendían a algunos lugares pero noa otros. Por ejemplo, la agricultura se extendió a Europa desde Oriente Próximo a partir de 6500 a. C.,sobre todo como consecuencia de la migración de agricultores. En Europa, las instituciones sedistanciaron de otras partes del mundo, como África, donde las instituciones iniciales habían sidodiferentes y las innovaciones puestas en marcha por el Largo Verano en Oriente Próximo sucedieronmucho más tarde, e, incluso entonces, adoptaron una forma muy distinta.Las innovaciones institucionales de los natufienses casi con toda probabilidad se fundamentaron en larevolución neolítica, pero no dejaron un simple legado en la historia del mundo y no condujeroninexorablemente a la prosperidad a largo plazo de sus tierras de origen en los actuales Estados deIsrael, Palestina y Siria. Siria y Palestina son partes del mundo moderno relativamente pobres y laprosperidad de Israel fue, en general, importada por el asentamiento de población judía después de lasegunda guerra mundial y su nivel elevado de educación y fácil acceso a tecnologías avanzadas. Eldesarrollo inicial de los natufienses no pasó a ser prolongado por la misma razón que se detuvo eldesarrollo soviético. A pesar de que fue muy significativo, e incluso revolucionario para su tiempo,era un desarrollo bajo instituciones extractivas. Para la sociedad natufiense, también era probable queeste tipo de desarrollo creara conflictos profundos sobre quién controlaría las instituciones y laextracción que permitía. Para cada élite que se beneficia de una extracción, existe una no élite quequerría sustituirla. En ocasiones, las luchas internas simplemente sustituyen a una élite por otra. Enotros casos, destroza toda la sociedad extractiva y desencadena un proceso de colapso estatal y social,como experimentó la espectacular civilización que construyó las ciudades-Estado mayas hace más demil años.La extracción inestableLa agricultura apareció de forma independiente en varios lugares del mundo. En lo que hoy es México,las sociedades formaron estos Estados y asentamientos estables y pasaron a la agricultura. Como losnatufienses en Oriente Próximo, también consiguieron cierto nivel de desarrollo económico. Dehecho, las ciudades-Estado mayas del área del sur de México, Belice, Guatemala y el oeste deHonduras, construyeron una civilización bastante sofisticada con su propio tipo de institucionesextractivas. La experiencia maya ilustra no solamente la posibilidad de desarrollo bajo institucionesextractivas, sino también otro límite fundamental para este tipo de crecimiento: la inestabilidadpolítica que aparece y que, en última instancia, conduce al colapso tanto de la sociedad como delEstado a medida que los diferentes grupos y personas luchan para llegar a convertirse en losextractores. Las ciudades mayas se empezaron a desarrollar alrededor de 500 a. C. y finalmente fracasaron enalgún momento del siglo I d. C. Entonces, apareció un nuevo modelo político, que sentó las bases parala era clásica, entre 250 y 900 d. C. Este período marcó el florecimiento total de la cultura y lacivilización mayas. Sin embargo, esta civilización más sofisticada también sucumbiría en el curso delos siguientes seiscientos años. Cuando los conquistadores españoles llegaron a principios del sigloXVI, los grandes templos y palacios de sitios mayas como Tikal, Palenque y Calakmul se habíandesvanecido en la selva y no se volverían a descubrir hasta el siglo XIX. Las ciudades mayas nunca se unieron en un imperio, aunque algunas estaban subordinadas a otrasy, a menudo, parecen haber cooperado, sobre todo en guerras. La conexión principal entre lasciudades-Estado de la región, cincuenta de las cuales se pueden reconocer por sus propios glifos, esque sus habitantes hablaban unas treinta y una lenguas mayas, distintas pero estrechamenterelacionadas. Los mayas desarrollaron un sistema de escritura, y existen como mínimo quince milinscripciones que describen muchos aspectos de la cultura, la religión y la vida de la élite. Además,tenían la cuenta larga, un calendario sofisticado para registrar fechas que se parecía mucho a nuestrocalendario, ya que contaba el transcurso de los años desde una fecha fija y era utilizado por todas lasciudades mayas. La cuenta larga empezó en el año 3114 a. C., aunque no sepamos qué significadodaban los mayas a esta fecha, que hace referencia a un tiempo que precede a la aparición de cualquiercosa parecida a la sociedad maya. Los mayas eran albañiles hábiles que inventaron el cemento. Sus construcciones e inscripcionesproporcionan información vital sobre las trayectorias de las ciudades, ya que a menudo registrabanacontecimientos fechados de acuerdo con la cuenta larga. Al estudiar todas las ciudades mayas, losarqueólogos pueden contar cuántos edificios se acabaron en años concretos. Alrededor del año 500a. C., había pocos monumentos fechados. Por ejemplo, la fecha de la cuenta larga correspondiente alaño 514 a. C. registraba solamente diez. Hubo un aumento constante, que llegó a veinte en el año 672d. C. y a cuarenta a mediados del siglo VIII. Después, el número de monumentos datados se desploma.En el siglo IX, es inferior a diez al año y en el siglo X, es de cero. Estas inscripciones que incluíanfechas nos dan una imagen clara de la expansión de las ciudades mayas y su posterior declive a partirde finales del siglo VIII. Este análisis de fechas puede complementarse examinando la lista de reyes que registraron losmayas. En la ciudad maya de Copán, actualmente en el oeste de Honduras, hay un monumento famosoconocido como Altar Q que registra los nombres de todos los reyes desde el fundador de la dinastíaK’inich Yax K’uk’ Mo’, o «Primer Rey Dios Sol Verde Quetzal Guacamayo», llamado así en honor nosolamente al Sol, sino también al de dos pájaros exóticos de la selva de América Central cuyas plumaseran muy apreciadas por los mayas. K’inich Yax K’uk’ Mo’ llegó al poder en Copán en 426 d. C., datoque sabemos por la fecha de la cuenta larga del Altar Q, y fundó una dinastía que reinaría durantecuatrocientos años. Algunos de los sucesores de K’inich Yax también tenían nombres llamativos. Elglifo del trigésimo gobernante se traduce como «18 Conejo», a quien siguieron «Humo Mono» y«Humo Concha», que murió en 763 d. C. El último nombre del altar es el rey Yax Pasaj Chan Yoaat o«Dios de la Primera Luz del Ocaso», que fue el decimosexto gobernante de esta línea y asumió eltrono tras la muerte de Humo Concha. Después de él, solamente conocemos a un rey más, Ukit Took(«Rey Patrono de Pedernal») a partir de un fragmento de un altar. Después de Yax Pasaj, lasconstrucciones y las inscripciones se detuvieron y parece que la dinastía fue derrocada al cabo de pocotiempo. Ukit Took probablemente no fuera el pretendiente real al trono, sino un pretendiente más. Existe otra forma de ver estas pruebas de Copán, la desarrollada por los arqueólogos Ann CorinneFreter, Nancy Gonlin y David Webster. Estos investigadores registraron el auge y el declive de Copánexaminando la extensión del asentamiento en el valle de Copán durante un período de 850 años, de400 d. C. a 1250 d. C., utilizando una técnica denominada hidratación de obsidiana, que calcula elcontenido de agua de ésta en la fecha en la que se extrajo. Una vez obtenida, el agua cae a un ritmoconocido, lo que permite calcular la fecha en la que se extrajo un trozo de obsidiana. Freter, Gonlin yWebster fueron capaces de trazar un mapa para situar en qué lugar del valle de Copán se habíanencontrado los trozos de obsidiana datada y hacer un seguimiento de la expansión de la ciudad y sudeclive posterior. Como es posible hacer un cálculo razonable del número de casas y edificios de unazona en particular, se puede estimar la población total de la ciudad. En el período entre 400 y 449d. C., la población era insignificante, estimada en unas seiscientas personas, y aumentó de formaconstante hasta alcanzar un pico de veintiocho mil entre los años 750 y 799 d. C. Aunque no parezcauna cifra elevada para los criterios urbanos contemporáneos, era enorme para aquel período; en aquelentonces, Copán tenía más habitantes que Londres o París. Sin duda, otras ciudades mayas, comoTikal y Calakmul, eran mucho más grandes. De acuerdo con las pruebas de las fechas de la cuentalarga, la población alcanzó su máximo histórico en Copán el año 800 d. C. Después empezó adescender y en el año 900 d. C. era de alrededor de quince mil personas. A partir de entonces, continuóla caída y, hacia el año 1200 d. C., el número de habitantes había vuelto a ser el mismo queochocientos años antes. La base del desarrollo económico de la era clásica maya era la misma que para los bushongs y losnatufienses: la creación de instituciones extractivas con algún tipo de centralización estatal. Estasinstituciones tenían varios elementos clave. Alrededor del año 100 d. C. en la ciudad de Tikal deGuatemala, apareció un nuevo tipo de reino dinástico. Una clase dirigente basada en el ajaw (señor ogobernante) arraigó con un rey llamado k’uhul ajaw (señor divino) y, bajo él, una jerarquía dearistócratas. El señor divino organizaba la sociedad con la cooperación de estas élites y también secomunicaba con los dioses. Que sepamos, este nuevo grupo de instituciones políticas no permitióningún tipo de participación popular, pero aportó estabilidad. El k’uhul ajaw cobraba impuestos a losagricultores y organizaba la mano de obra para que construyera los grandes monumentos, y lacoalescencia de estas instituciones creó la base para que hubiera una impresionante expansióneconómica. La economía maya se basaba en una especialización ocupacional amplia, con hábilesalfareros, tejedores, carpinteros y creadores de herramientas y adornos. También comerciaban conobsidiana, pieles de jaguar, conchas marinas, cacao, sal y plumas, entre ellos y con otros Estadossituados a largas distancias en México. Probablemente tuvieran dinero y, como los aztecas, utilizabanlos granos de cacao como moneda. La era clásica maya se fundó sobre la creación de instituciones políticas extractivas, de una formamuy parecida a la de los bushongs, en la que el Yax Ehb’ Xook de Tikal tuvo un papel similar al delrey Shyaam. Las nuevas instituciones políticas condujeron a un aumento significativo de laprosperidad económica, gran parte de la cual fue extraída entonces por la nueva élite relacionadadirectamente con el k’uhul ajaw. Una vez que se consolidó este sistema, alrededor del año 300 d. C.,hubo pocos cambios tecnológicos adicionales. Aunque haya pruebas de la mejora del riego y de lastécnicas de gestión del agua, la tecnología agrícola era rudimentaria y, aparentemente, no cambió. Lastécnicas artísticas y las de construcción se hicieron mucho más sofisticadas con el tiempo, pero, enconjunto, hubo poca innovación. Tampoco hubo destrucción creativa. Sin embargo, existieron otras formas de destrucción, ya quela riqueza que creaban las instituciones extractivas para el k’uhul ajaw y la élite maya condujo a unaguerra constante que empeoró con el tiempo. La secuencia de los conflictos está registrada en lasinscripciones mayas, con glifos especiales que indican que tuvo lugar una guerra en una fechaconcreta en la cuenta larga. El planeta Venus era el patrón celestial de la guerra, y los mayasconsideraban que algunas fases de la órbita de este planeta eran particularmente favorables para librarguerras. El glifo que indicaba la guerra, conocido como «estrella-guerra» por los arqueólogos, muestrauna estrella tirando un líquido que podría ser agua o sangre sobre la Tierra. Las inscripciones tambiénrevelan patrones de alianza y competencia. Había largas luchas por el poder entre los Estados másgrandes, como Tikal, Calakmul, Copán y Palenque, y otros más pequeños subyugados a un estatus devasallos. Las pruebas de estas luchas proceden de los glifos que marcaban las ascensiones reales.Durante este período, empiezan indicando que los Estados más pequeños entonces estaban dominadospor un gobernante exterior. En el mapa 10 se muestran las ciudades mayas principales y los distintos patrones de contactoentre ellas tal y como las reconstruyeron los arqueólogos Nikolai Grube y Simon Martin. Estospatrones indican que, a pesar de que las ciudades más grandes como Calakmul, Dos Pilas, PiedrasNegras y Yaxchilán tuvieran amplios contactos diplomáticos, algunas a menudo estaban dominadaspor otras y también luchaban entre sí. El hecho más importante del colapso maya es que coincide con el derrocamiento del modelopolítico basado en el k’uhul ajaw. Vimos que, en Copán, después de la muerte de Yax Pasaj en el año810 d. C., no hubo más reyes. Aproximadamente en aquel momento, los palacios reales fueronabandonados. A unos 32 kilómetros al norte de Copán, en la ciudad de Quiriguá, el último rey, JadeCielo, ascendió al trono entre 795 y 800 d. C. El último monumento datado es del año 810 d. C., segúnla cuenta larga, el mismo año en el que murió Yax Pasaj. Poco después, la ciudad fue abandonada. Portoda la zona maya, se repite esta historia: las instituciones políticas que habían proporcionado elcontexto para la expansión del comercio, la agricultura y la población desaparecieron. Los tribunalesreales no funcionaban, los monumentos y los templos no se tallaban y los palacios se vaciaron. Amedida que se deshacían las instituciones políticas y sociales, revirtiendo así el proceso decentralización estatal, la economía se contrajo y la población descendió. En algunos casos, los principales centros se hundieron debido a la violencia generalizada. Laregión de Petexbatún de Guatemala (donde los grandes templos posteriormente fueron derribados y supiedra que utilizada para construir amplias murallas defensivas) proporciona un ejemplo claro. Comoveremos en el capítulo siguiente, fue muy parecido a lo que sucedió en el Imperio romano. Más tarde,incluso en lugares como Copán, en los que hay menos signos de violencia en el momento del colapso,muchos monumentos fueron dañados o destruidos. En algunos lugares, la élite perduró incluso tras elderrocamiento inicial del k’uhul ajaw. En Copán hay pruebas de que continuó erigiendo edificiosdurante, como mínimo, otros doscientos años antes de desaparecer definitivamente. En otros lugares,las élites parecen haberse ido al mismo tiempo que el señor divino. Las pruebas arqueológicas existentes no nos permiten llegar a una conclusión definitiva sobre porqué el k’uhul ajaw y las élites que lo rodeaban fueron derrocados y las instituciones que habían creadolos mayas en la era clásica desaparecieron. Sabemos que tuvo lugar en el contexto de intensas guerrasentre ciudades y parece probable que la oposición y la rebelión dentro de las ciudades, quizá dirigidaspor distintas facciones de la élite, derrocaran la institución. A pesar de que las instituciones extractivas que los mayas crearon suficiente riqueza para queflorecieran las ciudades y la élite consiguiera ser rica y generara arte y edificios monumentales, elsistema no era estable. Las instituciones extractivas sobre las que gobernaba esta reducida élitecrearon una importante desigualdad y, en consecuencia, generaron también la posibilidad de luchasinternas entre aquellos que se podían beneficiar de la riqueza extraída al pueblo. Finalmente, esteconflicto condujo a la ruina de la civilización maya.¿Qué va mal?Las instituciones extractivas son muy habituales en la historia porque tienen una lógica aplastante:pueden generar cierta prosperidad limitada y, al mismo tiempo, repartirla entre una pequeña élite.Para que se dé este crecimiento, debe haber centralización política. Una vez que existe, el Estado (o laélite que lo controla) normalmente tiene incentivos para invertir y generar riqueza, animar a los otrosa invertir para que el Estado pueda extraer recursos de ellos e incluso imitar algunos de los procesosque normalmente pondrían en marcha los mercados y las instituciones económicas inclusivas. En laseconomías de plantaciones caribeñas, las instituciones extractivas adoptaron la forma de una élite queutilizaba la coacción para obligar a los esclavos a producir azúcar. En la Unión Soviética, adoptaron laforma del Partido Comunista, que reasignaba recursos de la agricultura a la industria y estructurabaalgún tipo de incentivos para los gestores y los trabajadores. Como hemos visto, estos incentivosfueron debilitados por la naturaleza del sistema. El potencial para crear un desarrollo extractivo da impulso a la centralización política y es la razónde que el rey Shyaam deseara crear el reino de Kuba, y probablemente explica por qué los natufiensesen Oriente Próximo fijaron una forma primitiva de ley y orden, jerarquía e instituciones extractivasque, finalmente, conducirían a la revolución neolítica. Asimismo, también es probable que hubieraprocesos similares que socavaran la aparición de sociedades estables y la transición a la agricultura enAmérica, y se puede ver en la civilización sofisticada que construyeron los mayas en las basesestablecidas por las instituciones muy extractivas que coaccionaban a muchos para provecho de susreducidas élites. Sin embargo, el desarrollo generado por las instituciones extractivas es muy distinto del que secrea bajo instituciones inclusivas. Lo más importante es que no es sostenible. Por su propia naturaleza,las instituciones extractivas no fomentan la destrucción creativa y generan, en el mejor de los casos,solamente una cantidad limitada de avance tecnológico. Por lo tanto, el desarrollo que crean duramientras duran dichas instituciones. La experiencia soviética es un ejemplo claro de este límite. LaUnión Soviética generó un crecimiento rápido ya que pronto se puso al día de algunas de lastecnologías avanzadas del mundo y asignó recursos del muy ineficiente sector agrícola al sectorindustrial. Al final, los incentivos en todos los sectores, desde la agricultura hasta la industria, nopudieron estimular el avance tecnológico. Esto tuvo lugar solamente en algunos núcleos en los que sedirigían los recursos y donde la innovación era fuertemente recompensada debido a su papel en lacompetencia con Occidente. Sin embargo, el desarrollo soviético, a pesar de ser rápido, estabacondenado a durar poco, y ya perdía impulso en la década de los setenta. La falta de innovación y destrucción creativa no es la única razón por la que existen límites gravesal crecimiento bajo instituciones extractivas. La historia de las ciudades-Estado mayas ilustra un finmás siniestro y, por desgracia, más común, de nuevo implícito en la lógica interna de las institucionesextractivas. Como éstas crean beneficios significativos para la élite, habrá fuertes incentivos para queotros luchen para sustituir a la élite actual. Por lo tanto, las luchas internas y la inestabilidad sonrasgos inherentes de las instituciones extractivas y no solamente crean más ineficiencias, sino quetambién suelen revertir la centralización política, en ocasiones incluso conduciendo al fracaso total dela ley y el orden y al caos, como experimentaron las ciudades-Estado mayas tras su éxito relativodurante la era clásica. Aunque sea inherentemente limitado, el crecimiento bajo instituciones extractivas puede parecerespectacular cuando está en marcha. Muchas personas de la Unión Soviética y muchas más en elmundo occidental se quedaron asombradas con el crecimiento soviético de los años veinte, treinta,cuarenta, cincuenta, sesenta e incluso setenta del siglo XX, de la misma forma que las fascina el ritmovertiginoso del crecimiento económico chino actual. Sin embargo, como comentaremos con másdetalle en el capítulo 15, China, bajo el control del Partido Comunista, es otro ejemplo de sociedadque experimenta un crecimiento bajo instituciones extractivas y es igualmente improbable que genereun desarrollo sostenido a menos que emprenda una transformación política fundamental haciainstituciones políticas inclusivas. 6 El distanciamientoCómo se convirtió Venecia en un museoEl grupo de islas que forman Venecia, en el extremo norte del mar Adriático, posiblemente fueran, enla Edad Media, el lugar más rico del mundo, con el conjunto más avanzado de institucioneseconómicas inclusivas apoyadas por la inclusividad política naciente. Venecia logró su independenciaen el 810 d. C. en lo que resultó ser un momento fortuito. La economía de Europa se estabarecuperando del declive que sufrió tras el hundimiento del Imperio romano y reyes como Carlomagnoestaban reconstituyendo un poder político central fuerte. Aquello condujo a la estabilidad, a unamayor seguridad y a la expansión del comercio, y Venecia estaba en una situación única paraaprovecharlo. Era una nación de navegantes, situada justo en mitad del Mediterráneo. De Orientellegaban especias, productos fabricados por los bizantinos y esclavos. Venecia se hizo rica. En el año1050, un siglo después del inicio de su expansión económica, tenía una población de cuarenta y cincomil personas, cifra que aumentó en más del 50 por ciento, a setenta mil en el año 1200. En 1330, lapoblación había vuelto a aumentar otro 50 por ciento, a ciento diez mil; Venecia era entonces tangrande como París y probablemente tres veces mayor que Londres. Una de las causas principales de la expansión económica de Venecia fue una serie de innovacionescontractuales que hicieron que las instituciones económicas fueran mucho más inclusivas. La másfamosa fue la commenda, un tipo de sociedad por acciones rudimentaria que se formaba solamentemientras durara una única misión comercial. En la commenda participaban dos socios, uno«sedentario», el que permanecía en Venecia, y otro que viajaba. El socio sedentario ponía capital en laempresa, mientras que el socio que viajaba acompañaba a la carga. Normalmente, el socio sedentarioponía la mayor parte del capital. Los jóvenes emprendedores que no tenían riquezas podían entrar asíen el negocio del comercio viajando con la mercancía. Era una de las principales formas de ascensosocial. Si había pérdidas, se repartían de acuerdo con el capital que habían puesto los socios. Si seganaba dinero, los beneficios se basaban en dos tipos de contratos de commenda. Si la commenda eraunilateral, el mercader sedentario proporcionaba el 100 por ciento del capital y recibía el 75 por cientode los beneficios. Si era bilateral, el mercader sedentario proporcionaba el 67 por ciento del capital yrecibía el 50 por ciento de los beneficios. Al estudiar documentos oficiales, se observa lo potente queera la commenda para fomentar el ascenso social. Estos documentos están llenos de nombres nuevos,personas que hasta entonces no habían figurado entre la élite veneciana. En documentosgubernamentales de 960, 971 y 982, el número de nombres nuevos es del 69, 81 y 65 por ciento,respectivamente, de los registrados. Esta inclusividad económica y el ascenso de nuevas familias a través del comercio obligaron alsistema político a ser más abierto todavía. El dux, que gobernaba Venecia, era elegido de por vida porla Asamblea General, que representaba a todos los ciudadanos, aunque en la práctica estaba dominadapor un grupo de familias poderosas. El dux tenía mucho poder, pero con el tiempo lo fue perdiendopoco a poco debido a los cambios de las instituciones políticas. A partir de 1032, el dux fue elegidojunto con el Consejo Ducal de nueva creación, cuya tarea era garantizar que aquél no llegara a tener unpoder absoluto. El primer dux asediado por este Consejo, Domenico Flabianico, era un rico mercaderde seda de una familia que no había ocupado ningún alto cargo con anterioridad. Tras el cambioinstitucional, se produjo una enorme expansión del poder mercantil y naval de Venecia. En 1082, laciudad consiguió amplios privilegios comerciales en Constantinopla y se creó un barrio veneciano enaquella ciudad que rápidamente llegó a tener diez mil habitantes venecianos. Vemos en este caso quelas instituciones económicas y políticas inclusivas empezaban a trabajar conjuntamente. La expansión económica de Venecia, que creó más presión para el cambio político, explotódespués de los cambios en las instituciones políticas y económicas cuando el dux fue asesinado en1171. La primera innovación importante fue la creación de un Gran Consejo que se convertiría en lafuente definitiva de poder político en Venecia a partir de aquel momento. El Gran Consejo estabaformado por quienes ocupaban cargos en el Estado veneciano, como los jueces, y estaba dominado porlos aristócratas. Además de los titulares de los cargos, cada año eran nombrados cien miembrosnuevos del Consejo por parte de un comité de nombramiento cuyos cuatro integrantes eran elegidospor sorteo por el Gran Consejo existente. Posteriormente, el Consejo también elegía a los miembrospara dos subconsejos, el Senado y el Consejo de los Cuarenta, que tenían encomendadas varias tareaslegislativas y ejecutivas. El Gran Consejo también elegía al Consejo ducal, que se amplió de dos a seismiembros. La segunda innovación fue la creación de otro consejo, elegido por el Gran Consejo porsorteo, para nombrar al dux. A pesar de que la elección debía ser ratificada por la Asamblea General,como solamente nombraban a una persona, en la práctica la elección del dux estaba en manos delConsejo. La tercera innovación fue que el nuevo dux debía jurar el cargo y atenerse al poder ducal.Con el tiempo, aquellas limitaciones se ampliaron continuamente, con lo que el dux que hubiera enaquel momento tuvo que obedecer a los magistrados y, posteriormente hacer que sus decisiones fueranaprobadas por el Consejo Ducal. Éste también adoptó el papel de garante de que el dux acatara todaslas decisiones del Gran Consejo. Estas reformas políticas condujeron a otras innovaciones institucionales: en el ámbito jurídico, lacreación de magistrados, tribunales, tribunal de apelación y nuevas leyes relativas a la bancarrota y alcontrato privado independientes. Estas nuevas instituciones económicas venecianas permitieron, a suvez, la creación de nuevas formas de negocios legales y nuevos tipos de contrato. Hubo una rápidainnovación financiera que, en realidad, supuso el inicio de la banca moderna en esta época en Venecia.La dinámica de Venecia hacia unas instituciones totalmente inclusivas parecía imparable. Sin embargo, Venecia estaba sometida a una gran tensión. El crecimiento económico al que dabanapoyo las instituciones venecianas inclusivas iba acompañado de destrucción creativa. Cada nueva olade jóvenes emprendedores que se hacían ricos a través de la commenda o de otras institucioneseconómicas similares tendía a reducir los beneficios y el éxito económico de las élites establecidas. Yno solamente redujo sus beneficios, sino también su poder político. Por lo tanto, las élites del GranConsejo siempre tuvieron la tentación, si podían hacerlo y no sufrir consecuencia alguna, de cerrar elsistema a los nuevos candidatos. Al principio, los miembros del Gran Consejo se elegían cada año. Como vimos, a finales delprimer año, se eligieron cuatro electores al azar para proponer a cien miembros durante ese año, queeran elegidos automáticamente. El 3 de octubre de 1286, se propuso al Gran Consejo cambiar lasreglas de manera que los nombramientos tuvieran que ser confirmados por una mayoría en el Consejode los Cuarenta, que estaba estrechamente controlado por las familias de la élite. Esto habría dado aesta élite poder de veto sobre los nuevos nombramientos para el Consejo, lo que no habían tenidoanteriormente. La propuesta fue rechazada. El 5 de octubre de 1286, se presentó otra propuesta, y estavez fue aprobada. A partir de aquel momento, habría una confirmación automática de una persona sisus padres y abuelos habían servido en el Consejo. En caso contrario, era necesaria la confirmacióndel Consejo Ducal. El 17 de octubre, se aprobó otro cambio de las reglas que estipulaban que elConsejo de los Cuarenta, el dux y el Consejo Ducal debían aprobar cualquier nombramiento para elGran Consejo. Los debates y las enmiendas constitucionales de 1286 presagiaban la serrata («el cierre») deVenecia. En febrero de 1297, se decidió que quien hubiera sido miembro del Gran Consejo en loscuatro años anteriores recibiría automáticamente un nombramiento y su aprobación. A partir deentonces, los nuevos nombramientos tenían que ser aprobados por el Consejo de los Cuarenta, perosolamente con doce votos. Después del 11 de setiembre de 1298, los miembros y sus familias actualesya no necesitaban confirmación. El Gran Consejo se cerraba para los de fuera, y los titulares inicialesse habían convertido en una aristocracia hereditaria. Esto se selló en 1315, con el Libro d’Oro, elregistro oficial de la nobleza veneciana. Los que no pertenecían a la nobleza naciente no dejarían que sus poderes se erosionaran sin oponerresistencia, y las tensiones políticas fueron aumentando sin parar entre 1297 y 1315. El Gran Consejorespondió parcialmente a estas demandas haciéndose más grande. En un intento de neutralizar a susadversarios más locuaces, pasó de 450 a 1.500 miembros. Pero esta expansión fue complementada porla represión. En 1310, se introdujo por primera vez una fuerza policial, y hubo un aumento constanteen la coacción doméstica, sin duda como forma de solidificar el nuevo orden político. Tras la implantación de la serrata política, el Gran Consejo pasó a adoptar una serrata económica.Al establecimiento de instituciones políticas extractivas, le siguió el cambio a institucioneseconómicas extractivas. Lo más importante es que se prohibió el uso de los contratos de commenda,una de las grandes innovaciones institucionales que había hecho rica a Venecia. Y no debería ser unasorpresa: la commenda beneficiaba a los nuevos mercaderes y, a partir de aquel momento, la éliteestablecida intentó excluirlos. Aquél era solamente un paso hacia instituciones económicas másextractivas. El siguiente paso se dio cuando, a partir de 1314, el Estado veneciano empezó a controlary nacionalizar el comercio. Organizó galeras estatales para que se dedicaran al comercio y, a partir de1324, empezó a recaudar elevados impuestos a quienes querían dedicarse a esa actividad. El comercioa larga distancia se convirtió en dominio exclusivo de la nobleza, y aquello fue el principio del fin dela prosperidad veneciana. Cuando las principales líneas de negocios pasaron a estar monopolizadaspor aquella élite cada vez más reducida, empezó el declive. Venecia iba camino de convertirse en laprimera sociedad inclusiva del mundo, pero cayó por un golpe. Las instituciones políticas yeconómicas se hicieron más extractivas y la ciudad empezó a experimentar el declive económico. Enel año 1500, la población se había reducido a cien mil habitantes. Entre los años 1650 y 1800, mientrasEuropa crecía rápidamente, Venecia se empequeñecía. Actualmente, la única economía de Venecia, aparte de algo de pesca, es el turismo. En lugar de serpioneros en rutas comerciales e instituciones económicas, los venecianos hacen pizza y helados, ysoplan cristal de colores para hordas de extranjeros. Los turistas acuden a ver las maravillas delperíodo anterior a la serrata de Venecia, como el palacio del dux y los leones de la catedral de SanMarcos, saqueados de Bizancio cuando Venecia dominaba el Mediterráneo. Venecia dejó de ser unmotor económico y se convirtió en un museo.En este capítulo, nos centramos en el desarrollo histórico de instituciones en distintas partes delmundo y explicamos por qué evolucionaron de formas diferentes. En el capítulo 4, vimos cómo lasinstituciones de Europa occidental se diferenciaban de las de Europa oriental y cómo las de Inglaterradivergían de las del resto de Europa occidental. Fue consecuencia de pequeñas diferenciasinstitucionales, en su mayoría causadas por la deriva institucional que interactuaba con coyunturascríticas. Por lo tanto, resultaría tentador pensar que estas diferencias institucionales son la punta de uniceberg histórico profundo y que, debajo del agua, encontraremos instituciones inglesas y europeasque se alejan inexorablemente de las de los demás lugares, según acontecimientos históricos que seremontan a milenios. Como se suele decir, el resto es historia. Pero el caso es que no es así, por dos motivos. En primer lugar, los movimientos hacia lasinstituciones inclusivas, tal y como muestra nuestro análisis de Venecia, pueden ser revertidos.Venecia llegó a ser próspera. Sin embargo, sus instituciones políticas y económicas fueron derrocadas,y esa prosperidad cambió por completo. Actualmente, solamente es rica porque muchas personas queconsiguen ingresos en otros lugares optan por ir a gastarlos allí para admirar su glorioso pasado. Elhecho de que las instituciones inclusivas puedan cambiar totalmente de rumbo muestra que no existeun proceso acumulativo simple de mejora institucional. En segundo lugar, las pequeñas diferencias institucionales que tienen un papel crucial durante lascoyunturas críticas son efímeras por naturaleza. Como son pequeñas, se pueden revertir, y reaparecery revertirse de nuevo. En este capítulo, veremos que, a diferencia de lo que se esperaría de las teoríasde la situación geográfica o de las culturas, Inglaterra, donde tuvo lugar el paso decisivo haciainstituciones inclusivas en el siglo XVII, era un páramo, no solamente en los miles de años posterioresa la revolución neolítica en Oriente Próximo, sino también a principios de la Edad Media tras la caídadel Imperio romano de Occidente. Las islas Británicas eran marginales para los romanos, y, sin duda,tenían menos importancia que Europa occidental, el Norte de África, los Balcanes, Constantinopla uOriente Próximo. Cuando el Imperio romano de Occidente se hundió en el siglo V a. C., Gran Bretañasufrió el declive más absoluto. No obstante, las revoluciones políticas que aportaría finalmente larevolución industrial no se producirían en Italia, en Turquía ni en la Europa continental occidental,sino en las islas Británicas. No obstante, para entender el camino de la revolución industrial inglesa y los países que lasiguieron, el legado de Roma es importante por diversas razones. La primera es que Roma, comoVenecia, pronto experimentó grandes innovaciones institucionales. Igual que en Venecia, el éxitoeconómico inicial de Roma se basaba en instituciones inclusivas, según los cánones de su época.Como en Venecia, dichas instituciones se hicieron decididamente más extractivas con el paso deltiempo. En Roma, aquella situación fue consecuencia del cambio de la república (510 a. C.-49 a. C.) alimperio (49 a. C.-476 d. C.). Aunque durante el período republicano Roma construyó un imperioimpresionante y el transporte y el comercio a larga distancia florecieron, gran parte de la economíaromana se basaba en la extracción. La transición de la república al imperio aumentó la extracción y,finalmente, condujo al tipo de luchas internas, inestabilidad y colapso que vimos con las ciudades-Estado mayas. La segunda razón, más importante, es que, como veremos, el desarrollo institucional posterior deEuropa occidental, a pesar de no ser un legado directo de Roma, fue consecuencia de las coyunturascríticas comunes a toda la región tras el hundimiento del Imperio romano de Occidente. Estascoyunturas críticas tienen pocos paralelismos con otras partes del mundo, como África, Asia oAmérica, aunque también mostraremos, a través de la historia de Etiopía, que, cuando otros lugaresexperimentaron coyunturas críticas similares, en ocasiones reaccionaron de formas notablementeparecidas. El declive romano condujo al feudalismo, que, más adelante, hizo desaparecer la esclavitud,creó ciudades que estaban fuera de la esfera de influencia de monarcas y aristócratas y, en ese proceso,hizo posible la existencia de un conjunto de instituciones en las que los poderes políticos de losgobernantes se fueron debilitando. En esta época feudal, la peste negra causaría estragos y reforzaríamás a los campesinos y las ciudades independientes a costa de los monarcas, los aristócratas y losgrandes latifundistas. Y en este ámbito se desarrollarían las oportunidades creadas por el comercioatlántico. Muchas partes del mundo no experimentaron estos cambios y, en consecuencia, se fuerondistanciando.Virtudes romanas…En el año 133 a. C., el tribuno plebeyo romano Tiberio Graco fue golpeado hasta la muerte porsenadores romanos y arrojado sin contemplaciones al río Tíber. Sus asesinos eran aristócratas como elpropio Tiberio y el asesinato fue orquestado por su primo Publio Cornelio Escipión Nasica. TiberioGraco tenía un pedigrí aristocrático impecable como descendiente de uno de los líderes más ilustresde la República romana, Lucio Emilio Paulo, héroe de las guerras ilíricas y de las segunda guerrapúnica, y Escipión el Africano, el general que derrotó a Aníbal en la segunda guerra púnica. ¿Por quéaquellos poderosos senadores, entre ellos su propio primo, se habían vuelto en su contra? La respuesta dice mucho de las tensiones en la República romana y de las causas de su decliveposterior. Lo que enfrentó a Tiberio contra aquellos senadores poderosos fue su voluntad de hacerlesfrente en una cuestión crucial en aquel momento: la asignación de tierras y los derechos de losplebeyos, los ciudadanos romanos comunes. En la época de Tiberio Graco, Roma era una república bien establecida. Sus instituciones políticasy las virtudes de los ciudadanos-soldados romanos (tal y como captó la famosa obra de Jacques-LouisDavid Juramento de los Horacios, que muestra a los hijos jurando a sus padres que defenderán laRepública romana hasta la muerte) todavía son consideradas por muchos historiadores la base deléxito de la República… Los ciudadanos romanos crearon la República derrocando a su rey, LucioTarquinio el Soberbio, conocido como Tarquinio el Orgulloso , alrededor de 510 a. C. La repúblicadiseñó inteligentemente instituciones políticas con muchos elementos inclusivos. Estaba gobernadapor magistrados elegidos por un año. El hecho de que el cargo de magistrado fuera elegidoanualmente, y que fuera ocupado por varias personas al mismo tiempo, reducía la capacidad de queuna persona en concreto consolidara o explotara su poder. Las instituciones de la República conteníanun sistema de controles y equilibrios que repartían el poder bastante ampliamente, aunque no todos losciudadanos tuvieran la misma representación, porque el voto era indirecto. También había un grannúmero de esclavos cruciales para la producción en gran parte de Italia, que representaban quizá untercio de la población. Evidentemente, los esclavos no tenían derechos, y mucho menos representaciónpolítica. Sin embargo, igual que en Venecia, las instituciones políticas romanas tenían elementospluralistas. Los plebeyos contaban con su propia asamblea, que podía elegir a la tribuna plebeya, quetenía el poder de vetar acciones de los magistrados, convocar a la asamblea plebeya y proponer leyes.Fueron los plebeyos quienes pusieron a Tiberio Graco en el poder en 133 a. C. Su poder había sidoforjado por la «secesión», una forma de huelga por parte de los plebeyos y, sobre todo, los soldados,que consistía en retirarse a una montaña fuera de la ciudad y negarse a cooperar con los magistradoshasta que sus quejas fueran atendidas. Evidentemente, aquella amenaza era particularmenteimportante en tiempos de guerra. Se supone que, durante una de aquellas secesiones del siglo V a. C.,los ciudadanos ganaron el derecho a elegir su tribuna y a promulgar leyes que gobernaran sucomunidad. Su protección política y legal, aunque parezca limitada según nuestro criterio actual, creóoportunidades económicas para los ciudadanos y cierto nivel de inclusividad en las institucioneseconómicas. En consecuencia, el comercio a través del Mediterráneo floreció bajo la Repúblicaromana. Las pruebas arqueológicas sugieren que, a pesar de que la mayoría de los ciudadanos y losesclavos no vivieran muy por encima del nivel de subsistencia, muchos romanos, e incluso algunosciudadanos normales, obtenían rentas elevadas y tenían acceso a servicios públicos como iluminaciónen las calles y sistema de alcantarillado en las ciudades. Además, existen pruebas de que también hubo cierto crecimiento económico bajo la Repúblicaromana. Podemos seguir la pista de las fortunas económicas de los romanos a partir de los naufragios.El Imperio que construyeron, en cierto sentido, fue una red de ciudades portuarias (desde Atenas,Antioquía y Alejandría en el este, vía Roma, Cartago y Cádiz, hasta llegar a Londres en el LejanoOccidente). A medida que se ampliaban los territorios romanos, también lo hacían el comercio y lanavegación, que se pueden estudiar a partir de los pecios encontrados por los arqueólogos en el fondodel Mediterráneo. Dichos pecios pueden datarse de muchas formas. A menudo, los barcos llevabanánforas llenas de vino o aceite de oliva, transportadas de Italia a la Galia, o aceite de oliva español quese vendería o repartiría gratis en Roma. Las ánforas, recipientes cerrados de arcilla, solían contenerinformación sobre quién las había hecho y en qué fecha. Justo cerca del río Tíber en Roma, hay unacolina, el monte Testaccio, también conocido como monte dei cocci, formado por aproximadamente53 millones de ánforas. Tras descargar las ánforas de los barcos, éstas eran arrojadas en la colina que,con el paso de los siglos, creó un monte. Otros productos de los barcos, y los propios barcos, a veces se pueden fechar utilizando la dataciónpor radiocarbono, una técnica potente utilizada por los arqueólogos para conocer la edad de los restosorgánicos. Las plantas crean energía mediante fotosíntesis, que utiliza la energía del sol para convertirel dióxido de carbono en azúcares. Mientras lo hacen, incorporan una cantidad de radioisótopos queaparecen de forma natural, el carbono 14. Cuando la planta muere, el carbono 14 se deteriora debido ala desintegración radiactiva. Cuando los arqueólogos encuentran un pecio, pueden datar la madera delbarco comparando la fracción restante de carbono 14 que contiene con el que se espera del carbono 14atmosférico. Así, obtienen una estimación de la fecha en la que se cortó el árbol. Solamente se handatado unos veinte pecios de 500 a. C. Probablemente no fueran barcos romanos; podrían sercartagineses, por ejemplo. Sin embargo, después, el número de pecios romanos aumenta rápidamente.Alrededor del momento del nacimiento de Cristo, alcanzaron un máximo histórico de ciento ochenta. Los pecios son una forma convincente de descubrir los límites económicos de la República romanay realmente dan pruebas de cierto crecimiento económico, pero deben analizarse con perspectiva.Probablemente, dos terceras partes del contenido de estos barcos era propiedad del Estado romano,como impuestos y tributos que se enviaban de las provincias a Roma, o cereales y aceite de oliva delNorte de África para entregar gratuitamente a los ciudadanos. Son estos frutos de la extracción lo queconstruyó prácticamente todo el monte Testaccio. Otra forma fascinante de encontrar pruebas de desarrollo económico es mediante el GRIP(Proyecto del Núcleo de Hielo de Groenlandia). Cuando cae un copo de nieve, recoge pequeñascantidades de contaminación de la atmósfera, sobre todo de metales como el plomo, la plata y elcobre. La nieve se congela y se acumula encima de la nieve que cayó en años anteriores. Este procesohace milenios que se da, y proporciona una oportunidad inigualable para los científicos de comprenderel alcance de la contaminación atmosférica de hace miles de años. Entre 1990 y 1992, el Proyectosobre el Hielo de Groenlandia perforó tres mil treinta metros de hielo que cubrían unos doscientoscincuenta mil años de historia humana. Uno de los descubrimientos principales de este proyecto y deotros que lo precedieron fue que, a partir de alrededor del año 500 a. C. se había producido un aumentoclaro en los contaminantes atmosféricos. Las cantidades atmosféricas de plomo, plata y cobreaumentaron de forma constante y alcanzaron un punto máximo en el siglo I d. C. Cabe destacar queesta cantidad de plomo atmosférico solamente se vuelve a dar en el siglo XIII. Estos descubrimientosmuestran lo intensa que fue la minería romana en comparación con lo que hubo antes y después. Esteaumento de la minería indica claramente que hubo expansión económica. Sin embargo, el desarrollo romano no era sostenible, y se daba bajo instituciones en parteinclusivas y en parte extractivas. Los ciudadanos romanos tenían derechos políticos y económicos,pero la esclavitud estaba extendida y era muy extractiva, y la élite, la clase senatorial, dominaba tantola economía como la política. A pesar de la presencia de la asamblea plebeya y el tribuno plebeyo, porejemplo, el poder real descansaba en el Senado, cuyos miembros eran los grandes terratenientes queformaban la clase senatorial. De acuerdo con el historiador romano Livio, el Senado fue creado por elprimer rey de Roma, Rómulo, y estaba formado por cien hombres. Sus descendientes formaban laclase senatorial, aunque también se añadió sangre nueva. El reparto de las tierras era muy desigual ylo más probable es que lo fuera todavía más en el siglo II a. C. Ésa fue la raíz de los problemas queTiberio Graco llevó al foro como tribuno. A medida que continuaba su expansión por el Mediterráneo, Roma experimentó una gran entradade riquezas. No obstante, la mayor parte de este botín se quedaba en manos de unas pocas familias derango senatorial, lo que aumentó la desigualdad entre ricos y pobres. Los senadores debían su riquezano solamente a su control de las provincias lucrativas, sino también a las enormes fincas que poseíanpor toda Italia, en las que trabajaban grupos de eslavos que normalmente habían sido capturados en lasguerras contra Roma. Pero también tenía importancia de dónde procedían las tierras de estas fincas.Los ejércitos de Roma durante la República estaban formados por ciudadanos-soldados que eranpequeños terratenientes, primero en Roma y más tarde en otras partes de Italia. Tradicionalmente,luchaban en el ejército cuando era necesario y, después, volvían a sus parcelas. A medida que Roma seexpandía y las campañas duraban más, este modelo dejó de funcionar. A veces, los soldados estabanfuera de las parcelas durante años, por lo que muchas tierras caían en desuso. Las familias de lossoldados en ocasiones se encontraban asfixiadas por las deudas y prácticamente se morían de hambre.Por eso, muchas parcelas se fueron abandonando gradualmente y fueron absorbidas por las fincas delos senadores. A medida que la clase senatorial se hacía más y más rica, la gran masa de ciudadanossin tierra se fue a Roma, a menudo después de haber sido despedidos del ejército. Y al no tener tierra ala que volver, buscaban trabajo en Roma. A finales del siglo II a. C., la situación había llegado a unpunto peligroso, porque la brecha entre ricos y pobres había aumentado hasta llegar a niveles sinprecedentes y porque había hordas de ciudadanos descontentos en Roma dispuestos a rebelarse y aenfrentarse a la aristocracia romana en respuesta a estas injusticias. Sin embargo, el poder políticoresidía en los terratenientes ricos de la clase senatorial, que eran los beneficiarios de los cambios quese habían producido durante los dos últimos siglos. Y la mayoría no tenía intención de cambiar elsistema que le había ido tan bien. Según el historiador romano Plutarco, Tiberio Graco, cuando viajaba por Etruria, situada en lo quees actualmente el centro de Italia, se enteró de las dificultades por las que pasaban las familias de losciudadanos-soldados. Ya fuera por esta experiencia o por fricciones anteriores con los poderosossenadores de su tiempo, pronto se embarcaría en un osado plan para cambiar la asignación de tierrasen Italia. Se presentó a tribuno plebeyo en el año 133 a. C. y, después, utilizó su cargo para proponeruna reforma de la tierra. Propuso que una comisión investigara si las tierras públicas se estabanocupando ilegalmente y que las que superaran el límite legal de 300 acres se repartieran a losciudadanos romanos que no tenían tierras. De hecho, el límite de los 300 acres formaba parte de unaantigua ley que había sido ignorada y que no se había acatado durante siglos. La propuesta de TiberioGraco causó conmoción en la clase senatorial, que pudo bloquear la implantación de estas reformasdurante un tiempo. Cuando Tiberio logró utilizar el poder de la multitud que le apoyaba para eliminara otro tribuno que amenazaba con vetar su reforma de tierras, finalmente se fundó la comisión quehabía propuesto. Sin embargo, el senado impidió su implantación dejando a la comisión sin fondos. La situación se agravó cuando Tiberio Graco reclamó para su comisión de reforma de la tierra losfondos legados por el rey de la ciudad griega de Pérgamo al pueblo romano. También intentópresentarse a tribuno una segunda vez, en parte porque tenía miedo de que el Senado le persiguieratras haberse retirado. Aquel intento dio la excusa a los senadores para acusar a Tiberio de pretenderdeclararse rey. Él y sus defensores fueron atacados y muchos fueron asesinados. El propio TiberioGraco fue uno de los primeros en caer, a pesar de que su muerte no resolvía el problema. Hubo otrosque intentaron reformar la distribución de la tierra y otros aspectos de la economía y la sociedadromanas. Muchos tendrían un destino similar. El hermano de Tiberio Graco, Cayo, por ejemplo,también fue asesinado por los terratenientes, tras haber tomado el testigo de su hermano. Estas tensiones volverían a aflorar de forma periódica durante el siglo siguiente cuando, porejemplo, condujeron a la «guerra social» entre los años 91 y 87 a. C. El defensor agresivo de losintereses senatoriales, Lucio Cornelio Sila, no sólo suprimió brutalmente las demandas de cambio,sino que también redujo notablemente los poderes de los tribunos de la plebe. Las mismas cuestionestambién serían un factor central para el apoyo que Julio César recibiría del pueblo romano en su luchacontra el Senado. Las instituciones políticas que formaban la base de la República romana fueron derrocadas porJulio César en el año 49 a. C. cuando trasladó su legión a través del Rubicón, el río que separaba lasprovincias romanas de la Galia Cisalpina de Italia. Roma cayó en manos del César y estalló otraguerra civil. Y aunque salió victorioso, fue asesinado por senadores descontentos dirigidos por Bruto yCasio en 44 a. C. La República romana nunca volvió. Estalló una nueva guerra civil entre lospartidarios del César, sobre todo Marco Antonio y Octavio, y sus enemigos. Después de la victoria deMarco Antonio y Octavio, se enfrentaron entre ellos, hasta que Octavio venció en la batalla de Accioen el 31 a. C. Un año después, y durante los siguientes cuarenta y cinco años, Octavio, conocidodespués de 28 a. C. como César Augusto, gobernó Roma solo. Creó el Imperio romano, aunque élprefería el título de princep, «primero entre iguales», y denominó «principado» al régimen. En elmapa 11, se muestra el Imperio romano en su máxima extensión en el año 117 d. C. También incluyeel río Rubicón, que César cruzó tan fatalmente. Fue esta transición de república a principado y, después, el imperio puro, lo que sentó las basespara el declive de Roma. Las instituciones políticas parcialmente inclusivas, que habían supuesto labase del éxito económico fueron socavadas gradualmente. Ni la República romana, que creó unasreglas de juego que favorecían a la clase senatorial y a otros romanos ricos, no fue un régimenabsolutista y nunca había concentrado tanto poder en un único cargo. Pero Augusto desencadenó unoscambios políticos similares a los de la serrata veneciana, que posteriormente tendrían consecuenciaseconómicas importantes. Y como resultado de estos cambios, en el siglo V d. C., el Imperio romano deOccidente, como fue denominado el oeste tras separarse del este, se había debilitado desde el punto devista económico y militar y estaba al borde del colapso…. Vicios romanosFlavio Aecio fue uno de los personajes fuera de lo común del Imperio romano tardío, llamado «elúltimo romano» por Edward Gibbon, autor de Historia de la decadencia y caída del Imperio romano.Entre 433 y 454 d. C., cuando fue asesinado por el emperador Valentiniano III, el general Aecioprobablemente fuera la persona con más poder del Imperio. Desarrolló tanto la política nacional comola exterior, y libró varias batallas cruciales contra los bárbaros y contra otros romanos en guerrasciviles. Era el único entre los generales con poder que luchaban en guerras civiles que no pretendía seremperador. Desde el fin del siglo II, la guerra civil se había convertido en un hecho cotidiano en elImperio romano. Desde la muerte de Marco Aurelio en 180 d. C. hasta la caída del Imperio romano deOccidente en 476 d. C., prácticamente no hubo ninguna década sin guerra civil un palace coup contraun emperador. Pocos emperadores murieron por causas naturales o en una batalla, la mayoría fueronasesinados por usurpadores o por sus propias tropas. La carrera de Aecio ilustra los cambios desde la República romana y el imperio inicial al Imperioromano tardío. No solamente esta participación en guerras civiles continuas y su poder en todos losámbitos del imperio contrastan con el mucho más limitado poder de los generales y los senadoresdurante períodos anteriores, sino que también destaca cómo cambiaron radicalmente las fortunas delos romanos en los siglos intermedios en otros aspectos. Durante el Imperio romano tardío, los denominados bárbaros, que inicialmente fueron dominadose incorporados a los ejércitos romanos o utilizados como esclavos, pasaron a controlar muchas partesdel imperio. De joven, Aecio había sido capturado por los bárbaros, primero por los godoscomandados por Alarico y después por los hunos. Las relaciones romanas con estos bárbaros indicancómo habían cambiado las cosas desde la República. Alarico era tanto un enemigo feroz como unaliado, tanto que, en 405, fue nombrado uno de los generales de más alto rango del ejército romano.Sin embargo, el plan fue temporal. En 408, Alarico ya luchaba contra los romanos, invadió Italia ysaqueó Roma. Los hunos también eran a la vez enemigos poderosos y aliados frecuentes de los romanos, yaunque también tomaron a Aecio como rehén, posteriormente lucharon a su lado en una guerra civil.Sin embargo, los hunos no se quedaban mucho tiempo en un mismo bando y, bajo Atila, libraron unagran batalla contra los romanos en 451, en el Rin. Esta vez eran los godos, bajo el mando deTeodorico, quienes defendían a los romanos. Nada de esto impidió que las élites romanas intentaran satisfacer a los jefes bárbaros, a menudo nopara proteger los territorios romanos, sino para tener el control de las luchas de poder internas. Porejemplo, los vándalos, con su rey Genserico al frente, devastaron grandes partes de la penínsulaIbérica y, posteriormente, conquistaron los graneros romanos del Norte de África a partir de 429. Larespuesta romana fue ofrecer como esposa para Genserico a la hija del emperador Valentiniano III,que entonces era una niña. En aquel momento, Genserico estaba casado con la hija de uno de loslíderes de los godos, pero aquello no le detuvo. Anuló el matrimonio con la excusa de que su esposaintentaba asesinarlo y la envió de nuevo con su familia tras mutilarla cortándole las orejas y la nariz.Por suerte, la futura esposa, debido a su corta edad, permaneció en Italia y nunca consumó sumatrimonio con Genserico. Posteriormente, se casaría con otro general poderoso, Petronio Máximo, elcerebro del asesinato de Aecio por parte del emperador Valentiniano III, quien, al cabo de pocotiempo, también fue asesinado en un complot urdido por Máximo. Posteriormente, Máximo se declaróemperador, pero su reinado sería muy corto. Acabó con su muerte durante la gran ofensiva de losvándalos, comandada por Genserico, contra Italia, que vio la caída y el salvaje saqueo de Roma.A principios del siglo V, los bárbaros estaban literalmente en las puertas. Algunos historiadoresdefienden que si llegaron hasta allí fue porque eran los oponentes más formidables a los que seenfrentaron los romanos durante el imperio tardío. Sin embargo, el éxito de los godos, los hunos y losvándalos contra Roma fue un síntoma, no la causa, del declive romano. Durante la República, Roma sehabía enfrentado a oponentes mucho más amenazadores y organizados, como los cartagineses. Lascausas del declive de Roma fueron muy similares a las que llevaron a las ciudades-estado mayas a ladecadencia. Las instituciones políticas y económicas de Roma eran cada vez más extractivas, ygeneraron su desaparición porque causaron luchas internas y guerras civiles. Los orígenes del declive se remontan, como mínimo, a la toma del poder por Augusto, que puso enmarcha cambios que hicieron que las instituciones políticas fueran mucho más extractivas. Hubocambios en la estructura del ejército, que hicieron que la secesión fuera imposible, con lo queeliminaron un elemento crucial que garantizaba la representación política para los romanos comunes.El emperador Tiberio, que siguió a Augusto en el año 14 d. C., abolió la asamblea plebeya y transfiriósus poderes al Senado. En lugar de una voz política, los ciudadanos romanos pasaron a recibir trigogratis y, posteriormente, aceite de oliva, vino y cerdo, y gozaban de entretenimientos gracias al circo ya los combates de gladiadores. Con las reformas de Augusto, los emperadores empezaron a desconfiardel ejército formado por ciudadanos-soldados y a confiar más en la guardia pretoriana, el grupo deélite de soldados profesionales creado por Augusto. La guardia en sí pronto se convertiría en unintermediario independiente importante de aquel que se convirtiera en emperador, a menudo no pormedios pacíficos, sino mediante intrigas y guerras civiles. Augusto también reforzó la aristocraciacontra los ciudadanos romanos comunes, y la desigualdad creciente que había fundamentado elconflicto entre Tiberio Graco y los aristócratas continuó, quizá incluso se reforzara. La acumulación de poder en el centro hizo que los derechos de propiedad de los romanoscorrientes fueran menos seguros. Las tierras del Estado también se ampliaron con el imperio comoconsecuencia de la confiscación y aumentaron hasta llegar a ser la mitad de las tierras en muchaspartes del Imperio. Los derechos de propiedad se hicieron particularmente inestables por laconcentración del poder en manos del emperador y su entorno. Era un modelo no demasiado distinto alo que sucedió en las ciudades-Estado mayas, y aumentaron las luchas internas para hacerse con elcontrol de esta posición poderosa. Las guerras civiles se convirtieron en algo habitual, incluso antesdel caótico siglo V, cuando los bárbaros tenían el poder supremo. Por ejemplo, Septimio Severo sehizo con el poder de Didio Juliano, que se había nombrado a sí mismo emperador tras el asesinato dePertinax en 193 d. C. Severo, el tercer emperador en el denominado «año de los cinco emperadores»,declaró la guerra contra sus pretendientes rivales, los generales Pescenio Nigro y Clodio Albino, quefueron finalmente derrotados en los años 194 y 197 d. C., respectivamente. Severo confiscó todas laspropiedades de estos adversarios perdedores en la guerra civil posterior. Hubo gobernantes capaces,como Trajano (98-117 d. C.), Adriano y Marco Aurelio en el siglo siguiente, que hubieran podidocontener el declive, pero ninguno quiso abordar los problemas institucionales fundamentales. Ningunode ellos propuso abandonar el imperio ni recrear instituciones políticas efectivas siguiendo la líneaestablecida por la República romana. Marco Aurelio, con sus éxitos, dio paso a su hijo Cómodo, quefue más como Calígula o Nerón que como su padre. El aumento de la inestabilidad era evidente por el diseño y la ubicación de los pueblos y lasciudades del Imperio. En el siglo III d. C., todas las ciudades grandes del Imperio tenían una muralladefensiva. En muchos casos, se derribaron monumentos para conseguir piedra con la que construir lasfortificaciones. En la Galia, antes de que llegaran los romanos en 125 a. C., era habitual construir losasentamientos en la cima de las colinas, ya que así se defendían con más facilidad. Con la llegadainicial de Roma, los asentamientos se trasladaron a las llanuras, pero en el siglo III la tendencia seinvirtió. Junto con la inestabilidad política creciente, llegaron cambios en la sociedad que hicieron que lasinstituciones económicas fueran más extractivas. Aunque el derecho a la ciudadanía se amplió hasta elpunto de que en 212 d. C. casi todos los habitantes del Imperio eran ciudadanos, este cambio llegóacompañado de modificaciones en el estado de los ciudadanos, y cualquier posible igualdad ante la leyse deterioró. Por ejemplo, en el reino de Adriano (117-138 d. C.), había diferencias claras en los tiposde leyes aplicadas a distintas categorías de ciudadanos romanos. Y el papel de los ciudadanos eracompletamente distinto a como había sido en los días de la República romana, cuando eran capaces deejercer cierto poder sobre las decisiones políticas y económicas a través de las asambleas de Roma. La esclavitud continuaba siendo una constante en todo el territorio romano, aunque existecontroversia sobre si el porcentaje de esclavos con respecto del total de la población realmente seredujo con los siglos. También es importante destacar que, a medida que se desarrollaba el Imperio,cada vez más agricultores se veían reducidos a un estado de semiesclavitud y quedaban atados a latierra. El estatus de estos coloni serviles se comenta ampliamente en documentos legales como elCodex Theodosianus y el Codex Justinianus, y probablemente se originó durante el reinado deDiocleciano (284-305 d. C.). Los derechos de los terratenientes sobre los coloni fueron aumentandoprogresivamente. En el año 332, el emperador Constantino permitió que los terratenientesencadenaran a un coloni si sospechaban que intentaba escapar y, a partir del 365 d. C., los coloni nopodían vender sus propios bienes sin el permiso de su terrateniente. Los pecios y los núcleos de hielo de Groenlandia sirven para descubrir la expansión económica deRoma durante los períodos iniciales, pero también para hacer un seguimiento de su declive. En 500d. C., sus ciento ochenta barcos se redujeron a veinte. Roma se hundía, así como el comercio en elMediterráneo, y algunos estudiosos incluso afirman que no volvió a alcanzar el auge de los tiemposromanos hasta el siglo XIX. El hielo de Groenlandia nos cuenta una historia similar. Los romanosutilizaron plata para acuñar monedas y el plomo tenía muchos usos, como la fabricación de cañerías yvajillas. Tras llegar a un máximo histórico en el siglo I d. C., los depósitos de plomo, plata y cobre delos núcleos de hielo disminuyeron. La experiencia del desarrollo económico durante la República romana fue impresionante, similaral resto de los ejemplos de desarrollo bajo instituciones extractivas, como la Unión Soviética. Sinembargo, el crecimiento estaba limitado y no era sostenido, ni teniendo en cuenta que se produjo bajoinstituciones parcialmente inclusivas. Se basaba en una productividad agrícola relativamente elevada,importantes tributos recaudados en las provincias y el comercio a larga distancia, pero no estabafundamentado en el avance tecnológico ni en la destrucción creativa. Los romanos heredaron algunastecnologías básicas, herramientas y armas de hierro, alfabetización, agricultura con arado y técnicasde construcción. Al principio de la República, crearon otras: la albañilería con cemento, las bombas yla rueda hidráulica. No obstante, la tecnología se estancó a lo largo del Imperio romano. Por ejemplo,en navegación, hubo pocos cambios en el diseño y aparejo de los barcos y los romanos nuncadesarrollaron el timón de popa, sino que dirigían los barcos con remos. Las ruedas hidráulicas seextendieron muy despacio, de forma que la energía hidráulica nunca revolucionó la economía romana.Algunos grandes logros, como los acueductos y las alcantarillas de las ciudades, utilizaban tecnologíaya existente, aunque los romanos la perfeccionaron. Podía haber cierto crecimiento económico sininnovación, debido a la tecnología existente, pero se trataba de crecimiento sin destrucción creativa. Yno duró. Como los derechos de propiedad se hicieron más inseguros y los derechos económicos de losciudadanos siguieron al declive de sus derechos políticos, el desarrollo económico también se redujo. Cabe destacar que la creación y expansión de las nuevas tecnologías del período romano parecenhaber sido impulsadas por el Estado. Es una buena noticia, hasta que el gobierno decide que no estáinteresado en el desarrollo tecnológico (un caso demasiado común debido al temor a la destruccióncreativa). El gran escritor romano Plinio el Viejo cuenta la siguiente historia. durante el reinado delemperador Tiberio, un hombre inventó un vidrio irrompible y fue a ver al emperador pensando queconseguiría una gran recompensa. Hizo una demostración de su invento y Tiberio le preguntó si se lohabía enseñado a alguien más. Cuando el hombre respondió que no, el emperador hizo que se lollevaran y que lo mataran «para que el valor del oro no se reduzca al del barro». Esta historia nosenseña dos cosas interesantes. La primera es que aquel hombre se dirigió a Tiberio, en primer lugar,para obtener su recompensa, no pensó en crear una empresa y obtener beneficios vendiendo el vidrio,lo que ejemplifica el papel del gobierno romano en el control de la tecnología. La segunda es queTiberio se alegró de destruir la innovación por los efectos económicos adversos que habría tenido.Éste es el temor a los efectos económicos de la destrucción creativa. También existen pruebas directas del período del Imperio del temor a las consecuencias políticasde la destrucción creativa. Suetonio cuenta que un hombre se dirigió al emperador Vespasiano, quegobernó entre 69 y 79 d. C., para decirle que había inventado un dispositivo para transportar columnasal Capitolio, la ciudadela de Roma, a un coste relativamente bajo. Las columnas eran grandes, pesadasy muy difíciles de transportar. Transportarlas desde las minas hasta Roma, donde se hacían, implicabala mano de obra de miles de personas, lo que suponía un gran gasto para el gobierno. Vespasiano nomató al hombre, pero se negó a utilizar la innovación, y declaró: «¿Cómo podré entonces alimentar alpueblo?». De nuevo, un inventor se dirigía al gobierno. Quizá fuera más natural que con el vidrioirrompible, porque el gobierno romano estaba más implicado en el transporte y la elaboración decolumnas. Pero, otra vez, la innovación fue rechazada por la amenaza que suponía la destruccióncreativa, no tanto por su impacto económico, sino por el temor a la destrucción política creativa.Vespasiano estaba preocupado porque, a menos que mantuviera al pueblo feliz y bajo control, aquelcambio sería políticamente desestabilizador. Los plebeyos romanos tenían que mantenerse ocupados ydebían ser maleables, así que estaba bien tener trabajo que darles, como trasladar columnas de un sitioa otro. Esto complementaba el pan y el circo, que también se daban gratis a la población paramantenerla contenta. Quizá sea revelador que ambos casos tuvieran lugar poco después delhundimiento de la República. Los emperadores romanos tenían mucho más poder para bloquear elcambio que los gobernadores romanos durante la República. Otra razón importante para la falta de innovación tecnológica fue la prevalencia de la esclavitud. Amedida que los territorios controlados por los romanos se extendían, un gran número de personas eranesclavizadas y, a menudo, las llevaban a Italia para trabajar en grandes fincas. Muchos ciudadanos deRoma no necesitaban trabajar porque sus ingresos procedían del gobierno. ¿Dónde se iba a originar lainnovación? Hemos defendido la idea de que ésta procede de personas nuevas, con nuevas ideas, quedesarrollan nuevas soluciones para viejos problemas. En Roma, las personas que producían eranesclavos y, posteriormente, coloni semiserviles, que, obviamente, tenían pocos incentivos parainnovar puesto que serían sus amos, y no ellos, quienes se beneficiarían de cualquier innovación.Como veremos muchas veces en este libro, las economías basadas en la represión del trabajo y lossistemas como la esclavitud y la servidumbre carecen claramente de innovación. Esto es así desde elmundo antiguo hasta la era moderna. Por ejemplo, en Estados Unidos, los estados del norteparticiparon en la revolución industrial, pero los del sur, no. Evidentemente, la esclavitud y laservidumbre crearon una riqueza enorme para quienes tenían esclavos y controlaban a los siervos,pero no crearon innovación tecnológica ni prosperidad para la sociedad.Ya nadie escribe desde VindolandaHacia 43 d. C., el emperador romano Claudio había conquistado Inglaterra, pero no Escocia. Elgobernador romano Agrícola hizo un último esfuerzo infructuoso y abandonó y en 85 d. C. construyóuna serie de fuertes para proteger la frontera norte de Inglaterra. Uno de los mayores se encontraba enVindolanda, a 56 kilómetros al oeste de Newcastle. Aparece en el mapa 11 en el extremo noroeste delImperio romano. Más tarde, Vindolanda fue incorporada al muro defensivo de 136 kilómetros queconstruyó el emperador Adriano, pero en 103 d. C., cuando el centurión romano Cándido fueestacionado allí, era un fuerte aislado. Cándido participaba con su amigo Octavio en el suministro dela guarnición romana y recibió la respuesta de Octavio a una carta que había escrito: Octavio a su hermano Cándido. Saludos. Te he escrito varias veces que he comprado alrededor de cinco mil modios de espigas de grano, por lo cual necesito efectivo. Si no me envías dinero, al menos quinientos denarios, la consecuencia será que perderé lo que he dejado en depósito, unos trescientos denarios, y quedaré avergonzado. Por eso, te pido que me envíes algo de dinero tan pronto como sea posible. El cuero que mencionas está en Cataractonium. Escribe para que me lo den, así como el carro que mencionas. Ya los habría recogido pero no quería que se lastimaran los animales mientras las carreteras todavía están mal. Habla con Tertio sobre los ocho denarios y medio que recibió de Fatalis. Él no los ha registrado en mi cuenta. Asegúrate de enviarme dinero para que pueda tener espigas de grano en la era. Saluda a Espectato y Firmo. Adiós. La correspondencia entre Cándido y Octavio ilustra algunas facetas significativas de laprosperidad económica de la Inglaterra romana. Revela que había una economía monetaria avanzadacon servicios financieros, que existían carreteras, aunque a veces estuvieran en malas condiciones.También señala la presencia de un sistema fiscal que aumentaba los impuestos para pagar el sueldo deCándido. Y lo más evidente, que ambos hombres estaban alfabetizados y eran capaces de beneficiarsede algún tipo de servicio postal. La Inglaterra romana también se benefició de la fabricación en masade cerámica de alta calidad, sobre todo en Oxfordshire; de centros urbanos con baños y edificiospúblicos, y de técnicas de construcción de casas que utilizaban mortero y tejas para los tejados. Hacia el siglo IV, todo empezó a hundirse y, después de 411 d. C., el Imperio romano abandonóInglaterra. Se retiraron las tropas, las que se quedaron no recibían sueldos y, cuando se hundió elEstado romano, la población local expulsó a los administradores. En el año 450 d. C., estos signos deprosperidad económica habían desaparecido. El dinero dejó de circular. Las áreas urbanas fueronabandonadas y los edificios, despojados de sus piedras. Las carreteras quedaron recubiertas de maleza.El único tipo de cerámica que se fabricaba era cruda y hecha a mano, no manufacturada. El pueblo seolvidó de utilizar el mortero para construir, y la alfabetización se redujo notablemente. Los tejados sehacían con ramas, no con tejas. Nadie escribía ya desde Vindolanda. Después de 411 d. C., Inglaterra experimentó tal hundimiento económico que se convirtió en unpáramo (y no por primera vez). En el capítulo anterior, vimos que la revolución neolítica empezó enOriente Próximo alrededor del año 9500 a. C. Cuando los habitantes de Jericó y Abu Hureyra vivían enpueblos pequeños y se dedicaban a la agricultura, los habitantes de Inglaterra todavía cazaban yrecolectaban, y seguirían haciéndolo durante como mínimo otros cinco mil quinientos años. Nisiquiera entonces los ingleses inventaron la agricultura ni la ganadería, sino que ambas actividades lesllegaron del exterior, gracias a los Inmigrantes que se extendieron por Europa durante miles de añosprocedentes de Oriente Próximo. Mientras los habitantes de Inglaterra se ponían al día de aquellasgrandes innovaciones, los de Oriente Próximo inventaban ciudades, la escritura y la cerámica. En 3500a. C. aparecieron grandes ciudades como Uruk y Ur en Mesopotamia, el Irak moderno. Uruk pudohaber tenido una población de catorce mil habitantes en 3500 a. C. y de cuarenta mil poco después. Eltorno de ceramista fue inventado en Mesopotamia aproximadamente al mismo tiempo que eltransporte mediante ruedas. La capital egipcia de Menfis emergió como gran ciudad poco después. Laescritura apareció de forma independiente en ambas regiones. Cuando los egipcios construían lasgrandes pirámides de Guiza alrededor de 2500 a. C., los ingleses levantaban su monumento antiguomás famoso, el círculo de piedras de Stonehenge. No estaba mal para los cánones ingleses, pero nisiquiera era lo bastante grande para haber albergado uno de los barcos ceremoniales enterrados a lospies de la pirámide del rey Keops. Inglaterra continuó atrasada y tomando elementos prestados deOriente Próximo y del resto de Europa incluso hasta el período romano. A pesar de contar con una historia tan poco prometedora, fue allí donde apareció la primerasociedad realmente inclusiva y donde se puso en marcha la revolución industrial. Tal y comocomentamos en el capítulo 4, dichos cambios fueron resultado de una serie de interacciones entrecoyunturas críticas y pequeñas diferencias institucionales, como, por ejemplo, la peste negra y eldescubrimiento de América. La divergencia inglesa tenía raíces históricas, pero la visión deVindolanda sugiere que aquellas raíces no eran tan profundas y, sin duda, no estaban predeterminadaspor la historia. No se plantaron durante la revolución neolítica ni durante los siglos de hegemoníaromana. En 450 d. C., al principio de lo que los historiadores solían llamar la edad de las Tinieblas,Inglaterra había vuelto a la pobreza y al caos político. No habría un Estado centralizado efectivo enInglaterra durante cientos de años.Caminos divergentesLa creación de instituciones inclusivas y el desarrollo industrial posterior en Inglaterra no fueresultado de un legado directo de las instituciones romanas (ni de otras anteriores). Esto no significaque no ocurriera nada significativo con la caída del Imperio romano de Occidente, puesto que fue unacontecimiento crucial y afectó a la mayor parte de Europa. Distintas partes de Europa compartían lasmismas coyunturas críticas, así que sus instituciones se separarían de una forma parecida, quizá deuna forma típicamente europea. La caída del Imperio romano fue una parte crucial de aquellascoyunturas críticas comunes. Pero este camino europeo contrasta con los de otras partes del mundo,como el África subsahariana, Asia y América, que se desarrollaron de otro modo en parte porque no seenfrentaron a las mismas coyunturas críticas. La Inglaterra romana cayó con un gran estruendo. No ocurrió lo mismo en Italia, ni en la Galiaromana (la Francia moderna), ni siquiera en el Norte de África, donde muchas de las viejasinstituciones perduraban de alguna manera. Sin embargo, no hay duda de que el cambio del dominiode un Estado romano único a una plétora de Estados dirigidos por francos, visigodos, ostrogodos,vándalos y borgoñones fue significativo. El poder de aquellos Estados era mucho más débil y fueronsacudidos por una larga serie de incursiones de sus periferias. Desde el norte llegaban los daneses ensus barcos vikingos. Desde el este llegaban los jinetes hunos. Por último, la aparición del islam comoreligión y fuerza política en el siglo siguiente a la muerte de Mahoma, en 632 d. C., condujo a lacreación de nuevos Estados islámicos en la mayor parte del Imperio bizantino, el Norte de África yEspaña. Estos procesos comunes sacudieron Europa y, tras ellos, apareció un tipo concreto de sociedadque suele recibir el nombre de feudalismo. La sociedad feudal estaba descentralizada porque losEstados centrales fuertes estaban atrofiados, aunque algunos gobernantes como Carlomagno intentaranreconstruirlos. Las instituciones feudales, que se basaban en el trabajo por coacción (los siervos), eranevidentemente extractivas y fueron la base de un largo período de crecimiento lento y extractivo enEuropa durante la Edad Media. Sin embargo, también fueron importantes para avances futuros. Porejemplo, durante la reducción de la población rural al estatus de siervos, la esclavitud desapareció deEuropa. Las élites podían reducir toda la población rural a la condición de siervo, por lo que noparecía necesario tener una clase distinta de esclavos como la que habían tenido sociedades anteriores.El feudalismo también creó un vacío de poder en el que las ciudades independientes especializadas enla producción y el comercio podían florecer. Sin embargo, cuando cambió el equilibrio de poderdespués de la peste negra y la servidumbre empezó a hundirse en Europa occidental, se sentaron lasbases para el nacimiento de una sociedad más pluralista sin presencia de esclavos. Las coyunturas críticas que dieron lugar a la sociedad feudal eran evidentes, pero no estabancompletamente limitadas a Europa. Se puede hacer una comparación relevante con el moderno paísafricano de Etiopía, que se desarrolló a partir del reino de Aksum, fundado en el norte del paísalrededor de 400 a. C. Aksum era un reino relativamente desarrollado para su época que realizótransacciones comerciales internacionales con la India, Arabia, Grecia y el Imperio romano. Enmuchos aspectos, era comparable al Imperio romano de Oriente durante este período. Utilizaba dinero,construía carreteras y edificios públicos monumentales y tenía una tecnología muy similar, porejemplo, en agricultura y navegación. También existen paralelismos ideológicos interesantes entreAksum y Roma. En 312 d. C., el emperador romano Constantino se convirtió al cristianismo, igual queel rey Ezana de Aksum aproximadamente en el mismo momento. En el mapa 12, se muestra lasituación del Estado histórico de Aksum en las actuales Etiopía y Eritrea, con puestos avanzados en elmar Rojo en Arabia Saudí y el Yemen. Roma cayó, igual que Aksum, y su declive histórico siguió un patrón similar al del Imperioromano de Occidente. El papel que representaron los hunos y los vándalos en el declive de Roma fueadoptado por los árabes que, en el siglo VII, se expandieron hasta el mar Rojo y la península Arábiga.Aksum perdió sus colonias de Arabia y sus rutas comerciales, y aquello precipitó el decliveeconómico. Se dejó de acuñar moneda, la población urbana descendió y el Estado se volvió aconcentrar en el interior del país y en las tierras altas de la Etiopía moderna. En Europa, las instituciones feudales aparecieron tras el hundimiento de la autoridad estatalcentral. Lo mismo ocurrió en Etiopía, de acuerdo con el sistema denominado gult, que suponía unaconcesión de tierra por parte del emperador. La institución se menciona en manuscritos del siglo XIII,aunque pudo haberse originado mucho antes. El término gult deriva de una palabra amárica que quieredecir «asignó un feudo». Significaba que, a cambio de la tierra, el poseedor del g u l t debíaproporcionar servicios al emperador, sobre todo de tipo militar. El poseedor del gult tenía derecho acobrar un tributo a quienes trabajaran la tierra. Varias fuentes históricas sugieren que los poseedoresde un gult recaudaban entre la mitad y tres cuartas partes de la producción agrícola de los campesinos.Este sistema tuvo un desarrollo independiente con similitudes notables con el feudalismo europeo,pero probablemente fuera todavía más extractivo. En el momento álgido del feudalismo en Inglaterra,los siervos se enfrentaban a una extracción menos gravosa y debían entregar alrededor de la mitad desu producción a sus señores de una forma u otra. Sin embargo, Etiopía no representaba a África, puesto que en todo el resto del continente laesclavitud no fue sustituida por la servidumbre, sino que la esclavitud africana y las instituciones quela apoyaban continuaron durante muchos siglos más. Incluso el camino definitivo de Etiopía seríamuy distinto. Después del siglo VII, permaneció aislada en las montañas del este de África de losprocesos que posteriormente influirían en el camino institucional de Europa, como la aparición deciudades independientes, las limitaciones nacientes sobre los monarcas y la expansión del comerciopor el Atlántico tras el descubrimiento de América. Por lo tanto, en general, no se cuestionó su versiónde las instituciones absolutistas. El continente africano interaccionaría posteriormente con unacapacidad muy distinta con Europa y Asia. El este de África se convirtió en un proveedor principal deesclavos para el mundo árabe, y el oeste y el centro de África participarían en la economía mundialdurante la expansión europea asociada al comercio atlántico como proveedores de esclavos. El hechode que el comercio atlántico condujera a caminos tan marcadamente divergentes entre Europaoccidental y África es otro ejemplo de la divergencia institucional resultante de la interacción entrecoyunturas críticas y diferencias institucionales existentes. Mientras en Inglaterra los beneficios deltráfico de esclavos ayudaron a enriquecer a quienes se oponían al absolutismo, en África ayudaron acrear y reforzar el absolutismo. Más lejos de Europa, los procesos de deriva institucional obviamente tenían más libertad para irpor su propio camino. Por ejemplo, en América, que se separó de Europa alrededor de 15000 a. C.después de que se derritiera el hielo que unía Alaska y Rusia, había innovaciones institucionalesparecidas a las de los natufienses, que condujeron a la vida sedentaria, la jerarquía y la desigualdad, endefinitiva, a instituciones extractivas. Dichas innovaciones se produjeron primero en México y el Perúandino y Bolivia, y condujeron a la revolución neolítica americana, con la domesticación del maíz. Enestos lugares tuvieron lugar las primeras formas de crecimiento extractivo, como vimos en lasciudades-Estado mayas. Sin embargo, de la misma forma que los grandes avances hacia lasinstituciones inclusivas y el desarrollo industrial en Europa no llegaron a sitios en los que el mundoromano tenía más control, las instituciones inclusivas en América no se desarrollaron en las tierras deaquellas civilizaciones incipientes. De hecho, como vimos en el capítulo 1, estas civilizacionesdensamente pobladas interaccionaron de una manera perversa con el colonialismo europeo paraprovocar un «cambio drástico de la suerte» por el que lugares que habían sido relativamente ricos enAmérica pasaron a ser relativamente pobres. Hoy en día, Estados Unidos y Canadá, que estabanentonces muy atrasados respecto a las complejas civilizaciones de México, Perú y Bolivia, son muchomás ricos que el resto de América.Consecuencias del crecimiento inicialEl largo período entre la revolución neolítica, que comenzó en el 9500 a. C., y la revolución industrialbritánica de finales del siglo XVIII está lleno de impulsos acelerados de crecimiento económicoprovocados por innovaciones institucionales que finalmente fallaron. En la Roma antigua, lasinstituciones de la República, que crearon cierto grado de vitalidad económica y permitieron laconstrucción de un gran imperio, se deshicieron tras el golpe de Julio César y la construcción delimperio bajo Augusto. Pasaron siglos antes de que el Imperio romano finalmente desapareciera yempezara el declive, pero una vez que las instituciones republicanas relativamente inclusivas dieronpaso a las instituciones más extractivas del Imperio, el retroceso económico pasó a ser inevitable. Las dinámicas de Venecia fueron parecidas. La prosperidad económica forjada por institucionesque tenían elementos inclusivos importantes fue socavada cuando la élite cerró las puertas a nuevosparticipantes y prohibió las instituciones económicas que habían creado la prosperidad de laRepública. Por muy notable que fuera la experiencia de Roma, no fue el legado romano lo que condujodirectamente al auge de las instituciones inclusivas y a la revolución industrial en Inglaterra. Losfactores históricos perfilan el desarrollo de las instituciones, pero no se trata de un proceso sencillo,acumulativo y predeterminado. Roma y Venecia ilustran cómo cambiaron de rumbo los pasos inicialeshacia la inclusividad. El paisaje económico e institucional que creó Roma en Europa y OrientePróximo no condujo inexorablemente a las instituciones inclusivas más firmemente arraigadas desiglos posteriores. De hecho, éstas aparecerían primero y con más fuerza en Inglaterra, donde eldominio romano fue más débil y desapareció de forma fulminante, casi sin dejar rastro, durante elsiglo V d. C. En su lugar, como comentamos en el capítulo 4, la historia tiene un papel destacado en laderiva institucional que creó diferencias institucionales, aunque fueran pequeñas en ocasiones, quedespués se ampliaron al interaccionar con coyunturas críticas. Como estas diferencias suelen serpequeñas, pueden dar un giro radical fácilmente y no son necesariamente la consecuencia de unproceso acumulativo simple. Evidentemente, Roma tuvo efectos duraderos sobre Europa. Las instituciones y el derechoromanos influyeron en las instituciones y el derecho que los reinos bárbaros establecieron tras la caídadel Imperio romano de Occidente. También fue la caída de Roma lo que creó el paisaje políticodescentralizado que llegaría a ser el orden feudal. La desaparición de la esclavitud y la creación deciudades independientes fueron consecuencias largas, dilatadas (y, evidentemente, circunstancialesdesde el punto de vista histórico), de este proceso. Éstas serían particularmente importantes cuando lapeste negra sacudió profundamente la sociedad feudal. A partir de las cenizas de la peste negra,surgieron pueblos y ciudades más fuertes y los campesinos dejaron de estar atados a la tierra y fueronliberados de sus obligaciones feudales. Precisamente, estas coyunturas críticas desencadenadas por lacaída del Imperio romano fueron las que condujeron a una gran deriva institucional que afectó a todaEuropa de una forma que no tiene paralelismos en el África subsahariana, ni en Asia ni en América. En el siglo XVI, Europa era muy distinta, desde el punto de vista institucional, del Áfricasubsahariana y de América. No era mucho más rica que las civilizaciones asiáticas más espectacularesde la India o China, pero difería de estos Estados en algunos puntos clave. Por ejemplo, habíadesarrollado instituciones representativas de un tipo nunca visto allí, que iban a tener una importanciacrucial para el desarrollo de instituciones inclusivas. Como veremos en los dos capítulos siguientes,las pequeñas diferencias institucionales serían las que importarían de verdad dentro de Europa y lasque favorecieron a Inglaterra, porque fue allí donde el orden feudal había avanzado más ampliamentepara los agricultores con mentalidad más comercial y los centros urbanos independientes en los quelos mercaderes y los industriales pudieran florecer. Estos grupos ya exigían a sus monarcas derechosde propiedad más seguros, instituciones económicas distintas y voz política. Todo este proceso llegó asu punto álgido en el siglo XVII. 7 El punto de inflexiónProblemas con mediasEn 1583, William Lee regresó tras finalizar sus estudios en la Universidad de Cambridge paraconvertirse en el sacerdote local de Calverton (Inglaterra). Isabel I (1558-1603) había dictado hacíapoco una norma que obligaba a que su pueblo llevara siempre un gorro de punto. Lee anotó: «Lostejedores eran el único medio de producir aquellas prendas pero se tardaba mucho en hacerlas.Empecé a pensar. Veía a mi madre y a mis hermanas sentadas al atardecer moviendo sus agujas. Si lasprendas se hacían con dos agujas y una línea de hilo, ¿por qué no utilizar varias agujas?». Ese pensamiento crucial fue el comienzo de la mecanización de la producción textil. Lee seobsesionó con crear una máquina que liberara al pueblo del tejido manual interminable. Recordaba:«Empecé a olvidar mis deberes respecto a la Iglesia y mi familia. La idea de mi máquina y su creaciónconsumían mi corazón y mi mente». Finalmente, en 1589, tuvo lista su máquina de tejer medias. Viajó a Londres ilusionado parasolicitar una entrevista con Isabel I y mostrarle lo útil que sería aquella máquina y para pedirle unapatente que impidiera que otras personas copiaran el diseño. Alquiló un edificio para montar lamáquina y, con la ayuda de su diputado local, Richard Parkyns, se reunió con Henry Carey, lordHundson, miembro del consejo privado de la reina. Carey lo organizó todo para que la reina Isabelfuera a ver la máquina, pero la reacción de ésta fue devastadora. Se negó a otorgar una patente a Lee yle dijo: «Apuntáis alto, maestro Lee. Considerad qué podría hacer esta invención a mis pobressúbditos. Sin duda, sería su ruina al privarles de empleo y convertirlos en mendigos». Abatido, Lee sefue a Francia a buscar fortuna, pero también fracasó allí, y volvió a Inglaterra, donde pidió a Jacobo I(1603-1625), el sucesor de Isabel, una patente. Jacobo I se negó por las mismas razones que Isabel.Ambos temían que la mecanización de la producción de medias fuera un factor de desestabilizaciónpolítica. Dejaría al pueblo sin trabajo, crearía desempleo e inestabilidad política y supondría unaamenaza para el poder real. La máquina de tejer medias fue una innovación que prometía aumentosenormes de la productividad, pero también la destrucción creativa.La reacción a la brillante invención de Lee ilustra una idea clave de este libro. El temor a ladestrucción creativa es la razón principal por la que no hubo un aumento sostenido del nivel de vidaentre la revolución neolítica y la revolución industrial. La innovación tecnológica hace que lassociedades humanas sean prósperas, pero también supone la sustitución de lo viejo por lo nuevo, y ladestrucción de los privilegios económicos y del poder político de ciertas personas. Para el crecimientoeconómico sostenido, necesitamos nuevas tecnologías, formas nuevas de hacer las cosas, y lo máshabitual es que procedan de recién llegados como Lee. Pueden hacer que la sociedad sea próspera,pero el proceso de destrucción creativa que inician amenaza el medio de vida de quienes trabajan contecnologías viejas, como los tejedores manuales que se habrían encontrado sin empleo debido a latecnología de Lee. Lo más importante es que las grandes innovaciones, como la máquina de tejermedias de Lee, también amenazan con cambiar el poder político. En última instancia, no era lapreocupación sobre el destino de los que se quedarían sin trabajo debido a la máquina de Lee lo queprovocó que Isabel I y Jacobo I se opusieran a su patente, sino su temor a convertirse en perdedorespolíticos. Les preocupaba que quienes quedaran desplazados por el invento crearan inestabilidadpolítica y amenazaran su propio poder. Como vimos anteriormente (capítulo 3) con el caso de losluditas, suele ser posible evitar la resistencia de los trabajadores como en el ejemplo de los tejedoresmanuales. No obstante, la élite, sobre todo cuando ve amenazado su poder político, forma una barreraenorme frente a la innovación. El hecho de que tengan mucho que perder con la destrucción creativasignifica no solamente que no serán los que introduzcan innovaciones, sino que también a menudo seresistirán a ellas e intentarán detenerlas. Por lo tanto, la sociedad necesita recién llegados quepresenten las innovaciones más radicales, y estos recién llegados y la destrucción creativa queprovocan a menudo deben superar varias fuentes de resistencia, entre ellas, las de las élites y losgobernantes poderosos. Antes de la Inglaterra del siglo XVII, las instituciones extractivas habían sido lo más habitual a lolargo de la historia. En ocasiones, han podido generar crecimiento económico, como se ha mostradoen los dos últimos capítulos, sobre todo cuando han contenido elementos inclusivos, como en Veneciay Roma. Sin embargo, no permitían la destrucción creativa. El desarrollo que generaban no erasostenido, y llegó a su fin por la ausencia de innovaciones, por las luchas políticas internas generadaspor el deseo de beneficiarse de la extracción o porque los elementos inclusivos nacientes cambiaronradicalmente, como en Venecia. La esperanza de vida de un residente del pueblo natufiense de Abu Hureyra probablemente no eramuy distinta de la de un ciudadano de la Roma antigua. La esperanza de vida de un romano corrienteera bastante parecida a la de un habitante medio de la Inglaterra del siglo XVII. En lo que respecta a larenta, en 301 d. C., el emperador romano Diocleciano promulgó un edicto sobre precios máximos, quefijó los sueldos que se pagarían según el tipo de trabajador. No sabemos exactamente lo bien que seaplicaron los sueldos y los precios de Diocleciano, pero, cuando el historiador económico RobertAllen utilizó su edicto para calcular el nivel de vida de un trabajador sin formación tipo, averiguó queera prácticamente el mismo que el de un trabajador sin formación en la Italia del siglo XVII. Más alnorte, en Inglaterra, los sueldos eran más altos e iban en aumento, y las cosas estaban cambiando. Eltema de este capítulo es cómo se llegó a esta situación.El conflicto político permanenteEl conflicto por las instituciones y la distribución de los recursos ha existido a lo largo de la historia.Por ejemplo, vimos de qué forma el conflicto político perfiló la evolución de la Roma antigua y deVenecia, donde se resolvió finalmente a favor de las élites, que fueron capaces de aumentar su controlsobre el poder. La historia inglesa también está llena de conflictos entre la monarquía y sus súbditos, entredistintas facciones que luchan por el poder y entre las élites y los ciudadanos. Sin embargo, elresultado no siempre ha sido reforzar el poder de los que ya lo poseían. En 1215, los barones, la capade la élite por debajo del rey, se enfrentaron al rey Juan y le hicieron firmar la Carta Magna enRunnymede (véase el mapa 9). Este documento promulgaba varios principios básicos que suponíanretos significativos para la autoridad del rey. Lo más importante es que establecía que el rey debíaconsultar a los barones antes de aumentar los impuestos. La cláusula más controvertida fue la número61, que afirmaba que «los barones elegirán a veinticinco barones cualesquiera del reino que deseen,que, con todas sus fuerzas, deben observar, mantener y hacer que se respeten la paz y las libertadesque les hemos concedido y confirmado por ésta, nuestra presente carta». Básicamente, los baronescrearon un consejo para garantizar que el rey implantaba la carta, y, si no lo hacía, estos veinticincobarones tenían derecho a apoderarse de castillos, tierras y posesiones «hasta que, según su criterio, sehubiera hecho enmienda». Al rey Juan no le gustó la Carta Magna y, en cuanto se dispersaron losbarones, hizo que el Papa la anulara. Pero tanto el poder político de los barones como la influencia dela Carta Magna perduraron. Inglaterra había dado su primer paso vacilante hacia el pluralismo. El conflicto por las instituciones políticas continuó, y el primer Parlamento electo en el año 1265limitó aún más el poder de la monarquía. A diferencia de la asamblea plebeya en Roma o laslegislaturas electas actuales, sus miembros habían sido originalmente los nobles feudales, yposteriormente fueron los caballeros y los aristócratas más ricos de la nación. A pesar de estarformado por élites, el Parlamento inglés desarrolló dos características distintivas. La primera es querepresentaba no solamente a las élites estrechamente aliadas con el rey, sino también a un ampliogrupo de intereses, entre los que se incluían los aristócratas menores dedicados a distintas profesiones,como el comercio y la industria, y, posteriormente, a la gentry, una clase nueva de campesinos ycomerciantes en ascenso social. Por lo tanto, el Parlamento confirió poder a una sección bastanteamplia de la sociedad, teniendo en cuenta los cánones de la época. La segunda característica y, en granmedida, resultado de la primera, es que muchos miembros del Parlamento se oponíansistemáticamente a los intentos de la monarquía de aumentar su poder y se convertirían en elfundamento de los que lucharon contra ella en la guerra civil inglesa y, más tarde, en la Revolucióngloriosa. A pesar de la Carta Magna y del primer Parlamento electo, continuaba el conflicto político sobrelos poderes de la monarquía y la sucesión al trono. Este enfrentamiento entre distintas élites terminócon la guerra de las Rosas, un largo duelo entre las casas de Lancaster y York, dos familias conaspirantes al trono. Los vencedores fueron los partidarios de la Casa de Lancaster, cuyo candidato arey, Enrique Tudor, fue coronado como Enrique VII en 1485. También se dieron dos procesos interrelacionados. El primero fue el aumento de la centralizaciónpolítica, iniciada por los Tudor. Después de 1485, Enrique VII desarmó a la aristocracia,desmilitarizándola y expandiendo así el poder del Estado central. Su hijo, Enrique VIII, implantó, através de su primer ministro, Thomas Cromwell, una revolución en el gobierno. A partir de 1530,introdujo un Estado burocrático naciente: en lugar de que el gobierno fuera solamente la residenciaprivada del rey, se convertiría en una serie independiente de instituciones duraderas. Este cambio fuecomplementado con la ruptura de Enrique VIII con la Iglesia católica romana y la «disolución de losmonasterios», mediante la cual el rey expropió todas las tierras de la Iglesia. La eliminación del poderde la Iglesia formaba parte del proceso para centralizar más el Estado, lo que significó que, porprimera vez, fueran posibles las instituciones políticas inclusivas. Este proceso, iniciado por EnriqueVII y seguido por su hijo, no solamente centralizó las instituciones estatales, sino que tambiénaumentó la demanda de una más amplia representación política de una parte de la población. Dehecho, el proceso de centralización política puede conducir a una forma de absolutismo, ya que el reyy sus asociados pueden destruir a otros grupos poderosos de la sociedad. Y ésa es una de las razonespor las que habrá oposición contra la centralización estatal, como vimos en el capítulo 3. Sin embargo,en contra de esta fuerza, la centralización de las instituciones estatales también puede movilizar lademanda de una forma naciente de pluralismo, como sucedió en la Inglaterra de los Tudor. Cuando losbarones y las élites locales reconocen que el poder político estará cada vez más centralizado y que esteproceso es difícil de detener, pedirán opinar sobre cómo se utilizará ese poder central. En Inglaterra, afinales de los siglos XV y XVI, dichos grupos hicieron mayores esfuerzos para tener un Parlamento quecontrarrestara a la Corona y que controlara parcialmente el funcionamiento del Estado. Por lo tanto, elproyecto Tudor no solamente inició la centralización política, uno de los pilares de las institucionesinclusivas, sino que también contribuyó indirectamente al pluralismo, otro pilar de las institucionesinclusivas. Este desarrollo de las instituciones políticas tuvo lugar en el contexto de otros grandes cambios enla naturaleza de la sociedad. Fue particularmente importante la intensificación del conflicto políticoque estaba iniciando el conjunto de grupos con capacidad para hacer demandas a la monarquía y a lasélites políticas. La revuelta campesina (véase el capítulo 4) de 1381 fue crucial, y, a su fin, la éliteinglesa fue sacudida por una larga secuencia de insurrecciones populares. El poder político estabasiendo redistribuido, no simplemente del rey a los lores, sino también de la élite al pueblo. Estoscambios, junto con las crecientes limitaciones al poder del rey, posibilitaron la aparición de unaamplia coalición que se oponía al absolutismo y que sentó las bases para las instituciones políticasplurales. Aunque toparan con oposición, las instituciones políticas y económicas que heredaron ysostuvieron los Tudor eran claramente extractivas. En 1603, Isabel I, la hija de Enrique VIII que habíaascendido al trono de Inglaterra en 1553, murió sin descendencia, y los Tudor fueron sustituidos por ladinastía de los Estuardo. El primer rey Estuardo, Jacobo I, heredó las instituciones, y también losconflictos entorno a éstas. Él deseaba ser un gobernante absolutista. El Estado había estado máscentralizado y el cambio social estaba redistribuyendo el poder en la sociedad. Sin embargo, lasinstituciones políticas todavía no eran plurales. En economía, las instituciones extractivas semanifestaban no solamente en oposición a la invención de Lee, sino en forma de monopolios,monopolios y más monopolios. En 1601, se leyó una lista de monopolios en el Parlamento, y undiputado preguntó irónicamente: «¿No se ha incluido al pan aquí?». En 1621, había setecientos. Así loexpresó el historiador inglés Christopher Hill: [Un hombre] vivía en una casa construida con ladrillos de monopolio, con ventanas […] de vidrio de monopolio; se calentaba con carbón de monopolio (en Irlanda, con madera de monopolio), que quemaba en una chimenea fabricada con hierro de monopolio […] Se lavaba con jabón de monopolio, y en su ropa, ponía almidón de monopolio. Se vestía con encajes de monopolio, lino de monopolio, piel de monopolio, hilo de oro de monopolio […]. Se sujetaba la ropa con cinturones de monopolio, botones de monopolio y alfileres de monopolio. Se teñía con tintes de monopolio. Comía mantequilla de monopolio, pasas de monopolio, arenques rojos de monopolio, salmón de monopolio y langostas de monopolio. Condimentaba la comida con sal de monopolio, pimienta de monopolio y vinagre de monopolio… Escribía con plumas de monopolio, papel de carta de monopolio, leía (con gafas de monopolio, a la luz de las velas de monopolio) libros impresos por un monopolio. Estos monopolios, y muchos otros, daban a los individuos o a los grupos el derecho único acontrolar la producción de muchos productos, e impedían el tipo de asignación de talento que es tancrucial para la prosperidad económica. Tanto Jacobo I como su hijo y sucesor Carlos I aspiraban a reforzar la monarquía, reducir lainfluencia del Parlamento y establecer instituciones absolutistas parecidas a las que en España yFrancia ampliaban el control de la economía, haciendo que las instituciones fueran más extractivas. Elconflicto entre Jacobo I y el Parlamento llegó a su punto álgido en la segunda década del siglo XVII. Eneste conflicto, era crucial el control del comercio, tanto en el extranjero como dentro de las islasBritánicas. La capacidad de la Corona para conceder monopolios fue una fuente de ingresos clave parael Estado, y se utilizó con frecuencia como forma de otorgar derechos exclusivos a los partidarios delrey. No es de extrañar que esta institución extractiva que bloqueaba la entrada e inhibía elfuncionamiento del mercado también fuera altamente perjudicial para la actividad económica y paralos intereses de muchos miembros del Parlamento. En 1623, el Parlamento consiguió una victorianotable al aprobar el Estatuto de los Monopolios, que prohibía al rey Jacobo I crear nuevosmonopolios nacionales. Todavía sería capaz de conceder monopolios sobre el comercio internacional.Sin embargo, como la autoridad del Parlamento no llegaba hasta los asuntos internacionales, losmonopolios existentes, internacionales o de otro tipo, no cambiaron. El Parlamento no se reunía regularmente y la sesión tenía que ser convocada por el rey. Pero trasla Carta Magna se acordó que el rey debía convocar al Parlamento para lograr la aprobación de losnuevos impuestos. Carlos I llegó al tronó en 1625, se negó a convocar al Parlamento después de 1629e intensificó los esfuerzos de Jacobo I para construir un régimen absolutista más sólido. Fueresponsable de los préstamos forzosos, lo que significaba que el pueblo debía «prestarle» dinero ydespués él, unilateralmente, cambiaba las condiciones de dichos préstamos y se negaba a pagar susdeudas. Creó y vendió Monopolios en la única dimensión que el Estatuto de los monopolios le habíadejado: las aventuras comerciales de ultramar. Además, redujo la independencia del poder judicial eintentó intervenir para influir en el resultado de las causas judiciales. Impuso múltiples multas ycargas, la más polémica de las cuales fue el «dinero para la navegación» de 1634, un impuesto quedebían pagar los condados costeros para apoyar a la marina real y que, en 1635, empezaron a pagartambién los condados del interior. Fue recaudado todos los años hasta 1640. El comportamiento absolutista y las políticas extractivas crecientes de Carlos I crearonresentimiento y resistencia por todo el país. En 1640, se enfrentó al conflicto con Escocia y, al notener suficiente dinero para formar un ejército, se vio obligado a convocar al Parlamento para pedirmás impuestos. El denominado «Parlamento corto» solamente se reunió durante tres semanas. Losparlamentarios que llegaron a Londres se negaron a hablar de impuestos, y plantearon muchas quejas,hasta que Carlos los desconvocó. Los escoceses se dieron cuenta de que Carlos I no contaba con elapoyo de la nación, así que invadieron Inglaterra y ocuparon la ciudad de Newcastle. Carlos I iniciónegociaciones y los escoceses exigieron que se implicara el Parlamento. Aquello hizo que Carlos Iconvocara lo que se llegó a conocer como el Parlamento largo, ya que continuó reuniéndose hasta1648, y se negó a disolverse incluso cuando Carlos I lo exigió. En 1642, estalló la guerra civil entre Carlos I y el Parlamento, aunque muchos miembros de ésteapoyaban a la Corona. El patrón de los conflictos reflejaba la lucha por las instituciones económicas ypolíticas. El Parlamento quería poner fin a las instituciones políticas absolutistas, mientras que el reyquería reforzarlas. Aquellos conflictos tenían su origen en la economía, y muchos apoyaban a laCorona porque ésta les había concedido monopolios lucrativos. Por ejemplo, los monopolios localescontrolados por los mercaderes ricos y poderosos de Shrewsbury y Oswestry estaban protegidos por laCorona de la competencia de los mercaderes de Londres. Aquéllos se pusieron del lado de Carlos I.Por otra parte, la industria metalúrgica había florecido alrededor de Birmingham porque losmonopolios eran débiles allí y los recién llegados a la industria no tenían que trabajar siete años comoaprendices, como sucedía en otros lugares del país. Durante la guerra civil, hacían espadas y aportaronvoluntarios para el lado parlamentario. De forma similar, la falta de regulación de los gremios en elcondado de Lancashire permitió el desarrollo, antes de 1640, de los «nuevos paños», un estilo nuevode tejido más ligero. La zona en la que se concentraba la producción de este tejido era la única partede Lancashire que apoyaba al Parlamento. Dirigidos por Oliver Cromwell, los parlamentarios (conocidos como roundheads, cabezasredondas, por el estilo de su peinado) derrotaron a los monárquicos, conocidos como cavaliers. CarlosI fue enjuiciado y ejecutado en 1649. Sin embargo, ni su derrota ni la abolición de la monarquía dieroncomo resultado instituciones inclusivas. La monarquía fue sustituida por la dictadura de OliverCromwell y, tras la muerte de éste, fue restaurada en 1660 y recuperó muchos de los privilegios que lehabían arrebatado en 1649. El hijo de Carlos I, Carlos II, fijó entonces el mismo programa de creacióndel absolutismo en Inglaterra. Estos intentos se intensificaron cuando su hermano Jacobo II ascendióal trono tras la muerte de Carlos II en 1685. En 1688, el intento de Jacobo II de restablecer elabsolutismo creó otra crisis y una nueva guerra civil. En esta ocasión, el Parlamento estaba más unidoy organizado. Invitaron al estatúder holandés, Guillermo de Orange, y a su esposa, María II, la hijaprotestante de Jacobo II, a sustituir a Jacobo. Guillermo aportaría un ejército y reclamaría el trono,para gobernar, no como monarca absolutista, sino bajo una monarquía constitucional forjada por elParlamento. Dos meses después de la llegada de Guillermo a las islas Británicas (véase el mapa 9) enBrixham (Devon), el ejército de Jacobo se desintegró y él huyó a Francia.La Revolución gloriosaTras la victoria de la Revolución gloriosa, el Parlamento y Guillermo de Orange negociaron una nuevaConstitución. Los cambios fueron anunciados por la «Declaración» de Guillermo, realizada poco antesde su invasión, y se consagraron en la Declaración de Derechos, redactada por el Parlamento enfebrero de 1689. La Declaración fue leída a Guillermo en la misma sesión en la que se le ofreció laCorona. En muchos sentidos, la que se denominaría Bill of Rights (Declaración de Derechos) tras suaprobación era vaga. Sin embargo, realmente estableció algunos principios constitucionalesfundamentales. Determinó la sucesión al trono de una forma muy distinta a los principios hereditariosque regían en aquel entonces. Si el Parlamento había desbancado a un monarca y lo había sustituidopor otro que le gustaba más una vez, ¿por qué no lo iba a hacer de nuevo? La Declaración de Derechostambién afirmaba que el monarca no podía suspender leyes ni deshacerse de ellas y reiteraba lailegalidad de la fiscalidad sin consentimiento parlamentario. Además, afirmaba que no podía haberejército permanente en Inglaterra sin consentimiento parlamentario. La vaguedad aparecía encláusulas como la 8, que afirmaban: «La elección de los miembros del Parlamento debe ser libre»,pero no especificaba cómo se determinaría que era «libre». Más vaga todavía era la cláusula 13, cuyopunto principal era que el Parlamento debía reunirse con frecuencia. Durante todo aquel siglo, lacuestión de cuándo debía reunirse y si debía hacerlo o no había sido controvertida, así que podríanhaber especificado mucho más esta cláusula. No obstante, la razón para este texto vago es evidente.Las cláusulas debían cumplirse. Durante el reinado de Carlos II, estaba en vigor una ley trienal queafirmaba que el Parlamento tenía que ser convocado como mínimo una vez cada tres años. Sinembargo, Carlos hizo caso omiso de la ley, y no pasó nada porque no se había fijado ningún métodopara imponerla. Después de 1688, el Parlamento podía haber intentado introducir un sistema paraimponer esta cláusula, como habían hecho los barones con su consejo después de que el rey Juanfirmara la Carta Magna. Pero no lo hicieron porque no lo necesitaron. La razón fue que la autoridad yel poder de tomar decisiones pasaron al Parlamento después de 1688. Incluso sin reglas ni leyesconstitucionales específicas, Guillermo sencillamente abandonó muchas de las prácticas de los reyesanteriores. Dejó de interferir en decisiones legales y cedió «derechos» anteriores, como recibir losingresos de las aduanas de por vida. En general, estos cambios de las instituciones políticasrepresentaron el triunfo del Parlamento sobre el rey y, por lo tanto, el fin del absolutismo en Inglaterray, posteriormente, en Gran Bretaña (ya que Inglaterra y Escocia se unieron por la Ley de la Unión de1707). A partir de entonces, el Parlamento ejerció un control firme de la política estatal, lo que supusouna diferencia abismal, ya que los intereses del Parlamento eran muy distintos de los de los reyesEstuardo. Como muchos de los miembros del Parlamento habían hecho importantes inversiones en elcomercio y la industria, estaban muy interesados en imponer sus derechos de propiedad. Los Estuardohabían infringido frecuentemente los derechos de propiedad; pero, en adelante, aquellos derechosserían defendidos. Además, cuando los Estuardo controlaban cómo gastaba el dinero el gobierno, elParlamento se oponía a aumentar los impuestos e impedía que se reforzara el poder del Estado. Ahoraque el propio Parlamento controlaba el gasto, se encargaba de aumentar los impuestos y gastar eldinero en actividades que consideraba valiosas. La actividad principal fue el refuerzo de la marina,que protegería los intereses mercantiles de ultramar de muchos de los miembros del Parlamento. Más importante todavía que el interés de los parlamentarios fue la naturaleza pluralista emergentede las instituciones políticas. En aquel momento, el pueblo inglés tenía acceso al Parlamento, y a lasinstituciones económicas y la política hechas en éste, de una forma que nunca tuvieron cuando lapolítica estaba dirigida por el rey. Evidentemente, esto era parcial, porque los miembros delParlamento eran elegidos. Sin embargo, como Inglaterra estaba lejos de ser una democracia en esteperíodo, este acceso proporcionaba solamente una respuesta modesta. Entre sus muchas desigualdadesestaba que menos del 2 por ciento de la población podía votar en el siglo XVIII, y solamente loshombres tenían derecho a hacerlo. Las ciudades en las que tuvo lugar la revolución industrial,Birmingham, Leeds, Mánchester y Sheffield, no tenían representación independiente en el Parlamento.No obstante, las zonas rurales estaban sobrerrepresentadas. También era negativo que el derecho avoto en las zonas rurales, los counties, se basaba en la propiedad de la tierra, y muchas zonas urbanas,los boroughs (burgos), estaban controladas por una pequeña élite que no permitía que los nuevosindustriales votaran ni se presentaran a cargos. Por ejemplo, en el burgo de Buckingham, treceburgueses tenían derecho exclusivo a voto. Además, existían los denominados «burgos podridos», quehistóricamente habían tenido derecho a votar pero se habían «podrido», ya fuera porque su poblaciónse había trasladado con el tiempo o, en el caso de Dunwich, en la costa este de Inglaterra, porque,literalmente, había caído en el océano como resultado de la erosión de la costa. En cada uno de esosburgos podridos, un número reducido de votantes elegía a dos miembros del Parlamento. Old Sarumtenía siete votantes; Dunwich, treinta y dos, y cada uno elegía a dos miembros del Parlamento. Sin embargo, había otras formas de influir en el Parlamento y, por lo tanto, en las institucioneseconómicas. La más importante era a través de las peticiones, lo que era mucho más importante que elalcance limitado de la democracia para la aparición del pluralismo tras la Revolución gloriosa.Cualquier persona podía realizar peticiones ante el Parlamento, y se hacían. Lo importante era que,cuando el pueblo realizaba peticiones, el Parlamento escuchaba. Es esto, más que cualquier otra cosa,lo que refleja la derrota del absolutismo, la cesión de poder a un segmento bastante amplio de lasociedad y el aumento del pluralismo en Inglaterra después de 1688. La actividad frenética depeticiones muestra que, de hecho, eran muchos más miembros de la sociedad, mucho más allá que losque se sentaban o eran representados en el Parlamento, los que tenían el poder para influir en elfuncionamiento del Estado. Y lo utilizaron. El caso de los monopolios es el que mejor lo ilustra. Anteriormente, vimos que los monopoliosconstituían un pilar central de las instituciones económicas extractivas del siglo XVII. Fueron atacadosen el año 1623 con el Estatuto de los Monopolios y constituyeron un serio motivo de discordia durantela guerra civil inglesa. El «Parlamento largo» abolió todos los monopolios nacionales que tantoafectaban a la vida de las personas. A pesar de que Carlos II y Jacobo II no pudieron volver aimponerlos, consiguieron mantener la capacidad de conceder monopolios en el extranjero. Uno deellos fue la Royal African Company, cuya carta de monopolio fue emitida por Carlos II en 1660. Estaempresa mantenía un monopolio sobre el lucrativo tráfico de esclavos africanos, y su gobernador yaccionista principal era el hermano de Carlos, Jacobo, que pronto se convertiría en Jacobo II. Despuésde 1688, la Royal African Company no solamente perdió a su director, sino también a su defensorprincipal. Jacobo había protegido arduamente el monopolio de la empresa contra los «intrusos», loscomerciantes independientes que intentaron comprar esclavos en África occidental y venderlos enAmérica. Se trataba de un comercio muy rentable y la Royal African Company se enfrentó a muchasdificultades, ya que todo el resto del comercio inglés en el Atlántico estaba exento de cargas. En 1689,la Royal African Company se quedó con el cargamento de un intruso, de apellido Nightingale. Éstedemandó a la compañía por incautación ilegal de bienes y el presidente del tribunal, Holt, consideróque la acción de la Royal African Company había sido ilegal porque había utilizado un derecho demonopolio creado por la prerrogativa real. Holt razonó que los privilegios de monopolio solamentepodían crearse mediante estatuto y que esto lo debía hacer el Parlamento. Así que Holt puso todos losmonopolios futuros, no solamente la Royal African Company, en manos del Parlamento. Antes de1688, Jacobo II habría eliminado rápidamente a cualquier juez que hubiera tomado aquella decisión.Pero después de 1688, las cosas eran distintas. En aquel momento, el Parlamento debía decidir qué hacer con el monopolio, y las peticionesempezaron a volar. Ciento treinta y cinco procedían de intrusos que demandaban acceso libre alcomercio atlántico. Aunque la Royal African Company respondía con la misma moneda, no podíaesperar igualar el número o el alcance de las peticiones que solicitaban su desaparición. Los intrusoslograron exponer su oposición en términos no solamente de un interés propio, sino de interés nacional,y, de hecho, lo era. En consecuencia, solamente 5 de las 135 peticiones estaban firmadas por lospropios intrusos y 73 procedían de las provincias de fuera de Londres, frente a 8 de la Royal AfricanCompany. Desde las colonias, donde también se permitía realizar peticiones, los intrusos reunieron 27peticiones y la Royal African Company, 11. Los intrusos recogieron muchas más firmas para suspeticiones, en total, 8.000, frente a 2.500. La lucha continuó hasta 1698, cuando el monopolio de laRoyal African Company fue abolido. Junto a este nuevo foco de determinación de las instituciones económicas y la renovada capacidadde respuesta después de 1688, los parlamentarios empezaron a hacer una serie de importantes cambiosen la política gubernamental y las instituciones económicas que finalmente sentarían las bases para larevolución industrial. Se reforzaron los derechos de propiedad que se habían deteriorado bajo elcontrol de los Estuardo. El Parlamento inició un proceso de reforma de las instituciones económicaspara fomentar la manufactura, en lugar de fiscalizarla e impedirla. El impuesto por chimenea (la tasaanual que se pagaba por cada chimenea o estufa, y que afectaba sobre todo a los manufactureros, quese opusieron amargamente al impuesto) fue abolido en 1689, poco después de que Guillermo y Maríaascendieran al trono. En vez de recaudar por las chimeneas, el Parlamento empezó a cobrar impuestospor las tierras. La redistribución de la carga impositiva no fue la única política promanufacturera que apoyó elParlamento. Se aprobó una serie completa de leyes y legislaciones que ampliaría el mercado y larentabilidad de los textiles de lana. Todo esto tenía sentido desde el punto de vista político, porquemuchos de los parlamentarios que se oponían a Jacobo habían invertido en estas empresas demanufactura nacientes. El Parlamento también aprobó leyes que permitían una reorganizacióncompleta de los derechos de propiedad de la tierra, lo que posibilitaba la consolidación y laeliminación de muchas formas arcaicas de derechos de propiedad y de uso. Otra prioridad parlamentaria era reforzar las finanzas. Se había producido una expansión de labanca y las finanzas en el período previo a la Revolución gloriosa, pero este proceso se consolidótodavía más con la creación del Banco de Inglaterra en 1694, como fuente de fondos para la industria.Ésta fue otra consecuencia directa de la Revolución gloriosa. La fundación del Banco de Inglaterraallanó el camino para una «revolución financiera» mucho más extensa que condujo a una granexpansión de los mercados financieros y la banca. A principios del siglo XVIII, habría préstamosdisponibles para todo aquel que pudiera conseguir el aval suficiente. Los registros de un bancorelativamente pequeño, el C. Hoare’s & Co. de Londres, que han sobrevivido intactos desde el período1702-1724, ilustran este punto. A pesar de que el banco realmente prestaba dinero a aristócratas ylores, dos terceras partes de los mayores prestatarios durante este período no eran de las clasessociales privilegiadas, sino comerciantes y hombres de negocios, entre los que se incluía un JohnSmith, el nombre inglés más típico, a quien el banco prestó 2.600 libras esterlinas entre 1715 y 1719. Hasta ahora, hemos hecho hincapié en que la Revolución gloriosa transformó las institucionespolíticas inglesas, haciéndolas más plurales, y también empezó a sentar las bases para las institucioneseconómicas inclusivas. Pero existe un cambio más significativo de las instituciones que apareció en laRevolución gloriosa. El Parlamento continuó el proceso de centralización política iniciado por losTudor. No fue solamente que aumentaran los límites, o que el Estado regulara la economía de unaforma distinta, o que el Estado inglés gastara dinero en otras cosas, sino que también la capacidad y lahabilidad del Estado aumentaron en todas las direcciones. Esto vuelve a ilustrar los vínculos entre elpluralismo y la centralización política. El Parlamento se había opuesto a que el Estado fuera másefectivo y tuviera recursos mejores antes de 1688 porque no lo podía controlar. Después de 1688, eraotra historia. El Estado se empezó a expandir, y los gastos pronto alcanzaron alrededor del 10 por ciento de larenta nacional. Esto se fundamentó en una ampliación de la base impositiva, sobre todo del impuestoespecial, que se aplicaba a la producción de una larga lista de bienes que se producían en el país. Setrataba de un presupuesto estatal muy grande para aquel período y, de hecho, era mayor de lo quevemos hoy en día en muchas partes del mundo. Los presupuestos estatales de Colombia, por ejemplo,alcanzaron este tamaño relativo solamente en la década de los ochenta del siglo XX. En muchas partesdel África subsahariana, como por ejemplo en Sierra Leona, el presupuesto del Estado incluso hoysería mucho más pequeño en relación con el tamaño de la economía sin los grandes ingresos de laayuda extranjera. Sin embargo, la expansión del tamaño del Estado es solamente parte del proceso de centralizaciónpolítica. Más importante fue la forma cualitativa en la que funcionó el Estado y el comportamiento delos que lo controlaban y trabajaban en él. La construcción de las instituciones estatales en Inglaterra seremonta a la Edad Media, pero, tal y como vimos en el capítulo 4, los pasos decisivos hacia lacentralización política y el desarrollo de una Administración moderna los dieron Enrique VII yEnrique VIII. No obstante, el Estado todavía estaba lejos de la forma moderna que aparecería despuésde 1688. Por ejemplo, muchos nombramientos se hacían por razones políticas, no por mérito o talento,y el Estado todavía tenía una capacidad muy limitada para subir los impuestos. Después de 1688, el Parlamento empezó a mejorar la capacidad de aumentar los ingresos a travésde los impuestos, un cambio bien ilustrado por la burocracia del impuesto especial, que se extendiórápidamente de 1.211 personas en 1690 a 4.800 en 1780. Se enviaron inspectores de impuestosespeciales por todo el país, supervisados por recaudadores de impuestos que medían y comprobabanlas cantidades de pan, cerveza y otros productos sujetos al impuesto especial. Un ejemplo del alcancede esta operación es la reconstrucción de las inspecciones del impuesto por parte del supervisorGeorge Cowperthwaite realizada por el historiador John Brewer. Entre el 12 de junio y el 5 de julio de1710, el supervisor Cowperthwaite viajó 466 kilómetros en el distrito de Richmond (Yorkshire).Durante este período, visitó a 263 vitualleros, 71 malteros, 20 veleros y 1 cervecero común. En total,tomó 81 medidas de producción distintas y comprobó el trabajo de 9 recaudadores de impuestos quetrabajaban para él. Ocho años después, continuaba trabajando con la misma diligencia, pero en eldistrito de Wakefield, en otra zona de Yorkshire. Allí, viajaba más de 30 kilómetros al día de media ytrabajaba seis días a la semana, en los que, normalmente, inspeccionaba cuatro o cincoestablecimientos. En su día libre, el domingo, preparaba sus libros, por lo que tenemos un registrocompleto de sus actividades. De hecho, el sistema de impuestos especiales tenía un registro muyelaborado. Los agentes mantenían tres clases de registros. Todos debían tener una correspondenciaentre sí y cualquier manipulación de dichos registros era un delito grave. Este nivel destacable desupervisión estatal de la sociedad supera lo que pueden lograr los gobiernos de los países más pobreshoy en día, y esto era en 1710. También resulta significativo que, después de 1688, el Estado empezaraa confiar más en el talento y menos en los nombramientos políticos y desarrollara una infraestructurapotente para dirigir el país.La revolución industrialLa revolución industrial se manifestó en todos los aspectos de la economía inglesa. Hubo grandesmejoras en el transporte, la metalurgia y la energía de vapor. Sin embargo, el área de innovación másimportante fue la mecanización de la producción textil y el desarrollo de fábricas para producirartículos textiles manufacturados. Este proceso dinámico fue desencadenado por los cambiosinstitucionales originados por la Revolución gloriosa. No se trataba solamente de la abolición de losmonopolios nacionales, que se logró en 1640, ni de los distintos impuestos o del acceso a las finanzas.Se trataba de una reorganización fundamental de las instituciones económicas a favor de innovadoresy emprendedores, basada en la aparición de derechos de propiedad más seguros y eficientes. La mejora de la seguridad y la eficiencia de los derechos de propiedad, por ejemplo, tuvieron unaimportancia crucial en la «revolución del transporte», lo que allanó el camino a la revoluciónindustrial. La inversión en canales y carreteras, en las llamadas barreras de portazgo, aumentóenormemente después de 1688. Estas inversiones, al reducir los costes de transporte, ayudaron a crearun prerrequisito importante para la revolución industrial. Antes de 1688, la inversión en estainfraestructura había sido dificultada por actos arbitrarios de los reyes Estuardo. El cambio desituación a partir de entonces queda ilustrado claramente por el caso del río Salwerpe, enWorcestershire (Inglaterra). En 1662, el Parlamento aprobó una ley para fomentar la inversión y hacerque el río Salwerpe fuera navegable, y la familia Baldwyn invirtió seis mil libras esterlinas en esteobjetivo. A cambio, consiguieron el derecho a cobrar por navegar en el río. En 1693, se presentó unproyecto de ley en el Parlamento para transferir estos derechos de cobro por navegación al conde deShrewsbury y a lord Coventry. El proyecto de ley fue cuestionado por sir Timothy Baldwyn, queinmediatamente presentó una petición al Parlamento en la que afirmaba que dicho proyectoesencialmente expropiaba a su padre, que ya había invertido una gran suma de dinero en el ríoteniendo en cuenta las tarifas que después podría cobrar. Baldwyn defendió que «el nuevo proyecto deley invalida dicho acto y arrebata todo el trabajo y los materiales que se utilizaron para tal fin». Lareasignación de derechos como éstos era exactamente el tipo de cosas que hacían los monarcasEstuardo. Baldwyn destacó: «Tiene consecuencias peligrosas arrebatar un derecho a una persona,comprado de acuerdo con una ley del Parlamento, sin su consentimiento». En aquel caso, la nueva leyfracasó y los derechos de Baldwyn se mantuvieron. Los derechos de propiedad eran mucho másseguros después de 1688, en parte porque garantizarlos coincidía con los intereses del Parlamento y enparte porque las peticiones podían influir en las instituciones pluralistas. Vemos aquí que, después de1688, el sistema político se hizo significativamente más pluralista y creó unas condiciones deigualdad relativas dentro de Inglaterra. La base para la revolución del transporte y, en general, la reorganización de la tierra que tuvo lugaren el siglo XVIII fueron las leyes parlamentarias que cambiaron la naturaleza del régimen de propiedad.Hasta 1688, incluso había una ficción legal de que toda la tierra inglesa, en última instancia, erapropiedad de la Corona, como legado directo de la organización feudal de la sociedad. Muchas tierrasestaban gravadas por numerosas formas arcaicas de derechos de propiedad y reclamaciones cruzadas.Otras muchas estaban sujetas al denominado equitable estates, que significaba que el propietario de latierra no podía hipotecarla, alquilarla ni venderla. La tierra común normalmente sólo se podía dedicara usos tradicionales, y había numerosos impedimentos para utilizar la tierra de formas que fueraneconómicamente deseables. El Parlamento empezó a cambiar esta situación al permitir que grupos depersonas hicieran peticiones para simplificar y reorganizar los derechos de propiedad, estasmodificaciones posteriormente se tradujeron en cientos de leyes parlamentarias. La reorganización de las instituciones económicas también se manifestó en una agenda paraproteger la producción textil nacional de las importaciones extranjeras. No es de extrañar que losparlamentarios y sus electores no se opusieran a todos los monopolios y obstáculos de entrada;aquellos que aumentaran su propio mercado y sus beneficios serían bien recibidos. Sin embargo, fuecrucial que las instituciones políticas (el hecho de que el Parlamento representara, facultara yescuchara a un segmento amplio de la sociedad), con la creación de aquellas barreras de entrada, noahogaran a otros industriales ni dejaran fuera completamente a los recién llegados, como hizo laserrata en Venecia, comentada en el capítulo 6. Los poderosos fabricantes de productos de lana prontolo descubrieron. En 1688, algunos de los productos más importantes que llegaban a Inglaterra eran artículos textilesde la India, percales y muselinas, que representaban alrededor de una cuarta parte de todas lasimportaciones textiles. También eran importantes las sedas de China. Los percales y las sedas eranimportados por la Compañía de las Indias Orientales, que, antes de 1688, disfrutaba de un monopolioautorizado por el gobierno sobre el comercio con Asia. Sin embargo, el monopolio y el poder políticode la Compañía de las Indias Orientales se sostenían gracias a grandes sobornos a Jacobo II. Despuésde 1688, la Compañía estaba en una posición vulnerable y, al cabo de poco tiempo, se vio atacada. Seprodujo una intensa guerra de peticiones en la que los comerciantes que deseaban hacer negocios en elLejano Oriente y la India pedían que el Parlamento autorizara la competencia a la Compañía de lasIndias Orientales, mientras que ésta respondía con contrapeticiones y ofertas para prestar dinero alParlamento. La Compañía perdió y se fundó una nueva Compañía de las Indias Orientales para podercompetir. No obstante, los fabricantes de artículos textiles no querían solamente más competencia enel comercio con la India, sino que las importaciones de artículos textiles indios baratos (percales)fueran gravadas o incluso prohibidas. Aquellos productores se enfrentaban a una fuerte competenciade las importaciones indias baratas. En aquel punto, los productores nacionales más importantesfabricaban artículos textiles de lana, pero los productores de tejidos de algodón estaban pasando a sercada vez más importantes económicamente y más poderosos políticamente. La industria de la lana ya intentaba protegerse desde 1660. Fomentó las «leyes suntuarias» que,entre otras cosas, prohibían llevar tejidos ligeros. También presionó al Parlamento para aprobarnuevas leyes en 1666 y 1678 que ilegalizarían que en los entierros se empleara algo que no fuera unsudario de lana. Ambas medidas protegían el mercado de los artículos de lana y reducían lacompetencia asiática a la que se enfrentaban los fabricantes ingleses. Sin embargo, en este período, laCompañía de las Indias Orientales era demasiado fuerte para restringir la importación de artículostextiles asiáticos. La situación dio un giro después de 1688. Entre 1696 y 1698, los fabricantes deproductos de lana de East Anglia y West Country se aliaron con los tejedores de seda de Londres,Canterbury y la Levant Company para limitar las importaciones. Los importadores de lana de laLevant Company, a pesar de haber perdido recientemente su monopolio, deseaban excluir a las sedasasiáticas para crear un nicho para las sedas del Imperio otomano. Esta coalición empezó a presentarproyectos de ley al Parlamento para limitar el uso de algodones y sedas asiáticos y restringir tambiénel teñido y la estampación de artículos asiáticos en Inglaterra. En respuesta, en 1701, el Parlamentofinalmente aprobó «una ley para el empleo más eficaz de los pobres, fomentando las manufacturas deeste reino». A partir de setiembre de 1701, decretó: «No se llevarán sedas trabajadas, bengalas nitejidos mezclados con seda de herba, fabricadas en Persia, China ni las Indias Orientales, ni sellevarán los percales pintados, teñidos o estampados allí que se hayan importado o se vayan a importara este reino». A partir de ese momento, fue ilegal vestir sedas o percales asiáticos en Inglaterra. No obstante,todavía era posible importarlos para reexportarlos a Europa o a otros lugares, sobre todo a las coloniasamericanas. Además, se podía importar percal simple y hacer el acabado en Inglaterra. Las muselinasestaban exentas de la prohibición. Tras una larga lucha, aquellas lagunas jurídicas, según losfabricantes de artículos textiles de lana nacionales, se cerraron con la ley del percal de 1721: «Despuésdel 25 de diciembre de 1722, no será legal que ninguna persona utilice ni lleve en Gran Bretaña, enprenda alguna, ningún percal estampado, pintado ni teñido». A pesar de que esta ley eliminaba lacompetencia de Asia para las prendas de lana inglesa, todavía dejaba una activa industria nacional delalgodón y el lino que competía con los tejidos de lana: se mezclaban algodón y lino para producir untejido popular llamado fustán. Así que después de haber excluido a la competencia asiática, laindustria de la lana intentó frenar el lino. Éste se hacía principalmente en Escocia e Irlanda, lo quedaba cierto margen a una coalición inglesa para demandar la exclusión de esos países de los mercadosingleses. Sin embargo, había límites para el poder de los fabricantes de lana. Sus nuevos intentostoparon con la fuerte oposición de los productores de fustán en los centros industriales crecientes deMánchester, Lancaster y Liverpool. El hecho de que las instituciones políticas fueran pluralistasimplicaba que todos aquellos grupos tuvieran entonces acceso al proceso político en el Parlamento através de las votaciones, y, más importante aún, mediante las peticiones. A pesar de que las peticionesprocedían de ambos bandos, y reunían firmas a favor y en contra, el resultado de este conflicto fue unavictoria para los nuevos intereses contra la industria de la lana. La Ley de Mánchester de 1736acordaba que «grandes cantidades de artículos hechos con hilo de lino y algodón se han fabricadodurante varios años y se han estampado y pintado dentro de este reino de Gran Bretaña». Después,pasaba a afirmar que «nada en la citada ley [de 1721] se extenderá o será interpretado para prohibirllevar o utilizar en ropa, artículos de casa, mobiliario u otros usos cualquier tipo de artículo hecho conhilo de lino y lana de algodón, fabricado y estampado o pintado con cualquier color o colores dentrodel reino de Gran Bretaña». La Ley de Mánchester fue una victoria importante para los nuevos fabricantes de algodón. Sinembargo, su importancia histórica y económica fue mucho mayor. En primer lugar, demostró loslímites de los obstáculos de entrada que permitirían las instituciones políticas pluralistas de laInglaterra parlamentaria. En segundo lugar, durante el medio siglo siguiente, las innovacionestecnológicas en la fabricación de paño de algodón serían cruciales para la revolución industrial ytransformarían fundamentalmente la sociedad introduciendo el sistema fabril. Después de 1688, a pesar de que aparecieran condiciones de igualdad dentro del país,internacionalmente, el Parlamento se esforzaba para que no las hubiera. Esta intención se hizo patenteen las leyes del percal, pero también en las de navegación, la primera de las cuales se aprobó en 1651,y continuaron en vigor con cambios durante los doscientos años siguientes. El objetivo de aquellasleyes era facilitar el monopolio inglés del comercio internacional, y lo más remarcable era que dichomonopolio no estaba en manos del Estado, sino del sector privado. El principio básico era que elcomercio inglés debía ser realizado con barcos ingleses. Las leyes hacían ilegal que los barcosextranjeros transportaran artículos de fuera de Europa a Inglaterra o a sus colonias y era ilegaltambién que barcos de otros países enviaran productos desde otro país europeo a Inglaterra. Estaventaja para los comerciantes y fabricantes ingleses naturalmente aumentó sus beneficios y puede quefomentara más la innovación en esas actividades nuevas y altamente rentables. En 1760, la combinación de todos estos factores (derechos de propiedad nuevos y mejorados,progreso de la infraestructura, cambio del régimen fiscal, mayor acceso a finanzas y protecciónagresiva para comerciantes y fabricantes) estaba empezando a surtir efecto. Después de esa fecha,hubo un salto en el número de invenciones patentadas y el gran florecimiento del cambio tecnológicoque iba a estar en el corazón de la revolución industrial empezó a ser evidente. Las innovacionestuvieron lugar en muchos frentes, lo que reflejaba el entorno institucional mejorado. Una área crucialera la energía, y las transformaciones más famosas de este campo fueron los usos de la máquina devapor que se lograron gracias a las ideas de James Watt a partir de 1760. La mejora inicial de Watt fue introducir una cámara de condensación independiente para el vapor,de forma que el cilindro en el que estaba el pistón pudiera mantenerse continuamente caliente en lugarde ser calentado y enfriado. Posteriormente, desarrolló muchas otras ideas, como métodos mucho máseficientes de convertir el movimiento de la máquina de vapor en energía útil, sobre todo susengranajes de «sol y planetas». En todas estas áreas, las innovaciones tecnológicas se basaban en eltrabajo anterior de otros. En el contexto de la máquina de vapor, incluía el trabajo inicial del inventoringlés Thomas Newcomen y de Dionysius Papin, físico e inventor francés. La historia de la invención de Papin es otro ejemplo de que, bajo instituciones extractivas, laamenaza de la destrucción creativa impide el cambio tecnológico. Papin desarrolló un diseño para un«sistema para digerir vapor» en 1679, y en 1690 extendió esta idea a un motor de pistones. En 1705,utilizó este motor rudimentario para construir el primer barco de vapor del mundo. En aquelmomento, Papin era profesor de matemáticas en la Universidad de Marburgo, en el Estado alemán deKassel. Decidió hacer que el barco navegara a vapor por el río Fulda hasta el río Weser. Cualquierbarco que hacía ese trayecto estaba obligado a detenerse en la ciudad de Münden. En aquel momento,el tráfico fluvial del Fulda y el Weser era monopolio de un gremio de barqueros y Papin seguramentepresintió que habría problemas. Su amigo y mentor, el famoso físico alemán Gottfried Leibniz,escribió al elector de Kassel, el jefe de Estado, pidiéndole que Papin tuviera permiso para «pasar sinser molestado» a través de Kassel. Sin embargo, la petición de Leibniz fue rechazada y recibió larespuesta seca de que «los consejeros electorales han encontrado serios obstáculos para garantizar supetición y, sin dar sus razones, me han ordenado que le informe de la decisión que han tomado y deque, en consecuencia, la petición no ha sido concedida por esta alteza electoral». Sin dejarse intimidar,Papin decidió hacer el trayecto igualmente. Cuando su barco de vapor llegó a Münden, el gremio debarqueros intentó que un juez local embargara la embarcación, pero no lo consiguieron. Entonces, losbarqueros se lanzaron sobre el barco de Papin y destrozaron la máquina de vapor a golpes. Papinmurió pobre y fue enterrado en una tumba anónima. En la Inglaterra de los Tudor o de los Estuardo,Papin habría recibido un tratamiento hostil parecido, pero todo esto cambió después de 1688. Dehecho, antes de que destruyeran la embarcación, Papin había intentado navegar con su barco hastaLondres. En el campo metalúrgico, las aportaciones de 1780 a 1790 llegaron por parte de Henry Cort, queintrodujo técnicas nuevas para tratar con las impurezas del hierro, lo que permitió mejorar la calidaddel hierro forjado que se producía. Fue un hecho determinante para la fabricación de tornillos,herramientas y piezas de máquinas. La producción de enormes cantidades de hierro forjado utilizandolas técnicas de Cort fue facilitada por las innovaciones de Abraham Darby y sus hijos, que fueronpioneros en el uso de carbón para fundir hierro a partir de 1709. Este proceso fue mejorado en 1762con la adaptación realizada por John Smeaton de la energía hidráulica para operar cilindros para hacercoque. A partir de entonces, el carbón vegetal desapareció de la producción de hierro y fue sustituidopor carbón mineral, mucho más barato y fácil de conseguir. Aunque la innovación sea obviamente acumulativa, había una aceleración distinta a mediados delsiglo XVIII. En ningún lugar era más visible que en la producción textil. La operación más básica en laproducción de artículos textiles es hilar, que implica dar vueltas a fibras de plantas o animales, comoalgodón o lana, para formar hilo. Este hilo se teje para fabricar así el artículo textil. Una de lasgrandes innovaciones tecnológicas del período medieval fue la spinning wheel (rueca) que reemplazóal hilado manual. Esta invención, que apareció alrededor de 1280 en Europa, probablemente procedíade Oriente Próximo. Los métodos de hilado no cambiaron hasta el siglo XVIII. Se produjeroninnovaciones importantes en 1738, cuando Lewis Paul patentó un nuevo método de hilado medianterodillos para sustituir a las manos humanas para sacar las fibras que se hilaban. Sin embargo, lamáquina no funcionaba bien, y fueron las innovaciones de Richard Arkwright y James Hargreaves lasque revolucionaron realmente el hilado. En 1769, Arkwright, una de las figuras dominantes de la revolución industrial, patentó su «tornode hilar de agua», una mejora enorme de la máquina de Lewis. Formó una sociedad con JedediahStrutt y Samuel Need, fabricantes de géneros de punto, y en 1771 construyeron una de las primerasfábricas del mundo, en Cromford. Las nuevas máquinas estaban impulsadas por agua, pero,posteriormente, Arkwright hizo la transición crucial a la energía de vapor. En 1774, la empresaempleaba a seiscientos trabajadores y crecía ampliamente, abrió fábricas en Mánchester, Matlock,Bath y también en New Lanark (Escocia). Las innovaciones de Arkwright fueron complementadas porla invención de Hargreaves, en 1764, de la hiladora de husos múltiples, modificada posteriormente porSamuel Crompton en 1779 con un invento que denominó mule, y más tarde modificada de nuevo porRichard Roberts y convertida en la llamada self-acting mule. Los efectos de aquellas innovacioneseran realmente revolucionarios. Anteriormente, en aquel siglo, se tardaban cincuenta mil horas enhilar manualmente 100 libras de algodón. El torno de hilar movido por agua de Arkwright podíahacerlo en trescientas horas y la self-acting mule, en ciento treinta y cinco. La mecanización del hilado llegó acompañada de la mecanización del tejido. Un primer pasoimportante fue la invención de la lanzadera volante de John Kay en 1733. A pesar de que al principiosólo aumentó la productividad de los tejedores a mano, su impacto más duradero sería abrir el caminoa la mecanización del tejido. A partir de la lanzadera volante, Edmund Cartwright introdujo el telarmecánico en 1785, el primer paso en una serie de innovaciones que conducirían a máquinas quesustituirían la habilidad manual para tejer igual que estaban haciendo en el caso del hilado. La industria textil inglesa no fue solamente el motor de la revolución industrial, sino que tambiénrevolucionó la economía mundial. Las exportaciones inglesas, encabezadas por los artículos dealgodón, se duplicaron entre 1780 y 1800. Fue el crecimiento en este sector lo que tiró de toda laeconomía. La combinación de innovación tecnológica y organizativa proporciona el modelo para elprogreso económico que transformó las economías mundiales que llegarían a ser ricas. Para esta transformación, fue crucial la existencia de personas nuevas con ideas nuevas. Veamos lainnovación en el transporte. En Inglaterra, hubo varias olas de innovación en este campo. Primero, loscanales; después, las carreteras, y por último, el ferrocarril. En cada una de estas olas, los innovadoreseran hombres nuevos. Los canales se empezaron a desarrollar en Inglaterra después de 1770, y en 1810habían unido muchas de las áreas de fabricación más importantes. A medida que avanzaba larevolución industrial, los canales fueron cruciales para reducir el coste del transporte para trasladarlos nuevos y voluminosos productos industriales, como los artículos de algodón, y los insumosnecesarios para su fabricación, principalmente algodón en bruto y carbón para las máquinas de vapor.Los primeros innovadores en la construcción de canales fueron hombres como James Brindley,contratado por el duque de Bridgewater para construir el canal de Bridgewater, que acabó uniendo laciudad industrial clave de Mánchester con el puerto de Liverpool. Brindley, nacido en el Derbyshirerural, era mecánico de molinos de profesión. Su reputación de encontrar soluciones creativas paraproblemas de ingeniería llamó la atención del duque. No tenía experiencia previa con problemas detransporte, igual que sucedía con otros grandes ingenieros de canales como Thomas Telford, queempezó a ganarse la vida como cantero, o John Smeaton, fabricante de instrumentos e ingeniero. Así como los grandes ingenieros de canales no tenían ninguna relación anterior con el transporte,tampoco la tenían los grandes ingenieros de caminos y ferrocarril. John McAdam, que inventó elasfalto alrededor de 1816, fue el segundo hijo de un aristócrata menor. El primer tren de vapor fueconstruido por Richard Trevithick en 1804. El padre de Trevithick estaba relacionado con las minas deCornualles, y Richard entró en el mismo negocio a una edad temprana y quedó fascinado por lasmáquinas de vapor utilizadas para vaciar las minas. Más importantes fueron las innovaciones deGeorge Stephenson, hijo de padres analfabetos e inventor del famoso tren The Rocket, que empezó atrabajar como maquinista en una mina de carbón. También fueron hombres nuevos quienes impulsaron la fundamental industria textil de algodón.Algunos de los pioneros de esta nueva industria eran las personas que previamente habían participadode forma importante en la producción y el comercio de tejidos de lana. Por ejemplo, John Fosterempleaba a setecientos tejedores manuales en la industria de la lana en el momento en el que pasó alalgodón y abrió Black Dyke Mills en 1835. Sin embargo, hombres como Foster eran una minoría.Solamente alrededor de una quinta parte de los industriales principales en aquel momento habíanparticipado con anterioridad en algo relacionado con la fabricación. No es de extrañar. La industria delalgodón se desarrolló en ciudades nuevas del norte de Inglaterra. Las fábricas eran una formacompletamente nueva de organizar la producción. La industria de la lana se había organizado de unmodo muy distinto, llevando materiales a casa de las personas, que hilaban y tejían por su cuenta. Porlo tanto, la mayoría de los que estaban en la industria de la lana estaban mal equipados para cambiar alalgodón, a diferencia de Foster. Se necesitaba a aquellos recién llegados para que desarrollaran yutilizaran nuevas tecnologías. La rápida expansión del algodón diezmó la industria de la lana. Era puradestrucción creativa. La destrucción creativa redistribuye no solamente la renta y la riqueza, sino también el poderpolítico, como William Lee averiguó cuando vio lo poco receptivas que eran las autoridades a suinvento porque temían sus consecuencias políticas. A medida que la economía industrial se expandíaen Mánchester y Birmingham, los nuevos propietarios de fábricas y grupos de clase media queaparecieron a su alrededor empezaron a quejarse porque no tenían derecho al voto y por las políticasgubernamentales que se oponían a sus intereses. Su primer objetivo fueron las leyes del maíz, queprohibían la importación de maíz (y de todo tipo de granos y cereales, pero sobre todo de trigo) si elprecio bajaba demasiado, con lo que se garantizaba que los beneficios de los grandes terratenientes semantuvieran altos. Esta política fue muy buena para los grandes terratenientes que producían trigo,pero mala para los fabricantes, porque tenían que pagar sueldos altos para compensar el precioelevado del pan. Como los trabajadores estaban concentrados en fábricas y centros industriales nuevos, laorganización y los disturbios se hicieron más fáciles. A partir de 1820, la exclusión política de losnuevos fabricantes y centros de fabricación era insostenible. El 16 de agosto de 1819, se planeó unareunión para protestar por el sistema político y las políticas del gobierno en St. Peter’s Fields(Mánchester). El organizador fue Joseph Johnson, fabricante local de cepillos y uno de los fundadoresdel periódico radical The Mánchester Observer. Otros organizadores fueron John Knight, fabricante dealgodón y reformista, y John Thacker Saxton, editor de The Mánchester Observer. Se reunieronsesenta mil manifestantes; muchos de ellos llevaban pancartas como «No a las leyes del maíz»,«Sufragio universal» y «Voto mediante papeleta» (se referían a que el voto debía ser secreto, y noabierto, como se hacía en 1819). Las autoridades se pusieron muy nerviosas y reunieron una fuerza deseiscientos húsares de la caballería del decimoquinto regimiento. Cuando empezaron los discursos, unmagistrado local decidió emitir una orden para detener a los oradores. Mientras la policía intentabahacer cumplir la orden, topó con la oposición de la multitud y estalló una lucha. En ese momento, loshúsares cargaron contra ella. En cuestión de unos pocos minutos caóticos, murieron once personas yprobablemente unas seiscientas resultaron heridas. The Mánchester Observer lo llamó «la masacre dePeterloo». Sin embargo, dados los cambios que ya se habían producido en las instituciones económicas ypolíticas, la represión a largo plazo no era una solución en Inglaterra. La masacre de Peterloocontinuaría siendo un incidente aislado. Tras los disturbios, las instituciones políticas inglesascedieron a la presión y a la amenaza desestabilizadora de un descontento social mucho más amplio,sobre todo después de la revolución de 1830 en Francia contra Carlos X, que había intentado restaurarel absolutismo destruido por la Revolución francesa de 1789. En 1832, el gobierno aprobó la Primeraley de Reforma, que daba derecho a voto en Birmingham, Leeds, Mánchester y Sheffield y ampliaba labase de votantes para que los fabricantes pudieran estar representados en el Parlamento. El cambioconsiguiente en el poder político movió la política en la dirección favorecida por esos interesesrepresentados nuevamente; en 1846, consiguieron que se rechazaran las odiadas leyes del maíz,demostrando de nuevo que la destrucción creativa significaba redistribución no sólo de renta, sinotambién de poder político. Y, naturalmente, los cambios en la distribución del poder político a tiempoconducirían a una redistribución adicional de la renta. Fue la naturaleza inclusiva de las instituciones inglesas lo que permitió que se produjera eseproceso. Los que sufrían y temían la destrucción creativa ya no fueron capaces de detenerla.¿Por qué en Inglaterra?La revolución industrial empezó y tuvo su mayor avance en Inglaterra debido a sus institucioneseconómicas especialmente inclusivas. Éstas, a su vez, se apoyaban en la base fijada por lasinstituciones políticas inclusivas creadas por la Revolución gloriosa. Fue esta revolución la quereforzó y racionalizó los derechos de propiedad, mejoró los mercados financieros, socavó losmonopolios aprobados por el Estado en comercio exterior y eliminó las barreras para la expansión dela industria. Fue la Revolución gloriosa la que hizo que el sistema político se abriera y respondiera alas aspiraciones y necesidades económicas de la sociedad. Estas instituciones económicas inclusivasdieron a hombres de talento y visión como James Watt la oportunidad y el incentivo para desarrollarsus habilidades e ideas e influir en el sistema de manera que beneficiara a él y a la nación.Naturalmente, estos hombres, una vez alcanzado el éxito, tenían los mismos deseos que cualquier otrapersona. Querían bloquear la entrada de otros en sus negocios y evitar que compitieran contra ellos, ytemían el proceso de destrucción creativa que podía dejarlos sin negocio, igual que otros habían ido ala bancarrota antes que ellos. Sin embargo, después de 1688, el bloqueo se hizo más difícil de lograr.En 1775, Richard Arkwright solicitó una patente general que esperaba que le diera un monopoliofuturo en la industria del hilado de algodón que se expandía con tanta rapidez, pero no consiguió quelos tribunales la impusieran. ¿Por qué este proceso único empezó en Inglaterra y por qué en el siglo XVII? ¿Por qué Inglaterradesarrolló instituciones políticas pluralistas y rompió con las instituciones extractivas? Como hemosvisto, el desarrollo político que condujo a la Revolución gloriosa se debió a varios procesosinterrelacionados. Fue decisivo el conflicto político entre el absolutismo y sus adversarios. Elresultado de este conflicto no solamente puso fin a los intentos de crear un absolutismo renovado ymás fuerte en Inglaterra, sino que también confirió poder a los que deseaban cambiar profundamentelas instituciones de la sociedad. Los adversarios del absolutismo no se limitaron a intentar construirun tipo de absolutismo distinto. No era simplemente que la Casa de Lancaster derrotara a la Casa deYork en la guerra de las Rosas, sino que la Revolución gloriosa implicó la aparición de un régimennuevo basado en el pluralismo y el orden constitucional. Este resultado fue consecuencia de la deriva de las instituciones inglesas y su forma de interactuarcon coyunturas críticas. En el capítulo anterior, vimos que las instituciones feudales fueron creadas enEuropa occidental tras la caída del Imperio romano de Occidente. El feudalismo se extendió por casitoda Europa, tanto occidental como oriental. Sin embargo, tal y como mostró el capítulo 4, Europaoccidental y oriental empezaron a divergir radicalmente después de la peste negra. Las pequeñasdiferencias en instituciones políticas y económicas significaron que, en Europa occidental, elequilibrio de poder condujera a la mejora institucional, mientras que en la oriental produjo deterioroinstitucional. Sin embargo, no era un camino que necesaria e inexorablemente condujera ainstituciones inclusivas, sino que sería necesario que se produjeran muchos más cambiostrascendentales. Así como la Carta Magna intentó establecer algunas bases institucionales básicas parael orden constitucional, muchas otras partes de Europa, incluso de la parte oriental, experimentaronluchas similares con documentos parecidos. No obstante, después de la peste negra, Europa occidentalse había alejado significativamente de Europa oriental. Documentos como la Carta Magna empezabana tener más efecto en la parte occidental. En la oriental, llegaron a ser prácticamente papel mojado. EnInglaterra, incluso antes de los conflictos del siglo XVII, se estableció la norma de que el rey no podíaimponer nuevos impuestos sin la aprobación del Parlamento. Igual de importante fue la deriva depoder, lenta y progresiva, desde las élites hasta los ciudadanos en general, como ilustra lamovilización política de las comunidades rurales, vista en Inglaterra en momentos como la revueltacampesina de 1381. Esta deriva de las instituciones ahora interaccionaba con otra coyuntura crítica provocada por laexpansión masiva del comercio en el Atlántico. Como vimos en el capítulo 4, este cambio influyó deuna forma decisiva en la dinámica institucional futura que dependía de si la Corona podía o nomonopolizar este comercio. En Inglaterra, el poder en cierto modo mayor del Parlamento significabaque los monarcas Tudor y Estuardo no podían hacerlo. Esto creó una nueva clase de comerciantes yhombres de negocios que se opusieron enérgicamente al plan para crear absolutismo en Inglaterra. Porejemplo, en 1686, en Londres, había 702 comerciantes que exportaban al Caribe y 1.283 queimportaban. Norteamérica tenía 691 comerciantes que exportaban y 626 que importaban. Contratabana almaceneros, marineros, capitanes, estibadores, oficinistas, y todos ellos compartían sus intereses engeneral. Otros puertos vibrantes, como los de Bristol, Liverpool y Portsmouth, también estaban llenosde comerciantes de este tipo. Estos hombres nuevos deseaban y exigían instituciones económicasdistintas y, a medida que sus negocios los hacían más ricos, se hacían más poderosos. Las mismasfuerzas operaban en Francia, España y Portugal. Sin embargo, en aquellos países, los reyes eranmucho más capaces de controlar el comercio y sus beneficios. El tipo de grupo nuevo que iba atransformar Inglaterra también apareció en aquellos países, pero era considerablemente menor y másdébil. Cuando el denominado «Parlamento largo» se reunió y estalló la guerra civil en 1642, aquelloscomerciantes se pusieron sobre todo del lado de la causa parlamentaria. A partir de 1670, participaronactivamente en la formación del partido whig, para oponerse al absolutismo de los Estuardo, y, en1688, serían cruciales en la destitución de Jacobo II. Por lo tanto, las oportunidades de negociocreciente que presentaba América, la entrada masiva de comerciantes ingleses en este negocio y eldesarrollo económico de las colonias y las fortunas que se amasaron durante el proceso inclinaron labalanza de poder en la lucha entre la monarquía y aquellos que se oponían al absolutismo. Quizá lo más crítico fuera la aparición y potenciación de intereses diversos —desde la gentry, laclase de agricultores y comerciantes que había aparecido en el período Tudor, hasta distintos tipos defabricantes y comerciantes atlánticos— lo que significó que la coalición contra el absolutismoEstuardo no solamente era fuerte, sino también amplia. Y se reforzó todavía más por la formación delpartido whig, hacia 1670, que proporcionó una organización para fomentar sus intereses. Estapotenciación fue lo que fundamentó el pluralismo tras la Revolución gloriosa. Si todos lo queluchaban contra los Estuardo hubieran tenido los mismos intereses y el mismo origen, elderrocamiento de la monarquía Estuardo habría tenido más probabilidades de ser una repetición de laCasa de Lancaster contra la Casa de York, enfrentando a un grupo contra un conjunto reducido deintereses y, finalmente, recreando una forma igual o distinta de instituciones extractivas. Unacoalición amplia significaba que habría mayores demandas para la creación de instituciones políticaspluralistas. Sin algún tipo de pluralismo, habría el peligro de que uno de los intereses diversosusurpara el poder a costa del resto. El hecho de que el Parlamento después de 1688 representara unacoalición tan amplia fue un factor crucial para hacer que los parlamentarios escucharan las peticiones,incluso las que procedían de personas externas al Parlamento y las de quienes no tenían derecho avoto. Esto fue un factor determinante para impedir los intentos de un grupo de crear un monopolio acosta del resto, como intentaron hacer los intereses de la lana antes de la ley de Mánchester. La Revolución gloriosa fue un acontecimiento decisivo precisamente porque fue dirigido por unacoalición amplia y envalentonada que la dotó aún de más poder, y logró forjar un régimenconstitucional que ponía límites al poder del ejecutivo y de cualquiera de sus miembros, lo quetambién fue determinante. Por ejemplo, fueron esos límites los que impidieron que los fabricantes delana fueran capaces de acabar con la competencia potencial de los fabricantes de algodón y fustán. Porlo tanto, aquella coalición amplia fue esencial en el período preparatorio que conduciría a unParlamento fuerte después de 1688, pero también significó que dentro de éste se comprobara sicualquier grupo llegaba a ser demasiado poderoso y abusaba de su poder. Fue el factor crítico para laaparición de instituciones políticas pluralistas. La cesión de poderes a una coalición tan ampliatambién fue crucial para la persistencia y el refuerzo de esas instituciones económicas políticasinclusivas, como veremos en el capítulo 11. Sin embargo, nada de esto hacía que el régimen pluralista fuera realmente inevitable. Su aparición,en parte, se debió al devenir circunstancial de la historia. Una coalición que no era demasiadodiferente pudo salir victoriosa de la guerra civil inglesa contra los Estuardo, pero esto solamentecondujo a la dictadura de Oliver Cromwell. La fuerza de esta coalición tampoco garantizaba la derrotadel absolutismo. Jacobo II podría haber derrotado a Guillermo de Orange. El camino del gran cambioinstitucional fue, como siempre, no menos fortuito que el resultado de otros conflictos políticos. Fueasí aunque el camino específico de la deriva institucional que creó aquella amplia coalición seopusiera al absolutismo y la crítica coyuntura de las oportunidades de comercio atlántico hiciera quelos Estuardo llevaran las de perder. Por consiguiente, en este caso, la fatalidad y una amplia coaliciónfueron factores decisivos para la aparición del pluralismo y las instituciones inclusivas. 8 No en nuestro territorio: obstáculos para el desarrolloLa prohibición de la imprentaEn 1445, en la ciudad alemana de Mainz, Johannes Gutenberg presentó una innovación que tendríaconsecuencias profundas para la historia económica posterior: una imprenta basada en tipos movibles.Hasta aquel momento, los libros tenían que ser copiados a mano por los escribas, lo que hacía elproceso muy lento y laborioso, o se imprimían en bloques con piezas concretas de madera cortadaspara imprimir cada página. Los libros eran un bien escaso y muy caro. Tras el invento de Gutenberg,las cosas empezaron a cambiar. Como los libros se imprimían, eran más fáciles de conseguir. Sin estainnovación, la educación y la alfabetización en masa habrían sido imposibles. En Europa occidental, se reconoció en seguida la importancia de la imprenta. En 1460, ya habíauna imprenta al otro lado de la frontera, en Estrasburgo (Francia). A finales de 1460, la tecnología sehabía extendido por Italia, con imprentas en Roma y Venecia, y pronto llegó a Florencia, Milán yTurín. En 1476, William Caxton montó una imprenta en Londres, y dos años después, había una enOxford. Durante el mismo período, la imprenta se extendió por los Países Bajos, España e inclusoEuropa oriental. En 1473, se abrió una imprenta en Budapest y, un año más tarde, otra en Cracovia. Pero no todo el mundo consideraba que la imprenta fuera una innovación deseable. Ya en 1485, elsultán otomano Bayezid II emitió un edicto que prohibía expresamente a los musulmanes imprimir enárabe. Esta norma fue reforzada todavía más por el sultán Selim I en 1515. No fue hasta 1727 cuandose permitió la primera imprenta en tierras otomanas. Entonces, el sultán Ahmed III emitió un decretopor el que concedía a Ibrahim Müteferrika permiso para montar una imprenta. E incluso este pasotardío estuvo plagado de limitaciones. El decreto mencionaba «el afortunado día en el que esta técnicade Occidente se presente como una prometida y ya no se esconda», pero la imprenta de Müteferrikaiba a estar controlada muy de cerca. El decreto establecía lo siguiente: Con el fin de que los libros impresos no tengan errores de imprenta, los eruditos religiosos especializados en ley islámica inteligentes, respetados y meritorios, el excelente cadí de Estambul, Mevlana Ishak, y el cadí de Selaniki, Mevlana Sahib, y el cadí de Galata, Mevlana Asad, que aumenten sus méritos, y de las órdenes religiosas ilustres, el pilar de los eruditos religiosos rectos, el jeque de Kasim Pasa Mevlevihane, Mevlana Musa, que crezcan su sabiduría y conocimiento, controlarán la revisión. Müteferrika obtuvo el permiso para montar una imprenta, pero cualquier cosa que imprimía debíaser examinada por un grupo de tres eruditos religiosos y legales, los cadíes. Quizá la sabiduría y elconocimiento de los cadíes, y de cualquier otra persona, habrían aumentado mucho más de prisa si laimprenta hubiera estado disponible con más facilidad. Pero no iba a ser así, ni siquiera después de queMüteferrika obtuviera el permiso para montar su imprenta. No es de extrañar que Müteferrika imprimiera pocos libros al final, solamente diecisiete entre1729, cuando empezó a operar la imprenta, y 1743, cuando él dejó de trabajar. Su familia intentócontinuar la tradición, pero solamente consiguieron imprimir otros siete libros antes de dejarlofinalmente en 1797. Fuera del corazón del Imperio otomano en Turquía, la imprenta se quedabatodavía más atrás. Por ejemplo, en Egipto, la primera imprenta se montó en 1798, por los francesesque formaban parte del intento fallido de Napoleón Bonaparte de conquistar al país. Hasta bienentrada la segunda mitad del siglo XIX, la producción de libros del Imperio otomano todavía erarealizada por escribas que copiaban a mano los libros existentes. A principios del siglo XVIII, seconsideraba que había ochenta mil de estos escribas activos en Estambul. Esta oposición a la imprenta tuvo consecuencias obvias para la alfabetización, la educación y eléxito económico. En 1800, probablemente solamente el 2 o el 3 por ciento de los ciudadanos delImperio otomano estaban alfabetizados, mientras que, en Inglaterra, el porcentaje de alfabetizaciónera del 60 por ciento de los hombres adultos y el 40 por ciento de las mujeres adultas. En los PaísesBajos y Alemania, los índices de alfabetización eran incluso superiores. Las tierras otomanas sequedaron rezagadas respecto a los países europeos que tenían menor nivel educativo de este período,como Portugal, donde probablemente solamente alrededor del 20 por ciento de los adultos sabía leer yescribir. Si se tiene en cuenta lo fuertemente absolutistas y extractivas que eran las instituciones otomanas,es fácil entender la hostilidad del sultán a la imprenta. Los libros propagaban ideas y hacían que lapoblación fuera mucho más difícil de controlar. Algunas de estas ideas pueden ser formas nuevas yvaliosas de aumentar el desarrollo económico, pero otras pueden ser subversivas y cuestionar el statuquo político y social existente. Además, los libros reducen el poder de los que controlan elconocimiento oral, ya que hacen que ese conocimiento esté disponible fácilmente para cualquierpersona que sepa leer. Eso suponía una amenaza que afectaría al statu quo existente, en el que elconocimiento estaba controlado por las élites. Los sultanes otomanos y el establishment religiosotemían la destrucción creativa resultante. Su solución fue prohibir la imprenta.La revolución industrial creó una coyuntura crítica que afectó prácticamente a todos los países.Algunos países, como Inglaterra, no solamente permitieron, sino que fomentaron activamente elcomercio, la industrialización y el espíritu emprendedor, y crecieron rápidamente. Muchos, como elImperio otomano, China y otros regímenes absolutistas, se quedaron atrás al bloquear o al no hacernada para fomentar la extensión de la industria. Las instituciones políticas y económicas perfilaron larespuesta a la innovación tecnológica, creando de nuevo el patrón habitual de interacción entre lasinstituciones existentes y las coyunturas críticas que conducían a la divergencia en las instituciones ylos resultados económicos. El Imperio otomano continuó siendo absolutista hasta su caída tras el fin de la segunda guerramundial y, por lo tanto, fue incapaz de oponerse o impedir innovaciones como la imprenta y ladestrucción creativa que habría provocado. La razón de que los cambios económicos que tuvieronlugar en Inglaterra no sucedieran en el Imperio otomano es la conexión natural entre institucionespolíticas extractivas y absolutistas e instituciones económicas extractivas. El absolutismo es el controlilimitado por parte de una única persona, aunque, en realidad, los absolutistas gobiernan con el apoyode alguna élite o algún grupo reducido. Por ejemplo, en la Rusia del siglo XIX, los zares erangobernantes absolutistas apoyados por una nobleza que representaba alrededor del 1 por ciento de lapoblación total. Este grupo reducido organizó las instituciones políticas para perpetuar su poder. Nohubo Parlamento ni representación política de otros grupos de la sociedad rusa hasta 1905, cuando elzar creó la duma, aunque pronto redujo los pocos poderes que le había concedido. Como cabríaesperar, las instituciones económicas eran extractivas, ya que estaban organizadas para conseguir lamáxima riqueza para el zar y los nobles. La base de esta organización, como ocurre en muchossistemas económicos extractivos, fue un sistema masivo de control y coacción de la mano de obra, enla servidumbre rusa, que era particularmente nocivo. El absolutismo no era el único tipo de institución política que impedía la industrialización. Losregímenes absolutistas no eran pluralistas y temían la destrucción creativa; muchos tenían Estadoscentralizados o, como mínimo, estaban lo suficientemente centralizados para imponer prohibicionesen innovaciones como la imprenta. Incluso hoy en día, países como Afganistán, Haití y Nepal tienenEstados nacionales que carecen de centralización política. En el África subsahariana, la situación esincluso peor. Como comentamos anteriormente, sin un Estado centralizado que proporcione orden,imponga reglas y defienda derechos de propiedad, no pueden aparecer instituciones inclusivas. En estecapítulo, veremos que en muchas partes del África subsahariana (por ejemplo, en Somalia y el sur deSudán), un gran obstáculo para la industrialización fue la falta de algún tipo de centralización política.Sin estos prerrequisitos naturales, la industrialización no tenía ninguna posibilidad de despegar. El absolutismo y la falta de centralización política, o la existencia de una centralización débil, sondos obstáculos distintos para la difusión de la industria. Sin embargo, también están conectados,ambos siguen funcionando por el temor a la destrucción creativa y porque el proceso de centralizaciónpolítica a menudo crea una tendencia hacia el absolutismo. La resistencia a la centralización políticaestá motivada por razones similares a la resistencia a las instituciones políticas inclusivas: temor aperder poder político, esta vez, por el nuevo Estado centralizador y por las personas que lo controlan.En el capítulo anterior, vimos que el proceso de centralización política bajo la monarquía Tudor deInglaterra aumentó la demanda de voz y representación de varias élites locales distintas eninstituciones políticas nacionales como forma de evitar esta pérdida de poder político. Se creó unParlamento más fuerte, con lo que, al final, se permitió que aparecieran instituciones políticasinclusivas. Sin embargo, en muchos otros casos, sucedió precisamente lo contrario, y el proceso decentralización política también marca el comienzo de una era de mayor absolutismo. Un ejemplo deello son los orígenes del absolutismo ruso, forjado por Pedro el Grande entre 1682 y 1725, el año de sumuerte. Pedro construyó una nueva capital en San Petersburgo, arrebatando poder a la viejaaristocracia, los boyardos, para crear un Estado burocrático y un ejército modernos. Incluso abolió laDuma de los boyardos que le habían hecho zar. Introdujo la tabla de rangos, una jerarquía socialtotalmente nueva cuya esencia era el servicio al zar. También tomó el control de la Iglesia, igual queEnrique VIII cuando centralizó el Estado en Inglaterra. Con este proceso de centralización política,Pedro quitaba poder a otros y lo redirigía hacia sí mismo. Sus reformas militares provocaron que serebelaran los guardias reales tradicionales, los streltsy. Esta revuelta fue seguida por otras, como la delos baskires en Asia central y la rebelión de Bulavin, pero ninguna tuvo éxito. A pesar de que el proyecto de Pedro el Grande de centralización política fuera un éxito y superaraa la oposición, el tipo de fuerzas que se oponían a la centralización estatal, como los streltsy, quevieron peligrar su poder, ganó en muchas partes del mundo y la falta resultante de centralización delEstado significó la persistencia de un tipo distinto de instituciones políticas extractivas. En este capítulo, veremos que, durante la coyuntura crítica creada por la revolución industrial,muchos países perdieron el tren y no aprovecharon la difusión de la industria. O bien teníaninstituciones económicas extractivas y políticas absolutistas, como el Imperio otomano, o biencarecían de centralización política, como Somalia.Una pequeña diferencia que importóDurante el siglo XVII, el absolutismo fracasó en Inglaterra, sin embargo, en España se reforzó. Elequivalente español del Parlamento inglés, las Cortes, solamente existían de nombre. España se formóen 1492 con la unión de los reinos de Castilla y Aragón a través del matrimonio de la reina Isabel y elrey Fernando. Aquella fecha coincidió con el fin de la Reconquista, el largo proceso de expulsión delos árabes que habían ocupado el sur de España, y que construyeron las grandes ciudades de Granada,Córdoba y Sevilla, desde el siglo VIII. El último Estado árabe de la península Ibérica, Granada, cayó enmanos de España al mismo tiempo que Cristóbal Colón llegó a América y empezó a reclamar tierraspara la corona española, que había financiado su viaje. La unión de las Coronas de Castilla y Aragón y sus herencias y matrimonios dinásticos posteriorescrearon un super-Estado europeo. Isabel murió en 1504, y su hija Juana fue coronada reina de Castilla.Juana se casó con Felipe de la Casa de Habsburgo, el hijo del emperador del Sacro Imperio romano,Maximiliano I. En 1516, Carlos, hijo de Juana y Felipe, fue coronado Carlos I de Castilla y Aragón.Tras la muerte de su padre, Carlos heredó los Países Bajos y el Franco Condado, que añadió a susterritorios en la península Ibérica y América. En 1519, cuando murió Maximiliano I, Carlos tambiénheredó los territorios de los Habsburgo de Alemania y se convirtió en el emperador Carlos V del SacroImperio romano. Lo que había sido una unión de dos reinos españoles en 1492 se convirtió en unimperio multicontinental, y Carlos continuó el proyecto para reforzar el Estado absolutista que habíancomenzado Isabel y Fernando. El esfuerzo para construir y consolidar el absolutismo en España recibió la ayuda masiva deldescubrimiento de metales preciosos en América. La plata ya había sido descubierta en grandescantidades en Guanajuato (México), hacia 1520, y poco después se encontró en Zacatecas (México).La conquista de Perú después de 1532 creó todavía más riqueza para la monarquía. Llegó en forma decuota, el «quinto real», que se recibía de cualquier botín de la conquista y también de las minas. Tal ycomo vimos en el capítulo 1, hacia 1540, aproximadamente, se descubrió una montaña de plata enPotosí, lo que llenó todavía más de riqueza los cofres del rey español. En el momento de la unión entre Aragón y Castilla, España era una de las partes de Europa conmayor éxito económico. Tras la solidificación de su sistema político absolutista, se produjo un decliveeconómico relativo que, después de 1600, pasó a ser absoluto. Prácticamente una de las primerasacciones de Isabel y Fernando después de la Reconquista fue la expulsión de los judíos. Losaproximadamente doscientos mil judíos de España debían irse antes de cuatro meses. Debían vendertodas sus tierras y bienes a precios muy bajos y no se les permitía llevarse oro ni plata fuera del país.Una tragedia humana similar se produjo unos cien años más tarde. Entre 1609 y 1614, Felipe IIIexpulsó a los moriscos, descendientes de los ciudadanos de los anteriores Estados árabes del sur deEspaña. Igual que en el caso de los judíos, los moriscos debían irse solamente con lo que pudieranllevar encima y no se les permitía llevarse oro, plata ni otros metales preciosos. Existía otro tipo de inseguridad de los derechos de propiedad bajo el dominio de los Habsburgo enEspaña. Felipe II, que sucedió a su padre, Carlos V, en 1556, faltó al pago de sus deudas en 1557 y denuevo en 1560, con lo que llevó a la ruina a las familias banqueras Fugger y Welser. El papel de losbanqueros alemanes fue adoptado entonces por familias banqueras genovesas, que a su vez fueronarruinadas por los impagos españoles posteriores durante el reinado de los Habsburgo en 1575, 1596,1607, 1627, 1647, 1652, 1660 y 1662. Igual de crucial para la inestabilidad de los derechos de propiedad en la España absolutista fue elimpacto del absolutismo en las instituciones económicas del comercio y el desarrollo del imperiocolonial español. Como vimos en el capítulo anterior, el éxito económico de Inglaterra se basaba en larápida expansión mercantil. En comparación con España y Portugal, Inglaterra acababa de llegar alcomercio atlántico, pero permitió una participación relativamente amplia en las oportunidadescoloniales y el comercio. Lo que llenaba los cofres de la Corona española enriquecía a la nueva claseemergente de comerciantes en Inglaterra. Fue precisamente esta clase la que formaría la base deldinamismo económico inglés inicial y se convertiría en el baluarte de la coalición políticaantiabsolutista. En España, los procesos que condujeron al progreso económico y el cambio institucional no seprodujeron. Después del descubrimiento de América, Isabel y Fernando organizaron el comercio entresus nuevas colonias y España a través de un gremio de comerciantes de Sevilla. Éstos controlabantodo el comercio y se aseguraban de que la monarquía recibiera su cuota de la riqueza de América. Nohabía comercio libre con ninguna de las colonias, y cada año una amplia flotilla de barcos volvía deAmérica a Sevilla con metales preciosos y artículos de valor. La base estrecha y monopolizada de estecomercio impidió la aparición de una clase amplia de negociantes que tuvieran oportunidades decomercio con las colonias. Incluso el comercio entre las colonias de América estaba fuertementeregulado. Por ejemplo, un comerciante que estuviera en una colonia como Nueva España,aproximadamente el actual México moderno, no podía comerciar directamente con nadie de NuevaGranada, la moderna Colombia. Estas restricciones al comercio dentro del Imperio español redujeronla prosperidad económica de éste, y también, indirectamente, los beneficios potenciales que Españahabría logrado al comerciar con otro imperio más próspero. Sin embargo, el atractivo de la situaciónera que se garantizaba que la plata y el oro continuarían fluyendo hasta España. Las instituciones económicas extractivas de España eran resultado directo de la construcción delabsolutismo y del camino distinto, en comparación con Inglaterra, tomado por las institucionespolíticas. Tanto el reino de Castilla como el de Aragón tenían sus Cortes, el equivalente delParlamento inglés, que representaban a los distintos grupos o «estamentos» del reino. Igual que en elcaso inglés, las Cortes de Castilla debían ser convocadas para aprobar impuestos nuevos. No obstante,las Cortes de Castilla y Aragón representaban sobre todo a las ciudades principales, y no a las zonasurbanas y a las rurales, como el Parlamento inglés. En el siglo XV, representaban solamente adieciocho ciudades, cada una de las cuales enviaba a dos diputados. En consecuencia, las Cortes norepresentaban a una serie de grupos tan amplia como la que representaba el Parlamento inglés, ynunca se desarrollaron como un nexo de intereses variados que compitieran para imponer límites alabsolutismo. No podían legislar, e incluso el alcance de su poder respecto a los impuestos eralimitado. Todo esto facilitó que la monarquía española dejara fuera a las Cortes en el proceso deconsolidación de su propio absolutismo. Incluso con la plata procedente de América, Carlos V yFelipe II necesitaban cada vez más ingresos fiscales para financiar una serie de guerras caras. En1520, Carlos V decidió presentar a las Cortes demandas para subir los impuestos. Las élites urbanasaprovecharon el momento para exigir un cambio mucho más amplio en las Cortes y sus poderes. Estaoposición pasó a ser violenta y pronto se conoció como el levantamiento comunero. Carlos pudoaplastar la rebelión con las tropas leales. Sin embargo, a lo largo del resto de siglo XVI, hubo unabatalla continua, ya que la Corona intentaba arrebatar a las Cortes el derecho a cobrar nuevosimpuestos y aumentar los viejos que ya tenía. Aunque esta batalla fluctuó, finalmente resultóvencedora la monarquía. Después de 1664, las Cortes no se volverían a reunir hasta que volvieron aser reconstruidas durante las invasiones napoleónicas, casi ciento cincuenta años más tarde. En Inglaterra, la derrota del absolutismo en 1688 condujo no solamente a instituciones políticaspluralistas, sino también a un mayor desarrollo de un Estado centralizado mucho más efectivo. EnEspaña, ocurrió lo contrario con el triunfo del absolutismo. A pesar de que el monarca ató de pies ymanos a las Cortes y eliminó cualquier restricción potencial de su comportamiento, era cada vez másdifícil aumentar los impuestos, incluso cuando se intentaba mediante negociaciones directas conciudades concretas. Mientras el Estado inglés creaba una burocracia impositiva moderna y eficiente,el Estado español de nuevo se movía en sentido contrario. La monarquía, además de monopolizar elcomercio y de no asegurar los derechos de propiedad para los emprendedores, vendía cargos, amenudo los hacía hereditarios, se permitía el lujo de cobrar impuestos agrícolas e incluso vendíainmunidad frente a la justicia. Las consecuencias de estas instituciones políticas y económicas extractivas en España eranprevisibles. Durante el siglo XVII, Inglaterra se dirigía al crecimiento comercial y a una rápidaindustrialización, y España caía en picado y se sumía en un declive económico generalizado. Aprincipios de siglo, una de cada cinco personas de España vivía en zonas urbanas. A finales de siglo,esta cifra era de una de cada diez, debido al aumento del empobrecimiento de la población española.Las rentas españolas caían, mientras que Inglaterra se hacía rica. La persistencia y el fortalecimiento del absolutismo en España, mientras en Inglaterra eraextirpado, es otro ejemplo de que las pequeñas diferencias importan durante las coyunturas críticas.Estas diferencias radicaban en la fuerza y la naturaleza de las instituciones representativas; lacoyuntura crítica fue el descubrimiento de América. La interacción de estos factores provocó queEspaña recorriera un camino muy distinto al de Inglaterra. Las instituciones económicas relativamenteinclusivas que aparecieron en Inglaterra crearon un dinamismo económico sin precedentes queculminó en la revolución industrial, mientras que la industrialización no tenía ninguna posibilidad enEspaña. La tecnología industrial se extendía por muchas partes del mundo, pero la economía españolase había hundido tanto que ni siquiera existía la necesidad de que la Corona o las élites terratenientesbloquearan la industrialización.El temor a la industriaSin cambios de las instituciones políticas y el poder político similares a los que se produjeron enInglaterra después de 1688, había muy pocas posibilidades de que los países absolutistas sebeneficiaran de las innovaciones y las nuevas tecnologías de la revolución industrial. En España, porejemplo, la falta de derechos de propiedad seguros y el colapso económico generalizado significabaque las personas no tuvieran ningún incentivo para hacer los sacrificios e inversiones necesarios. EnRusia y Austria-Hungría, no fue simplemente el abandono y la mala gestión de las élites y eldeslizamiento económico insidioso bajo instituciones extractivas lo que impidió la industrialización,sino que los gobernantes bloquearon activamente cualquier intento de introducir aquellas tecnologíase inversiones básicas en infraestructuras como ferrocarriles que podrían haber actuado decatalizadores. En la época de la revolución industrial, en el siglo XVIII y principios del XIX, el mapa político deEuropa era muy distinto a como es actualmente. El Sacro Imperio romano era un enormeconglomerado de más de cuatrocientos Estados, la mayoría de los cuales finalmente se unirían enAlemania, que ocupaba la mayor parte de Europa central. La Casa de Habsburgo todavía era una granfuerza política, y su Imperio, conocido como Imperio de los Habsburgo o austro-húngaro, se extendíapor una amplia área de alrededor de 647.000 kilómetros cuadrados, aunque ya no incluyera a España,después de que los Borbones se hubieran apoderado del trono español en 1700. Respecto a supoblación, era el tercer Estado más grande de Europa y estaba compuesto por una séptima parte de lapoblación europea. A finales del siglo XVIII, las tierras de los Habsburgo incluían, en Occidente, lo quehoy es Bélgica, conocida entonces como los Países Bajos austriacos. Sin embargo, la mayor parte erael bloque contiguo de tierras alrededor de Austria y Hungría, que incluía las actuales República Checay Eslovaquia, al norte, y Eslovenia, Croacia y grandes partes de Italia y Serbia, al sur. Al este, incluíagran parte de lo que hoy son Rumanía y Polonia. Los comerciantes de los dominios de los Habsburgo eran mucho menos importantes que enInglaterra, y la Servidumbre prevalecía en las tierras de Europa oriental. Como vimos en el capítulo 4,Hungría y Polonia estaban en el corazón de la segunda servidumbre de Europa oriental. LosHabsburgo, a diferencia de los Estuardo, lograron mantener un control absolutista fuerte. Francisco I,que gobernó como último emperador del Sacro Imperio romano, entre 1792 y 1806, y después comoemperador de Austria-Hungría hasta su muerte en 1835, era un absolutista consumado. No reconocíaningún límite a su poder y, sobre todo, deseaba preservar el statu quo político. Su estrategia básica eraoponerse al cambio, a cualquier tipo de cambio. En 1821, lo dejó claro en un discurso, característicode los gobernantes Habsburgo, que dio ante los profesores de una escuela de Laibach, en el queafirmó: «No necesito sabios, sino ciudadanos buenos y honestos. Su tarea es educar a estos jóvenespara que sean esto último. Aquel que me sirva debe enseñar lo que yo le ordeno. Si alguien no puedehacerlo, o viene con ideas nuevas, se puede ir, o yo haré que se vaya». La emperatriz, María Teresa, que reinó entre 1740 y 1780, frecuentemente respondía a lassugerencias sobre cómo mejorar o cambiar instituciones comentando: «Dejad todo como está». Ella ysu hijo José II, que fue emperador entre 1780 y 1790, fueron responsables de un intento de construirun Estado central más poderoso y un sistema administrativo más efectivo. Sin embargo, lo hicieron enel contexto de un sistema político sin limitaciones reales sobre sus acciones y con pocos elementos depluralismo. No había un parlamento nacional que ejerciera un mínimo control sobre el monarca,solamente un sistema de dietas y Estados regionales, que históricamente habían tenido poderes enmateria de impuestos y reclutamiento militar. Había todavía menos controles sobre lo que podíanhacer los Habsburgo austro-húngaros que sobre los monarcas españoles, y el poder político estabaconcentrado estrechamente. A medida que el absolutismo de los Habsburgo se reforzaba en el siglo XVIII, el poder de todas lasinstituciones no monárquicas se debilitó aún más. Cuando una delegación de ciudadanos de laprovincia austriaca del Tirol pidió a Francisco una Constitución, él respondió: «¡Así que queréis unaConstitución! […] ¡No me importa! Os daré una Constitución, pero tenéis que saber que los soldadosme obedecen a mí y no os lo pediré dos veces si necesito dinero… En cualquier caso, os aconsejo quetengáis cuidado con lo que vais a decir». Ante esta respuesta, los líderes tiroleses respondieron: «Si locreéis así, es mejor no tener Constitución», a lo que Francisco respondió: «Eso es lo que opino yotambién». Francisco disolvió el Consejo de Estado que había utilizado María Teresa como foro de consultascon sus ministros. A partir de aquel momento, no habría consultas ni debates públicos sobre lasdecisiones de la Corona. Creó una policía del Estado y censuró despiadadamente cualquier cosa quepudiera considerarse mínimamente radical. Su filosofía de gobierno fue definida por el conde Hartig,su antiguo asesor, como «mantenimiento ilimitado de la autoridad del soberano y rechazo de todas lasdemandas por parte del pueblo a una participación en dicha autoridad». Le ayudó en todo esto elpríncipe Von Metternich, nombrado ministro de Exteriores en 1809. De hecho, el poder y la influenciade Metternich sobrevivieron a los de Francisco, ya que continuó siendo ministro de Exteriores durantecasi cuarenta años. En el corazón de las instituciones económicas de los Habsburgo estaban el orden y la servidumbrefeudales. Más hacia el este dentro del Imperio, el feudalismo se hizo más intenso, como reflejo de ladesigualdad más general en instituciones económicas que vimos en el capítulo 4, al ir de Europaoccidental a la oriental. La movilidad de la mano de obra estaba muy restringida, y la emigración erailegal. Cuando el filántropo inglés Robert Owen intentó convencer al gobierno austriaco de queadoptara algunas reformas sociales para mejorar las condiciones de los pobres, uno de los ayudantesde Metternich, Friedrich von Gentz, contestó: «No deseamos que todas las grandes masas sean ricas eindependientes… ¿Cómo íbamos a gobernarlas entonces?». Además de la servidumbre, que bloqueaba completamente la aparición de un mercado laboral yeliminaba los incentivos económicos o la iniciativa de la población rural, el absolutismo de losHabsburgo prosperaba gracias a monopolios y otras restricciones del comercio. La economía urbanaestaba dominada por gremios, que limitaban la entrada de nuevos miembros en las profesiones. Hasta1775, hubo aranceles internos dentro de la propia Austria, y en Hungría los hubo hasta 1784. Losaranceles sobre los productos de importación eran muy elevados y había muchas prohibicionesexplícitas en la importación y exportación de bienes. Es evidente que la eliminación de mercados y la creación de instituciones económicas extractivasson bastante características del absolutismo, pero Francisco fue más allá. No era solamente que lasinstituciones económicas extractivas eliminaran los incentivos para innovar o adoptar tecnologíasnuevas. En el capítulo 2, vimos que en el reino del Congo fracasaron los intentos de fomentar el uso dearados porque la gente carecía de incentivos debido a la naturaleza extractiva de sus institucioneseconómicas. El rey del Congo se dio cuenta de que, si podía hacer que la gente utilizara arados, laproductividad agrícola aumentaría y generaría más riqueza, de lo que él se beneficiaría. Éste es unincentivo en potencia para todos los gobiernos, incluso los absolutistas. El problema en el Congo eraque sus habitantes comprendían que cualquier cosa que produjeran podía ser confiscada por unmonarca absolutista y, en consecuencia, no tenían incentivos para invertir ni utilizar una tecnologíamejor. En las tierras de los Habsburgo, Francisco no animó a sus ciudadanos a adoptar una tecnologíamejor; al contrario, de hecho, se opuso a ella, y bloqueó la expansión de tecnologías que el pueblohabría estado dispuesto a adoptar con las instituciones económicas existentes. La oposición a la innovación se manifestó de dos formas. La primera fue que Francisco I se opusoal desarrollo de la industria. Ésta conducía a fábricas que concentrarían a los trabajadores pobres enciudades, sobre todo en la capital, Viena. Y aquellos trabajadores podrían apoyar a los que se oponíanal absolutismo. Las políticas de Francisco I tenían como objetivo fijar las élites tradicionales y el statuquo político y económico. Quería que la sociedad continuara siendo principalmente agrícola, ypensaba que la mejor forma de hacerlo era que, para empezar, no se construyeran fábricas. Esto lohizo directamente él. En 1802, prohibió la creación de fábricas nuevas en Viena. En lugar de fomentarla importación y la adopción de maquinaria nueva, que constituyen la base de la industrialización, laprohibió hasta 1811. La segunda forma fue que se opuso a la construcción de vías férreas, una de las nuevas tecnologíasclave que aportaba la revolución industrial. En una ocasión en la que le presentaron un proyecto paraconstruir una vía férrea en el norte, Francisco I contestó: «No, no, no tendré nada que ver con esto, novaya a ser que la revolución llegue al país». Como el gobierno no otorgaba una concesión para construir vías para el tren de vapor, la primeravía que se construyó en el Imperio tuvo que utilizar vagones tirados por caballos. La línea, que iba dela ciudad de Linz, en el Danubio, a la de Budweis, en Bohemia, sobre el río Moldova, se construyó conpendientes y esquinas, lo que significaba que sería imposible utilizarla después para los trenes devapor. Así que continuó utilizando la fuerza de los caballos hasta 1860. El potencial económico deldesarrollo de la vía férrea en el Imperio pronto fue percibido por el banquero Salomon Rothschild,representante en Viena de la gran familia de banqueros. Nathan, hermano de Salomon, que vivía enInglaterra, se quedó impresionado por el motor de George Stephenson, The Rocket, y el potencial de lalocomoción de vapor. Se puso en contacto con su hermano para animarle a buscar oportunidades dedesarrollar vías férreas en Austria, ya que creía que la familia podía lograr grandes beneficiosfinanciando el desarrollo del ferrocarril. Salomon estuvo de acuerdo, pero el plan no llegó a buenpuerto porque el emperador Francisco volvió a decir que no. La oposición a la industria y al ferrocarril impulsado por vapor se debía a la preocupación deFrancisco por la destrucción creativa que acompañaba el desarrollo de una economía moderna. Susprioridades eran garantizar la estabilidad de las instituciones extractivas que gobernaba y proteger lasventajas de las élites tradicionales que le daban apoyo. No solamente había poco que ganar con laindustrialización, que socavaría el orden feudal atrayendo la mano de obra del campo a las ciudades,sino que Francisco también reconoció la amenaza que supondrían los grandes cambios económicospara su poder político. En consecuencia, bloqueó la industria y el progreso económico, fijando elretraso económico, que se manifestó de muchas formas. Por ejemplo, corría ya el año 1883, el 90 porciento del hierro mundial se producía utilizando carbón, pero la mitad de la producción del territoriode los Habsburgo todavía empleaba el mucho menos eficiente carbón vegetal. De forma similar, hastala primera guerra mundial, cuando se hundió el Imperio, los artículos textiles nunca se llegaron a tejerde forma completamente mecánica, sino de forma manual. Austria-Hungría no era el único caso de temor a la industria. Más al este, Rusia tenía un conjuntoigualmente absolutista de instituciones políticas, creadas por Pedro el Grande, como vimosanteriormente en este capítulo. Igual que Austria-Hungría, las instituciones económicas de Rusia eranaltamente extractivas y se basaban en la servidumbre, con lo que mantenían como mínimo a la mitadde la población atada a la tierra. Los siervos tenían que trabajar a cambio de nada tres días a la semanaen las tierras de sus señores. No se podían marchar, carecían de libertad de oficio y podían servendidos por capricho de su señor a otro señor. El filósofo radical Piotr Kropotkin, uno de losfundadores del anarquismo moderno, dejó una descripción clara del funcionamiento de la servidumbredurante el reinado del zar Nicolás I, que gobernó Rusia desde 1825 hasta 1855. Recordaba de su niñez: […] historias de hombres y mujeres arrancados de sus familias y sus pueblos y vendidos, perdidos en apuestas o cambiados por un par de perros de caza, y transportados a alguna parte remota de Rusia[…], de niños arrebatados a sus padres y vendidos a amos crueles o disolutos, de azotes en los establos, lo que ocurría todos los días con una crueldad nunca vista; de una niña que encontró su única salvación en ahogarse; de un hombre que se había hecho viejo al servicio de su señor y que, finalmente, se ahorcó bajo la ventana de su señor, y de revueltas de siervos, que fueron suprimidas por los generales de Nicolás I golpeando hasta la muerte a cada décimo o quinto hombre que sacaban de las filas, y asolando el pueblo […]. Respecto a la pobreza que vi durante nuestros viajes a ciertos pueblos, sobre todo los que pertenecían a la familia imperial, no hay palabras adecuadas para describir la miseria a los lectores que no la han visto. Exactamente como en Austria-Hungría, el absolutismo no solamente creó una serie deinstituciones económicas que impidieron la prosperidad de la sociedad. Había un temor similar a ladestrucción creativa, a la industria y al ferrocarril. En el corazón de esta oposición durante el reinadode Nicolás I estaba el conde Egor Kankrin, que fue ministro de Finanzas entre 1823 y 1844 y que tuvoun papel clave al oponerse a los cambios en la sociedad necesarios para fomentar la prosperidadeconómica. Las políticas de Kankrin tenían como objetivo reforzar los pilares políticos tradicionales delrégimen, sobre todo los de la aristocracia terrateniente, y mantener a la sociedad rural y agrícola. Trasconvertirse en ministro de Finanzas, Kankrin rápidamente anuló una propuesta del ministro deFinanzas anterior, Gurev, para desarrollar un Banco Comercial propiedad del gobierno para hacerpréstamos a la industria. Kankrin reabrió el Banco de Préstamos Estatal, que había estado cerradodurante las guerras napoleónicas. Este banco se había creado originalmente para conceder préstamos agrandes terratenientes a tipos subvencionados, política que Kankrin aprobaba. Los préstamos exigíanque los solicitantes presentaran siervos como «garantía» o aval, de forma que solamente losterratenientes feudales podían obtener aquellos préstamos. Para financiar el Banco de PréstamosEstatal, Kankrin transfirió activos del Banco Comercial, con lo que mataba dos pájaros de un tiro: deeste modo, quedaría poco dinero para la industria. La actitud de Kankrin estaba proféticamente determinada por el temor de que el cambioeconómico conllevara el cambio político, unas ideas que compartía el zar Nicolás. La llegada al poderde Nicolás en diciembre de 1825 había sido casi abortada por un golpe frustrado de oficiales militares,los denominados decembristas, que tenían un programa radical de cambio social. Nicolás escribió algran duque Mijaíl: «La revolución está a las puertas de Rusia, pero juro que no penetrará en el paísmientras yo viva». Nicolás temía los cambios sociales que conllevaría la creación de una economía moderna. Tal ycomo dijo en un discurso que pronunció en una reunión de fabricantes en una muestra industrial deMoscú: Tanto el Estado como los fabricantes deben centrar su atención en un tema, sin el cual las fábricas en sí se convertirían en un mal y no en una bendición; el cuidado de los trabajadores que aumentan en número anualmente. Necesitan una supervisión enérgica y paternal de su moral; sin ella, esta masa de personas poco a poco se corromperá y, al final, se convertirá en una clase tan miserable como peligrosa para sus señores. Igual que en el caso de Francisco I, Nicolás temía que la destrucción creativa desencadenada poruna economía industrial moderna socavara el statu quo político en Rusia. Alentado por Nicolás,Kankrin dio pasos específicos para ralentizar el potencial para la industria. Prohibió variasexposiciones industriales, que previamente se habían realizado periódicamente para mostrartecnologías nuevas y facilitar la adopción de dichas novedades. En 1848, Europa fue sacudida por una serie de levantamientos revolucionarios. En respuesta a unode ellos, A. A. Zakrevskii, gobernador militar de Moscú, encargado de mantener el orden público,escribió a Nicolás: «Para el mantenimiento de la calma y la prosperidad, que, en la actualidad,solamente disfruta Rusia, el gobierno no debe permitir la reunión de personas disolutas y sin hogar,que fácilmente se unirían a cualquier movimiento, destruyendo la paz social o privada». Su consejofue llevado ante los ministros de Nicolás y, en 1849, se promulgó una ley que ponía límites severos alnúmero de fábricas que se podían abrir en cualquier parte de Moscú. Prohibía específicamente laapertura de fábricas de hilado de lana o algodón y de fundiciones de hierro. Otras industrias, como eltejido y el teñido, tenían que hacer una petición al gobernador militar si querían abrir nuevas fábricas.Al final, el hilado de algodón se prohibió explícitamente. El objetivo de la ley era acabar concualquier concentración de trabajadores potencialmente rebeldes en la ciudad. La oposición al ferrocarril acompañó a la oposición a la industria, exactamente como en Austria-Hungría. Antes de 1842, solamente había un ferrocarril en Rusia, el de Tsarskoe Selo, que recorríaveintisiete kilómetros desde San Petersburgo hasta las residencias imperiales de Tsarskoe Selo yPavlovsk. Kankrin se oponía a la industria, y no veía razones para fomentar el ferrocarril. Afirmabaque éste conllevaría una peligrosa movilidad social y destacaba que «los ferrocarriles no siempre sonresultado de una necesidad natural, sino que son más bien un objeto de necesidad o lujo artificial.Fomentan el viaje innecesario de un lugar a otro, lo que es totalmente típico de nuestro tiempo». Kankrin rechazó numerosas ofertas para construir vías férreas y hubo que esperar hasta 1851 paraque se creara una línea que uniera Moscú con San Petersburgo. La política de Kankrin continuógracias al conde Kleinmichel, que fue nombrado jefe de la administración central de transportes yedificios públicos. Esta institución se convirtió en el árbitro principal de la construcción delferrocarril y Kleinmichel la utilizó como plataforma para disuadir de su construcción. Después de1849, incluso utilizó su poder para censurar el debate sobre el desarrollo del ferrocarril en losperiódicos. En el mapa 13, se muestran las consecuencias de esta lógica. Mientras el ferrocarril atravesabaGran Bretaña y la mayor parte del noroeste de Europa en 1870, muy pocas vías férreas penetraban enel vasto territorio de Rusia. La política contra el ferrocarril solamente cambió después de la derrotadefinitiva rusa a manos de las fuerzas británicas, francesas y otomanas en la guerra de Crimea (1853-1856), cuando se consideró que el retraso de su red de transporte era una seria desventaja para laseguridad rusa. Además, hubo muy poco desarrollo del ferrocarril en el Imperio austro-húngaro fuerade Austria y las partes occidentales del Imperio; no obstante, las revoluciones de 1848 sí llevaron elcambio a aquellos territorios, sobre todo la abolición de la servidumbre.No se permite la navegaciónEl absolutismo reinó no solamente en gran parte de Europa, sino también en Asia, y, de manerasimilar, impidió la industrialización durante la coyuntura crítica creada por la revolución industrial.Las dinastías Ming y Qing de China y el absolutismo del Imperio otomano ilustran este patrón.Durante la dinastía Song, entre los años 960 y 1279, China era líder mundial en muchas innovacionestecnológicas. Inventaron el reloj, la brújula, la pólvora, el papel y el papel moneda, la porcelana y losaltos hornos para hacer hierro fundido antes que Europa. Desarrollaron independientemente ruecas yenergía hidráulica más o menos a la vez que aparecieron en el otro extremo de Eurasia. Enconsecuencia, en el año 1500, el nivel de vida era probablemente como mínimo tan alto en Chinacomo en Europa. Durante siglos, China también tuvo un Estado centralizado con una función públicacontratada meritocráticamente. Sin embargo, China era absolutista y el crecimiento bajo la dinastía Song se realizaba coninstituciones extractivas. No había representación política para ningún grupo que no fuera lamonarquía en la sociedad, nada que se pareciera al Parlamento inglés o a las Cortes españolas. Loscomerciantes siempre habían tenido un estatus precario en China, y los grandes inventos de los Songno fueron impulsados por incentivos del mercado, sino auspiciados o, incluso, ordenados, por elgobierno. Poco de aquello fue comercializado. Tras la dinastía Song, el control del Estado seintensificó durante las dinastías Ming y Qing. En la raíz de aquel control encontramos la lógicahabitual de las instituciones extractivas. Como la mayoría de los gobernantes que presidían coninstituciones extractivas, los emperadores absolutistas de China se oponían al cambio, buscaban laestabilidad y, esencialmente, temían la destrucción creativa. El caso que mejor lo ilustra es la historia del comercio internacional. Como hemos visto, eldescubrimiento de América y la organización del comercio internacional tuvieron un papel crucial enlos conflictos políticos y los cambios institucionales de la incipiente Europa moderna. En China, loscomerciantes privados normalmente hacían negocios dentro del país, pero el Estado monopolizaba elcomercio exterior. Cuando la dinastía Ming llegó al poder en el año 1368, el emperador Hongwugobernó durante treinta años. A Hongwu le preocupaba que el comercio exterior fuera desestabilizadordesde el punto de vista político y social, y permitió que hubiera comercio internacional solamente siestaba organizado por el gobierno y si implicaba recaudar impuestos, no llevar a cabo actividadescomerciales. Hongwu incluso ejecutó a cientos de personas acusadas de intentar convertir las misionestributarias en aventuras comerciales. Entre 1377 y 1397, no se permitieron misiones tributarias quesupusieran navegar en el océano. Prohibió a las personas físicas comerciar con el extranjero y nopermitió que los chinos navegaran fuera del país. En 1402, el emperador Yongle llegó al trono e inició uno de los períodos más famosos de lahistoria china reanudando el comercio exterior patrocinado por el gobierno a gran escala. Yonglepatrocinó al almirante Zheng He para que realizara seis enormes misiones al sureste y al sur de Asia,Arabia y África. Los chinos conocían aquellos lugares por su larga historia de relaciones comerciales,pero nunca había sucedido nada a esa escala antes. La primera flota incluía a veintisiete milochocientos hombres y sesenta y dos grandes barcos de tesoros, acompañados por ciento noventabarcos más pequeños, entre los que se contaban algunos específicamente para llevar agua dulce, otrospara provisiones y otros para tropas. Sin embargo, el emperador Yongle detuvo temporalmente lasmisiones después de la sexta en 1422. Esto se hizo permanente por parte de su sucesor, Hongxi, quegobernó de 1424 a 1425. La muerte prematura de Hongxi llevó al trono al emperador Xuande, que, alprincipio, permitió que Zheng He llevara a cabo su misión final, en 1433. No obstante, después deésta, se prohibió todo el comercio exterior. En 1436, incluso se declaró ilegal construir barcos para lanavegación marítima. La prohibición del comercio exterior continuó hasta 1567. Estos acontecimientos, aunque solamente eran la punta del iceberg extractivo que impedía muchasactividades económicas consideradas potencialmente desestabilizadoras, tuvieron un impacto crucialen el desarrollo económico chino. Justo en el momento en el que el comercio internacional y eldescubrimiento de América estaban transformando fundamentalmente las instituciones de Inglaterra,China se apartó de esta coyuntura crítica y se replegó hacia el interior. Este cambio no acabó en 1567.La dinastía Ming fue derrocada en 1644 por el pueblo yurchen, los manchúes del interior de Asia, quecrearon la dinastía Qing. Posteriormente, se vivió un período de intensa inestabilidad política. LosQing expropiaron propiedades y activos de forma masiva. T’ang Chen, un erudito chino retirado ycomerciante frustrado, escribió hacia 1690: Han pasado más de cincuenta años desde la fundación de la dinastía Ch’ing [Qing], y el Imperio cada día que pasa es más pobre. Los agricultores están en la miseria, los artesanos están en la miseria, los comerciantes están en la miseria y los oficiales también están en la miseria. El cereal es barato, pero es difícil tener suficiente para comer. La ropa es barata, pero es difícil cubrirse la piel. Cantidades enormes de productos viajan de un mercado a otro, pero hay que vender la carga con pérdidas. Al dejar sus puestos, los oficiales descubren que no tienen medios para ganarse la vida. De hecho, las cuatro profesiones están empobrecidas. En 1661, el emperador Kangxi ordenó que todas las personas que vivían en la costa desde Vietnamhasta Chekiang (básicamente, toda la costa sur, la que fue en el pasado la parte activa más comercialde China) debían irse a vivir veintisiete kilómetros hacia el interior. La costa fue patrullada por tropaspara imponer aquella medida y, hasta 1693, se prohibió navegar por toda la costa. Esta prohibición sevolvió a imponer periódicamente en el siglo XVIII, con lo que, de hecho, se atrofió la aparición delcomercio extranjero chino. Aunque se desarrollaron algunas relaciones, pocas personas estabandispuestas a invertir cuando el emperador podía cambiar de repente de idea y prohibir el comercio,con lo que la inversión en barcos, equipos y relaciones comerciales no valdría nada o inclusoconduciría a una situación peor. El razonamiento de los Estados Ming y Qing para oponerse al comercio internacional ya resultafamiliar: el temor a la destrucción creativa. El objetivo principal de los líderes era la estabilidadpolítica. El comercio internacional era potencialmente desestabilizador ya que los comerciantes seenriquecían y se envalentonaban, como en el caso de Inglaterra durante la expansión por el Atlántico.No era solamente lo que creían los gobernantes durante las dinastías Ming y Qing, sino también laactitud de los gobernantes de la dinastía Song, aunque éstos sí estuvieron dispuestos a patrocinarinnovaciones tecnológicas y permitir una mayor libertad comercial, pero bajo la condición de queestuvieran bajo su control. Las cosas empeoraron bajo las dinastías Ming y Qing cuando se intensificóel control del Estado sobre la actividad económica y se prohibió el comercio con el extranjero. Sinduda, había mercados y comercio en la China Ming y Qing, y el gobierno recaudaba impuestosbastante bajos en la economía nacional. Sin embargo, hacía poco para apoyar la innovación eintercambió la estabilidad política por el desarrollo de la prosperidad industrial o mercantil. Laconsecuencia de todo este control absolutista de la economía era previsible: la economía china estuvoestancada a lo largo del siglo XIX y principios del XX, mientras que otras economías seindustrializaban. Cuando Mao estableció su régimen comunista en 1949, China se había convertido enuno de los países más pobres del mundo.El absolutismo del preste JuanEl absolutismo como conjunto de instituciones políticas y las consecuencias económicas queprovocaba no se limitaban a Europa y Asia. Estaban presentes en África, por ejemplo, en el reino delCongo, como vimos en el capítulo 2. Un ejemplo todavía más duradero del absolutismo africano esEtiopía o Abisinia, cuyas raíces vimos en el capítulo 6, cuando comentamos la aparición delfeudalismo tras el declive de Aksum. El absolutismo abisino fue incluso más duradero que sushomólogos europeos porque se enfrentó a desafíos y coyunturas críticas muy distintos. Después de la conversión del rey Ezana de Aksum al cristianismo, los etíopes continuaron siendocristianos y, en el siglo XIV, se habían convertido en el foco del mito del rey preste Juan. El presteJuan era un rey cristiano que había sido apartado de Europa por el auge del islam en Oriente Próximo.Inicialmente, se pensaba que su reino estaba en la India. Sin embargo, a medida que el conocimientoeuropeo sobre la India aumentaba, la gente se dio cuenta de que no era verdad. El rey de Etiopía, comoera cristiano, se convirtió en un objetivo natural para el mito. De hecho, los reyes etíopes seesforzaron por forjar alianzas con los monarcas europeos contra las invasiones árabes, enviandomisiones diplomáticas a Europa desde como mínimo el año 1300 en adelante, e incluso convencieronal rey portugués para que enviara soldados. Estos soldados, junto con diplomáticos, jesuitas y viajeros que deseaban conocer al preste Juan,dejaron muchos relatos sobre Etiopía. Algunos de los más interesantes desde el punto de vistaeconómico son los de Francisco Álvares, capellán que acompañaba a una misión diplomáticaportuguesa que estuvo en Etiopía entre 1520 y 1527. Además, hay relatos del jesuita Manoel deAlmeida, que vivió en Etiopía desde 1624, y de John Bruce, un viajero que estuvo en el país entre1768 y 1773. En estos textos, se describen con todo lujo de detalle las instituciones políticas yeconómicas de aquel momento en Etiopía y no dejan lugar a dudas acerca de que Etiopía era unejemplo perfecto de absolutismo. No había instituciones pluralistas de ningún tipo, ni controles nilimitaciones al poder del emperador, que reclamaba el derecho a gobernar basándose en sus supuestosantepasados legendarios, el rey Salomón y la reina de Saba. La consecuencia del absolutismo fue una gran inseguridad de los derechos de propiedadimpulsados por la estrategia política del emperador. John Bruce, por ejemplo, anotó: Toda la tierra es del rey; él la da a quien él desea cuando le place y la recupera cuando le apetece. En cuanto muera, toda la tierra del reino estará a disposición de la Corona, y no sólo eso, sino que, si se produce la muerte del propietario actual, sus posesiones, por mucho tiempo que las haya disfrutado, pasan al rey, y no a su hijo mayor. Álvares aseguró que habría mucha más «fruta y labranza si los grandes hombres no trataran mal alpueblo». El relato de Manoel de Alameida sobre el funcionamiento de la sociedad concuerda con loanterior. Alameida observó: Es tan habitual que el emperador intercambie, altere y arrebate las tierras que tiene cada hombre cada dos o tres años, en ocasiones cada año e incluso muchas veces al año, que no causa sorpresa alguna. A menudo, un hombre ara la tierra, otro siembra y otro recoge la cosecha. Por eso, sucede que nadie cuida de la tierra que disfruta, ni siquiera hay nadie que plante un árbol porque sabe que el que lo planta rara vez recoge el fruto. Sin embargo, para el rey, es útil que ellos dependan tanto de él. Estas descripciones sugieren que había grandes similitudes entre las estructuras políticas yeconómicas de Etiopía y las del absolutismo europeo, aunque también dejan claro que el absolutismofue más intenso en Etiopía y las instituciones económicas, todavía más extractivas. Además, comodestacamos en el capítulo 6, Etiopía no estaba sujeta a las mismas coyunturas críticas que ayudaron aminar el régimen absolutista de Inglaterra. Etiopía estaba aislada de muchos de los procesos queconfiguraron el mundo moderno. Incluso aunque no hubiera sido así, la intensidad de su absolutismoprobablemente habría provocado que el absolutismo se reforzara aún más. Por ejemplo, como enEspaña, el comercio internacional en Etiopía, incluido el lucrativo tráfico de esclavos, estabacontrolado por el monarca. Etiopía no estaba completamente aislada. Los europeos realmentebuscaron al preste Juan, y realmente tuvo que luchar contra los Estados islámicos circundantes. Sinembargo, el historiador Edward Gibbon observó con cierta precisión que «rodeados por todas partespor los enemigos de su religión, los etíopes durmieron casi mil años, olvidando al mundo, que tambiénse olvidaba de ellos». Cuando empezó la colonización europea de África en el siglo XIX, Etiopía era un reinoindependiente bajo el mando de Ras Kassa, coronado como emperador Teodoro II en 1855. Teodoro seembarcó en la modernización del Estado y creó una burocracia y un poder judicial centralizados y unpoder militar capaz de controlar el país y, posiblemente, de luchar contra los europeos. Destinógobernadores militares, responsables de recaudar impuestos y enviárselos a él, para que se encargarande todas las provincias. Sus negociaciones con las potencias europeas fueron difíciles y, debido a suexasperación, encarceló al cónsul inglés. En 1868, los ingleses enviaron una fuerza expedicionaria quesaqueó la capital. Teodoro se suicidó. De todas formas, el gobierno reconstruido por Teodoro logró uno de los grandes triunfosanticolonialistas del siglo XIX, contra los italianos. En 1889, Menelik II llegó al trono, y se tuvo queenfrentar de inmediato al interés de Italia por establecer una colonia allí. En 1885, el canciller alemánBismarck había convocado una conferencia en Berlín en la que las potencias europeas planearon la«lucha por África», es decir, decidieron cómo dividir África en distintas esferas de interés. En laconferencia, Italia aseguró su derecho a tener colonias en Eritrea, la costa de Etiopía y Somalia.Etiopía, aunque no estuviera representada en la conferencia, consiguió sobrevivir intacta. Sinembargo, los italianos todavía tenían los ojos puestos allí y, en 1896, enviaron un ejército hacia el surdesde Eritrea. La respuesta de Menelik fue parecida a la que hubiera dado un rey medieval europeo;formó un ejército haciendo que la nobleza convocara a sus hombres armados. Mediante este enfoqueno se podía conseguir un ejército en el campo de batalla durante mucho tiempo, pero sí se conseguíaun ejército enorme durante un período corto de tiempo. Este período corto bastó para derrotar a lositalianos, cuyos quince mil hombres fueron aplastados por los cien mil de Menelik en la batalla deAdua de 1896. Fue la derrota militar más seria que pudo infligir un país africano precolonial a unapotencia europea, y garantizó la independencia de Etiopía durante otros cuarenta años. El último emperador de Etiopía, Ras Tafari, fue coronado Haile Selassie en 1930. Gobernó hastaser derrocado por una segunda invasión italiana, que empezó en 1935, pero volvió del exilio con laayuda de los ingleses en 1941. Posteriormente, gobernó hasta ser derrocado en 1974 por un golpeefectuado por el Derg, «el Comité», un grupo de oficiales del ejército marxistas que empobrecieron ydevastaron todavía más el país. Las instituciones económicas extractivas básicas del Imperio etíopeabsolutista, como el gult (mencionado anteriormente en esta obra) y el feudalismo creado tras elhundimiento de Aksum, duraron hasta ser abolidas tras la revolución de 1974. Actualmente, Etiopía es uno de los países más pobres del mundo. La renta del etíope medio esalrededor de una cuadragésima parte de la de un ciudadano medio inglés. La mayor parte de lapoblación vive en zonas rurales y practica la agricultura de subsistencia. Carecen de agua potable,electricidad y acceso adecuado a la educación y la sanidad. La esperanza de vida es de unos cincuentay cinco años y solamente una tercera parte de los adultos están alfabetizados. La comparación entreInglaterra y Etiopía refleja la desigualdad mundial. La razón de que Etiopía esté donde está hoy esque, a diferencia de Inglaterra, el absolutismo etíope persistió hasta un pasado reciente. Y llegóacompañado de instituciones económicas extractivas y pobreza para la masa etíope, aunque,evidentemente, los emperadores y la nobleza salieron enormemente beneficiados. No obstante, laconsecuencia más duradera del absolutismo fue que la sociedad etíope no pudo aprovechar lasoportunidades de industrialización durante el siglo XIX y principios del XX, lo que reforzó la absolutapobreza de sus ciudadanos hoy en día.Los niños de SamaaleLas instituciones políticas absolutistas del mundo impidieron la industrialización, ya fueraindirectamente, mediante la organización de la economía, o directamente, como hemos visto en loscasos de Austria-Hungría y Rusia. Sin embargo, el absolutismo no fue el único obstáculo para laaparición de instituciones económicas inclusivas. En los albores del siglo XIX, muchas partes delmundo, especialmente de África, carecían de un Estado que pudiera proporcionar un mínimo de ley yorden, el requisito previo esencial para tener una economía moderna. No había un equivalente a unPedro el Grande de Rusia que iniciara el proceso de centralización política y que después forjara elabsolutismo ruso, y mucho menos nadie parecido a los Tudor en Inglaterra, que centralizara el Estadosin destruir completamente (o, más apropiadamente, sin ser completamente capaz de destruir) elParlamento y otros límites de su poder. Sin algún tipo de centralización política, aunque las élites deestos Estados africanos hubieran deseado recibir a la industrialización con los brazos abiertos, nohabría habido mucho que pudieran hacer. Somalia, situada en el cuerno de África, ilustra los efectos devastadores de la falta decentralización política. Ha estado dominada históricamente por seis clanes familiares. Los cuatroclanes más grandes, Dir, Darod, Isaq y Hawiye, afirman que sus antepasados proceden de un ancestromítico, Samaale. Estas familias de clanes se originaron en el norte de Somalia y poco a poco seextendieron al sur y al este, e, incluso hoy, son principalmente un pueblo de pastores que migran consus rebaños de cabras, ovejas y camellos. En el sur, los Digil y los Rahanweyn, agrícolas sedentarios,forman las dos últimas familias de clanes. Los territorios de dichos clanes aparecen en el mapa 12. Los somalíes se identifican primero con su clan familiar, pero son muy extensos y contienenmultitud de subgrupos. Los primeros son los clanes cuyos ancestros se remontan a uno de los grandesclanes familiares. Más significativas son las agrupaciones dentro de los clanes, que se denominangrupos de pago de la diya, formados por familiares con vínculos estrechos que pagan y recogen ladiya, o «riqueza de sangre», una compensación que se paga tras el asesinato de uno de sus miembros.Los clanes somalíes y los grupos de pago de la diya estaban históricamente sumidos en un conflictoprácticamente continuo por los escasos recursos que tenían a su disposición, sobre todo los recursoshídricos y las tierras buenas de pastoreo para sus animales. Además, constantemente robaban losrebaños de los clanes y grupos de pago de la diya vecinos. Aunque los clanes tenían líderes llamadossultanes, y ancianos, estas personas no tenían un poder real. El poder político estaba muy disperso, yaque cada somalí adulto hombre podía opinar sobre las decisiones que podían afectar al clan o al grupo.Esto se logró a través de un consejo informal formado por hombres adultos. No había ley escrita,policía ni sistema legal, excepto la ley charía que se utilizó como marco dentro del cual incluir lasleyes informales. Estas leyes informales para un grupo de pago de la diya se codificarían en lo que sedenominó heer, un cuerpo de obligaciones y derechos formulados explícitamente que el grupo exigíaque obedecieran otras personas en sus interacciones con el grupo. Con la aparición del gobiernocolonial, se empezó a escribir todo el heer. Por ejemplo, el linaje Hassan Ugaas formó un grupo depago de la diya de unos mil quinientos hombres y era un subclán del clan familiar Dir en laSomalilandia británica. El 8 de marzo de 1950, su heer fue registrado por el comisionado de distritobritánico; las primeras tres cláusulas decían: 1. Cuando un hombre de los Hassan Ugaas es asesinado por un grupo externo, su familiar más próximo recogerá veinte camellos de su riqueza de sangre (cien) y los ochenta camellos restantes serán compartidos por todos los Hassan Ugaas. 2. Si un hombre de los Hassan Ugaas queda herido por alguien de fuera y sus heridas se valoran en treinta y tres camellos y un tercio, se le deben dar diez camellos y los restantes serán para su grupo jiffo (un subgrupo del grupo diya). 3. El homicidio entre los miembros de los Hassan Ugaas está sujeto a compensación a un precio de treinta y tres camellos y un tercio, pagables solamente al familiar más próximo. Si el culpable no puede pagarlo todo o parte de dicha compensación, recibirá la ayuda de su linaje. El hincapié que se hace en el heer por el asesinato y las heridas refleja el estado de guerraprácticamente constante entre los grupos de pago de la diya y los clanes. También la riqueza de sangrey la disputa de sangre fueron decisivas. Un crimen contra una persona se cometía contra todo el grupode pago de la diya y exigía una compensación colectiva, la riqueza de sangre. Si no se pagaba dichariqueza de sangre, el grupo de pago de la diya de la persona que había cometido el crimen seenfrentaba a la compensación colectiva de la víctima. Cuando el transporte moderno llegó a Somalia,la riqueza de sangre se extendió a gente que quedaba herida o que fallecía en accidentes de tráfico. Elheer de los Hassan Ugaas no se refería solamente al asesinato, sino que la cláusula 6 decía: «Si unhombre de los Hassan Ugaas insulta a otro en un consejo de los Hassan Ugaas, pagará ciento cincuentachelines a la parte ofendida». A principios de 1955, los rebaños de dos clanes, el Habar Tol Ja’lo y el Habar Yuunis, pasturabancerca unos de otros en la región de Domberelly. Un hombre del Yuunis quedó herido tras una disputacon un miembro del Tol Ja’lo por una manada de camellos. El clan Yuunis se vengó inmediatamente,atacando al clan Tol Ja’lo y matando a un hombre. Siguiendo el código de la riqueza de sangre,aquella muerte condujo a que el clan Yuunis ofreciera una compensación al clan Tol Ja’lo, que fueaceptada. La riqueza de sangre se iba a entregar en persona, como siempre, en forma de camellos. Enla ceremonia de entrega, uno de los Tol Ja’lo mató a un miembro de los Yuunis, al confundirlo con unmiembro del grupo de pago de la diya del asesino. Aquello condujo a la guerra sin cuartel y, al cabo decuarenta y ocho horas, trece Yuunis y veintiséis Tol Ja’lo habían sido asesinados. La guerra continuóotro año antes de que los ancianos de ambos clanes, unidos por la administración colonial inglesa,consiguieron negociar un acuerdo (el intercambio de riqueza de sangre) que satisfizo a ambas partes yse pagó durante los tres años siguientes. El pago de la riqueza de sangre tenía lugar bajo la sombra de la amenaza de fuerza y disputa.Incluso una vez pagada, no detenía necesariamente el conflicto, que normalmente moría y volvía aestallar de nuevo. Por lo tanto, el poder político estaba ampliamente disperso en la sociedad somalí, era casipluralista. Sin embargo, sin la autoridad de un Estado centralizado que impusiera el orden, y losderechos de propiedad, no conllevó la aparición de instituciones inclusivas. Nadie respetaba laautoridad de los demás, y nadie, incluyendo al Estado colonial británico cuando llegó, fue capaz deimponer el orden. La falta de centralización política hizo imposible que Somalia se beneficiara de larevolución industrial. En este clima, habría sido inimaginable invertir o adoptar las nuevas tecnologíasprocedentes de Gran Bretaña ni crear el tipo de organizaciones necesarias para hacerlo. La compleja política de Somalia incluso tuvo implicaciones todavía más sutiles para el progresoeconómico. Anteriormente, mencionamos algunos de los grandes enigmas tecnológicos de la historiaafricana. Antes de la expansión del control colonial a finales del siglo XIX, las sociedades africanas noutilizaban el transporte con ruedas ni la agricultura con arados, y pocas tenían escritura. Etiopía sí quela tenía, como hemos visto. Los somalíes también tenían escritura, pero, a diferencia de los etíopes, nola utilizaban. Ya hemos visto ejemplos de esto en la historia africana. Las sociedades africanas puedeque no utilizaran ruedas ni arados, pero no cabe duda de que los conocían. En el caso del reino delCongo, como hemos visto, esto se debía fundamentalmente al hecho de que las institucioneseconómicas no creaban incentivos para que el pueblo adoptara esas tecnologías. ¿Podían surgir losmismos problemas con la adopción de la escritura? Podemos hacernos una idea a partir del reino de Taqali, situado al noroeste de Somalia, en lasmontañas Nuba del sur de Sudán. El reino de Taqali, formado a finales del siglo XVIII por una banda deguerreros dirigida por un hombre llamado Isma’il, fue independiente hasta ser anexionado al Imperiobritánico en 1884. El rey y el pueblo Taqali tenían acceso a la escritura en árabe, pero sólo lautilizaban, excepto los reyes, para su comunicación externa con otros Estados y para lacorrespondencia diplomática. En principio, esta situación resulta muy desconcertante. La historiatradicional del origen de la escritura en Mesopotamia es que fue desarrollada por los Estados pararegistrar información, controlar al pueblo y recaudar impuestos. ¿Acaso no estaba el Estado Taqaliinteresado en estos asuntos? Estas cuestiones fueron investigadas por la historiadora Janet Ewald a finales de la década de lossetenta cuando intentaba reconstruir la historia del Estado Taqali. Parte de la historia es que losciudadanos se resistieron al uso de la escritura porque temían que se utilizara para controlar recursoscomo la tierra valiosa, al permitir que el Estado reclamara su propiedad. También temían quecondujera a una recaudación de impuestos más sistemática. La dinastía que empezó Isma’il nocondujo a un Estado potente. Aunque lo hubiera querido, el Estado no era lo suficientemente fuertepara imponer su voluntad contra las objeciones de los ciudadanos. Sin embargo, había otros factoresmás sutiles en juego. Varias élites también se oponían a la centralización política, por ejemplo, alpreferir la interacción oral a la escrita con los ciudadanos, porque así tenían una libertad máxima. Lasleyes u órdenes escritas no se podían retirar o negar y eran más difíciles de cambiar; establecíanpuntos de referencia que las élites gobernantes podrían querer cambiar por completo. Por lo tanto, nilos administrados ni los administradores de Taqali consideraron que la introducción de la escritura losfuera a beneficiar. Los administrados temían cómo la utilizarían los administradores, y los propios administradoresvieron que la ausencia de escritura ayudaba a su ya precario control del poder. Fue la política deTaqali lo que impidió que se introdujera la escritura. Aunque los somalíes tenían una élite aún menosdefinida que la del reino Taqali, es bastante plausible que las mismas fuerzas inhibieran su uso de laescritura y la adopción de otras tecnologías básicas. El caso somalí muestra las consecuencias de la falta de centralización política para el crecimientoeconómico. La literatura histórica no registra ejemplos de intentos de crear esa centralización enSomalia. No obstante, es evidente por qué habría sido muy difícil. El hecho de centralizarpolíticamente habría significado que algunos clanes estuvieran sujetos al control de otros. Sinembargo, rechazaron este dominio, y la rendición de su poder que esto habría entrañado: el equilibriode poder militar en la sociedad también habría dificultado crear esas instituciones centralizadas. Dehecho, es probable que cualquier grupo o clan que hubiera intentado centralizar el poder no solamentese habría enfrentado a una resistencia férrea, sino que habría perdido su poder y los privilegios quetenía. Como consecuencia de esta falta de centralización política y la ausencia que implica de inclusola seguridad más básica de los derechos de propiedad, la sociedad somalí nunca generó incentivos parainvertir en tecnologías que mejoraran la productividad. Mientras en otras partes del mundo se llevabaa cabo un proceso de industrialización en el siglo XIX y principios del XX, los somalíes luchaban ydefendían su vida, y su retraso económico se hizo más fuerte.Soportar el retrasoLa revolución industrial creó una coyuntura crítica transformadora para todo el mundo durante el sigloXIX y más allá: las sociedades que permitieron a sus ciudadanos invertir en nuevas tecnologías podíancrecer rápido. Sin embargo, muchas no pudieron hacerlo, o eligieron explícitamente no hacerlo. Lospaíses controlados por instituciones políticas y económicas extractivas no generaron aquellosincentivos. España y Etiopía proporcionan ejemplos de que el control absolutista de las institucionespolíticas y las instituciones económicas extractivas implicadas asfixiaban los incentivos económicosmucho antes de la llegada del siglo XIX. El resultado fue similar en otros regímenes absolutistas (porejemplo, en Austria-Hungría, Rusia, el Imperio otomano y China, aunque, en estos casos, losgobernantes, debido a su temor a la destrucción creativa, no solamente dejaron de fomentar elprogreso económico, sino que dieron pasos explícitamente para bloquear la extensión de las nuevastecnologías que aportarían industrialización). El absolutismo no es la única forma de institución política extractiva y tampoco fue el único factorque impidió la industrialización. Las instituciones políticas y económicas inclusivas exigen ciertogrado de centralización política para que el Estado pueda imponer la ley y el orden, defender derechosde propiedad y fomentar la actividad económica invirtiendo en servicios públicos cuando seanecesario. Sin embargo, todavía hoy, muchos países, como Afganistán, Haití, Nepal y Somalia, tienenEstados que son incapaces de mantener el orden más rudimentario y los incentivos económicosprácticamente se destruyen. El caso de Somalia ilustra que el proceso de industrialización tambiénpasó de largo en aquellas sociedades. Existe resistencia a la centralización política por la misma razónque los regímenes absolutistas se resisten al cambio: el temor a menudo justificado de que el cambioreasignará el poder político y que éste pasará de los que lo dominan hoy a individuos y grupos nuevos.Por lo tanto, cuando los bloques del absolutismo se mueven hacia el pluralismo y el cambioeconómico, también lo hacen los clanes y las élites tradicionales que dominan la escena en sociedadessin centralización estatal. En consecuencia, las sociedades que todavía carecían de esta centralizaciónen los siglos XVIII y XIX tenían una desventaja concreta en la era de la industria. Mientras que la variedad de instituciones extractivas del absolutismo y los Estados con pocacentralización no aprovecharon la expansión de la industria, la coyuntura crítica de la revoluciónindustrial tuvo efectos muy distintos en otras partes del mundo. Como veremos en el capítulo 10, lassociedades que ya habían dado pasos hacia las instituciones políticas y económicas inclusivas, comoEstados Unidos y Australia, y aquellos en los que el absolutismo se cuestionaba más seriamente, comoFrancia y Japón, aprovecharon aquellas nuevas oportunidades económicas e iniciaron un proceso derápido crecimiento económico. Como tal, el patrón habitual de interacción entre una coyuntura críticay las diferencias institucionales existentes que conducen a una mayor divergencia institucional yeconómica se manifestó de nuevo en el siglo XIX, y esta vez con un mayor efecto sobre la prosperidady la pobreza de los países. 9 Cómo revertir el desarrolloEspecia y genocidioEl archipiélago de las Molucas de la Indonesia moderna está formado por tres grupos de islas. Aprincipios del siglo XVII, las Molucas del norte albergaban los reinos independientes de Tidore,Ternate y Bacan. Las Molucas medianas eran el hogar de la isla reino de Ambon. Al sur, seencontraban las islas de Banda, un pequeño archipiélago que todavía no estaba unificadopolíticamente. Aunque nos parezcan remotas hoy en día, las Molucas en aquel momento eran crucialespara el comercio mundial porque eran las únicas productoras de especias valiosas como clavo, macis ynuez moscada. La macis y la nuez moscada solamente crecían en las islas de Banda. Los habitantes deestas islas producían y exportaban estas especias escasas a cambio de comida y productosmanufacturados procedentes de la isla de Java, del centro de distribución de Melaka en la penínsulaMalasia y de la India, China y Arabia. El primer contacto que tuvieron los habitantes con europeos fue en el siglo XVI, con marinerosportugueses que llegaron para comprar especias. Antes de aquel momento, las especias tenían queenviarse por Oriente Próximo, a través de las rutas comerciales controladas por el Imperio otomano.Los europeos buscaban un paso alrededor de África o a través del Atlántico para lograr un accesodirecto a las islas y al comercio de especias. El cabo de Buena Esperanza fue rodeado por el naveganteportugués Bartolomeu Dias en 1488, y Vasco de Gama llegó a la India siguiendo la misma ruta en1498. Por primera vez, los europeos tenían su propia ruta independiente a las islas de las Especias. Los portugueses inmediatamente se propusieron controlar el comercio de especias. TomaronMelaka en 1511. Estratégicamente situada en el lado oeste de la península Malasia, los comerciantesde todo el Sudeste asiático llegaban allí para vender sus especias a otros comerciantes indios, chinos yárabes, que las enviaban a Occidente. Tal y como dijo el viajero portugués Tomé Pires en 1515: «Elcomercio entre los distintos países de mil leguas debe venir a Melaka […]. Quienquiera que sea señorde Melaka tiene en sus manos la garganta de Venecia». Con Melaka en sus manos, los portugueses intentaron lograr el monopolio del valioso comercio deespecias sistemáticamente, pero fracasaron. Los adversarios a los que se enfrentaban no eran desdeñables. Entre los siglos XIV y XVI, hubo ungran desarrollo económico en el Sudeste asiático basado en el comercio de especias. Ciudades-Estadocomo Aceh, Banten, Melaka, Makassar, Pegu y Brunéi se expandieron rápidamente y produjeron yexportaron especias junto con otros productos como maderas duras. Estos Estados tenían formas absolutistas de gobierno similares a los de Europa en el mismoperíodo. El desarrollo de instituciones políticas fue impulsado por procesos similares que incluían elcambio tecnológico en métodos de guerra y comercio internacional. Las instituciones estatales secentralizaron más, con un rey en el centro que reclamaba el poder absoluto. Igual que los gobernantesabsolutistas de Europa, los reyes del Sudeste asiático se basaban fuertemente en los ingresos delcomercio, ya fuera dedicándose ellos mismos a la actividad comercial o concediendo monopolios aélites locales o extranjeras. Igual que en la Europa absolutista, aquello generó cierto crecimiento, perodistaba mucho de ser el ideal de instituciones económicas para la prosperidad económica, conobstáculos de entrada importantes y derechos de propiedad inseguros para la mayoría. Sin embargo, elproceso de comercialización estaba en marcha incluso cuando los portugueses intentaban establecer sudominio en el océano Índico. La presencia de europeos creció y tuvo un impacto mucho mayor con la llegada de los holandeses,que en seguida se dieron cuenta de que monopolizar la oferta de especias valiosas de las Molucas seríamucho más rentable que competir contra otros comerciantes europeos o locales. En el año 1600,convencieron al gobernante de Ambon para que firmara un acuerdo de exclusividad que les dio elmonopolio del comercio de clavo en Ambon. Con la fundación de la Compañía Holandesa de lasIndias Orientales en 1602, los intentos holandeses de hacerse con todo el comercio de especias yeliminar a su competencia, por las buenas o por las malas, cambiaron a mejor para los holandeses y apeor para el Sudeste asiático. La Compañía Holandesa de las Indias Orientales fue la segunda sociedadanónima europea, tras la Compañía Inglesa de las Indias Orientales, que supuso un antes y un despuésen el desarrollo de la corporación moderna, que posteriormente tendría un papel crucial en eldesarrollo industrial europeo. También fue la segunda empresa que tenía su propio ejército y el poderde hacer guerras y colonizar territorios extranjeros. Con el poder militar de la empresa, los holandesesprocedieron a eliminar todos los intrusos potenciales para imponer su tratado con el gobernante deAmbon. Capturaron un fuerte clave en manos de los portugueses en 1605 y eliminaron por la fuerza atodos los demás comerciantes. Posteriormente, se expandieron al norte de las Molucas, obligando alos gobernantes de Tidore, Ternate y Bacan a acordar que no se cultivaría ni comerciaría con clavo ensus territorios. El tratado que impusieron en Ternate incluso permitía a los holandeses llegar y destruircualquier árbol de clavo que encontraran allí. Ambon era gobernado de una forma similar a gran parte de Europa y América durante aquellaépoca. La población tenía que pagar un tributo al gobernante y estaba sujeta a trabajos forzados. Losholandeses se apoderaron de aquellos sistemas y los intensificaron para extraer más mano de obra ymás clavo de la isla. Desde siempre, las familias extensas pagaban tributos en clavos a la élite deAmbon. Pero, tras la llegada de los holandeses, todas las casas quedaron sujetas a la tierra y debíancultivar cierto número de árboles de clavo. Además, estaban obligadas a hacer trabajos forzados paralos holandeses. Los holandeses también se apoderaron de las islas de Banda, en un intento de monopolizar lamacis y la nuez moscada. Sin embargo, estas islas estaban organizadas de forma muy distinta aAmbon. Estaban formadas por muchas ciudades-Estado pequeñas y autónomas y no había ningunaestructura jerárquica social o política. Aquellos pequeños Estados, que, en realidad, no eran más quepueblos pequeños, estaban gobernados por reuniones de ciudadanos. No había ninguna autoridadcentral que los holandeses pudieran coaccionar para que firmara un tratado de monopolio y tampocoun sistema de tributos del que se pudieran apoderar para capturar toda la oferta de macis y nuezmoscada. Al principio, esto significó que los holandeses tuvieron que competir con comerciantesingleses, portugueses, indios y chinos, y perdieron especias cuando no pudieron pagar los precioselevados de su competencia. Dado que su plan inicial de establecer un monopolio de macis y nuezmoscada quedó frustrado, el gobernador holandés de Batavia, Jan Pieterszoon Coen, presentó un planalternativo. Coen fundó Batavia, en la isla de Java, como nueva capital de la Compañía Holandesa delas Indias Orientales en 1618. En 1621, navegó hasta Banda con una flota y masacró a prácticamentetoda la población de las islas, probablemente quince mil personas. Todos sus líderes fueron ejecutadoscon el resto del pueblo, y solamente dejaron a unos cuantos vivos, los suficientes para conservar elsaber hacer necesario para producir macis y nuez moscada. Tras acabar el genocidio, Coen creó laestructura política y económica necesaria para su plan: una sociedad de plantación. Las islas fuerondivididas en sesenta y ocho parcelas, que se entregaron a sesenta y ocho holandeses, la mayoría de loscuales eran o habían sido empleados de la Compañía Holandesa de las Indias Orientales. Los pocosbandaneses que habían sobrevivido tuvieron que enseñar a estos nuevos propietarios de plantaciones aproducir las especias. Los propietarios podían comprar esclavos a la Compañía Holandesa de lasIndias Orientales para poblar las islas, que se habían quedado deshabitadas, y producir especias, quedebían venderse a precios fijos a la empresa. Las instituciones extractivas creadas por los holandeses en las islas de las Especias tuvieron losefectos deseados, aunque en Banda fuera a costa de quince mil vidas inocentes y del establecimientode un conjunto de instituciones económicas y políticas que condenaría a las islas al subdesarrollo. Afinales del siglo XVII, los holandeses habían reducido la oferta mundial de estas especias alrededor del60 por ciento y el precio de la nuez moscada se había duplicado. Los holandeses extendieron la estrategia que habían perfeccionado en las Molucas a toda la región,con implicaciones profundas para las instituciones económicas y políticas del resto del Sudesteasiático. La larga expansión comercial de varios Estados en el área que la había iniciado en el sigloXIV cambió drásticamente de rumbo. Incluso los Estados que no fueron colonizados y aplastadosdirectamente por la Compañía Holandesa de las Indias Orientales se replegaron sobre sí mismos yabandonaron el comercio. El cambio económico y político naciente del Sudeste asiático se detuvo enseco. Para evitar la amenaza de la Compañía Holandesa de las Indias Orientales, varios Estados dejaronde producir cultivos para la exportación y cesaron su actividad comercial. La autarquía era más seguraque enfrentarse a los holandeses. En 1620, el Estado de Banten, en la isla de Java, cortó sus árboles depimienta con la esperanza de que así los holandeses los dejaran en paz. Cuando un comercianteholandés visitó Maguindanao, al sur de las Filipinas, en 1686, le dijeron: «El clavo y la nuez moscadapueden cultivarse aquí, igual que en Malaku. Ahora no hay aquí porque el antiguo rajá hizo que seecharan a perder antes de su muerte. Temía que la Compañía Holandesa de las Indias Orientalesviniera a luchar por ellos». Otro comerciante oyó una historia similar sobre el gobernante deMaguindanao en 1699: «Había prohibido la plantación continuada de pimienta para así no verseinvolucrado en guerras con la Compañía Holandesa de las Indias Orientales u otros potentados». Seprodujo una desurbanización e incluso el declive de la población. En 1635, los birmanos trasladaron sucapital desde Pegu, en la costa, hasta Ava, mucho más tierra adentro en el río Irrawaddy. No sabemos cuál habría sido el camino del desarrollo económico y político de los Estados delSudeste asiático si no se hubiera producido la agresión holandesa. Quizá habrían desarrollado supropio tipo de absolutismo, habrían permanecido en el mismo estado que tenían a finales del siglo XVIo habrían continuado su comercialización adoptando gradualmente cada vez más institucionesinclusivas. Sin embargo, igual que en las Molucas, el colonialismo holandés cambiófundamentalmente su desarrollo político y económico. Los pueblos del Sudeste asiático dejaron decomerciar, se replegaron sobre sí mismos y se hicieron más absolutistas. En los dos siglos siguientes,no estarían en condiciones de aprovechar las innovaciones que surgirían en la revolución industrial. Y,finalmente, su retirada del comercio no los salvaría de los europeos, ya que, a finales del siglo XVIII,casi todos formaban parte de los imperios coloniales europeos.Como vimos en el capítulo 7, la expansión europea en el Atlántico impulsó el auge de las institucionesinclusivas en Gran Bretaña. Sin embargo, tal y como ilustra la experiencia de las Molucas bajo eldominio holandés, esta expansión sembró las semillas del subdesarrollo en muchos puntos distintosdel mundo al imponer instituciones extractivas o reforzar las instituciones extractivas que ya existían.Éstas destruyeron directa o indirectamente la actividad comercial e industrial naciente en todo elmundo o perpetuaron instituciones que detuvieron la industrialización. En consecuencia, laindustrialización se desarrollaba en algunas partes del mundo, pero no en las que formaban parte delos imperios coloniales europeos, que no tuvieron ninguna oportunidad de beneficiarse de aquellasnuevas tecnologías.Una institución demasiado habitualEn el Sudeste asiático, la expansión del poder naval y comercial europeo a principios de la EdadModerna limitó un período prometedor de expansión económica y cambio institucional. Durante elmismo período que la Compañía Holandesa de las Indias Orientales se expandía, un tipo de comerciomuy distinto se intensificaba en África: el tráfico de esclavos. En Estados Unidos, la esclavitud del Sur a menudo recibía el nombre de «institución peculiar». Noobstante, desde el punto de vista histórico, como señaló el gran erudito clásico Moses Finlay, laesclavitud era cualquier cosa menos peculiar, ya que estaba presente prácticamente en todas lassociedades. Como mencionamos anteriormente, la esclavitud era endémica en la Roma antigua y enÁfrica, y durante mucho tiempo constituyó una fuente de esclavos para Europa, aunque no la única. En el período romano, los esclavos procedían de los pueblos eslavos de la zona del mar Muerto, deOriente Próximo y del norte de Europa. Sin embargo, en el año 1400, los europeos habían dejado deesclavizarse entre sí. Pero, como vimos en el capítulo 6, África no realizó la transición de laesclavitud a la servidumbre como la Europa medieval. Antes del inicio del período moderno, hubo unactivo tráfico de esclavos en el este de África y un gran número de esclavos eran transportados através del Sáhara hasta la península Arábiga. Además, grandes Estados medievales del Áfricaoccidental, como Mali, Ghana y Songhai, utilizaron intensivamente esclavos en el gobierno, el ejércitoy la agricultura, adoptando modelos organizativos de los Estados norteafricanos musulmanes con losque comerciaban. Fue el desarrollo de las colonias de plantaciones de azúcar del Caribe a partir del siglo XVII lo quecondujo a una intensificación espectacular del tráfico internacional de esclavos y a un aumento sinprecedentes de la importancia de la esclavitud en la propia África. En el siglo XVI, se traficóprobablemente con alrededor de 300.000 esclavos en el Atlántico. La mayoría procedían del Áfricacentral, con una fuerte implicación del Congo y de los portugueses ubicados más al sur, en Luanda,capital actual de Angola. Por aquel entonces, el tráfico de esclavos a través del Sáhara todavía eraimportante, probablemente unos 550.000 africanos eran trasladados al norte como esclavos. En elsiglo XVII, la situación cambió. Alrededor de 1.350.000 africanos fueron vendidos como esclavos en elcomercio atlántico, la mayoría de los cuales eran enviados a América. Las cifras del comercio a travésdel Sáhara prácticamente no cambiaron. En el siglo XVIII, se produjo otro aumento espectacular,alrededor de 6.000.000 de esclavos fueron enviados a través del Atlántico y unos 700.000 a través delSáhara. Si sumamos las cifras de todos los períodos y todos los lugares de África, más de 10.000.000de africanos fueron enviados fuera del continente como esclavos. El mapa 15 da una idea de la escala del tráfico de esclavos. Utilizando las fronteras modernas depaíses, muestra estimaciones del alcance creciente de la esclavitud entre 1400 y 1900 como porcentajede la población en 1400. Los colores más oscuros señalan los lugares en los que la esclavitud era másintensa. Por ejemplo, en Angola, Benín, Ghana y Togo, la exportación de esclavos acumulada totalsumaba más que toda la población del país en 1400. La aparición repentina de europeos por toda la costa del África central y occidental dispuestos acomprar esclavos tuvo necesariamente un impacto transformador en las sociedades africanas. Lamayoría de los esclavos que se enviaron a América eran prisioneros de guerra que posteriormentefueron transportados a la costa. El aumento de la guerra fue impulsado por enormes importaciones dearmas y munición que los europeos intercambiaban por esclavos. En la década de 1730, alrededor de180.000 armas de fuego se importaban cada año sólo en la costa occidental africana, y entre 1750 yprincipios del siglo XIX, solamente los británicos vendieron entre 283.000 y 394.000 armas al año.Entre 1750 y 1807, los británicos vendieron la increíble cifra de 22.000 toneladas de pólvora, es decir,una media de unos 384.000 kg al año, junto con 91.000 kg de plomo anuales. Más al sur, el comercioera igual de activo. En la costa de Loango, al norte del reino del Congo, los europeos vendían unas50.000 armas de fuego al año. Estas guerras y conflictos no solamente causaban un enorme sufrimiento y la pérdida de vidashumanas, sino que, además, ponían en marcha un camino concreto de desarrollo institucional enÁfrica. Antes de la era moderna inicial, las sociedades africanas estaban menos centralizadaspolíticamente que las de Eurasia. La mayor parte de los Estados eran pequeños, con jefes tribales yquizá reyes que controlaban la tierra y los recursos. Muchos, como en el caso de Somalia, no teníanninguna estructura jerárquica de autoridad política en absoluto. El tráfico de esclavos inició dosprocesos políticos adversos. Primero, muchos Estados inicialmente se hicieron más absolutistas,organizados alrededor de un único objetivo: vender esclavos a los europeos. Segundo, comoconsecuencia del primer proceso, pero, paradójicamente, en oposición a éste, la guerra y la esclavitudfinalmente destruyeron cualquier orden y autoridad estatal legítima que hubiera existido en el Áfricasubsahariana. Los esclavos eran prisioneros de guerra, pero también procedían de secuestros ycapturas de asaltos a pequeña escala. La ley también se convirtió en una herramienta de la esclavitud.Independientemente del delito que se cometiera, la pena era la esclavitud. El comerciante inglésFrancis Moore observó las consecuencias de esto en la costa de Senegambia del África occidental apartir de 1730: Desde que se utiliza el tráfico de esclavos, todos los castigos se han cambiado por la esclavitud; hay una ventaja en estas condenas, abusan de esa condena para delitos muy fuertes, para conseguir el beneficio que obtienen al vender al delincuente. No solamente el asesinato, el robo y el adulterio son castigados vendiendo al delincuente como esclavo, sino que cualquier caso sin importancia recibe el mismo castigo. Las instituciones, incluso las religiosas, se pervirtieron por el deseo de capturar y vender esclavos.Un ejemplo es el famoso oráculo de Arochukwa, en el este de Nigeria. Se creía que el oráculo hablabaen nombre de un importante dios de la región respetado por los grandes grupos étnicos locales, losijaws, los ibibios y los igbos. El oráculo servía para zanjar disputas y arbitrar en desacuerdos. Losquerellantes que viajaban a Arochukwa para enfrentarse al oráculo tenían que descender desde laciudad hasta un desfiladero del río Cruz donde se encontraba el oráculo en una gran cueva, cuya partedelantera estaba cubierta con calaveras humanas. Los sacerdotes del oráculo, en complot con losesclavistas y comerciantes de Aro, ofrecerían la decisión del oráculo. A menudo, esto implicaba que lagente fuera «tragada» por el oráculo, lo que significaba, de hecho, que una vez que habían atravesadola cueva, se los conducía por el río Cruz a los barcos de los europeos que los estaban esperando. Esteproceso, en el que todas las leyes y costumbres se distorsionaban y se rompían para capturar cada vezmás esclavos, tuvo efectos devastadores en la centralización política, aunque, en algunos lugares,condujo a la creación de Estados poderosos cuya principal razón de ser eran las redadas y laesclavitud. El propio reino del Congo probablemente fue el primer Estado africano que experimentóuna metamorfosis y llegó a convertirse en Estado esclavista antes de ser destruido por la guerra civil.Otros Estados esclavistas que surgieron sobre todo en el África occidental fueron Oyo en Nigeria,Dahomey en Benín y, posteriormente, Asante en Ghana. La expansión del Estado de Oyo a mediados del siglo XVII, por ejemplo, está directamenterelacionada con el aumento de la exportación de esclavos en la costa. El poder del Estado era elresultado de una revolución militar que implicó la importación de caballos del norte y la formación deuna caballería potente que podía diezmar los ejércitos enemigos. Cuando Oyo se expandió al sur haciala costa, aplastó a los Estados que venció y vendió a muchos de sus habitantes como esclavos. En elperíodo entre 1690 y 1740, Oyo estableció su monopolio en el interior de lo que se llegó a conocercomo la costa de los esclavos. Se estima que del 80 al 90 por ciento de los esclavos vendidos en lacosta fueron el resultado de estas conquistas. Una conexión espectacular similar entre la guerra y laoferta de esclavos tuvo lugar más hacia el oeste en el siglo XVIII, en la costa del oro, la Ghana actual.Después de 1700, el Estado de Asante se expandió desde el interior, de una forma muy parecida a laexperimentada anteriormente por Oyo. Durante la primera mitad del siglo XVIII, esta expansióndesencadenó las denominadas guerras akanas, mientras Asante derrotaba a un Estado independientetras otro. El último, Gyaman, fue conquistado en 1747. La mayoría de los 375.000 esclavos exportadosdesde la costa de oro entre 1700 y 1750 eran prisioneros que se habían capturado en aquellas guerras. Probablemente, el impacto más obvio de aquella extracción masiva de seres humanos fuerademográfico. Es difícil saber con seguridad cuál era la población de África antes de la época moderna,pero los expertos han hecho varias estimaciones plausibles del impacto del tráfico de esclavos en lapoblación. El historiador Patrick Manning estima que la población de estas áreas del África occidentaly central-occidental que proporcionaban esclavos para la exportación era de entre 22 y 25 millones aprincipios del siglo XVIII. En el supuesto conservador de que durante el siglo XVIII y principios del XIXestas áreas hubieran experimentado un ritmo de crecimiento de la población de alrededor de la mitadde ese porcentaje al año sin el tráfico de esclavos, Manning estimó que la población de esta región en1850 debía de haber sido, como mínimo, de 46 a 53 millones. De hecho, fue de alrededor de la mitad. Esta diferencia enorme no solamente se debió a los 8 millones de personas que se exportaron comoesclavos desde esta región entre 1700 y 1850, sino a los millones que probablemente fueronasesinadas por las guerras internas continuas destinadas a capturar esclavos. La esclavitud y el tráficode esclavos en África trastornaron las estructuras familiares y de matrimonio y puede que tambiénredujeran la fertilidad. A partir de finales del siglo XVIII, un fuerte movimiento para abolir el tráfico de esclavos empezó acobrar impulso en Gran Bretaña, dirigido por la figura carismática de William Wilberforce. Trasvarios intentos fallidos, en 1807, los abolicionistas convencieron al Parlamento para que aprobara unproyecto de ley que declaraba ilegal el tráfico de esclavos. Un año más tarde, Estados Unidos tomóuna medida similar. Sin embargo, el gobierno británico fue más allá: procuró implantar activamenteesta medida desplegando escuadrones navales en el Atlántico para intentar erradicar el tráfico deesclavos. Aunque pasó algún tiempo hasta que estas medidas fueron realmente efectivas, y hubo queesperar hasta 1834 para que la esclavitud en sí fuera abolida en el Imperio británico, el tráfico deesclavos en el Atlántico, que constituía, con mucho, la mayor parte del tráfico, tenía los días contados. El fin del tráfico de esclavos después de 1807 realmente redujo la demanda externa de esclavos deÁfrica, pero este cambio no significó que el impacto de la esclavitud en las sociedades e institucionesafricanas fuera a desaparecer como por arte de magia. Muchos Estados africanos se habían organizadoalrededor de la esclavitud y, aunque los británicos hubieran puesto fin al tráfico, esta organización semantuvo. Además, la esclavitud se había extendido mucho hacia el interior de África. Estos factores,finalmente, marcarían el camino del desarrollo en el continente no solamente antes de 1807, sinotambién después. En lugar de la esclavitud, llegó el «comercio legítimo», el nombre que se dio a la exportacióndesde África de productos nuevos que no guardaban relación con el tráfico de esclavos. Estosproductos incluían aceite de palma y almendras, cacahuetes, ébano, goma y goma arábiga. A medidaque las rentas europeas y norteamericanas crecían con la expansión de la revolución industrial, lademanda de muchos de aquellos productos tropicales aumentó notablemente. Las sociedades africanasque se habían aprovechado intensamente de las oportunidades económicas presentadas por el tráficode esclavos hicieron lo mismo con el comercio legítimo. Sin embargo, lo hicieron en un contextopeculiar en el que la esclavitud era una forma de vida pero la demanda externa de esclavos de repentese había agotado. ¿Qué iban a hacer todos aquellos esclavos si ya no podían ser vendidos a loseuropeos? La respuesta era sencilla. Se podían poner a trabajar rentablemente, bajo coacción, enÁfrica, produciendo los nuevos productos del comercio legítimo. Uno de los ejemplos mejor documentados ocurrió en Asante, la Ghana moderna. Antes de 1807, elimperio asante había participado intensamente en la captura y exportación de esclavos, llevándolos ala costa para ser vendidos a los grandes castillos de esclavos de la Costa del Cabo y Elmina. Despuésde 1807, cuando aquella opción dejó de existir, la élite política de Asante reorganizó su economía. Noobstante, la esclavitud no acabó. Los esclavos eran enviados a grandes plantaciones, inicialmentealrededor de la capital, Kumasi, pero, más tarde, a lo largo de todo el Imperio (correspondiente a lamayor parte del interior de Ghana). Fueron empleados en la producción de oro y nuez de cola paraexportar, pero también para cultivar grandes cantidades de comida, y fueron utilizados intensamentecomo porteadores, ya que en Asante no se utilizaba el transporte con ruedas. Más al este, se llevaron acabo adaptaciones similares. Por ejemplo, en Dahomey, el rey tenía grandes plantaciones de palmerasde aceite cerca de los puertos costeros de Whydah y Porto Novo, todas trabajadas por esclavos. Por lo tanto, la abolición del tráfico de esclavos, en lugar de hacer que la esclavitud africana sedebilitara, simplemente condujo a una reorganización de los esclavos, que empezaron a utilizarse enÁfrica en lugar de en América. Además, muchas de las instituciones políticas que habían creado eltráfico de esclavos en los dos siglos anteriores no cambiaron y los patrones de comportamientoperduraron. Por ejemplo, en Nigeria, entre 1820 y 1840, el anterior gran reino Oyo desapareció. Fuesocavado por guerras civiles y el auge de las ciudades-Estado yorubas, como Illorin e Ibadan, queparticiparon directamente en el tráfico de esclavos, al sur. Poco después de 1830, la capital de Oyo fuesaqueada, como consecuencia de que las ciudades yorubas cuestionaran el poder de Dahomey por eldominio regional. Libraron una serie prácticamente continua de guerras en la primera mitad del siglo,que generaron una oferta masiva de esclavos. A esto había que sumar las rondas habituales desecuestros y condenas por parte de oráculos y redadas a menor escala. El secuestro era un problema detal magnitud en algunas partes de Nigeria que los padres no dejaban a los niños jugar fuera de casa pormiedo a que se los llevaran y fueran vendidos como esclavos. En consecuencia, la esclavitud, en lugar de reducirse, parece haberse ampliado en África a lo largodel siglo XIX. Es difícil encontrar cifras precisas, pero existen una serie de relatos escritos por viajerosy comerciantes durante esta época que sugieren que, en los reinos africanos occidentales de Asante yDahomey y en las ciudades-Estado yorubas, más de la mitad de la población eran esclavos. Existendatos más precisos de los primeros registros coloniales franceses del Sudán occidental, una granextensión del África occidental, que va desde Senegal, a través de Mali y Burkina Faso, a Níger yChad. En esta región, el 30 por ciento de la población estaba esclavizada en el año 1900. Igual que con la aparición del comercio legítimo, la colonización formal tras la lucha por Áfricano destruyó la esclavitud en África. A pesar de que gran parte de la penetración europea en África sejustificó con el argumento de que la esclavitud debía ser combatida y abolida, la realidad era distinta.En la mayor parte del África colonial, la esclavitud continuó hasta bien entrado el siglo XX. En SierraLeona, por ejemplo, hubo que esperar hasta 1928 para que la esclavitud fuera abolida finalmente,aunque la capital, Freetown, hubiera sido fijada originalmente a finales del siglo XVIII como refugiopara esclavos repatriados desde América. Pronto se convirtió en una base importante para el escuadrónantiesclavitud británico y un nuevo hogar para los esclavos libertos rescatados de barcos de esclavoscapturados por la armada británica. Incluso con este simbolismo, la esclavitud duró en Sierra Leonaciento treinta años más. Liberia, al sur de Sierra Leona, también fue fundada por esclavos americanoslibertos a partir de 1840. Sin embargo, también allí la esclavitud duró hasta el siglo XX, hasta los añossesenta. Se estima que una cuarta parte de la mano de obra estaba coaccionada y trabajaba encondiciones parecidas a la esclavitud. Debido a las instituciones políticas y económicas basadas en eltráfico de esclavos, la industrialización no se extendió al África subsahariana, que se estancó o inclusoexperimentó un retraso económico, mientras otras partes del mundo transformaban sus economías.La creación de una economía dualEl paradigma de la «economía dual», propuesto originalmente en 1955 por sir Arthur Lewis, todavíadefine la forma en la que la mayoría de los sociólogos piensan sobre los problemas económicos de lospaíses menos desarrollados. Según Lewis, muchas economías menos desarrolladas o subdesarrolladastienen una estructura dual y están divididas en un sector moderno y otro tradicional. El sectormoderno, que corresponde a la parte más desarrollada de la economía, se asocia con la vida urbana, laindustria moderna y el uso de tecnologías avanzadas. El sector tradicional se asocia con la vida rural,la agricultura e instituciones y tecnologías «atrasadas». Las instituciones agrícolas atrasadas incluyenla propiedad común de la tierra, que implica la inexistencia de derechos de propiedad privada sobreésta. Según Lewis, la mano de obra se utilizaba con tanta ineficiencia en el sector tradicional que sepodía reasignar al sector moderno sin reducir la cantidad que podía producir el sector rural. Paravarias generaciones de economistas de desarrollo que se basaban en las ideas de Lewis, el «problemadel desarrollo» ha llegado a significar el traslado de personas y recursos del sector tradicional, laagricultura y el campo, al sector moderno, la industria y las ciudades. En 1979, Lewis recibió elPremio Nobel por su trabajo sobre el desarrollo económico. Lewis y los economistas del desarrollo que se basan en su trabajo sin duda tenían razón alidentificar las economías duales. Sudáfrica era uno de los ejemplos más claros, dividida en un sectortradicional que estaba retrasado y era pobre y un sector moderno que era activo y próspero. Inclusohoy en día, la economía dual que identificó Lewis está por todas partes en Sudáfrica. Una de lasformas más espectaculares de verlo es conducir por la frontera entre el estado de KwaZulu-Natal,anteriormente Natal, y el estado del Transkei. La frontera sigue el río Gran Kei. Al este del río, enNatal, a lo largo de la costa, existen propiedades ricas frente al mar en amplias extensiones de playasde arena maravillosas. El interior está cubierto por plantaciones de caña de azúcar verde y exuberante.Las carreteras son bonitas; toda la zona rezuma prosperidad. Al otro lado del río, como si fuera otrotiempo y otro país, el área está prácticamente devastada. La tierra no es verde, sino marrón, y estáfuertemente deforestada. En lugar de casas modernas y opulentas con agua corriente, inodoros y todaslas comodidades modernas, la gente vive en cabañas provisionales y prepara la comida cocinando enfuegos al aire libre. La vida, sin duda, es tradicional, lejos de la existencia moderna que hay al este delrío. Pero ahora el lector no se extrañará de que esas diferencias estén relacionadas con grandesdiferencias en las instituciones económicas entre ambos lados del río. Al este, en Natal, hay derechos de propiedad privada, sistemas legales, mercados, agriculturacomercial y una industria que funcionan. Al oeste, en el Transkei, tenían propiedad común de la tierray jefes tradicionales todopoderosos hasta hace poco. Mirado con la perspectiva de la teoría de Lewisde la economía dual, el contraste entre el Transkei y Natal ilustra los problemas del desarrolloafricano. De hecho, podemos ir más allá y destacar que, históricamente, toda África era como elTranskei; era pobre, tenía instituciones económicas premodernas, tecnología atrasada y estabagobernada por jefes. Según esta perspectiva, por lo tanto, el desarrollo económico simplementedebería implicar garantizar que el Transkei finalmente se convierta en Natal. Esta perspectiva, a pesar de encerrar una gran parte de verdad, no considera toda la lógica de cómollegó a existir la economía dual y cuál es su relación con la economía moderna. El atraso del Transkeino es solamente un vestigio histórico del atraso natural de África. La economía dual entre el Transkeiy Natal, de hecho, es bastante reciente, y no tiene nada de natural. Fue creada por las élites blancassudafricanas para producir una reserva de mano de obra barata para sus negocios y reducir lacompetencia de los africanos negros. La economía dual es otro ejemplo de subdesarrollo creado, no desubdesarrollo como apareció naturalmente y persistió durante siglos. Sudáfrica y Botsuana, como veremos después, evitaron la mayor parte de los efectos adversos deltráfico de esclavos y las guerras que comportó. La primera gran interacción de los sudafricanos coneuropeos se dio cuando la Compañía Holandesa de las Indias Orientales fundó una base en la bahía dela Mesa, que actualmente es el puerto de Ciudad del Cabo, en 1652. En aquel momento, la parteoccidental de Sudáfrica estaba escasamente poblada, en su mayoría por cazadores-recolectoresllamados khoikhois. Más al este, en lo que ahora se conoce como el Ciskei y el Transkei, habíasociedades africanas con una alta densidad de población especializada en la agricultura. Inicialmente,no interactuaron fuertemente con la nueva colonia de holandeses, ni participaron en el tráfico deesclavos. La costa sudafricana estaba muy desconectada de los mercados de esclavos, y los habitantesdel Ciskei y el Transkei, conocidos como xhosas, estaban muy tierra adentro, de modo que no atraíanla atención de nadie. En consecuencia, estas sociedades no sufrieron el impacto de muchas de lascorrientes adversas que golpearon el oeste y el centro de África. El aislamiento de estos lugares cambió en el siglo XIX. Para los europeos, había algo muy atractivoen el clima y el entorno de Sudáfrica. A diferencia del África occidental, por ejemplo, Sudáfrica teníaun clima templado en el que no había enfermedades tropicales como la malaria y la fiebre amarilla,que habían convertido a gran parte de África en «la tumba del hombre blanco» y que habían impedidoque los europeos se establecieran e incluso que fijaran puestos de avanzada permanentes. Sudáfricaera una posibilidad mucho mejor para el asentamiento europeo. Así que la expansión europea hacia elinterior empezó poco después de que los británicos arrebataran Ciudad del Cabo a los holandesesdurante las guerras napoleónicas. Aquello precipitó una larga serie de guerras xhosas a medida que lafrontera del asentamiento se ampliaba hacia el interior. La penetración en el interior de Sudáfrica seintensificó en 1835, cuando el resto de los europeos de origen holandés, que serían conocidos comoafrikáneres o bóeres, empezaron su famosa migración en masa conocida como la gran marcha fueradel control británico de la costa y la zona de Ciudad del Cabo. Posteriormente, los afrikáneresfundaron dos Estados independientes en el interior de África, el Estado Libre de Orange y elTransvaal. La siguiente etapa en el desarrollo de Sudáfrica llegó con el descubrimiento de vastas reservas dediamantes en Kimberly en 1867 y de ricas minas de oro en Johannesburgo en 1886. Esta enormeriqueza mineral del interior convenció de inmediato a los británicos de ampliar su control sobre todaSudáfrica. La resistencia del Estado Libre de Orange y el Transvaal condujo a las famosas guerras delos bóeres en los períodos 1880-1881 y 1899-1902. Tras una derrota inicial inesperada, los británicosconsiguieron unir los Estados afrikáneres con la provincia del Cabo y Natal, para fundar la UniónSudafricana en 1910. Más allá de las luchas entre afrikáneres y británicos, el desarrollo de laeconomía minera y la expansión del asentamiento europeo tuvieron otras implicaciones para eldesarrollo de la zona. Lo más destacado es que generaban demanda de comida y otros productosagrícolas y crearon nuevas oportunidades económicas para los nativos africanos tanto en la agriculturacomo en el comercio. Los xhosas, en el Ciskei y el Transkei, reaccionaron rápidamente a aquellas oportunidadeseconómicas, como documentó el historiador Colin Bundy. Ya en 1832, incluso antes del boom de laminería, un misionero moravo en el Transkei observó el nuevo dinamismo económico de estas áreas ydestacó que los africanos demandaban los nuevos productos de consumo que la expansión de loseuropeos les había empezado a revelar. Escribió: «Para obtener estos objetos, intentan […] conseguirdinero con el trabajo de sus manos, y compran ropa, palas, arados, carros y otros artículos útiles». La descripción del comisario civil John Hemming de su visita a Fingoland, en el Ciskei, en 1876,es igualmente reveladora: Estoy muy sorprendido por el gran avance realizado por los fingoes en pocos años […]. Dondequiera que iba, encontraba cabañas o viviendas de ladrillo o piedra. En muchos casos, se habían levantado casas de ladrillos sustanciales […]. Y se habían plantado árboles frutales; allí donde era posible hacer disponible un curso de agua, se había realizado y la tierra se había cultivado hasta donde podía regarse; las laderas de las montañas e incluso las cimas se cultivaban siempre que se pudiera introducir un arado. El alcance de la tierra me sorprendió; no he visto una zona tan grande de tierra cultivada durante años. Igual que en otras partes del África subsahariana, el uso del arado era nuevo en agricultura, pero,cuando se le daba la oportunidad, los agricultores africanos parecían estar bastante preparados paraadoptar la tecnología. También lo estaban para invertir en carros y trabajos de riego. A medida que se desarrollaba la economía agrícola, las rígidas instituciones tribales empezaron aceder terreno. Son muchas las pruebas de que se produjeron cambios en los derechos de propiedad dela tierra. En 1879, el magistrado de Umzimkulu, al este de Griqualandia, en el Transkei, observó «eldeseo creciente por parte de los nativos de ser propietarios de la tierra: han comprado treinta y ochomil acres». Tres años después, registró que alrededor de ochenta mil agricultores africanos del distritohabían comprado y empezado a trabajar en noventa mil acres de tierra. Es indudable que África no estaba al borde de la revolución industrial, pero se estaba produciendoun auténtico cambio. La propiedad privada de la tierra había debilitado a los jefes y posibilitó quehubiera hombres nuevos que compraban tierra y se enriquecían, lo que era impensable solamente unasdécadas antes. También ilustra lo rápido que la debilitación de las instituciones extractivas y de lossistemas de control absolutista puede conducir al dinamismo de la economía recién descubierta. Unade las historias de éxito fue la de Stephen Sonjica en el Ciskei, un agricultor de origen humilde yartífice de su propio éxito. En un discurso de 1911, Sonjica comentó que, la primera vez que contó asu padre su deseo de comprar tierras, su padre respondió: «¿Comprar tierras? ¿Para qué quierescomprar tierras? ¿Acaso no sabes que toda la tierra es de Dios y que él se la dio solamente a losjefes?». La reacción del padre de Sonjica era comprensible, pero no sirvió para detener a su hijo, queconsiguió un trabajo en la Ciudad del Rey Guillermo. Stephen señalaba lo siguiente: Abrí astutamente una cuenta de banco privada a la que desviaba parte de mis ahorros […]. Lo hice hasta haber ahorrado ochenta libras … Compré un par de bueyes con yunta, herramientas, arado y el resto de la parafernalia agrícola… Ahora, he comprado una granja pequeña […]. No puedo recomendar encarecidamente la agricultura como profesión a los demás […]. De todas formas, deberían adoptar métodos modernos para conseguir beneficios. Una prueba extraordinaria que apoyaba el dinamismo económico y la prosperidad de losagricultores africanos en este período se revela en una carta enviada en 1869 por un misionerometodista, W. J. Davis. Escribía a Inglaterra, y anotó con placer que había reunido cuarenta y seislibras en efectivo «para el Fondo de Ayuda del Algodón de Lancashire». En este período, ¡losprósperos agricultores africanos donaban dinero para ayudar a los pobres trabajadores textilesingleses! No es de extrañar que este nuevo dinamismo económico no gustara a los jefes tradicionales que, enun patrón de comportamiento que ya nos resulta familiar, consideraban que aquello reducía su riquezay su poder. En 1879, Matthew Blyth, el magistrado jefe del Transkei, observó que había oposición amedir la tierra para que pudiera ser dividida en propiedad privada. Registró que «algunos de los jefesse opusieron, pero la mayoría de la gente aprobaba la idea. Los jefes consideran que conceder títulosindividuales destruirá su influencia entre los jefes de las tribus». Los jefes también se resistían a las mejoras realizadas en la tierra, como hacer canales de riego oconstruir vallas. Consideraban que aquellas mejoras eran solamente un preludio de los derechos depropiedad individual de la tierra, el principio del fin para ellos. Los observadores europeos inclusonotaron que los jefes y otras autoridades tradicionales, como los médicos, intentaban prohibir todaslas «maneras europeas», que incluían cultivos nuevos, herramientas como el arado o artículos decomercio. De todas formas, la integración del Ciskei y el Transkei en el Estado colonial británicodebilitó el poder de los jefes y las autoridades tradicionales, y su resistencia no bastaría para detenerel nuevo dinamismo económico de Sudáfrica. En Fingoland, en 1884, un observador europeo notó: [El pueblo] nos ha trasladado su lealtad. Sus jefes se han convertido en una especie de terratenientes con título nobiliario […]. Sin poder político. Ya no temen los celos del jefe o el arma mortal […], el curandero, que ataca al rico propietario de ganado, el consejero capaz, la introducción de costumbres nuevas, el agricultor diestro, reduciéndolos a todos al nivel uniforme de la mediocridad. Los miembros del clan fingo, que ya no temen todo esto […], son hombres progresistas. Aunque todavía sean pequeños campesinos, son propietarios de carros y arados; abren canales de riego; son dueños de un rebaño de ovejas. Aquel nivel ínfimo de instituciones inclusivas y la erosión de los poderes de los jefes y de loslímites que imponían bastaron para iniciar un vigoroso boom económico africano. Por desgracia,duraría poco. Entre 1890 y 1913, llegaría a un fin abrupto y daría un giro radical. Durante este período,hubo dos fuerzas que destrozaron la prosperidad y el dinamismo rural que habían creado los africanosen los cincuenta años anteriores. La primera fue el antagonismo de los agricultores europeos quecompetían con los africanos. Los agricultores africanos prósperos habían reducido el precio de loscultivos que también producían los europeos. La respuesta de los europeos fue hacer que las empresasafricanas desaparecieran del sector. La segunda fuerza fue aún más siniestra. Los europeos queríantener mano de obra barata para su floreciente economía de minería y solamente se podían asegurar detenerla empobreciendo a los africanos. Eso es lo que hicieron metódicamente durante las siguientesdécadas. George Albu, presidente de la Asociación de Minas, dio un testimonio ante una comisión deinvestigación, en 1897, en el que describe brevemente la lógica de empobrecer a los africanos paraobtener mano de obra barata. Explicó que proponía abaratar la mano de obra «sencillamente diciendoa los chicos que su sueldo había bajado». Éste es su testimonio: Comisión: ¿Suponga que los kaffirs [africanos negros] se retiran a sus kraal [corrales]? ¿Estaría a favor de pedir al gobierno que impusiera el trabajo forzado? Albu: Sin duda… Lo haría obligatorio… ¿Por qué se debería dejar que un negro no hiciera nada? Creo que un kaffir debería estar obligado a trabajar para ganarse la vida. Comisión: Si un hombre puede vivir sin trabajar, ¿cómo le puede obligar a hacerlo? Albu: Cóbrele impuestos, entonces… Comisión: Entonces, ¿no permitiría que el kaffir tuviera tierras en el país, pero debe trabajar para el hombre blanco y enriquecerlo? Albu: Debe hacer su parte del trabajo para ayudar a sus vecinos. Tanto el objetivo de acabar con la competencia de los agricultores negros como el de desarrollaruna gran mano de obra barata se lograron al mismo tiempo gracias a la ley de las tierras de nativos de1913. La ley, que anticipaba la idea de Lewis de la economía dual, dividía Sudáfrica en dos partes, unamoderna y próspera y otra tradicional y pobre, pero esta prosperidad y esta pobreza de hecho las creóla propia ley. Declaraba que el 87 por ciento de la tierra debía entregarse a los europeos, querepresentaban alrededor del 20 por ciento de la población. El 13 por ciento restante sería para losafricanos. Evidentemente, esta ley tuvo muchos precedentes, porque los europeos habían idoconfinando poco a poco a los africanos a reservas cada vez más pequeñas. Sin embargo, fue la ley de1913 la que institucionalizó definitivamente la situación y preparó el terreno para la formación delrégimen del apartheid sudafricano, en el que la minoría blanca tenía tanto los derechos políticos comoeconómicos y la mayoría negra estaba excluida de ambos. La ley especificaba que varias reservas detierra, que incluían el Transkei y el Ciskei, se convertirían en los territorios nativos africanos(denominados homelands). Posteriormente, dichos territorios se conocerían como bantustans, otraparte de la retórica del régimen del apartheid de Sudáfrica, ya que afirmaba que los pueblos africanosde Sudáfrica no eran nativos de aquella zona, sino que descendían del pueblo bantú que habíaemigrado desde el este de Nigeria unos mil años atrás. Por lo tanto, no tenían más (y, evidentemente,en la práctica, tenían menos) derechos a la tierra que los colonos europeos. El mapa 16 muestra la ridícula cantidad de tierra asignada a los africanos en virtud de la ley de lastierras de nativos de 1913 y de la posterior ley de 1936. También registra información de 1970 sobreel alcance de una asignación de tierra similar que tuvo lugar durante la construcción de otra economíadual en Zimbabue, que comentaremos en el capítulo 13. La legislación de 1913 también incluía cláusulas destinadas a impedir que los aparceros ysquatters negros trabajaran la tierra en propiedades de blancos con un oficio que no implicara alquilarsu mano de obra. Como explicó el secretario de Asuntos Nativos: «El efecto de la ley era poner fin,para el futuro, a todas las transacciones que implicaban algo en la naturaleza de la colaboración entreeuropeos y nativos respecto a la tierra o los frutos de ésta. Todos los contratos nuevos con nativosdeben ser contratos de servicio. Siempre que haya un contrato de buena fe de esta naturaleza, no haynada que impida que un empleador pague a un nativo en especies, o mediante el privilegio de cultivarun trozo de tierra concreto… Sin embargo, el nativo no puede pagar al señor nada por su derecho aocupar la tierra». Para los economistas de desarrollo que visitaron Sudáfrica en las décadas de los cincuenta y lossesenta, cuando la disciplina académica estaba tomando forma y las ideas de Arthur Lewis seexpandían, el contraste entre estas homelands y la próspera y moderna economía europea blancaparecía exactamente el reflejo de la teoría de la economía dual. La parte europea de la economía eraurbana, tenía formación y utilizaba tecnología moderna. Las homelands eran pobres, rurales yatrasadas; la mano de obra era muy poco productiva y las personas no tenían formación. Parecía laesencia del África eterna y retrasada. Sin embargo, la economía dual no era natural ni inevitable. Había sido creada por el colonialismoeuropeo. Sí, las homelands eran pobres y atrasadas tecnológicamente, y sus habitantes no teníanestudios. Pero aquella situación era el resultado de una política gubernamental, que había eliminadopor la fuerza el desarrollo económico africano y creó una reserva de mano de obra africana barata ysin formación para ser empleada en minas y tierras controladas por europeos. A partir de 1913, unacifra enorme de africanos fueron echados de sus tierras, que pasaron a manos de los blancos, y fueronhacinados en las homelands, que eran unas tierras demasiado pequeñas para que pudieran ganarse lavida de forma independiente. Por lo tanto, tal y como se había previsto, se verían obligados a buscarsustento en la economía de los blancos, proporcionando mano de obra barata. Cuando se hundieron susincentivos económicos, los avances que se habían producido en los cincuenta años anteriores dieronun giro radical. El pueblo dejó sus arados y volvió a trabajar la tierra con azadas. Eso, en el caso deque la trabajaran. Lo más habitual era que simplemente estuvieran disponibles como mano de obrabarata, lo que la estructura de las homelands se encargó de garantizar. No solamente se habían destruido los incentivos económicos, sino que también dieron un vuelcolos cambios políticos que se habían empezado a producir. El poder de los jefes y gobernantestradicionales, que había disminuido anteriormente, se reforzó, porque parte del proyecto de crearmano de obra barata era eliminar la propiedad privada de la tierra. Así, se reafirmó el control de losjefes sobre la tierra. Estas medidas lograron su punto culminante en el año 1951, cuando el gobiernoaprobó la ley de autoridades bantú. Ya en 1940, G. Findlay dio en el clavo al explicar lo siguiente: Mientras la tierra esté en manos de la tribu, existe la garantía de que nunca se trabajará de forma adecuada y nunca pertenecerá realmente a los nativos. La mano de obra barata debe tener un lugar de crianza barato, así que se entrega a los africanos, que deben asumir los gastos. El despojo de los agricultores africanos condujo a su empobrecimiento en masa. Además de crearla base institucional de una economía atrasada, creó a la gente pobre que la abastecía. Las pruebas disponibles demuestran el cambio radical del nivel de vida en las homelands despuésde la ley de las tierras de nativos de 1913. El Transkei y el Ciskei experimentaron un prolongadodeclive económico. Los registros de empleo de las empresas de minería de oro reunidos por elhistoriador Francis Wilson muestran que este declive era generalizado en la economía sudafricana.Tras la ley de las tierras de nativos y otras, los sueldos de los mineros se redujeron un 30 por cientoentre 1911 y 1921. En 1961, a pesar de un crecimiento relativamente estable de la economíasudafricana, estos sueldos todavía eran un 12 por ciento más bajos que en 1911. No es de extrañar que,durante este período, Sudáfrica se convirtiera en el país menos igualitario del mundo. Sin embargo, incluso en estas circunstancias, ¿no podrían los africanos negros haberse abiertocamino en la economía moderna europea, crear una empresa o estudiar y empezar una carreraprofesional? El gobierno se aseguró de que no pudieran hacer ninguna de esas cosas. No se permitíaque ningún africano fuera propietario de ningún bien ni que creara una empresa en la parte europea dela economía, es decir, el 87 por ciento de la tierra. El régimen del apartheid también se dio cuenta deque los africanos con estudios competían con los blancos en lugar de proporcionar mano de obrabarata a las minas y a la agricultura propiedad de blancos. Ya en 1904, se introdujo un sistema dereserva de trabajo para los europeos en la economía minera. No se permitía que un africano fueraamalgamador, ensayador, operador de tipo banksman, herrero, calderero, pulimentador de metales,moldeador de metales, albañil… y la lista seguía y seguía hasta llegar a operario de carpintería. Degolpe, los africanos tenían prohibido ocupar cualquier puesto de trabajo cualificado en el sectorminero. Fue el primer ejemplo de la famosa segregación racial, una de las diversas invencionesracistas del régimen sudafricano. La segregación racial se extendió a toda la economía en 1926 y duróhasta la década de los ochenta. No es de extrañar que los africanos negros no tuvieran estudios, elEstado sudafricano no solamente eliminó la posibilidad de que se beneficiaran económicamente deuna educación, sino que también se negó a invertir en escuelas para ellos y desalentó la educación delos negros. Esta política llegó a su punto álgido en los años cincuenta, cuando, bajo la dirección deHendrik Verwoerd, uno de los arquitectos del régimen del apartheid que duraría hasta 1994, elgobierno aprobó la ley de educación bantú. La filosofía que se escondía tras esta ley fue explicada condetalle por el propio Verwoerd en un discurso en 1954: El bantú debe ser guiado para servir a su propia comunidad en todos los sentidos. No hay lugar para él en la comunidad europea por encima del nivel de ciertos tipos de trabajo… Por esta razón, ¿de qué le sirve recibir una formación que tiene como fin la absorción en la comunidad europea, si no puede y no será absorbido allí? Naturalmente, el tipo de economía dual expresada en el discurso de Verwoerd es bastante distintaa la teoría de la economía dual de Lewis. En Sudáfrica, la economía dual no era el resultado inevitabledel proceso de desarrollo, sino que fue creada por el Estado. En Sudáfrica, no iba a haber unmovimiento eficiente de gente pobre del sector atrasado al moderno a medida que se desarrollara laeconomía. Al contrario, el éxito del sector moderno se basaba en la existencia del sector atrasado, quepermitía que los empleadores blancos lograran enormes beneficios al pagar sueldos muy bajos atrabajadores negros sin cualificación. En Sudáfrica, no habría un proceso por el que los trabajadoressin formación del sector tradicional poco a poco pasaran a tener estudios y cualificaciones, tal y comoafirmaba la teoría de Lewis. De hecho, se mantenía a los trabajadores negros sin cualificación apropósito y se les prohibía realizar trabajos de alta cualificación para que los trabajadores blancoscualificados no tuvieran competencia y pudieran disfrutar de sueldos elevados. De hecho, enSudáfrica, los africanos negros estaban atrapados en la economía tradicional, en las homelands. Peroéste no fue el problema de desarrollo que mejoraría el crecimiento. Fueron las homelands lo quepermitió el desarrollo de la economía de los blancos. Tampoco debería extrañar que el tipo de desarrollo económico que lograba la Sudáfrica blanca, enúltima instancia, fuera limitado, ya que se basaba en instituciones extractivas que los blancos habíanconstruido para explotar a los negros. Los blancos sudafricanos tenían derechos de propiedad,invertían en educación y podían extraer oro y diamantes y venderlos a buen precio en el mercadomundial. Sin embargo, más del 80 por ciento de la población sudafricana estaba marginada y excluidade la gran mayoría de las actividades económicas deseables. Los negros no podían utilizar su talento;no podían ser trabajadores cualificados, empresarios, emprendedores, ingenieros ni científicos. Lasinstituciones económicas eran extractivas; los blancos se hacían ricos extrayendo de los negros. Dehecho, los sudafricanos blancos tenían el mismo nivel de vida que la población de Europa occidental,mientras que los sudafricanos negros eran ligeramente más ricos que los del resto del Áfricasubsahariana. Este crecimiento económico sin destrucción creativa, del que solamente se beneficiabanlos blancos, continuó mientras los ingresos del oro y los diamantes aumentaba. No obstante, en ladécada de los setenta, la economía dejó de crecer. Y, de nuevo, no será de extrañar que este conjunto de instituciones económicas extractivas seconstruyera basándose en un conjunto de instituciones políticas altamente extractivas. Antes de suderrocamiento en 1994, el sistema político sudafricano confería todo el poder a los blancos, que eranlos únicos a los que se les permitía votar y presentarse como candidatos para ocupar cargos. Ellosdominaban la fuerza de policía, el ejército y todas las instituciones políticas. Éstas estabanestructuradas bajo la dominación militar de los colonos blancos. En el momento de la fundación de laUnión de Sudáfrica en 1910, los Estados afrikáneres, el Estado Libre de Orange y el Transvaalgozaban de un derecho a voto explícitamente racial en el que los negros tenían totalmente prohibida laparticipación política. Natal y la colonia del Cabo permitían que los negros votaran siempre quetuvieran suficiente propiedad, algo que, normalmente, no tenían. El statu quo de Natal y la colonia delCabo se mantuvo en 1910, pero en los años treinta los negros ya no tenían derecho a votoexplícitamente en toda Sudáfrica. La economía dual de Sudáfrica llegó a su fin en 1994, pero no por las razones que había presentadosir Arthur Lewis en su teoría. No fue el curso natural del desarrollo económico lo que acabó con lasegregación racial y las homelands. Los sudafricanos negros protestaron y se alzaron contra elrégimen que no reconocía sus derechos básicos y no compartía los beneficios del crecimientoeconómico con ellos. Tras el alzamiento de Soweto de 1976, las protestas se hicieron más organizadasy más fuertes, lo que, finalmente, acabó con el Estado del apartheid. Fue la atribución de poder de losnegros que consiguieron organizarse y alzarse lo que finalmente puso fin a la economía dualsudafricana de la misma forma que la fuerza política de los sudafricanos blancos la había creado.El cambio de rumbo del desarrolloLa desigualdad mundial existe actualmente porque, durante los siglos XIX y XX, algunos países fueroncapaces de aprovechar la revolución industrial y las tecnologías y los métodos de organización queaportaba mientras que otros no. El cambio tecnológico solamente es uno de los motores deprosperidad, pero quizá sea el más crítico. Los países que no aprovecharon las nuevas tecnologíastampoco se beneficiaron de otros motores de prosperidad. Como hemos visto en este capítulo y en elanterior, este fracaso se debió a sus instituciones extractivas, como consecuencia de la persistencia desus regímenes absolutistas o porque carecían de Estados centralizados. Sin embargo, en este capítulotambién hemos mostrado que, en varios ejemplos, las instituciones extractivas que sustentaban lapobreza de esos países estaban impuestas, o, como mínimo, se veían reforzadas, por el mismo procesoque impulsaba el crecimiento europeo: la expansión comercial y colonial europea. De hecho, larentabilidad de los imperios coloniales europeos a menudo se basaba en la destrucción de Estadosindependientes y de economías indígenas de todo el mundo o en la creación de institucionesextractivas esencialmente desde cero. Como en las islas del Caribe, donde, tras el decliveprácticamente total de la población nativa, los europeos importaron esclavos africanos y establecieronsistemas de plantación. Nunca sabremos cuáles habrían sido las trayectorias de las ciudades-Estado independientes comolas de las islas de Banda, Aceh o Birmania sin la intervención europea. Pudieron haber tenido supropia Revolución gloriosa indígena o haberse acercado lentamente a lograr instituciones políticas yeconómicas más inclusivas basadas en el comercio creciente de especias y otros productos valiosos.Sin embargo, esta posibilidad fue eliminada por la expansión de la Compañía Holandesa de las IndiasOrientales, que acabó con cualquier esperanza de desarrollo indígena en las islas de Banda al llevar acabo su genocidio. Su amenaza también hizo que las ciudades-Estado de muchas otras partes delSudeste asiático se retiraran del comercio. La historia de una de las civilizaciones más antiguas de Asia, la India, es parecida, aunque elcambio de rumbo del desarrollo no se debió a los holandeses, sino a los británicos. La India era elmayor productor y exportador de productos textiles del mundo en el siglo XVIII. Los percales ymuselinas indios inundaban los mercados europeos y se vendían por toda Asia e incluso en el este deÁfrica. El agente principal que las llevaba a las islas Británicas era la Compañía Inglesa de las IndiasOrientales. Fundada en 1600, dos años antes de su versión holandesa, pasó el siglo XVII intentandoestablecer un monopolio sobre las valiosas exportaciones de la India. Tuvo que competir con losportugueses, que tenían bases en Goa, Chittagong y Bombay, y con los franceses, que tenían bases enPondicherry, Chandernagore, Yanam y Karaikal. Lo peor para la Compañía Inglesa de las IndiasOrientales fue la Revolución gloriosa, como vimos en el capítulo 7. El monopolio de la Compañíahabía sido concedido por los reyes Estuardo, y fue inmediatamente cuestionado después de 1688 eincluso abolido durante más de una década. La pérdida de poder fue significativa, como vimosanteriormente (capítulo 7), porque los productores de artículos textiles británicos fueron capaces deconvencer al Parlamento de que prohibiera la importación de percal, el artículo comercial másrentable de la Compañía. En el siglo XVIII, dirigida por Robert Clive, la Compañía cambió deestrategia y empezó a desarrollar un imperio continental. En aquella época, la India estaba dividida enmuchos Estados que competían, aunque sobre el papel todavía estaban bajo el control del emperadormogol en Delhi. La Compañía primero se expandió por Bengala en el este, venciendo a los podereslocales en las batallas de Plassey en 1757 y Buxar en 1764. La Compañía saqueó la riqueza local y seapoderó de las instituciones impositivas extractivas de los gobernantes mogoles de la India, y quizáincluso las intensificó. Esta expansión coincidió con la contracción masiva de la industria textil india,ya que, al fin y al cabo, ya no quedaba mercado para aquellos productos en Gran Bretaña. Lacontracción fue acompañada por la desurbanización y el aumento de la pobreza. Se inició un largoperíodo en el que el desarrollo dio un giro drástico en la India. Al cabo de poco tiempo, en lugar deproducir artículos textiles, los indios los compraban a Gran Bretaña y cultivaban opio para que laCompañía Inglesa de las Indias Orientales lo vendiera a China. El tráfico de esclavos en el Atlántico repitió el mismo patrón en África, aunque empezara con unascondiciones menos desarrolladas que en el Sudeste asiático y la India. Muchos Estados africanos seconvirtieron en máquinas de guerra cuyo objetivo era capturar y vender esclavos a los europeos. Amedida que los conflictos entre distintos grupos políticos y Estados se convertían en una guerracontinua, las instituciones estatales, que, en muchos casos, todavía no habían alcanzado un gradosuficiente de centralización política, se derrumbaron en gran parte de África, y allanaron el caminopara la persistencia de instituciones extractivas y de los Estados fracasados actuales que estudiaremosmás adelante. En las pocas zonas de África que escaparon al tráfico de esclavos, como Sudáfrica, loseuropeos impusieron un conjunto distinto de instituciones, aunque esta vez destinadas a crear unareserva de mano de obra barata para sus minas y granjas. El Estado sudafricano creó una economíadual que impedía que el 80 por ciento de su población tuviera puestos de trabajo cualificados,realizara una actividad agrícola comercial y creara empresas. Todo esto no explica solamente por quéla industrialización pasó de largo en gran parte del mundo, sino que también describe que el desarrolloeconómico en ocasiones se alimenta del subdesarrollo, e incluso lo crea, en alguna otra parte de laeconomía nacional o mundial. 10 La difusión de la prosperidadHonor entre ladronesLa Inglaterra del siglo XVIII o, para ser más exactos, la Gran Bretaña después de la unión en 1707 deInglaterra, Gales y Escocia, tenía una solución muy sencilla para tratar a los delincuentes: alejarlos desu vista, de su mente o, como mínimo, de los problemas. Transportaron a muchos de los delincuentesa colonias penitenciarias en el imperio. Antes de la guerra de Independencia, los delincuentescondenados, los convictos, eran enviados principalmente a las colonias americanas. Después de 1783,tras la independencia, Estados Unidos dejó de recibir con los brazos abiertos a los convictos británicosy las autoridades británicas tuvieron que encontrarles otro hogar. Primero, pensaron en Áfricaoccidental. Sin embargo, el clima, con enfermedades endémicas como la malaria y la fiebre amarilla,contra las que los europeos no estaban inmunizados, era tan mortífero que las autoridades decidieronque era inaceptable enviar a convictos a la «tumba del hombre blanco». La siguiente opción fueAustralia. Su costa este había sido explorada por el capitán James Cook, un gran navegante. El 29 deabril de 1770, Cook llegó a una bahía maravillosa, que llamó bahía Botánica en honor a las ricasespecies que encontraron los naturalistas que viajaban con él. Los oficiales del gobierno británico loconsideraron un enclave ideal. El clima era templado y el lugar estaba tan lejos de la vista y la mentecomo se podía imaginar. Una flota de once barcos llenos de presos se dirigió a la bahía Botánica en enero de 1788 bajo elmando del capitán Arthur Phillip. El 26 de enero, que ahora se celebra como el Día de Australia,montaron un campamento en Sydney Cove, el corazón de la moderna ciudad de Sídney. Denominarona la colonia Nueva Gales del Sur. A bordo de uno de los barcos, el Alexander, capitaneado por DuncanSinclair, había una pareja de presos que se habían casado, Henry y Susannah Cable. Susannah habíasido declarada culpable de robo e, inicialmente, había sido condenada a muerte. Aquella condena fueconmutada posteriormente por catorce años de cárcel y traslado a las colonias americanas, pero no sepudo llevar a cabo debido a la independencia de Estados Unidos. Mientras tanto, en la cárcel delcastillo de Norwich, Susannah conoció a Henry, también preso, y se enamoró de él. En 1787, fueelegida para ser transportada a la nueva colonia de presos en Australia con la primera flota que sedirigía a aquel destino. Sin embargo, Henry no fue elegido. Para entonces, Susannah y Henry tenían unhijo pequeño, que también se llamaba Henry. Aquella decisión significaba que la familia iba a serseparada. Susannah fue trasladada a un barco prisión amarrado en el Támesis. No obstante, alguienhizo que esta situación difícil llegara a oídos de una filántropa, lady Cadogan. Lady Cadogan organizóuna campaña con la que logró reunir a la familia Cable. Ambos serían trasladados junto al pequeñoHenry a Australia. Lady Cadogan también recaudó veinte libras para comprar productos para ellos,que recibirían en Australia. Zarparon en el Alexander; sin embargo, cuando llegaron a la bahíaBotánica, el paquete había desaparecido, o, como mínimo, eso es lo que afirmaba el capitán Sinclair. ¿Qué podían hacer los Cable? No mucho, según la ley inglesa o británica. A pesar de que en 1787Gran Bretaña tenía instituciones políticas y económicas inclusivas, aquella inclusividad no abarcaba alos presos, que prácticamente no tenían ningún derecho. No podían poseer bienes. Sin duda alguna, nopodían llevar a nadie a juicio. De hecho, ni siquiera podían prestar declaración en un juicio. Sinclair losabía y probablemente se quedó con el paquete. Aunque nunca lo admitiera, sí que presumió de que nopodía ser llevado a juicio por los Cable. De acuerdo con la ley británica, tenía razón. Y, en GranBretaña, ese asunto habría acabado allí. Pero no en Australia. El juez David Collins expidió la ordensiguiente: Henry Cable y su mujer, nuevos colonos de este lugar, tenían, antes de dejar Inglaterra, cierto paquete enviado a bordo del barco Alexander capitaneado por Duncan Sinclair, formado por ropa y otros artículos adecuados para su situación actual, que fueron recogidos y comprados por varias personas caritativas para uso de los mencionados Henry Cable, su mujer y su hijo. Se han realizado varias solicitudes con el propósito expreso de obtener dicho paquete del capitán del Alexander, que ahora descansa en el puerto, sin efecto [excepto] una pequeña parte de dicho paquete que contiene unos cuantos libros, el resto, que es de un valor más considerable, todavía continúa a bordo de dicho barco, el Alexander, el capitán del cual parece muy negligente al no hacer que sean entregados a sus respectivos dueños, tal y como se ha mencionado anteriormente. Como Henry y Susannah eran analfabetos, no podían firmar la orden judicial y solamente pusieronsus cruces al final del escrito. Las palabras «nuevos colonos de este lugar» fueron tachadas más tarde,pero eran muy significativas. Algunos pensaron que, si Heny Cable y su mujer eran descritos comopresos, el caso no tendría esperanzas de prosperar y alguien tuvo la idea de llamarlos nuevos colonos.Aquello quizá fuera un poco demasiado para el juez Collins, y lo más probable es que fuera él quientachara aquellas palabras. Sin embargo, la orden judicial funcionó. Collins no desestimó el caso yconvocó al tribunal, con un jurado compuesto totalmente por soldados. Sinclair fue llamado adeclarar. A pesar de que Collins no mostraba mucho entusiasmo por el caso y que el jurado estabacompuesto por las personas que se enviaban a Australia para vigilar a presos como los Cable, ganaronéstos. Sinclair se defendió de las acusaciones alegando que los Cable eran delincuentes. Sin embargo,el veredicto fue que tuvo que pagar 15 libras. Para alcanzar aquel veredicto, el juez Collins no aplicó la ley británica, sino que hizo caso omisode ella. Fue el primer caso civil juzgado en Australia. El primer caso criminal les habría parecidoigual de extraño en Gran Bretaña. Un preso fue acusado de robar el pan de otro recluso, y el pan valía2 peniques. En aquel momento, un caso de esas características no habría llegado al tribunal, porque lospresos no tenían derecho a poseer bienes. Pero Australia no era Gran Bretaña y su ley no seríasolamente británica. Y Australia pronto se distanciaría de Gran Bretaña en la ley criminal y civil y enuna serie de instituciones económicas y políticas. La colonia penal de Nueva Gales del Sur inicialmente estaba formada por los presos y susguardias, la mayoría de los cuales eran soldados. Hubo pocos «colonos libres» en Australia hasta 1820y el traslado de presos, aunque se detuvo en Nueva Gales del Sur en 1840, continuó hasta 1868 enAustralia occidental. Los convictos debían realizar un «trabajo obligatorio», esencialmente, trabajosforzados, y los guardias intentaban ganar dinero con ello. Al principio, los convictos no tenían sueldo;solamente les daban comida a cambio del trabajo realizado. Los guardias se quedaban lo queproducían. No obstante, este sistema, como los impuestos por la Virginia Company en Jamestown, nofuncionaba demasiado bien porque los convictos no tenían incentivos para esforzarse en el trabajo nipara trabajar bien. Los ataban o desterraban a la isla de Norfolk, solamente treinta y cuatro kilómetroscuadrados de territorio situado a más de mil quinientos kilómetros al este de Australia en el océanoPacífico. Pero como ni atarlos ni desterrarlos funcionaba, la alternativa fue ofrecerles incentivos. Noera una idea natural para los soldados y los guardias. Los convictos eran convictos, y se suponía que nivendían su trabajo ni podían tener propiedades. No obstante, en Australia no había nadie más parahacer el trabajo. Evidentemente, había aborígenes, posiblemente un millón cuando se fundó NuevaGales del Sur. Sin embargo, estaban esparcidos en un continente enorme y la densidad de población enNueva Gales del Sur era insuficiente para la creación de una economía basada en su explotación. Nohabía una opción latinoamericana en Australia. Por lo tanto, los guardias se embarcaron en un caminoque finalmente conduciría a instituciones incluso más inclusivas que las de Gran Bretaña. Losconvictos recibían una serie de tareas que debían realizar y, si tenían tiempo libre, podían trabajar paraellos mismos y vender lo que producían. Los guardias también se beneficiaban de las nuevas libertades económicas de los convictos. Laproducción aumentó y los guardias fijaron monopolios para vender productos a los convictos. Elnegocio más lucrativo fue el del ron. En aquel momento, Nueva Gales del Sur, como el resto de lascolonias británicas, estaba dirigida por un gobernador nombrado por el gobierno británico. En 1806,Gran Bretaña nombró a William Bligh, el hombre que, diecisiete años antes, en 1789, había sidocapitán del H.M.S. Bounty, durante el famoso amotinamiento. Bligh era partidario de una disciplinaférrea, un rasgo que probablemente fuera en gran parte responsable del amotinamiento. Sus formas nohabían cambiado, e inmediatamente cuestionó a los monopolistas del ron. Aquello conduciría a otromotín, esa vez por parte de los monopolistas, dirigidos por un ex soldado, John Macarthur. Loshechos, que se conocerían como la Rebelión del ron, dieron lugar a que los rebeldes derrotaran aBligh, esta vez en tierra firme y no a bordo del Bounty. Macarthur hizo que encerraran a Bligh.Posteriormente, las autoridades británicas enviaron más soldados para tratar la rebelión. Macarthurfue detenido y enviado de vuelta a Gran Bretaña. Pero al cabo de poco tiempo fue liberado y volvió aAustralia, donde tuvo un papel crucial tanto en la política como en la economía de la colonia. Las raíces de la Rebelión del ron eran económicas. La estrategia de dar a los convictos incentivosestaba haciendo ricos a hombres como Macarthur, que fue a Australia como soldado en el segundogrupo de barcos que llegaron en 1790. En 1796, abandonó el ejército para concentrarse en losnegocios. En aquel momento, ya tenía sus primeras ovejas y se dio cuenta de que se podía ganarmucho dinero con la cría de ovejas y la exportación de lana. Al lado de Sídney, hacia el interior, seencontraban las Blue Mountains, que se cruzaron finalmente en 1813, lo que reveló que, al otro ladode las montañas, había grandes extensiones de praderas abiertas. Era el paraíso para las ovejas.Macarthur pronto se convirtió en el hombre más rico de Australia. Los magnates de ovejas pasaron aconocerse como los squatters, ya que la tierra que utilizaban para el pastoreo no era suya, sino delgobierno británico. Pero, al principio, aquello era un pequeño detalle. Los squatters eran la élite deAustralia, o, mejor dicho, eran la «squattocracia». Incluso con una «squattocracia», Nueva Gales del Sur no se parecía en nada a los regímenesabsolutistas de Europa oriental ni a las colonias sudamericanas. No había siervos como en Austria-Hungría y Rusia, ni grandes poblaciones indígenas que explotar como en México y Perú. Nueva Galesdel Sur tenía muchas cosas en común con Jamestown (Virginia). En última instancia, la élite vio quele interesaba crear instituciones económicas que fueran significativamente más inclusivas que las deAustria-Hungría, Rusia, México y Perú. Los convictos eran la única mano de obra, y la única forma deincentivarlos era pagarles sueldos por el trabajo que hacían. Al cabo de poco tiempo, les dieron permiso para convertirse en empresarios y contratar a otrosconvictos. Lo más destacable era que, tras cumplir sus condenas, recibían tierras y volvían a tenerderechos. Algunos de ellos empezaron a enriquecerse, incluso el analfabeto Henry Cable. En 1798, erapropietario de un hotel llamado The Ramping Horse, y también tenía una tienda. Compró un barco yempezó a comerciar con pieles de foca. En 1809, poseía como mínimo nueve granjas de unoscuatrocientos setenta acres y varias tiendas y casas en Sídney. El siguiente conflicto en Nueva Gales del Sur se produciría entre la élite y el resto de la sociedad,formada por convictos, ex convictos y sus familias. La élite, dirigida por antiguos guardias y soldadoscomo Macarthur, incluía a algunos de los colonos libres que se habían sentido atraídos a la colonia porel boom de la economía de la lana. La mayor parte de la propiedad todavía estaba en manos de la élite,y los antiguos convictos y sus descendientes querían poner fin a las deportaciones, tener laoportunidad de ejercer de jurado de sus iguales y acceso a tierra libre. La élite no quería nada deaquello. Su preocupación principal era establecer un título legal en las tierras que ocupaban comosquatters. La situación volvió a ser similar a los hechos que habían tenido lugar en Norteamérica másde dos siglos antes. Como vimos en el capítulo 1, tras las victorias de los sirvientes contratados frentea la Virginia Company se produjeron las luchas en Maryland y las dos Carolinas. En Nueva Gales delSur, los papeles de lord Baltimore y sir Anthony Ashley-Cooper correspondieron a Macarthur y lossquatters. El gobierno británico de nuevo estaba del lado de la élite, aunque también temía que algúndía Macarthur y los squatters sintieran la tentación de declarar la independencia. El gobierno británico envió a John Bigge a la colonia en 1819 para dirigir una comisión queinvestigara lo que ocurría. Bigge se quedó perplejo al ver los derechos de los que disfrutaban losconvictos y la naturaleza fundamentalmente inclusiva de las instituciones económicas de aquellacolonia penal. Recomendó un cambio radical: los convictos no podrían ser propietarios de tierras,nadie tendría permiso para pagarles sueldo, se limitarían los perdones, los ex convictos no recibiríantierras y los castigos iban a ser mucho más draconianos. Bigge vio a los squatters como la aristocracianatural de Australia e imaginó una sociedad autocrática dominada por ellos. Aquello no era posible. Mientras Bigge intentaba hacer retroceder el tiempo, los ex convictos y sus hijos e hijasdemandaban más derechos. De nuevo, se dieron cuenta de que lo más importante, como en EstadosUnidos, para consolidar totalmente sus derechos políticos y económicos, era contar con institucionespolíticas que los incluyeran en el proceso de toma de decisiones. Exigieron elecciones en las quepudieran participar como iguales, así como asambleas e instituciones representativas en las quepudieran ocupar cargos. Los ex convictos y sus hijos e hijas estaban dirigidos por el escritor, explorador y periodistaWilliam Wentworth. Este interesante personaje fue uno de los líderes de la primera expedición quecruzó las Blue Mountains, que abrieron las amplias tierras de pastoreo a los squatters. Existe unpueblo en esas montañas que todavía lleva su nombre. Sus simpatías estaban con los convictos, quizáporque su padre había sido acusado de asaltar caminos y había tenido que aceptar la expulsión aAustralia para evitar el juicio y la posible condena. En aquel momento, Wentworth era un fuertedefensor de que hubiera instituciones políticas más inclusivas, de una asamblea electa, de los juiciocon jurado para ex convictos y sus familias y del fin de las deportaciones a Nueva Gales del Sur. Creóun periódico, el Australian, desde el cual atacaría a las instituciones políticas a partir de ese momento.A Macarthur no le gustaba Wentworth y, sin duda, tampoco lo que pedía. A partir de una lista denombres, describió así a los seguidores de Wentworth: Condenado a la horca desde que vino aquí. Repetidamente azotado en la parte posterior de la carreta. Judío londinense. Dueño de un bar judío privado posteriormente de su licencia. Subastero deportado por traficar con esclavos. A menudo azotado aquí. Hijo de dos convictos. Timador: profundamente endeudado. Aventurero americano. Abogado despreciable. Extranjero que hace poco que fracasó con una tienda de música. Casado con la hija de dos convictos. Casado con una convicta que antes tocaba la pandereta. La vigorosa oposición de Macarthur y los squatters no pudo detener la oleada en Australia. Lademanda de instituciones representativas era fuerte y no se pudo suprimir. Hasta 1823, el gobernadorhabía controlado Nueva Gales del Sur más o menos por su cuenta. Aquel año, su poder fue limitadomediante la creación de un consejo nombrado por el gobierno británico. Inicialmente, los designadospertenecían a la élite no convicta y squatter, Macarthur entre otros, pero aquello no podía durar. En1831, el gobernador Richard Bourke cedió a la presión y, por primera vez, permitió que hubiera exconvictos que actuaran como jurados. Los ex convictos y, de hecho, muchos nuevos colonos librestambién querían que cesara la deportación de convictos desde Gran Bretaña, porque creabacompetencia en el mercado laboral y hacía descender los sueldos. Los squatters eran partidarios de lossueldos bajos, pero perdieron. En 1840, la deportación a Nueva Gales del Sur se detuvo y, en 1842, secreó un consejo legislativo con dos tercios de sus miembros elegidos (el resto fue nombrado). Los exconvictos se podían presentar como candidatos a cargos y votar si tenían la suficiente propiedad, ymuchos lo hicieron. A partir de 1850, Australia introdujo el derecho a voto de los hombres adultos blancos. Lasdemandas de los ciudadanos, los exconvictos y sus familias, habían avanzado mucho más de lo queWilliam Wentworth había imaginado. De hecho, en aquel momento, estaba del lado de losconservadores e insistía en un Consejo Legislativo no electo. Sin embargo, igual que Macarthur antesque él, Wentworth no fue capaz de detener la marea hacia la existencia de instituciones políticas másinclusivas. En 1856, el estado de Victoria, que se separó de Nueva Gales del Sur en 1851, y Tasmaniase convertirían en los primeros lugares del mundo que introdujeron un voto secreto efectivo en laselecciones, lo que puso fin a la coacción y la compra de votos. Hoy en día, el método estándar delograr secretismo al votar en unas elecciones todavía se denomina en inglés australian ballot (votoaustraliano). Las circunstancias iniciales de Sídney (Nueva Gales del Sur) eran muy parecidas a las deJamestown (Virginia) ciento ochenta y un años antes, aunque la mayoría de los colonos de Jamestownno eran convictos, sino trabajadores contratados. En ambos casos, las circunstancias iniciales nopermitían la creación de instituciones coloniales extractivas. Ninguna colonia tenía una densidad depoblación indígena que pudiera explotar, ni acceso fácil a metales preciosos como oro o plata, ni tierray cultivos que hicieran que las plantaciones con esclavos fueran viables desde el punto de vistaeconómico. El tráfico de esclavos todavía estaba activo hacia 1780 y Nueva Gales del Sur podría haberestado llena de esclavos si hubiera sido rentable. Pero no lo era. Tanto la Virginia Company como lossoldados y colonos libres que dirigían Nueva Gales del Sur cedieron a las presiones, creando poco apoco instituciones económicas inclusivas que desarrollaron junto con instituciones políticasinclusivas. Esto sucedió con menos luchas en Nueva Gales del Sur que en Virginia, y los intentosposteriores de cambiar el rumbo de esta tendencia fracasaron.Australia, como Estados Unidos, experimentó un camino distinto hacia las instituciones inclusivas queel que tomó Inglaterra. Las mismas revoluciones que sacudieron a Inglaterra durante la guerra civil yla Revolución gloriosa no fueron necesarias en Estados Unidos ni en Australia por las circunstanciastan distintas en las que se fundaron aquellos países. Esto, evidentemente, no significa que lasinstituciones inclusivas se establecieran sin ningún conflicto, y, en el proceso, Estados Unidos tuvoque deshacerse del colonialismo británico. En Inglaterra había una larga historia de gobiernoabsolutista que estaba profundamente arraigada y fue necesaria una revolución para eliminarla, peroen Estados Unidos y Australia no existía. Aunque lord Baltimore en Maryland y John Macarthur enNueva Gales del Sur pudieran haber aspirado a aquel papel, no pudieron establecer un controlsuficientemente fuerte en la sociedad para que sus planes dieran fruto. Las instituciones inclusivasestablecidas en Estados Unidos y Australia significaron que la revolución industrial se extendierarápidamente a aquellas tierras y empezaran a hacerse ricos. El camino que tomaron aquellos países fueseguido por colonias como Canadá y Nueva Zelanda. Había otros caminos posibles para lograr instituciones inclusivas. En muchos puntos de Europaoccidental tomaron un tercer camino hacia las instituciones inclusivas bajo el impulso de laRevolución francesa, que derrocó el absolutismo en Francia y, posteriormente, generó una serie deconflictos entre Estados que extendieron la reforma institucional a través de gran parte de Europaoccidental. La consecuencia económica de estas reformas fue la aparición de instituciones económicasinclusivas en la mayor parte de Europa occidental, la revolución industrial y el crecimientoeconómico.Romper las barreras: la Revolución francesaDurante los tres siglos anteriores a 1789, Francia fue gobernada por una monarquía absolutista. Lasociedad francesa estaba dividida en tres segmentos, los denominados estados. Los aristócratas (lanobleza) formaban el primer estado; el clero, el segundo, y el resto de la población, el tercero. Losdistintos estados estaban sujetos a leyes diferentes, y los dos primeros estados tenían derechos de losque carecía el resto de la población. La nobleza y el clero no pagaban impuestos, mientras que losciudadanos tenían que pagar distintos impuestos, como cabría esperar de un régimen que eraaltamente extractivo. De hecho, la Iglesia no solamente estaba exenta de pagar impuestos, sino que,además, era propietaria de grandes extensiones de tierra y podía imponer sus propios impuestos a loscampesinos. La monarquía, la nobleza y el clero disfrutaban de un estilo de vida lujoso, mientras quegran parte del tercer estado vivía en la miseria. Las leyes no solamente garantizaban una posicióneconómica altamente ventajosa para la nobleza y el clero, sino que, además, les daban poder político. La vida en las ciudades francesas del siglo XVIII era dura e insalubre. La manufactura estabaregulada por gremios poderosos, que generaban buenos ingresos para sus miembros, pero impedíanque otros se dedicaran a aquellos oficios o crearan nuevas empresas. El denominado Antiguo Régimense enorgullecía de su continuidad y estabilidad. La entrada de emprendedores y personas con talentoen profesiones nuevas podría crear inestabilidad y no era tolerada. Si la vida en las ciudades era dura,en los pueblos era probablemente peor. Como hemos visto, en este momento, la forma más extrema deservidumbre, que ataba las personas a la tierra y las obligaba a trabajar para los señores feudales y apagarles impuestos, hacía tiempo que estaba en declive en Francia. Sin embargo, existían restriccionessobre la movilidad y los campesinos franceses debían pagar multitud de impuestos feudales almonarca, la nobleza y la Iglesia. Con este telón de fondo, se produjo la Revolución francesa, un acto radical. El 4 de agosto de1789, la Asamblea Nacional Constituyente cambió por completo las leyes francesas proponiendo unanueva Constitución. El primer artículo afirmaba: La Asamblea Nacional suprime enteramente el régimen feudal y decreta que los derechos y deberes, tanto feudales como censales, todos los que se originan o representan la servidumbre real o personal, sean abolidos sin indemnización. Su artículo 9 proseguía: Los privilegios pecuniarios, personales o reales, en materia de impuestos, son abolidos para siempre. Los impuestos se cobrarán a todos los ciudadanos y sobre todos los bienes, de igual manera y en la misma forma. Se considerarán planes por los que los impuestos se pagarán de forma proporcional por parte de todos, incluso para los seis últimos meses del año en curso. De este modo, la Revolución francesa abolía de un plumazo el sistema feudal y todas lasobligaciones y deberes que implicaba, y eliminaba totalmente las exenciones de impuestos de lanobleza y el clero. Pero, quizá lo más radical, e incluso impensable en aquella época, era el artículo11, que afirmaba: Todos los ciudadanos, sin distinción de nacimiento, podrán ser admitidos en todos los empleos y dignidades eclesiásticas, civiles y militares, y ninguna profesión útil reportará deshonra. Por lo tanto, en lo sucesivo, habría igualdad ante la ley para todos, no solamente en los negocios yla vida diaria, sino también en el terreno político. Las reformas de la Revolución continuaron despuésdel 4 de agosto. Posteriormente, se abolió la autoridad de la Iglesia para recaudar impuestos especialesy se convirtió a los miembros del clero en empleados del Estado. Junto con la eliminación de losrígidos papeles políticos y sociales, se eliminaron barreras críticas para las actividades económicas.Se abolieron los gremios y todas las restricciones ocupacionales, lo que creó una mayor igualdad decondiciones en las ciudades. Estas reformas fueron un primer paso hacia el fin del reino de los monarcas absolutistas franceses.Tras las declaraciones del 4 de agosto, hubo varias décadas de inestabilidad y guerra. Sin embargo, sehabía dado un paso irreversible para separarse del absolutismo y las instituciones extractivas yacercarse a las instituciones políticas y económicas inclusivas. Después de estos cambios, seproducirían otras reformas en el terreno económico y político, que, finalmente, culminarían en laTercera República de 1870, que llevaría a Francia el tipo de sistema parlamentario que la Revolucióngloriosa puso en marcha en Inglaterra. La Revolución francesa creó mucha violencia, sufrimiento,inestabilidad y guerra. No obstante, gracias a ella, los franceses no quedaron atrapados eninstituciones extractivas que bloqueaban el crecimiento y la prosperidad económicos, como hicieronlos regímenes absolutistas de Europa oriental como Austria-Hungría y Rusia. ¿Cómo llegó la monarquía absolutista francesa al borde de la Revolución de 1789? Al fin y alcabo, hemos visto que muchos regímenes absolutistas fueron capaces de sobrevivir largos períodos detiempo, incluso en mitad del estancamiento económico y la agitación social. Como en la mayoría delas revoluciones y cambios radicales, fue una confluencia de factores lo que posibilitó la Revoluciónfrancesa, y éstos estaban estrechamente relacionados con el hecho de que Gran Bretaña se estabaindustrializando rápidamente. Y, evidentemente, el camino, como es habitual, era circunstancial, yaque muchos intentos de estabilizar el régimen por parte de la monarquía fracasaron y la Revoluciónresultó ser más eficaz para cambiar instituciones en Francia y otros puntos de Europa de lo quemuchos podrían haber imaginado en 1789. Muchas leyes y privilegios de Francia eran vestigios de tiempos medievales. No solamentefavorecían al primer y segundo estados respecto de la mayoría de la población, sino que, además, lesdaban privilegios frente a la Corona. Luis XIV, el Rey Sol, gobernó Francia durante cincuenta y cuatroaños, desde 1661 hasta su muerte en 1715, aunque, de hecho, llegó al trono en 1643, a los cinco años.Consolidó el poder de la monarquía, apoyando el proceso hacia un mayor absolutismo que se habíainiciado siglos antes. Muchos monarcas a menudo consultaban a la denominada Asamblea deNotables, formada por aristócratas clave elegidos por la Corona. A pesar de ser principalmenteconsultiva, la Asamblea todavía actuaba como una leve restricción al poder del monarca. Por estarazón, Luis XIV gobernaba sin convocar a la Asamblea. Bajo su reino, Francia logró ciertocrecimiento económico, por ejemplo, a través de la participación en el comercio atlántico y colonial.El capaz ministro de Finanzas de Luis XIV, Jean-Baptiste Colbert, también supervisaba el desarrollode la industria patrocinada y controlada por el gobierno, un tipo de crecimiento extractivo. Estacantidad limitada de crecimiento beneficiaba prácticamente en exclusiva al primer y al segundoestados. Luis XIV también deseaba racionalizar el sistema impositivo francés, porque, a menudo, elEstado tenía problemas para financiar sus frecuentes guerras, su gran ejército permanente y el séquito,el consumo y los palacios lujosos del rey. Su incapacidad para cobrar impuestos incluso a la noblezamenor ponía graves límites a sus ingresos. Si bien es cierto que se había experimentado un leve desarrollo económico, cuando Luis XVI llegóal poder en 1774 se habían producido grandes cambios en la sociedad. Además, los antiguosproblemas fiscales se habían convertido en una crisis fiscal, y la guerra de los Siete Años con GranBretaña, entre 1756 y 1763, en la que Francia perdió Canadá, había sido particularmente costosa. Unaserie de figuras significativas intentaron equilibrar el presupuesto real reestructurando la deuda yaumentando los impuestos; entre ellos, Anne Robert Jacques Turgot, uno de los economistas másfamosos de su época; Jacques Necker, que también tendría un papel importante después de laRevolución, y Charles Alexandre de Calonne. Ninguno de ellos tuvo éxito. Calonne, gracias a suestrategia, convenció a Luis XVI de que convocara la Asamblea de Notables. El rey y sus asesoresesperaban que la Asamblea respaldara sus reformas de manera parecida a como Carlos I esperaba queel Parlamento inglés simplemente estuviera de acuerdo en pagar un ejército para luchar contra losescoceses cuando lo convocó en 1640. La Asamblea dio un paso inesperado y decretó que solamenteun cuerpo representativo, los Estados Generales, podía apoyar aquellas reformas. Los Estados Generales eran un cuerpo muy distinto a la Asamblea de notables. La Asambleaestaba formada por la nobleza y, en gran medida, era elegida por la Corona entre los principalesaristócratas, mientras que los Estados Generales incluían a representantes de los tres estados. Se habíareunido por última vez en 1614. Cuando los Estados Generales se reunieron en 1789 en Versalles, fueevidente de inmediato que no habría ningún acuerdo. Las diferencias eran irreconciliables. El tercerestado lo veía como una oportunidad de aumentar su poder político y quería tener más votos en losEstados Generales, a lo que la nobleza y el clero se oponían rotundamente. La reunión acabó el 5 demayo de 1789 sin ninguna resolución, excepto la decisión de convocar a un cuerpo más potente, laAsamblea Nacional, lo que profundizó la crisis política. El tercer estado, sobre todo los comerciantes,hombres de negocios, profesionales y artesanos, quería mayor poder, y vio estos avances como unaprueba de su creciente influencia. Por lo tanto, en la Asamblea Nacional, exigieron tener más peso enlos procedimientos y más derechos en general. Su apoyo en las calles de todo el país por parte deciudadanos alentados por estos avances condujo a la reconstitución de la Asamblea como AsambleaNacional Constituyente el 9 de julio. Mientras tanto, el ambiente en el país, y sobre todo en París, se radicalizaba. La reacción de loscírculos conservadores alrededor de Luis XVI fue convencerle para que despidiera a Necker, elministro de Finanzas reformista. Aquello condujo a una mayor radicalización en las calles. Elresultado fue el famoso asalto a la Bastilla el 14 de julio de 1789. A partir de aquel momento, laRevolución empezó de verdad. Necker fue readmitido y el revolucionario marqués de Lafayette fuepuesto al frente de la Guardia Nacional de París. Incluso más notables que la toma de la Bastilla fueron las dinámicas de la Asamblea NacionalConstituyente, que, el 4 de agosto de 1789, con confianza renovada, aprobó la nueva Constitución enla que abolía el feudalismo y los privilegios especiales del primer y el segundo estados. Sin embargo,esta radicalización condujo al fraccionamiento de la Asamblea, ya que había muchas ideasencontradas sobre la forma que debía adoptar la sociedad. El primer paso fue la formación de clubeslocales, sobre todo el radical Club de los Jacobinos, que posteriormente se haría con el control de laRevolución. Al mismo tiempo, un gran número de nobles, los llamados émigrés, huían del país.Muchos también animaban al rey para que cortara con la Asamblea y actuara, ya fuera por su cuenta ocon la ayuda de potencias extranjeras, como Austria, el país de origen de la reina María Antonieta y ellugar al que se habían dirigido la mayor parte de los émigrés. Como muchas personas en las callesempezaron a ver una amenaza inminente contra los logros de la Revolución de los dos últimos años,intensificaron la radicalización. La Asamblea Nacional Constituyente aprobó la versión final de laConstitución el 29 de setiembre de 1791, con lo que Francia se convertía en una monarquíaconstitucional con igualdad de derechos para todos los hombres, eliminaba las obligaciones y losdeberes feudales y ponía fin a todas las restricciones comerciales impuestas por los gremios. Franciatodavía era una monarquía, pero, ahora, el rey tenía un papel poco destacado y, de hecho, ni siquieratenía libertad. No obstante, la dinámica de la Revolución fue alterada irreversiblemente por la guerra que estallóen 1792 entre Francia y la «primera coalición» dirigida por Austria. La guerra aumentó el propósito yel radicalismo de los revolucionarios y las masas (los denominados sans culottes, que significa,literalmente, «sin calzones», porque no podían permitirse llevar los pantalones de este estilo queentonces estaban de moda). El resultado de este proceso fue el período conocido como Terror, bajo elcontrol de la facción jacobina dirigida por Robespierre y Saint-Just, desencadenado tras lasejecuciones de Luis XVI y María Antonieta. Condujo a las ejecuciones no solamente de decenas dearistócratas y contrarrevolucionarios, sino también de varias grandes figuras de la Revolución, comoBrissot, Danton y Desmoulins que habían sido líderes populares. Sin embargo, el Terror pronto escapó a todo control y, finalmente, terminó en julio de 1794 con laejecución de sus propios líderes, entre los que se incluían Robespierre y Saint-Just. A continuación,hubo una fase de relativa estabilidad, primero bajo el bastante inefectivo Directorio, entre 1795 y1799, y, posteriormente, con el poder más concentrado de un Consulado de tres personas formado porDucos, Sieyès y Napoleón Bonaparte. Ya durante el Directorio, el joven general Napoleón Bonapartese había hecho famoso por sus éxitos militares, y su influencia crecería a partir de 1799. El Consuladopronto se convirtió en el gobierno personal de Napoleón. Los años comprendidos entre 1799 y el fin del reinado de Napoleón, en 1815, fueron testigo de unaserie de grandes victorias militares para Francia, como las de Austerlitz, Jena-Auerstädt y Wagram,que pusieron de rodillas a Europa continental. También permitieron a Napoleón imponer su voluntad,sus reformas y su código jurídico en un territorio enorme. La caída de Napoleón tras su derrota finalen 1815 también aportaría un período de limitación, derechos políticos más restringidos y larestauración de la monarquía francesa bajo Luis XVII. No obstante, todo esto simplemente reducía laaparición definitiva de instituciones políticas inclusivas. Las fuerzas liberadas por la Revolución de 1789 pusieron fin al absolutismo francés e,inevitablemente, aunque con lentitud, condujeron a la aparición de instituciones inclusivas. Francia ylas partes de Europa a las que se habían exportado las reformas revolucionarias participarían en elproceso de industrialización que ya estaba en marcha en el siglo XIX.Exportar la RevoluciónEn vísperas de la Revolución francesa de 1789, existían restricciones severas para los judíos de todaEuropa. En la ciudad alemana de Fráncfort, por ejemplo, sus vidas estaban reguladas por órdenesfijadas en un estatuto que se remontaba a la Edad Media. No podía haber más de quinientas familiasjudías en Fráncfort, y todas tenían que vivir en una parte pequeña y amurallada de la ciudad, elJudengasse, el gueto judío. No podían salir del gueto de noche, los domingos ni durante ninguna fiestacristiana. En el Judengasse, había un hacinamiento increíble. Medía unos cuatrocientos metros de largo, perono más de unos cuatro metros de ancho y, en algunos puntos, menos de tres metros. Los judíos vivíanbajo una represión y una regulación constantes. Cada año, como máximo dos familias nuevas podíanser admitidas en el gueto y doce parejas judías más se podían casar, solamente si ambos habíancumplido los veinticinco años. Los judíos no podían trabajar la tierra ni comerciar con armas,especias, vino ni cereales. Hasta 1726, tenían que llevar señales específicas, dos anillos amarillosconcéntricos en el caso de los hombres y un velo de rayas en el caso de las mujeres. Todos los judíostenían que pagar un impuesto especial al sufragio. Cuando estalló la Revolución francesa, un empresario joven y exitoso, Mayer Amschel Rothschild,vivía en el Judengasse de Fráncfort. A principios de 1780, Rothschild era el comerciante líder demonedas, metales y antigüedades de Fráncfort. Sin embargo, como el resto de los judíos de la ciudad,no podía abrir una empresa fuera del gueto, ni siquiera podía vivir fuera de sus murallas. Esta situación iba a cambiar pronto. En 1791, la Asamblea Nacional Francesa emancipó a losjudíos franceses. En ese momento, los ejércitos franceses ocupaban Renania y se emancipaba a losjudíos del oeste de Alemania. En Fráncfort, su efecto sería más abrupto y quizá en cierto modo nofuera deliberado. En 1796, los franceses bombardearon Fráncfort y demolieron la mitad delJudengasse. Unos dos mil judíos se quedaron sin casa y tuvieron que irse a vivir fuera del gueto. LosRothschild estaban entre ellos. Una vez fuera del gueto, estaban liberados de la multitud deregulaciones que les prohibían crear empresas y podían aprovechar nuevas oportunidades de negocio,como un contrato para suministrar cereales al ejército austriaco, lo que no les habían permitido haceren el pasado. Al final de la década, Rothschild era uno de los judíos más ricos de Fráncfort y ya era un hombrede negocios bien establecido. La emancipación total tuvo que esperar hasta 1811, cuando fueimplantada finalmente por Karl von Dalberg, que había sido nombrado gran duque de Fráncfort en lareorganización napoleónica de Alemania de 1806. En ese momento, Mayer Amschel Rothschild le dijoa su hijo: «Ahora eres un ciudadano». Aquellos acontecimientos no pusieron fin a la lucha por la emancipación judía, puesto que huboocasiones en las que se dio marcha atrás, sobre todo en el Congreso de Viena de 1815, que formó elacuerdo político posnapoleónico. Pero los Rothschild no iban a volver al gueto. Mayer Amschel y sushijos pronto tendrían el mayor banco de la Europa del siglo XIX, con sucursales en Fráncfort, Londres,París, Nápoles y Viena. No fue un acto aislado. Primero los ejércitos revolucionarios franceses y después Napoleóninvadieron grandes partes de Europa continental y, en casi todas las áreas que invadieron, lasinstituciones existentes eran vestigios de la época medieval, que daba poder a reyes, príncipes ynobleza y limitaba el comercio en las ciudades y el campo. La servidumbre y el feudalismo eranmucho más importantes en muchas de esas áreas que en la propia Francia. En Europa oriental,incluyendo Prusia y la parte húngara de Austria-Hungría, los siervos estaban atados a la tierra. EnOccidente, aquella forma estricta de servidumbre ya había desaparecido, pero los campesinos debíanpagar a los señores feudales diversas tasas e impuestos y también tenían obligaciones de trabajo. Porejemplo, en el Estado de Nassau-Usingen, los campesinos estaban sujetos a doscientos treinta pagos,deberes y servicios distintos. Los pagos incluían la cuota que se pagaba tras matar a un animal, eldiezmo de sangre; también estaban el diezmo de las abejas y el de la cera. Si se vendía o comprabauna propiedad, el señor también recibía una cuota. Los gremios que regulaban todo tipo de actividadeseconómicas en las ciudades también solían ser más fuertes en estos lugares que en Francia. En lasciudades alemanas occidentales de Colonia y Aquisgrán, la adopción de máquinas textiles para hilar ytejer fue bloqueada por los gremios. Muchas ciudades, desde Berna en Suiza hasta Florencia en Italia,estaban controladas por un número reducido de familias. Los líderes de la Revolución francesa y, posteriormente, Napoleón exportaron la Revolución aaquellas tierras, destrozaron el absolutismo, pusieron fin a las relaciones de la tierra, abolieron losgremios e impusieron la igualdad ante la ley, la idea crucial del Estado de derecho, que veremos conmayor detalle en el próximo capítulo. Por lo tanto, la Revolución francesa preparó no solamente aFrancia, sino a gran parte del resto de Europa, para las instituciones inclusivas y el crecimientoeconómico que dichas instituciones fomentarían. Como hemos visto, varias potencias europeas, alarmadas por el desarrollo de los acontecimientosen Francia, se organizaron alrededor de Austria en 1792 para atacar a Francia, aparentemente paraliberar al rey Luis XVI, pero, en realidad, para aplastar la Revolución francesa. La expectativa era quelos ejércitos improvisados creados por la Revolución pronto sucumbirían. Sin embargo, tras lasprimeras derrotas, los ejércitos de la nueva República francesa salieron victoriosos en una guerrainicialmente defensiva. Había que superar problemas organizativos serios, pero los franceses llevabanventaja a otros países en una innovación crucial: el reclutamiento en masa. Este tipo de reclutamiento,introducido en agosto de 1793, permitía que los franceses crearan grandes ejércitos y desarrollaranuna ventaja militar al borde de la supremacía incluso antes de que las famosas habilidades militares deNapoleón entraran en escena. El éxito militar inicial animó a los líderes de la República a ampliar las fronteras de Francia, convistas a crear una zona de seguridad entre la nueva república y las monarquías hostiles de Prusia yAustria. Los franceses pronto se apoderaron de los Países Bajos austriacos y las Provincias Unidas,esencialmente, los actuales Bélgica y Países Bajos. También tomaron gran parte de lo que hoy en díaes Suiza. En los tres lugares, los franceses tuvieron un fuerte control durante 1790 y los añossiguientes. Al principio, Alemania fue objeto de una profunda contienda. Pero, hacia 1795, los francesescontrolaban firmemente Renania, la parte occidental de Alemania que daba a la orilla izquierda delRin. Los prusianos se vieron obligados a reconocer este hecho en el Tratado de Basilea. Entre 1795 y1802, los franceses se apoderaron de Renania, pero no de ninguna otra parte de Alemania. En 1802,Renania fue oficialmente incorporada a Francia. Italia continuaba siendo el foco principal de la guerra a finales del siglo XVIII y principios del XIX,con los austriacos como adversarios. Savoya fue anexionada por Francia en 1792, y se llegó a un puntomuerto hasta la invasión de Napoleón en abril de 1796. En su primera gran campaña continental, aprincipios de 1797, Napoleón había conquistado prácticamente todo el norte de Italia, exceptoVenecia, que fue tomada por los austriacos. El Tratado de Campo Formio, firmado con los austriacosen octubre de 1797, puso fin a la guerra de la Primera Coalición y reconoció varias repúblicascontroladas por Francia en el norte de Italia. No obstante, los franceses continuaron ampliando sucontrol sobre Italia incluso después de este tratado, invadieron los Estados Papales y establecieron laRepública Romana en marzo de 1798. En enero de 1799, conquistaron Nápoles y crearon la RepúblicaPartenopea. Excepto Venecia, que continuó siendo austriaca, los franceses controlaban en aquelmomento toda la península Itálica, ya fuera directamente, como en el caso de Savoya, o a través deEstados satélite, como las repúblicas Cisalpina, Ligur, Romana y Partenopea. La guerra de la Segunda Coalición, entre 1798 y 1801, fue un tira y afloja continuo entre losbandos, pero finalmente fueron los franceses quienes se quedaron esencialmente con el control. Losejércitos revolucionarios franceses iniciaron rápidamente un proceso radical de reforma en las tierrasque habían conquistado, abolieron los vestigios que quedaban de servidumbre y relaciones feudales eimpusieron la igualdad ante la ley. Se arrebataron al clero su poder y estatus especial, y los gremios delas zonas urbanas fueron eliminados o, como mínimo, quedaron muy debilitados. Esto sucedió en losPaíses Bajos austriacos inmediatamente después de la invasión francesa en 1795 y en las ProvinciasUnidas, donde los franceses habían fundado la República de Batavia, con instituciones políticas muysimilares a las de Francia. En Suiza, la situación era similar. Los gremios, los señores feudales y laIglesia fueron derrotados, se eliminaron los privilegios feudales y los gremios fueron abolidos yexpropiados. Lo que habían comenzado los ejércitos revolucionarios franceses fue continuado, de alguna forma,por Napoleón, que estaba interesado sobre todo en establecer un control firme sobre los territorios queconquistaba. En ocasiones, esto implicaba llegar a acuerdos con élites locales o colocar a su familia yasociados al mando, como durante su breve control de España y Polonia. Sin embargo, Napoleóntambién tenía un deseo verdadero de continuar y profundizar las reformas de la Revolución. Lo másimportante es que codificó el derecho romano y las ideas de igualdad ante la ley en un sistema jurídicoque sería conocido como el Código Napoleónico. Napoleón consideraba que este código era su mayorlegado y deseaba imponerlo en todos los territorios que controlaba. Evidentemente, las reformas impuestas por la Revolución francesa y Napoleón no eranirreversibles. En algunos lugares, como Hannover (Alemania), las viejas élites fueron restablecidaspoco después de la caída de Napoleón y gran parte de lo que lograron los franceses se perdió parasiempre. Pero en muchos otros lugares, el feudalismo, los gremios y la nobleza fueron destruidos oquedaron debilitados permanentemente. Por ejemplo, incluso después de que se fueran los franceses,en muchos casos el Código Napoleónico continuó en vigor. En términos generales, los ejércitos franceses causaron mucho sufrimiento en Europa, perotambién cambiaron radicalmente la situación. En gran parte de Europa desaparecieron las relacionesfeudales; el poder de los gremios; el control absolutista de monarcas y príncipes; el control del clerosobre el poder político, social y económico, y la base del Antiguo Régimen, que trataba a la genteestableciendo desigualdades basadas en su nacimiento. Estos cambios crearon el tipo de institucioneseconómicas inclusivas que permitirían que la industrialización arraigara en esos lugares. A mediadosdel siglo XIX, la industrialización estaba rápidamente en marcha en prácticamente todos los lugarescontrolados por los franceses, mientras que países como Austria-Hungría y Rusia, que no fueronconquistados por los franceses, o Polonia y España, donde el control francés fue temporal y limitado,estaban todavía muy estancados.En busca de la modernidadEn el otoño de 1867, kubo Toshimichi, cortesano líder del dominio feudal japonés Satsuma, viajódesde la capital de Edo, luego Tokio, a la ciudad regional de Yamaguchi. El 14 de octubre, se reuniócon los líderes del dominio Ch sh . Tenía una propuesta sencilla: unirían fuerzas, marcharían con susejércitos hasta Edo y derrocarían al sogún, gobernante de Japón. En aquel entonces, kuboToshimichi ya había convencido a los líderes de los dominios Tosa y Aki. Una vez que estuvieron deacuerdo los líderes del poderoso Ch sh , se formó una alianza Satch (Satsuma-Ch sh ) secreta. En 1868, Japón era un país económicamente subdesarrollado que había sido controlado desde elaño 1600 por la familia Tokugawa, cuyo gobernador había tomado el título de sogún (comandante) en1603. El emperador japonés estaba relegado y había asumido un papel puramente ceremonial. Lossogunes de Tokugawa eran los miembros dominantes de una clase de señores feudales que gobernabany recaudaban impuestos de sus propios dominios, entre ellos los de Satsuma, controlados por lafamilia Shimazu. Estos señores, junto con sus militares, los famosos samuráis, dirigían una sociedadparecida a la de la Europa medieval, con categorías ocupacionales estrictas, restricciones sobre elcomercio y elevadas cargas impositivas sobre los campesinos. El sogún gobernaba desde Edo, dondemonopolizaba y controlaba el comercio exterior, y prohibió a los extranjeros entrar en el país. Lasinstituciones políticas y económicas eran extractivas y Japón era pobre. Sin embargo, el dominio del sogún no era completo. Ni cuando la familia Tokugawa se apoderódel país en 1600, pudo controlar a todo el mundo. En el sur del país, el dominio Satsuma continuabasiendo bastante autónomo y se le permitía comerciar independientemente con el mundo exterior através de las islas Ry ky . Fue en la capital satsuma de Kagoshima donde kubo Toshimichi nació en1830. Como hijo de samurái, también se convirtió en samurái. Su talento fue descubierto pronto porShimazu Nariakira, el señor de Satsuma, quien pronto lo ascendió en la burocracia. En aquelmomento, Shimazu Nariakira ya había trazado un plan para utilizar las tropas de Satsuma paraderrocar al sogún. Quería ampliar el comercio con Asia y Europa, abolir las viejas institucioneseconómicas feudales y construir un Estado moderno en Japón. Su plan incipiente fue truncado por sumuerte en 1858. Su sucesor, Shimazu Hisamitsu, fue más cauto, como mínimo, al principio. En aquel momento, kubo Toshimichi estaba cada vez más convencido de que Japón debíaderrocar el sogunato feudal y, finalmente, convenció a Shimazu Hisamitsu. Para conseguir apoyo parasu causa, la presentaron como un ultraje contra la marginación del emperador. El tratado que kuboToshimichi ya había firmado con el dominio Tosa afirmaba que «un país no tiene dos monarcas, unhogar no tiene dos señores; el gobierno se delega en un gobernante». Sin embargo, la verdaderaintención no se limitaba a restaurar el poder del emperador, sino que intentaban cambiar por completolas instituciones políticas y económicas. En el lado de los Tosa, uno de los firmantes del tratado eraSakamoto Ry ma. Cuando Satsuma y Ch sh movilizaron sus ejércitos, Sakamoto Ry ma presentó alsogún un plan de ocho puntos y le pidió insistentemente que dimitiera para evitar la guerra civil. Elplan era radical, y, aunque la cláusula 1 afirmaba que «el poder político del país debía volver a laCorte imperial y todos los decretos debían ser emitidos por la Corte», incluía mucho más quesolamente la restauración del emperador. Las cláusulas 2, 3, 4 y 5 afirmaban: 2. Se deben establecer dos cuerpos legislativos, una cámara alta y una baja, y todas las medidas del gobierno deben decidirse basándose en una opinión general. 3. Los hombres con capacidad entre los señores, los nobles y la población general deben ser empleados como concejales y los cargos tradicionales del pasado que hayan perdido su propósito deben ser abolidos. 4. Los asuntos exteriores se deben llevar a cabo de acuerdo con regulaciones apropiadas elaboradas basándose en la opinión general. 5. La legislación y las regulaciones del pasado deben dejarse a un lado y se debe seleccionar un código nuevo y adecuado. El sogún Yoshinobu estuvo de acuerdo en dimitir y, el 3 de enero de 1868, se declaró larestauración Meiji; se devolvió el poder al emperador K mei y, un mes después de que muriera éste,el poder pasó a su hijo Meiji. Aunque las fuerzas de Satsuma y Ch sh ocuparan Edo y la capitalimperial Kioto, temían que los Tokugawa intentaran volver a tomar el poder y recrear el sogunato.kubo Toshimichi quería que los Tokugawa quedaran derrotados para siempre. Convenció al emperadorpara que aboliera el dominio Tokugawa y confiscara sus tierras. El 27 de enero, el que había sidosogún Yoshinobu atacó las fuerzas de Satsuma y Ch sh , y estalló la guerra civil que se prolongóhasta el verano, cuando finalmente los Tokugawa fueron derrotados. Tras la restauración Meiji, se produjo un proceso de reformas institucionales transformadoras enJapón. En 1869, se abolió el feudalismo y los trescientos feudos fueron entregados al gobierno yconvertidos en prefecturas, bajo el control de un gobernador. Se centralizaron los impuestos y unEstado burocrático moderno sustituyó al antiguo Estado feudal. En 1869, se introdujo la igualdad detodas las clases sociales ante la ley y se abolieron las restricciones sobre la migración interna y elcomercio. Se abolió también la clase samurái, aunque no sin acabar antes con algunas rebeliones. Seintrodujeron los derechos de propiedad individual de la tierra y se concedió libertad a las personaspara empezar en cualquier oficio y desempeñarlo. El Estado participó fuertemente en la construcciónde la infraestructura. En contraste con las actitudes de los regímenes absolutistas en los ferrocarriles,en 1869 el régimen japonés organizó una ruta de barcos de vapor entre Tokio y Osaka y construyó elprimer ferrocarril entre Tokio y Yokohama. También empezó a desarrollar una industriamanufacturera, y kubo Toshimichi, como ministro de Finanzas, supervisó el principio de unesfuerzo decidido de industrialización. El señor del dominio Satsuma había sido líder en este terreno,con la construcción de fábricas de cerámica, cañones e hilo de algodón e importando maquinaria textilinglesa para crear la primera fábrica de hilados de algodón moderna en Japón en 1861. Asimismo,construyó dos astilleros modernos. En 1890, Japón fue el primer país asiático que adoptaba unaConstitución escrita y que creó una monarquía constitucional con un parlamento electo, la Dieta, y unpoder judicial independiente. Estos cambios fueron decisivos para permitir que Japón fuera elprincipal beneficiario de la revolución industrial en Asia.A mediados del siglo XIX, tanto China como Japón eran países pobres que languidecían bajo regímenesabsolutistas. El régimen absolutista de China había desconfiado de los cambios durante siglos. Aunqueexistieran muchas similitudes entre China y Japón (el sogunato Tokugawa también había prohibido elcomercio exterior en el siglo XVII, como lo habían hecho anteriormente los emperadores chinos, y seoponía al cambio político y económico), también había diferencias políticas notables. China era unimperio burocrático centralizado gobernado por un emperador absolutista. Sin duda, el emperador seenfrentaba a límites a su poder, el más importante de los cuales era la amenaza de rebelión. Durante elperíodo comprendido entre 1850 y 1864, todo el sur de China fue devastado por la rebelión Taiping.Murieron millones de personas en el conflicto o debido a la hambruna masiva. Sin embargo, laoposición al emperador no estaba institucionalizada. La estructura de las instituciones políticas japonesas era distinta. El sogunato había dejado a unlado al emperador, pero, como hemos visto, el poder Tokugawa no era absoluto, y dominios como elde Satsuma mantenían la independencia, incluso la capacidad de comerciar con el exterior de formaindependiente. Igual que en el caso de Francia, una consecuencia importante de la revolución industrial británicapara China y Japón fue la vulnerabilidad militar. China fue humillada por la potencia naval británicadurante la primera guerra del Opio, entre 1839 y 1842, y la misma amenaza se hizo muy real para losjaponeses cuando los barcos de guerra estadounidenses, dirigidos por el comodoro Matthew Perry,entraron en la bahía de Edo en 1853. La realidad de que el retraso económico creaba retraso militarformaba parte del impulso del plan de Shimazu Nariakira para derrocar el sogunato y poner en marchalos cambios que finalmente condujeron a la restauración Meiji. Los líderes del dominio Satsuma sedieron cuenta de que el crecimiento económico (quizá incluso la supervivencia japonesa) solamente selograría a través de reformas institucionales, pero el sogún se oponía porque su poder estaba vinculadoa las instituciones existentes. Para llevar a cabo reformas, el sogún debía ser derrocado, y lo fue. Lasituación era similar en China, pero las distintas instituciones políticas iniciales hicieron mucho másdifícil derrocar al emperador, lo que sucedió solamente en 1911. En lugar de reformar instituciones,los chinos intentaron igualar el poder militar británico importando armas modernas. Los japonesesconstruyeron su propia industria armamentística. Como consecuencia de estas diferencias iniciales, cada país respondió de una forma distinta a losretos del siglo XIX, y Japón y China tomaron caminos radicalmente distintos en la coyuntura críticaque creó la revolución industrial. Las instituciones japonesas se transformaron y la economía inició uncrecimiento rápido, mientras que, en China, las fuerzas que impulsaban el cambio institucional noeran lo bastante fuertes, y las instituciones extractivas persistieron en gran medida hasta quecambiaron a peor con la revolución comunista de Mao en 1949.Las raíces de la desigualdad mundialEn éste y en los tres capítulos anteriores, hemos contado la historia de cómo aparecieron institucionespolíticas y económicas inclusivas en Inglaterra para posibilitar la revolución industrial y por quédeterminados países se beneficiaron de esta revolución y se embarcaron en el camino hacia elcrecimiento, mientras que otros no; de hecho, algunos países se negaron rotundamente a permitir quecomenzara la industrialización. Que un país iniciara la industrialización dependía, en gran parte, desus instituciones. Estados Unidos, que experimentó una transformación similar a la Revolucióngloriosa inglesa, ya había desarrollado su propio tipo de instituciones políticas y económicasinclusivas a finales del siglo XVIII. De este modo, se convertiría en la primera nación que explotaba lasnuevas tecnologías procedentes de las islas Británicas y pronto superaría a Gran Bretaña y seconvertiría en el precursor de la industrialización y el cambio tecnológico. Australia siguió un caminosimilar hacia las instituciones inclusivas, aunque fuera algo más tarde y pasara más desapercibido. Susciudadanos, como los de Inglaterra y Estados Unidos, tuvieron que luchar para obtener institucionesinclusivas. Una vez logradas, Australia lanzaría su propio proceso de crecimiento económico.Australia y Estados Unidos pudieron industrializarse y crecer rápidamente porque sus institucionesrelativamente inclusivas no bloquearon las nuevas tecnologías, la innovación ni la destruccióncreativa. No ocurrió lo mismo en la mayor parte de las colonias europeas porque sus dinámicas eranopuestas a las de Australia y Estados Unidos. La falta de población o de recursos nativos que extraerhizo que el colonialismo de Australia y Estados Unidos fuera muy distinto, aunque sus ciudadanostuvieran que luchar para conseguir instituciones inclusivas y derechos políticos. En las Molucas, comoen muchos otros lugares colonizados por los europeos en Asia, el Caribe y Sudamérica, los ciudadanostenían pocas posibilidades de ganar aquella batalla. Allí, los colonos europeos impusieron un tiponuevo de instituciones extractivas o se adueñaron de las instituciones extractivas ya existentes, parapoder extraer recursos valiosos, desde especias y azúcar hasta oro y plata. En muchos otros lugares,pusieron en marcha una serie de cambios institucionales que harían que la aparición de institucionesinclusivas fuera muy improbable. En algunos sitios, eliminaron explícitamente cualquier industriafloreciente o las instituciones económicas inclusivas existentes. La mayoría de aquellos lugares nopudieron beneficiarse de la industrialización en el siglo XIX, ni tampoco en el XX. La dinámica del resto de Europa también fue bastante distinta a la de Australia y Estados Unidos.Mientras la revolución industrial de Gran Bretaña cobraba impulso a finales del siglo XVIII, la mayorparte de los países europeos estaban gobernados por regímenes absolutistas y controlados pormonarcas y aristocracias cuya mayor fuente de ingresos eran los impuestos que cobraban de las tierrasque poseían o los privilegios comerciales de los que disfrutaban gracias a las prohibitivas barrerasimpuestas a las importaciones. La destrucción creativa que crearía el proceso de industrializaciónerosionaría los beneficios comerciales de los líderes y utilizaría recursos y mano de obra de sustierras. Las aristocracias serían los perdedores económicos de la industrialización. Y lo másimportante es que también serían perdedores políticos, ya que el proceso de industrialización, sinduda, crearía inestabilidad y retos para su monopolio del poder político. Sin embargo, las transiciones institucionales en Gran Bretaña y la revolución industrial crearonoportunidades y nuevos retos para los Estados europeos. Aunque hubiera absolutismo en Europaoccidental, la región también había compartido gran parte de la deriva institucional que había afectadoa Gran Bretaña en el milenio anterior. No obstante, la situación era muy distinta en Europa oriental, elImperio otomano y China. Estas diferencias eran importantes para la difusión de la industrialización.Igual que la peste negra o el auge del comercio atlántico, la coyuntura crítica creada por laindustrialización intensificó el conflicto por las instituciones siempre presente en muchos paíseseuropeos. Uno de los factores principales fue la Revolución francesa de 1789. El fin del absolutismoen Francia abrió el camino a las instituciones inclusivas, y, finalmente, los franceses se embarcaron enla industrialización y el rápido crecimiento económico. De hecho, la Revolución francesa hizo másque eso: exportó sus instituciones e invadió y eliminó por la fuerza instituciones extractivas de variospaíses vecinos. De esta forma, allanó el camino a la industrialización no solamente en Francia, sinotambién en Bélgica, los Países Bajos, Suiza y algunas partes de Alemania e Italia. Más al este, lareacción fue similar a la que hubo tras la peste negra, cuando, en lugar de hundirse, el feudalismo seintensificó. Austria-Hungría, Rusia y el Imperio otomano quedaron aún más retrasadaseconómicamente, pero sus monarquías absolutistas lograron permanecer hasta la primera guerramundial. En el resto del mundo, el absolutismo fue tan resistente como en Europa oriental, sobre todo enChina, donde la transición Ming-Qing condujo a un Estado que quería construir una sociedad agrícolaestable y hostil al comercio internacional. Sin embargo, también había diferencias institucionalesimportantes en Asia. Si China reaccionó a la revolución industrial igual que Europa oriental, Japónreaccionó igual que Europa occidental. Como en Francia, hizo falta una revolución para cambiar elsistema, esta vez dirigida por los señores renegados de los dominios Satsuma, Ch sh , Tosa y Aki.Estos señores derrocaron al sogún, crearon la restauración Meiji y condujeron a Japón al camino de lasreformas institucionales y el crecimiento económico. También vimos que el absolutismo era resistente en la aislada Etiopía. En el resto del continente,la misma fuerza del comercio internacional que ayudó a transformar las instituciones inglesas en elsiglo XVII cerró grandes partes del África occidental y central en instituciones altamente extractivas através del tráfico de esclavos. Aquel hecho destruyó las sociedades en algunos lugares y condujo a lacreación de Estados esclavistas extractivos en otros. La dinámica institucional que hemos descrito, en última instancia, determinó qué países iban aaprovechar las grandes oportunidades que surgieron a partir del siglo XIX y qué países no lo iban ahacer. Las raíces de la desigualdad mundial que observamos hoy en día pueden encontrarse en estadivergencia. Salvo contadas excepciones, los países ricos actuales son aquellos que se embarcaron enel proceso de industrialización y cambio tecnológico que empezó en el siglo XIX, y los pobres, los queno lo hicieron. 11 El círculo virtuosoLa Ley NegraEl castillo de Windsor, situado al oeste de Londres, es una de las grandes residencias de la realeza deInglaterra. A principios del siglo XVIII, estaba rodeado por un gran bosque, lleno de ciervos, aunqueactualmente se haya conservado poco. Uno de los guardias del bosque en 1722, Baptist Nunn, se vioenvuelto en un conflicto violento. El 27 de junio, anotó: Los Negros llegaron durante la noche, me dispararon tres veces dos balas a la ventana de mi habitación y acordé pagarles cinco guineas en Crowthorne el día 30. Otra entrada en el diario de Nunn decía lo siguiente: «Una sorpresa nueva. Uno apareciódisfrazado con un mensaje de destrucción». ¿Quiénes eran aquellos misteriosos «Negros» que amenazaban, disparaban a Nunn y exigíandinero? Los negros eran grupos de lugareños que se pintaban la cara de negro para ocultarla de noche.Aparecieron y se extendieron por todo el sur de Inglaterra en este período; mataban y mutilabanciervos y otros animales; prendían fuego a pajares y graneros, y destruían vallas y estanques de peces.Aparentemente, eran grandes disturbios ilegales; sin embargo, se trataba de algo más. La caza ilegal(furtiva) de ciervos en tierras propiedad del rey o de otros miembros de la aristocracia hacía muchotiempo que se producía. A partir de 1640, durante la guerra civil, mataron a toda la población deciervos del castillo de Windsor. Tras la restauración de 1660, cuando Carlos II llegó al trono, serepobló el parque de ciervos. No obstante, los negros no se limitaban a la caza furtiva de ciervos paracomer, sino que también se dedicaban a la destrucción sin sentido. ¿Con qué propósito? Un pilar crucial de la Revolución gloriosa de 1688 fue la naturaleza plural de los interesesrepresentados en el Parlamento. Ninguno de los comerciantes, industriales, miembros de la gentry oaristócratas aliados con Guillermo de Orange y con los monarcas de la Casa de los Hannover, quesucedieron a la reina Ana en 1714, era lo suficientemente fuerte para imponer su voluntad de formaunilateral. Los intentos de restaurar la monarquía de los Estuardo continuaron durante gran parte del sigloXVIII. Tras la muerte de Jacobo II en 1701, su hijo, Jacobo Francisco Eduardo Estuardo, el ViejoPretendiente, fue reconocido como heredero legítimo a la Corona inglesa por Francia, España, el Papay los partidarios de la monarquía de los Estuardo en Inglaterra y Escocia, los denominados jacobitas.En 1708, el Viejo Pretendiente intentó recuperar el trono con el apoyo de las tropas francesas, pero nolo consiguió. En las décadas siguientes, habría varias revueltas jacobitas, las principales fueron en1715 y 1719. En 1745-1746, el hijo del Viejo Pretendiente, Carlos Eduardo Estuardo, el JovenPretendiente, intentó recuperar el trono, pero sus fuerzas fueron derrotadas por el ejército británico. El partido político whig, que, como vimos (capítulo 7), fue fundado hacia 1670 para representarlos nuevos intereses mercantiles y económicos, era la organización principal que había tras laRevolución gloriosa, y los whigs dominaron el Parlamento desde 1714 hasta 1760. Una vez quellegaron al poder, tuvieron la tentación de utilizar su nueva posición para atacar los derechos de losdemás, para quedarse con todo. No eran distintos a los reyes Estuardo, pero su poder distaba mucho deser absoluto. Estaba limitado por grupos competidores en el Parlamento, sobre todo el partido tory,que se había formado para oponerse al whig, y por las mismas instituciones que ellos habían logradointroducir para reforzar el Parlamento y evitar la aparición de un nuevo absolutismo y la vuelta de losEstuardo. La naturaleza plural de la sociedad que apareció a partir de la Revolución gloriosa tambiénsignificó que se confiriera poder a la población en general, incluso a los que no tenían representaciónformal en el Parlamento, y el movimiento de los negros fue precisamente una respuesta de la gentecorriente a la percepción de que los whigs estaban explotando su posición. El caso de William Cadogan, un general de éxito en la guerra de Sucesión española entre 1701 y1714 y en la supresión de las revueltas jacobitas, ilustra el tipo de usurpación de los derechos de lagente corriente por parte de los whigs que condujo al movimiento de los negros. Jorge I nombró aCadogan barón en 1716 y conde en 1718. También fue un miembro influyente del Consejo deRegencia de Jueces Lores, que presidía asuntos de Estado importantes, y actuó como comandante enjefe provisional. Compró una gran propiedad de unos mil acres en Caversham, a unos treintakilómetros al oeste de Windsor. Allí, construyó una gran casa y jardines ornamentales y diseñó unparque con ciervos de doscientos cuarenta acres. Sin embargo, esta propiedad se había consolidadousurpando los derechos de las personas de alrededor de la finca. Se expulsó a la gente de sus casas y serevocaron los derechos tradicionales que les permitían recoger turba y leña y llevar allí a sus animalespara que pastaran. Cadogan se enfrentó a la ira de los negros. El 1 de enero de 1722, y de nuevo enjulio, el parque fue asaltado por negros armados y a caballo. En el primer ataque, mataron dieciséisciervos. El conde de Cadogan no fue el único afectado, sino que los Negros asaltaron también lasfincas de muchos terratenientes y políticos notables. El gobierno whig no estaba dispuesto a tolerarlo. En mayo de 1723, el Parlamento aprobó la Leynegra, que creaba la extraordinaria cifra de cincuenta nuevos delitos que eran castigados con la horca.La Ley negra convertía en delito no solamente el hecho de llevar armas, sino también pintarse la carade negro. De hecho, pronto se enmendó la ley para hacer que el movimiento de los negros tambiénfuera castigado con la horca. Las élites whig procedieron a implantar la ley con entusiasmo. BaptistNunn estableció una red de informadores en el bosque de Windsor para descubrir la identidad de losnegros. Pronto detuvieron a varios de sus integrantes. La transición desde la detención hasta la horcadebió ser bastante directa. Al fin y al cabo, la Ley negra ya se había promulgado, los whigs estaban alfrente del Parlamento, éste estaba al frente del país y los negros estaban actuando directamente encontra de los intereses de algunos whigs poderosos. Incluso participó sir Robert Walpole, secretario deEstado, entonces primer ministro (y, como Cadogan, miembro influyente del Consejo de Regencia deJueces Lores). Él tenía un interés directo en el parque Richmond, al suroeste de Londres, que habíasido creado a partir de tierras comunales por Carlos I. Este parque también usurpaba los derechostradicionales de los residentes locales a que sus animales pastaran, a cazar liebres y conejos y arecoger leña. Sin embargo, el fin de aquellos derechos parece haber sido bastante permisivo y noobligado, ya que se continuó pastando y cazando, hasta que Walpole hizo que su hijo fuera nombradoguardabosques. A partir de aquel momento, el parque se cerró, se construyó una muralla nueva y seinstalaron trampas para hombres. A Walpole le gustaba cazar ciervos, e hizo que le construyeran unacabaña para él en Houghton, dentro del parque. Y eso exasperó a los negros del lugar. El 10 de noviembre de 1724, un residente local de fuera del parque, John Huntridge, fue acusadode ayudar a los ladrones de ciervos y a los conocidos como negros. Ambos delitos eran castigados conla horca. El procesamiento de Huntridge se organizó desde las altas esferas, y fue iniciado por elConsejo de Regencia de Jueces Lores, dominado por Walpole y Cadogan. Walpole incluso llegó aobtener pruebas personalmente para demostrar la culpabilidad de Huntridge a través de un informador,Richard Blackburn. La condena debería haber sido una conclusión decidida de antemano, pero no lofue. Tras un juicio de ocho o nueve horas, el jurado declaró a Huntridge inocente, en parte por razonesde procedimiento, ya que hubo irregularidades en la obtención de las pruebas. Pero no todos los negros o quienes simpatizaban con ellos tuvieron tanta suerte como Huntridge.Algunos también fueron absueltos o consiguieron que se les conmutaran las penas, pero muchosfueron ahorcados o deportados a la colonia penal que había entonces, Norteamérica; de hecho, la leycontinuó vigente hasta que fue revocada en 1824. De todas formas, la victoria de Huntridge esllamativa. El jurado no estaba compuesto por iguales de Huntridge, sino por miembros de la gentry ygrandes terratenientes, que deberían haber simpatizado con Walpole. Sin embargo, ya no estaban en elsiglo XVII, cuando el tribunal de la Cámara Estrellada simplemente seguía los deseos de los monarcasEstuardo y actuaba como una herramienta de represión contra sus adversarios, y los reyes podíaneliminar a los jueces cuando no les gustaban sus decisiones. En aquel momento, también los whigsdebían respetar el Estado de derecho, el principio de que las leyes no deben aplicarse de formaselectiva ni arbitraria y de que nadie está por encima de la ley.Los acontecimientos que rodeaban a la Ley negra mostrarían que la Revolución gloriosa había creadoel Estado de derecho y que esta noción era más fuerte en Inglaterra y Gran Bretaña y las élites estabanmucho más limitadas por el Estado de derecho de lo que se imaginaban. Cabe señalar que rule of law,Estado de derecho, no es sinónimo de rule by law, aplicación de la ley. Aunque los whigs pudieranaprobar una ley dura y represiva para anular obstáculos de la gente corriente, tenían que lidiar conlímites adicionales debido al Estado de derecho. Su ley violaba los derechos de la Revolución gloriosay los cambios de las instituciones políticas que se produjeron tras ésta ya se habían establecido paratodos al eliminar los derechos «divinos» de reyes y los privilegios de las élites. El Estado de derechoimplicaba que tanto los que pertenecían a las élites como los que no se resistirían a su implantación. El Estado de derecho es un concepto muy extraño si se considera desde una perspectiva histórica.¿Por qué deberían aplicarse las leyes a todos por igual? Si el rey y la aristocracia tienen poder políticoy el resto no, lo natural es que lo que sea justo para el rey y la aristocracia deba ser prohibido y puedaser objeto de castigo para el resto. De hecho, el Estado de derecho no es imaginable bajo institucionespolíticas absolutistas. Es una creación de instituciones políticas pluralistas y de las coalicionesamplias que dan apoyo a dicho pluralismo. Solamente cuando muchos individuos y grupos tienen vozen las decisiones y el poder político para sentarse en la mesa, empieza a tener sentido la idea de quetodos deben ser tratados con justicia. A principios del siglo XVIII, Gran Bretaña empezaba a ser losuficientemente pluralista, y las élites whig descubrirían que, consagrado en la noción del Estado dederecho, las leyes y las instituciones también las limitarían. Pero ¿por qué los whigs y los parlamentarios respetaron dichas limitaciones? ¿Por qué noutilizaron su control en el Parlamento y el Estado para forzar la implantación inflexible de la Leynegra y derrocar los tribunales cuando las decisiones no eran las que ellos querían? La respuestarevela mucho de la naturaleza de la Revolución gloriosa (¿por qué no sustituyó un viejo absolutismocon una versión nueva?), la relación entre el pluralismo y el Estado de derecho y la dinámica de loscírculos virtuosos. Como vimos en el capítulo 7, la Revolución gloriosa no fue el derrocamiento deuna élite por parte de otra, sino una revolución por parte de una amplia coalición formada por gentry,comerciantes y fabricantes y grupos de whigs y tories. La aparición de instituciones políticas pluralesfue consecuencia de esta revolución, y el Estado de derecho también fue un producto derivado de esteproceso. Como había muchas partes en la mesa que compartían el poder, era natural que hubiera leyesy límites que fueran aplicables a todos. Pero una parte empezó a acumular demasiado poder y,finalmente, socavaba la propia base del pluralismo. Por lo tanto, la idea de que había límites yrestricciones sobre los gobernantes, la esencia del Estado de derecho, era parte de la lógica delpluralismo generado por la amplia coalición que formaba la oposición al absolutismo de los Estuardo. Por consiguiente, no es de extrañar que el principio de Estado de derecho, junto con la idea de quelos monarcas no tenían derechos divinos, de hecho fuera un argumento clave contra el absolutismoestuardiano. Tal y como dijo el historiador británico E. P. Thompson, en la lucha contra los monarcasEstuardo: Se hicieron esfuerzos inmensos […]. Para proteger la imagen de una clase dirigente que a su vez estaba sujeta al Estado de derecho y cuya legitimidad descansaba en la equidad y universalidad de aquellas formas legales. Y los gobernantes, en sentidos serios, voluntaria o involuntariamente, eran prisioneros de su propia retórica; jugaban a juegos de poder de acuerdo con reglas que les iban bien, pero no podían romper aquellas reglas o todo el juego se echaría a perder. Descartar el juego significaría desestabilizar el sistema y dar paso al absolutismo por parte de unsubconjunto de la coalición amplia o incluso se correría el riesgo de que volvieran los Estuardo. Enpalabras de Thompson, lo que hizo que el Parlamento no creara un absolutismo nuevo fue que eliminar aquella ley y la prerrogativa real […] podía desbordar sus propiedades y sus vidas. Además: Era inherente a la naturaleza misma del medio que ellos [los aristócratas, comerciantes, etc., que luchaban contra la Corona] habían elegido para su propia defensa que no podía ser reservada para uso exclusivo de su propia clase. La ley, en sus formas y tradiciones, implicaba principios de equidad y universalidad que […] tenían que extenderse a todo tipo y nivel de hombres. Una vez implantada, la noción de Estado de derecho no solamente mantenía alejado alabsolutismo, sino que creaba también un tipo de círculo virtuoso: si las leyes se aplicaban conigualdad a todos, ningún individuo ni grupo, ni siquiera Cadogan o Walpole, podía estar por encima dela ley, y la gente común acusada de usurpar una propiedad privada todavía tenía derecho a un juiciojusto.Ya vimos cómo aparecen las instituciones políticas y económicas inclusivas. Pero ¿cómo perduran?La historia de la Ley negra y los límites de su implantación ilustra el círculo virtuoso, un procesopotente de retroalimentación positiva que protege a estas instituciones frente a los intentos desocavarlas y, de hecho, pone en marcha fuerzas que conducen a una mayor inclusión. La lógica delcírculo virtuoso procede, en parte, del hecho de que las instituciones inclusivas se basan en límites quese ponen al ejercicio del poder y en una distribución pluralista del poder político en la sociedad,consagrada en el Estado de derecho. La capacidad de un subconjunto de imponer su voluntad a losdemás sin ningún límite, aunque esos otros sean ciudadanos ordinarios, como lo era Huntridge,amenaza precisamente ese equilibrio. Si se suspendía temporalmente en el caso de una protesta de loscampesinos contra las élites que usurpaban sus tierras comunales, ¿qué garantizaría que no se volvieraa suspender? Y la siguiente ocasión en la que se suspendiera, ¿qué impediría a la Corona y laaristocracia retirar lo que los comerciantes, hombres de negocios y la gentry habían obtenido en elmedio siglo intermedio? De hecho, la siguiente ocasión que se suspendiera quizá todo el proyecto delpluralismo se derrumbaría, porque un pequeño grupo de intereses tomaría el control a costa de lacoalición amplia. El sistema político no correría este riesgo. Sin embargo, esto hizo que el pluralismoy el Estado de derecho que implicaba fueran rasgos persistentes de las instituciones políticasbritánicas. Y veremos que, una vez establecidos el pluralismo y el Estado de derecho, habríademandas de un mayor pluralismo y una mayor participación en el proceso político. El círculo virtuoso surge no solamente por la lógica inherente del pluralismo y el Estado dederecho, sino también porque las instituciones políticas inclusivas tienden a apoyar a las institucioneseconómicas inclusivas. De esta forma, se tiende también a una distribución más igualitaria de la renta,lo que confiere poder a un segmento más amplio de la sociedad y hace que las reglas del juego políticosean más equitativas. Esta situación limita lo que se puede lograr usurpando poder político y reducelos incentivos para recrear instituciones políticas extractivas. Estos factores fueron importantes parala aparición de instituciones políticas verdaderamente democráticas en Gran Bretaña. El pluralismo también crea un sistema más abierto y permite que prosperen los medios decomunicación independientes, lo que facilita que los grupos que tienen interés en la continuación delas instituciones inclusivas estén prevenidos y se organicen si aparecen amenazas contra estasinstituciones. Es muy significativo que el Estado inglés dejara de censurar los medios decomunicación después de 1688 porque dichos medios tenían un papel importante para investir depoder a la población en general y continuar el círculo virtuoso del desarrollo institucional de EstadosUnidos, como veremos en este capítulo. El círculo virtuoso crea una tendencia por la que las instituciones inclusivas persisten, pero no esni inevitable ni irreversible. Tanto en Gran Bretaña como en Estados Unidos, las institucionespolíticas y económicas inclusivas estuvieron sujetas a muchos desafíos. En 1745, el JovenPretendiente llegó hasta Derby, a unos ciento sesenta kilómetros de Londres, con un ejército paradeponer las instituciones políticas forjadas durante la Revolución gloriosa. Sin embargo, fuederrotado. Más importantes que los retos desde el exterior eran los retos potenciales desde dentro, quetambién podrían haber conducido a la desintegración de las instituciones inclusivas. Como vimos en elcontexto de la masacre de Peterloo de Mánchester en 1819 (capítulo 7), y veremos con más detallemás adelante, las élites políticas británicas pensaron en utilizar la represión para evitar tener que abrirmás el sistema político, pero dieron marcha atrás cuando estaban a punto de hacerlo. De formaparecida, las instituciones inclusivas económicas y políticas de Estados Unidos se enfrentaron a retosserios que podrían haber tenido éxito, pero no lo tuvieron. Y, evidentemente, no era previsible queestos retos fueran frustrados. El hecho de que las instituciones inclusivas británicas y estadounidensessobrevivieran y se hicieran sustancialmente más fuertes con el tiempo se debe no solamente al círculovirtuoso, sino también al devenir circunstancial de la historia.La lenta marcha de la democraciaLa respuesta a la Ley negra mostró al pueblo británico que tenía más derechos de los que pensaba.Podía defender sus derechos tradicionales y sus intereses económicos en los tribunales y en elParlamento mediante el uso de peticiones y grupos de presión. Sin embargo, este pluralismo aún nohabía creado una democracia efectiva. La mayoría de los hombres adultos no podían votar; tampocolas mujeres, y había muchas desigualdades en las estructuras democráticas existentes. Todo aquelloiba a cambiar. El círculo virtuoso de las instituciones inclusivas no solamente preserva lo que ya se halogrado, sino que abre la puerta a una mayor inclusividad. Nada apuntaba a que la élite británica delsiglo XVIII mantuviera su control del poder político sin serios retos. Esta élite había llegado al podercuestionando el derecho divino de los reyes y abriendo la puerta a la participación del pueblo en lapolítica, pero dió este derecho solamente a una pequeña minoría. Era cuestión de tiempo que unnúmero creciente de habitantes exigiera el derecho a participar en el proceso político. Y lo hicieron enlos años anteriores a 1831. Las tres primeras décadas del siglo XIX fueron testigos de un creciente malestar social en GranBretaña, sobre todo en respuesta al aumento de la desigualdad social y a las demandas de mayorrepresentación política de las masas que no tenían derecho a voto. Tras los disturbios de los luditasentre 1811 y 1816, en los que los trabajadores luchaban contra la introducción de nuevas tecnologíasque consideraban que reducirían sus sueldos, los nuevos disturbios que se produjeron en Spa Fields en1816 en Londres y la masacre de Peterloo de 1819 en Mánchester eran fruto de explícitas exigenciasde derechos políticos. En los disturbios de Swing de 1830, los trabajadores agrícolas protestaroncontra la disminución del nivel de vida y contra la introducción de nueva tecnología. Mientras tanto,en París, estallaba la revolución de julio de 1830. Se estaba empezando a formar un consenso entre lasélites de que el descontento alcanzaba un punto de inflexión, y la única forma de calmar el malestarsocial y de lograr que la revolución diera marcha atrás era satisfacer las demandas de las masas yllevar a cabo una reforma parlamentaria. Como cabía esperar, la elección de 1831 se centró principalmente en una cuestión: la reformapolítica. Los whigs, casi cien años después de sir Robert Walpole, eran mucho más receptivos a losdeseos del hombre corriente e hicieron campaña para ampliar el derecho a voto. Pero esto solamentesignificó un pequeño aumento del electorado. El sufragio universal, ni siquiera para los hombres, noestaba sobre la mesa. Los whigs ganaron las elecciones, y su líder, Earl Grey, se convirtió en primerministro. Grey no era radical, ni mucho menos. Él y los whigs impulsaron la reforma no porquecreyeran que la ampliación del derecho a voto fuera más justa o porque quisieran compartir el poder;la democracia británica no fue algo que concedió la élite. En gran parte, la democracia fue tomada porlas masas, a quienes se confirió poder mediante los procesos políticos que habían estado en marcha enInglaterra y el resto de Gran Bretaña durante los últimos siglos. Las masas se sentían alentadas por loscambios en la naturaleza de las instituciones políticas desencadenados por la Revolución gloriosa. Seconcedieron las reformas porque la élite pensó que era la única forma de garantizar la continuación desu gobierno, aunque fuera de una forma algo disminuida. Earl Grey, en su famoso discurso en elParlamento a favor de la reforma política, lo expresó muy claramente: No hay nadie más decidido contra los parlamentos anuales, el sufragio universal y el voto que yo. Mi objetivo no es favorecer, sino poner fin a estas esperanzas y proyectos […]. El principio de mi reforma es evitar la necesidad de revolución […] reformando para preservar y no para derrocar. Las masas no querían solamente el voto por su propio bien, sino para poderse sentar a la mesa yser capaces de defender sus intereses. Eso lo entendió bien el cartismo, que dirigió la campaña por elsufragio universal después de 1838. Tomó su nombre de la adopción de la Carta del Pueblo, unnombre cuyo fin era evocar un paralelismo con la Carta Magna. El cartista J. R. Stephens explicó porqué el sufragio universal, y el voto para todos los ciudadanos, era clave para las masas: La cuestión del sufragio universal […] es una cuestión de cuchillo y tenedor, de pan y queso […], al decir «sufragio universal», me refiero a que todo hombre que trabaje en esta tierra tiene derecho a llevar un buen abrigo en la espalda y un buen sombrero en la cabeza y a tener un buen techo para resguardarse en su casa y una buena cena en la mesa. Stephens había entendido bien que el sufragio universal era la forma más duradera de investir demás poder a las masas británicas y garantizar un abrigo, un sombrero, un techo y una buena cena parael trabajador. Finalmente, Earl Grey logró garantizar la aprobación de la Primera Ley de Reforma y calmó lasoleadas revolucionarias sin que se produjeran avances hacia el sufragio universal en masa. Lasreformas de 1832 fueron modestas, solamente duplicaron el derecho a voto, que pasó del 8 por cientoa alrededor del 16 por ciento de la población masculina adulta (aproximadamente, del 2 al 4 por cientode toda la población). También se deshicieron de los burgos podridos y dieron una representaciónindependiente a las nuevas ciudades de la industrialización como Mánchester, Leeds y Sheffield. Sinembargo, todavía quedaban muchas cuestiones por resolver. Por eso, pronto hubo nuevas demandas deampliación del derecho al voto y mayor malestar social. La respuesta a éstas fue una mayor reforma. ¿Por qué las élites británicas cedieron a las demandas? ¿Por qué Earl Grey creyó que la reformaparcial (de hecho, muy parcial) era la única forma de preservar el sistema? ¿Por qué tuvieron queadaptarse al menor de los dos males, reforma o revolución, en lugar de mantener su poder sin hacerninguna reforma? ¿Acaso no podrían haber hecho lo mismo que hicieron los conquistadores españolesen Sudamérica, lo que harían los monarcas austrohúngaros y rusos en las dos décadas siguientescuando las demandas de reforma llegaron a aquellas tierras, y lo que los propios británicos hicieron enel Caribe y en la India: utilizar la fuerza para sofocar las demandas? La respuesta a esta preguntaprocede del círculo virtuoso. Los cambios políticos y económicos que ya se habían producido en GranBretaña hicieron que utilizar la fuerza para reprimir aquellas demandas no fuera atractivo para la élitey que fuera cada vez menos factible. Tal y como escribió E. P. Thompson: Cuando las luchas de 1790-1832 señalaron que este equilibrio había cambiado, los gobernantes de Inglaterra se enfrentaron a alternativas alarmantes. Podían, o bien prescindir del Estado de derecho, desmantelar sus elaboradas estructuras constitucionales, revocar su propia retórica y gobernar por la fuerza; o bien podían someterse a sus propias reglas y rendir su hegemonía […] dieron pasos vacilantes en la primera dirección, pero, al final, en lugar de echar por tierra la imagen que tenían de sí mismos y repudiar ciento cincuenta años de legalidad constitucional, se rindieron a la ley. Dicho de otro modo, las mismas fuerzas que hicieron que la élite británica no deseara echar abajoel sistema del Estado de derecho durante la Ley negra también las hicieron rechazar la represión y elcontrol por la fuerza, lo que de nuevo pondría en peligro la estabilidad de todo el sistema. Si socavarla ley al intentar implantar la Ley negra hubiera debilitado el sistema que comerciantes, hombres denegocios y gentry habían construido en la Revolución gloriosa, establecer una dictadura represiva en1832 lo habría minado por completo. De hecho, los organizadores de las protestas para la reformaparlamentaria eran muy conscientes de la importancia del Estado de derecho y de su simbolismo paralas instituciones políticas británicas durante este período. Utilizaron su retórica para explicar estepunto más claramente. Una de las primeras organizaciones que buscaban la reforma parlamentaria fueel Hampden Club, que llevaba el nombre del diputado que había opuesto resistencia por primera vez alimpuesto del dinero de los barcos de Carlos I, un acontecimiento crucial que condujo al primer granlevantamiento contra el absolutismo de los Estuardo, como vimos en el capítulo 7. También hubo una retroalimentación positiva dinámica entre instituciones políticas y económicasinclusivas que hizo que aquellas medidas fueran atractivas. Las instituciones económicas inclusivascondujeron al desarrollo de mercados inclusivos, induciendo una asignación de recursos más eficiente,un mayor respaldo para adquirir formación y habilidades y más innovaciones tecnológicas. Todasaquellas fuerzas estaban en marcha en Gran Bretaña en 1831. Frenar las demandas populares yorquestar un golpe contra las instituciones políticas inclusivas también destruiría aquellas ganancias ylas élites que se oponían a una mayor democratización y a una mayor inclusividad se podríanencontrar entre los que perderían su fortuna por esta destrucción. Otro aspecto de esta retroalimentación positiva es que, bajo instituciones políticas y económicasinclusivas, el poder controlador se hizo menos crucial. En Austria-Hungría y Rusia, como vimos en elcapítulo 8, los monarcas y la aristocracia tenían mucho que perder de la industrialización y la reforma.En cambio, en Gran Bretaña a principios del siglo XIX, gracias al desarrollo de institucioneseconómicas inclusivas, había mucho menos en juego: no había siervos, la coacción en el mercadolaboral era relativamente escasa y eran pocos los monopolios protegidos por obstáculos de entrada.Por lo tanto, aferrarse al poder tenía mucho menos valor para la élite británica. La lógica del círculo virtuoso también significó que aquellos pasos represivos serían cada vez másinviables, de nuevo debido a la retroalimentación positiva entre instituciones políticas y económicasinclusivas. Estas últimas conducen a una distribución más equitativa de recursos que las institucionesextractivas. Confieren poder a los ciudadanos en general y, de esta forma, crean reglas de juego másequitativas, incluso en el caso de la lucha por el poder. Esto hace más difícil que una pequeña éliteaplaste a las masas en lugar de rendirse a sus demandas o, como mínimo, a algunas de ellas. Lasinstituciones inclusivas británicas también habían desencadenado ya la revolución industrial, y GranBretaña estaba muy urbanizada. Utilizar la represión contra un grupo al que se había conferido poder,formado por personas urbanas, concentradas y parcialmente organizadas, habría sido mucho másdifícil que reprimir a campesinos o siervos dependientes. Por eso, el círculo virtuoso condujo a la Primera ley de reforma de Gran Bretaña en 1832. Peroaquello era solamente el principio. Todavía quedaba un largo camino por recorrer hacia unademocracia real, porque, en 1832, la élite solamente había ofrecido lo que pensaba que tenía y nadamás. La cuestión de la reforma parlamentaria fue asumida por el cartismo, cuya Carta del Pueblo de1838 incluía las siguientes cláusulas: Un voto para todo hombre mayor de veintiún años, cuerdo y sin antecedentes penales. Un voto que proteja al elector en el ejercicio de su voto. Abolición del requisito de la propiedad para los miembros del Parlamento, con lo que se permitirá que las circunscripciones electorales elijan a sus representantes, independientemente de si son ricos o pobres. Pago a los miembros, con lo que un trabajador, un comerciante honesto u otra persona pueda servir en una circunscripción electoral, cuando debe dejar su negocio para ocuparse de los intereses del país. Circunscripciones iguales, que aseguren la misma cantidad de representación para el mismo número de electores, en lugar de permitir que las circunscripciones pequeñas hundan los votos de las grandes. Parlamentos anuales, con lo que se presenta el control más eficaz contra el soborno y la intimidación, ya que, aunque se pueda comprar una circunscripción una vez cada siete años (incluso con voto secreto), ninguna cartera podría comprar una circunscripción (con un sistema de sufragio universal) cada doce meses, y los miembros, al ser elegidos solamente para un año, no serían capaces de desobedecer y traicionar a sus electores como ahora. Por «voto», se referían al voto secreto y al fin de la votación abierta, que había facilitado lacompra de votos y la coacción de los votantes. El cartismo organizó una serie de manifestaciones en masa y, a lo largo de este período, elParlamento debatió continuamente otras posibles reformas. Los cartistas desaparecieron después de1848, pero entonces apareció la Unión de Reforma Nacional, fundada en 1864, y la Liga de laReforma, en 1865. En julio de 1866, importantes disturbios en Hyde Park a favor de la reformallevaron al primer plano de la agenda política la posibilidad de reforma una vez más. Esta presiónbenefició a la Segunda ley de reforma de 1867, en la que el electorado total se duplicó y los votantesde la clase trabajadora se convirtieron en mayoría en todas las circunscripciones electorales urbanas.Poco después, se introdujo el voto secreto y se tomaron medidas para eliminar prácticas electoralescorruptas como el treating, que consistía básicamente en comprar votos a cambio de recibir un regalo,normalmente dinero, comida o alcohol. El electorado se volvió a duplicar con la Tercera ley dereforma de 1884, cuando el 60 por ciento de los hombres adultos obtuvieron el derecho a voto. Tras laprimera guerra mundial, la Ley sobre la representación popular de 1918 concedió el derecho a voto atodos los hombres adultos mayores de veintiún años, y a las mujeres de más de treinta años quepagaban impuestos o cuyo cónyuge pagaba impuestos. Finalmente, todas las mujeres recibieron elderecho a voto en los mismos términos que los hombres en 1928. Las medidas de 1918 se negociarondurante la guerra y reflejaron un quid pro quo entre el gobierno y la clase trabajadora, que eranecesaria para luchar y producir munición. El gobierno quizá también tuviera en cuenta el radicalismode la Revolución rusa. Paralelamente al desarrollo paulatino de instituciones políticas más inclusivas, se desarrolló unmovimiento hacia instituciones económicas aún más inclusivas. Una de las principales consecuenciasde la Primera ley de reforma fue la revocación de las leyes del maíz en 1846. Como vimos en elcapítulo 7, las leyes del maíz prohibieron la importación de grano y cereales para mantener susprecios elevados y garantizar el beneficio lucrativo para los grandes terratenientes. Los nuevosparlamentarios de Mánchester y Birmingham querían maíz barato y sueldos bajos. Ganaron, y losintereses de los terratenientes sufrieron una gran derrota. Tras los cambios del electorado y otras cuestiones de las instituciones políticas que tuvieron lugardurante el siglo XIX, se produjeron más reformas. En 1871, el primer ministro liberal, Gladstone, abrióla función pública a examen público, haciéndolo meritocrático, continuando así el proceso decentralización política y la construcción de instituciones estatales que se habían iniciado durante elperíodo Tudor. Los gobiernos liberales y tory durante este período introdujeron una considerablecantidad de legislación laboral. Por ejemplo, las leyes de señores y siervos, que permitían que losempleadores utilizaran la ley para reducir la movilidad de sus trabajadores, fueron revocadas, lo quecambió la naturaleza de las relaciones laborales a favor de los trabajadores. Entre 1906 y 1914, elPartido Liberal, liderado por H. H. Asquith y David Lloyd George, empezó a utilizar el Estado paraproporcionar muchos más servicios públicos, entre los que se incluían el seguro de salud y desempleo,pensiones financiadas por el gobierno, sueldos mínimos y un compromiso con la redistribución de lacarga fiscal. Como resultado de aquellos cambios fiscales, los impuestos como proporción delproducto nacional se más que duplicaron en las tres primeras décadas del siglo XIX, y se duplicaron denuevo en las tres primeras décadas del siglo XX. El sistema impositivo también se hizo más«progresivo», de forma que los más ricos tenían una mayor carga fiscal. Mientras tanto, el sistema educativo, que anteriormente había sido o bien principalmente para laélite, dirigido por confesiones religiosas, o bien había exigido que los pobres pagaran por él, pasó a sermás accesible para las masas; la Ley de Educación de 1870 comprometía al gobierno a ofrecersistemáticamente educación universal por primera vez. La educación pasó a ser gratuita en 1891. Laedad de finalización de los estudios se fijó en once años en 1893. En 1899, se aumentó a doce, y seintrodujeron disposiciones especiales para hijos de familias necesitadas. Como resultado de estoscambios, la proporción de niños de diez años matriculados en la escuela, que era de un decepcionante40 por ciento en 1870, llegó a ser del 100 por ciento en 1900. Por último, la Ley de Educación de 1902condujo a una mayor ampliación de los recursos para las escuelas e introdujo las grammar schools,que posteriormente se convertirían en la base de la educación secundaria en Gran Bretaña. De hecho, el modelo británico ilustra el círculo virtuoso de las instituciones inclusivas y es unejemplo de «círculo virtuoso gradual». Los cambios políticos se dirigían sin lugar a dudas haciainstituciones políticas más inclusivas y fueron resultado de las demandas de las masas a las que sehabía conferido poder. Pero también fueron graduales. Cada década se daba un paso más, pequeño ogrande, hacia la democracia. Hubo conflictos en cada paso y el resultado de cada uno eracircunstancial. Sin embargo, el círculo virtuoso creó fuerzas que redujeron lo que había en juego a lahora de aferrarse al poder. También fomentó el Estado de derecho, al hacer más difícil utilizar lafuerza contra quienes demandaban lo que las propias élites habían demandado a los monarcasEstuardo. Se hizo más improbable que este conflicto se convirtiera en una revolución general y másprobable que se resolviera a favor de una mayor inclusividad. Este tipo de cambio gradual tienemuchas ventajas. Es menos amenazador para la élite que el derrocamiento total del sistema. Cada pasoque se da es pequeño, y tiene sentido conceder una demanda pequeña en lugar de crear una granconfrontación. Esto explica, en parte, cómo se revocaron las leyes del maíz sin que se produjera unconflicto más serio. En 1846, los terratenientes ya no podían controlar la legislación en el Parlamento.Fue como resultado de la Primera ley de reforma. No obstante, si en 1832 la expansión del electorado,la reforma de los burgos podridos y la revocación de las leyes del maíz hubieran estado sobre la mesa,los terratenientes habrían opuesto mucha más resistencia. El hecho de que primero hubiera unareforma política limitada y de que la revocación de las leyes del maíz se hiciera más tarde ayudó acalmar el conflicto. El cambio gradual también impidió aventurarse en territorios desconocidos. Un derrocamientoviolento del sistema significa que se debe construir algo totalmente nuevo para sustituir lo que se haeliminado. Esto fue lo que sucedió con la Revolución francesa, cuando el primer experimento con lademocracia condujo al Terror y, posteriormente, dos veces a una nueva democracia antes de conducirfinalmente a la Tercera República Francesa en 1870. Y también fue lo que ocurrió en la Revoluciónrusa, donde los deseos de muchos de un sistema más igualitario que el del Imperio ruso condujeron auna dictadura de un partido que fue mucho más violenta, sanguinaria y viciosa que aquella a la quehabía sustituido. La reforma gradual fue difícil en estas sociedades precisamente porque carecían depluralismo y eran altamente extractivas. Fue el pluralismo que surgió a partir de la Revolucióngloriosa, y el Estado de derecho que introdujo, lo que hizo que el cambio gradual fuera factible, ydeseable, en Gran Bretaña. En 1790, el comentarista conservador inglés Edmund Burke, que se oponía rotundamente a laRevolución francesa, escribió: «Todo hombre que se aventure a derribar un edificio debería hacerlocon una precaución extrema, puesto que dicho edificio ha respondido en algún nivel tolerable durantedécadas a los propósitos comunes de la sociedad, y la misma precaución necesita si se aventura aconstruirlo sin tener modelos y patrones de utilidad comprobada ante sus ojos». Burke se equivocabaen la perspectiva general. La Revolución francesa había sustituido un edificio podrido y allanó elcamino para las instituciones inclusivas no solamente en Francia, sino en gran parte de Europaoccidental. Sin embargo, la precaución de Burke no era del todo errónea. El proceso gradual de lareforma política británica, que se había iniciado en 1688 y que cobró impulso de nuevo tres décadasdespués de la muerte de Burke, sería más efectivo porque su naturaleza gradual lo hizo más poderoso,más difícil de resistir y, por último, más duradero.La destrucción de los trustLas instituciones inclusivas de Estados Unidos tenían sus raíces en las luchas de Virginia, Maryland ylas Carolinas durante el período colonial (capítulo 1). Estas instituciones fueron reforzadas por laConstitución de Estados Unidos, con su sistema de limitaciones y la separación de poderes. Sinembargo, la Constitución no marcó el fin del desarrollo de instituciones inclusivas. Igual que en GranBretaña, éstas se vieron reforzadas por un proceso de retroalimentación positiva, cuya base era elcírculo virtuoso. A mediados del siglo XIX, todos los hombres blancos, pero no las mujeres ni los negros, podíanvotar en Estados Unidos. Las instituciones económicas se hicieron más inclusivas, por ejemplo, con laaprobación de la Ley de Asentamientos Rurales en 1862 (capítulo 1), que hizo que la tierra fronterizaestuviera disponible para futuros colonos en lugar de asignar dichas tierras a las élites políticas. Noobstante, igual que en Gran Bretaña, siempre existieron retos para las instituciones inclusivas. El finde la guerra civil estadounidense inició una rápida racha de crecimiento económico en el norte. Amedida que se expandían el ferrocarril, la industria y el comercio, un número reducido de personasamasó una gran fortuna. Alentados por su éxito económico, aquellos hombres y sus empresas sehicieron cada vez menos escrupulosos. Recibieron el nombre de robber barons , «barones ladrones»,porque sus duras prácticas empresariales estaban destinadas a consolidar monopolios y evitar quecualquier competidor potencial entrara en el mercado o hiciera negocios en igualdad de condiciones.Uno de los más conocidos de este grupo fue Cornelius Vanderbilt, quien dijo la famosa frase: «¿Y amí qué más me da la ley? ¿Acaso no tengo el poder?». Otro fue John D. Rockefeller, que creó la Standard Oil Company en 1870. Rápidamente eliminó alos rivales de Cleveland e intentó monopolizar el transporte y la venta al detalle de petróleo yproductos petrolíferos. En 1882, había creado un gran monopolio, como se decía entonces, un trust. En1890, la Standard Oil Company controlaba el 88 por ciento de los flujos de petróleo refinado deEstados Unidos, y Rockefeller se convirtió en el primer multimillonario del mundo en 1916. Las tirascómicas contemporáneas representan a la Standard Oil Company como un pulpo que envuelve nosolamente la industria petrolífera, sino también el Capitolio. Otro hombre casi tan famoso como Rockefeller fue John Pierpont Morgan, fundador delconglomerado bancario moderno J. P. Morgan, que, más adelante, tras muchas fusiones durantedécadas, finalmente se convirtió en JPMorgan Chase. Junto con Andrew Carnegie, Morgan fundó la U.S. Steel Company en 1901, la primera corporación con un valor capitalizado de más de mil millonesde dólares y, con diferencia, la mayor empresa de acero del mundo. A partir de 1890, los grandes trustempezaron a fusionarse en prácticamente todos los sectores de la economía y muchos de elloscontrolaban más del 70 por ciento del mercado en su sector. Estos incluían varios nombres muyconocidos, como Du Pont, Eastman Kodak e International Harvester. Históricamente, como mínimo laparte norte y el Medio Oeste de Estados Unidos tenían mercados relativamente competitivos y habíansido más igualitarios que otras partes del país, sobre todo el Sur. Sin embargo, durante este período, lacompetencia dio paso al monopolio, y la desigualdad respecto a la riqueza aumentó rápidamente. El sistema político pluralista estadounidense ya había conferido poder a un amplio segmento de lasociedad que podía alzarse contra aquellas usurpaciones. Aquellos que fueron víctimas de las prácticasmonopolistas de los barones ladrones, o que se opusieron al dominio sin escrúpulos de sus industrias,empezaron a organizarse contra ellos. Formaron el movimiento populista y, posteriormente, elprogresista. El movimiento populista apareció a partir de una crisis agrícola prolongada que afectó al MedioOeste entre 1865 y 1870. El National Grange of the Order of Patrons of Husbandry, conocido como losGrangers, fue fundado en 1867 y empezó a movilizar a los agricultores contra prácticas empresarialesinjustas y discriminatorias. En 1873 y 1874, los Grangers se hicieron con el control de oncelegislaturas de estados del Medio Oeste y el descontento rural culminó en la formación del People’sParty en 1892, que consiguió el 8,5 por ciento del voto popular en las elecciones presidenciales de1892. En las dos elecciones siguientes, los populistas cayeron tras las dos campañas sin éxito deldemócrata William Jennings Bryan, quien había hecho suyos muchos de los problemas de losagricultores. La oposición de las bases a la expansión de los trust se había organizado en aquelmomento para contrarrestar la influencia que Rockefeller y otros barones ladrones ejercían sobre lapolítica nacional. Poco a poco, aquellos movimientos políticos empezaron a tener un impacto en las actitudespolíticas y, posteriormente, en la legislación, sobre todo respecto al papel del Estado en la regulaciónde los monopolios. La primera ley importante fue la Ley de Comercio Interestatal de 1887, que creó laComisión de Comercio Interestatal y comenzó el desarrollo de la regulación federal de la industria.Esto fue seguido rápidamente por la Ley Antitrust Sherman de 1890. Esta ley, que todavía es una parteprincipal de la regulación antitrust de Estados Unidos, se convertiría en la base de los ataques a lostrust de los barones ladrones. La acción principal contra los trust llegó tras las elecciones de lospresidentes comprometidos con la reforma y con la limitación del poder de los barones ladrones:Theodore Roosevelt, 1901-1909; William Taft, 1909-1913, y Woodrow Wilson, 1913-1921. Una fuerza política clave tras el antitrust y el movimiento para imponer una regulación federal a laindustria fue, de nuevo, el voto de los agricultores. Los intentos iniciales por parte de algunos estados,entre 1870 y 1880, para regular el ferrocarril procedieron de las organizaciones agrícolas. De hecho,casi todas las cincuenta y nueve peticiones relativas a los trust enviadas al Congreso de EstadosUnidos antes de la promulgación de la Ley Sherman procedían de estados agrícolas y deorganizaciones como la Farmers’ Union, Farmers’ Alliance, Farmers’ Mutual Benefit Association y laPatrons of Animal Husbandry. Los agricultores encontraron un interés colectivo en oponerse a lasprácticas monopolistas de la industria. De las cenizas de los populistas, que se redujeron seriamente tras apoyar a los demócratas,llegaron los progresistas, un movimiento de reforma heterogéneo preocupado por muchas de lasmismas cuestiones. El movimiento progresista inicialmente cobró forma en la figura de TeddyRoosevelt, el vicepresidente de William McKinley que asumió la presidencia tras el asesinato de ésteen 1901. Antes de ocupar el cargo, Roosevelt había sido un gobernador inflexible en Nueva York y sehabía esforzado por eliminar la corrupción política y el clientelismo. En su primer discurso en elCongreso, Roosevelt dirigió su atención a los trust. Defendió que la prosperidad de Estados Unidos sebasaba en la economía de mercado y el ingenio de los hombres de negocios, pero, al mismo tiempo,afirmó: Existen males graves y reales [y] una convicción generalizada en la mente de los estadounidenses de que las grandes corporaciones conocidas como trust tienen rasgos y tendencias perjudiciales para el bienestar general. Esto no surge de ningún espíritu de envidia o falta de caridad, ni de la falta de orgullo por los grandes logros industriales que han situado a este país a la cabeza de las naciones que luchan por la supremacía comercial. No descansa en la falta de una apreciación inteligente de la necesidad de cumplir con condiciones cambiantes y cambiadas de comercio con métodos nuevos, ni en la ignorancia del hecho de que la combinación de capital en el esfuerzo por cumplir grandes cosas sea necesaria cuando el progreso del mundo exija que se hagan grandes cosas. Se basa en la convicción sincera de que la combinación y la concentración no se deberían prohibir, sino ser supervisadas y controladas dentro de límites razonables; y, en mi opinión, esta convicción es correcta. Continuó: «Debería ser el objetivo de los que buscan la mejora social salvar tanto al mundo de losnegocios de los delitos de astucia como a toda la entidad política de los delitos violentos». Suconclusión fue: En interés de toda la población, la nación debería, sin interferir con el poder de los estados en el asunto en sí, asumir también el poder de supervisión y regulación sobre todas las corporaciones que hacen negocios interestatales. Esto es especialmente cierto en los casos en que la corporación obtiene parte de su riqueza de la existencia de algún elemento o tendencia monopolista en su negocio. Roosevelt propuso que el Congreso estableciera un organismo federal con poder para investigarlos asuntos de las grandes corporaciones y, si era necesario, que se pudiera utilizar una enmiendaconstitucional para crearlo. En 1902, Roosevelt había utilizado la Ley Sherman para deshacer laNorthern Securities Company, lo que afectó a los intereses de J. P. Morgan, y las demandasposteriores presentadas contra Du Pont, la American Tobacco Company y la Standard Oil Company.Roosevelt reforzó la Ley de Comercio Interestatal con la Ley Hepburn de 1906, que aumentó lospoderes de la Comisión de Comercio Interestatal, sobre todo al permitirle inspeccionar las cuentasfinancieras de los ferrocarriles y ampliar su autoridad a nuevos ámbitos. El sucesor de Roosevelt,William Taft, procesó a varios trust incluso más asiduamente. El punto culminante fue ladesintegración de la Standard Oil Company en 1911. Taft también promovió otras reformasimportantes, como la introducción de un impuesto sobre la renta federal, que llegó con la ratificaciónde la Decimosexta Enmienda en 1913. El apogeo de las reformas progresistas llegó con la elección de Woodrow Wilson en 1912. Wilsonescribió en su libro de 1913, The New Freedom: «Si el monopolio persiste, siempre querrá sentarse enel timón del gobierno. No espero ver que el monopolio se limite a sí mismo. Si hay hombres en estepaís lo suficientemente grandes para poseer el gobierno de Estados Unidos, lo van a poseer». Wilson trabajó para aprobar la Ley Antitrust Clayton en 1914, que reforzaba la Ley Sherman, ycreó la Comisión de Comercio Federal, que obligó a cumplir la Ley Clayton. Además, bajo el impulsode la investigación del Comité Pujo, dirigida por el miembro del Congreso de Luisiana Arsene Pujo,sobre el money trust, la expansión del monopolio en la industria financiera, Wilson pasó a aumentar laregulación del sector financiero. En 1913, creó el Consejo de la Reserva Federal, que regularía lasactividades monopolistas del sector financiero. La aparición de los barones ladrones y sus trust de monopolio a finales del siglo XIX y principiosdel XX subraya que, como ya recalcamos en el capítulo 3, la presencia de mercados no es en sí mismauna garantía de instituciones inclusivas. Los mercados pueden estar dominados por unas cuantasempresas que cobran precios desorbitados y bloquean la entrada de nuevas tecnologías y rivales máseficientes. Si se permite que los mercados actúen como quieran, existe la posibilidad de que dejen deser inclusivos y que cada vez estén más dominados por los que tienen el poder económico y político.Las instituciones económicas inclusivas exigen no solamente mercados, sino mercados inclusivos quecreen unas reglas de juego más equitativas y oportunidades económicas para la mayoría de la gente. Elmonopolio generalizado, respaldado por el poder político de la élite, contradice esta posibilidad. Sinembargo, la reacción a los trust de monopolio también ilustra que, cuando las instituciones políticasson inclusivas, crean una fuerza que contrarresta los movimientos que se alejan de los mercadosinclusivos. Es el círculo virtuoso en acción. Las instituciones económicas inclusivas proporcionan lasbases para que florezcan las instituciones políticas inclusivas, y las instituciones políticas inclusivasrestringen las desviaciones que se apartan de las instituciones económicas inclusivas. La destrucciónde los trust en Estados Unidos (capítulo 1), a diferencia de lo que vimos en el caso de México, ilustraesta faceta del círculo virtuoso. En México no existe ningún organismo político que limite elmonopolio de Carlos Slim, en cambio las leyes Sherman y Clayton se han utilizado repetidamente enEstados Unidos durante el último siglo para limitar trust, monopolios y cárteles, y garantizar que losmercados continúen siendo inclusivos. La experiencia estadounidense en la primera mitad del siglo XX también hace hincapié en elimportante papel de los medios de comunicación libres para investir de poder a segmentos amplios dela sociedad. En consecuencia, dichos medios son cruciales también para el círculo virtuoso. En 1906,Roosevelt acuñó el término muckraker, basado en un personaje literario de la obra El progreso delperegrino, de Bunyan, para describir lo que consideraba periodismo intrusivo. El término cuajó yllegó a simbolizar a los periodistas que exponían, de forma intrusiva, pero también efectiva, losexcesos de los barones ladrones y la corrupción en la política local y federal. Quizá el muckraker másfamoso fuera Ida Tarbell, cuyo libro de 1904, History of the Standard Oil Company, tuvo un papelclave para que la opinión pública se pusiera en contra de Rockefeller y sus intereses empresariales, loque culminó en la desintegración de la Standard Oil en 1911. Otro muckraker clave fue el abogado yautor Louis Brandeis, que posteriormente sería nombrado juez del Tribunal Supremo por el presidenteWilson. Brandeis esbozó una serie de escándalos financieros en su libro El dinero de los demás y cómolo utilizan los banqueros, y fue muy influyente en el Comité Pujo. El magnate de la prensa WilliamRandolph Hearst también tuvo un papel destacado como muckraker. En 1906, publicó en su revistaThe Cosmopolitan «La traición del Senado», una serie de artículos por entregas de David GrahamPhillips que impulsó la campaña para introducir elecciones directas para el Senado, otra reformaprogresista clave que se llevó a cabo con la promulgación de la Decimoséptima Enmienda a laConstitución de Estados Unidos en 1913. Los muckrakers fueron cruciales para inducir a los políticos a tomar acciones contra los trust. Losbarones ladrones odiaban a los muckrakers, pero las instituciones políticas de Estados Unidos hicieronimposible que los eliminaran y los silenciaran. Las instituciones políticas inclusivas permiten queflorezcan medios de comunicación libres, y dichos medios, a su vez, hacen que sea más probable quelas amenazas contra instituciones políticas y económicas inclusivas sean ampliamente conocidas yresistidas. En cambio, esa libertad es imposible bajo instituciones políticas extractivas, el absolutismoo la dictadura, lo que ayuda a los regímenes extractivos a impedir incluso la formación de unaoposición seria. La información que proporcionaban los medios de comunicación libres evidentementefue clave durante la primera mitad del siglo XX en Estados Unidos. Sin esta información, la ciudadaníaestadounidense no habría conocido el verdadero alcance del poder y los abusos de los barones ladronesni se habría movilizado contra sus trust.La designación tendenciosa de miembros afines en el TribunalFranklin D. Roosevelt, el candidato del Partido Demócrata y primo de Teddy Roosevelt, fue elegidopresidente en 1932 en plena Gran Depresión. Llegó al poder con un mandato popular para implantarun conjunto ambicioso de políticas para combatir la crisis. En el momento de su investidura aprincipios de 1933, una cuarta parte de la mano de obra estaba desempleada, y muchas personashabían caído en la pobreza. La producción industrial se había reducido a la mitad desde la GranDepresión en 1929, y la inversión se había hundido. Las políticas que Roosevelt propuso paracontrarrestar esta situación recibieron el nombre de New Deal. Roosevelt había obtenido una victoriasólida, con el 57 por ciento del voto popular, y el Partido Demócrata tenía mayorías tanto en elCongreso como en el Senado, suficiente para aprobar la legislación del New Deal. Sin embargo, partede estas leyes provocaron problemas constitucionales y acabaron en el Tribunal Supremo, donde elmandato electoral de Roosevelt tenía mucha menos influencia. Uno de los pilares clave del NEW DEAL fue la Ley de recuperación industrial Nacional. El título Ise centraba en la recuperación industrial. El presidente Roosevelt y su equipo pensaban que restringirla competencia industrial, dando a los trabajadores mayores derechos para formar sindicatos, y regularlas condiciones laborales era crucial para la recuperación. El título II establecía la administración deobra pública, cuyos proyectos de infraestructura incluían obras emblemáticas como la estación deferrocarril de la Thirtieth Street de Filadelfia, el puente de Triborough, la presa del Grand Coulee y lagran autopista que conectaba Cayo Hueso (Florida) con la Península. El presidente Roosevelt convirtióel proyecto de ley en ley mediante su firma el 16 de junio de 1933 y la Ley de Recuperación IndustrialNacional fue puesta en marcha. No obstante, pronto se enfrentó a problemas en los tribunales. El 27 demayo de 1935, el Tribunal Supremo decidió por unanimidad que el título I de la ley erainconstitucional. Su veredicto apuntaba solemnemente: «Unas condiciones extraordinarias puedenexigir remedios extraordinarios. Pero […] las condiciones extraordinarias no crean ni amplían el poderconstitucional». Antes de que llegara el fallo del Tribunal, Roosevelt había avanzado un paso más de su programa yhabía firmado la Ley de Seguridad Social, que introdujo el moderno Estado del bienestar en EstadosUnidos: pensiones de jubilación, subsidio de desempleo, ayuda a familias con hijos dependientes,cierta asistencia sanitaria pública y subsidios por incapacidad. También firmó la Ley de RelacionesLaborales Nacional, que reforzó aún más los derechos de los trabajadores para organizar sindicatos,realizar negociaciones colectivas y hacer huelgas contra sus empleadores. Estas medidas también seenfrentaron a problemas en el Tribunal Supremo. Mientras estas medidas se abrían camino a travésdel poder judicial, Roosevelt fue reelegido en 1936 con un apoyo decidido, el 61 por ciento del votopopular. Con su popularidad en máximos históricos, Roosevelt no tenía intención de dejar que el TribunalSupremo hiciera descarrilar ningún punto más de su programa político. Presentó sus planes en uno desus habituales discursos informales conocidos como «charlas junto a la chimenea», que fueretransmitido en directo por la radio el 9 de marzo de 1937. Empezó señalando que en su primermandato ciertas políticas muy necesarias habían conseguido ser autorizadas por el Tribunal Supremopor un estrecho margen. Y seguía así: Me acuerdo de aquella tarde de marzo, hace cuatro años, cuando hice mi primer informe radiofónico para vosotros. Estábamos entonces sumidos en la gran crisis bancaria. Poco después, con la autoridad del Congreso, pedimos que la nación entregara todo el oro que estuviera en manos privadas, dólar a dólar, al gobierno de Estados Unidos. La recuperación actual prueba lo acertada que fue aquella política. Sin embargo, cuando, casi dos años después, llegó ante el Tribunal Supremo, su constitucionalidad solamente fue defendida por cinco votos a favor y cuatro en contra. El cambio de un voto habría instaurado el caos sin esperanza en los asuntos de esta gran nación. De hecho, cuatro jueces dictaminaron que el derecho en un contrato privado de reclamar una deuda que fuera equivalente a un ojo de la cara era más sagrado que los objetivos principales de la Constitución de establecer una nación duradera. Por supuesto, este riesgo no debía volverse a correr. Roosevelt continuaba: El jueves pasado, describí la forma de gobierno estadounidense como un equipo de tres caballos proporcionados por la Constitución al pueblo estadounidense para que puedan arar su campo. Evidentemente, los tres caballos son las tres ramas del gobierno: el Congreso, el ejecutivo y los tribunales. Dos de los caballos, el Congreso y el ejecutivo, tiran al unísono, pero el tercero, no. Roosevelt señaló entonces que la Constitución de Estados Unidos, de hecho, no había otorgado alTribunal Supremo el derecho a cuestionar la constitucionalidad de la legislación, sino que éste habíaasumido ese papel en 1803. En aquel momento, el juez Bushrod Washington había estipulado que elTribunal Supremo debería «presumir a favor de la validez [de una ley] hasta que su violación de laConstitución de Estados Unidos se haya probado más allá de cualquier duda razonable». Después,Roosevelt hizo esta acusación: «En los cuatro últimos años, la regla básica de dar a los estatutos el beneficio de toda duda razonable ha sido abandonada. El Tribunal no ha estado actuando como cuerpo judicial, sino como cuerpo legislativo». Roosevelt afirmó que tenía un mandato electoral para cambiar aquella situación y que «después deconsiderar qué reforma proponer, el único método que era claramente constitucional… era inyectarsangre nueva a todos los tribunales». También argumentó que los jueces del Tribunal Supremo estabansobrecargados de trabajo y que dicha carga era excesiva para los jueces de más edad (que resultabanser los que echaban abajo su legislación). Entonces, propuso que todos los jueces se tuvieran queretirar obligatoriamente a la edad de setenta años y que a él le dieran permiso para nombrar seis juecesnuevos. Este plan, que Roosevelt presentó como el proyecto de ley de reorganización del poderjudicial, habría bastado para eliminar a los jueces que habían sido nombrados anteriormente poradministraciones más conservadoras y que se habían opuesto más enérgicamente al New Deal. Aunque Roosevelt intentó hábilmente ganar apoyo popular para la medida, las encuestas deopinión sugerían que solamente alrededor del 40 por ciento de la población estaba a favor del plan.Louis Brandeis era entonces juez del Tribunal Supremo. A pesar de que Brandeis simpatizaba conbuena parte de la legislación de Roosevelt, habló en contra de los intentos del presidente de erosionarel poder del Tribunal Supremo y de sus alegaciones de que los jueces estaban sobrecargados detrabajo. El Partido Demócrata de Roosevelt había tenido amplias mayorías en ambas cámaras delCongreso. Sin embargo, la Cámara de Representantes de alguna manera se negó a tratar el proyecto deley de Roosevelt. Y entonces lo intentó con el Senado. El proyecto de ley se envió al Comité deAsuntos Judiciales del Senado, que celebraba entonces reuniones altamente contenciosas, solicitandovarias opiniones sobre el proyecto de ley. Finalmente, lo volvieron a enviar al Senado con un informenegativo, argumentando que el proyecto de ley era un «abandono innecesario, vano y totalmentepeligroso del principio constitucional […] sin precedentes ni justificación». Con setenta votos a favory veinte en contra, el Senado decidió devolverlo a un comité para que se volviera a redactar. Todos loselementos de «designación tendenciosa de miembros afines» quedaron fuera. Roosevelt sería incapazde eliminar las restricciones que imponía a su poder el Tribunal Supremo. Aunque el poder deRoosevelt estuviera limitado, hubo acuerdos, y el Tribunal consideró constitucionales las leyes deSeguridad Social y de Relaciones Laborales Nacionales. Más importante que el destino de aquellas dos leyes fue la lección general de aquel episodio. Lasinstituciones políticas inclusivas no solamente comprueban las grandes desviaciones de lasinstituciones económicas inclusivas, sino que también se resisten a los intentos de socavar su propiacontinuación. El interés inmediato del Congreso demócrata y el Senado era designar tendenciosamentea miembros afines en el Tribunal y garantizar que toda la legislación del New Deal sobreviviera. Sinembargo, de la misma forma que las élites políticas británicas de principios del siglo XVIIIcomprendieron que suspender el Estado de derecho pondría en peligro los beneficios que habíanarrancado a la monarquía, los congresistas y los senadores comprendieron que, si el presidente podíasometer la independencia del poder judicial, entonces se reduciría el equilibrio de poder en el sistemaque los protegía del presidente y garantizaba la continuidad de instituciones políticas pluralistas. Quizá Roosevelt habría decidido más adelante que obtener mayorías legislativas implicabademasiado compromiso y tiempo y que, en vez de eso, gobernaría por decreto, reduciendo totalmenteel pluralismo y el sistema político estadounidense. Sin duda, el Congreso no lo habría aprobado, peroentonces Roosevelt podría haber apelado a la nación, afirmando que el Congreso impedía aplicar lasmedidas necesarias para luchar contra la Depresión. Podría haber utilizado la policía para cerrar elCongreso. ¿Suena descabellado? Esto es exactamente lo que ocurrió en Perú y Venezuela en la décadade los noventa. Los presidentes Fujimori y Chávez apelaron a su mandato popular para cerrar unoscongresos poco cooperativos y, posteriormente, volver a redactar sus Constituciones para reforzarampliamente los poderes del presidente. El temor a esta cuesta resbaladiza por parte de quienescompartían el poder bajo instituciones políticas pluralistas es exactamente lo que hizo que Walpole noamañara los tribunales británicos en la década de 1720 y lo que provocó que el Congresoestadounidense no apoyara el plan de designación tendenciosa de miembros afines de Roosevelt. Elpresidente había topado con el poder de los círculos virtuosos. No obstante, esta lógica no siempre funciona, sobre todo en sociedades que pueden tener algunosrasgos inclusivos pero que son ampliamente extractivas. Ya hemos visto estas dinámicas en Roma yVenecia. Otro ejemplo es la comparación del intento frustrado de Roosevelt de designartendenciosamente a miembros afines en el Tribunal con acciones similares en Argentina, donde huboluchas cruciales como ésta en el contexto de instituciones políticas y económicas predominantementeextractivas. La Constitución argentina de 1853 creó un Tribunal Supremo con derechos similares a los delTribunal Supremo estadounidense. Una decisión de 1887 permitía al Tribunal argentino asumir elmismo papel que el Tribunal Supremo de Estados Unidos a la hora de decidir si una ley específica eraconstitucional. En teoría, el Tribunal Supremo podría haber desarrollado uno de los elementosimportantes de las instituciones políticas inclusivas en Argentina, pero el resto del sistema político yeconómico continuó siendo altamente extractivo y, en Argentina, no había ni pluralismo ni cesión depoderes a amplios segmentos de la sociedad. Como en Estados Unidos, el papel constitucional delTribunal Supremo también sería cuestionado en Argentina. En 1946, Juan Domingo Perón fue elegidodemocráticamente presidente de Argentina. Había sido coronel y adquirió relevancia nacional tras ungolpe militar en 1943 que le había nombrado ministro de Trabajo. En este puesto, construyó unacoalición política con los sindicatos y el movimiento de los trabajadores que sería crucial para sucandidatura presidencial. Poco después de la victoria de Perón, sus partidarios en la Cámara de Diputados propusieron ladestitución de cuatro de los cinco miembros del Tribunal. Los cargos presentados contra el Tribunaleran varios. Uno era aceptar inconstitucionalmente la legalidad de dos regímenes militares en 1930 y1943 (lo que era bastante irónico, ya que Perón había tenido un papel clave en el segundo golpe). Otrose centraba en la legislación que el Tribunal había invalidado, igual que su homólogo estadounidense.Justo antes de la elección de Perón como presidente, el Tribunal había adoptado una decisión queafirmaba que el comité de relaciones Laborales Nacional de Perón era inconstitucional. Igual queRoosevelt había criticado mucho al Tribunal Supremo en su campaña de reelección de 1936, Perónhizo lo mismo en su campaña de 1946. Nueve meses después de iniciar el proceso de destitución, laCámara de Diputados destituyó a tres de los jueces, el cuarto ya había dimitido. El Senado aprobó lamoción. Perón nombró entonces a cuatro jueces nuevos. El debilitamiento del Tribunal sin duda tuvocomo efecto liberar a Perón de límites políticos. A partir de aquel momento, podía ejercer un poderilimitado, de una forma muy parecida a los regímenes militares de Argentina antes y después de supresidencia. Sus jueces recién nombrados, por ejemplo, consideraron constitucional la condena deRicardo Balbín, el líder del principal partido de la oposición, el Partido Radical, por faltar al respeto aPerón. Perón podía gobernar de facto como dictador. Como Perón consiguió formar un tribunal afín a sus ideas, ha pasado a ser una costumbre que cadanuevo presidente argentino elija a sus propios jueces del Tribunal Supremo. De esta forma, se acabócon una institución política que podría haber impuesto ciertos límites al poder del ejecutivo. Elrégimen de Perón fue apartado del poder por otro golpe en 1955, tras el cual se produjo una largasecuencia de transiciones entre gobiernos militares y civiles, y ambos tipos de gobierno elegían a suspropios jueces. No obstante, elegir a los jueces del Tribunal Supremo en Argentina no era unaactividad limitada a las transiciones entre gobiernos militares y civiles. En 1990, Argentinaexperimentó finalmente una transición entre gobiernos elegidos democráticamente, un gobiernodemocrático seguido por otro. De todas formas, en aquel momento, los gobiernos democráticos secomportaban de una forma parecida a los gobiernos militares en lo referente al Tribunal Supremo. Elpresidente entrante fue Carlos Saúl Menem del Partido Peronista. El Tribunal Supremo constituidohabía sido nombrado después de la transición a la democracia en 1983 por el presidente del PartidoRadical, Raúl Alfonsín. Como se trataba de una transición democrática, no debería haber habidorazones para que Menem nombrara su propio Tribunal. Sin embargo, en el período previo a laelección, ya había mostrado sus intenciones. Intentó animar (o incluso intimidar) a los miembros delTribunal para que dimitieran. No paró de intentarlo, pero no lo consiguió. Fue célebre su ofrecimientode una embajada al juez Carlos Fayt. Sin embargo, la oferta fue rechazada y Fayt le respondióenviándole un ejemplar de su libro Law and Ethics, con la nota: «Cuidado, yo escribí esto». Sininmutarse, al cabo de tres meses de asumir el cargo, Menem envió una ley a la Cámara de Diputadosproponiendo ampliar el Tribunal de cinco a nueve miembros. Uno de los argumentos fue el mismo queutilizó Roosevelt en 1937: el Tribunal tenía sobrecarga de trabajo. La ley fue aprobada rápidamentepor el Senado y la Cámara, lo que permitió que Menem nombrara a cuatro jueces nuevos. Ya tenía sumayoría. La victoria de Menem contra el Tribunal puso en marcha el tipo de dinámica de pendienteresbaladiza que mencionamos anteriormente. El siguiente paso fue volver a redactar la Constituciónpara eliminar el límite de mandatos y poder así presentarse a presidente de nuevo. Tras ser reelegido,Menem intentó modificar una vez más la Constitución, pero lo impidieron, no las institucionespolíticas argentinas, sino facciones de su propio partido peronista, que se rebelaron contra sudominación personal. Desde la independencia, Argentina ha sufrido la mayoría de los problemas institucionales que hanasolado América Latina. Ha quedado atrapada en un círculo vicioso, no virtuoso. En consecuencia, losdesarrollos positivos, como los primeros pasos hacia la creación de un Tribunal Supremoindependiente, nunca se afianzaron. Con el pluralismo, ningún grupo quiere ni osa derrocar el poder deotro, por miedo a que su propio poder sea cuestionado posteriormente. Al mismo tiempo, la ampliadistribución de poder hace que dicho derrocamiento sea difícil. Un Tribunal Supremo puede tenerpoder si recibe un apoyo significativo de segmentos amplios de la sociedad dispuestos a rechazarintentos de viciar la independencia del Tribunal. Eso es lo que ha sucedido en Estados Unidos, pero noen Argentina. Los legisladores argentinos estuvieron encantados de socavar el Tribunal aunqueanticiparan que eso podía poner en peligro su propia posición. Una razón es que, con institucionesextractivas, hay mucho que ganar al derrocar al Tribunal Supremo, y los beneficios potencialescompensan los riesgos.Retroalimentación positiva y círculos virtuososLas instituciones políticas y económicas inclusivas no surgen por sí solas, sino que a menudo sonresultado de un conflicto importante entre las élites que se resisten al crecimiento económico y alcambio político y las que desean limitar el poder económico y político de las élites existentes. Lasinstituciones inclusivas surgen durante las coyunturas críticas, como durante la Revolución gloriosaen Inglaterra o la fundación de la colonia Jamestown en Norteamérica, cuando una serie de factoresdebilitan el control de las élites que están en el poder, lo que hace que sus adversarios sean másfuertes, y crea incentivos para la formación de una sociedad pluralista. El resultado del conflictopolítico nunca es seguro, e incluso si, a posteriori, vemos que muchos acontecimientos históricos eraninevitables, el camino de la historia es circunstancial. De todas formas, una vez instauradas, lasinstituciones políticas y económicas inclusivas tienden a crear un círculo virtuoso, un proceso deretroalimentación positiva, lo que aumenta la probabilidad de que estas instituciones persistan eincluso se expandan. El círculo virtuoso funciona a través de varios mecanismos. Primero, la lógica de las institucionespolíticas pluralistas hace que la usurpación del poder por parte de un dictador, una facción delgobierno o incluso un presidente bienitencionado sea más difícil, como lo descubrió FranklinRoosevelt cuando intentó eliminar el control sobre su poder impuesto por el Tribunal Supremo, o sirRobert Walpole cuando intentó implantar la Ley negra de forma sumaria. En ambos casos, concentrarmás el poder en manos de un individuo o un grupo reducido habría empezado a socavar las bases delas instituciones políticas pluralistas, y la verdadera medida del pluralismo es precisamente sucapacidad para resistir a dichos intentos. El pluralismo también consagra la noción de Estado dederecho, el principio de que las leyes deben aplicarse a todos por igual, lo que naturalmente esimposible bajo una monarquía absolutista. Sin embargo, el Estado de derecho, a su vez, implica quelas leyes no puedan ser utilizadas simplemente por parte de un grupo para usurpar los derechos deotro. Lo que es más, el principio del Estado de derecho abre la puerta a una mayor participación en elproceso político y a una mayor inclusividad, ya que introduce poderosamente la idea de que laspersonas deben ser iguales no solamente ante la ley, sino también ante el sistema político. Éste fueuno de los principios que hicieron difícil que el sistema político británico resistiera las demandasenérgicas para lograr una mayor democracia a lo largo de todo el siglo XIX, abriendo el camino a laextensión paulatina del derecho a voto a todos los adultos. El segundo mecanismo, como hemos visto varias veces, es que las instituciones políticasinclusivas apoyan y son apoyadas por instituciones económicas inclusivas. Esto crea otro mecanismodel círculo virtuoso. Las instituciones económicas inclusivas eliminan las relaciones económicasextractivas más atroces, como la esclavitud y la servidumbre, reducen la importancia de losmonopolios y crean una economía dinámica, todo lo cual reduce los beneficios económicos que unopuede garantizar, como mínimo, a corto plazo, usurpando el poder político. Como las institucioneseconómicas ya habían pasado a ser suficientemente inclusivas en Gran Bretaña en el siglo XVIII, laélite tenía menos que ganar aferrándose al poder y, de hecho, tenía mucho que perder utilizando larepresión generalizada contra quienes demandaban una mayor democracia. Esta faceta del círculovirtuoso hizo que la marcha gradual de la democracia en la Gran Bretaña del siglo XIX fuera menosamenazadora para la élite y que, a la vez, tuviera más probabilidades de prosperar. En cambio, lasituación era muy distinta en regímenes absolutistas como el Imperio austro-húngaro o el Imperioruso. Allí, las instituciones económicas eran todavía altamente extractivas y, en consecuencia, lasdemandas de una mayor inclusión política más adelante en el siglo XIX serían reprimidas porque laélite tenía mucho que perder al compartir el poder. Finalmente, las instituciones políticas inclusivas permiten que florezcan medios de comunicaciónlibres, que a menudo proporcionan información y movilizan a la oposición frente a las amenazascontra las instituciones inclusivas, como sucedió durante el último cuarto del siglo XIX y el primerodel siglo XX, cuando la dominación económica creciente de los barones ladrones amenazó la esenciade las instituciones económicas inclusivas en Estados Unidos. Aunque el resultado de los conflictos siempre presentes continúe siendo circunstancial, a través deestos mecanismos el círculo virtuoso crea una tendencia potente para que las instituciones inclusivaspersistan, resistan a los retos y se expandan tal y como sucedió en Gran Bretaña y Estados Unidos. Pordesgracia, tal como veremos en el capítulo siguiente, las instituciones extractivas crean fuerzasigualmente fuertes para lograr persistir; es el proceso denominado círculo vicioso. 12 El círculo viciosoYa no se puede ir a Bo en trenToda la nación del oeste africano de Sierra Leona se convirtió en colonia británica en 1896. La capital,Freetown, originalmente había sido fundada a finales del siglo XVIII como hogar para esclavosliberados y repatriados. Sin embargo, cuando Freetown pasó a ser colonia británica, el interior deSierra Leona todavía estaba formado por un gran número de pequeños reinos africanos.Paulatinamente, en la segunda mitad del siglo XIX, los británicos ampliaron su control del interiormediante una larga serie de tratados con gobernantes africanos. El 31 de agosto de 1896, el gobiernobritánico declaró que la colonia pasaba a ser protectorado basándose en dichos tratados. Los británicosidentificaron quiénes eran los gobernantes importantes y les dieron un título nuevo, jefe supremo. Enel este de Sierra Leona, por ejemplo, en el moderno distrito de minería de diamantes de Kono, seencontraron con Suluku, un poderoso rey guerrero. El rey Suluku fue nombrado jefe supremo Suluku,y se creó la jefatura de Sandor como unidad administrativa en el protectorado. Aunque reyes como Suluku hubieran firmado tratados con un administrador británico, no habíanentendido que aquellos tratados serían interpretados como carta blanca para establecer una colonia.Cuando los británicos intentaron recaudar un impuesto por cabaña, cinco chelines por cada hogar, enenero de 1898, los jefes se alzaron en una guerra civil que llegó a ser conocida como la revuelta delimpuesto por cabaña. Empezó en el norte, pero fue más fuerte y duró más tiempo en el sur, sobre todoen Mendelandia, una zona dominada por el grupo étnico mende. La revuelta del impuesto por cabañapronto fue extinguida, pero sirvió de aviso para los británicos sobre los problemas de controlar elhinterland de Sierra Leona. Los británicos ya habían empezado a construir una vía férrea desdeFreetown al interior. La obra empezó en marzo de 1896, y la línea llegó a Songo en diciembre de1898, en medio de la revuelta del impuesto por cabaña. Los documentos del Parlamento británico de1904 registraban lo siguiente: En el caso de los ferrocarriles de Sierra Leona, la insurrección nativa que estalló en febrero de 1898 provocó que se detuvieran completamente las obras y se desorganizara el personal durante algún tiempo. Los rebeldes atacaron las vías, con lo cual todo el personal tuvo que ser llevado a Freetown […] Rotifunk, ahora situado en la vía férrea a 88 kilómetros de Freetown, en ese momento estaba completamente en manos de los rebeldes. De hecho, Rotifunk no estaba en la línea ferroviaria planeada en 1894. La ruta se cambió tras elinicio de la Revuelta, así que, en lugar de dirigirse al noreste, fue al sur, vía Rotifunk y hasta Bo, enMendelandia. Los británicos querían un acceso rápido a Mendelandia, el corazón de la rebelión, y aotras partes en donde podrían surgir problemas en el hinterland si estallaban más rebeliones. Cuando Sierra Leona se independizó en 1961, los británicos dieron el poder a sir Milton Margai ya su SLPP (Partido del Pueblo de Sierra Leona), que atrajo el apoyo principalmente en el sur, sobretodo en Mendelandia, y el este. Tras sir Milton, el primer ministro fue su hermano, sir Albert Margai,en 1964. En 1967, el SLPP perdió por un escaso margen unas elecciones fuertemente disputadas contrala oposición, el APC (Congreso de Todo el Pueblo), liderado por Siaka Stevens. Stevens era un limba,del norte, y el APC obtenía la mayor parte de su apoyo de los grupos étnicos del norte, los limbas, lostemnes y los lokos. Aunque el ferrocarril hacia el sur había sido diseñado inicialmente por los británicos para gobernarSierra Leona, en 1967 su papel era económico. Transportaba la mayor parte de las exportaciones delpaís: café, cacao y diamantes. Los agricultores que cultivaban café y cacao eran mendes, y elferrocarril era la ventana al mundo de Mendelandia. Este territorio había votado en su mayoría porAlbert Margai en las elecciones de 1967, y Stevens, el ganador, estaba mucho más interesado enaferrarse al poder que en fomentar las exportaciones de Mendelandia. Su razonamiento era simple: loque era bueno para los mendes era bueno para el SLPP, y malo para Stevens. Así que mandó arrancarla línea de ferrocarril hasta Mendelandia. A continuación, vendió las vías y el material rodante paraque el cambio fuera tan irreversible como fuera posible. Ahora, al salir de Freetown hacia el este, sepasan las estaciones de ferrocarril de Hastings y Waterloo. Están en estado ruinoso. No hay más trenesa Bo. Evidentemente, la drástica acción de Stevens perjudicó fatalmente a algunos de los sectores másvibrantes de la economía de Sierra Leona. Sin embargo, como muchos de los líderes de lapostindependencia africana, cuando hubo que elegir entre consolidar el poder y fomentar elcrecimiento económico, Stevens eligió consolidar su poder, y nunca volvió la vista atrás.Actualmente, ya no se puede ir en tren hasta Bo porque, igual que el zar Nicolás I, que temía que elferrocarril llevaría la revolución a Rusia, Stevens creía que los ferrocarriles reforzarían a susadversarios. Como muchos otros gobernantes que poseen el control de las instituciones extractivas,temía las amenazas a su poder político y estaba dispuesto a sacrificar el crecimiento económico parafrustrarlas. A primera vista, la estrategia de Stevens contrasta con la de los británicos. Sin embargo, hubo unacontinuidad significativa entre el gobierno británico y el régimen de Stevens que ilustra la lógica delos círculos viciosos. Stevens gobernó Sierra Leona extrayendo recursos de su pueblo con métodossimilares. Todavía estaba en el poder en 1985 no porque hubiera sido reelegido popularmente, sinoporque, después de 1967, estableció una violenta dictadura, asesinando y hostigando a sus adversariospolíticos, sobre todo a los miembros del SLPP. Se autoproclamó presidente en 1971, y, a partir de1978, Sierra Leona solamente tuvo un partido político, el APC de Stevens. Por lo tanto, logróconsolidar su poder, aunque el coste fuera empobrecer a gran parte del hinterland. Durante el período colonial, los británicos utilizaron un sistema de gobierno indirecto paragobernar Sierra Leona, como con la mayoría de sus colonias africanas. En la base de aquel sistemaestaban los jefes supremos, que recaudaban impuestos, repartían justicia y mantenían el orden. Losbritánicos trataban con los agricultores del cacao y el café no aislándolos, sino obligándolos a vendertoda su producción a unas juntas de comercialización desarrolladas por la oficina colonialsupuestamente para ayudar a los agricultores. Los precios de los productos agrícolas fluctuabanviolentamente con el tiempo. Los precios del cacao podían estar altos un año, pero bajos al siguiente.Los ingresos de los agricultores fluctuaban conjuntamente. La justificación para las juntas decomercialización era que ellas, no los agricultores, absorberían el precio de las fluctuaciones. Cuandolos precios mundiales fueran elevados, la junta pagaría a los agricultores de Sierra Leona menos que elprecio mundial, pero cuando los precios mundiales fueran bajos, harían lo contrario. En principio,parecía una buena idea, pero la realidad era muy distinta. La junta de Comercialización de Productosde Sierra Leona fue establecida en 1949. Evidentemente, necesitaba una fuente de ingresos parafuncionar, y la forma natural de conseguirlos era pagar a los agricultores solamente un poco menos delo que deberían haber recibido en años buenos o malos. Estos fondos podían utilizarse entonces para laAdministración y los gastos generales. Pronto el «un poco menos» se convirtió en «mucho menos». ElEstado colonial utilizaba la Junta de Comercialización como forma de recaudar impuestos elevados alos agricultores. Muchos esperaban que las peores prácticas de la dominación colonial del África subsaharianaacabaran después de la independencia, y que el uso de las juntas de comercialización para cobrarimpuestos excesivos a los agricultores llegara a su fin. Sin embargo, no fue así. De hecho, laextracción de los agricultores mediante juntas de comercialización empeoró mucho. A mediados delos sesenta, los agricultores de nuez de palmera conseguían el 56 por ciento del precio mundial de lasjuntas de comercialización; los agricultores de cacao, el 48 por ciento, y los agricultores de café, el 49por ciento. Cuando Stevens dimitió del cargo, en 1985, para permitir que el sucesor que había elegido,Joseph Momoh, se convirtiera en presidente, esos porcentajes eran del 37, 19 y 27 por ciento,respectivamente. Por muy lamentable que parezca, era mejor que lo que los agricultores conseguíandurante el dominio de Stevens, que a menudo había sido tan poco como el 10 por ciento, es decir, el 90por ciento de los ingresos de los agricultores era extraído por el gobierno de Stevens, y no paraproporcionar servicios públicos, como carreteras o educación, sino para enriquecerse él y sus secuacesy comprar apoyo político. Otro elemento que formaba parte del gobierno indirecto británico fue la estipulación de que elcargo de jefe supremo sería para toda la vida. Para poder ser elegido jefe, se tenía que ser miembro deuna «casa reinante» reconocida. La identidad de las casas dominantes en una jefatura se desarrollabacon el tiempo, pero se basaba esencialmente en el linaje de los reyes de una zona concreta y de lasfamilias de la élite que firmaron tratados con los británicos a finales del siglo XIX. Los jefes eranelegidos, pero no democráticamente. Un organismo llamado Autoridad Tribal, cuyos miembros eranjefes de pueblos menores o eran nombrados por jefes supremos, por jefes de poblados o por lasautoridades británicas, decidía quién se convertiría en el jefe supremo. Uno se podría imaginar queesta institución colonial también fue abolida o, como mínimo, reformada tras la independencia. Sinembargo, como las juntas de comercialización, no lo fue, y continuó sin cambios. Actualmente, losjefes supremos todavía son los encargados de recaudar impuestos. Ya no se trata de un impuesto porcabaña, pero sí de su descendiente más próximo, un impuesto al sufragio. En el año 2005, la AutoridadTribal de Sandor eligió a un jefe supremo nuevo. Solamente podían presentarse candidatospertenecientes a la casa dominante Fasuluku, que es la única casa dominante. El ganador fue ShekuFasuluku, el tataranieto del rey Suluku. El comportamiento de las juntas de comercialización y los sistemas tradicionales de propiedad dela tierra contribuyen considerablemente a explicar por qué la productividad agrícola es tan baja enSierra Leona y gran parte del África subsahariana. En los ochenta, el politólogo Robert Bates sepropuso comprender por qué la agricultura era tan poco productiva en África a pesar de que, según loslibros de texto de economía, tendría que haber sido el sector más dinámico. Se dio cuenta de que notenía nada que ver con la geografía ni con el tipo de factores comentados en el capítulo 2 que se haafirmado que harían que la productividad agrícola fuera intrínsicamente baja, sino simplemente conque las políticas de precios de las juntas de comercialización eliminaron cualquier incentivo para quelos agricultores invirtieran, utilizaran fertilizantes o protegieran la tierra. La razón de que las políticas de las juntas de comercialización fueran tan poco favorable para losintereses rurales fue que aquellos intereses no tenían poder político. Aquellas políticas de preciosinteractuaban con otros factores fundamentales y hacían que la posesión fuera insegura, lo que reducíatodavía más los incentivos para invertir. En Sierra Leona, los jefes supremos no solamenteproporcionaban ley y orden y servicios judiciales, y recaudaban impuestos, sino que también eran los«guardianes de la tierra». A pesar de que las familias, clanes y dinastías tienen derechos comousuarios y derechos tradicionales en la tierra, en realidad los jefes tienen la última palabra sobre quiéntrabaja qué tierra. Los derechos de propiedad de la tierra solamente son seguros cuando uno estáconectado con el jefe, quizá de la misma familia gobernante. La tierra no se puede comprar ni venderni utilizar como garantía para un préstamo, y si se nace fuera de una jefatura, no se puede plantarningún cultivo perenne como café, cacao o palma por miedo a que eso permita que uno establezcaderechos de propiedad de facto. El contraste entre las instituciones extractivas desarrolladas por los británicos en Sierra Leona ylas instituciones inclusivas de otras colonias, como Australia, queda ilustrado por la forma en la quese manejaban los recursos minerales. En enero de 1930, se descubrieron diamantes en Kono, en el estede Sierra Leona. Eran diamantes aluviales, es decir, no se encontraban en minas profundas. Por lotanto, el método principal de extracción era el cribado en ríos. Algunos sociólogos los denominan«diamantes democráticos» porque permiten que mucha gente se implique en la minería, lo que creauna oportunidad potencialmente inclusiva. No es el caso de Sierra Leona. El gobierno británico,ignorando alegremente la naturaleza intrínsecamente democrática de cribar para encontrar diamantes,estableció un monopolio en todo el protectorado, lo llamó Sierra Leone Selection Trust, y se loconcedió a los De Beers, la enorme compañía minera de diamantes sudafricana. En 1936, De Beerstambién recibió el derecho a crear la Diamond Protection Force, un ejército privado que llegaría a sermás grande que el del gobierno colonial en Sierra Leona. De todas formas, la disponibilidad generalde los diamantes aluviales hizo que la situación fuera difícil de controlar. En los cincuenta, laDiamond Protection Force se vio superada al tener que hacer frente a miles de mineros de diamantesilegales, una enorme fuente de conflicto y caos. En 1955, el gobierno británico abrió algunos de loscampos de diamantes a buscadores con licencia que no pertenecían al Sierra Leone Selection Trust,aunque la empresa conservara las zonas más ricas en Yengema, Koidu y Tongo Fields. Después de laindependencia, las cosas empeoraron. En 1970, Siaka Stevens nacionalizó de facto el Sierra LeoneSelection Trust, creando la National Diamond Mining Company (Sierra Leone) Limited, en la que elgobierno, es decir, Stevens, en la práctica tenía el 51 por ciento de las acciones. Era la fase inicial delplan de Stevens para hacerse con el control de las minas de diamantes del país. En cambio, en la Australia del siglo XIX, lo que atrajo la atención general no fueron los diamantes,sino el oro, descubierto en 1851 en Nueva Gales del Sur y el estado recién creado de Victoria. Igualque los diamantes en Sierra Leona, el oro era aluvial y se debía decidir cómo explotarlo. Algunos,como James Macarthur, hijo de John Macarthur, el líder destacado de los squatters que comentamosanteriormente (capítulo 10), propuso que se pusieran vallas alrededor de las áreas mineras y que sesubastaran los derechos de monopolio. Querían una versión australiana del Sierra Leone SelectionTrust. Sin embargo, muchas personas de Australia querían libre acceso a las áreas de las minas de oro.El modelo inclusivo ganó y, en lugar de establecer un monopolio, las autoridades australianaspermitieron que cualquier persona que pagara una cuota de minería anual pudiera buscar y cavar paraencontrar oro. Pronto estos aventureros, a los que se denominó diggers, fueron una fuerza poderosa dela política australiana, sobre todo de Victoria. Tuvieron un papel importante para hacer avanzar elsufragio universal y el voto secreto. Ya hemos visto dos efectos perniciosos de la expansión europea y el dominio colonial en África: laintroducción del tráfico trasatlántico de esclavos, que fomentó el desarrollo de instituciones políticasy económicas africanas de tipo extractivo, y el uso de la legislación y las instituciones coloniales paraeliminar el desarrollo de la agricultura comercial africana que podría haber competido con laseuropeas. No cabe duda de que la esclavitud fue una fuerza en Sierra Leona. En el momento de lacolonización, no había un Estado centralizado fuerte en el interior, solamente reinos pequeños ymutuamente antagónicos que se asaltaban unos a otros continuamente y que capturaban a los hombresy mujeres de los otros reinos. La esclavitud era endémica y posiblemente el 50 por ciento de loshabitantes trabajaban como esclavos. El entorno de enfermedades supuso que no fuera posibleestablecer un asentamiento blanco a gran escala en Sierra Leona, como en Sudáfrica. Por lo tanto, nohabía blancos que compitieran con los africanos. Además, la falta de una economía minera de laescala de Johannesburgo significó que, además de la falta de demanda de mano de obra africana de lasgranjas blancas, no hibiera incentivos para crear las instituciones del mercado laboral extractivo tancaracterísticas del apartheid sudafricano. Sin embargo, también había otros mecanismos en marcha. Los agricultores de cacao y café deSierra Leona no competían con los blancos, aunque sus ingresos todavía fueran expropiados a travésde un monopolio del gobierno, la Junta de Comercialización. Sierra Leona también sufría de dominioindirecto. En muchas partes de África en las que las autoridades británicas deseaban utilizar eldominio indirecto, encontraron pueblos que no tenían un sistema de autoridad centralizada del que sepudieran apoderar. Por ejemplo, en el este de Nigeria, los igbos no tenían jefes cuando los británicoslos conocieron en el siglo XIX. Los británicos crearon jefes, los jefes de garantía. En Sierra Leona, losbritánicos basarían el dominio indirecto en sistemas de autoridad e instituciones indígenas existentes. Independientemente de la base histórica para que ciertos individuos fueran reconocidos como jefessupremos en 1896, el dominio indirecto y los poderes que se concedían a los jefes supremoscambiaron por completo la política existente en Sierra Leona. Se introdujo un sistema deestratificación social, las casas dominantes, que antes no existía. Una aristocracia hereditaria sustituyóuna situación que había sido mucho más fluida y en la que los jefes habían necesitado el apoyopopular. Lo que surgió fue un sistema rígido con jefes que ocupaban el cargo de por vida, en deudacon sus protectores de Freetown o Gran Bretaña, y mucho menos responsables ante el pueblo quegobernaban. Los británicos estuvieron encantados de trastornar las instituciones de otras formas, porejemplo, sustituyendo a los jefes legítimos por otros más cooperativos. De hecho, la familia Margai,que proporcionó a los dos primeros ministros de la Sierra Leona independiente, llegó al poder en lajefatura de Lower Banta aliándose con los británicos en la Revuelta del impuesto por cabaña contra eljefe reinante, Nyama. Éste fue derrocado; los Margais se convirtieron en jefes y ocuparon el cargohasta el año 2010. Lo destacable es el alcance de la continuidad entre la Sierra Leona colonial y la independiente. Losbritánicos crearon las juntas de comercialización y las utilizaron para cobrar impuestos a losagricultores. Los gobiernos poscoloniales hicieron lo mismo extrayendo a niveles todavía máselevados. Los británicos crearon el sistema de dominio indirecto a través de jefes supremos. Losgobiernos que siguieron a la independencia no rechazaron esta institución colonial, sino que lautilizaron para gobernar también el campo. Los británicos establecieron un monopolio del diamante eintentaron mantener al margen a los mineros africanos. Los gobiernos postindependencia hicieron lomismo. Es cierto que los británicos pensaban que construir vías férreas era una buena forma degobernar Mendelandia, mientras que Siaka Stevens pensaba lo contrario. Los británicos podían confiaren su ejército y sabían que podían enviarlo a Mendelandia si estallaba una revuelta. En cambio,Stevens no. Como en muchos otros países africanos, un ejército fuerte se habría convertido en unaamenaza para el dominio de Stevens. Por esta razón, mutiló al ejército, cortándolo y privatizando laviolencia a través de unidades paramilitares creadas especialmente y que sólo le eran fieles a él.Durante este proceso, aceleró el declive de la pequeña autoridad estatal que existía en Sierra Leona.En lugar del ejército, primero llegó la ISU (Unidad de Seguridad Interna), que la sufrida población deSierra Leona bautizó como I Shoot U (Te Disparo). Después, estaba la SSD (División de SeguridadEspecial), que la gente conocía como Siaka Stevens’s Dogs (Los Perros de Siaka Stevens).Finalmente, la falta de un ejército que apoyara al régimen también sería su ruina. Un grupo desolamente treinta soldados, dirigidos por el capitán Valentine Strasser, apartó al régimen del APC delpoder el 29 de abril de 1992. El desarrollo, o la falta de desarrollo, de Sierra Leona se podría entender como resultado delcírculo vicioso. Las autoridades coloniales británicas construyeron instituciones extractivas en primerlugar, y los políticos africanos postindependencia estuvieron encantados de recoger el testigo paraellos mismos. El patrón era inquietantemente similar por toda el África subsahariana. Habíaesperanzas similares para la postindependencia de Ghana, Kenia, Zambia y muchos otros paísesafricanos. Sin embargo, en todos estos casos, se recrearon las instituciones extractivas en un patrónpredicho por el círculo vicioso, aunque se hicieron más viciosos con el paso del tiempo. Por ejemplo,en todos estos países, la creación británica de las juntas de comercialización y dominio indirecto semantuvo. Existen razones naturales para este círculo vicioso. Las instituciones políticas extractivascondujeron a instituciones económicas extractivas, que enriquecían a unos cuantos a costa de lamayoría. Por lo tanto, quienes se benefician de instituciones extractivas tienen los recursos para crearmercenarios y ejércitos (privados), comprar jueces y amañar sus elecciones para conservar el poder.También están sumamente interesados en defender el sistema. Por consiguiente, las institucioneseconómicas extractivas crean la plataforma para que persistan las instituciones políticas extractivas.El poder es valioso en regímenes con instituciones políticas extractivas, porque es ilimitado y aportariqueza económica. Las instituciones políticas extractivas no proporcionan control contra los abusos de poder. Esdiscutible si el poder corrompe, pero no cabe duda de que lord Acton estaba en lo cierto cuandoafirmaba que el poder absoluto corrompe absolutamente. En el capítulo anterior, vimos que, inclusocuando Franklin Roosevelt deseó utilizar su poder presidencial de una forma que él pensaba que seríabeneficiosa para la sociedad, sin las trabas impuestas por el Tribunal Supremo, las institucionespolíticas inclusivas estadounidenses le impidieron dejar a un lado los límites a su poder. Cuandoexisten instituciones políticas extractivas, hay poco control del ejercicio del poder, por muy erróneo ysociópata que haya llegado a ser. En 1980, Sam Bangura, gobernador del Banco Central de SierraLeona, criticó las políticas de Siaka Stevens por ser despilfarradoras. Poco después, fue asesinado yarrojado desde la planta superior del edificio del Banco Central a la calle, llamada precisamente SiakaStevens. Las instituciones políticas extractivas también tienden a crear un círculo vicioso porque noproporcionan una línea de defensa contra quienes desean usurpar aún más y abusar de los poderes delEstado. Pero otro mecanismo para el círculo vicioso es que las instituciones extractivas, al crear un poderilimitado y una enorme desigualdad de rentas, aumentan la apuesta potencial del juego político. Quiencontrola el Estado se convierte en beneficiario de este poder excesivo y de la riqueza que genera. Porlo tanto, las instituciones extractivas crean incentivos para las luchas internas por el control del podery sus beneficios, una dinámica que vimos en las ciudades-Estado mayas y en la antigua Roma. Desdeesta perspectiva, no es de extrañar que las instituciones extractivas que muchos países africanosheredaron de las potencias coloniales sembraran las semillas de las luchas por el poder y las guerrasciviles. Estas luchas serían conflictos muy distintos a la guerra civil inglesa y la Revolución gloriosa,puesto que no pretendían cambiar instituciones políticas, introducir límites al ejercicio del poder nicrear pluralismo, sino lograr el poder y enriquecer a un grupo a costa del resto. En Angola, Burundi,Chad, Costa de Marfil, República Democrática del Congo, Etiopía, Liberia, Mozambique, Nigeria,República del Congo Brazzaville, Ruanda, Somalia, Sudán y Uganda, y evidentemente en SierraLeona, como veremos con más detalle en el siguiente capítulo, estos conflictos se convertirían enguerras civiles sangrientas y crearían la ruina económica y un sufrimiento humano sin precedentes,además de causar el fracaso del Estado.De la encomienda a la apropiación de tierrasEl 14 de enero de 1993, Ramiro de León Carpio juró el cargo como presidente de Guatemala. Nombróa Richard Aitkenhead Castillo ministro de Finanzas y a Ricardo Castillo Sinibaldi ministro deDesarrollo. Estos tres hombres tenían algo en común: los tres eran descendientes directos de losconquistadores españoles que habían llegado a Guatemala a principios del siglo XVI. El ilustreantepasado de Ramiro de León era Juan de León Cardona, mientras que los Castillo estabanemparentados con Bernal Díaz del Castillo, que escribió uno de los relatos de testigos presencialesmás famosos de la conquista de México. En recompensa por sus servicios a Hernán Cortés, Díaz delCastillo fue nombrado gobernador de Santiago de los Caballeros, lo que hoy en día es la ciudad deAntigua en Guatemala. Tanto Castillo como De León fundaron dinastías junto con otrosconquistadores, como Pedro de Alvarado. La socióloga guatemalteca Marta Casaús Arzú identificó aun grupo principal de veintidós familias de Guatemala que tenían vínculos a través del matrimoniocon otras veintiséis familias justo por fuera del núcleo. Su estudio genealógico y político sugería queestas familias han controlado el poder político y económico en Guatemala desde 1531. Una definicióntodavía más amplia de qué familias formaban parte de esta élite sugería que representaban solamentealgo más del 1 por ciento de la población en la década de los noventa. En Sierra Leona y en gran parte del África subsahariana, el círculo vicioso adoptó la forma de lasinstituciones extractivas establecidas por las potencias coloniales tomadas por los líderes posteriores ala independencia. En Guatemala, como en gran parte de América Central, vemos una forma mássimple, más manifiesta, del círculo vicioso: los que tienen poder político y económico estructuran lasinstituciones para garantizar la continuidad de su poder, y logran hacerlo. Este tipo de círculo viciosoconduce a la persistencia del subdesarrollo, de las instituciones extractivas y del poder en manos delas mismas élites. En el momento de la conquista, Guatemala estaba densamente poblada; su población eraprobablemente de unos dos millones de mayas. Las enfermedades y la explotación hicieron estragosallí, igual que en el resto de América. Hubo que esperar hasta la década de los veinte del siglo XX paraque la población total recuperara este nivel. Como en el resto del imperio español, los pueblos indígenas fueron asignados a los conquistadoresmediante la concesión de encomiendas. Ya vimos en el contexto de la colonización de México y Perúque la encomienda fue un sistema de trabajos forzados, que posteriormente dio paso a otrasinstituciones coercitivas similares, sobre todo el repartimiento, también denominado mandamiento enGuatemala. La élite, formada por los descendientes de los conquistadores y algunos elementosindígenas, no solamente se benefició de los distintos sistemas de trabajos forzados, sino que tambiéncontroló y monopolizó el comercio a través de un gremio de comerciantes denominado Consulado deComercio. La mayoría de la población de Guatemala estaba en lo alto de la montaña y lejos de lacosta. Los costes de transporte elevados redujeron el alcance de la economía de exportación y, alprincipio, la tierra no era muy valiosa. Gran parte de ésta todavía estaba en manos de los pueblosindígenas, que tenían grandes tierras comunales denominadas ejidos. El resto estaba en gran medidasin ocupar y, sobre el papel, era propiedad del gobierno. Se ganaba más dinero controlando elcomercio para cobrarle impuestos que controlando la tierra. Igual que en México, la élite guatemalteca vio la Constitución de Cádiz (véase el capítulo 2) conhostilidad, lo que la impulsó a declarar la independencia del mismo modo que las élites mexicanas.Tras una breve unión con México y la Federación de América Central, la élite colonial gobernóGuatemala bajo la dictadura de Rafael Carrera de 1839 a 1871. Durante este período, los antepasadosde los conquistadores y la élite indígena mantuvieron las instituciones económicas extractivas de laera colonial sin grandes cambios. Ni siquiera la organización del Consulado se alteró con laindependencia. A pesar de ser una institución real, continuó alegremente con un gobierno republicano. La independencia fue simplemente un golpe efectuado por la élite local preexistente, igual que enMéxico; dicha élite continuó con las instituciones económicas extractivas de las que tanto se habíanbeneficiado. Lo irónico es que, durante este período, el Consulado continuaba a cargo del desarrolloeconómico del país. Sin embargo, como había ocurrido antes de la independencia, en el fondo elConsulado estaba preocupado por sus propios intereses, no por los del país. Parte de suresponsabilidad era el desarrollo de infraestructuras, como puertos y carreteras. Pero, como enAustria-Hungría, Rusia y Sierra Leona, esto a menudo amenazaba la destrucción creativa y podríahaber desestabilizado el sistema, así que, en lugar de implantar el desarrollo de infraestructuras, amenudo se opuso a ellas. Por ejemplo, el desarrollo de un puerto en la costa de Suchitepéquez, en elocéano Pacífico, fue uno de los proyectos propuestos. En aquel momento, los únicos puertosadecuados estaban en la costa caribeña y estaban controlados por el Consulado. El Consulado no hacíanada en el lado del Pacífico porque un puerto en aquella región habría proporcionado un mercadomucho más fácil para las mercaderías de las ciudades montañosas de Mazatenango y Quetzaltenango,y el acceso a un mercado distinto para estos productos habría reducido el monopolio del Consuladodel Comercio Exterior. La misma lógica se aplicaba a las carreteras. De nuevo, el Consulado tenía laresponsabilidad de todo el país. Como era de esperar, también se negó a construir carreteras quehabrían reforzado a los grupos de la competencia o que habrían podido anular potencialmente sumonopolio. La presión para mejorar la infraestructura procedió del oeste de Guatemala yQuetzaltenango, en la región de Los Altos. Sin embargo, si la carretera entre Los Altos y la costa deSuchitepéquez se hubiera mejorado, esto podría haber creado una clase comerciante, que habría sidoun competidor para los comerciantes del Consulado de la capital. No se hizo ninguna mejora en lacarretera. El resultado del dominio de esta élite fue que Guatemala estaba atrapada en un túnel del tiempo amediados del siglo XIX, mientras el resto del mundo cambiaba velozmente. No obstante, estos cambiosfinalmente afectarían a Guatemala. Los costes de transporte se reducían debido a las innovacionestecnológicas como el tren de vapor, el ferrocarril y nuevos tipos de barcos mucho más rápidos.Además, las rentas en aumento de las personas de Europa occidental y Norteamérica creaban unademanda masiva de muchos productos que un país como Guatemala podía producir en potencia. A principios de siglo, se habían producido dos tintes naturales, índigo y, posteriormente,cochinilla, para la exportación, pero la oportunidad más rentable sería la producción de café.Guatemala tenía mucha tierra apropiada para el café y el cultivo empezó a extenderse, sin ningunaayuda del Consulado. A medida que aumentaba el precio mundial del café y se expandía el comerciointernacional, había grandes beneficios potenciales y la élite guatemalteca se interesó por el café. En1871, el sempiterno régimen del dictador Carrera fue finalmente derrocado por un grupo de personasque se autodesignaban liberales por el movimiento mundial que llevaba aquel nombre. El significadodel término «liberalismo» ha cambiado con el tiempo. Sin embargo, en el siglo XIX en Estados Unidosy Europa, era similar a lo que hoy en día se denomina libertarismo y representaba la libertad delindividuo, gobierno limitado y libre comercio. Las cosas fueron un poco distintas en Guatemala. Losliberales guatemaltecos, dirigidos inicialmente por Miguel García Granados y, después de 1873, porJusto Rufino Barrios, en su mayoría no eran hombres nuevos con ideas liberales. En general, lasmismas familias continuaron en el poder. Mantuvieron instituciones políticas extractivas eimplantaron una enorme reorganización de la economía para explotar el café. Abolieron el Consuladoen 1871, pero las circunstancias económicas habían cambiado. El punto de concentración de lasinstituciones económicas extractivas sería la producción y exportación de café. Para producir café, se necesitaba tierra y mano de obra. Para crear tierras para los cafetales, losliberales impusieron la privatización de la tierra que, de hecho, era realmente una apropiación detierras ya que serían capaces de ocupar tierra previamente comunal o del gobierno. A pesar de lasprotestas amargas que provocó su intento, debido a las instituciones políticas altamente extractivas y ala concentración del poder político en Guatemala, la élite finalmente salió victoriosa. Entre 1871 y1883, casi un millón de acres de tierra, la mayor parte tierra comunal indígena y tierras fronterizas,pasaron a manos de la élite y fue entonces cuando el café se desarrolló rápidamente. El objetivo era laformación de grandes fincas. Las tierras privatizadas fueron adjudicadas en subasta normalmente amiembros de la élite tradicional o a gentes próximas a ellos. El poder coercitivo del Estado liberal seutilizó para ayudar a los grandes terratenientes a obtener acceso a mano de obra adaptando eintensificando varios sistemas de trabajo forzado. En noviembre de 1876, el presidente Barriosescribió lo siguiente a todos los gobernadores de Guatemala: Como el país tiene áreas extensas de tierra que necesita explotar mediante el cultivo utilizando la multitud de trabajadores que hoy en día continúan fuera del movimiento de desarrollo de los elementos productivos de la nación, ustedes deben dar toda la ayuda necesaria para exportar agricultura: 1. De los pueblos indios de su jurisdicción, deben proporcionar a los propietarios de las fincas [cafetales] de ese departamento que pidan mano de obra el número de trabajadores que necesiten, tanto si son cincuenta como si son cien. El repartimiento, el proyecto de trabajo forzado, no había sido nunca abolido tras laindependencia, pero entonces aumentó en alcance y duración. Se institucionalizó en 1877 por eldecreto 177, que especificaba que los empleados podían pedir y recibir del gobierno hasta sesentatrabajadores para trabajar quince días si la propiedad estaba en el mismo departamento y treinta díassi estaba fuera. La petición se podía renovar si el empleador lo deseaba. Estos trabajadores podían serreclutados forzosamente a menos que pudieran demostrar mediante su libreta personal que eseservicio había sido realizado recientemente de forma satisfactoria. Todos los trabajadores ruralestambién fueron obligados a llevar un libro de trabajo denominado libreta, que incluía detalles sobrepara quién trabajaban y el registro de cualquier posible deuda. Muchos trabajadores rurales teníandeudas con sus empleadores y un trabajador endeudado no podía dejar a su empleador de ese momentosin permiso. El decreto 177 estipulaba además que la única forma de evitar ser reclutados para elrepartimiento era mostrar que en ese momento se estaba endeudado con un empleador. Lostrabajadores estaban atrapados. Además de aquellas leyes, se aprobaron numerosas leyes de vaganciapara que quien no pudiera demostrar que tenía un trabajo fuera inmediatamente reclutado para elrepartimiento u otros tipos de trabajo forzado en las carreteras o fuera obligado a aceptar empleo enuna granja. Igual que en la Sudáfrica de los siglos XIX y XX, las políticas de la tierra después de 1871también fueron diseñadas para debilitar la economía de subsistencia de los pueblos indígenas yobligarlos así a trabajar por sueldos bajos. El repartimiento duró hasta la década de los veinte; elsistema de la libreta y todo el abanico de leyes de vagancia estuvieron en vigor hasta 1945, cuandoGuatemala experimentó su primer y breve florecimiento de la democracia. Igual que antes de 1871, la élite guatemalteca gobernó a través de rudos militares y continuóhaciéndolo después del inicio del boom del café. Jorge Ubico, presidente entre 1931 y 1944, fue quiengobernó más tiempo. Ganó las elecciones presidenciales en 1931 sin oposición, ya que nadie era taninsensato para hacer campaña contra él. Como en el caso del Consulado, no aprobó hacer cosas quehubieran provocado destrucción creativa y que amenazaran tanto su poder político como susbeneficios y los de la élite que lo apoyaba. Por lo tanto, se opuso a la industria por la misma razón queFrancisco I de Austria-Hungría y Nicolás I de Rusia: los trabajadores industriales habrían causadoproblemas. En una legislación sin precedentes por su carácter represivo y paranoide, Ubico prohibió eluso de palabras como obreros, sindicatos y huelgas. Uno podía ir a la cárcel por utilizar cualquiera deestas palabras. De todas formas, aunque Ubico fuera poderoso, era la élite la que movía los hilos. Laoposición a este régimen aumentó en 1944, dirigida por estudiantes universitarios desafectos queempezaron a organizar manifestaciones. El descontento popular aumentó y, el 24 de junio, trescientosonce personas, muchas de ellas de la élite, firmaron el Memorial de los trescientos once, una cartaabierta en la que se denunciaba al régimen. Ubico dimitió el 1 de julio. Posteriormente, en 1945, huboun régimen democrático, pero fue derrocado por un golpe de Estado en 1954, lo que condujo a unasanguinaria guerra civil. Guatemala no se democratizó de nuevo hasta 1986. Los conquistadores españoles no tenían reparos a la hora de establecer un sistema político yeconómico extractivo. Por esa razón habían ido al nuevo mundo. Sin embargo, la mayoría de lasinstituciones que fijaron las habían pensado para ser temporales. Por ejemplo, la encomienda era unacesión temporal de derechos sobre la mano de obra. No tenían un plan totalmente elaborado sobrecómo establecer un sistema que persistiera durante otros cuatrocientos años. De hecho, lasinstituciones que fijaron cambiaron significativamente a lo largo del camino, pero hubo una cosa queno cambió: la naturaleza extractiva de las instituciones, el resultado del círculo vicioso. La forma deextracción cambió, pero ni la naturaleza extractiva de las instituciones ni la identidad de la élite lohicieron. En Guatemala, la encomienda, el repartimiento y la monopolización del comercio dieronpaso a la libreta y la apropiación de tierras. Sin embargo, la mayoría de los mayas indígenascontinuaron trabajando como trabajadores con sueldos bajos y poca formación, sin derechos niservicios públicos. En Guatemala, como en gran parte de América Central, en un patrón típico de círculo vicioso, lasinstituciones políticas extractivas daban apoyo a instituciones económicas extractivas que, a su vez,proporcionaron la base para las instituciones políticas extractivas y la continuación del poder de lamisma élite.De la esclavitud a Jim CrowEn Guatemala, las instituciones extractivas persistieron desde la época colonial hasta los tiemposmodernos bajo el firme control de la misma élite. Cualquier cambio de las instituciones era resultadode adaptaciones a los entornos cambiantes, como sucedió con la apropiación de tierras por parte de laélite motivada por el boom del café. Las instituciones del Sur de Estados Unidos fueron extractivas deforma similar hasta la guerra civil. La economía y la política estaban dominadas por la élite del Sur,los propietarios de las plantaciones con grandes posesiones de tierras y esclavos. Éstos no teníanderechos políticos ni económicos; en realidad, tenían pocos derechos del tipo que fuera. Las instituciones políticas y económicas extractivas del Sur lo hicieron considerablemente máspobre que el Norte a mediados del siglo XIX. El Sur carecía de industria y había relativamente pocainversión en infraestructuras. En 1860, su producción de manufactura total era menor que la dePensilvania, Nueva York o Massachusetts. Solamente el 9 por ciento de la población del Sur vivía enáreas urbanas, frente al 35 por ciento en el noreste. La densidad de las vías férreas (kilómetros de víadivididos por área de tierra) era tres veces superior en los estados del Norte que en los del Sur. Larelación de kilómetros de canal era similar. En el mapa 18, se muestra el alcance de la esclavitud determinando el porcentaje de la poblaciónesclava en los condados de Estados Unidos en 1840. Es evidente que la esclavitud era dominante en elSur. En algunos condados, por ejemplo, a lo largo del río Misisipi, hasta el 95 por ciento de lapoblación estaba esclavizada. En el mapa 19 se muestra una de las consecuencias de esta situación, laproporción de la mano de obra que trabajaba en manufacturas en 1880. Aunque no sea elevada enningún sitio según los niveles del siglo XX, existen diferencias marcadas entre el Norte y el Sur. Engran parte del noreste, más del 10 por ciento de la mano de obra trabajaba en manufacturas. Encambio, en gran parte del Sur, sobre todo en las áreas con grandes concentraciones de esclavos, estamano de obra no existía. El Sur ni siquiera era innovador en los sectores en los que estaba especializado: de 1837 a 1859, elnúmero de patentes otorgadas al año por innovaciones relacionadas con el maíz y el trigo era de unamedia de doce y diez, respectivamente; solamente había una al año para el cultivo más importante delSur, el algodón. No había ninguna señal de que la industrialización y el crecimiento económico fuerana empezar en un futuro próximo. Sin embargo, tras la derrota en la guerra civil, se produjo unareforma política y económica fundamental a punta de bayoneta. Se abolió la esclavitud y se concedióel voto a los hombres negros. Aquellos grandes cambios deberían haber abierto el camino a una transformación radical de lasinstituciones extractivas sureñas que se habrían convertido en inclusivas, y lanzar al Sur a un caminode prosperidad económica. Sin embargo, en otra manifestación más del círculo vicioso, no pasó nadaparecido. Una continuación de las instituciones extractivas, esta vez del tipo de Jim Crow en lugar delde la esclavitud, apareció en el Sur. El nombre de Jim Crow procedía supuestamente de la sátira«Jump Jim Crow» de principios del siglo XIX. Trataba de personajes negros que eran interpretados poractores blancos con la cara pintada de negro. Así, Jim Crow llegó a hacer referencia a todo el abanicode legislación segregacionista que se promulgó en el Sur después de 1865. Estas leyes persistierondurante casi otro siglo, hasta que se produjo otro gran levantamiento, el movimiento por los derechosciviles. Entretanto, los negros continuaron siendo reprimidos y excluidos del poder. La agricultura detipo plantación basada en mano de obra con sueldos bajos y poca formación persistió y las rentas delSur se redujeron aún más respecto a la media estadounidense. El círculo vicioso de las institucionesextractivas era mucho más fuerte de lo que muchos habían esperado en aquel momento. La razón de que la trayectoria política y económica del Sur nunca cambiara, aunque la esclavitudfuera abolida y los hombres negros obtuvieran derecho a voto, fue que el poder político y laindependencia económica de los negros eran frágiles. Los plantadores sureños perdieron la guerra,pero ganarían la paz. Todavía estaban organizados y eran propietarios de la tierra. Durante la guerra,se había prometido a los esclavos liberados que recibirían 40 acres y un mulo cuando la esclavitudfuera abolida y algunos incluso lo consiguieron durante las famosas campañas del general William T.Sherman. No obstante, en 1865, el presidente Andrew Johnson revocó las órdenes de Sherman y laesperada redistribución de la tierra nunca tuvo lugar. En un debate sobre esta cuestión en el Congreso,el congresista George Washington Julian proféticamente señaló: «¿De qué serviría una ley delCongreso en la que se prohibiera totalmente la esclavitud […] si la antigua base agrícola del poderaristocrático permanece?». Ése fue el comienzo de la «redención» del viejo Sur y la persistencia de lavieja élite terrateniente sureña. El sociólogo Jonathan Wiener estudió la persistencia de la élite de plantadores en cinco condadosdel Black Belt, la zona del mejor algodón, del Sur de Alabama. Hizo un seguimiento de familias delcenso de Estados Unidos y consideró las que tenían bienes inmuebles por un valor como mínimo de10.000 dólares. Descubrió que, de los 236 miembros de la élite de plantadores en 1850, 101 manteníansu posición en 1870. Lo interesante es que este ritmo de persistencia era muy similar al experimentadoen el período previo a la guerra civil; de las 236 familias de plantadores más ricas de 1850, solamente110 lo seguían siendo una década después. Sin embargo, de los 25 plantadores con mayores tierras en1870, 18 (el 72 por ciento) habían sido de las familias de la élite en 1860; 16 habían estado en el grupode élite de 1850. Mientras más de 600.000 murieron en la guerra civil, la élite de plantadores sufriópocas bajas. La ley, elaborada por y para los plantadores, eximía a un propietario de esclavos delservicio militar por cada veinte esclavos que tuviera. Mientras cientos de miles de hombres moríanpara preservar la economía de las plantaciones sureñas, muchos grandes propietarios de esclavos y sushijos vieron pasar la guerra desde sus porches y, así, fueron capaces de garantizar la persistencia de laeconomía de las plantaciones. Tras el fin de la guerra, los plantadores de la élite que controlaba la tierra fueron capaces de volvera ejercer su control sobre la mano de obra. A pesar de que se abolió la institución económica de laesclavitud, las pruebas señalan una línea de persistencia evidente en el sistema económico del Surbasado en la agricultura de las plantaciones con mano de obra barata. Este sistema económico semantuvo a través de varios canales que incluían tanto el control de la política local como el ejerciciode la violencia. Por lo tanto, en palabras del experto afroamericano W. E. B. du Bois, el Sur seconvirtió «simplemente en un campo armado para intimidar a los negros». En 1865, la legislatura del estado de Alabama aprobó el Código Negro, un hito importante para larepresión de la mano de obra negra. Dicho código era similar al decreto 177 de Guatemala, y consistíaen una ley de vagancia y en una ley contra la incentivación de los trabajadores. Su objetivo eraimpedir la movilidad de la mano de obra y reducir la competencia en el mercado laboral y garantizóque los plantadores del Sur todavía tuvieran una fuerza laboral fiable y a un coste bajo. Tras la guerra civil, el período denominado Reconstrucción duró desde 1865 hasta 1877. Lospolíticos del Norte, con ayuda del ejército de la Unión, diseñaron algunos cambios sociales en el Sur.Sin embargo, una reacción sistemática de la élite sureña con el pretexto de apoyar a los denominadosredeemers (redentores), que buscaban la redención del Sur, volvió a crear el viejo sistema. En laselecciones presidenciales de 1877, Rutherford Hayes necesitó el apoyo del Sur en el colegio electoral.Este colegio, que todavía se utiliza hoy en día, estaba en el corazón de la elección indirecta parapresidente creada por la Constitución de Estados Unidos. Los votos de los ciudadanos no elegíandirectamente al presidente, sino que elegían electores que, posteriormente, elegían al presidente en elcolegio electoral. A cambio de su apoyo en el colegio electoral, los sureños pidieron que los soldadosde la Unión fueran retirados del Sur y que la región se dejara a su libre albedrío. Hayes accedió. Con elapoyo sureño, Hayes se convirtió en presidente y retiró las tropas. El período posterior a 1877 marcóel verdadero resurgimiento de la élite de plantadores anterior a la guerra civil. La redención del Surimplicó la introducción de nuevos impuestos al sufragio y pruebas de alfabetización para votar, lo quesistemáticamente dejaba sin derecho a voto a los negros y, a menudo, a la población blanca pobre.Lograron hacer realidad aquellos planes y crearon un régimen de un partido con el Partido Demócrata,con gran parte del poder político en manos de la élite de plantadores. En virtud de las leyes de Jim Crow, se crearon escuelas separadas y, como era previsible,inferiores. Alabama, por ejemplo, volvió a redactar su Constitución en 1901 para lograrlo. Losorprendente es que, incluso hoy en día, el artículo 256 de la Constitución de Alabama, aunque ya noesté en vigor, todavía afirma: Derecho de la legislatura a establecer y mantener un sistema de escuelas públicas; distribución del fondo de escuelas públicas; escuelas separadas para niños blancos y niños de color. La legislatura establecerá, organizará y mantendrá un sistema liberal de escuelas públicas a través del estado en beneficio de los niños de edades comprendidas entre siete y veintiún años. El fondo para las escuelas públicas será distribuido entre los distintos condados en función del número de niños en edad escolar y se repartirán a las escuelas de los distritos o municipios en los condados para proporcionar, tan pronto como sea viable, cursos escolares de igual duración en dichos distritos escolares o municipios. Se proporcionarán escuelas separadas para niños blancos y de color y no se permitirá que ningún niño de una raza vaya a una escuela de la otra raza. Una enmienda para eliminar el artículo 256 de la Constitución fue rechazada por un margenestrecho en la legislatura del estado en 2004. La privación del derecho a voto, las leyes de vagancia como el Código Negro de Alabama, variasleyes de Jim Crow y las acciones del Ku Klux Klan, a menudo financiadas y apoyadas por la élite,convirtieron al Sur de la posguerra civil en una sociedad con un apartheid efectivo, en la que negros yblancos vivían vidas distintas. Igual que en el caso de Sudáfrica, estas leyes y prácticas estabandestinadas a controlar a la población negra y su trabajo. Los políticos sureños que estaban en Washington también procuraban garantizar que lasinstituciones extractivas del sur pudieran persistir. Por ejemplo, se aseguraron de que nunca seaprobara ningún proyecto federal u obra pública que hubiera podido poner en peligro el control de laélite sureña sobre la mano de obra negra. En consecuencia, el Sur entró en el siglo xx siendo unasociedad en gran parte rural con un nivel bajo de educación y tecnología atrasada que todavíaempleaba trabajo manual y la fuerza de los mulos prácticamente sin ninguna ayuda de instrumentosmecánicos. Aunque la proporción de personas en áreas urbanas aumentó, fue mucho menor que en elNorte. En 1900, por ejemplo, el 13,5 por ciento de la población del sur estaba urbanizado, frente al 60por ciento en el noreste. En términos generales, las instituciones extractivas del Sur de Estados Unidos, que se basaban enel poder de la élite terrateniente, la agricultura de las plantaciones y la mano de obra con sueldos bajosy poca formación, persistieron hasta bien entrado el siglo XX. Estas instituciones empezaron adesmoronarse solamente después de la segunda guerra mundial y realmente cuando el movimiento porlos derechos civiles destruyó la base política del sistema. Hasta la desaparición de estas institucionesen las décadas de 1950 y 1960, el Sur no empezó su proceso de rápida convergencia con el Norte. El Sur de Estados Unidos muestra otro lado más resistente del círculo vicioso. Igual que ocurrió enGuatemala, la élite sureña de plantadores permaneció en el poder y estructuró las institucionespolíticas y económicas para garantizar la continuidad de su poder. Sin embargo, a diferencia deGuatemala, se enfrentó a problemas significativos después de su derrota en la guerra civil, que habíaabolido la esclavitud y había dado un giro radical a la exclusión constitucional total de los negros de laparticipación política. Pero son muchos los caminos que llevan a Roma. Mientras la élite de losplantadores tuviera el control de sus enormes tierras y estuviera organizada, podía estructurar unconjunto nuevo de instituciones, las leyes de Jim Crow en lugar de la esclavitud, para lograr el mismoobjetivo. El círculo vicioso resultó ser más fuerte de lo que muchos, incluso Abraham Lincoln, habíanimaginado. El círculo vicioso se basa en instituciones políticas extractivas y crea institucioneseconómicas extractivas, lo que a su vez da apoyo a las instituciones políticas extractivas, porque lariqueza económica y el poder compran poder político. Cuando la promesa de dar 40 acres y una muladejó de estar sobre la mesa, el poder económico de la élite sureña de plantadores continuó siendointachable. Y no es de extrañar que, por desgracia, las implicaciones para la población negra del Sur yel desarrollo económico del Sur tampoco cambiaran.La ley de hierro de la oligarquíaLa dinastía salomónica de Etiopía duró hasta ser derrocada por un golpe militar, en 1974, dirigido porel consejo denominado Derg, un grupo marxista de oficiales del ejército. El régimen que el Derg habíaapartado del poder parecía haberse quedado congelado en algún siglo anterior, era un anacronismohistórico. El emperador Haile Selassie empezaba su día cuando llegaba al jardín del Gran Palacio, quehabía sido construido por el emperador Menelik II a finales del siglo XIX. Fuera del palacio, habíamultitud de dignatarios esperando su llegada, haciendo reverencias e intentando llamar su atencióndesesperadamente. El emperador concedía audiencia en la sala de audiencias, sentado en el tronoimperial. (Selassie era un hombre bajo, así que, para que no le quedaran las piernas colgando en elaire, había un encargado especial de llevar un cojín que lo acompañaba allí donde fuera paragarantizar que había un cojín adecuado que poner bajo sus pies. Este encargado mantenía un stock decincuenta y dos cojines para hacer frente a cualquier situación.) Selassie presidió un conjunto extremode instituciones extractivas y dirigía el país como si fuera su propiedad privada, concediendo favoresy patrocinios y castigando despiadadamente la falta de lealtad. No había ningún desarrollo económicodel que hablar en Etiopía durante la dinastía salomónica. El Derg estaba formado inicialmente por 108 representantes de distintas unidades militares detodo el país. El representante de la Tercera División en la provincia de Harar era un comandantellamado Mengistu Haile Mariam. Aunque en su declaración inicial el 4 de julio de 1974, los oficialesdel Derg juraron lealtad al emperador, pronto empezaron a detener a miembros del gobierno, paracomprobar cuánta oposición habría. A medida que el apoyo del régimen de Selassie se reducía, fuerona por el propio emperador, y lo detuvieron el 12 de septiembre. Entonces, empezaron las ejecuciones.Muchos políticos pertenecientes al viejo régimen fueron asesinados rápidamente. En diciembre, elDerg había declarado que Etiopía era un Estado socialista. Selassie murió, probablemente asesinado,el 27 de agosto de 1975. Ese año, el Derg empezó a nacionalizar la propiedad, incluyendo todo elterreno urbano y rural y la mayoría de los tipos de propiedad privada. El comportamiento cada vezmás autoritario del régimen provocó la oposición alrededor del país. Grandes partes de Etiopía fueronunidas durante la expansión colonial europea a finales del siglo XIX y principios del XX por laspolíticas del emperador Menelik II, ganador de la batalla de Adowa, que vimos anteriormente(capítulo 8). Estos territorios incluían Eritrea y Tigray en el norte y Ogaden en el este. Losmovimientos independentistas en respuesta al régimen despiadado del Derg aparecieron en Eritrea yTigray, cuando el ejército somalí invadió Ogaden, una zona de lengua somalí. El propio Derg seempezó a desintegrar y dividir en facciones. El comandante Mengistu resultó ser el más despiadado ylisto de ellos. A mediados de 1977, había eliminado a sus principales oponentes y se había hecho conel control efectivo del régimen, que se salvó del hundimiento solamente por la enorme entrada dearmas y tropas de la Unión Soviética y Cuba en noviembre de aquel año. En 1978, el régimen organizó una celebración nacional que marcó el cuarto aniversario delderrocamiento de Haile Selassie. Para entonces, Mengistu era el líder incontestado del Derg. Suresidencia, desde donde gobernaría Etiopía, era el Gran Palacio de Selassie, que no había sido ocupadodesde la abolición de la monarquía. En la celebración, se sentó en un sillón dorado, como losemperadores antiguos, mirando el desfile. Las funciones oficiales se volvían a realizar en el GranPalacio, con Mengistu sentado en el viejo trono de Haile Selassie. Mengistu empezó a compararse conel emperador Teodoro, que había refundado la dinastía salomónica a mediados del siglo XIX despuésde un período de declive. Uno de sus ministros, Dawit Wolde Giorgis, recordaba en sus memorias: Al principio de la revolución, todos habíamos rechazado por completo cualquier cosa que tuviera que ver con el pasado. Ya no conducíamos coches, ni llevábamos trajes; llevar corbatas se consideraba un delito. Cualquier cosa que te hiciera parecer rico o burgués, cualquier cosa que sugiriera riqueza o sofisticación, se menospreciaba por considerarla parte del antiguo orden. Alrededor de 1978, todo aquello empezó a cambiar. El materialismo se fue aceptando poco a poco, y, posteriormente, se exigió. Los diseños de los mejores diseñadores europeos se convirtieron en el uniforme de todos los altos oficiales del ejército y los miembros del Consejo Militar. Teníamos lo mejor de todo: las mejores casas, los mejores coches, los mejores whiskies y champanes y la mejor comida. Era un cambio radical respecto a los ideales de la revolución. Giorgis también registró claramente cómo cambió Mengistu una vez que pasó a ser el únicogobernante: Apareció el verdadero Mengistu: vengativo, cruel y autoritario… Muchos de nosotros, que hablábamos con él con las manos en los bolsillos, como si fuera uno de nosotros, pasamos a estar rígidos y atentos, con un respeto cauto ante su presencia. Al dirigirnos a él, siempre habíamos usado la forma familiar, el equivalente a «tú», ante; pero pasamos a tratarlo de «usted», empleando el tratamiento más formal, ersiwo. Se trasladó a una oficina más grande y fastuosa en el palacio de Menelik… Empezó a utilizar los coches del emperador… Se suponía que teníamos una revolución por la igualdad y él se había convertido en el nuevo emperador. El patrón de círculo vicioso mostrado por la transición entre Haile Selassie y Mengistu, o entre losgobernadores coloniales británicos de Sierra Leona y Siaka Stevens, es tan extremo y, en algún nivel,tan extraño, que merece un nombre especial. Como ya mencionamos en el capítulo 4, el sociólogoalemán Robert Michels lo denominó ley de hierro de la oligarquía. La lógica interna de las oligarquíasy, de hecho, de todas las organizaciones jerárquicas es que, según afirmaba Michels, se reproduciránno solamente cuando el mismo grupo esté en el poder, sino incluso cuando el control esté en manos deun grupo completamente nuevo. Lo que Michels no previó quizá fue un eco del comentario de KarlMarx de que la historia se repite, la primera vez como tragedia, y la segunda, como farsa. No es solamente que muchos de los líderes postindependencia de África se trasladaran a lasmismas residencias, utilizaran las mismas redes de patrocinio y emplearan las mismas formas paramanipular los mercados y extraer recursos que los regímenes coloniales y los emperadores a los quesustituían, sino que también empeoraban las cosas. Fue realmente una farsa que al firmementeanticolonial Stevens le preocupara controlar al mismo pueblo, los mendes, a quien los británicoshabían intentado controlar; que confiara en los mismos jefes que habían recibido el poder de losbritánicos y que éstos habían utilizado para controlar el hinterland; que dirigiera la economía de lamisma forma, expropiando a los agricultores con las mismas juntas de comercialización y controlandolos diamantes con un monopolio similar. Era realmente una farsa, una muy triste, que Laurent Kabila,que movilizó a un ejército contra la dictadura de Mobutu con la promesa de liberar al pueblo y acabarcon la opresiva y empobrecedora corrupción y represión del Zaire de Mobutu, estableciera un régimenigual de corrupto y quizá incluso más desastroso. Sin duda, fue una farsa que intentara empezar unculto a la personalidad de tipo mobutesco ayudado e instigado por Dominique Sakombi Inongo,antinguo ministro de Información de Mobutu, y que el régimen de Mobutu en sí siguiera el modelo deexplotación de la masa que había iniciado más de un siglo atrás el Estado Libre del Congo del reyLeopoldo. Fue una verdadera farsa que el oficial marxista Mengistu empezara a vivir en un palacio, aconsiderarse a sí mismo emperador y a enriquecerse él y su séquito igual que habían hecho HaileSelassie y otros emperadores antes que él. Todo era una farsa, pero también más trágica que la tragedia original y no solamente por lasesperanzas que se frustraban. Stevens y Kabila, como muchos otros gobernantes de África, empezaríana asesinar a sus adversarios y también a ciudadanos inocentes. Las políticas de Mengistu y el Dergaportarían una hambruna recurrente a las fértiles tierras de Etiopía. La historia se repetía, pero de unaforma muy distorsionada. Fue una hambruna en la provincia de Wollo en 1973 a la que Haile Selassiefue aparentemente indiferente lo que tanto contribuyó finalmente a fortalecer la oposición a surégimen. Selassie al menos solamente había sido indiferente. En cambio, Mengistu consideró que lahambruna era una herramienta política para minar la fuerza de sus adversarios. La historia no erasolamente una farsa y una tragedia, sino también algo cruel para los ciudadanos de Etiopía y granparte del África subsahariana. La esencia de la ley de hierro de la oligarquía, esta faceta concreta del círculo vicioso, es que losnuevos líderes que derrocaban a los viejos con promesas de cambio radical solamente aportaron másde lo mismo. De alguna manera, la ley de hierro de la oligarquía es más difícil de entender que otrasformas del círculo vicioso. Existe una lógica clara para la persistencia de las instituciones extractivasen el Sur de Estados Unidos y en Guatemala. Los mismos grupos continuaron dominando la economíay la política durante siglos. Incluso cuando eran cuestionados, como en el caso de los plantadores delSur de Estados Unidos tras la guerra civil, su poder permaneció intacto y pudieron mantener y recrearun conjunto similar de instituciones extractivas de las que se volverían a beneficiar. Sin embargo¿cómo podemos entender a los que llegan al poder en nombre del cambio radical recreando el mismosistema? La respuesta a esta pregunta revela, una vez más que el círculo vicioso es más fuerte de loque parece. No todos los cambios radicales están condenados al fracaso. La Revolución gloriosa fue un cambioradical, y condujo a lo que quizá resultó ser una de las revoluciones políticas más importantes de losdos milenios pasados. La Revolución francesa fue todavía más radical, con su exceso de caos yviolencia y la ascensión de Napoleón Bonaparte, pero no recreó el antiguo régimen. Tres factores facilitaron enormemente la aparición de instituciones políticas más inclusivas tras laRevolución gloriosa y la Revolución francesa. El primero fueron los nuevos comerciantes y hombresde negocios que deseaban desencadenar el poder de destrucción creativa de la que se beneficiarían;estos hombres nuevos eran miembros clave de las coaliciones revolucionarias y no deseaban ver eldesarrollo de otro conjunto de instituciones extractivas que los explotaran de nuevo. El segundo fue la naturaleza de la amplia coalición que se había formado en ambos casos. Porejemplo, la Revolución gloriosa no fue un golpe por parte de un grupo reducido o un interés reducidoespecífico, sino un movimiento respaldado por comerciantes, industriales, la gentry y variasagrupaciones políticas. Ocurrió lo mismo, a grandes rasgos, en el caso de la Revolución francesa. El tercer factor está relacionado con la historia de las instituciones políticas inglesas y francesas.Crearon un marco en el cual los regímenes nuevos y más inclusivos se pudieran desarrollar. En ambospaíses, había una tradición de parlamentos y poderes compartidos que se remontaba a la Carta Magnaen Inglaterra y a la Asamblea de Notables en Francia. Además, ambas revoluciones sucedieron enmitad de un proceso que ya había debilitado el control de los regímenes absolutistas o aspirantes aserlo. En ningún caso estas instituciones políticas facilitaron que un nuevo conjunto de gobernantes oun grupo reducido se hiciera con el control del Estado, usurpara la riqueza económica existente yconstruyera un poder político ilimitado y duradero. Tras la Revolución francesa, un grupo reducidodirigido por Robespierre y Saint-Just sí que logró el control, con consecuencias desastrosas, pero fuetemporal y no cambiaron el sentido del camino hacia instituciones más inclusivas. Todo esto contrastacon la situación de las sociedades con largas historias de instituciones políticas y económicasextractivas extremas y sin controles del poder de los gobernantes. En estas sociedades, no habríanuevos comerciantes u hombres de negocios fuertes que apoyaran y financiaran la resistencia contra elrégimen existente en parte para garantizar instituciones económicas más inclusivas; ni coalicionesamplias que introdujeran límites al poder de cada uno de sus miembros; ni instituciones políticas queinhibieran el intento de los nuevos gobernantes de usurpar y explotar el poder. En consecuencia, en Sierra Leona, Etiopía y el Congo, el círculo vicioso fue mucho más difícil deresistir y fue mucho menos probable poner en marcha movimientos hacia instituciones inclusivas.Tampoco había instituciones tradicionales ni históricas que pudieran controlar el poder de aquellosque asumieron el control del Estado. Aquellas instituciones habían existido en algunas partes deÁfrica, y algunas, como en Botsuana, incluso sobrevivieron a la era colonial. Sin embargo, fueronmucho menos prominentes a lo largo de la historia de Sierra Leona, y, en la medida en que existieron,estuvieron pervertidas por el control indirecto. Lo mismo sucedió en otras colonias británicas deÁfrica, como Kenia y Nigeria. Nunca existieron en el reino absolutista de Etiopía. En el Congo, lasinstituciones indígenas fueron mutiladas por el dominio colonial belga y las políticas autocráticas deMobutu. En todas estas sociedades, tampoco había nuevos comerciantes, hombres de negocios niemprendedores que apoyaran a los nuevos regímenes y que demandaran derechos de propiedadseguros y el fin de las instituciones extractivas previas. De hecho, las instituciones económicasextractivas del período colonial significaron que no quedaran muchos negocios ni espírituemprendedor. La comunidad internacional pensó que la independencia poscolonial africana conduciría alcrecimiento económico mediante un proceso de planificación estatal y el cultivo del sector privado.No obstante, el sector privado no estaba allí, excepto en áreas rurales, no tenía representación en losnuevos gobiernos y, por lo tanto, sería su primera presa. Más importante quizá, en la mayoría de estoscasos hubo beneficios enormes como consecuencia de lograr el poder. Estos beneficios atrajeron a loshombres con menos escrúpulos, como Stevens, que deseaban monopolizar este poder y que sacaron lopeor de ellos una vez que lo alcanzaron. No había nada que detuviera el círculo vicioso.La retroalimentación negativa y los círculos viciososLos países ricos son ricos, en gran medida, porque consiguieron desarrollar instituciones inclusivas enalgún momento durante los últimos trescientos años. Estas instituciones han persistido a través de unproceso de círculos virtuosos. Incluso aunque al principio solamente fueran inclusivas en un sentidolimitado, y que en ocasiones fueran frágiles, generaron dinámicas que crearían un proceso deretroalimentación positiva, aumentando poco a poco su inclusividad. Inglaterra no se convirtió en unademocracia después de la Revolución gloriosa de 1688. Ni mucho menos. Solamente una pequeñaparte de la población tenía una representación formal, pero fue crucial que pasara a ser pluralista. Unavez que se consagró el pluralismo, había una tendencia a que las instituciones se hicieran másinclusivas con el tiempo, aunque era un proceso débil e incierto. En este aspecto, Inglaterra fue el caso típico de círculo virtuoso: las instituciones políticasinclusivas crean límites contra el ejercicio y la usurpación del poder. También tienden a crearinstituciones económicas inclusivas, lo que, a su vez, hace que sea más probable la continuación deinstituciones políticas inclusivas. Cuando existen instituciones económicas inclusivas, la riqueza no se concentra en manos de ungrupo reducido que entonces pueda utilizar su poder económico para aumentar su poder político deforma desproporcionada. Además, con instituciones económicas inclusivas, los beneficios de tener elpoder político son más limitados, con lo que hay menos incentivos para cada grupo y cada individuoambicioso y advenedizo para intentar hacerse con el control del Estado. En general, una confluenciade factores en una coyuntura crítica, incluida la interacción entre las instituciones existentes y lasoportunidades y los retos aportados por la coyuntura crítica, es la responsable de la aparición deinstituciones inclusivas, como lo demuestra el caso inglés. Sin embargo, una vez que están en marchaesas instituciones inclusivas, no se necesita la misma confluencia de factores para que sobrevivan. Loscírculos virtuosos, aunque todavía estén sujetos a una contingencia significativa, permiten lacontinuidad de las instituciones y a menudo incluso desencadenan las dinámicas que conducen a lasociedad hacia una mayor inclusividad. Igual que los círculos virtuosos hacen que persistan las instituciones inclusivas, los círculosviciosos crean fuerzas poderosas dirigidas a perpetuar las instituciones extractivas. La historia nodetermina el destino y los círculos viciosos no son irrompibles, como veremos con más detalle en elcapítulo 14. Sin embargo, son resistentes. Crean un proceso poderoso de retroalimentación negativa enel que las instituciones políticas extractivas forjan instituciones económicas extractivas que, a su vez,crean la base para la persistencia de instituciones políticas extractivas. Lo vimos más claramente en elcaso de Guatemala, en el que la misma élite mantuvo el poder, primero bajo el dominio colonial ydespués en la Guatemala independiente, durante más de cuatro siglos; las instituciones extractivasenriquecen a la élite, y su riqueza forma la base para la continuación de su dominio. El mismo proceso de círculo vicioso es evidente en la persistencia de la economía de lasplantaciones en el Sur de Estados Unidos, excepto que también muestra la gran resistencia del círculovicioso frente a las dificultades. Los propietarios de las plantaciones del Sur de Estados Unidosperdieron el control formal de las instituciones políticas y económicas tras su derrota en la guerracivil. La esclavitud, que era la base de la economía de las plantaciones, fue abolida, y los negrospasaron a tener igualdad de derechos políticos y económicos. No obstante, la guerra civil no destruyóel poder político de la élite de plantadores ni su base económica. Dicha élite pudo reestructurar elsistema, bajo un aspecto distinto, pero, aun así, bajo su propio control político local, y lograr el mismoobjetivo: la abundancia de mano de obra a bajo coste para las plantaciones. Esta forma de círculo vicioso, en la que las instituciones extractivas perduran porque la élite quelas controla y se beneficia de ellas persiste, no es la única que adoptan. Al principio, una forma másdesconcertante, pero no menos real y no menos viciosa, de retroalimentación negativa perfiló eldesarrollo político y económico de muchos países, tal y como ilustran las experiencias de gran partedel África subsahariana, sobre todo Sierra Leona y Etiopía. En una forma que el sociólogo RobertMichels reconocería como la ley de hierro de la oligarquía, el derrocamiento de un régimen quepreside instituciones extractivas anuncia la llegada de un conjunto nuevo de amos para explotar elmismo conjunto de instituciones extractivas perniciosas. La lógica de este tipo de círculo vicioso también es fácil de entender, a posteriori: las institucionespolíticas extractivas crean pocos límites al ejercicio del poder, por lo tanto, básicamente, no hayinstituciones que limiten el uso y abuso de poder por parte de las personas que derrocaron a dictadoresanteriores y asumieron el control del Estado; y las instituciones económicas extractivas implican quese puedan lograr grandes beneficios y riqueza con el mero control del poder, expropiando los activosde otros y estableciendo monopolios. Evidentemente, la ley de hierro de la oligarquía no es una ley de verdad, en el sentido en que lo esuna ley física. No traza un camino inevitable, como ilustran la Revolución gloriosa en Inglaterra o larestauración Meiji en Japón. Un factor clave en estos episodios, que experimentaron un gran giro hacia las institucionesinclusivas, fue la cesión de poder a una amplia coalición que podría hacer frente al absolutismo ysustituiría las instituciones absolutistas por otras más inclusivas y pluralistas. Una revolución porparte de una coalición amplia hace que la aparición de instituciones políticas pluralistas sea muchomás probable. En Sierra Leona y en Etiopía, la ley de hierro de la oligarquía fue mucho más probableno solamente porque las instituciones existentes eran altamente extractivas, sino porque ni elmovimiento de independencia en el primer caso ni el golpe del Derg en el segundo fueronrevoluciones dirigidas por coaliciones amplias, sino por individuos y grupos que buscaban el poderpara así hacer la extracción. No obstante, existe otra faceta todavía más destructiva del círculo vicioso, anunciada en nuestroanálisis de las ciudades-Estado mayas del capítulo 5. Cuando las instituciones extractivas creandesigualdades enormes en la sociedad y una gran riqueza y poder ilimitado para los que poseen elcontrol, habrá muchos otros que desean luchar para hacerse con el control del Estado y lasinstituciones. Por lo tanto, las instituciones extractivas no solamente allanan el camino para elsiguiente régimen, que será incluso más extractivo, sino que también crearán luchas internas y guerrasciviles continuas. Así, estas guerras civiles causan más sufrimiento humano y también destruyenincluso la poca centralización estatal que hayan logrado estas sociedades. Esto empieza a menudo unproceso que conduce a la falta de ley, al Estado fracasado y al caos político, y aplasta todas lasesperanzas de prosperidad económica, como ilustrará el capítulo siguiente. 13 Por qué fracasan los países hoy en díaCómo ganar la lotería en ZimbabueCorría el mes de enero del año 2000 en Harare, Zimbabue. El maestro de ceremonias Fallot Chawawatenía que elegir el billete que ganaría la lotería nacional organizada por un banco, en parte, propiedaddel Estado, el Zimbabwe Banking Corporation (Zimbank). La lotería estaba abierta a todos los clientesque habían mantenido cinco mil o más dólares de Zimbabue en sus cuentas durante diciembre de1999. Cuando Chawawa sacó el billete, se quedó estupefacto. Tal y como señaló la declaración públicade Zimbank: «El maestro de ceremonias Fallot Chawawa no podía creer lo que veían sus ojos cuandole pasaron el billete para el premio de cien mil dólares de Zimbabue y vio que estaba escrito “suexcelencia R. M. Mugabe”». El presidente Robert Mugabe, que había dirigido Zimbabue por las buenas y por las malas, y,normalmente, con mano de hierro, desde 1980, había ganado la lotería, cien dólares de Zimbabue,unas cinco veces la renta per cápita anual del país. Zimbank afirmó que el nombre del señor Mugabehabía sido extraído de entre miles de clientes elegibles. ¡Qué suerte tiene este hombre! Huelga decirque no necesitaba realmente el dinero. De hecho, Mugabe hacía poco que se había concedido a élmismo y a su gabinete aumentos de sueldo de hasta el 200 por ciento. El billete de lotería era solamente una indicación más de las instituciones extractivas deZimbabue. Se podría llamar corrupción, pero es únicamente un síntoma del malestar institucional deZimbabue. El hecho de que Mugabe incluso pudiera ganar la lotería si quería mostró cuánto controltenía sobre los asuntos de Zimbabue, y dejó entrever al mundo hasta qué punto eran extractivas lasinstituciones del país. La razón más común por la que fracasan los países hoy en día es porque tienen institucionesextractivas. Zimbabue, bajo el régimen de Mugabe, ilustra claramente las consecuencias sociales yeconómicas. Aunque las estadísticas nacionales de Zimbabue sean muy poco fiables, la mejorestimación es que, en 2008, la renta per cápita de Zimbabue era de alrededor de la mitad de cuando elpaís logró su independencia en 1980. Por dramático que parezca, de hecho ni siquiera capta enabsoluto el deterioro del nivel de vida del país. El Estado se ha colapsado y prácticamente ha dejadode proporcionar servicios públicos básicos. En 2008-2009, el deterioro del sistema sanitario condujo aun brote de cólera en el país. El 10 de enero de 2010, había 98.741 casos notificados y 4.293 muertes.Fue el brote de cólera más mortífero de África durante los últimos quince años. Entretanto, eldesempleo en masa también había alcanzado unos niveles sin precedentes. A principios de 2009, laOficina de las Naciones Unidas de Coordinación de Asuntos Humanitarios afirmó que la tasa dedesempleo era de un increíble 94 por ciento. Las raíces de muchas instituciones políticas y económicas de Zimbabue, igual que en gran partedel África subsahariana, se remontan al período colonial. En 1890, la British South Africa Companyde Cecil Rhodes envió una expedición militar al entonces reino de los ndebeles, en Matabelelandia, ya la vecina Mashonalandia. La superioridad de su armamento eliminó rápidamente la resistenciaafricana y, en 1901, se formaba la colonia de Rodesia del Sur, que tomaba su nombre de Cecil Rhodes,en la zona que actualmente es Zimbabue. Ahora que la zona era una concesión privada de la BritishSouth Africa Company, Rhodes vio que podía ganar dinero allí mediante la prospección y minería deminerales preciosos. Aquellas operaciones nunca despegaron, pero las ricas tierras de cultivoempezaron a atraer la migración blanca. Aquellos colonos pronto anexionaron gran parte de la tierra.En 1923, se habían liberado del control de la British South Africa Company y convencieron algobierno británico para que les concediera el autogobierno. Lo que ocurrió es muy similar a lo quesucedió en Sudáfrica unos diez años antes. La ley de las tierras indígenas (capítulo 9) de 1913 creó unaeconomía dual en Sudáfrica. Rodesia aprobó leyes muy similares y, poco después de 1923, construyóun Estado de apartheid solamente para blancos inspirándose en el modelo sudafricano. Cuando los imperios coloniales europeos se hundieron a finales de los cincuenta y principios delos sesenta, la élite blanca de Rodesia, dirigida por Ian Smith, formada posiblemente por el 5 porciento de la población, declaró la independencia de Gran Bretaña en 1965. Pocos gobiernosinternacionales reconocieron la independencia de Rodesia, y la ONU le impuso sanciones económicasy políticas. Los ciudadanos negros emprendieron una guerra de guerrillas desde las bases en los paísesvecinos de Mozambique y Zambia. La presión internacional y la rebelión de los dos gruposprincipales, el ZANU (Unión Nacional Africana de Zimbabue) de Mugabe y el Zimbabwe AfricanPeople’s Union, ZAPU (Unión del Pueblo Africano de Zimbabue), dirigido por Joshua Nkomo, dieroncomo resultado un fin negociado al dominio blanco. El Estado de Zimbabue fue creado en 1980. Después de la independencia, Mugabe estableció rápidamente su control personal. O bien eliminóviolentamente a sus adversarios, o bien los neutralizó. Los actos más atroces de violencia tuvieronlugar en Matabelelandia, el corazón del apoyo al ZAPU, donde hasta veinte mil personas fueronasesinadas a principios de los ochenta. En 1987, el ZAPU se había unido con el ZANU para crear elZANU-PF, y Joshua Nkomo fue apartado políticamente. Mugabe pudo volver a redactar laConstitución que había heredado como parte de la negociación de la independencia, convirtiéndose enpresidente (había empezado como primer ministro). Abolió las listas de votantes blancos queformaban parte del acuerdo de independencia y, finalmente, en 1990, se deshizo del Senado porcompleto e introdujo cargos en el poder legislativo que él pudiera nombrar. El resultado fue un Estadocon un solo partido de facto dirigido por Mugabe. Tras la independencia, se apoderó de una serie de instituciones económicas extractivas creadas porel régimen blanco, como un gran número de regulaciones de precios y comercio internacional,industrias dirigidas por el Estado y juntas de comercialización agrícolas obligatorias. El empleopúblico se expandió con rapidez y se dieron puestos de trabajo a los partidarios del ZANU-PF. Lasevera regulación de la economía efectuada por el gobierno convenía a las élites del ZANU-PF porquehacía muy difícil que surgiera una clase independiente de hombres de negocios africanos, que podríanhaber complicado el monopolio político de los viejos hombres de negocios. Este caso fue muyparecido al de Ghana de los años sesenta que vimos en el capítulo 2. Evidentemente, lo irónico es queesto hizo que la clase de negocios principal estuviera formada por blancos. Durante este período, lasfuerzas centrales de la economía blanca, sobre todo el sector agrícola altamente productivo, nosufrieron cambios. Sin embargo, esto duraría solamente hasta que Mugabe perdiera su popularidad. El modelo de regulación e intervención del mercado poco a poco se hizo insostenible y, en 1991,tras una grave crisis fiscal, se inició un proceso de cambio institucional, con el apoyo del BancoMundial y el Fondo Monetario Internacional. El empeoramiento de los resultados económicos condujofinalmente a la aparición de una oposición política seria al dominio de un solo partido, el ZANU-PF:el Movement for Democratic Change (MDC). Las elecciones parlamentarias de 1995 distaron de sercompetitivas. El ZANU-PF ganó el 81 por ciento de los votos y ciento dieciocho de los ciento veinteescaños. Cincuenta y cinco de estos miembros del Parlamento fueron elegidos sin oposición. Laselecciones presidenciales del año siguiente mostraron incluso más signos de irregularidades y fraude.Mugabe ganó el 93 por ciento de los votos, pero sus dos adversarios, Abel Muzorewa y NdabaningiSithole, ya habían retirado sus candidaturas antes de las elecciones, pues acusaron al gobierno decoacción y fraude. Después del año 2000, a pesar de toda la corrupción, el control del ZANU-PF se estabadebilitando. Solamente consiguió el 49 por ciento del voto popular y únicamente sesenta y tresescaños. El MDC presentó candidatos para todos los escaños y logró todos los de la capital, Harare. Enlas elecciones presidenciales de 2002, Mugabe logró con dificultades solamente el 56 por ciento de losvotos. Ambas elecciones fueron favorables para el ZANU-PF debido a la violencia y la intimidación,junto al fraude electoral. La respuesta de Mugabe al desmoronamiento de su poder político fue intensificar tanto larepresión como el uso de políticas gubernamentales para comprar apoyo. Él desencadenó el asaltogeneralizado a los terratenientes blancos. A partir del año 2000, animó y apoyó una amplia serie deocupaciones y expropiaciones de tierras, a menudo dirigidas por asociaciones de veteranos de guerra,grupos supuestamente formados por excombatientes de la guerra de Independencia. Parte de la tierraexpropiada fue entregada a estos grupos, pero gran parte también fue a parar a las élites del ZANU-PF.La inseguridad de los derechos de propiedad causada por Mugabe y el ZANU-PF condujo alhundimiento de la producción y la productividad agrícolas. Mientras la economía se desmoronaba, loúnico que se podía hacer era imprimir dinero para comprar apoyo, lo que condujo a una enormehiperinflación. En enero de 2009, se legalizó el uso de otras monedas, como el rand sudafricano, y eldólar de Zimbabue desapareció de la circulación por haberse convertido en un trozo de papel sin valoralguno. Lo ocurrido en Zimbabue después de 1980 era corriente en el África subsahariana desde laindependencia. Zimbabue heredó una serie de instituciones políticas y económicas altamenteextractivas en 1980 que, durante los primeros quince años, se mantuvieron relativamente intactas.Aunque se celebraron elecciones, las instituciones políticas eran cualquier cosa menos inclusivas. Lasinstituciones económicas cambiaron un poco; por ejemplo, ya no había una discriminación explícitacontra los negros. Sin embargo, en general, las instituciones continuaron siendo extractivas, la únicadiferencia fue que la extracción, en lugar de hacerla Ian Smith y los blancos, la hacían Robert Mugabey las élites del ZANU-PF llenándose los bolsillos. Con el tiempo, las instituciones se hicieron todavíamás extractivas y las rentas del país se hundieron. El fracaso político y económico de Zimbabue esotra manifestación de la Ley de hierro de la oligarquía, en este caso, con el régimen extractivo yrepresivo de Ian Smith que fue sustituido por el régimen extractivo, corrupto y represivo de RobertMugabe. El hecho de que Mugabe ganara falsamente la lotería en el año 2000 fue simplemente lapunta de un iceberg muy corrupto y determinado por la historia.Los países fracasan hoy en día porque sus instituciones económicas extractivas no crean los incentivosnecesarios para que la gente ahorre, invierta e innove. Las instituciones políticas extractivas apoyan aestas instituciones económicas para consolidar el poder de quienes se benefician de la extracción. Lasinstituciones políticas y económicas extractivas, aunque varíen en detalles bajo distintascircunstancias, siempre están en el origen de este fracaso. En muchos casos, por ejemplo, comoveremos en Argentina, Colombia y Egipto, este fracaso adopta la forma de falta de actividadeconómica suficiente, porque los políticos están encantados de extraer recursos o de aplastar cualquiertipo de actividad económica independiente que los amenace a ellos y a las élites económicas. Enalgunos casos extremos, como Zimbabue y Sierra Leona, que comentaremos más adelante, lasinstituciones extractivas allanan el camino para el fracaso total del Estado, y destruyen no solamentela ley y el orden, sino también los incentivos económicos más básicos. El resultado es elestancamiento económico y, como ilustra la historia reciente de Angola, Camerún, Chad, la RepúblicaDemocrática del Congo, Haití, Liberia, Nepal, Sierra Leona, Sudán y Zimbabue, guerras civiles,desplazamientos en masa, hambrunas y epidemias, que hacen que muchos de estos países sean máspobres hoy en día de lo que lo eran los sesenta.¿Una cruzada de niños?El 23 de marzo de 1991, un grupo de hombres armados dirigidos por Foday Sankoh cruzó la fronteraentre Liberia y Sierra Leona y atacó Kailahun, una ciudad fronteriza situada al sur. Sankoh, que fuecabo en el ejército de Sierra Leona, había sido encarcelado tras participar en un golpe frustrado contrael gobierno de Siaka Stevens en 1971. Tras ser puesto en libertad, acabó en Libia, donde entró en uncampo de entrenamiento que dirigía el dictador libio Gadafi para revolucionarios africanos. Allí,conoció a Charles Taylor, que planeaba derrocar al gobierno de Liberia. Cuando Taylor invadióLiberia la Nochebuena de 1989, Sankoh estaba con él, y fue con un grupo de hombres de Taylor, lamayoría de Liberia y Burkina Faso, con los que Sankoh invadió Sierra Leona. Se autodenominaban elRUF (Frente Unido Revolucionario) y anunciaron que estaban allí para derrocar al gobierno corrupto ytirano del APC. Como vimos en el capítulo anterior, Siaka Stevens y su partido, el APC, se hicieron con lasinstituciones extractivas de la época colonial y las intensificaron en Sierra Leona, como habían hechoMugabe y su ZANU-PF en Zimbabue. En 1985, cuando Stevens enfermo de cáncer e hizo que JosephMomoh lo sustituyera, la economía se estaba hundiendo. A Stevens le gustaba citar este aforismo,aparentemente sin ironía: «La vaca come allí donde esté atada». Y allí donde Stevens había comidouna vez, Momoh se atiborraba. Las carreteras se caían a pedazos y las escuelas se desintegraron. Lasemisiones de la televisión nacional cesaron en 1987, cuando el ministro de Información vendió eltransmisor, y, en 1989, una torre de radio que transmitía señales fuera de Freetown se cayó, con lo quese acabaron las transmisiones fuera de la capital. Un análisis publicado en un periódico en la ciudad deFreetown en 1995 parecía muy veraz: Al final del gobierno de Momoh, había dejado de pagar a los funcionarios civiles, a los profesores e incluso a los jefes supremos. El gobierno central se había hundido y, después, evidentemente, tuvimos incursiones en la frontera, los «rebeldes» y todas las armas automáticas que llegaban en avalanchas a la frontera de Liberia. El NPRC, los rebeldes y los sobels [soldados convertidos en rebeldes] equivalen al caos que uno espera cuando desaparece un gobierno. No son las causas de nuestros problemas, sino los síntomas. El hundimiento del Estado bajo Momoh, de nuevo como consecuencia del círculo viciosodesencadenado por las instituciones extractivas extremas bajo Stevens, significó que no había nadaque detuviera al RUF para que no cruzara la frontera en 1991. El Estado no tenía capacidad parahacerle frente. Stevens ya había castrado al poder militar, porque le preocupaba que lo pudieranderrocar. Así, fue fácil que un número relativamente pequeño de hombres armados crearan el caos enla mayor parte del país. Incluso tenían un manifiesto denominado Footpaths to Democracy (Caminosde democracia), que empezaba con una cita del intelectual negro Frantz Fanon: «Cada generación,dentro de una relativa opacidad, tiene que descubrir su misión, cumplirla o traicionarla». El apartado«¿Por qué luchamos?» empieza así: Continuamos luchando porque estamos cansados de ser víctimas perpetuas de la pobreza patrocinada por el Estado y la degradación humana que se os ha infligido durante años de militarismo y gobierno autocrático. Nos contendremos y continuaremos esperando pacientemente el día de la paz, donde todos seremos vencedores. Estamos comprometidos con la paz, necesaria por cualquier medio, pero no estamos comprometidos con convertirnos en víctimas de la paz. Sabemos que nuestra causa es justa y Dios/Alá nunca nos abandonará en nuestra lucha por reconstruir una Sierra Leona nueva. Aunque Sankoh y otros líderes del RUF hubieran empezado con quejas políticas, y las quejas de lagente que sufría bajo las instituciones extractivas del APC los hubieran animado a unirse almovimiento en una primera etapa, la situación cambió rápidamente y quedó fuera de control. La«misión» del RUF sumió al país en una agonía, como se puede ver en el testimonio de un adolescentede Geoma, al sur de Sierra Leona: Nos cogieron a unos cuantos… Eligieron a algunos de nuestros amigos y los mataron, a dos, porque sus padres eran los jefes, y tenían propiedades y botas de soldado en sus casas. Les dispararon solamente porque los acusaron de cobijar a soldados. Los jefes también fueron asesinados, por formar parte del gobierno. Eligieron a alguien para que fuera el nuevo jefe. Todavía decían que habían venido para liberarnos del APC. Llegó un punto en el que ya no elegían a nadie a quien matar, simplemente disparaban a la gente. En el primer año de la invasión, la posible raíz intelectual que pudiera haber tenido el RUFdesapareció por completo. Sankoh ejecutó a quienes criticaban las atrocidades crecientes. Al cabo depoco tiempo, pocos hombres se unían voluntariamente al RUF, así que recurrieron al reclutamientoforzoso, sobre todo de niños. De hecho, todos los bandos lo hicieron, incluso el ejército. Si la guerracivil de Sierra Leona había sido una cruzada para construir una sociedad mejor, al final fue unacruzada de niños. El conflicto se intensificó con masacres y abusos masivos de derechos humanos queincluían violaciones en masa y la amputación de manos y orejas. Cuando el RUF se adueñaba de unazona, también empezaba la explotación económica. Era más evidente en las zonas de minería dediamantes, donde obligaban a la gente a trabajar en aquellas minas, pero estaba extendida también enotros lugares. El RUF no era el único que cometía atrocidades y masacres y obligaba a trabajar por la fuerza,sino que el gobierno también lo hizo. La ley y el orden habían desaparecido, hasta tal punto de que sehizo difícil para la gente distinguir a un soldado de un rebelde. La disciplina militar desapareció porcompleto. En el momento en que acabó la guerra, en el año 2001, probablemente ochenta mil personashabían muerto y todo el país había sido devastado. Se destruyeron por completo carreteras, casas yedificios. Hoy en día, si uno va a Koidu, una gran área de producción de diamantes situada en el este,se ven filas de casas quemadas marcadas por agujeros de bala. En 1991, el Estado de Sierra Leona había fracasado por completo. Pensemos en lo que el reyShyaam inició con los bushongs (capítulo 5): estableció instituciones extractivas para fortalecer supoder y extraer la producción del resto de la sociedad. Sin embargo, incluso las institucionesextractivas con una autoridad central concentrada en sus manos eran una mejora frente a la situaciónsin ley ni orden, autoridad central ni derechos de propiedad que caracterizaba a la sociedad lele delotro lado del río Kasai. Esta falta de orden y autoridad central ha sido el destino de muchos paísesafricanos en décadas recientes, en parte porque el proceso de centralización política se retrasóhistóricamente en grandes áreas del África subsahariana, pero también porque el círculo vicioso deinstituciones extractivas cambió radicalmente cualquier centralización estatal que hubiera existido,con lo que allanó el camino para el fracaso del Estado. Sierra Leona, durante su década sangrienta, la guerra civil de 1991 a 2001, fue el típico caso deEstado fracasado. Empezó simplemente como un país más de los estropeados por institucionesextractivas, si bien de un tipo particularmente vicioso e ineficiente. Los países se convierten enEstados fracasados no por su situación geográfica ni su cultura, sino por el legado de las institucionesextractivas, que concentran el poder y la riqueza en aquellos que controlan el Estado, lo que abre elcamino a los disturbios, las contiendas y la guerra civil. Las instituciones extractivas tambiéncontribuyen directamente al fracaso gradual del Estado al descuidar la inversión en los serviciospúblicos más básicos, exactamente como sucedió en Sierra Leona. Las instituciones extractivas que expropian y empobrecen al pueblo y bloquean el desarrolloeconómico son bastante comunes en África, Asia y Sudamérica. Charles Taylor ayudó a iniciar laguerra civil en Sierra Leona y, al mismo tiempo, emprendió un conflicto despiadado en Liberia, quecondujo al fracaso del Estado allí también. El patrón de instituciones extractivas que se colapasaron yllegaron a causar una guerra civil y el fracaso del Estado se ha dado en otros lugares de África; porejemplo, en Angola, Costa de Marfil, la República Democrática del Congo, Mozambique, la Repúblicadel Congo, Somalia, Sudán y Uganda. La extracción allana el camino para el conflicto, de formaparecida al conflicto que las instituciones altamente extractivas de las ciudades-Estado mayasgeneraron hace casi mil años. El conflicto precipita el Estado fracasado. Por eso, otra razón por la quelos países fracasan hoy en día es que sus Estados fracasan. Esto, a su vez, es una consecuencia dedécadas de gobierno bajo instituciones políticas y económicas extractivas.¿Quién es el Estado?Los casos de Zimbabue, Somalia y Sierra Leona, aunque típicos de países pobres de África, y quizáincluso de algunos de Asia, parecen bastante extremos. ¿Es indudable que los países latinoamericanosno tienen Estados fracasados? ¿Y que sus presidentes no son tan descarados como para ganar la loteríade esa forma? En Colombia, los Andes se funden poco a poco en el norte con una gran llanura costera que lindacon el Caribe. Los colombianos la llaman tierra caliente, y es distinta al mundo andino de la tierrafría. Durante los últimos cincuenta años, la mayor parte de los politólogos y de los gobiernos hanconsiderado que Colombia es una democracia. Estados Unidos se alegra de negociar un tratado delibre comercio potencial con el país y le envía todo tipo de ayuda, sobre todo ayuda miliar. Tras ungobierno militar de corta vida, que acabó en 1958, se han celebrado elecciones con regularidad,aunque, hasta 1974, existía un pacto por el que se alternaban el poder político y la presidencia entrelos dos partidos políticos tradicionales, los conservadores y los liberales. De todas formas, dichopacto, el Frente Nacional, fue ratificado por el pueblo colombiano a través de un plebiscito, y todoesto parece lo suficientemente democrático. A pesar de que Colombia tenga una larga historia de elecciones democráticas, no tieneinstituciones inclusivas. Su historia ha estado marcada por violaciones de libertades civiles,ejecuciones extrajudiciales, violencia contra los civiles y guerra civil. No es el tipo de resultados quese esperan de una democracia. La guerra civil de Colombia es distinta a la de Sierra Leona, en la queel Estado y la sociedad se hundieron y el caos reinó. Sin embargo, es una guerra civil que ha causadomuchas más víctimas. El gobierno militar de los cincuenta era, en parte, una respuesta a una guerracivil conocida simplemente como «la violencia». Desde entonces, una amplia gama de gruposinsurgentes, en su mayoría revolucionarios comunistas, se han multiplicado como una plaga en elcampo, secuestrando y asesinando. Para evitar las acciones de dichos grupos en la Colombia rural, sedebe pagar la denominada vacuna, es decir, uno se vacuna contra ser asesinado o secuestrado pagandoa algún grupo de matones armados cada mes. No todos los grupos armados de Colombia son comunistas. En 1981, los miembros del principalgrupo de la guerrilla comunista de Colombia, las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia(FARC), secuestraron a un vaquero, Jesús Castaño, que vivía en un pueblo pequeño llamado Amalfi enla tierra caliente, en la parte noreste del departamento de Antioquía. Las FARC exigieron un rescateque ascendía a siete mil dólares, una pequeña fortuna en la Colombia rural. La familia logró reuniraquella cifra hipotecando la granja, pero hallaron el cadáver de su padre encadenado a un árbol. Fue lagota que colmó el vaso para tres de los hijos de Castaño, Carlos, Fidel y Vicente. Fundaron un grupoparamilitar, Los Tangueros, para encontrar a los miembros de las FARC y vengar aquel asesinato. Loshermanos eran buenos organizadores y, al cabo de poco tiempo, su grupo había crecido y empezaba aencontrar un interés común con otros grupos paramilitares similares que se habían desarrollado apartir de causas parecidas. Los colombianos de muchas áreas sufrían a manos de las guerrillas deizquierdas y de los paramilitares de derechas que se habían formado en su contra. Los terratenientesutilizaban a los paramilitares para defenderse de las guerrillas, pero también participaban en el tráficode drogas, la extorsión y el secuestro y asesinato de ciudadanos. En 1997, los paramilitares, dirigidos por los hermanos Castaño, habían conseguido formar unaorganización nacional para paramilitares denominada Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), quese extendieron a grandes partes del país, sobre todo el país caliente, en los departamentos de Córdoba,Sucre, Magdalena y César. En 2001, las AUC quiza alcanzaron a tener treinta mil hombres armados asu disposición, organizados en distintos bloques. En Córdoba, el paramilitar Bloque Catatumbo estabadirigido por Salvatore Mancuso. A medida que su poder continuaba creciendo, las AUC tomaron ladecisión estratégica de participar en política. Los paramilitares y los políticos se buscaban entre sí.Varios de los líderes de las AUC organizaron una reunión con destacados políticos en el pueblo deSanta Fe de Ralito de Córdoba, y se redactó un documento conjunto, un pacto, en el que se exigía la«refundación del país». El pacto fue firmado por miembros líderes de las AUC, como Jorge 40 (apodode Rodrigo Tovar Pupo), Adolfo Paz (nombre de guerra de Diego Fernando Don Berna Murillo) yDiego Vecino (nombre real: Edwar Cobo Téllez), y políticos, entre los que se incluían los senadoresnacionales William Montes y Miguel de la Espriella. En este punto, las AUC dominaban grandeszonas de Colombia, y les resultaba fácil amañar quién saldría elegido en las elecciones de 2002 para elCongreso y el Senado. Por ejemplo, en el municipio de San Onofre, en Sucre, las elecciones fueronamañadas por el líder paramilitar Cadena. Un testigo describe así lo ocurrido: Los camiones enviados por Cadena recorrían los barrios, corregimientos y zonas rurales de San Onofre recogiendo gente. Según algunos habitantes… Para las elecciones de 2002, cientos de campesinos fueron llevados al corregimiento Plan Parejo para poder ver las caras de los candidatos a los que tenían que votar en las elecciones parlamentarias: Jairo Merlano para el Senado y Muriel Benito Rebollo para el Congreso. Cadena puso en una bolsa los nombres de los miembros del consejo municipal, sacó dos y dijo que los mataría a ellos y a otras personas elegidas al azar si no ganaba Muriel. Según parece, la amenaza funcionó: cada candidato obtuvo cuarenta mil votos en todo Sucre. Noes de extrañar que el alcalde de San Onofre firmara el pacto de Santa Fe de Ralito. Probablemente, unatercera parte de los congresistas y senadores debían su elección del año 2002 al apoyo paramilitar. Elmapa 20, que muestra las zonas de Colombia bajo control paramilitar, señala lo extendido que estabasu control. El propio Salvatore Mancuso lo describió así en una entrevista: El 35 por ciento del Congreso fue elegido en zonas en las que había estados de los grupos de Autodefensa; en aquellos estados, nosotros éramos los que recaudábamos impuestos, los que impartíamos justicia y los que teníamos el control militar y territorial de la región, y toda la gente que quería entrar en política tenía que venir y tratar con los representantes políticos que teníamos allí. No resulta difícil imaginar el efecto de este alcance del control paramilitar de la política y lasociedad sobre instituciones económicas y políticas públicas. La expansión de las AUC no fue unasunto pacífico. El grupo no luchaba solamente contra las FARC, sino que también asesinaba a civilesinocentes y aterrorizaba y desplazaba a cientos de miles de personas de sus hogares. Según el Centrode Seguimiento de Desplazamientos Internos (IDMC) del Consejo Noruego de Refugiados, aprincipios de 2010, alrededor del 10 por ciento de la población de Colombia, casi 4,5 millones depersonas, estaba desplazada internamente. Los paramilitares, como sugirió Mancuso, se adueñaron delgobierno y de todas sus funciones, excepto que los impuestos que recaudaban eran una simpleexpropiación que iba a parar a sus bolsillos. Un pacto extraordinario entre el líder paramilitar MartínLlanos (nombre real: Héctor Germán Buitrago) y los alcaldes de los municipios de Tauramena,Aguazul, Maní, Villanueva, Monterrey y Sabanalarga, en el departamento de Casanare en el este deColombia, señala las siguientes reglas que deben seguir los alcaldes por orden de los «CampesinosParamilitares de Casanare»: • Dar el 50 por ciento del presupuesto municipal para que sea gestionado por los Campesinos Paramilitares de Casanare. • El 10 por ciento de cada uno de los contratos del municipio [para ser entregado a los Campesinos Paramilitares de Casanare]. • Asistencia obligatoria a todas las reuniones convocadas por los Campesinos Paramilitares de Casanare. • Inclusión de los Campesinos Paramilitares de Casanare en todos los proyectos de infraestructura. • Afiliación al nuevo partido político formado por los Campesinos Paramilitares de Casanare. • Cumplimiento de su programa de gobierno. Casanare no es un departamento pobre. Al contrario, posee la mayor renta per cápita de Colombiaporque tiene depósitos de petróleo importantes, justo el tipo de recursos que atraen a los paramilitares.De hecho, una vez que se hicieron con el poder, los paramilitares intensificaron la expropiaciónsistemática de la propiedad. Según se cree, el propio Mancuso acumuló propiedades urbanas y ruralespor un valor de veinticinco millones de dólares. Las estimaciones de la tierra expropiada en Colombiapor los paramilitares son del 10 por ciento de toda la tierra rural. Colombia no es un caso de Estado fracasado a punto de hundirse. Sin embargo, es un Estado sincentralización suficiente y con una autoridad lejos de ser completa sobre todo su territorio. Aunque elEstado pueda proporcionar seguridad y servicios públicos en grandes áreas urbanas como Bogotá yBarranquilla, existen partes significativas del país en las que proporciona pocos servicios públicos yprácticamente ninguna ley y orden. En su lugar, existen grupos y personas alternativos, comoMancuso, que controlan la política y los recursos. En algunas partes del país, las institucioneseconómicas funcionan bastante bien, y hay niveles elevados de capital humano y habilidademprendedora; no obstante, en otras partes, las instituciones son muy extractivas, y ni siquieraproporcionan un mínimo nivel de autoridad estatal. Podría ser difícil comprender cómo se puede mantener una situación así durante décadas, inclusosiglos. Sin embargo, de hecho, la situación tiene una lógica propia, un tipo de círculo vicioso. Laviolencia y la falta de instituciones estatales centralizadas de este tipo inician una relación simbióticacon políticos que dirigen las partes funcionales de la sociedad. Esta relación simbiótica surge porquelos políticos nacionales explotan la falta de ley de las zonas periféricas del país, mientras que elgobierno nacional deja libertad a los grupos paramilitares. Este patrón se hizo particularmente evidente a partir del año 2000. En 2002, Álvaro Uribe ganó laselecciones presidenciales. Uribe tenía algo en común con los hermanos Castaño: su padre había sidoasesinado por las FARC. Realizó una campaña en la que repudiaba los intentos de la Administraciónanterior de hacer las paces con las FARC. En 2002, su porcentaje de votos era 3 puntos porcentualessuperior en zonas con paramilitares. En 2006, cuando fue reelegido, su porcentaje de votos era 11puntos porcentuales superior en esas zonas. Si Mancuso y sus compañeros podían entregar el voto parael Congreso y el Senado, lo podían hacer también en las elecciones presidenciales, sobre todo para unpresidente fuertemente alineado con su visión mundial y que probablemente sería indulgente conellos. Tal y como declaró Jairo Angarita, el segundo de Salvatore Mancuso y ex líder de los bloquesSinú y San José de las AUC, en setiembre de 2005, estaba orgulloso de trabajar para la «reelección delmejor presidente que hemos tenido nunca». Una vez elegidos, los senadores y congresistas paramilitares votaban lo que Uribe quería, sobretodo los cambios en la Constitución para que él pudiera ser elegido en 2006, lo que no estabapermitido durante su primera elección, en 2002. A cambio, el presidente Uribe promulgó una leyprofundamente indulgente que permitió a los paramilitares desmovilizarse. La desmovilización nosignificaba el fin del paramilitarismo, sino simplemente su institucionalización en grandes zonas deColombia y el Estado colombiano, de las que se habían adueñado los paramilitares y que se lespermitió mantener. En Colombia, muchos aspectos de las instituciones políticas y económicas han pasado a ser másinclusivos con el tiempo. Sin embargo, ciertos grandes elementos extractivos permanecen. La falta deley y los derechos de propiedad inseguros son endémicos en grandes zonas del país, y esto esconsecuencia de la falta de control por parte del Estado nacional de muchas partes del país, y la formaparticular de falta de centralización del Estado en Colombia. No obstante, esta situación no es unresultado inevitable, sino una consecuencia de la dinámica que refleja el círculo vicioso: lasinstituciones políticas de Colombia no generan incentivos para que los políticos proporcionenservicios públicos y ley y orden en gran parte del país y no les ponen límites suficientes para evitarque hagan tratos implícitos o explícitos con los paramilitares y los criminales.«El corralito»Argentina estaba sumida en una crisis económica a finales de 2001. Durante tres años, la renta habíaestado disminuyendo, el desempleo había ido aumentando y el país había acumulado una deudainternacional masiva. Las políticas que condujeron a esta situación fueron adoptadas después de 1989por el gobierno de Carlos Menem, para detener la hiperinflación y estabilizar la economía. Durante untiempo, lo lograron. En 1991, Menem vinculó el peso argentino al dólar estadounidense. Un peso era igual a un dólarsegún la ley. No iba a haber modificaciones en el tipo de cambio. Fin de la historia. Bueno, casi. Paraconvencer al pueblo de que el gobierno realmente quería ceñirse a la ley, lo persuadió de abrir cuentasbancarias en dólares estadounidenses. Los dólares se podían utilizar en las tiendas de la ciudad deBuenos Aires y se podían retirar de cajeros automáticos de toda la ciudad. Esta política pudo haberayudado a estabilizar la economía, pero tenía un gran inconveniente. Hacía que las exportacionesargentinas fueran muy caras y las importaciones extranjeras, muy baratas. Las exportaciones cesaron ylas importaciones aumentaron estrepitosamente. La única forma de pagarlas era pedir dinero prestado.Era una situación insostenible. A medida que más personas se empezaban a preocupar por lasostenibilidad del peso, ponían más parte de su riqueza en cuentas bancarias en dólares. Pensaban que,al fin y al cabo, si el gobierno hacía pedazos la ley y devaluaba el peso, estarían seguros con lascuentas en dólares. Hicieron bien en preocuparse por el peso. Sin embargo, fueron demasiadooptimistas acerca de sus dólares. El 1 de diciembre de 2001, el gobierno congeló todas las cuentas bancarias, inicialmente, durantenoventa días. Solamente se permitía retirar una pequeña cantidad de efectivo a la semana. Primero,fueron doscientos cincuenta pesos, que todavía valían doscientos cincuenta dólares; más tarde,trescientos pesos. Sin embargo, únicamente se podían retirar de las cuentas que estaban en pesos.Nadie podía retirar dinero de sus cuentas en dólares, a menos que estuvieran de acuerdo en convertirlos dólares en pesos. Nadie quería hacerlo. Los argentinos llamaron a esta situación «el corralito»: losdepositantes estaban encerrados en un corral como si fueran animales, sin poder ir a ningún sitio. Enenero, la devaluación se promulgó finalmente y el cambio, en lugar de ser un peso por un dólar, prontofue de cuatro pesos por un dólar. Esto debería de haber sido una reivindicación de los que pensaronque debían poner sus ahorros en dólares. Sin embargo, no lo fue, porque el gobierno convirtióforzosamente todas las cuentas bancarias que estaban en dólares a pesos, pero al tipo de cambioantiguo, uno por uno. Alguien que hubiera tenido mil dólares ahorrados, de repente tenía solamentedoscientos cincuenta. El gobierno había expropiado tres cuartas partes de los ahorros del pueblo. Para los economistas, Argentina es un país desconcertante. Para ilustrar lo difícil que eracomprender Argentina, el economista Simon Kuznets, ganador del Premio Nobel, dijo su famosa frasede que existen cuatro tipo de países: desarrollados, subdesarrollados, Japón y Argentina. Kuznets lopensaba porque, en la época de la primera guerra mundial, Argentina era uno de los países más ricosdel mundo. Después, empezó un declive constante en relación con otros países ricos en Europaoccidental y Norteamérica y, en los setenta y los ochenta, se hundió completamente. A primera vista,el resultado económico de Argentina es desconcertante, pero las razones de su declive se hacen másclaras cuando se miran a través del cristal de instituciones inclusivas y extractivas. Es cierto que, antes de 1914, Argentina experimentó alrededor de cincuenta años de desarrolloeconómico, pero era el ejemplo clásico de crecimiento con instituciones extractivas. Estaba dirigidapor una reducida élite que invirtió decididamente en la economía de exportación agrícola. Laeconomía creció con la exportación de carne de vacuno, pieles y cereales en medio de un boom delprecio mundial de esos productos. Como todas las experiencias de crecimiento con institucionesextractivas, esto implicó que no hubiera ni destrucción creativa ni innovación. Y no era sostenible. Enla época de la primera guerra mundial, la inestabilidad política creciente y las revueltas armadasprovocaron que las élites argentinas intentaran ampliar el sistema político, pero esto condujo a lamovilización de fuerzas que no podían controlar y, en 1930, se produjo el primer golpe militar. Desdeentonces y hasta 1983, Argentina fue alternando entre dictadura y democracia, y entre variasinstituciones extractivas. Hubo una represión masiva con el dominio militar, que alcanzó su puntomáximo en los setenta con, como mínimo, nueve mil personas y probablemente muchas másejecutadas ilegalmente. Cientos de miles fueron encarceladas y torturadas. Durante los períodos de gobierno civil, hubo elecciones —en cierto modo, hubo democracia—. Sinembargo, el sistema político estaba lejos de ser inclusivo. Desde el surgimiento de Perón en los añoscuarenta, la Argentina democrática había estado dominada por el partido político que él había creado,el Partido Justicialista, normalmente conocido como Partido Peronista. Los peronistas ganaron laselecciones gracias a una enorme máquina política, que logró comprar votos, repartiendo clientelismoy participando en casos de corrupción, como contratos del gobierno y trabajos a cambio de apoyopolítico. En cierto sentido, era una democracia, pero no era pluralista. El poder estaba altamenteconcentrado en el Partido Peronista, que se enfrentaba a pocos límites respecto a lo que podía hacer,como mínimo, durante el período en el que los militares se contuvieron y no lo apartaron del poder.Como vimos anteriormente, en el capítulo 11, si el Tribunal Supremo cuestionaba una política, tantopeor para el Tribunal Supremo. En los cuarenta, Perón había cultivado el movimiento obrero como base política. Cuando sedebilitó debido a la represión militar en los años setenta y ochenta, su partido simplemente pasó acomprar votos a otros. Las políticas e instituciones económicas estaban diseñadas para dar ingresos asus partidarios, no para crear igualdad de oportunidades. Cuando el presidente Menem se enfrentó a unlímite de mandato que impidió que fuera reelegido en los años noventa, fue más de lo mismo;simplemente tenía que reescribir la Constitución y deshacerse del límite de mandato. Como muestra«el corralito», incluso si Argentina tiene elecciones y gobiernos elegidos popularmente, el gobierno esbastante capaz de anular derechos de propiedad y expropiar a sus propios ciudadanos con impunidad.Existe poco control sobre los presidentes y las élites políticas de Argentina y, sin duda alguna, noexiste pluralismo. Lo que desconcierta a Kuznets, y también a muchos otros que visitan Buenos Aires, es que laciudad parezca tan distinta a Lima, la ciudad de Guatemala o incluso la ciudad de México. Uno no veindígenas ni descendientes de los antiguos esclavos. En general, lo que se ve es la arquitectura y losedificios espléndidos construidos durante la belle époque, los años del crecimiento bajo institucionesextractivas. Sin embargo, en Buenos Aires, solamente se ve una parte de Argentina. Menem, porejemplo, no era de Buenos Aires. Nació en Anillaco, en la provincia de La Rioja, en las lejanasmontañas hacia el noroeste de Buenos Aires, y estuvo tres mandatos como gobernador de la provincia.En la época de la conquista de América por parte de los españoles, esta zona de Argentina era un áreaperiférica del Imperio inca y tenía una densa población indígena (véase el mapa 1). Los españolescrearon encomiendas aquí, y una economía altamente extractiva desarrolló el cultivo de alimentos y lacría de mulos para los mineros de Potosí al norte. De hecho, La Rioja se parecía mucho más a la zonade Potosí de Perú y Bolivia que a Buenos Aires. En el siglo XIX, La Rioja vio nacer al famoso señor dela guerra Facundo Quiroga, quien gobernó la zona sin ley y marchó con su ejército sobre BuenosAires. La historia sobre el desarrollo de las instituciones políticas argentinas es una historia sobrecómo las provincias interiores, como La Rioja, lograron acuerdos con Buenos Aires. Estos acuerdoseran una tregua: los señores de la guerra de La Rioja aceptaron dejar Buenos Aires para que se pudieraganar dinero. A cambio, las élites de Buenos Aires abandonaron la reforma de las instituciones «delinterior». Por eso, a primera vista, Argentina parece un mundo aparte comparado con Perú o Bolivia,pero, en realidad, no es tan distinto una vez que se sale de los elegantes bulevares de Buenos Aires. Elhecho de que las preferencias y las políticas del interior se integraran en las instituciones argentinas esla razón de que el país haya experimentado un camino institucional muy similar al de otros paíseslatinoamericanos extractivos. El hecho de que las elecciones no hayan conllevado instituciones políticas ni económicasinclusivas es el caso habitual en América Latina. En Colombia, los paramilitares pueden amañar untercio de las elecciones nacionales. En Venezuela, hoy en día, como en Argentina, el gobierno de HugoChávez, elegido democráticamente, ataca a sus adversarios, los echa de puestos de trabajo en el sectorpúblico, cierra periódicos si no le gustan sus editoriales y expropia bienes. En cualquier cosa que haga,Chávez es mucho más poderoso y tiene menos límites que sir Robert Walpole en la Gran Bretaña delsiglo XVIII, cuando fue incapaz de condenar a John Huntridge bajo la Ley negra (véase el capítulo 11).A Huntridge le habría ido mucho peor en la Venezuela o la Argentina actuales. La democracia que emerge en América Latina, en principio, es diametralmente opuesta algobierno de la élite y, en retórica y acción, intenta repartir derechos y oportunidades como mínimo deun segmento de la élite, pero sus raíces están firmemente ancladas en regímenes extractivos en dossentidos. Primero, las desigualdades persistentes durante regímenes extractivos que hacen que losvotantes de nuevas democracias emergentes voten a favor de políticos que tienen políticas extremas.No se trata de que los argentinos sean ingenuos y piensen que Juan Perón o políticos peronistas másrecientes como Menem o los Kirchner son altruistas y defienden sus intereses, o que los venezolanosvean su salvación en Hugo Chávez, sino que muchos argentinos y venezolanos reconocen que todoslos demás políticos y partidos durante tanto tiempo no les han dado voz, no han proporcionado losservicios públicos más básicos, como carreteras y educación, ni los han protegido de la explotaciónpor parte de las élites locales. Hoy en día, muchos venezolanos apoyan las políticas que adopta Chávezaunque vengan acompañadas de corrupción y derroche del mismo modo que muchos argentinosapoyaron las políticas de Perón en los cuarenta y los setenta. Segundo, de nuevo, son las institucionesextractivas subyacentes las que hacen que la política sea tan atractiva y tan parcial a favor de hombresfuertes como Perón y Chávez, en lugar de ser un sistema de partidos efectivo que produzcaalternativas deseables desde el punto de vista social. Perón, Chávez y docenas de otros hombresfuertes de América Latina son solamente una faceta más de la ley de hierro de la oligarquía, y, comosugiere el nombre, las raíces de esta ley de hierro se encuentran en los regímenes subyacentescontrolados por la élite.El nuevo absolutismoEn noviembre de 2009, el gobierno de Corea del Norte implantó lo que los economistas denominan«reforma monetaria». Los períodos graves de inflación suelen causar dichas reformas. En Francia, enenero de 1960, una reforma de la moneda introdujo un franco nuevo que era igual a cien de los francosexistentes. Los francos viejos continuaron en circulación y la gente incluso ponía precios en esosfrancos, porque el cambio a los nuevos se hizo de forma gradual. Finalmente, los francos viejosdejaron de ser moneda de curso legal en enero de 2002, cuando Francia introdujo el euro. La reformanorcoreana parecía similar, a primera vista. Igual que el gobierno francés en 1960, el gobiernonorcoreano decidió quitar dos ceros de la moneda. Cien wones viejos, la moneda de Corea del Norte,valdrían igual que un won nuevo. La gente podía cambiar su vieja moneda por la que se acababa deemitir, pero se tenía que hacer en una semana, en vez de en cuarenta y dos años, como en el casofrancés. Entonces, llegó la pega: el gobierno anunció que nadie podría convertir más de 100.000wones, aunque más tarde relajó la cifra y la dejó en 500.000. Cien mil wones eran unos 40 dólares enel tipo de cambio del mercado negro. El gobierno había barrido de un plumazo una fracción enorme dela riqueza privada de los ciudadanos norcoreanos; no sabemos exactamente cuánta, pero esprobablemente más grande que la expropriada por el gobierno argentino en 2002. El gobierno de Corea del Norte es una dictadura comunista que se opone a la propiedad privada y alos mercados. Sin embargo, es difícil controlar los mercados negros, y éstos hacen las operaciones enefectivo. Evidentemente, también utilizan un poco de moneda extranjera, sobre todo china, pero enmuchas operaciones se usa el won. La reforma monetaria tenía por objeto castigar a la gente queutilizaba aquellos mercados y, más concretamente, asegurarse de que no se volvieran demasiado ricosni poderosos para amenazar al régimen. Mantenerlos pobres era mucho más seguro. Pero la historia noacaba con los mercados negros. La población de Corea del Norte también guardaba sus ahorros enwones porque hay pocos bancos en Corea, y todos son propiedad del gobierno. De hecho, el gobiernoutilizó la reforma monetaria para expropiar gran parte de los ahorros de la población. A pesar de que el gobierno diga que considera que los mercados son malos, a la élite de Corea delNorte le gusta bastante lo que los mercados producen para ella. El líder, Kim Jong Il, tiene un palaciode placer de siete plantas equipado con bar, máquina de karaoke y una pequeña sala de cine. La plantabaja tiene una piscina enorme con una máquina de olas donde Kim disfruta haciendo bodyboardingcon una tabla que tiene un pequeño motor. Cuando, en 2006, Estados Unidos impuso sanciones aCorea del Norte, sabía cómo dar en la llaga al régimen. Finalmente, decidió que fuera ilegal exportarmás de sesenta artículos de lujo a Corea del Norte, como yates, motos de agua, coches de carreras,motos, aparatos para reproducir DVD y televisores de más de 29 pulgadas. Ya no habría más pañuelosde seda, estilográficas de diseño, pieles o maletas de piel. Éstos eran exactamente los artículos quecoleccionaban Kim y su élite del Partido Comunista. Un erudito utilizó las cifras de venta de laempresa francesa Hennessy para estimar que el presupuesto de coñac anual de Kim antes de lassanciones podría haber sido de hasta ochocidentos mil dólares al año. Es imposible comprender muchas de las regiones más pobres del mundo a finales del siglo XX sincomprender el nuevo absolutismo del siglo XX: el comunismo. Marx imaginaba un sistema quegeneraría prosperidad con condiciones más humanas y sin desigualdades. Lenin y su PartidoComunista se inspiraron en Marx, pero la práctica no podría haber sido más distinta de la teoría. LaRevolución bolchevique de 1917 fue sangrienta y no hubo nada de humano en ella. La igualdad noformaba parte de la ecuación, puesto que lo primero que Lenin y su séquito hicieron fue crear una élitenueva, ellos mismos, para liderar el Partido Bolchevique. En este proceso, purgaron y asesinaron noúnicamente a elementos no comunistas, sino también a otros comunistas que habrían podido amenazarsu poder. Sin embargo, las verdaderas tragedias estaban a punto de llegar: primero, con la guerra civily, posteriormente, con la colectivización y las frecuentes purgas de Stalin, en las que se pudo haberasesinado hasta 40 millones de personas. El comunismo ruso fue brutal, represivo y sangriento, perono fue el único. Las consecuencias económicas y el sufrimiento humano eran bastante típicos de loque ocurrió en otros lugares, por ejemplo, en Camboya en los setenta bajo los jemeres rojos, en Chinay en Corea del Norte. En todos los casos, el comunismo conllevó dictaduras despiadadas y abusosgeneralizados de los derechos humanos. Además de la masacre y el sufrimiento humano, losregímenes comunistas establecieron varios tipos de instituciones extractivas. Las institucioneseconómicas, con o sin mercados, fueron diseñadas para extraer recursos de las personas, y, alaborrecer por completo los derechos de propiedad, a menudo crearon pobreza en lugar de prosperidad.En el caso soviético, como vimos en el capítulo 5, el sistema comunista al principio generó uncrecimiento rápido, pero después decayó y condujo al estancamiento. Las consecuencias fueron muchomás devastadoras en la China de Mao, en la Camboya de los jemeres rojos y en Corea del Norte,donde las instituciones económicas comunistas condujeron al hambre y al hundimiento económico. A su vez, las instituciones económicas comunistas recibían el apoyo de instituciones políticasextractivas, con lo que todo el poder quedaba concentrado en manos de partidos comunistas y nopresentaba límites al ejercicio de su poder. Aunque eran instituciones extractivas muy distintas en suforma, tuvieron efectos similares en las vidas de las personas a los de las instituciones extractivas enZimbabue y Sierra Leona.El rey algodónEl algodón representa alrededor del 45 por ciento de las exportaciones de Uzbekistán, lo que loconvierte en el cultivo más importante desde que el país estableció su independencia tras ladesintegración de la Unión Soviética en 1991. Durante el comunismo soviético, toda la tierra delabranza de Uzbekistán estaba bajo control de 2.048 granjas propiedad del Estado. Éstas fuerondivididas y la tierra se repartió después de 1991. Sin embargo, eso no significó que los agricultorespudieran actuar con independencia. El algodón era demasiado valioso para el nuevo, y hasta ahoraúnico, gobierno de Uzbekistán, presidido por Islam Karímov. Así que introdujo regulaciones quedeterminaron qué podían plantar los agricultores y exactamente por cuánto lo podrían vender. Elalgodón era una exportación valiosa, los agricultores recibían una pequeña fracción de los precios demercado mundiales por su cosecha y el gobierno se quedaba el resto. Nadie habría cultivado algodón alos precios que se pagaban, así que el gobierno los obligó a hacerlo. Ahora, cada agricultor debeasignar el 35 por ciento de su tierra al algodón. Esto causó muchos problemas, como las dificultadescon la maquinaria. En la época de la independencia, alrededor del 40 por ciento de la cosecha erarecogida por cosechadoras. Después de 1991, no resulta extraño que, teniendo en cuenta los incentivosque creó el régimen del presidente Karímov para los agricultores, éstos no estuvieran dispuestos acomprarlas ni a encargarse de su mantenimiento. Karímov reconoció el problema y dio con unasolución, de hecho, una opción más barata que las máquinas cosechadoras: niños en edad escolar. Las cápsulas de algodón empiezan a madurar y están listas para ser recogidas a principios desetiembre, aproximadamente en el mismo momento en el que los niños vuelven a la escuela. Karímovemitió órdenes a los gobernadores locales para enviar cuotas de entrega de algodón a las escuelas. Aprincipios de setiembre, dos millones setecientos mil niños dejan vacías las aulas (datos de 2006). Losprofesores, en lugar de enseñar, se convierten en reclutadores laborales. Gulnaz, madre de dos de estosniños, explicaba lo que ocurre: Cuando empieza el curso escolar, aproximadamente a principios de setiembre, se suspenden las clases de la escuela y, en lugar de ir al colegio, los niños van a recoger algodón. Nadie pide el consentimiento de los padres. No tienen vacaciones los fines de semana [durante la temporada de cosecha]. Si, por alguna razón, algún niño se queda en casa, su profesor o monitor va allí y denuncia a los padres. Asignan un plan para cada niño, de veinte a sesenta kilos al día en función de la edad del niño. Si un niño no cumple este plan, a la mañana siguiente se le critica duramente delante de toda la clase. La cosecha dura dos meses. Los niños de zonas rurales que tienen la suerte de ser asignados agranjas cercanas a casa pueden volver a pie o en autocar. En cambio, los que proceden de sitios másalejados o de zonas urbanas tienen que dormir en cobertizos o almacenes junto a las máquinas y losanimales. No hay lavabos ni cocinas. Los niños tienen que llevarse su propia comida. Los principales beneficiarios de todo este trabajo forzado son las élites políticas, dirigidas por elpresidente Karímov, el rey de facto de todo el algodón uzbeco. Los niños supuestamente recibendinero por su trabajo, pero no se sabe con certeza. En 2006, cuando el precio mundial del algodón erade alrededor de 1,40 dólares estadounidenses por kilo, se les pagaba a los niños unos 0,03 dólaresestadounidenses por su cuota diaria de 20 a 60 kilos. Los niños probablemente recojan el 75 por cientode la cosecha de algodón. En primavera, la escuela está cerrada porque hay que pasar la azada,desmalezar y trasplantar obligatoriamente. ¿Cómo se llegó a esta situación? Uzbekistán, como el resto de las repúblicas socialistas soviéticas,se suponía que lograría su independencia tras la caída de la Unión Soviética y que desarrollaría unademocracia y una economía de mercado. Sin embargo, como en muchas otras repúblicas soviéticas, nosucedió nada de esto. El presidente Karímov, que empezó su carrera política en el Partido Comunistade la vieja Unión Soviética, logrando el puesto de primer secretario de Uzbekistán en el oportunomomento de 1989, justo cuando cayó el Muro de Berlín, logró reinventarse a sí mismo comonacionalista. Con el apoyo crucial de las fuerzas de seguridad, en diciembre de 1991 ganó las primeraselecciones presidenciales de Uzbekistán. Tras hacerse con el poder, reprimió a la oposición políticaindependiente. Sus adversarios están ahora encarcelados o en el exilio. No existen medios decomunicación libres en Uzbekistán, y no se permite la existencia de organizaciones nogubernamentales. El punto álgido de la represión llegó en 2005, cuando posiblemente setecientoscincuenta manifestantes, o quizá más, fueron asesinados por la policía y el ejército en Andijon. Utilizando este dominio de las fuerzas de seguridad y el control total de los medios decomunicación, Karímov primero amplió su mandato presidencial a cinco años, a través de unreferéndum, y después ganó la reelección para un nuevo mandato de siete años en el año 2000, con el91,2 por ciento de los votos. ¡Su único adversario declaró que había votado por Karímov! En sureelección de 2007, considerada en general como fraudulenta, obtuvo el 88 por ciento de los votos. Laselecciones de Uzbekistán son parecidas a las que solía organizar Stalin en el apogeo de la UniónSoviética. Una de 1937 fue cubierta célebremente por el corresponsal de The New York Times HaroldDenny, quien reprodujo una traducción de Pravda, el periódico del Partido Comunista, que tenía comofin trasladar la tensión y la emoción de las elecciones soviéticas: Ya es medianoche. El 12 de diciembre, el día de las primeras elecciones generales, igualitarias y directas a Sóviet Supremo, ha llegado a su fin. Está a punto de anunciarse el resultado de la votación. La comisión permanece sola en su sala. Hay silencio y las lámparas brillan solemnemente. Entre la expectación general atenta e intensa, el presidente realiza todas las formalidades necesarias antes de contar los votos: comprueba con la lista cuántos votantes había y cuántos han votado, y el resultado es el 100 por ciento. ¡El 100 por ciento! ¿Qué elecciones en qué país y por qué candidato han conseguido una respuesta del 100 por ciento? Ahora empieza el tema principal. Agitado, el presidente inspecciona los sellos de las urnas. A continuación los inspeccionan los miembros de la comisión. Los sellos están intactos. Se cortan los precintos y se abren las urnas. Silencio. Se sientan atentos y con aspecto serio los ejecutivos e inspectores de elecciones. Ha llegado el momento de abrir los sobres. Tres miembros de la comisión cogen las tijeras. El presidente se levanta. Los escrutadores tienen sus cuadernos listos. Se abre el primer sobre. Todos los ojos se dirigen a él. El presidente coge dos papeles: blanco [para un candidato a sóviet de la Unión] y azul [para un candidato a sóviet de las nacionalidades] y lee alto y claro: «El camarada Stalin». La solemnidad se rompe al instante. Se forma un gran revuelo, ya que todos en la sala saltan y aplauden con alegría por la primera votación de las primeras elecciones generales secretas bajo la Constitución estalinista: un voto con el nombre del creador de la Constitución. Esta atmósfera habría capturado el suspense que rodeaba a las reelecciones de Karímov, queparece un alumno aventajado de Stalin en lo que se refiere a represión y control policial y pareceorganizar elecciones que compiten con las de Stalin en cuanto a surrealismo. Bajo Karímov, Uzbekistán es un país con instituciones políticas y económicas muy extractivas. Yes pobre. Probablemente, un tercio de la población viva en la pobreza, y la renta media anual es dealrededor de mil dólares. No todos los indicadores económicos son malos. Según datos del BancoMundial, la matriculación escolar es del 100 por ciento… Bueno, excepto posiblemente durante latemporada de recogida del algodón. La alfabetización es también muy elevada, aunque, además decontrolar todos los medios de comunicación, el régimen también prohíbe libros y censura Internet. Lamayoría de las personas reciben sólo el equivalente a unos céntimos al día por recoger algodón,excepto la familia Karímov y los antiguos mandos comunistas que se reinventaron después de 1989como las nuevas élites políticas y económicas de Uzbekistán, que han pasado a ser espectacularmentericas. Los intereses económicos familiares están dirigidos por la hija de Karímov, Gulnora, que se esperaque ocupe la presidencia después de su padre. En un país tan poco transparente y tan reservado, nadiesabe con exactitud qué controla la familia Karímov ni cuánto dinero gana, pero la experiencia de laempresa estadounidense Interspan revela lo que ha sucedido en la economía uzbeca en las dos últimasdécadas. El algodón no es la única cosecha agrícola; hay zonas del país que son ideales para cultivarté, e Interspan decidió invertir allí. En 2005, había conseguido más del 30 por ciento del mercadolocal, pero entonces empezaron los problemas. Gulnora decidió que la industria del té parecíaprometedora desde el punto de vista económico. Al poco tiempo, el personal local de Interspanempezó a ser detenido, golpeado y torturado. Se hizo imposible operar y, en agosto de 2006, laempresa se había retirado. Sus activos pasaron a manos de la familia Karímov, que estaba ampliandorápidamente sus intereses en el sector del té. En aquel momento, su cuota de mercado había pasado, endos años, del 2 por ciento al 67 por ciento. Desde muchos puntos de vista, Uzbekistán parece una reliquia del pasado, de una época olvidada.Es un país que languidece bajo el absolutismo de una única familia y de sus cómplices, con unaeconomía basada en el trabajo forzado, más concretamente en el trabajo forzado infantil. Sin embargo,no es en realidad una reliquia. Forma parte del mosaico actual de sociedades que fracasan bajoinstituciones extractivas, y, por desgracia, tiene muchos puntos en común con otras antiguasrepúblicas socialistas soviéticas, desde Armenia y Azerbaiyán hasta Kirguistán, Tayikistán yTurkmenistán; y nos recuerda que, incluso en el siglo XXI, las instituciones políticas y económicasextractivas pueden adoptar una forma extractiva atroz y descarada.Cómo influir en la igualdad de oportunidadesLa década de los noventa fue un período de reforma en Egipto. Desde que el golpe militar habíaeliminado a la monarquía en 1954, Egipto había sido dirigido como una sociedad casi socialista en laque el gobierno tenía un papel central en la economía. Muchos sectores de la economía estabandominados por empresas que pertenecían al Estado. Con los años, la retórica del socialismo caducó,los mercados se abrieron y el sector privado se desarrolló. Sin embargo, no se trataba de mercadosinclusivos, sino de mercados controlados por el Estado y por un reducido número de hombres denegocios aliados con el Partido Nacional Demócrata (NDP), fundado por el presidente Anwar Sadat en1978. Los hombres de negocios se implicaron cada vez más con el partido, y éste, cada vez más conellos bajo el gobierno de Hosni Mubarak, que asumió la presidencia en 1981 tras el asesinato deAnwar Sadat, y gobernó con el NDP hasta ser apartado del cargo por la fuerza del poder militar y lasprotestas populares en febrero de 2011, como comentamos en el prefacio. Los hombres de negocios principales fueron asignados a puestos clave del gobierno en áreasrelacionadas estrechamente con sus intereses económicos. Rasheed Mohamed Rasheed, antiguopresidente de Unilever AMET (África, Oriente Próximo y Turquía), se convirtió en ministro deIndustria y Comercio Exterior; Mohamed Zoheir Wahid Garana, propietario y director general de laGarana Travel Company, una de las empresas de viajes más grandes de Egipto, pasó a ser ministro deTurismo; Amin Ahmed Mohamed Osman Abaza, fundador de la Nile Cotton Trade Company, laempresa exportadora de algodón más grande de Egipto, se convirtió en ministro de Agricultura. En muchos sectores de la economía, los hombres de negocios convencieron al gobierno para quelimitara la entrada a través de la regulación estatal. Estos sectores incluían medios de comunicación,hierro y acero, automoción, bebidas alcohólicas y cemento. Cada sector estaba muy concentrado ytenía elevados obstáculos de entrada que protegían a los hombres de negocio y a las empresas quedisponían de conexiones políticas. Los grandes hombres de negocios próximos al régimen, comoAhmed Ezz (hierro y acero), la familia Sawiris (multimedia, bebidas y telecomunicaciones) yMohamed Nosseir (bebidas y telecomunicaciones), no recibían únicamente protección del Estado, sinotambién contratos del gobierno y grandes